Marcela García entregándole el vestuario a la reina colegaiala.
La exreina del Carnaval de Barranquilla le donó su vestido a la niña.
Noticias Barranquilla.
Marcela García, exsoberana de las Carnestolendas en el año 2016, tuvo un gesto de calidad con una niña del Colegio Don Bosco, ubicado en el barrio Rebolo, suroriente de la capital de Atlántico.
La exreina decidió regalarle su vestido de pavo, con el que desfiló en ‘La Guacherna’, para que lo luzca en su eventos próximos de Carnaval Escolar.
Por medio de su perfil de redes sociales, García mostró el momento en el que le hace entrega oficial del vestuario que gustó mucho a quienes tuvieron la fortuna de disfrutar del primer evento del Carnaval de Barranquilla.
En la entrega estuvieron los compañeros de clases de Saray, la adolescente que se mostró muy emocionada por este detallazo de la exreina.
«Me costó mucho tiempo entender que tengo alas para volar, y por eso mi propósito en esta vida, y en cada cosa que hago, es enseñar a otros a usarlas. Hace unas semanas fui invitada a dar una charla a ‘las pelás’ del Centro Social Don Bosco, y luego de escuchar sus historias, le hice una promesa a su rector. Ayer la promesa se hizo realidad. El ‘pavo’ se queda en el barrio Rebolo, y ahora le pertenece a todas las niñas (y niños) para que lo vivan, lo gocen y brillen con él. La primera en usarlo será ella: su majestad, Saray», escribió en sus redes sociales la exreina.
Saray lució el vestido que le quedó justo a la medida. Ella lo lucirá el día sábado de Carnaval, fecha en la que está programado el evento en su colegio.
«Quiero que seas feliz con este vestido y el resto de niñas de este colegio…gózatelo», le dijo Marcela García a la niña.
Con estas palabras la cantante Kany García, una de las más importantes exponentes del pop latino y la balada romántica, celebra que su gira en Colombia este arrasando en boletería.
Las fechas que incluyen a la ciudad de Cali acaban con la espera para cantar éxitos como “Hoy ya me voy” “Duele menos” “Para siempre”, “Para volver a amar” y “Cuando se va el amor”.
Con 7 trabajos musicales Kany se ha posicionado como un referente de la música pop latina, su canal de YouTube tiene 1.8 millones de suscriptores, abarcando distintos contenidos de su carrera.
La artista estará en la ciudad de Cali el 21 de mayo en la Arena Cañaveralejo con un montaje técnico de grandes proporciones para entregar un show sin igual en el que entrega lo mejor de su música a sus seguidores.
Una carrera de éxitos
Kany García lanzó su primer disco en 2007 del que sonaron los temas «Hoy ya me voy», «¿Qué nos pasó?», «Esta soledad» y «Estigma de amor».
En el 2018 su quinto álbum «Soy Yo» fue nombrado uno de los 50 mejores álbumes latinos de la década por Billboard, y el video musical de su sencillo «Banana Papaya» junto a Residente ganó el Latin Grammy en 2019 en la categoría de Mejor Video Musical.
En 2019 lanzó su sexto álbum «Contra el viento» el cual fue coronado Mejor Álbum Cantautor en los Latin Grammys y dio nombre a su gira actual.
Su más reciente álbum «Mesa para dos» (2020) está compuesto por 10 colaboraciones con artistas como Carlos Vives, Camilo, Mon Laferte y Carlos Rivera.
Con esta producción discográfica, la artista obtuvo Mejor Álbum Cantautor por segundo año consecutivo en el Latin Grammy.
Mariano García, en una imagen cedida por À Punt NTC
El español Mariano García Calatayud, un valenciano residente en Jersón (sur de Ucrania) y del que se sospechaba que había sido arrestado por soldados rusos que controlan la zona, está a salvo, según informaron este jueves fuentes ucranias. El funcionario jubilado Mariano García, de 74 años, es conocido en Ucrania, país en el que reside desde hace siete años, como Mario.
“¡El conocido voluntario Mario está libre! Gracias a todos los que participaron”, escribió Vitali Bogdanov, un activista de Jersón, en Facebook, según informa Ukrinform. Según este activista, “los invasores se vieron sorprendidos por una llamada desde el extranjero de la Cruz Roja y ahora Mario se encuentra a salvo”.
El valenciano estaba desaparecido desde el 19 de marzo y el Ministerio de Asuntos Exteriores investigaba su paradero tras los avisos dados por sus familiares y amigos y después de que varios medios de comunicación denunciaran su posible arresto por parte de soldados rusos.
Según informaron fuentes diplomáticas el martes, la embajada española en Kiev, trasladada actualmente a Varsovia (Polonia), y los servicios de emergencia consular estaban “siguiendo atentamente este caso” e “investigando el paradero de Mario García Calatayud para esclarecer su situación”.
Este funcionario jubilado es natural de Carlet (Valencia), su pareja es ucrania y había expresado en varias entrevistas sus intenciones de ofrecer su ayuda como voluntario en las zonas en conflicto en Ucrania. También manifestó su disposición a empuñar un arma si era necesario para defender a su país de acogida de la invasión rusa.
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Los medios de comunicación de la región de Jersón y activistas le presentan en las redes sociales como voluntario con los ucranios en contra de la ofensiva rusa.
Según fuentes diplomáticas, García Calatayud fue uno de los españoles que rechazaron ser evacuados junto a otros ciudadanos en los convoyes organizados por la Embajada al inicio de la invasión rusa el pasado 24 de febrero.
El pasado jueves, el jubilado habló por última vez con su hermana. “Le dije que viniera, que volviera aquí, que con el peligro que hay. Y me dijo que de momento no, que estaba ayudando y no pensaba irse”, manifestó Vicenta García en declaraciones a la televisión valenciana À Punt.
El brigada municipal retirado ha explicado en varios medios que su interés por Ucrania se remonta a las enseñanzas de su padre relativas a la necesidad de ayudar a los más débiles y a cómo el pueblo ucranio dio un ejemplo de solidaridad acogiendo a miles de menores de familias republicanas durante la Guerra Civil española.
El ministerio español de Asuntos Exteriores está investigando el paradero del jubilado valenciano Mariano García Calatayud, de 74 años, ante la posibilidad de que haya sido detenido por el Ejército ruso en el transcurso de una manifestación contra la invasión convocada en la ciudad ucrania de Jersón, que tuvo lugar el lunes. Una amiga ucrania ha comunicado a la hermana del funcionario retirado que había sido arrestado por soldados rusos y que se lo habían llevado con ellos, sin que se sepa cuál es su estado actual, según ha confirmado el Ayuntamiento de Carlet, donde trabajó como brigada de obras el ahora desaparecido.
La amiga citada, llamada Olana, le dijo que unos compañeros vieron “cómo los rusos lo subieron en un coche” y no saben “nada más”, según ha explicado Vicenta García Calatayud a la televisión autonómica valenciana À Punt. “El móvil suena, pero no lo coge”, ha añadido.
El ministerio español de Exteriores ha señalado a este periódico que su “Embajada en Kiev (actualmente en Varsovia) y los servicios de emergencia consular del MAEC están siguiendo atentamente este caso, investigando cuál es el paradero de Mario García Calatayud para esclarecer su situación y permanecen en contacto con su familia”.
El enclave portuario de Jersón, en la ribera del Mar Negro, tiene una población de 282.000 habitantes y es la ciudad más grande de Ucrania ocupada por las tropas rusas. Allí, este lunes, las fuerzas de Putin reprimieron con fuego real (granadas de aturdimiento y disparos) una protesta contra las fuerzas del Kremlin, según denunció el ministro ucranio de Exteriores, Dmitro Kuleba, que aseguró que un pensionista había resultado herido.
El funcionario jubilado se marchó hace unos siete años a vivir a Ucrania con la intención de prestar apoyo al país en el conflicto con Rusia. Ya se manifestó en contra de la anexión de Crimea. Llegó a crear una asociación a través de la cual no ha dejado de enviar ayuda humanitaria a los ciudadanos ucranios. Recientemente, hizo pública la organización de un convoy y no ha ocultado su apoyo a la causa ucrania ni sus críticas a Rusia ni a su presidente, Vladímir Putin. El jubilado ha manifestado que está incluso dispuesto a empuñar un arma si es necesario.
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El pasado jueves, García Calatayud habló por última vez con su hermana. ”Le dije que viniera, que volviera aquí, que con el peligro que hay. Y me dijo que de momento no, que estaba ayudando y no pensaba irse”, manifestó Vicenta García en declaraciones a la televisión valenciana.
Los servicios informativos de la cadena hablaron con él un día después. Les proporcionó vídeos sobre la resistencia pacífica de los ciudadanos de Jersón y les manifestó: “El pueblo está unido. Eso es lo que no esperaba Putin, que aquí hubiera la unión que hay”.
El brigada municipal de obras retirado explicó que su interés por Ucrania se remonta a las enseñanzas de su padre relativas a la necesidad de ayudar a los más débiles y a cómo el pueblo ucranio dio un ejemplo de solidaridad acogiendo a miles de menores de familias republicanas durante la Guerra Civil española.
La presidenta del grupo de los socialistas europeos en la Eurocámara, la española Iratxe García, en su despacho en Bruselas.Delmi Álvarez
La mayoría absoluta del socialista portugués António Costa en las elecciones del pasado domingo ha sorprendido en Portugal por su contundencia. También en Bruselas. Se esperaba la victoria, pero no un resultado tan rotundo. Iratxe García, presidenta de los socialistas en el Parlamento Europeo, ve en esto un paso más en la resurrección de su familia política en el continente: “Consolida el excelente momento de la socialdemocracia europea, que en los últimos meses ha demostrado que está en un excelente estado de salud. Gobiernos en los países nórdicos, gobiernos en este caso en la península ibérica y el nuevo canciller alemán [Olaf Scholz] suponen una clara evidencia”, apunta García (Barakaldo, 47 años). “La socialdemocracia ha vuelto”.
“La pandemia ha colocado en la agenda política temas en los que los socialistas hemos estado en primera línea, como los servicios públicos. Esto ya se vio en Alemania. Antes se hablaba del Green Deal y el SPD puso sobre la mesa asuntos como el salario mínimo”, analiza García. Confiesa que el resultado luso “ha sido una grata sorpresa”. “Los compañeros portugueses comenzaron la campaña con una buena posición, pero a mitad de la campaña las dos fuerzas más grandes se iban acercando en las encuestas. Quizá eso también ha movilizado”, señala tras plantearse si es el momento de abrir un debate sobre los sondeos, que en el caso portugués apuntaban a un empate entre el partido de Costa y la derecha.
Sin embargo, ese buen estado de salud de los últimos tiempos no ha sido suficiente para que los progresistas no hayan desaparecido de la cúpula de las instituciones europeas. Con la llegada de la popular Roberta Metsola en sustitución del fallecido David Sassoli en la presidencia del Parlamento Europeo, los socialistas han perdido una de las tres grandes magistraturas en la UE, la única que tenían. El liberal belga Charles Michel preside el Consejo Europeo y el trío lo completa la también conservadora alemana Ursula von der Leyen al frente de la Comisión. Los avances electorales de los progresistas en países como Alemania han servido de poco al grupo que dirige García, que finalmente optó por mantener el pacto alcanzado con liberales y populares en 2019, por el que los progresistas presidían la Eurocámara en la primera parte de la legislatura y los conservadores en la segunda. “Hemos debatido sobre generar otras alianzas en el Parlamento Europeo para mantener la presidencia. Pero los resultados no nos daban garantías de que pudiéramos consolidar esa mayoría y ha pesado más la estabilidad del Parlamento y de la política europea. Hay quien puede pensar que habría otras posibilidades, pero en el momento en que estamos en la política europea, la estabilidad y seguridad es un elemento sobre el que trabajar”, explica.
La elección de Roberta Metsola ha puesto en un aprieto a los socialdemócratas por el apoyo que le dieron. La conservadora maltesa, como buena parte del espectro político de esa isla mediterránea, mantiene posiciones antiabortistas. “Estoy muy alejada de sus posiciones”, aclara la presidenta del grupo socialista europeo. Pero añade, a medio camino entre la autojustificación por el apoyo que le dieron ella y su grupo y el sentimiento de trato injusto hacia una mujer: “Me pregunto si a todos los hombres que han sido candidatos a este puesto les hemos hecho el mismo examen que estamos haciendo ahora”. A continuación, lanza una advertencia a su rival política: “No vamos a consentir que este Parlamento dé marcha atrás en lo conseguido sobre derechos de las mujeres y, en concreto, del aborto. Y si este Parlamento se pronuncia con un informe nuevamente y hay una mayoría, la presidenta deberá defender esa posición”.
Las elecciones europeas de hace dos años y medio dieron la victoria a los populares en un Parlamento muy dividido en el que armar mayorías sin los liberales de Renew suele ser muy difícil. Y a estos va a tener que convencer García, reelegida presidenta de los socialdemócratas europeos antes de acabar 2021, para cambiar al secretario general de la Cámara, el popular Klaus Welle. También pretende desplegar la agenda legislativa pactada con populares y liberales. En ella aparecen los inevitables asuntos de las transiciones ecológicas y digitales, y busca hacerle hueco a asuntos sociales: “Espero que avancemos en actuaciones contra la pobreza infantil, además de la directiva del salario mínimo interprofesional…”.
¿La parece suficiente esta directiva? “No es lo que los socialistas españoles quisiéramos. Pero es la realidad que nos toca vivir, tanto en este Parlamento como en el Consejo Europeo, donde hay distintas posiciones por diferentes motivos: hay quien no quiere la directiva porque considera que puede rebajar los estándares de sus países, como los nórdicos, y otros que no la quieren por ser un esfuerzo que no están dispuestos a hacer. Si conseguimos que salga adelante habrá sido un paso fundamental. Tendremos un instrumento jurídico para trabajar en esto”. También espera que la salida de Angela Merkel de la cancillería alemana dé paso a “desbloquear la directiva de mujeres en consejos de administración, que lleva parada años”.
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Eurodiputada desde 2004, García es muy dura con el PP por su campaña contra la distribución regional de los fondos europeos en España. “Es evidente que no tiene éxito esta campaña de desprestigio cuando de forma continua la Comisión Europea ha dejado claro que existe una sintonía total con el plan de recuperación español y las reformas estimadas”, dice. Y añade: “Me parece una falta de respeto y una pérdida de tiempo lo que está haciendo el PP aquí, en el Parlamento. El ansia por que el Gobierno caiga les hace caer en el ridículo más absoluto”. ¿Y el apoyo del grupo popular europeo con su presidente, Manfred Weber, a la cabeza? “También Manfred apoyó a [Silvio] Berlusconi como presidente de la República italiana”.
Los primeros días de Yunior García (Holguín, 39 años) en España, adonde llegó el 17 de noviembre, transcurrieron en un trajín de entrevistas con la prensa y de puertas que se abrieron ante este dramaturgo convertido en voz de la oposición cubana. García habló —recuerda— “con un centenar de medios”, se reunió con diputados y con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Solo unos días antes, el disidente había sido fotografiado en la ventana de su casa en el barrio habanero de La Coronela mientras, desde la calle, una turba le increpaba por haber convocado la frustrada Marcha por el Cambio del 15 de noviembre. En su mano, el autor sostenía lo que en Cuba es un símbolo de paz, una rosa blanca como la que glosó en sus versos el poeta y héroe nacional cubano José Martí. Ese escrache —en Cuba se le llama “acto de repudio”— de partidarios del régimen precipitó su decisión de partir al destierro con un visado de turista de 90 días concedido por España. Ya en Madrid, cuando los focos de los medios se apagaron, él y su esposa, Dayana Prieto, se quedaron solos en la comunidad religiosa que los acogió inicialmente, con una maleta y 220 euros en el bolsillo.
A Yunior García no le pesa el silencio que ha rodeado su vida desde entonces. En la plaza de Nelson Mandela del barrio madrileño de Lavapiés, en el que ahora vive, cita a Martí: “En lo político, lo real es lo que no se ve” para describir el trabajo “discreto” que sostiene ha seguido desempeñando por la democracia en Cuba, el mismo anhelo que llevó a la plataforma que fundó, Archipiélago, a pedir a los cubanos que salieran a la calle el 15 de noviembre. La Marcha por el Cambio, prohibida por las autoridades, tenía también como fin reclamar la liberación de los presos políticos, muchos de ellos detenidos tras las manifestaciones que empezaron el 11 de julio en Cuba, las mayores que ha vivido la isla desde los años 90.
En estos dos meses, el dramaturgo ha comprendido la dimensión real de su exilio. Esa solicitud de asilo político que al llegar a España descartaba se plantea ahora para él y su mujer casi como la única vía, y ya ha asumido que su retorno “no será inmediato”. Tiene presente “la amenaza que formularon en verano dos fiscales de La Habana”: 27 años de prisión en una cárcel ya decidida, el Condominio del Este. “Tras mi llegada a Madrid, me han cerrado mi grupo de teatro en Cuba y han despedido a los actores. Mis obras están prohibidas. El caso contra mí sigue abierto. Tienen excusas para, en cuanto ponga un pie en el aeropuerto de La Habana, llevarme a la cárcel por 27 o 30 años, como han hecho con otros manifestantes. Regresar ahora no es una posibilidad real. Sería un suicidio”, asegura.
Yunior García, en el barrio madrileño de Lavapiés, en el que vive, el pasado 17 de enero. JUAN BARBOSA
García se ha instalado con su mujer en un piso pequeño de Lavapiés, un lugar que le recuerda a Centro Habana, un barrio de esa ciudad. “Los domingos, los negros sacan los tambores y los tocan. Eso me recuerda a mi tierra”, dice en alusión a los numerosos africanos que viven en el céntrico vecindario madrileño, como los que el pasado lunes, cuando García habló con EL PAÍS, se sentaban en los bancos de la plaza de Nelson Mandela. Su “vida austera” en España, por la que se siente “agradecido”, ha sido “más llevadera por el calor de la comunidad cubana”, que les ha ayudado, “no solo con su apoyo emocional, sino también con dinero para pagar el alquiler y con ropa para pasar el invierno”. Este apoyo de exiliados cubanos en Europa y Estados Unidos le ha proporcionado un capital “suficiente para dos o tres meses” con el que pagar su apartamento, comer y vestirse. Ahora toca “buscar un trabajo de lo que sea para ganarnos el pan honradamente”, subraya. Hasta el plumas que lleva puesto dice que se lo han comprado, pero lo que describe como “lo más doloroso” del exilio es haber dejado en Cuba a un hijo de una relación anterior, Diego, de diez años.
“Hay detalles de mi vida privada que no puedo desvelar, como mi dirección”, recalca el fundador de Archipiélago. García teme por su seguridad: “Corremos cierto peligro. Somos una preocupación para la dictadura, que tiene tentáculos en todas partes. Incluso hay programas en televisión que han emitido imágenes de nuestra vida en España”. Luego explica que, en perfiles de redes sociales y televisiones afines al Gobierno cubano, se han difundido imágenes de él y su mujer comprando en unos almacenes de ropa económica de Madrid, con el objetivo de pintarlos “como unos consumistas que están felices comiendo jamón”.
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Los vínculos de España con Cuba, la “multiculturalidad” de Lavapiés, el “calor” que le han dado “los españoles y los exiliados cubanos”, permiten a este opositor “no sentirse un extraño” en Madrid, pero la situación en Cuba no le deja lugar para “el alivio”. “Cuba está peor que cuando salimos, con esta crisis de los presos políticos, de los niños menores que están presos”, lamenta. La Fiscalía cubana ha pedido hasta 30 años de prisión para los detenidos por las protestas del 11 de julio; los 14 menores arrestados en las manifestaciones afrontaban inicialmente penas de hasta 15 años de cárcel, rebajadas después a un máximo de siete.
El cofundador de la plataforma disidente Archipiélago pasea por una calle del barrio multicultural madrileño de Lavapiés.JUAN BARBOSA
La vida del autor teatral en Madrid tiene por ello “un pie aquí y otro en La Habana”, la capital del país con el que asegura que muchas noches permanece conectado por videollamada con su hijo, los moderadores de Archipiélago y los familiares de los presos políticos hasta las cinco de la mañana. Sus días en España se consagran también a la escritura. El dramaturgo colabora con el portal de la disidente cubana Yoani Sánchez, 14 y medio, y trabaja en una obra titulada precisamente Archipiélago.
Culpabilidad
García dice que el recuerdo de la precariedad que sufren sus compatriotas tiñe de culpa placeres pequeños redescubiertos en su exilio “como comprarse una chocolatina” o la carne de cerdo que en su país se ha convertido en un bien precioso y prohibitivo. Las “experiencias agradables” que enumera, como sus visitas a una librería de artes escénicas en Lavapiés, han sido “muchas”. Entre las malas, cita solo una, el escrache que sufrió el 13 de diciembre en la Universidad Complutense en un acto con el opositor venezolano Leopoldo López.
El ahora exiliado atribuye ese acto a “jóvenes de Izquierda Unida”. A sus ojos, esos jóvenes forman parte de quienes aún creen en una Cuba guardiana de las esencias de un ideal revolucionario y de justicia social, que define como “un mito” tan irreal como el de la existencia “de un unicornio azul”. A las “personas de buena voluntad” que “no se atreven a llamarle dictadura a Cuba”, les desea que “comprendan que esa visión romántica le está haciendo mucho daño a los cubanos”. A la comunidad internacional le pide que abandone su “hipocresía” y su “tibieza” con “esa dictadura brutal y cruel que arranca el corazón a los cubanos”. García “nunca renunciará a regresar a su país”, reitera: “Ser cubano es una condición crónica que no tiene cura. No puedo olvidar que soy un cubano que quiere volver a Cuba”.
El disidente cubano, en una calle aledaña a la Plaza de Lavapiés, en Madrid, el 17 de enero de 2021.JUAN BARBOSA
El subversivo abatido en cercanías al corregimiento de Monteloro, y que respondía al nombre de Leiton García Uragama, sería uno de los responsable de la masacre de cinco jóvenes en zona rural de Buga, Valle del Cauca.
Tropas del Batallón de Alta Montaña No. 10, adscritas a la Tercera Brigada del Ejército, dieron de baja este domingo al terrorista Leiton García Uragama, alias Kevin, en acciones operativas adelantadas en la vía que comunica el corregimiento de Monteloro con el municipio de Tulúa.
Este importante resultado se registró en desarrollo de la operación ofensiva N. 039, denominada ‘Dinastia’, por medio de la cual se logra neutralizar este terrorista que se desempeñaba como comandante de la compañía Adán Izquierdo, estructura cuyo accionar se extiende desde la cordillera occidental hacia el litoral Pacífico, debido a la actual proyección que se maneja de crear un nuevo frente sobre el departamento del Valle del Cauca.
De acuerdo con información de las autoridades este sujeto habría participado en septiembre de 2020, en el asalto al Batallón de Desminado Humanitario No. 6, en hechos ocurridos entre los corregimientos de Naranjal y La Moralia, en la montaña de Tuluá.
Asimismo, se informó que en septiembre de 2021, participó en el asesinato del subteniente Cristian Sebastián Calderón Jaimes del Ejército Nacional, adscrito al Batallón de ingenieros Agustín Codázi.
García Uragama, tenía dos órdenes de captura vigentes, la orden de captura No. 192 expedida por el Juzgado Penal Municipal de Garantías Ambulante de Buga (NUNC767366000186202000238) del 09/11/2020, y la orden de captura No. 10, expedida por el Juzgado Penal Municipal de control Garantías de Buga del 09/11/2020 (NUNC. 761116000165202100146).