A la joven tuvieron que suturarla con 44 puntos por las heridas ocasionadas. Fue en Santana, Boyacá y denuncian que el sujeto ya habría agredido a otras mujeres, «a otra la hizo perder su bebé».
Noticias Colombia.
Indignación y rechazo total ha generado el caso en el que una joven mujer terminó siendo agredida de manera violenta con una botella de cerveza en el municipio de Santana, Boyacá.
El episodio tuvo lugar durante la semana anterior, sin embargo, denuncian que pese a saber quién sería el atacante, «nadie hace nada«.
Por quiso recibir un trago
De acuerdo a las denuncias, los hechos se registraron en el interior de el lugar de trabajo de la mujer agredida, una fábrica en la que se encontraban varias personas.
La encaró y agredía verbalmente
Allí había alrededor de cuatro mujeres y unos tres hombres.
Uno de éstos, vestido con camisa blanca increpa a la víctima de forma desafiante y violenta. Ella lo empuja retirándole su cuerpo y cabeza con la que la chocaba.
Pero el sujeto tomó una botella de cerveza reaccionó agrediéndola.
El sujeto le pegó y rompió en la cara el envase de cristal porque no le quiso recibir un trago.
Así fue la agresión:
La amenaza de encontrarse con un «hombre» así 👇 la enfrentan todas las mujeres que amamos. Hay muchas formas que tenemos como sociedad para protegerlas. Una de ellas es denunciar públicamente a cualquier maltratador. Su nombre es Juan Diego Garcés Sánchez #NoEsHoraDeCallarpic.twitter.com/SeHdtogmM5
— Jefferson Beltrán Neira (@JeffersonNTN24) March 19, 2022
De acuerdo a lo manifestado por Noticias Caracol, la joven madre cabeza de familia identificada como Karoll D., el violento agresor se enojó porque ella se encontraba trabajando y se negó a recibirle licor.
«Él me vio cerca, comenzó a hablarme muy cerca y a decirme que ladrona, pícara, perra, que no sé qué, luego lo sentí muy encima y para mí era muy incómodo sentirlo así, entonces yo lo empujé y le digo ‘de malas’. El tipo traía una cerveza en la mano y me la reventó en la cara«, contó al noticiero.
A la joven le tuvieron que coger 40 puntos en la cara sobre la cabeza 4 más.
Más de 40 puntos en rostro y cabeza
Agregaron que tras la violenta agresión, el hombre se retiró de la bodega, tomó un vehículo y huyó.
Karoll no es la única víctima de este hombre
Otro de los elementos indignantes de la situación es que el agresor sería conocido en la zona por violentar a varias mujeres.
Incluso, lo señalan de haber maltratado a otra joven al punto de hacerla perder un bebé.
«Otra mujer me dice que gracias a Dios que yo lo demandé, que porque a ella la había golpeado, ella estaba embarazada, la había golpeado borracho y le había hecho perder el bebé”, dijo Karoll a Caracol.
El sujeto ya fue identificado pero no ha sido capturado.
La víctimas son adultos mayores que creen son visitadores médicos o personal de vacunación contra el Covid, pero resultan ser delincuentes. Se les han llevado joyas y dinero en efectivo.
Noticias Bogotá.
Los delincuentes «no pierden el tiempo para hacer sus fechorías», han comentado varios internautas a través de redes sociales al observar el caso en el que varios asaltantes han terminado estafando y robando a varios ancianos en la ciudad de Bogotá.
El caso que fue revelado por Noticias Caracol en las últimas horas, tiene matices que se deben tener en cuenta para evitar ser una víctima más.
Informó el noticiero que se trata de una banda delincuencial en la cual sus integrantes simulan y se hacen pasar como enfermeros de diferentes EPS del país.
Hurtan mediante engaños
Cuentan que por medio de engaños llegan como a las viviendas, dicen ser visitadores, persuaden a los adultos mayores y luego logran entrar a las residencias para robarlos, como quedó registrado a través de un vídeo de seguridad en el barrio El Campín en Bogotá.
La modalidad como informó el noticiero, está siendo utilizada cada vez más.
Y en la más reciente, se logra apreciar cuando el adulto mayor es sorprendido al momento en el que se encontraba abriendo su vivienda.
Los delincuentes llegaron con prendas de personal médico, identificaciones de Entidades Promotoras de Salud, (EPS) y empiezan a entrar con cajas en las que manifestaban llevaban supuestamente medicamentos.
Una de las viviendas de las víctima
Minutos después se observa cómo salen de la casa y se van en el vehículo en el que habían llegado.
En su poder de acuerdo a las víctimas llevaban «casi 100 millones de pesos en dinero y joyas».
Supuesta vacunación y terapia
En otro de los casos que reveló el noticiero muestran como la banda llegó hasta una vivienda donde se encontraba un adulto mayor que al parecer necesitaba terapias. Ingresaron y lo robaron.
Además de ese, hubo uno más en donde los sujetos se hicieron pasar como personal que se encontraba realizando la aplicación de la vacuna contra el COVID.
Las mochilas que son tejidas a mano y que hacen parte del arte de La Guajira y terminan convertidas en obras de arte, pero pocas ganancias para las tejedoras.
El trabajo de las mujeres Wayúu elaborando mochilas se ha visto devaluado por los revendedores, la denuncia de El Espectador, deja ver que la tradición se ha convertido hasta en un problema de explotación laboral.
Noticias Colombia.
Durante muchos años las mujeres Wayúu han realizado este trabajo tradicional, las mochilas que son tejidas a mano y que hacen parte del arte de La Guajira y terminan convertidas en obras de arte, también esconden un problema: posible explotación laboral y poca ganancia.
Plasmar distintos diseños tejidos con aguja e hilo, no es tarea fácil.
Sin embargo todo esta labor realizada a ¿qué costo? Ellas intentan vender sus mochilas, pero al final deben darsélas a revendedores que se ubican en lugares más turísticos.
Allí, terminan vendiéndolas a precios elevados y quien las hizo, gana poco.
Danna y Marcionida son dos artesanas Wayúu de La Guajira, quienes hablaron con El Espectador.
Danna, Artesana Wayúu – La Guajira.Marcionida, Artesana Wayúu – La Guajira.
Al tejer por obtener un sustento, solo reciben por parte de los revendedores, unos 8mil pesos, mientras que ellos las venden hasta por encima de $60.000.
Muchas veces les ponen plazos de hasta 5 días para realizar cierta cantidad de mochilas, lo cual resulta imposible de realizar.
«Nosotras no somos maquinas ni mina de oro para hacer ese trabajo tan rápido ni nos estén explotando», denuncian.
Señalan que «ellos nos quieren sacar y sacar y no pagar el precio que es», es que la queja de una artesana.
Pocas ganancias, mucho talento
Así como ellas muchas más, viven de este oficio de tejer mochilas, pero su trabajo no es valorado cómo se debería.
Porque hacer esos bolsos que son apatecidos en varias zonas de Colombia y que incluso, muchos compran como souvenir para llegar a amigos y familiares como regalos, les cuesta a las tejedoras, hasta el 80% de sus ganancias.
Si bien, algunas mochilas son adornadas por quienes las compran para revenderlas en almacenes o para clientes que las piden con determinados adornos, igual el costo sigue siendo muy alto afuera y ganancias pocas en las rancherías.
A pesar de toda esta coyuntura que atraviesan las mujeres tejedoras, algunos proyectos de gobierno buscan lograr el debido reconocimiento a esta tradición.
Que no regalen su trabajo, que su arte sea valorado en sus comunidades y afuera.
Una semana después de que Rusia iniciara la invasión de Ucrania, la Casa Blanca ha anunciado este jueves nuevas sanciones que tienen como objetivo a los oligarcas rusos. Entre ellos, se encuentran el supuesto testaferro del presidente Vladímir Putin, Alisher Usmanov, y el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. En total, el departamento de Estado prohíbe la entrada en EE UU de 19 oligarcas rusos y sus parientes, mientras que el Tesoro ha bloqueado los posibles activos bajo jurisdicción estadounidense de siete organizaciones rusas y 26 personas que promueven la “desinformación” sobre la guerra en Ucrania. “Estos individuos se han enriquecido a expensas del pueblo ruso, algunos han logrado que sus familiares ocupen altos cargos”, explica el comunicado emitido por la oficina del presidente de Estados Unidos. “Otros ocupan la cima de las empresas más grandes de Rusia y son responsables de proporcionar los recursos necesarios para apoyar la invasión de Ucrania por parte de [el presidente ruso, Vladímir] Putin”, prosigue la nota.
En opinión de la Administración de Joe Biden, “estas personas y sus familiares” deben quedar aisladas del sistema financiero norteamericano. “Sus activos en Estados Unidos serán congelados y sus propiedades no podrán ser utilizadas”. Washington los considera responsables de hacer posible la guerra de Putin. Estados Unidos, en coordinación con sus aliados y socios, son conscientes de la importancia que tiene golpear con sanciones a las élites —y sus familiares— rusas que continúan apoyando al presidente Putin a pesar de su brutal invasión de Ucrania. La Unión Europea reaccionó de inmediato, nada más comenzar las hostilidades contra la antigua república soviética, hoy independiente. Los Veintisiete acordaron en una cumbre extraordinaria urgente de jefes de Estado y de Gobierno una nueva batería de sanciones de “graves y enormes consecuencias” para Moscú.
Washington sancionará a una extensa lista de “compinches de Putin y sus familiares”. Como ejemplo, la Casa Blanca pone a Alisher Usmanov, una de las personas más ricas de Rusia y un aliado cercano de su presidente. “Se bloqueará el uso de sus propiedades en Estados Unidos, incluido su superyate, uno de los más grandes del mundo, y que acaba de ser incautado por nuestro aliado Alemania, y su jet privado, uno de los aviones privados más grandes de Rusia”.
Washington también anuncia un duro golpe para Dmitry Peskov, quien, “como portavoz de Putin, es uno de los principales proveedores de su propaganda”. Estados Unidos también impondrá restricciones de visa a 19 oligarcas y 47 de sus familiares y asociados cercanos. “Como dijo el presidente Biden, continuaremos trabajando con nuestros aliados y socios para responsabilizar a los oligarcas rusos y a los líderes corruptos que se benefician de este régimen violento”.
Por su parte, el departamento del Tesoro denuncia a siete entidades rusas por considerarlas elementos dedicados a sembrar desinformación, como SDN Strategic Culture Foundation y sus filiales, Odna Rodyna, y otras. Ese mismo departamento señalará con nombres y apellidos a 26 personas con sede en Rusia y Ucrania que desempeñarán un papel central en las organizaciones antes mencionadas. “Estas entidades han difundido narrativas falsas que promueven los objetivos estratégicos rusos y justifican falsamente las actividades del Kremlin”, asegura el comunicado del Tesoro.
“El Tesoro se compromete a hacer que las élites rusas rindan cuentas por su apoyo a la guerra elegida por el presidente Putin”, ha declarado este jueves la secretaria del Tesoro, Janet Yellen. “Hoy, la Administración norteamericana y sus socios y aliados, estamos demostrando nuestro compromiso de imponer un alto precio a los hombres más cercanos a Putin”.
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Una familia rota por la enfermedad y la guerra. Unos en Járkov, bajo las bombas. Otros en Kiev, bajo la amenaza de un ataque inminente desde hace seis días. Karina, de 21 años y embarazada de siete meses, Artyem, de 16, y Nikita, de siete, pasan estos días bajo tierra junto a su abuela Lubov Andreevna, de 68. Viven en un refugio de Járkov, la segunda ciudad de Ucrania y principal epicentro hasta el momento de los más firmes ataques del Ejército ruso. Mientras, la madre, Elena, de 41 años, permanece en la capital junto al más pequeño de sus cuatro hijos, David, de dos, en un sótano del hospital pediátrico Ohmatdyt.
El padre se reparte el tiempo entre cuidar al pequeño y salir a conseguir comida o medicamentos. Siguen desde la distancia los ataques que están golpeando a su ciudad, desde donde les llegan imágenes devastadoras. Operado del riñón, el niño se queja mientras las enfermeras le curan. La madre le besa, le acaricia y le tapa la cara con una manta para que no pueda observar lo que le hacen. Su llanto inunda todo el pasillo, que comparte junto a otros menores y sus familiares. Apenas hay espacio para que los sanitarios trabajen. Más que un hospital, parece una zona de acampada por la que de vez en cuando pasa alguna señora con una olla de comida amarrada dentro de un hatillo.
Al hospital Ohmatdyt, el más importante para menores del país y que cuenta estos días con unos 200 pacientes, no han llegado más que cuatro niños heridos en Kiev desde que en la madrugada del jueves pasado las autoridades de Rusia pusieron en marcha una operación de ataque e invasión en su país vecino. “Uno murió de camino aquí en la ambulancia después de que el coche en el que iba saliendo de Kiev fuera atacado”, cuenta Pavlo Plavskiy, jefe de cirugía pediátrica. Pero que no haya un número importante de niños víctimas de las bombas no significa que el conflicto no pese como una losa sobre la normalidad del centro médico, como explica Vladímir Zhounir, director de las instalaciones y especialista en UCI. “No es posible normalizar la llegada del personal, los médicos, los pacientes, los suministros, los equipos, la comida, el agua…”.
Elena junto a su hijo David, que ha sido operado en Kiev, mientras sus otros tres hijos se han quedado en la ciudad de Járkov, donde se protegen de los ataques en un refugio junto a la abuela.Luis de Vega
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A una de las entradas del hospital llega una ambulancia cargada con garrafas de agua. Por otra puerta, los propios familiares de los pacientes ayudan a sacar grandes botellas vacías que, cargadas en una furgoneta, al rato regresan llenas. Una organización ha depositado en la recepción un cargamento de comida para tratar de hacer frente a la escasez que los responsables del centro afirman que sufren ya.
El panorama más desolador se observa, sin embargo, en la unidad de oncología, que ha sido también desmontada y los menores trasladados casi a tiempo completo a otro sótano por si el edificio llega a ser bombardeado. El nuevo emplazamiento es más seguro porque está bajo tierra, pero no ofrece las condiciones mínimas que el tratamiento de cáncer exige. No hay aislamiento ni separación entre unos y otros, pese a que algunos lucen mascarilla. En medio de la penumbra, los gemidos y las quejas cortan el silencio. Algunos niños juegan entre ellos compartiendo sofá o colchoneta en el suelo, otros fijan su atención en la pantalla del teléfono móvil. Las madres y los padres se reúnen en corrillos sin perderlos de vista.
Aquí lleva tres meses Arseniy, de nueve años, que sufre tumores cancerígenos en la espina dorsal. Su padre, Eugeniy, de 35, lamenta que estos días no puedan cumplirse las condiciones mínimas que se exigen para pacientes inmunodeprimidos, como “reducir al máximo el contacto con otras personas”. El ir y venir de los pequeños entre las zonas en las que reciben como Arseniy la quimioterapia y los refugios suponen un peligro para ellos. Los sanitarios saben que es así, pero afirman que no hay otra opción.
Nastia, de nueve años, tuvo un primer episodio de cáncer a los cuatro años, pero en 2021 tuvo una recaída y lleva ingresada desde el pasado 13 de septiembre, cuenta su madre, Natasha, de 41. La niña, como sus compañeros, no es ajena al principal asunto que abordan los mayores que les rodean. Al ser fotografiada saca una hoja de papel en la que se lee parad la guerra escrito en inglés.
Menores junto a sus madres resguardados en un sótano del hospital pediátrico de Kiev.Luis de Vega
A los comerciantes en Barranquilla les cobran ‘vacunas’, los amenazan, los agreden y viven en un constante temor de a qué hora los llaman para que «colaboren» o para decirles «te matamos a tu hijo».
Noticias Barranquilla.
Un dia de marcha con la que comerciantes en Barranquuilla quieren lanzar un SOS al gobierno y a la fuerza pública, porque más de 200 negocios han tenido que cerrar en menos de tres años, por las extorsiones; amenazas, atentados, lesiones con lo que deben vivir diariamente
La marcha este jueves
Si, el Gaula hace acompañamiento, da recomendaciones, ha recibido este año más de 30 denuncias y ha resuelto por lo menos 25 casos, pero los grupos delincuenciales no paran.
«Unámonos»
El Comité Intergremial Unidos por el Atlántico advierte que la situación es crítica y por eso este 24 de febrero se cerrarán más de 10 mil negocios y marcharán.
«Aparte de los gremios ya confirmados, son bienvenidos todos los sectores económicos que han resultado afectados por el flagelo de la extorsión, sea que estén organizados a través de asociaciones o de forma independiente, llámense restaurantes, peluquerías, barberías, farmacias, miceláneas, ropa, calzado, etc.», manifestó Dina Luz Pardo, presidente del Comité.
Para esta movilización, han pedido a políticos candidatos a cámara, senado y Presidencia, y a sus simpatizantes, abstenerse «de hacer presencia en la marcha de principio a fin, haciendo campañas».
No quieren que este problema se use para politiquería, ni mensajes de «vote por mi para enfrentarnos a los…» como ocurre con otros problemas del país.
La recomendación ha sido, «no abrir los establecimientos de comercio desde las 8:00 a.m hasta las 2:00 o 3:00 p.m.»
El punto de encuentro este jueves es la Plaza de la Paz, desde las 9 de la mañana.
Desde esta plaza, los comerciantes de Barranquilla pasarán por la calle 53 para empalmar con la cra. 44, bajan por esta hasta llegar a Paseo de Bolívar, frente a la Alcaldía.
«Unámonos por aquellos que asesinaron por causa de la extorsión, por quienes han cerrado sus locales, por quienes reciben llamadas a diario, están afectados sicologicamente y están pagando por temor a que atenten contra sus familiares», es el mensaje.
Un delito complejo
Entre 1 y 2 personas por día son capturadas relacionadas con extorsiones. Muchos miembros como los ‘Papalopez’, ‘Los Costeños’, y grupos que operan con el Clan del Golfo.
Aún así, en la capital del Atlántico a diario hay llamadas extorsivas. Amenazas.
En diferentes puntos citan a las víctimas para que paguen las cuotas si no, «le matamos a su hijo (a)», «sabemos donde vive» y más.
La periodista Diana Calderón modera el debate entre los aspirantes presidenciales de la Coalición Centro Esperanza, este miércoles.
La Coalición Centro Esperanza se ha acostumbrado a navegar en medio de la tormenta. Aunque en su acuerdo original los precandidatos se proponían hacer campaña de manera “fraterna y leal”, la alianza se ha caracterizado por la agitación y los desencuentros. Con esos antecedentes, los cinco aspirantes del bloque zanjaron sus diferencias este miércoles en el debate organizado por Caracol Radio y EL PAÍS, y cerraron filas en la defensa de Sergio Fajardo frente a los procesos que enfrenta, que todos coincidieron en tildar de persecución política.
Fajardo, seguido por Juan Manuel Galán y Alejandro Gaviria, parten como favoritos para llevarse la candidatura única en la consulta del 13 de marzo, con bastante distancia sobre Jorge Enrique Robledo y Carlos Amaya. La coalición se mantiene como una opción competitiva en la campaña electoral, pero los choques públicos entre precandidatos –el más reciente entre Galán y Amaya– han dejado en el aire una sensación de fragilidad que intentaron dar por superada.
El debate, moderado por la periodista Diana Calderón, comenzó con la exaltación del trabajo en equipo. “Colombia tiene miedo, y se merece un cambio con esperanza”, declaró Fajardo, que ha sido alcalde de Medellín y gobernador de Antioquia, al recordar el movimiento ciudadano que lo llevó al poder para liderar la transformación de la segunda ciudad de Colombia. “Tenemos una gran responsabilidad de gobernar con un liderazgo colectivo y con los mejores”, dijo por su parte Galán, al destacar que, gane quien gane, se proponen un Gobierno de coalición. “Tengo el conocimiento sobre los principales temas del país”, reivindicó Gaviria al destacar sus credenciales como académico y su reconocida visión liberal, mientras Robledo enfatizó la necesidad de hacer cambios en el modelo económico.
La Coalición Centro Esperanza agrupa a los políticos que se oponen a los extremos representados por el izquierdista Gustavo Petro, de un lado, y la continuidad de la derecha en el poder, por el otro. A pesar de los evidentes matices, las coincidencias no tardaron en aparecer cuando se debatió sobre el cambio climático y la política ambiental.
“Nuestra gran responsabilidad global tiene que ver con la deforestación, tenemos que parar la deforestación”, y mantener intacto el Amazonas, manifestó Gaviria, una apreciación en la que todos coincidieron. La militarización del problema, enfocada en atacar a los eslabones más débiles, no funciona, diagnosticó en una crítica al actual Gobierno. El exministro de Salud ha impulsado el tema en el debate público desde que sobrevoló la Amazonia colombiana en octubre, y otros miembros de la coalición también visitaron la zona, azotada en este nuevo año por las quemas de bosque, la semana pasada. Robledo enfatizó que la deforestación rompe con el ciclo del agua, y Fajardo la necesidad de trabajar con las comunidades. Todos rechazaron el fracking, a excepción de Gaviria, quien matizó que esperaría por la evidencia antes de tomar la decisión.
En la peor de las numerosas turbulencias que han atravesado, Ingrid Betancourt abandonó ruidosamente la alianza el mes pasado, después de haber puesto contra las cuerdas tanto a Alejandro Gaviria, con quien se enfrentó en un debate, como a los demás precandidatos con los que competía. Su salida dejó al bloque huérfano de candidatas mujeres, un déficit que han reconocido.
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Interrogados sobre sus políticas de género, Galán invocó la lista al Senado de su partido, el Nuevo Liberalismo, que incluye a figuras destacadas como la periodista Mabel Lara y la académica Sandra Borda y es lo que se conoce como una lista “cremallera”, que intercala mujeres y hombres. Gaviria subrayó la prevención del embarazo adolescente y recordó que, entre sus posturas liberales, ha apoyado decididamente la interrupción voluntaria del embarazo. A su turno, Fajardo recordó el papel protagonista que han tenido las funcionarias en sus administraciones, y se plantea como presidente crear un ministerio de las mujeres.
Al solventar la crisis por la salida de Betancourt, la coalición optó por enfatizar su carácter de oposición frente al Gobierno de Iván Duque. Ese carácter también se evidenció en el debate cuando Javier Lafuente, subdirector de EL PAÍS América, les preguntó si restablecerían las relaciones con la vecina Venezuela, rotas por completo en la actual Administración.
“La normalización de las relaciones con Venezuela no da más espera”, afirmó Galán, quien señaló la necesidad de convocar la solidaridad del mundo frente a la crisis migratoria que ha llevado a que 1,7 millones de venezolanos se asienten del otro lado de la frontera. “Colombia tiene que ser un protagonista de primera línea en la transición democrática que se viene en Venezuela”, lo secundó Gaviria, al tiempo que criticó la ideologización de la política exterior en el Gobierno Duque. “Estamos tan mal que el presidente va más a Europa que a Cúcuta”, le fustigó Amaya en referencia a la principal ciudad fronteriza. Los cinco consideraron un fracaso la actual política exterior.
Hubo espacio para ventilar las recientes diferencias entre Galán y Amaya. El precandidato del Nuevo Liberalismo le pidió explicaciones al exgobernador de Boyacá sobre nombramientos de personas cercanas en la Alcaldía de Bogotá, y este le preguntó por los méritos de sus parientes para ocupar diversos cargos públicos. “Nosotros como coalición queremos ser diferentes (…) diferenciándonos de esas otras dos coaliciones donde hay pactos de silencio frente a cuestionamientos tan graves como compra de votos”, dijo Galán, en referencia a las graves acusaciones que enfrenta el exalcalde de Barranquilla Alex Char. “Una cosa es vivir del Estado y otra es trabajar para el Estado”, se defendió en tono amable. “La gente que trabaja en el distrito lo hace por méritos”, le contestó Amaya. “Le doy la mano y le digo: confío en sumercé”, zanjó con esa expresión campesina muy usada en Boyacá.
Todos cerraron filas en defensa de Sergio Fajardo cuando le preguntaron por los dos procesos en su contra por sus actuaciones como gobernador de Antioquia, uno por no haber anticipado la volatilidad del dólar al adquirir un préstamo y otro por el megaproyecto energético Hidroituango. “Yo respondo por todas mis actuaciones”, sostuvo Fajardo, que ha denunciado una persecución política que busca mancillar su nombre por parte de los órganos de control en manos de personas cercanas al presidente Duque. “No me voy a dejar sacar por los corruptos”, añadió. El respaldo fue unánime. “La presencia de Sergio en el debate democrático colombiano es fundamental”, lo apoyó Gaviria.
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Camilla Parker-Bowles ha resultado ser la confirmación de que, llegado el momento, la tradición y el peso de la historia salvan al Reino Unido de sus arrebatos continuos de cursilería y sentimentalismo. Cuando, esta semana, Isabel II expresó su deseo de que la esposa de su hijo y heredero al trono, Carlos de Inglaterra, recibiera, llegado el momento, el título de “reina consorte”, casi pudo oírse un suspiro de alivio colectivo en el establishment británico. “La preservación dinástica corre por las venas de Isabel II. El pasado mes, arrebató al príncipe Andrés sus rangos y honores. Y este mes, se ha encargado de asegurar que la transición hacia el reinado de Carlos sea lo más fluida y simple posible”, escribía Peter Hunt, el hombre que durante años ha observado y analizado para la BBC a la Casa de Windsor.
“A pesar de los profundos recelos de la ciudadanía en el pasado, se ha limitado a reconocer una costumbre mantenida durante siglos por la que la mujer del rey se convierte automáticamente en reina consorte”, señalaba Hunt. La huella de Lady Di en la historia reciente del Reino Unido pesaba tanto en 2005 como para que Carlos de Inglaterra —casi para pedir perdón por sus sentimientos y evitar agravios comparativos— anunciara el día de su boda con Camilla que, cuando le tocara reinar, su esposa sería únicamente “princesa consorte”.
Cuando el pasado julio los príncipes Guillermo y Enrique desvelaron en los jardines del Palacio de Kensington la estatua de su madre, Diana Spencer, la sensación general reflejada en los medios de comunicación británicos fue la de cierto sonrojo ante un exceso. Lady Di rodeada de tres niños de razas diferentes, para representar “la universalidad y el impacto generacional de la obra de la princesa”, como señalaba el comunicado oficial. Lady Di sin guantes y con la cabeza al descubierto, “porque no se puede abrazar a un niño con un sombrero”, según explicaba Eleri Lynn, la comisaria encargada esos mismos meses de poner en marcha una exposición en el palacio sobre el vestuario y el estilo de la “princesa del pueblo”. Una estatua de tamaño descomunal, para reflejar en bronce que el personaje que construyó la princesa de Gales era, en esa expresión tan anglosajona y tan complicada de traducir al castellano, larger than life (mayor que la vida misma). Apenas hubo ese día unas docenas de incondicionales de Diana en los alrededores del jardín donde se inauguró el monumento. La sensación, con las banderas, los globos o los mensajes edulcorados de amor en cartulina a Lady Di era más de folclore recuperado que de recuerdo colectivo.
Guillermo y Enrique desvelan una estatua de su madre, la princesa Diana, en el que habría sido su 60º cumpleaños, en el palacio de Kensington, en Londres.DPA vía Europa Press (Europa Press)
Paradójicamente, la descomunal fuerza que Diana supo arrancar en vida de su imagen pública no tiene réplica exacta en forma de estatua, como la calidez del abrazo de la princesa a un enfermo de sida o su paseo por un campo de minas antipersona. Las lecciones heredadas de aquel tiempo, sin embargo, han calado en los miembros de la familia real británica. Camilla Parker Bowles, en su largo regreso del infierno al que le condenó la opinión pública, ha sabido extraer la dos más valiosas.
En primer lugar, que no hay nada más eficaz que ser amable y atenta —como lo ha sabido ser— con los periodistas y fotógrafos condenados durante todos estos años a ser su sombra. Ellos han sido, finalmente, los encargados de transmitir la idea de que la malvada del cuento era en realidad una mujer amable, simpática y cercana. Y, en segundo, que una monarquía del siglo XXI no puede seguir aferrada a causas filantrópicas inofensivas e irrelevantes. Hay que mojarse, a pesar de las críticas, como lo hizo durante años Carlos de Inglaterra con asuntos polémicos como la preservación del medio ambiente o la degradación del centro de las ciudades. La duquesa de Cornualles eligió, sin abrazos públicos ni exhibicionismos ajenos a su personalidad, uno de los asuntos en los que el Reino Unido tiene aún mucha tarea por delante: la violencia contra las mujeres. “Muchos de vosotros ni habíais nacido”, contaba Camilla (74 años) hace unas semanas a la revista People durante la conmemoración del 50º aniversario de la organización Refuge (Refugio) de ayuda a las mujeres maltratadas. “Los que éramos conscientes de nuestro alrededor en aquellos días lejanos recordamos lo diferente que era la vida para las mujeres, sobre todo para las que vivían situaciones de abuso”, recordaba la duquesa.
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Como su esposo Carlos, a quien ha sabido transmitir una serenidad y seguridad en sí mismo perceptibles en los últimos años, Camilla encuentra refugio en el campo y los libros. “Siempre he creído firmemente en la necesidad de trasladar el amor a la lectura a las siguientes generaciones”, decía recientemente en una de las múltiples campañas a tal efecto en las que participa. Ese aire intelectual que comparte la pareja será siempre un obstáculo de cierta frialdad entre ellos y una determinada parte de la ciudadanía británica. Y la duquesa nunca despertará el arrebato de amor colectivo que despertó Diana Spencer.
Con un 34% de apoyo popular, según el tracking de los miembros de la familia real británica que actualiza con frecuencia la empresa de sondeos YouGov, Camilla sigue ocupando un modestísimo undécimo lugar en la lista de preferidos, que encabezan Isabel II y su nieto el príncipe Guillermo. Pero los británicos, empujados como en otras ocasiones por el respeto casi reverencial que sienten hacia la actual reina, han hecho las paces con su pasado y con sus tradiciones. El sondeo exprés llevado a cabo por JL Partners horas después de que la monarca expresara, con ocasión de sus 70 años de reinado, el deseo de que Camilla fuera llamada reina cuando llegara la ocasión, obtuvo el respaldo de un 55% de los consultados. Casi 30 años después de aquel periodo en el que la duquesa de Cornualles no podía prácticamente pisar la calle, Camilla se dispone a ocupar el lugar que le corresponde. El tiempo demostrará si también para ella habrá estatua.
La jueza guatemalteca Erika Aifán posa para una fotografía en su despacho en Ciudad de Guatemala, en noviembre de 2019.Moises Castillo (AP)
En el infierno que es Guatemala para quienes luchan contra la impunidad, la jueza Erika Aifán está en el ojo del huracán y parece haberse convertido en el último objetivo de quienes no quieren ver una justicia independiente en el país centroamericano. Como titular del Juzgado D de Mayor Riesgo le ha tocado llevar algunos de los casos más sonados de corrupción, lo que ha levantado odios en su contra. Tanto así, que desde dentro del mismo poder judicial su trabajo es perseguido por funcionarios “que están dispuestos a vender su dignidad o a dejarse atemorizar para que las redes criminales obtengan impunidad”, según denuncia.
En entrevista con EL PAÍS, señala que existen todo tipo de intereses destinados a amedrentar a los jueces, desde la presidencia hasta los empleados de la Fiscalía. En su caso, ejercer la justicia le ha significado ser objeto de amenazas, vivir cada minuto acompañada de seguridad y saber que cada día asume riesgos, pero la jueza Aifán no ceja en su empeño de que impere la justicia en Guatemala. “Creo que la justicia, creo que la población y el país merecen este esfuerzo y el sacrificio. El demostrar que no vendemos la dignidad y que estamos dispuestos a seguir trabajando a pesar de los obstáculos”, asegura en una conversación por videollamada.
Pregunta. Usted ha denunciado amenazas, persecución en su contra, un asedio constante, ¿quiénes son sus enemigos?
Respuesta. No puedo dar un nombre, un apellido, porque temo que todos estos ataques han sido sistematizados, estructurados, diseñados estratégicamente. Y que más allá de ir contra la persona, van contra la institución, los juzgados de mayor riesgo y el trabajo que significan las funciones jurisdiccionales. Van contra la independencia del Poder Judicial.
P. ¿Pero a quiénes les interesa que usted no siga con su trabajo judicial?
R. Los ataques a la independencia judicial vienen tanto de factores externos a la institución como de poderes que están en la misma institución. He presentado las denuncias correspondientes en cada uno de los casos. Por ejemplo, el licenciado Rodrigo de la Peña, un abogado a quien no conozco en el plano personal, en 2018 comenzó a interponer una serie de denuncias en mi contra por los diversos procesos que yo conocí en ese momento, sin que él fuera parte procesal dentro de alguno de ellos o hubiésemos podido detectar que pudiera tener algún parentesco con las partes. Era una persona totalmente ajena, que conocía las incidencias que se estaban dando en los casos de alto impacto que estaban bajo mi conocimiento y las acciones concretas que ejecutaba. Y él presentaba denuncias y acciones legales en mi contra, hasta que la prensa local lo evidenció en un reportaje y ese fue el último día en el que él ejerció estas acciones. Posteriormente, en esta secuencia de ataques hacia mi persona, encontramos que el personal que estaba asignado al juzgado a mi cargo hacía grabaciones, filtración de información sensible y también encontramos la pérdida o sustracción de actuaciones. Frente a estas graves acciones que se generaron en el año 2019, no se encontró una respuesta positiva de las autoridades de la institución. A la presente fecha todavía las acciones que han sido impuestas a este personal no se han ejecutado.
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P. ¿Esas personas siguen trabajando dentro del sistema de justicia?
R. Pongo uno de los ejemplos más claros. La notificadora recibió 14 sanciones de destitución. La destitución es la sanción más fuerte que puede haber y se aplica en casos extremos. A ella, la última sanción se le notificó hace más de un año y a la presente fecha, ella sigue laborando en el organismo judicial. El Ministerio Público, a más de dos años de estos hechos tan graves como la pérdida de actuaciones, no ha realizado ninguna acción.
P. Parece que el sistema está en su contra.
R. Vemos en este momento que el Ministerio Público está tomando acciones en contra mía, presentando un juicio cada semana. Pero esto tampoco lo hace de una manera aislada, porque vemos los mensajes en las redes sociales a través de los net centers, que en algunos países también los llaman troles, y que son personas que ocultan la identidad y se dedican a generar odio y descrédito. Hemos detectado concretamente que un día antes de que el Ministerio Público ejerce las acciones contra los jueces, los net centers las celebran y las anuncian.
P. ¿Cómo es su relación con con la jefa del Ministerio Público, Consuelo Porras?
R. Nosotros como jueces no tenemos ninguna relación directa con ninguna fiscal. La relación con todos ellos es de índole profesional. Yo ni siquiera conozco en persona a la señora fiscal general. Sin embargo, le hemos dirigido un escrito en junio del año pasado pidiéndole que mande a archivar y desestimar procesos que se han venido acumulando en contra de por lo menos cuatro de los jueces de mayor riesgo del país, quienes hemos llevado el juzgamiento de los casos de más acto impacto desde 2015. En el trabajo que ella desarrolla, ella puede archivar esos procesos, porque no tienen ningún fundamento. Sin embargo, no hemos encontrado ninguna respuesta.
P. ¿Ella le ha buscado para explicarle por qué toma una actitud como esta? ¿Se ha solidarizado con usted en algún momento?
R. No lo ha hecho, aunque creo que no corresponde hacer ese acercamiento y esa solidaridad por los roles que tenemos dentro del sistema de administración de justicia. Como jueces de mayor riesgo lo único que pedimos es que haga su trabajo objetivo, que verifique por qué los fiscales que tienen a cargo estas causas contra nosotros no las han archivado. Si estimara que hay fundamentos, ella puede pedir la presentación de un juicio. Sin embargo, estos casos no los archiva, pero tampoco presenta un juicio. Para nosotros cualquiera de las dos salidas es importante, porque en el juicio podríamos acudir a nuestras autoridades, que conocen estos procedimientos, y pedir que los archiven. Pero el hecho de que ella los mantenga significa mantener el acoso e intimidación contra los jueces de mayor riesgo.
P. ¿Por qué se da ese acoso contra ustedes, que ven casos de corrupción en un país con altos niveles de impunidad?
R. Porque los juzgados y tribunales de mayor riesgo conocen los delitos de alto impacto en el país, lo que involucra delitos transnacionales; conocemos crimen organizado, investigación de estructuras criminales —algunas muy complejas —, lavado de dinero, delitos de lesa humanidad… Los procesos que nos son asignados deben tener dos características: que van dirigidos a delitos graves y que representan un riesgo para los sujetos procesales, porque hay grupos de crimen organizado con una gran capacidad operativa y de logística.
P. ¿Estas estructuras han penetrado al sistema judicial?
R. En las investigaciones que se han realizado dentro de diversos casos de los juzgados de mayor riesgo, y que han sido de conocimiento público, han sido señaladas personas que pertenecen no solo al sistema judicial, sino que se ha señalado participación de fiscales y de otros funcionarios y empleados. Han sido señalados presidente y vicepresidente en funciones, diputados, ministros, alcaldes, jueces y magistrados, fiscales, etc. Esto se va conjugando contra este sistema de administración de justicia que había avanzado desde 2015 en el juzgamiento de casos complejos.
P. ¿Se siente en confianza, segura, con la gente que la ayuda en su trabajo?
R. Definitivamente, no puede una persona sentirse segura. Estoy trabajando con un equipo totalmente nuevo. Y es relativamente reciente el tiempo que llevamos trabajando juntos. Eso conlleva la necesidad de ir conociendo a cada uno de ellos para poder tener confianza plena en el trabajo que realizan.
P. ¿Ha tomado alguna medida de seguridad frente a su personal?
R. Sí. He ordenado que todos los expedientes sean escaneados para tener copias. Y desde que lo hemos hecho, las actuaciones que están ingresando al juzgado se reciben en ventanilla e inmediatamente se escanean y se suben a nuestro sistema y ya no se ha perdido ninguna actuación. Eso ha sido muy importante. También he adoptado nuevas formas de verificación de todo aquello que ingresa al juzgado y he reforzado todos los controles.
P. ¿De los procesos que ha llevado, cuál cree que es la que más ha generado molestias?
R. Casos relacionados a corrupción. Estos casos vinculan a muchas personas, por ejemplo, en los casos de delitos de lavado, en los que estas estructuras criminales tienen una capacidad de crear entramados con entidades de cartón y hablamos de que pueden crear hasta 50 entidades en diferentes países. Y nosotros, durante el proceso de juzgamiento, encontramos muchos obstáculos, sin hablar con la complejidad que conllevan y del poco apoyo institucional que ha existido. No estábamos preparados institucionalmente para enfrentar estos procesos de estructuras tan complejas y tampoco la respuesta que se ha dado en este momento ha sido lo suficientemente contundente. Hemos dicho que en Guatemala la justicia ha avanzado, pero no es porque las condiciones del país lo hayan permitido, sino porque hay jueces que a pesar de los riesgos y las dificultades continúan haciendo su trabajo.
P. ¿Cree que en el Gobierno del presidente Giammattei haya personas a las que les conviene que no haya jueces como ustedes que luchan contra la corrupción?
R. Hay una unión de intereses y de personas que pertenecen al crimen organizado. Sí creo que puede haber personas del Estado que pueden estar detrás. Uno de los casos que tengo asignado, la causa 359, involucra investigaciones de hechos delictivos cometidos en los tres poderes del Estado. Hay funcionarios del Poder Judicial o del Ministerio Público que están dispuestos a vender su dignidad o a dejarse atemorizar para que las redes criminales obtengan impunidad. Los jueces no respondemos a esos intereses y por eso buscan las maneras de removernos, de quitarnos de su camino.
P. Esos ataques continúan en su contra.
R. Sí, persisten. En las últimas semanas han aumentado los niveles de riesgo y también la frecuencia.
P. ¿Vale la pena vivir con este constante nerviosismo?
R. Tengo sistemas de seguridad que han sido reforzados desde que soy jueza de mayor riesgo. Y creo que sí, creo que la justicia, creo que la población y el país merecen el esfuerzo y el sacrificio. El demostrar que no vendemos la dignidad y que estamos dispuestos a seguir trabajando a pesar de los obstáculos. Creo que representa una esperanza para la nación. Y eso trasciende a la persona.
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El canciller alemán, Olaf Scholz (derecha), saluda al presidente francés, Emmanuel Macron, este martes al inicio de su reunión en Berlín.MICHELE TANTUSSI (AFP)
El canciller alemán, Olaf Scholz, respondió el martes a las acusaciones de falta de solidaridad asegurando que Alemania “ha hecho mucho para apoyar el desarrollo económico y democrático” de la antigua república soviética. En la cuestión del armamento, sin embargo, no habrá marcha atrás pese a que tanto Estados Unidos como el Reino Unido y los países bálticos están dando apoyo militar a Kiev. Berlín se queda cada vez más aislado en su veto. “Alemania decidió hace años no enviar armas letales a zonas de conflicto”, zanjó Scholz en una conferencia conjunta con el presidente francés, Emmanuel Macron.
A la tradicional reticencia alemana a la exportación de armamento a países en guerra se suma el hecho de que el veto figura también en el acuerdo de coalición entre socialdemócratas, verdes y liberales. Scholz recordó que la negativa tiene también una dimensión histórica que se justifica por “los acontecimientos de las últimas décadas”. El canciller aseguró que Kiev puede contar con Berlín como ha hecho hasta ahora y recordó el compromiso alemán de mantener a Ucrania como país de tránsito de gas. En las últimas semanas Scholz se ha mostrado a favor de paralizar la puesta en marcha del gasoducto Nord Stream 2, controlado por la empresa estatal rusa Gazprom, en caso de ataque.
La situación en Ucrania es “grave”, coincidieron ambos mandatarios, reunidos en Berlín. El mensaje que trasladaron fue de unidad, aunque Macron empleó un tono más firme que su homólogo. “El precio será muy alto” se escuchó tanto en francés como en alemán. Vladímir Putin tiene que saber a qué se expone si pasa de la amenaza al ataque contra la integridad de Ucrania, aseguraron ambos líderes, que apostaron también por mantener las conversaciones con el Kremlin en todos los formatos posibles.
“Nunca abandonaremos el diálogo con Rusia”, aseguró Macron, que enumeró los distintos foros en lo que las potencias occidentales mantienen contactos y reuniones con Moscú: con Estados Unidos, la OTAN, la OSCE, la UE o el conocido como formato de Normandía (Rusia, Ucrania, Francia y Alemania). “Todas y cada una de estas vías deben ser explotadas hasta el final para llegar al objetivo de la desescalada con respecto a Ucrania”, subrayó el presidente francés.
Diálogo “difícil”
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A preguntas de los periodistas sobre el papel de Europa en las conversaciones y del protagonismo de Washington en el diálogo con el Kremlin, Macron insistió en que este último formato es “algo positivo”, pero deslizó que todavía no ha dado ningún resultado claro. Reconoció asimismo que los resultados del formato de Normandía tampoco han estado “a la altura del esfuerzo” que le han dedicado sus participantes. “El diálogo con Rusia siempre es difícil”, constató. Este miércoles se producirá una nueva reunión del formato de Normandía.
Ninguno de los dos mandatarios se atrevió a calificar cuáles son las auténticas intenciones de Putin en el conflicto de Ucrania. “No creo que tenga sentido especular sobre las intenciones de terceros más allá de lo que han dicho en público”, contestó un comedido Scholz. Sin hacer predicciones, Macron sí se extendió en el peligro que supone Rusia para la seguridad europea. “Se están multiplicando los actos de desestabilización contra Estados soberanos que antes formaron parte de la Unión Soviética”, aseguró, y mencionó ejemplos de ofensivas híbridas protagonizadas por Moscú, como los ciberataques, la amenaza migratoria y las maniobras militares. “Rusia se está convirtiendo en una potencia desestabilizadora”, aseguró.
Macron está dispuesto a pedir “aclaraciones” sobre las intenciones de Rusia hacia Ucrania en una llamada telefónica que mantendrá con Putin el viernes. De esa cita de mediación espera “un diálogo con voluntad de exigencia y lucidez”, aseguró. La conversación se enmarca dentro de la estrategia europea de apostar por el diálogo constante con Rusia y por acelerar la vía diplomática en busca de una salida a la crisis. En un primer momento, Moscú anunció que participaría en la conversación el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, pero posteriormente modificó la información. La cita con Scholz ha permitido al presidente francés coordinar su posición con Alemania después de la videoconferencia que mantuvieron los principales líderes europeos con el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, el lunes por la noche.
Mientras prosiguen los esfuerzos diplomáticos para evitar un conflicto bélico junto a la frontera oriental de la UE, la OTAN ha anunciado que sus aliados están poniendo sus fuerzas en “estado de alerta” y enviando barcos y aviones de combate hacia la zona para reforzar el flanco oriental de la alianza. Estados Unidos tiene a 8.500 soldados en “alerta máxima” para un posible despliegue en las repúblicas bálticas (Estonia, Letonia y Lituania). España enviará en febrero cuatro cazas a Bulgaria, una contribución a las misiones internacionales en las que participa Madrid ya prevista anteriormente.
Los planes se conocieron al mismo tiempo que EE UU autorizaba a todo su personal no esencial la salida de Ucrania y recomendaba a sus ciudadanos que abandonen el país, en un movimiento que parece indicar la inminencia del ataque, o al menos el convencimiento que tienen tanto Washington como Londres de que se va a producir. También el Reino Unido ha adoptado esta medida, a diferencia de la UE, que afirma no verlo necesario. Rusia, por su parte, mantiene que la escalada de tensión obedece a la “histeria informativa” de Estados Unidos y la OTAN.