Mostrando entradas con la etiqueta agresión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta agresión. Mostrar todas las entradas


Una pantalla muestra el resultado de la votación de la Asamblea General, este jueves en la sede de la ONU en Nueva York.
Una pantalla muestra el resultado de la votación de la Asamblea General, este jueves en la sede de la ONU en Nueva York.BRENDAN MCDERMID (REUTERS)

La Asamblea General de la ONU, reunida en sesión especial, ha aprobado este jueves por amplia mayoría la segunda resolución, no vinculante, sobre la guerra de Ucrania. Se trata de una iniciativa, calificada de humanitaria, que pide a Rusia “el cese inmediato de hostilidades contra Ucrania y en especial de cualquier ataque contra civiles y objetivos civiles”, así como el fin del asedio de la ciudad portuaria de Mariupol. De los 193 miembros que forman el plenario, la resolución ha sido adoptada por 140 y rechazada por cinco (Rusia, Siria, Eritrea, Bielorrusia y Corea del Norte), mientras que 38 se han abstenido. El resto de Estados miembros se han ausentado. El texto venía siendo pergeñado desde hace semanas por Francia y México, con el pleno apoyo de Ucrania.

El resultado de la votación ha sido prácticamente el mismo que el registrado el 2 de marzo, cuando la Asamblea General, reunida en sesión extraordinaria —la 11ª en sus 70 años de historia, y la primera desde que Israel ocupó el Golán sirio, en 1982—, se pronunció sobre el conflicto para superar el bloqueo derivado del sistema de vetos del Consejo de Seguridad, cuyas resoluciones sí tienen carácter vinculante. El hecho de que Rusia, como miembro permanente del foro ejecutivo de la ONU, pueda bloquear cualquier iniciativa trasladó a la Asamblea la urgencia de alzar la voz sobre la guerra ucrania, que este jueves entra en su segundo mes. La resolución del 2 de marzo fue una condena de la agresión rusa a Ucrania, aunque matizada: para cosechar más apoyos, el texto final sustituyó la palabra “condenar” por “deplorar”. Votaron en contra los mismos países que han rechazado hoy la iniciativa franco-mexicana. La víspera, este miércoles, Rusia recibió otro revés al ver rechazada su propia propuesta de “resolución humanitaria” en el Consejo de Seguridad, donde sólo recibió el apoyo de China, y 13 votos en contra.

Pese a tener un rango menor, puramente declarativo, que las resoluciones del Consejo de Seguridad, tampoco le ha resultado fácil al plenario de la organización sacar adelante esta “resolución humanitaria”. Sudáfrica presentó este miércoles su propio borrador, que no citaba a Rusia como agresor, y que por eso recibió el respaldo del embajador del Kremlin, Vasili Nebenzia. El argumento esgrimido por la embajadora sudafricana para no citar a Rusia en el texto fue la necesidad de “despolitizar” las cuestiones humanitarias.

La Asamblea ha demostrado estar enredada en cuestiones de procedimiento, más que de fondo, al proponer una votación sobre si debía someterse a votación la resolución sudafricana, que el embajador de Ucrania, Sergii Kislitsia, tildó de “placebo, medicamento genérico, marca blanca (…) proporcionado por un gran proveedor”, en alusión a Rusia; “un intento de confundir a la Asamblea”. La votación sobre la propuesta sudafricana se saldó con mayor división de opiniones: 50 a favor, 67 en contra y 36 abstenciones. No hubo aplausos, a diferencia de algunos, más bien tímidos, que saludaron la aprobación de la resolución principal.

Instalada en un frenesí de reuniones desde los primeros minutos de la guerra —el anuncio oficial del Kremlin de una “operación especial militar en Ucrania” se produjo durante una reunión del Consejo de Seguridad—, la ONU no ha acertado a impulsar una resolución ejecutiva. Si ha llevado semanas lanzar la “resolución humanitaria” de Francia y México, la posibilidad de avanzar en la práctica parece lejana, pese a la intensa actividad diplomática “para retomar la senda del diálogo y las negociaciones”, una vez conseguido un alto el fuego, según el texto de la resolución aprobada este jueves. El secretario general, António Guterres, “ha estado en contacto frecuente con el enviado ruso, pero no revelará detalles, excepto para decir que las discusiones se centran en la ayuda humanitaria en Ucrania”, según un portavoz. Cualquier asedio a una ciudad complica sobremanera la provisión de ayuda humanitaria, recuerda la resolución.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.





Source link


Colegio Lancaste se pronunció tras agresión de un estudiante a compañera: autoridades en Cali conocen el caso

El hecho tuvo lugar este jueves 10 de marzo y fue grabado por otros estudiantes. «Rompele esa jeta» gritaban en el salón algunos, mientras que otros salieron a defender a la menor agredida.

Noticias Cali.

Los hechos de violencia, agresión y enfrentamientos entre menores de diferentes colegios de Cali van en aumento. Lo sucedido en este jueves en el Colegio Bilingüe Lancaste no solo ha generado una nueva indignación, la situación ya es realmente preocupante.

Con este ya serían al menos cuatro los casos que se conocen en la ciudad. Y el de ayer se suma a la larga lista.

Los hechos como se mencionó anteriormente y que fue confirmado por las directivas de la institución a través de sus canales oficiales, tuvo lugar este jueves 10 de marzo.

Fue en uno de los salones de clase

Todo se conoció gracias a un vídeo que empezó a circular en redes sociales, las imágenes fueron grabadas por otros de los compañeros.

En ellas se observa a un joven que está frente a otra menor, se encuentran discutiendo y él se nota en postura desafiante.

Se escuchan varias voces que le gritan como en tono de ‘barra’: «Parátele, parátele, rompéle esa jeta«.

Mientras que otras compañeras de curso, piden al joven detenerse y no continuar con su accionar: «Deje la estupidez Daniel«.

Se regresaba a su asiento

Por momentos el joven parase reflexionar y se dirige a su asiento, la parte de atrás del salón de clases.

Sin embargo de un momento a otro decide regresar a la parte de adelante en donde se encuentra su compañera.

Él se acerca y de repente lanzó un violento puño que golpea a la joven en el rostro.

De inmediato una compañera que se encontraba al lado de la niña agredida se pone de pie y lo enfrenta, así como otro joven que se abalanza sobre él reprochando lo que hizo.

«Qué le pasa Daniel, está loco«: Le decían:

El colegio se pronunció

Luego de conocerse las indignantes imágenes, desde el Colegio Bilingüe Lancaste publicaron un pronunciamiento de manera oficial sobre lo sucedido.

Fue a través de un comunicado en el que informaron lo siguiente:

  • «El día de ayer se presentó una situación reprochable entre estudiantes en nuestras instalaciones. Al respecto rechazamos firmemente estos hechos y reiteramos el compromiso con el respeto, los principios y valores«.
  • «Estas acciones son aisladas y de ninguna forma representan la solidez y responsabilidad con la que desarrollamos nuestra actividad educativa. Este acto ya fue reportado a los entes de control pertinentes (Policía de infancia y adolescencia y Personería Municipal).

Además, «de ser tratado por el comité escolar de acuerdo al Manual de Convivencia».

Otras denuncias similares:





Source link



El presidente ruso ha ordenado elevar la alerta de las fuerzas de contención estratégica, también conocidas a como de disuasión. Estas son, según su Ministerio de Defensa, “la base del poder bélico de las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia, diseñadas para contener una agresión contra el país y sus aliados, así como para derrotar al agresor a través de todos los medios, incluidas las armas nucleares”.

Es decir, Moscú cuenta con el as de las armas de destrucción masiva, pero contempla escenarios más convencionales. Su composición se reparte en dos ramas, las Fuerzas Estratégicas de Ataque y las Fuerzas Estratégicas de Defensa. Estas últimas las forman las baterías antimisiles y la red de alerta, mientras que el poder ofensivo se basa en misiles balísticos intercontinentales, cohetes desplegables en aviones y misiles de precisión de largo alcance, así como fuerzas no nucleares de doble propósito que también pueden portar armas convencionales, como bombarderos, submarinos y navíos de superficie.

El arsenal nuclear ha sido renovado casi completamente desde 2018, cuando el presidente ruso, Vladímir Putin, presentó sus nuevos misiles. El Sarmat, un cohete intercontinental de alcance ilimitado; el Avangard, un misil hipersónico capaz de cambiar de trayectoria para evadir las defensas; el Kinzhal, un cohete balístico desplegable en aviones; y el Poseidón, un dron nuclear submarino.

Las fuerzas armadas rusas cuentan con 4.447 cabezas nucleares, de las cuales 1.588 están desplegadas en misiles y bases, 977 en la reserva y el resto no se consideran estratégicas, según Bulletin of the Atomic Scientists, fundada por exingenieros del Proyecto Manhattan. La revista estima que unas 812 cabezas nucleares están en misiles balísticos, 576 en submarinos y unas 200 en bases de bombarderos estratégicos.

Putin aprobó en junio de 2020 la nueva doctrina de disuasión nuclear rusa, donde dejaba claro que “la decisión del empleo de armas nucleares la toma el presidente” si se contempla una agresión nuclear o un ataque con armas convencionales “cuando la existencia misma del Estado sea puesta en peligro”.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

El coronel de infantería José Miguel Palacios analizó los nuevos principios de la contención rusa para el Instituto Español de Estudios Estratégicos, dependiente del Ministerio de Defensa. “Las armas nucleares con concebidas como elemento fundamental de disuasión, pero solo ante las amenazas más graves, aquellas que afecten a la propia existencia del Estado ruso. La disuasión frente a amenazas de menor entidad debe estar a cargo de fuerzas convencionales o, para ser más precisos, de fuerzas no nucleares”, subrayaba Palacios.

“Esta declaración era sustancialmente idéntica a las que podamos encontrar en las doctrinas militares de 2010 y 2014″, continuaba su análisis. ¿Por qué se publicó entonces el documento? Según Palacios y otros expertos consultados, el objetivo era “no ser acusados de pretender utilizar armas nucleares para alcanzar la victoria en un conflicto convencional”. Dos años antes, en 2018, la Administración estadounidense de Donald Trump había publicado un análisis en el que sugería que Rusia podría plantearse un ataque nuclear a pequeña escala para vencer, lo que se denominó “escalar para desescalar”.

En el análisis de Palacios figuraba también el punto de vista de Dmitri Tenin, excoronel de la inteligencia rusa y actual director del instituto Carnegie de Moscú, que apuntaba a que “la noción de una guerra nuclear limitada (en una zona) siempre ha sido ajena al pensamiento estratégico ruso”.

La cuestión es qué se considera una amenaza para la integridad del Estado ruso. Al ordenar este domingo que las fuerzas fueran puestas en su máximo nivel de alerta, el mandatario dijo a su ministro de Defensa y a su jefe del Estado Mayor que el país es víctima de medidas hostiles bajo la forma de “sanciones ilegítimas, de las que todos son muy conscientes”.

Asimismo, cuando Putin anunció la invasión de Ucrania, advirtió a quien tratase de impedirlo de que “la respuesta de Rusia será inmediata y le traerá consecuencias que nunca ha encarado en toda su historia”.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.





Source link


Cae la tarde del viernes y la ministra Margarita Robles regresa a su despacho en el Ministerio de Defensa, que en otro tiempo se llamó de la Guerra. Viene del Palacio de La Moncloa, donde ha acompañado al presidente Pedro Sánchez a una cumbre telemática y extraordinaria de los líderes de la OTAN. Nunca una invasión había sido tan anunciada, pero todavía parece irreal que, en estos momentos, proyectiles de artillería y bombas de aviación estén cayendo sobre una capital europea, Kiev, a 3.700 kilómetros de Madrid.

“Lo más importante es poner de relieve que la agresión de Putin es un hecho sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial, absolutamente inaceptable, una vulneración flagrante del derecho internacional que ha logrado algo que también es muy importante: una unidad total y radical de los países de la OTAN y la UE que tampoco tiene precedentes”, explica sin ocultar su indignación.

Pregunta. ¿La invasión de Ucrania es un crimen?

Respuesta. Es una vulneración del derecho internacional y de la Carta de Naciones Unidas. Un ataque a la integridad territorial y la soberanía de un Estado. Se está bombardeando a población inocente. Jurídicamente no me atrevería a darle una calificación en estos momentos, porque la invasión no ha terminado, pero es un acto de guerra absolutamente inaceptable que sin ninguna duda debe tener consecuencias jurídicas.

P. ¿Debe comparecer Putin ante la Justicia Internacional?

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

R. Lo que está claro que Putin no debe quedar impune y eso no puede limitarse a las sanciones económicas, que espero sean más categóricas si no se produce una retirada, pero es verdad que se están produciendo asesinatos, que hay que calificarlos así, porque esto es una agresión absolutamente ilegítima. El adjetivo más duro que le podemos poner.

P. Como jurista, ¿cree que debe haber consecuencias penales?

R. No me atrevo a decirlo, pero cuando hay una violación del ordenamiento jurídico, la posibilidad de consecuencias penales existe, claro.

P. Estados Unidos llevaba meses avisando de la invasión.

R. La inteligencia norteamericana estuvo avisando permanentemente, incluso de manera pública. Primero dijo que sería el día 16 [de febrero]. Luego, el 22. Unas horas antes de la invasión, a las cuatro de la madrugada [del jueves], avisó de que se iba a producir. Es verdad que había una secreta confianza en que finalmente no sucediera, en que la diplomacia iba a encontrar una salida. Sobre todo porque Putin, desde el mayor de los cinismos, iba diciendo que en ningún caso tenía voluntad de invadir. Al contrario, aseguraba que eran campañas de desinformación. Yo estuve la semana pasada en Bruselas y todos decíamos que había que apostar por la diplomacia y la disuasión. Por parte de la OTAN se fue muy cuidadoso y la instrucción que había es que no se realizara ningún acto, por mínimo que fuera, que pudiera considerarse una provocación.

P. ¿No fue un error decir desde el principio que solo habría sanciones económicas, no respuesta militar?

R. Yo creo que cuando se está en un proceso de diálogo como estaban la UE y la OTAN, y él [Putin] parecía aceptar, se evita todo lo que pudiera considerarse una amenaza. Lo que es evidente es que Putin ha jugado con deslealtad y ha demostrado una absoluta falta de principios.

P. La salida de Afganistán pudo convencer a Putin de la debilidad de la OTAN.

R. La forma en que se produjo la retirada fue un fracaso sin paliativos y dejó en muy mala situación a la OTAN. Puede que a Putin se le haya pasado por la cabeza la idea de que hay una OTAN más débil, pero yo, que he sido muy crítica con la salida de Afganistán, debo decir que si algo positivo podemos sacar de tanto dolor como estamos viviendo es esta unidad sin fisuras. Si Putin creía que se iba a encontrar una OTAN débil, en que cada país iría por su lado, la condena sin paliativos, absolutamente contundente, de todos los aliados y las sanciones sin precedentes, y que pueden ir a más, de la UE sin duda es un toque de atención a Putin de que no hay debilidad, de que no nos vamos a quedar quietos ante la agresión. Es verdad que Ucrania no pertenece a la Alianza y por eso no se aplica el artículo 5 [defensa mutua], pero en todas las reuniones de la OTAN se ha puesto de relieve que cualquier agresión, por mínima que sea, a un aliado supondría la activación de todos los mecanismos [de defensa].

P. China pensará que si Rusia se come a Ucrania, ella se puede comer a Taiwán.

R. Es una posibilidad que está ahí. El contexto internacional está cambiando. Por eso es muy importante que la OTAN y la UE estén absolutamente reforzadas. Ha habido una época en que parecía que había interés en enfrentarlas. Se ha llegado a decir que la OTAN estaba en muerte cerebral. Yo creo que es justamente lo contrario. La UE y la OTAN son complementarias. Frente a la debilidad que se mostró en Afganistán se está demostrando fortaleza ante Putin.

P. ¿Va a contribuir España al refuerzo de las tropas de la OTAN en los países del Este?

R. Estamos siguiendo las directrices del Saceur, el mando [supremo] aliado [en Europa]. En este momento, España tiene cerca de 800 militares tanto en Letonia, como en la policía aérea, que está en Bulgaria y, cuando termine, el 31 de marzo, irá a Lituania, además del despliegue naval. Frente a los que pueden tener dudas sobre la naturaleza de la participación española, diré que son misiones siempre defensivas, de estabilidad y preservación de la paz. En función de cómo se desarrollen los acontecimientos iremos viendo. Lo que está claro es que a fecha de hoy son suficientes y no es necesario incrementarlas.

P. Ucrania ha pedido 75.000 chalecos antibala y cascos, entre otro material militar.

R. Esta mañana he tenido una reunión con el agregado de la Embajada de Ucrania. Es una ayuda que están pidiendo a todos los países. Efectivamente, habrá ayuda. Por una parte, lo que pueda aportar la Sanidad militar: y equipos de defensa personal, chalecos antibala, material de protección.

P. ¿Cuántos?

R. En este momento no le puedo dar una cifra. Nuestras posibilidades sanitarias son mayores, porque teníamos una reserva por la covid. De material de defensa tenemos más limitaciones, cascos en este momento no tenemos, pero estamos buscando todo lo necesario para ayudarles dentro de nuestras posibilidades. Se trata de material no ofensivo.

P. Rusia no solo está en Ucrania, también en África subsahariana.

R. Nos preocupa mucho la situación del Sahel, con un incremento muy importante del terrorismo, especialmente Daesh y la filial de Al Qaeda tienen una expansión tremenda. Hay gobiernos africanos [como Malí] que tienen ya una relación con Rusia, a través del Ejército regular o de una compañía privada como Wagner.

P. ¿Se puede seguir en Malí tras la salida de Francia?

R. Aquí hay dos escenarios: están las misiones de combate, Takuba y Barkhane, en las que están Francia y otros países y España no participa. Francia ha tomado una decisión, que respetamos totalmente, de trasladarlas a otros países africanos. Pero luego hay otra misión, EUTM-Malí, de entrenamiento y formación de la policía y el ejército maliense. En esta misión el contingente español es el más numeroso y España apuesta por mantenerla, aunque es una operación de la UE y es la UE la que debe tomar una decisión.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.





Source link


Las habitaciones del hospital de Vuhledar están llenas de cascotes. Las camas, algunas perfectamente hechas, con sus colchas rosadas, y otras deshechas, como cuando alguien se levanta con mucha prisa, permanecen cubiertas de cristales, yesos y polvo. “¿Ves?”, dice Nadia, sanitaria de 38 años, “esto es lo que pasa en la guerra, que al final las personas no importan”. El jueves, no mucho después de que el presidente ruso, Vladímir Putin, anunciase una “operación militar en el Donbás”, un ataque de artillería impactó contra la carretera de entrada a este centro sanitario de la región de Donetsk, a unos 60 kilómetros de la zona controlada por los separatistas prorrusos y por el Kremlin. Los proyectiles alcanzaron a una profesora de 50 años, que caminaba hacia el hospital, y a dos coches. Sus ocupantes, cuatro, han muerto, según el jefe de la administración regional, Pavel Kirilenko. La fachada del hospital, que da servicio a una zona ya muy dañada por la guerra de casi ocho años entre el ejército ucranio y los secesionistas, está ahora llena de cicatrices.

Dieciséis de los alrededor de 100 pacientes resultaron heridos por las esquirlas de los vidrios de las ventanas y por trozos de pared. El centro, explica la médico Natalia Nikolaevna, tuvo que ser evacuado. “No tiene agua y acabamos de recuperar el suministro eléctrico”, dice. Ahora, el edificio de pasillos amarillentos y suelos de mármol se ha convertido en un refugio improvisado para escapar de los ataques que arrecian en la zona durante la noche. La línea del frente está cerca. Yulia, una enfermera de 28 años —que como la mayoría de gente desde que empezó la crisis prefiere no decir su apellido—, no sabe qué pensar. “Todavía estoy en shock, pero la verdad, lo que tenga que ser será”, dice, sobre el avance de las tropas enviadas por Putin y que están avanzando casi sin tregua en puntos estratégicos del país.

Un coche destrozado junto al hospital de Vuhledar, en el Donbás, tras un bombardeo que causó cuatro muertos.
Un coche destrozado junto al hospital de Vuhledar, en el Donbás, tras un bombardeo que causó cuatro muertos.

Lo que Putin anunció como una operación en el Donbás se ha convertido en realidad en un ataque a gran escala, veloz y extremadamente agresivo en todo el país. Pero en las regiones de Donetsk y Lugansk aún controladas por el Gobierno, aunque ha habido ataques y bajas, la situación no es tan crítica por ahora como en la capital, Kiev, o en la zona de la frontera con Bielorrusia. Los servicios de espionaje ucranios y estadounidenses creen que las fuerzas rusas están tratando de hacer una tenaza a la zona y envolverla para, después, anexionar por completo la región reclamada por los secesionistas. Pero Pavel, maestro jubilado de 67 años, cree que Putin ya no se conformará solo con el Donbás. “No parará”, dice, sentado en uno de los bancos de madera de lo que hasta el jueves era la antesala de la recepción del hospital de Vuhledar. “Quién sabe qué va a pasar mañana. Un día te levantas, vienes al hospital y al siguiente te ha caído una granada”, dice.

Este viernes, otro proyectil impactó contra un antiguo centro de rehabilitación que ahora utilizaba el ejército y lo incendió. Un pegajoso olor a quemado lo impregna todo. Como la sensación de espera que envuelve gran parte de la región de Donetsk controlada por el Gobierno. En Vuhledar, las calles están casi vacías y quien camina lo hace apresuradamente. Lo que era importante ya no lo es tanto, dice Lena, de 50 años. Huyó de la ciudad de Donetsk en 2014, cuando pasó a manos de los separatistas prorrusos alzados por el Kremlin, y se instaló en Vuhledar, con su madre y su marido, un antiguo minero con una lesión laboral. Dice que esta vez, si la ciudad pasa a control ruso, no se marchará. Está cansada. “Llega un momento en que pienso que qué más da, si todos son iguales”, apunta encogiéndose de hombros.

En las carreteras de Donetsk casi no se ven coches con destino este, hacia Rusia, hacia el territorio controlado por los secesionistas. Cientos de ciudadanos están saliendo en masa de ciudades como Kostantinivka, que en la época soviética se desarrolló como un centro de producción de vidrio, hierro, zinc y acero.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Alexéi también ha metido lo que ha podido en el coche y ha dejado su casa. Lleva en el vehículo a su vecina y sus tres hijos, apretados en el asiento de atrás. En 2014, Kostantinivka estuvo unos meses bajo control de los separatistas y Alexéi dice que no quiere volver a vivirlo. “No me fui ayer [por el jueves], cuando empezaron los ataques fuertes, porque estaba en shock, pero hora está claro que es real. Quien se queda es porque es un insensato y le da igual o porque está con ellos”, dice.

El río de coches en la precaria carretera que sale de Kostantinivka a Dnipro es interminable. “La cosa está tranquila, todavía”, dice un conductor bajando la ventanilla, “por ahora, la ciudad es nuestra, pero quién sabe”.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.

Contenido exclusivo para suscriptores

Lee sin límites





Source link



Este plomizo 24 de febrero será recordado por millones de rusos como el día en el que definitivamente se rompió algo. La mayoría de la sociedad o bien calla por miedo o indiferencia o bien apoya la política agresiva del Kremlin. Mientras los misiles rusos caían sobre una nación a la que consideraron hermana, las escasas voces críticas tan solo compartían un mensaje en redes sociales: “Y esto, ¿para qué?”. A pesar de la tristeza y la rabia, en las calles no se ven manifestaciones, prohibidas por las autoridades bajo amenaza de cárcel. Avanzada la tarde se congregaron en el centro de Moscú y en otras ciudades grupos de cientos de personas, aunque pronto comenzaron los arrestos, igual que había pasado horas antes con los piquetes individuales de ciudadanos.

“Todo el mundo está contra la guerra. Nadie que conozco deseaba esto”, afirma Serguéi Gavrilov, un hombre de mediana edad en la parada de metro de Elektrozavodskaya, el típico barrio industrial del segundo anillo de Moscú, ocupado ahora por la clase media. Como él piensan mayores y jóvenes; tanto en la calle como en las redes sociales. “Unos pocos tontos quieren la guerra, el resto sufre”, agrega mientras un gentío camina a su alrededor con la vista perdida.

Rusia despertó el jueves en shock. El presidente Vladímir Putin había ordenado comenzar la invasión de Ucrania para “desnazificarla”, un término que a base de repetirlo ha calado en gran parte de la población. Poco a poco aparecía en las redes sociales un lema que había estado desaparecido todos estos meses de advertencias: “No a la guerra”.

Solo unas 5.000 personas firmaron a principios de febrero el manifiesto de intelectuales contra la guerra. En 2014, cuando Rusia se anexionó Crimea y comenzó la guerra del Donbás, sí hubo protestas masivas contra la guerra en pleno centro de Moscú. Pero las leyes sobre manifestaciones se han endurecido desde entonces hasta el punto que ahora deben ser autorizadas incluso las de una sola persona. Y este jueves, tras comenzar una nueva guerra, las autoridades han advertido de que la ley “prevé un castigo severo por organizar disturbios masivos”. “La policía capitalina adoptará las medidas necesarias para garantizar la protección del orden público en la ciudad”, agregaron la Fiscalía de Moscú y el Ministerio del Interior.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Estos días se vieron imágenes de varios ciudadanos detenidos por sacar un cartel contra la guerra por la calle. “Mea culpa por no haber hecho nada para remediarlo, por aguantar estos 20 años [de Putin]”, afirma Natalia, una mujer en torno a la treintena que quiere permanecer en el anonimato, como muchas otras voces críticas con el Kremlin. Cuando se pregunta a los transeúntes, abundan las cabezas bajas y miradas distantes. En Instagram también reina el silencio sobre el conflicto. Muchos siguen la vieja broma franquista del “haga como yo, no se meta en política”. El portal OVD-Info, una de las principales fuentes para seguir la represión de las manifestaciones en Rusia, informó a través de Twitter de más de 1.500 en 40 ciudades del país.

Según una encuesta del centro de estudios sociológicos Levada, independiente del Kremlin, un 48% de los rusos culpaba el año pasado de la tensión en Ucrania a la OTAN. Un 20% responsabilizaba a Kiev. El mensaje repetido una y miles veces en los medios de que la Alianza Atlántica se expande como un ejército hacia Rusia ha calado estos años, y ahora la población no tiene clara la responsabilidad de esta guerra, que en la mayor parte de los casos delega en presidentes lejanos que dan órdenes y la gente acata porque ellos solo viven día a día.

La invasión de Putin ha sido justificada con la petición de ayuda de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk. Según una encuesta de la agencia estatal vtsiIOM, un 73% de los rusos apoyó el reconocimiento ruso de ambos territorios, un paso claro a la guerra tras escenificarse una evacuación que ha concluido justo el mismo día que comenzó la ofensiva.

Nadie que no sea de los círculos del Kremlin se manifiesta abiertamente a favor de bombardear Ucrania. “No me quedan palabras. No es mi presidente, no voté ese genocidio. Siento una vergüenza enorme y una pena tremenda porque soy medio ucrania y la mitad de mi familia vive allí”, agrega Natalia. Su opinión la comparte por teléfono otra conocida, Anna Levitina, que nació en Vorónezh, zona donde se desplegaron las tropas rusas antes de comenzar el ataque. “Es absurdo. La gente de mi región suele tener parientes en ambos lados de la frontera. No tiene sentido enfrentarnos”, lamenta la joven, triste e irritada: “Lo que más me molesta es que la gente común, los civiles, empiecen a defender un lado u otro. Nosotros y vosotros, blanco y negro”.

A diferencia del inicio de la guerra de 2014, los rusos parecen resignados esta vez a que la economía pueda hundirse. Hace ocho años, la moneda nacional se hundió al pasar de un cambio de 45 rublos por euro a superar los 90 cuando se impusieron las sanciones. Mucha gente salió a las tiendas y cajeros a por víveres o efectivo. Este jueves, la tranquilidad reinaba en tiendas de electrodomésticos y bancos.

Pero la preocupación va por dentro. Un alto cargo estadounidense advertía de que las sanciones podrían alcanzar a los principales bancos del país, Sberbank y VTB. Para quienes tienen negocios o ahorros es un drama. “Esto llevará al aislamiento total de Rusia, al derrumbe de la economía, a la muerte de muchos jóvenes. Esto da paso al comienzo de la tercera guerra mundial”, afirma María Marrero, una mujer rusa en la treintena que formó una familia con un español.

Mientras en ciudades ucranias como Kiev y Járkov evacuaban a los refugios, en Moscú sonaban las alarmas en algunos centros comerciales por supuestos avisos de bomba.

Preocupación entre los hispano-rusos

La situación preocupa muchísimo a los españoles y rusos que viven entre ambas tierras. “No conozco a nadie que apoye la guerra. Los rusos están en shock, algunos están pensando cómo salir del país”, cuenta al otro lado del teléfono Katia Ivanova, que llegó a España en 2014 y está casada con un español. Otros tienen pareja o hijos en el otro país y no saben qué será de ellos si se anulan los visados o vetan los vuelos. Todo apunta a una situación incluso peor a la de la pandemia, cuando muchos vivieron separados de sus familias durante más de un año.

Parece un día normal en Moscú. Los organismos administrativos tienen las colas a rebosar como siempre. La gente no quiere hablar de la guerra, solo salir de allí. “Esto aún no es una guerra, puede ser peor”, advierte el taxista Tigrán Yegoróvich, de unos 40 años.

Fuera de la parada de metro de Elektrozavódskaya, una anciana contempla desde un banco a la gente que pasa. Al preguntarle, es de las pocas que se explaya. “¿Para qué nos hace falta la guerra? Nuestros padres ya sufrieron aquella guerra terrible, ¿para qué tenemos que sufrirla nosotros?”, responde Marina, que tampoco quiere decir su apellido. “¿Cuándo tendremos tranquilidad en esta tierra? ¿Cuándo pensarán los políticos en hacer una vida tranquila? En tiempos de las 15 repúblicas vivíamos en paz. Trabajábamos, nos queríamos unos a otros, descansábamos…”.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.





Source link


La Unión Europea asestará este martes el primer golpe político y económico a Rusia como represalia por la decisión del presidente ruso, Vladímir Putin, de reconocer la independencia de una parte de Ucrania, controlada desde hace años por separatistas prorrusos. Los ministros de Exteriores de la UE, convocados a una reunión extraordinaria en París por el jefe de la diplomacia comunitaria, Josep Borrell, darán el visto bueno a una primera batería de sanciones que incluye la prohibición de entrada en territorio comunitario a decenas de altos cargos y políticos rusos, el veto a ciertas entidades financieras y al Estado ruso para operar en el mercado financiero y el sector servicios europeo, y un embargo comercial a las dos provincias ucranias declaradas en rebeldía.

Tras la luz verde política de los ministros de Exteriores, el plan de sanciones se tramitará y aprobará rápidamente. Y se espera que esté en vigor en cuestión de días. El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, no considera necesario convocar una cumbre europea para aprobar las medidas planteadas por Borrell, según apuntan fuentes comunitarias. Michel y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, han celebrado en un comunicado “la rapidez y robusta reacción” de los 27 países de la UE.

Las sanciones son contundentes pero limitadas. Bruselas, al igual que Washington, considera que el reconocimiento de la independencia de dos regiones ucranianas es una grave violación de la integridad territorial del país agredido, pero que no supone todavía el detonante para las represalias comerciales enormes y sin precedentes que han prometido en caso de una invasión de Ucrania en toda regla. El envío de tropas rusas al Donbás tampoco se valora como una escalada irreparable del conflicto porque esa parte del territorio ucranio ya estaba bajo control de separatistas prorrusos.

Fuentes comunitarias señalan que la reunión de este martes de los representantes permanentes de los 27 países de la UE en Bruselas “ha permitido constatar la unidad que existe y el respaldo a las propuestas de sanciones”. Las mismas fuentes dan por descontado que “la misma unanimidad se logrará fácilmente si hay que adoptar mayores sanciones para castigar nuevas agresiones rusas”. El portavoz oficial de la Comisión Europea ha señalado que “es una violación grave del derecho internacional” y las sanciones supondrán un coste elevado a Rusia.

Sin embargo, los países potencialmente más afectados por los daños colaterales de las sanciones, como Italia, o los que mantienen estrechos lazos con el régimen de Putin, como Hungría, podrían haber planteado objeciones a una batería más dura de sanciones en estos momentos, un riesgo de veto que se ha evitado optando por unas represalias más limitadas. No obstante, el impacto de una guerra en Ucrania es potencialmente tan devastador para la estabilidad de la zona que incluso el Gobierno húngaro de Viktor Orbán se ha apresurado a condenar la decisión de Putin y a secundar las primeras sanciones europeas. Hungría es país limítrofe de Ucrania y potencialmente afectado si un conflicto bélico provoca un éxodo masivo.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

La UE ya había sancionado a 193 ciudadanos rusos por su relación con las agresiones contra la integridad territorial de Ucrania. Todas ellas tienen prohibida la entrada en la UE y las autoridades nacionales europeas pueden embargar sus activos en territorio comunitario. Además, la lista de sanciones ya incluía 48 empresas o entidades rusas vetadas para operar en el mercado europeo. El nuevo listado “aumentará sustancialmente”, según fuentes comunitarias, y podría incluir desde medio centenar de altos cargos hasta centenares de parlamentarios rusos que respaldaron el reconocimiento de la independencia de las provincias de Donetsk y Lugansk.

De manera significativa, se incluye también la prohibición al Estado y al Gobierno rusos de acceder a los mercados europeos de capital, una medida que no se había previsto inicialmente. Estados Unidos sí que anunció ese castigo la misma noche del lunes, nada más conocerse el reconocimiento de la independencia de los dos territorios ucranios. Fuentes diplomáticas reconocen que ha habido contactos durante la pasada noche con Washington para coordinar las represalias y mostrar un frente unido ante Moscú.

Contención

A pesar de la contención en las sanciones comunitarias, el grave deterioro de las relaciones entre Occidente y el régimen de Putin parece llamado a cobrarse numerosas víctimas económicas. Borrell ha emitido en el mediodía del martes un largo y duro comunicado en nombre de la UE en el que se “condena” la decisión de Putin de reconocer la independencia de parte del territorio ucranio y le acusa de “violar” compromisos internacionales que había dado por buenos recientemente, como la resolución de la ONU que obliga a cumplir los acuerdos de paz de Minsk, en los que se preveía la devolución a Kiev de los territorios separatistas.

La UE “urge” a Moscú a dar marcha atrás en el reconocimiento, un cambio que no parece previsible, por lo que la tensión con Europa podría aumentar. De entrada, el canciller alemán, Olaf Scholz, ha anunciado este martes que ha dado la orden de paralizar los trámites de autorización del gasoducto Nord Stream 2 que conecta Rusia con Alemania a través del Báltico. Se trata de una infraestructura terminada, pero que podría no llegar a funcionar nunca si Moscú no frena las agresiones contra los países vecinos.

Infraestructura del proyecto Nord Stream 2 en Lubmin, en el norte de Alemania.
Infraestructura del proyecto Nord Stream 2 en Lubmin, en el norte de Alemania.Michael Sohn (AP)

El veto al nuevo gasoducto simboliza la decisión de los occidentales de castigar a Rusia incluso en un sector tan sensible para la economía europea como el energético, dada la dependencia del petróleo y gas ruso, que cubren, respectivamente, el 26% y el 40% de las importaciones de la UE de esos combustibles. Desde la Comisión ya se ha indicado que, en caso de invasión rusa de Ucrania, ya no habrá ningún tabú ni límite en cuanto a las sanciones, lo que podría llevar incluso a limitar la relación comercial con Rusia, el gran suministrador energético de la UE.

Bruselas cree que las reservas actuales de gas cubrirían las necesidades de suministro de Europa incluso en caso de una grave interrupción del flujo procedente de Rusia. La Comisión Europea se muestra confiada a pesar, incluso, de que las reservas se encuentran diez puntos porcentuales por debajo de la media de los últimos años. La apuesta se basa en el aumento de la llegada por barco de gas licuado desde suministradores alternativos, como Estados Unidos o Qatar.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.





Source link


Policía de Santa Marta habla del caso de agresión a futbolistas del Unión Magdalena.

Las autoridades tienen identificados a varios de los agresores de los jugadores del cuadro bananero.

Noticias Santa Marta.

La Policía Metropolitana de Santa Marta se refirió al bochornoso episodio donde varios jugadores del cuadro Unión Magdalena resultaron agredido por sus propios hinchas.

Este hecho ocurrió durante el desarrollo del encuentro en el Estadio Sierra Nevada entre el local y Atlético Bucarmanga, equipo que ganaba 0-1 cuando se presentó el altercado.

De acuerdo al informe del Coronel Jesús De Los Reyes, un jugador del Unión incitó a los hinchas a este acto violento.

Gracias a las cámaras de vigilancia del estadio se tienen identificados a los hinchas que cometieron este acto brutal que le ha dado la vuelta al mundo.

Vea: Hinchas del Unión Magdalena se metieron a agredir a jugadores y árbitros en el Sierra Nevada

También un posible agresor de un jugador.

La Policía insistió en que después de ocurridos los hechos, garantizó la seguridad para el desarrollo del encuentro, no obstante, el árbitro Jorge Andrés Tabares Cano, tomó la decisión, unilateralmente, de terminarlo por «falta de garantías».

«Desde el PMU se garantiza poder continuar con el partido, sin embargo, de manera unilateral, se decide suspenderlo manera definitiva. A través de los videos se tiene identificados a algunos de los generadores de los desmanes como al posible agresor de uno de los jugadores», afirmó.

Hasta el momento las directivas del Unión Magdalena no se han pronunciado oficialmente sobre este hecho bochornoso que empañó el espectáculo deportivo.

Foto de portada: Captura de video

Le puede interesar:

Dueño del Unión Magdalena tiene una condena por homicidio y fue acusado de vínculos con el narcotráfico, Eduardo Dávila está preso





Source link


Sillas de un avión de Avianca. Foto: @avianca

La denuncia es viral en redes sociales y ha tocado fibras. La aerolínea se pronunció.

Noticias Colombia.

Una brutal agresión a un bebé en un vuelo de Avianca, fue denunciada este jueves en redes sociales. En pocas horas de publicado la historia, ha causado gran indignación por la manera cómo ocurrieron los hechos.

Según manifiesta la denunciante, una pasajera agredió brutalmente a su bebé en el vuelo AV18 que partió desde Bogotá y que tenía como destino Barcelona, España.

Durante el viaje «el bebé llora y se retuerce durante horas por lo que la vecina de pasillo le sugiere a la prudente, agotada y avergonzada mamá, que ponga al bebé a gatear en el pasillo que seguramente es lo que necesita», dice la denuncia.

La mujer acepta la sugerencia y decide bajar al bebé al suelo para que gatee. La maniobra hizo efecto y el bebé se calmó, sin embargo ocurrió lo impensado.

«Unas filas más atrás una señora mayor (si se le puede llamar así) saca su pierna y patea al bebé en la cara rompiéndole el labio», asegura la denunciante.

Al parecer, la primera reacción de la madre es llevar a su bebé al baño para lavar la sangre.

De acuerdo al relato, una de las auxiliares de vuelo se da cuenta de quién golpeó al niño y le reclama. La agresora era una adulta mayor que contestó lo siguiente:

«El ‘niñito’ me tiene desesperada con su llanto, soy una mujer mayor y no puede aguantar la situación, por eso lo golpeé», fue su argumento.

La madre del niño, al parecer, no quería conflictos con la agresora a pesar de lo grave del acto. Los demás pasajeros le insistían a la madre de la criatura que denunciara el hecho cuando aterrizara el avión.

Comunicado de la aerolínea

Posteriormente el avión tocó suelo español y según expone Avianca en un comunicado la Guardia Civil hizo presencia en la aeronave y solicitaron la declaración de la tripulación testigo de los hechos.

«Atendiendo el llamado nuestra tripulación compareció ante la Guardia Civil y rindió informe del evento», expresa.

Por su parte la denunciante señala que «los oficiales hacen fotos pero la mamá entre el shock y el descontrol del bebé omite el detalle de pedirlas y tampoco las hace al llegar a casa. Hecha la denuncia, la citan hoy para un peritaje forense y audiencia ante la juez», agrega la denuncia.

«La madre se presenta sola con el bebé para peritaje del forense y sin abogado (no lo puede pagar) sin embargo la agresora se presenta en silla de ruedas y con una abogada que desmiente los hechos… todo es un invento según ella», dijo.

Según indica, la azafata no se presentó a la audiencia porque tenía que trabajar. Algo que llamó la atención de la denunciante viendo la gravedad del caso.

Usuarios en redes sociales se quejan de la actitud de la azafata y de la aerolínea.

Ante las críticas Avianca respondió:

«Adicionalmente, en caso de que las autoridades así lo soliciten y lo admitan dentro del proceso, la tripulación comparecerá nuevamente para rendir informe sobre lo sucedido y de lo que fue testigo», concluye el comunicado.

Se conoció que la audiencia para resolver este caso se llevará a cabo en el mes de mayo.

«Quizás en ese tiempo, los testigos ya no puedan comparecer ante un juez debido a las distancias y a los trabajos de cada quien», dicen usuarios en redes sociales que le piden a las autoridades, celeridad  en este caso.

Foto de portada: @avianca

Le puede interesar: Libre la madre que habría mordido a su bebé, «porque su captura no fue en flagrancia»





Source link


joven que esperaba el bus
Inicialmente se llegó a pensar que era por alguna vieja rencilla, se ha podido confirmar que la agresora y la víctima no se conocían.

Testigos indican que la agresora, es una joven «con problemas mentales», y temen que las agresiones escalen, esta vez fue un puño pero «podría lastimar más a otra persona».

Noticias Atlántico.

De manera sorpresiva una joven sufrió una fuerte agresión por parte de otra mujer, y aunque inicialmente se llegó a pensar que era por alguna vieja rencilla, se ha podido confirmar que la agresora y la joven que esperaba el bus no se conocían, quien dio el puño tendría problemas mentales.

Este caso se registró en el municipio de Soledad, Atlántico.

Ocurrió en horas de la mañana de este martes, en la esquina de la carrera 11 con calle 46, cuando una joven esperaba el bus para dirigirse a su trabajo.

En las cámaras de seguridad de un establecimiento comercial, quedó registrada la agresión.

Un puño y pedradas

La joven de blusa blanca víctima de la agresión esperaba el bus para ir hacia su trabajo, buscaba algo en su bolso y de repente, un golpe en la cabeza.

Joven
Momento en el que la joven sufrió la agresión

En el video se observa cuando, una joven llega a la esquina y se lanza sobre la joven que estaba esperando el bus, le da un puño en la cabeza, se retira y le tiró una piedra. Cuando iba a lanzarle otra, un hombre intervino y pareció regañarla.

Ahí frenó la agresión, mientras la víctimas no supo qué pasó.

joven que esperaba el bus
Hombre que acompaña a la agresora, evita que siga golpeando a la joven.

TuBarco Noticias Caribe conoció que la joven golpeada, ingresó a un establecimiento llorando, tocándose la cabeza por el dolor y pidió ayuda. Los familiares tuvieron que recogerla.

Testigo

Desde este portal llegamos hasta el lugar de los hechos y sostuvo una conversación con el dueño del local comercial, quien contó algunos detalles de la agresión.

Leonardo indicó que la mujer que golpeó a la otra, al parecer tiene problemas mentales, “el hombre que la acompañaba nos dijo eso”.

Además, el morador manifestó que” la comunidad se siente consternada por la situación, por aquí se han visto robos pero algo así no”, aseguró.

La agredida

De la víctima del hecho, se conoció que la joven labora como chef en un restaurante del norte de Barranquilla.

También, se puedo constatar que la agredida no fue a trabajar tras lo sucedido, esto, por el fuerte dolor de cabeza que le generó la situación.





Source link


Fotos vídeo captura: Noticias Caracol

La víctima aseguró que fue poca la solidaridad que tuvo de varias persona en el bus: «Otras mujeres lo detuvieron pero se escapó, hubo cero empatía de muchos», dijo.

Noticias Bogotá.

En los buses, colectivos, taxis o metro, las denuncias de mujeres víctimas de agresiones sexuales en el transporte público o cualquier lugar de las ciudades de Colombia siguen en aumento. En Barranquilla hace un par de días una joven modelo compartió en redes sociales su caso y ahora, desde Bogotá lo hace una madre de familia.

Según las denuncias, que fueron realizadas a través del Ojo de la Noche de Noticias Caracol, el hecho se presentó en las últimas horas al interior de una ruta alimentadora de Transmilenio.

La madre y víctima, contó cómo fue cada detalle de la indignante situación: «Sentí mi espalda caliente, volteé a mirar al sujeto y él se estaba metiendo las manos en los genitales».

Jullieth manifestó que le reclamó al hombre por lo que estaba haciendo pero se hizo el ‘loco’, «se fue para la puerta de la mitad e hizo como si no hubiese pasado nada».

Jullieth iba con sus hijos

Denuncia que al tipo no le importó absolutamente nada.

El bus estaba lleno de pasajeros, estaba el conductor y además ella iba con sus dos hijos menores de edad: «Mis dos hijos tuvieron que sufrir ese infortunio. Un acto de violencia contra la mujer».

Para ella una de las cosas más dolorosas fue la poca solidaridad del motorista y los hombres que estaban en el vehículo, dice.

Lea también:

Quien grabó el acoso no alertó ni le dijo: Andrea se enteró por el vídeo en redes, en el Metro de Medellín

«Yo le dije al señor conductor del Transmilenio que por favor me acercara hacia un CAI o que hiciéramos todo lo referente a la Policía pero el señor hizo caso omiso».

Ella asegura que se bajó a buscar a miembros de la fuerza pública y dos señoras se quedaron sujetando al sujeto, pero «él no le importó y arrancó el bus» y el hombre se escapó.

“Los hombres son cero empáticos con este tema”, expresó.

 

Fotos vídeo captura: Noticias Caracol





Source link



El Gobierno de Estados Unidos ha alertado este viernes de que Rusia está planeando una operación de sabotaje falsa contra sus fuerzas en el este de Ucrania con el fin de construir un pretexto para invadir la antigua república soviética. Fuentes de la Administración de Joe Biden han trasladado esta acusación a los medios el mismo día en que el Gobierno de Kiev denunció un ciberataque a gran escala contra sus sistemas en una señal de que el conflicto sigue agudizándose.

“Rusia ha situado a un grupo de operativos con el fin de llevar a cabo una operación fingida en Ucrania oriental. Estos operativos están entrenados en guerrilla urbana y el uso de explosivos para llevar a cabo actos de sabotaje contra sus propios agentes rusos”, ha señalado un funcionario del Gobierno estadounidense. El objetivo consiste, según esta fuente, en “acusar a Ucrania de preparar un ataque inminente contra fuerza rusas” y crear así “un pretexto para la invasión”. Esa invasión podría tener lugar entre mediados de enero y febrero.

El Gobierno estadounidense no ha dado detalles ni mostrado las pruebas que le llevan a tal conclusión, si bien ha citado algunas comunicaciones interceptadas y movimientos de personas como origen de la información. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha desestimado las acusaciones. “Hasta ahora, todas estas declaraciones han sido infundadas y no han sido confirmadas por nada”, ha señalado Peskov a la agencia estatal TASS, informa María R. Sahuquillo.

La noticia pone el broche final a una semana de negociaciones entre Rusia, Estados Unidos y los aliados europeos en la OTAN que no han arrojado ni resultados ni señales de progreso. Un Kremlin desafiante ya advirtió el lunes, en la reunión bilateral con Washington mantenida en Ginebra, que los Gobiernos occidentales cometerían “un gran error en perjuicio de la seguridad europea” ―en palabras del jefe de la delegación rusa, Serguéi Riabkov― si no acceden a sus deseos, que consisten esencialmente en reducir la presencia de la OTAN en el este de Europa.

Washington advierte de que Vladímir Putin también está haciendo la guerra a través de las redes sociales y los medios, “fabricando provocaciones ucranias” para justificar una intervención militar que cada vez parece más plausible. Dicha propaganda, según Washington, versa sobre un supuesto empeoramiento de la situación de los derechos humanos en Ucrania y una radicalización de los líderes ucranios. El jueves, el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, ya advirtió de que Rusia estaba recurriendo “al mismo manual de instrucciones que en 2014″.

Siete años después de la anexión de la península ucrania de Crimea, Rusia ha multiplicado su presencia en la frontera con el país en la región separatista del Donbás, con hasta 100.000 soldados, y las promesas de Moscú de que no planea invadir el territorio gozan de poca credibilidad en Europa y Estados Unidos. Al Kremlin le molesta el acercamiento del Gobierno de Kiev a la OTAN y pide garantías de que no se integrará en la Alianza Atlántica, algo que esta no está dispuesta a aceptar.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Ningún país dictará la política exterior de otro”, ni puede prohibirle “tejer alianzas”, recalcó el lunes Wendy Sherman, subsecretaria de Estado estadounidense, tras la reunión mantenida con Riabkov. Sherman insistió en la necesidad de mantener este canal de conversaciones abierto, pero el tono de Moscú no deja de subir con el paso de los días.

Este viernes, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha recalcado que a Moscú se le ha “acabado la paciencia” y busca garantías por escrito de que la OTAN no se expandirá hacia las fronteras rusas. “Occidente se ha visto impulsado por la arrogancia y ha exacerbado las tensiones en violación de sus obligaciones y el sentido común”, ha insistido Lavrov. Aunque da una pincelada de cal, el tono de Rusia es cada vez más elevado. El jueves, el viceministro de Exteriores Serguéi Riabkov se negó a descartar un despliegue militar en Cuba y Venezuela si aumentan las tensiones con Estados Unidos.

El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, ha propuesto celebrar una cumbre virtual con Putin y Biden con el fin de abordar la crisis y tratar de frenar la escalada de tensión.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.





Source link

top