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Soldados ucranios, este domingo cerca de la línea del frente, en la provincia de Donetsk.
Soldados ucranios, este domingo cerca de la línea del frente, en la provincia de Donetsk.GLEB GARANICH (REUTERS)

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha logrado este domingo de su homólogo ruso, Vladímir Putin, un compromiso para intentar pactar un alto el fuego en la denominada línea de contacto del este de Ucrania, según ha asegurado el Elíseo. Aunque el Kremlin sigue hablando de la responsabilidad de Kiev por la escalada de la tensión en el Donbás con sus “provocaciones”, ha aceptado el formato propuesto por París para una solución diplomática: una reunión este lunes del denominado grupo trilateral de contacto, formado por Rusia, Ucrania y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), de acuerdo con las fuentes oficiales francesas.

En una nueva conversación telefónica, Macron y Putin “han acordado la necesidad de restablecer el alto el fuego y Rusia ha aceptado que el grupo trilateral de contacto se reúna mañana [lunes] para trabajar sobre el alto el fuego”, explicaron fuentes del Elíseo. De acuerdo con la presidencia francesa, los ministros de Exteriores francés y ruso, Jean-Yves Le Drian y Serguéi Lavrov, se verán además próximamente para continuar la vía diplomática, opción privilegiada también para, en un formato ampliado con “europeos, aliados, rusos y ucranios”, intentar, “si se dan las condiciones”, un encuentro al más alto nivel “para definir un nuevo orden de paz y de seguridad en Europa”, en una fecha aún por definir.

En un “último esfuerzo” para hallar una salida a la crisis ucrania por la vía diplomática, Macron ha conversado este domingo durante una hora y 45 minutos con Putin. Inmediatamente después, ha encadenado otra conversación más corta, de media hora, con el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, con quien ya había conversado la noche del sábado y quien le ha “confirmado su determinación a no reaccionar a las provocaciones y a respetar el alto el fuego”, siempre según el Elíseo.

La triangulación de entrevistas telefónicas debería permitir una negociación “intensa” en las próximas horas para buscar la manera de que todas las partes cumplan ese alto el fuego en la zona en la que nuevos incidentes amenazan con hacer desbordar la crisis. Según el Elíseo, Macron también hablará en las próximas horas con el presidente estadounidense, Joe Biden, con el canciller alemán, Olaf Scholz, y, previsiblemente, con los primeros ministros del Reino Unido, Boris Johnson, e Italia, Mario Draghi.

Para París, que siempre ha abogado por mantener abierto el diálogo con todas las partes, la conclusión de esta nueva maratón de conversaciones es que la vía diplomática no se ha agotado pese al endurecimiento de las advertencias y el incremento de los incidentes en las provincias rebeldes de Donetsk y Lugansk.

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“Estamos todavía en una situación de alta volatilidad, de gran peligro en Europa, pero nuestra conclusión es que pese a que el riesgo es elevado, hay espacio aún para la diplomacia”, recalca el Elíseo. “Cada día que pasa sin que haya guerra es un día ganado para la paz”, insisten las fuentes francesas, que apuestan por “continuar” en esta senda, “creando ocasiones y oportunidades” para, en un primer momento, “calmar” la situación en la línea de contacto y, sobre esa base, poder mantener a continuación un “diálogo verdadero sobre la seguridad en Europa”.

Que haya un principio de acuerdo en los fines inmediatos —el alto el fuego en el Donbás— no quiere decir que París y Moscú estén alineados en todo, ni mucho menos. La nueva conversación telefónica —han tenido varias en los últimos días desde su encuentro cara a cara en Moscú el pasado día 7— ha servido para que Macron y Putin “constaten sus diferencias de interpretación” de la crisis, especialmente en lo relativo a las negociaciones con los separatistas del Donbás, en las que Moscú acusa a Kiev de ser el responsable del impasse, mientras que Macron ha insistido en el “respeto a los acuerdos de Minsk” que, recuerda el Elíseo, no prevén que Ucrania negocie directamente con los separatistas, línea roja trazada de manera firme por Zelenski. De ahí la importancia, señala París, de la reunión del lunes del grupo tripartito para buscar una forma de negociar el alto el fuego y que “se den órdenes a los militares de las dos partes” para que se logre restablecer el cese del fuego, aunque insiste, como ha venido haciéndolo tras cada promesa de Moscú, en que habrá que “verificar” que se cumple lo anunciado.

Blinken alerta de que Ucrania está «al borde de una invasión»

Amanda Mars

El secretario de Estado de EE UU, Antony Blinken, ha subrayado este domingo que todas las acciones emprendidas por Moscú sugieren una agresión inminente a Ucrania. “Todo lo que estamos viendo apunta a que esto va muy en serio, que estamos al borde de una invasión», ha señalado en una entrevista en la cadena CNN.

El jefe de la diplomacia estadounidense ha mencionado las tensiones en la región separatista del Donbás y ha recordado el plan atribuido al Kremlin de fabricar un “falso ataque” contra Rusia con el fin de justificar una nueva intervención militar sobre la antigua república soviética. También ha citado las maniobras militares que Moscú ha puesto en marcha en Bielorrusia, que han movilizado, dice, hasta 30.000 soldados y que se suponía que debían regresar a Rusia este fin de semana, pero permanecerán en el país aliado. «Todo esto junto nos dice que el guión que presentamos sigue avanzando», ha añadido Blinken.

Como apuntó el presidente, Joe Biden, el pasado viernes, Blinken ha señalado también este domingo que cree que Putin “ya ha tomado la decisión” de invadir Ucrania, pero ha señalado que está dispuesto a reunirse con el líder ruso para evitarlo hasta el último momento. 

La agresión parece cada vez más probable para desesperación del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, que ha reclamado abiertamente a sus aliados occidentales que no esperen más y adopten ya un paquete de sanciones contra Rusia, responsable, según los aliados, de varios ciberataques e intentos de desestabilizar el Gobierno de Kiev. Preguntado sobre esto en la cadena CBS, Blinken ha respondido este domingo que las sanciones previstas —y muy publicitadas por Washington— buscan “disuadir” a Rusia de una posible agresión y que “una vez se activan, se pierde ese poder de disuasión”.

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Para algunos candidatos al Elíseo, como la conservadora Valérie Pécresse, la socialista Anne Hidalgo o el actual presidente, el centrista Emmanuel Macron, es un puro trámite. Para otros, como el ultra Éric Zemmour, puede convertirse en una pesadilla.

En Francia la búsqueda de 500 firmas de alcaldes, parlamentarios y diputados en asambleas locales es el requisito ineludible para presentarse a la elección a presidente de la República. Es una manera de cribar los aspirantes potenciales para evitar candidaturas caprichosas, golpes de publicidad o simplemente que en las papeletas acabe habiendo decenas de nombres.

El constitucionalista Jean-Philippe Derosier, profesor en la Universidad de Lille, explica: “Cuando uno aspira a ser el primer responsable político del país, debe tener un anclaje, una representatividad y una repercusión territorial, y en una diversidad de territorios. Y hace falta una envergadura política”.

La ley impone que las 500 firmas procedan de un mínimo de 30 de los 101 departamentos franceses. El candidato no puede concentrar más del 10% de sus firmas en un solo departamento. Unos 42.000 cargos son susceptibles de conceder el aval.

La firmas para la elección presidencial a dos vueltas del próximo abril deben presentarse al Consejo Constitucional a partir del 30 de enero y antes del 4 de marzo. La carrera para afianzar estos apoyos ha comenzado.

Los partidos consolidados juegan con ventaja, aunque sus opciones para ganar la presidencia sean mínimas. Es el caso de Hidalgo, la alcaldesa de París y candidata del Partido Socialista (PS). En los sondeos no supera el 5% y los socialistas están sumidos en una crisis profunda, pero siguen disfrutando de un arraigo local que le permite obtener las firmas sin dificultad.

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En la situación opuesta de Hidalgo se encuentra Zemmour, un tertuliano de televisión y autor de ensayos polémicos sin un partido fuerte detrás y con nula experiencia política. En otoño los sondeos llegaron a darle una expectativa de voto del 17% y ahora se han estabilizado en torno al 13%, pero le está costando convencer a los alcaldes y cargos para que se comprometan a apadrinarle.

Como otros candidatos, buena parte del esfuerzo de Zemmour se concentra en hacer compaña en busca de avales. No es fácil: en la derecha, su terreno natural, algunos prefieren apadrinar a Pécresse la candidata de Los Republicanos (LR). Otros quieren evitar problemas: las firmas son públicas, y él es una figura incómoda, tanto por las condenas al tertuliano por promoción del odio racial como por sus salidas de tono contra los musulmanes.

La hipótesis de que Zemmour, o el populista de izquierda Jean-Luc Mélenchon, o la líder de la extrema derecha Marine Le Pen, no alcancen las 500 firmas ha llevado a algunos de estos candidatos a pedir que se suavizasen las normas. Se han presentado propuestas para que las firmas sean anónimas o para que se cree una especie de banco de firmas que ayudaría a quienes les queda poco para llegar a las 500.

“Es evidente que Mélenchon, Zemmour y Le Pen deben poder presentarse”, ha declarado a Le Figaro David Lisnard, alcalde conservador de Cannes y presidente de la Asociación de Alcaldes de Francia. “Si no lo pudiesen, habría un verdadero problema democrático”.

El constitucionalista Derosier defiende el sistema. “Funciona”, señala, “porque candidatos sin envergadura político-territorial no superan el umbral. Siempre hay y a veces son conocidos”. Y cita al exministro socialista Arnaud Montebourg, que acaba de renunciar a su candidatura independiente. Entre otros motivos, según Derosier, porque le habría resultado muy difícil recoger las 500 firmas.

El problema de Mélenchon es que, pese a ser el candidato de izquierdas con mejor posición en los sondeos, su partido, La Francia Insumisa (LFI), carece de implantación territorial en forma de alcaldes o de diputados en las regiones y departamentos. En las elecciones de 2017 y 2012, tuvo la ventaja de que el Partido Comunista Francés (PCF) no presentó a un candidato y sus cargos locales le entregaron las firmas; ahora el PCF sí tiene candidato, Fabien Roussel, y no parece dispuesto a compartirlas.

Respecto a Zemmour, Derosier opina: “No es un responsable político, es un polemista que, seré duro pero claro, ha venido para contaminar el debate democrático con sus ideas polémicas, y la escena de la elección presidencial no es una escena de teatro. Zemmour no tiene nada que hacer ahí y me parecería bastante lógico que no obtuviese las 500 firmas”.

Zemmour dice que tener ya unas 400 promesas de firma, cifra parecida a la de Mélenchon. Le Pen dice tener unas 450. “Como a muchos candidatos, nos cuesta, porque el sistema está totalmente gripado”, dijo hace unos días Le Pen en la cadena BFMTV. “Gastamos tiempo y energía en vez de dedicarlos a presentar nuestros proyectos a los franceses”.

Condena a antiguos consejeros de Sarkozy por el ‘caso de los sondeos’

Claude Guéant, quien entre 2007 y 2011 fue la mano derecha del presidente Nicolas Sarkozy en el palacio de Elíseo y después su ministro del Interior, fue condenado este viernes a un año de prisión, del que tendrá que cumplir ocho meses, por el llamado ‘caso de los sondeos del Elíseo’. Guéant, que ya se encuentra encarcelado por otro asunto, fue declarado culpable de favoritismo en el pago de millones de euros del erario público por sondeos y asesoría política sin concurso público. Los sondeos con frecuencia versaban sobre la vida personal del presidente o sobre cuestiones electorales. Los beneficiarios de los contratos eran consejeros oficiosos suyos. Dos de ellos, Patrick Buisson y Paul Giacometti, fueron condenados respectivamente a penas de dos años y a seis meses de prisión con libertad condicional, y a multas de 150.000 y 70.000 euros. Sarkozy, que declaró en el juicio como testimonio, estaba protegido por la inmunidad presidencial al haberse desarrollado los hechos en el ejercicio de sus funciones.

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