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Unos funcionarios usaban sacos de arena para proteger un monumento, este sábado en Járkov.
Unos funcionarios usaban sacos de arena para proteger un monumento, este sábado en Járkov.ARIS MESSINIS (AFP)

Con un verdugo ceñido que deja solo al descubierto la nariz y los ojos y un fusil al hombro, el oficial Serguéi señala un modesto edificio agujereado por los bombardeos: “¿Vienen a nuestra casa y esperan que les demos las gracias? Se lo hicimos pagar y lo seguiremos haciendo”, dice. “Esta es nuestra tierra”. La primera semana de marzo, tanques y vehículos blindados rusos entraron en Kulbakino, un pequeño pueblo junto a Mikolaiv (sur del país), una ciudad conocida por sus astilleros que se ha convertido en uno de los símbolos de la resistencia ucrania contra las fuerzas del Kremlin. Los soldados de Vladímir Putin, con sus tétricas Z blancas pintadas en los blindados, habían tomado ya Jersón, en el mar Negro, la que ha sido su mayor captura, y avanzaban por el flanco sur, ansiando llegar a Odesa, el principal puerto de Ucrania. En un primer embate, lograron controlar el aeródromo militar de Kulbakino, una fábrica y algunas partes estratégicas de la pequeña localidad. Los combates fueron feroces, pero en una durísima contraofensiva, las tropas ucranias eliminaron a la mayor parte del batallón ruso e hicieron retroceder a las fuerzas del Kremlin.

Incluso en el frente sur, donde estaban haciendo sus mayores avances, las fuerzas de Putin no solo están empantanadas un mes después de iniciar la invasión, sino que chocan con la fuerte resistencia de unas tropas que el presidente Vladímir Putin infravaloró y que les está forzando a retroceder en algunos puntos. En la factoría de Kulbakino donde se hicieron fuertes los soldados rusos todavía quedan restos de la cruenta batalla. El Ejército ucranio aún la está limpiando. El “paisaje”, apunta el oficial Serguéi encogiéndose de hombros, “no es agradable a la vista”. Las tropas de Kiev neutralizaron “al 90%” de los “entre 250 y 300″ uniformados del Kremlin que lanzaron la operación contra Kulbakino y lograron capturar, además, un rosario de cañones y algunos blindados chamuscados. “Ahora son nuestros”, dice Serguéi mientras enseña un vídeo filmado tras el combate que muestra las armas, la tierra quemada y los restos de la batalla.

El viernes, en medio de una falta de avances sustanciales en la conquista, con importantes pérdidas de armamento y de personal y enormes dificultades de manejar a la población en las ciudades conquistadas y mantener sus logros, el Ministerio de Defensa ruso anunció que había cumplido los objetivos de la “primera etapa de la operación” y que se centraría en asegurar el área de Donbás, donde se ha librado durante ocho años la guerra entre las tropas de Kiev y los separatistas prorrusos apoyados y controlados por Moscú y que están sirviendo como pantalla para el conflicto iniciado el 24 de febrero.

El humo provocado por una de las explosiones de este sábado en Lviv.
El humo provocado por una de las explosiones de este sábado en Lviv.Albert Garcia

Esa declaración permite al Kremlin mantener la repetida retórica ante su audiencia de que todo está saliendo según el plan, y podría sugerir que Putin está recalibrando sus intenciones en Ucrania. Sin embargo, en un escenario inundado desde el principio de declaraciones contrarias a la realidad por parte de las autoridades rusas —el anuncio de retirada de tropas a principios de febrero, el de que no tenían intención de invadir Ucrania—, que ya han demostrado su gusto por las maniobras de despiste para sus operaciones tácticas, el anuncio siembra serias dudas. Moscú aseguró, además, que aunque “no excluye” que sus fuerzas asalten las principales ciudades ucranias —como Kiev, Járkov, Chernígov o Mikolaiv—, tomarlas no era el objetivo principal.

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Y en otra contradicción más, el Kremlin ha vuelto este sábado a ondear la amenaza del uso de armas nucleares en Ucrania. El expresidente Dmitri Medvédev, que ahora ostenta la vicepresidencia del Consejo de Seguridad de Rusia, aseguró que el país euroasiático “tiene derecho” a usar armas nucleares contra un Estado que “ponga en peligro la existencia” de Rusia, aunque ese Estado haya usado armas convencionales.

Además, tras el anuncio de que se centrarían en la región de Donbás, en el este, las fuerzas rusas han seguido castigando con fuerza Chernígov, en el noreste del país, muy cerca de la frontera con Bielorrusia y una ciudad ahora prácticamente cercada después de que las tropas de Putin bombardeasen el puente por el que abandonaba la ciudad una ciudadanía atrapada y aterrorizada; sobre todo después de que un ataque contra una cola del pan esta semana mató a diez personas. También Járkov, la segunda ciudad del país, donde han seguido con sus ataques a zonas residenciales. Este sábado, en otro órdago, Moscú ha lanzado misiles contra los alrededores de Lviv, en el oeste del país, una ciudad que sirve de escape hacia Polonia para los refugiados. Un ataque, además, el día en que el presidente estadounidense, Joe Biden, está de visita en Varsovia.

El líder de EE UU comentó este sábado que no se cree el anuncio ruso. También los servicios de espionaje occidentales dudan de las verdaderas intenciones de Putin. Y Kiev ha reaccionado con gran escepticismo. Mijailo Podoliak, asesor del presidente Volodímir Zelenski y uno de los principales negociadores en las conversaciones con Moscú, advierte de que el Kremlin no ha abandonado sus verdaderas intenciones de tomar grandes ciudades, sobre las que está aplicando ataques sangrientos y de desgaste ante la falta de logros. “Aprovecharán el anuncio para reagruparse”, dice Podoliak. Un oficial de inteligencia de un país de Europa Central, que habla bajo anonimato, cree que el anuncio es una maniobra táctica que Moscú aprovechará para rearmarse, analizar sus posiciones e intereses y preparar una segunda fase de la contienda. Mientras tanto, Putin necesita algo para vender como una victoria de aquí al 9 de mayo, cuando se conmemora el día de la Victoria del Ejército Rojo sobre la Alemania nazi y el día que oficiosamente es la fiesta nacional rusa, con gran desfile militar en la plaza Roja de Moscú.

La creación de un corredor terrestre entre Crimea —que Rusia invadió y se anexionó ilegalmente en 2014— y los territorios de Donbás que controla a través de los separatistas prorrusos, y la conquista de Mariupol, la ciudad portuaria reducida a escombros por los ataques y que se ha convertido en símbolo del sufrimiento civil, podría brindarle esa victoria. Con un ingrediente añadido: la localidad, que está en el área sur de Donbás, es la sede principal del Batallón Azov, fundado en 2014 por voluntarios ultranacionalistas (ahora reciclado y convertido en un brazo más de la Guardia Nacional Ucrania). Esto, frente a la realidad de una ciudad casi borrada hasta los cimientos, con ataques indiscriminados a civiles, escuelas, hospitales, refugios, colas del pan, podría casar con su retórica adulterada sobre su operación de “desnazificación” y liberación.

Un informe a fondo del Instituto para el Estudio de la Guerra, con sede en Washington, advierte también de que el anuncio de Rusia está dirigido en realidad a la ciudadanía rusa. Es “probablemente un intento de pasar por alto los fracasos del ejército ruso para una audiencia nacional y centrar la atención en la única parte del escenario en el que las tropas rusas están logrando algún progreso en este punto”, señalan. Por ahora, los principales logros rusos se han dado en algunas zonas del este y en el sur. El Ejército ucranio ha advertido este sábado de que las fuerzas del Kremlin se están reagrupando para lo que podría ser una nueva ofensiva en la región de Lugansk, donde han estado atacando edificios residenciales y almacenes de alimentos.

Con los nuevos movimientos, el Kremlin puede tratar de rodear a las fuerzas ucranias desplegadas en la línea del frente de Donbás —ya muy militarizada por los ocho años de guerra y que Kiev reforzó un par de días antes de la invasión por el temor a que los ataques llegasen por ahí, lo que descubrió otras zonas— desde el norte y desde del sur.

El Kremlin ha logrado hacerse con el control del mar de Azov y, a falta del sometimiento total de Mariupol, donde siguen atrapadas bajo las bombas miles de personas en una situación catastrófica, también ha creado el ansiado corredor terrestre. Sin embargo, pese a la victoria inicial en ese flanco, el avance por la costa del mar Negro se ha complicado para Putin. Tras la batalla de Kulbakino y de otras contiendas estratégicas en ciudades de los alrededores, las tropas ucranias están luchando ya contra los rusos en Jersón, la única capital regional ocupada. Con la contraofensiva ucrania a pleno rendimiento, el Pentágono considera a Jersón como “territorio en disputa”.

Con el repliegue forzado de las tropas rusas, una relativa calma ha llegado a Mikolaiv, una ciudad que se ha convertido en un escudo para Odesa y que ha pagado un coste humano altísimo por su resistencia. El viernes, el presidente Zelenski la nombró ciudad heroica, un galardón de la época soviética a las ciudades que resistieron al nazismo y que el líder ucranio ha rescatado en esta guerra.

Mientras retrocedían y al ver que perdían el dominio del pueblo, los soldados rusos bombardearon cuatro humildes inmuebles de apartamentos en Kulbakino. Allí, Mijaíl teme que esa calma relativa —en la distancia se escuchan bombardeos— no dure. Ha llenado su ajado coche Lada y se va a la dacha (casa de campo) con su esposa. Dice que ha tenido suerte, uno de los ataques cayó en su edificio, pero en otro portal. Los apartamentos del cuarto y el quinto piso están llenos de cascotes y escombros. No hubo muertos. Sus habitantes estaban en el refugio cuando llegaron las bombas. Un refugio profundo, oscuro y húmedo en el que llevan durmiendo Galina y Ludmila, de 63 años, desde el principio de la invasión: 30 noches en un colchón.

Un miembro de las brigadas de defensa territorial ucranias, el viernes en un apartamento de Kulbakino.
Un miembro de las brigadas de defensa territorial ucranias, el viernes en un apartamento de Kulbakino.María Sahuquillo

Mikolaiv sigue siendo objetivo prioritario del Kremlin y permanece dentro del alcance de la artillería rusa. El lunes, un bombardeo destinado al edificio de la Administración terminó impactando contra un hotel. Otro, en un hospital psiquiátrico que estaba en renovación y contra unas cuantas casas junto al centro sanitario. Era medio día y Valentina esta sentada en la cama pelando patatas para el almuerzo cuando sintió la enorme explosión que reventó los cristales de su bajo de una sola habitación y se llevó un trozo de techo. Todavía tiembla como un flan cuando recuerda el estruendo. Su esposo, Boris, que a sus 69 años todavía trabaja de constructor para completar la raquítica pensión de 180 euros al mes, se lleva las manos a la cabeza. “Y mientras tanto, el fascista de Putin en su búnker”. Valentina le corrige: “Putler [una adaptación del nombre del líder ruso y el de Adolf Hiltler], ahora le llamamos Putler”.

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La batalla fue correosa, con momentos de ebullición, multitud de intereses enfrentados y una coreografía propia de las cumbres europeas de altos vuelos, incluido el abandono de la sala de negociación por parte de Pedro Sánchez en el instante en que se discutían los puntos decisivos sobre energía. Pero el pacto de los Veintisiete llegó. Y el éxito de España, país al que, junto a Portugal, se le reconoce la excepción ibérica para hacer frente al zarpazo de los precios de la luz, marca un giro en la política energética de la UE. La cuña española, que lleva meses reclamando cambios en el sistema, abre además la posibilidad de que se acabe revisando todo el modelo de mercado eléctrico europeo.

El nuevo rumbo, incluido en las conclusiones plasmadas por los líderes comunitarios tras el Consejo Europeo celebrado este jueves y viernes en Bruselas, tiene muchos frentes: la UE reconoce la “urgencia” ante un problema agravado por la guerra en Ucrania; se enumera una lista de medidas para frenar el “efecto contagio” del gas en el mercado de la electricidad; proclama la necesidad de actuar “a corto plazo” y de tener en cuenta las “circunstancias nacionales” de los Estados miembro; reclama a la Comisión propuestas para reformar la formación de precios del mercado eléctrico y apuesta por una estrategia común de compra de gas y de almacenamiento de combustible de cara al invierno.

A España y Portugal –sin mencionarlas de forma expresa– se les dedican un par de párrafos enteros, en los que se especifica que dado “el contexto de precios muy elevados de la electricidad” el Ejecutivo comunitario evaluará “urgentemente” las medidas temporales de emergencia notificadas por los Estados miembro. Para su evaluación, “se tendrá en cuenta el carácter temporal de las medidas y el nivel de interconectividad eléctrica con el mercado único de la electricidad”. Este último punto es la especificidad ibérica: España y Portugal tienen una conectividad que no llega al 3%.

Para que no hubiera lugar a dudas, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, cuyo papel será central en los próximos pasos, señaló en la rueda de prensa tras la cumbre la “situación muy específica” de la península Ibérica. “Estamos de acuerdo en que haya un tratamiento especial para que pueda lidiar con los precios energéticos”.

Solo hace seis meses todo esto hubiera sonado a ciencia ficción. El resultado es fruto de un tira y afloja entre Bruselas y Madrid (a cuya batalla se han unido otras capitales, como París, Roma o Atenas) que se remonta al verano pasado. Del silencio se ha pasado al reconocimiento. En septiembre de 2021, por ejemplo, cuando Von der Leyen pronunció su discurso sobre el Estado de la UE, no dedicó ni una frase de los 59 minutos y 6.500 palabras de su intervención a la crisis de los precios de la energía: no lo consideraba un problema prioritario ni acuciante. Bruselas entonces respondía con evasivas a cualquier pregunta o propuesta que sonara a intervenir el mercado eléctrico.

España, sin embargo, llevaba meses sufriendo una situación que comenzaba a resultar insostenible, y reclamando medidas de todo tipo. Varias de las propuestas que ahora están sobre la mesa, como las compras conjuntas de gas o las reservas estratégicas de combustible, llevan un inconfundible sello español. Pero no siempre fueron vistas con buenos ojos.

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En octubre del 2021, la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, explicaba ante un grupo de periodistas que estaba en la mano de la UE permitir a los Estados adoptar “medidas excepcionales” ante una “situación excepcional”. Es lo mismo que se había hecho con la suspensión de las reglas de gasto comunitarias ante las turbulencias económicas graves, argumentó. A la semana, la Comisión respondió con un paquete de “herramientas” en el que desoía casi todas las peticiones españolas, aunque se abría a “estudiar” la creación de reservas de gas y la compra conjunta y a evaluar, a través de la Agencia de Cooperación de los Reguladores de la Energía, “las ventajas e inconvenientes” del sistema: fue una primera cuña.

Poco después, el Ejecutivo español contraatacó con un documento oficioso que incluía una propuesta que sonaba revolucionaria, en el que prácticamente pedía permiso para abandonar el sistema de precios europeos de la electricidad. Su melodía se parece bastante a la música de estos días en Bruselas: “En situaciones excepcionales, debe permitirse a los Estados miembros adaptar la formación del precio de la electricidad a sus situaciones específicas”, reclamaba la iniciativa. La comisaria europea de Energía, Kadri Simson, respondió alertando de sus muchos problemas: “Cambiar el modelo actual supone un riesgo para la predictibilidad y competitividad del mercado y para nuestra transición hacia las energías limpias”, replicó con el mantra bruselense habitual.

Varios Consejos Europeos, encuentros de ministros y comunicaciones de la Comisión después el tono político parece haber dado un salto abismal. Solo en esta última semana, el Ejecutivo comunitario ha presentado una batería valorando distintas posibles propuestas “de emergencia” para cortar el contagio del precio del gas en el de los precios de la energía; y los Veintisiete, incapaces incluso de encontrar un acuerdo energético en citas anteriores, han lanzado esta vez un mensaje contundente en sus conclusiones.

Fuentes del Ejecutivo comunitario admiten que el Consejo Europeo ha enviado “una señal política” clara en esta última cita. Pero también conceden que las conclusiones redactadas son como “un árbol de navidad” o un “mosaico” con muchos compromisos en el que cada país ha logrado colocar sus principales peticiones: España, su insularidad energética; Francia, la revisión del sistema de fijación de precios; Alemania, los nórdicos y algunos de los tradicionales halcones del libre mercado, asegurar el suministro de gas, y el compromiso de que las intervenciones a corto plazo sobre el mercado eléctrico se hagan a consultando a los actores relevantes y sin alterar las normas de mercado. Todos parecieron irse con una victoria al menos parcial a casa.

Pedro Sánchez exhaló exultante al término de la cumbre: “Por fin se reconoce la excepción ibérica”. El canciller alemán, Olaf Scholz, subrayó tras la cita el “escepticismo” de Berlín frente a algunas propuestas, pero ensalzó la batalla del español –”ha defendido con éxito los intereses de su país junto a su colega portugués”– y mencionó la “unidad” que salía de la cumbre, con propuestas como la compra conjunta de gas.

El presidente francés, Emmanuel Macron, fue muy claro en su comparecencia al expresar que no va a permitir que el precio de la electricidad francesa lo marque el gas ruso, como sucede ahora con el sistema marginalista de precios: “Hemos dado un mandato a la Comisión para revisar esta fórmula de precios”, dijo de forma tajante y tras explicar con unas gráficas el complejo sistema marginalista de fijación de precios.

Ahora le toca a la Comisión ponerse manos a la obra. Y tienen varios frentes: van a ser meses intensos para el ya atareadísimo equipo de la Dirección General de Energía. Desde el Ejecutivo comunitario se asegura que los países que opten por implantar medidas extraordinarias, como España (que tiene previsto enviarlas esta semana próxima) no lo van a tener fácil: se revisará en detalle que sus propuestas no distorsionan la competencia; y no todos tienen claro en Bruselas que las medidas vayan a tener el resultado deseado. Pero España al menos ha obtenido la posibilidad de lanzarse a la piscina con la cobertura de un manto europeo. Eso lleva buscando desde hace meses. Y será, de algún modo, pionera en terreno inexplorado, abriendo quizá un camino a seguir por otros.

La Comisión también ha recibido el mandato de ponerse en contacto con los “actores relevantes” para evaluar los distintos mecanismos de emergencia que pueden adoptar los Estados miembro, y ha de comenzar también a coordinar la compra conjunta de gas: el acuerdo con Estados Unidos anunciado este viernes de incrementar drásticamente los envíos de gas natural licuado es ya un primer ejemplo de esta capacidad de negociación al unísono, aseveran fuentes de la Comisión.

En las próximas semanas, además, será publicado el esperadísimo informe de la Agencia de Cooperación de los Reguladores de la Energía, logrado gracias a la presión española, que planteará alternativas al actual modelo energético. El Ejecutivo comunitario tiene previsto exponer en mayo posibles fórmulas para modificarlo. “Al final tendremos que tocar el mercado”, reconoce ahora una fuente comunitaria. Algo que no estaba nada claro, más bien al contrario, hace unos meses.

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El canciller alemán, Olaf Scholz, durante su discurso en la sesión especial del Parlamento de este domingo.
El canciller alemán, Olaf Scholz, durante su discurso en la sesión especial del Parlamento de este domingo.ODD ANDERSEN (AFP)

La invasión rusa de Ucrania ha despertado de golpe a Alemania, que en dos días ha tomado decisiones trascendentales que cambian de forma radical políticas asentadas desde hace décadas. Este domingo, en un discurso histórico en el Bundestag, el canciller, Olaf Scholz, ha anunciado una partida extraordinaria de 100.000 millones de euros para mejorar el Ejército alemán y un aumento de la inversión anual en Defensa de más del 2% del producto interior bruto. “La guerra de Putin”, ha dicho Scholz, supone “un punto de inflexión”. “Tendremos que invertir significativamente más en la seguridad de nuestro país para proteger nuestra libertad y nuestra democracia”, ha asegurado.

Este giro respecto a la política de Defensa alemana viene precedido de las críticas al “abandono” de la Bundeswehr (Fuerzas Armadas) que en los últimos días han expresado políticos de distintos partidos y altos mandos militares. El teniente general Alfons Mais, el oficial de mayor rango, lamentó públicamente que décadas de escuálida inversión han provocado que el Ejército alemán no esté preparado para defender al país de un ataque. “Todos lo vimos venir, pero no hemos podido sacar las conclusiones necesarias de la anexión de Crimea. ¡Esto no está bien! ¡Estoy muy enfadado!”, escribió en una publicación de LinkedIn.

La decisión de Scholz de inyectar a las Fuerzas Armadas una cantidad de dinero inaudita se produce solo un día después de que Berlín diera otro giro de 180 grados a su restrictiva política de envío de armas a zonas de conflicto. Tras semanas resistiéndose y siendo objeto de críticas de los aliados, el canciller anunció la entrega a Ucrania de 1.000 misiles antitanque y de 500 misiles tierra-aire Stinger de las existencias de la Bundeswehr para apoyar a las fuerzas armadas ucranias. “Es nuestro deber hacer todo lo posible para ayudar a Ucrania a defenderse del Ejército invasor de Vladímir Putin”, justificó Scholz el cambio radical de Berlín, que hasta ahora incluso vetaba la reexportación de armamento a través de terceros países.

Ambas medidas son polémicas en un país en el que todavía pesa su sangrienta historia del siglo XX y cuya población es mayoritariamente pacifista. El líder de la oposición, el democristiano Friedrich Merz, dio su apoyo explícito a Scholz, aunque le instó a no aumentar en exceso la deuda para que no recaiga en las generaciones jóvenes. “Recorreremos juntos este camino”, aseguró. Merz retomó una polémica declaración del excanciller socialdemócrata Gerhard Schröder, que calificó a Putin de “impecable demócrata” en 2004, durante su intervención: “Ese perfecto demócrata, que nunca lo fue, se ha convertido ahora en un criminal de guerra”.

Hasta ahora Alemania se resistía a aumentar el presupuesto de Defensa como le pedía la OTAN y ha estado posponiendo la necesidad de replantearse su papel en el mundo y su responsabilidad como potencia europea. Scholz precisó que su decisión no se debe a la promesa hecha a los aliados, o no solo: “También hacemos esto por nosotros mismos, por nuestra propia seguridad”, dijo en el Bundestag. El canciller mencionó también la cooperación con los socios europeos. Dijo que es importante para la UE mantenerse al día tecnológicamente y construir la próxima generación de aviones de combate y tanques. “Estos proyectos tienen la máxima prioridad para nosotros”, aseguró.

Putin ha creado una nueva realidad en Europa, dijo Scholz este domingo en una sesión especial del Parlamento alemán. Y eso lo cambia todo: “Ha iniciado una guerra de agresión a sangre fría”. “Es inhumano. Va en contra del derecho internacional. Nada ni nadie puede justificar lo que está pasando”, aseguró el canciller, que recibió aplausos de los diputados en varios momentos de su discurso. “No podía haber otra respuesta a la agresión de Putin”, subrayó. Con la inyección de fondos, que se incorporará al presupuesto de 2022, y el aumento anual del presupuesto de defensa, el objetivo de Berlín es conseguir un Ejército “eficiente y moderno”. Costará mucho dinero, advirtió el canciller: “Pero tiene que ser factible para un país de nuestro tamaño e importancia en Europa”.

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Independencia energética

El punto de inflexión que ha supuesto la invasión rusa de Ucrania no se limita a las capacidades militares de Alemania. Berlín quiere garantizarse la independencia energética de Moscú lo antes posible. Scholz anunció este domingo que el Gobierno construirá dos nuevas terminales de gas licuado que le permitan importar gas por barco y asegurarse el abastecimiento de este carburante en caso de que en un futuro se vea mermado. Alemania no tiene ahora ninguna regasificadora en su territorio, en un ejemplo más de que su política energética de las últimas décadas ha mirado casi exclusivamente al este, al gas que llega por gasoductos desde Rusia.

Los aliados occidentales de Berlín han estado presionando a Alemania para que acelere su desenganche del gas ruso, pero la tarea no es nada fácil para un país que ha cerrado casi todas sus centrales nucleares y que pretende abandonar el carbón antes de 2030. Actualmente el 55% del gas que consume la potente industria alemana y que alimenta las calefacciones del país procede de Rusia. A principios de esta semana Berlín paralizó el proceso de certificación del gasoducto Nord Stream 2, el proyecto energético más controvertido del mundo, en respuesta a las acciones de Rusia.

El canciller ha advertido a Putin de que las sanciones acordadas el sábado por los aliados –la exclusión selectiva del sistema interbancario SWIFT, la congelación de los activos del Banco Central Ruso y de los oligarcas cercanos a Putin- no serán las últimas. “Nos reservamos el derecho a imponer otras más adelante”, dijo. “Seamos realistas: Putin no cambiará de rumbo de la noche a la mañana, pero pronto los líderes rusos notarán el alto precio que van a pagar”, añadió. También en la imposición de sanciones ha habido un cambio de rumbo del Gobierno alemán, que se resistía a imponer medidas como la salida de SWIFT por miedo a las repercusiones para la economía alemana.

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giro prohibido en el carril del MIO
Ocurrió en la calle 5 con carrera 42, donde las imprudencias en el cruce, el inadecuado uso del carril exclusivo del MIO y hasta la intolerancia entre conductores se ha vuelto común. 

Este jueves un choque entre dos motos dejó un muerto y un herido en la calle 5 en Cali, un giro prohibido entre las imprudencias.

Noticias Cali.

Dos motocicletas chocaron este jueves en la tarde en la Calle 5 en Cali, un quedó sobre el carril del MIO, por donde iba, y la otra metros adelante, tras hacer un giro prohibido, informaron autoridades de tránsito.

El accidente ocurrió en pleno cruce, un giro prohibido y una moto por el carril del MIO.

El resultado del accidente fue un motorizado muerto, otro herido y los dos vehículos destrozados.

El reporte conocido es que el motociclista que murió en el accidente iba en una moto de placas HSG-75D.

Ocurrió en la calle 5 con carrera 42, donde las imprudencias en el cruce, el inadecuado uso del carril exclusivo del MIO y hasta la intolerancia entre conductores se ha vuelto común.

Hasta ahora la Secretaría de Movilidad en Cali no ha entregado un reporte oficial de este siniestro.

En 2021 murieron más de 200 motorizados en vías de la ciudad.

Otras noticias de Cali en TuBarco





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El periodista Haythem el Makki, de 39 años, llegó el pasado miércoles con el tiempo justo para preparar su comentario satírico sobre la actualidad. El presidente de Túnez, Kais Said, de 63 años, se acababa de reunir el día anterior con el vicepresidente del Banco Mundial para el norte de África, Farid Belhaj. El periodista comentó: “Por primera vez en dos años, Said se ha entrevistado con alguien que puede corregirle cuando dice tonterías”.

El programa Midi Show, donde participa el periodista El Makki, es el de mayor audiencia de Túnez. Se emite en la emisora privada Mosaique y cuenta con más de un millón de oyentes en un país de 11,8 millones de habitantes. Lleva desde el inicio de la primavera árabe, en 2011, en el mismo programa. Su comentario es el momento estelar del show. Y El Makki asegura que nunca ha dejado de expresar libremente lo que piensa. Tampoco ahora, cuando Kais Said mantiene suspendido el Parlamento desde el pasado julio y ha ido acumulando buena parte de los tres poderes del país.

Un 76,8% de los tunecinos apoyaron en las encuestas el cierre del Parlamento. El Makki también. “Cerrarlo fue una de las mejores cosas que ha ocurrido en este país”, sostiene. Para el periodista, igual que para muchos de sus compatriotas, la situación previa al 25 de julio se había convertido en “insostenible”. Su postura respecto al presidente es, sin embargo, mucho más crítica que la de su propia audiencia: calificó el cierre de la institución desde el primer momento como “un golpe de Estado” y advirtió de que nada bueno puede venir después de una medida semejante. “Aquí no puede haber final feliz”, señala, porque “Kais Said no reforma, solo destruye”.

Amira Mohamed, productora del programa de El Makki y vicepresidenta del Sindicato Nacional de Periodistas Tunecinos (SNJT, por sus siglas en francés), asegura que el acceso a la información del Gobierno “está casi prohibido”. “El presidente no tiene portavoz, no concede entrevistas, ni se presta a conferencias de prensa”, afirma. “No ha censurado ninguno de nuestros programas. Pero la presión de sus seguidores es muy fuerte. Y el gran peligro es la autocensura”.

El presidente viajó la semana pasada a Bruselas y pronunció ante la prensa una frase que evocaba otra del general francés Charles De Gaulle, cuando un periodista le preguntó en mayo de 1958 si garantizaría las libertades fundamentales. Un De Gaulle algo indignado ante la pregunta aseveró que jamás había atentado contra las libertades y que las había restablecido: “¿Por qué quiere usted que yo comience a los 67 años una carrera de dictador?”, replicó. Por su parte, Kais Said declaró: “Yo no voy a comenzar a mis años una carrera de dictador”. Y añadió: “Soy constitucionalista. Yo no puedo estar ligado más que al Estado de derecho y a las instituciones”.

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El periodista tunecino Meher Kacem opina sentado en una cafetería de la avenida Burguiba, la principal de la capital: “Es como si el presidente estuviera vestido de policía y con una porra, pero nos dijera: a mis años no voy a comenzar una carrera de policía. Pero alguien que toma los tres poderes es un dictador. Hay que llamar a las cosas por su nombre”.

Una señora, sentada en la mesa de al lado, interrumpe a Kacem para decir que el presidente no es ningún dictador. La mayoría de la población sigue confiando en Kais Said como el hombre que puede enderezar el rumbo de Túnez.

Kacem admite que él se expresa libremente y critica cada día al presidente. “Siempre hemos tenido presiones de todos los Gobiernos, eso no es ninguna novedad. Pero ahora el acceso a la información es más difícil que nunca. Y no hay un solo político de la oposición que tenga acceso a las televisiones públicas. Y si el pueblo sigue apoyándolo es porque en 10 años de revolución hemos visto ya de todo. No hemos construido ni un hospital, ni una facultad… Nada”.

El nivel de críticas que existe hoy en Túnez respecto al poder es mucho más elevado que en cualquier país de la región. El Makki asegura que no siente tanto miedo ante una posible deriva autoritaria del país como ante una bancarrota. “Temo que esto termine convirtiéndose en un Estado fallido”. En cuanto a una posible reducción de libertades, asegura que ha terminado por resignarse y aceptado que todas las revoluciones pasan por una situación similar antes de que la democracia se instale. “En Túnez no tenemos cultura democrática. La gente la ha adoptado, pero sin convicción. Y creen que todos los problemas que tenemos son por culpa de la democracia”.

El Makki dice que durante los 11 años que lleva participando en el programa Midi Show siempre hubo presiones del poder. No tiene, sin embargo, miedo a perder el trabajo ni a sufrir ninguna denuncia. “Pero mi caso es excepcional porque trabajo en uno de los pocos medios estables. La mayoría de mis colegas sufren muchas presiones para terminar ganando en un mes el equivalente a 200 euros. La situación de los medios es catastrófica”.

“Leyes a medida”

El periodista de radio Mosaique se muestra implacable en sus críticas al presidente, pero no quiere olvidarse de los políticos que le precedieron: “Los partidos políticos anteriores a Said nos han llevado a esta situación. Tenían un sistema de renta democrática. Hicieron leyes a medida para permanecer en el poder y no ser nunca juzgados. No había una solución constitucional. Estábamos en un callejón sin salida y ellos prepararon el terreno para la llegada de Said”.

El Makki dice que los partidos que han gobernado Túnez desde la revolución de 2011 no tienen nada de democráticos. Culpa, sobre todo a Ennahda y a Nidá Tunis, el partido laico, centrista y liberal que ganó las elecciones de 2014 y que gobernó en coalición con los islamistas de Ennahda. “La prueba de cómo era Nidá Tunis es que cuando se disolvió, sus militantes se repartieron entre siete partidos”.

Un observador internacional indica, con la condición del anonimato, que a los tunecinos les preocupa hoy más la cuestión económica que la de las libertades y el derecho a la información. “La gente quiere llegar bien a fin de mes. Y la democracia no ha traído dinero en sus 10 años de vida. Se ha crecido en una década con una media del 0,8% del PIB. Eso es muy poco para un país en desarrollo. Así, el mercado de trabajo no absorbe a los jóvenes que se incorporan ni a los nuevos licenciados. La revolución de 2011 explotó por la búsqueda de dignidad. Y después se añadió la libertad”.

“El problema”, advierte el periodista Kacem, “es que cuando se renuncia a las libertades también se suele perder las mejoras económicas”.

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Barranquilla vía 40 accidente
Un punto complejo en la Vía 40 de Barranquilla, varias veces han solicitado que se instale un semáforo para tratar de frenar la imprudencia.

Este es un punto complejo en la Vía 40 de Barranquilla, varias veces han solicitado que se instale un semáforo para tratar de frenar la imprudencia.

Noticias Barranquilla.

El vídeo del accidente de tránsito en la Vía 40 a la altura del barrio Las Flores en Barranquilla, capital del Atlántico, dejó dos personas sin vida y ocurrió por imprudencias frente al volate: un giro imprevisto y exceso de velocidad.

El siniestro vial se produjo en horas de la mañana de este jueves y las autoridades habían confirmado que tres vehículos lo protagonizaron.

Una buseta de servicio público de la empresa Coochofal, un taxi y por último un bicicoche, el cual quedó destrozado.

Una mujer y un hombre murieron en el sitio, Emilia y Reinaldo, otro de los bicicocheros está en delicado estado de salud, mientras que el otro lesionado está bajo observación médica pero estable.

El bus terminó metido en una pared, y el taxi en medio de la vía.

Este es un punto complejo en la Vía 40, varias veces han solicitado que se instale un semáforo, que se haga regulación con acompañamiento de tránsito o se intervenga este punto.

Se han registrado varios accidentes, aunque este ha sido el más grave.

Otras noticias:

Investigan crimen de contratista de Air-e en Barranquilla, sujetos a bordo de una moto le dispararon

 





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