En las embarcaciones fueron encontrados 15 ejemplares de tiburón, especie protegida y cuya pesca está prohibida en territorio colombiano.
Noticias Nariño
Más de 1600 kilos de pesca en tres embarcaciones con bandera extranjera fueron decomisados en aguas de la costa de Nariño
El operativo liderados por la Armada se presentó cuando los tripulantes realizaban faena en aguas territoriales colombianas sin contar con los permisos correspondientes.
Durante la inspección de las embarcaciones se hallaron 160 ejemplares de pesca de diferentes especies como pez dorado, atún y banderon; también se encontraron 192 kilogramos de tiburón, especie protegida y cuya pesca está prohibida en aguas colombianas.
#ArtemisaNaval 🐟Incautamos más de 1600 kilogramos de pesca, entre ellos 15 ejemplares de tiburón, especie protegida cuya pesca está prohibida en Colombia; en tres embarcaciones extranjeras que realizaban faena en aguas del Pacífico nariñense.
— Armada de Colombia (@ArmadaColombia) March 3, 2022
“Teniendo en cuenta que los tripulantes de las embarcaciones no contaban con los permisos de la Aunap, ni de la Dimar, sus capitanes podrían estar incurriendo en los presuntos delitos de pesca ilegal”, sostuvo la Armada.
Por tal razón, los tres capitanes de las embarcaciones fueron capturados y puestos a disposición de la Fiscalía.
Así mismo, los recursos pesqueros fueron puestos a disposición de la AUNAP. Los otros seis integrantes de la tripulación de las tres lanchas fueron entregados a Migración Colombia.
Autoridades capturaron a tres hombres que iban a bordo de las motonaves. Había pez dorado, espada y panderón.
Autoridades capturaron a los tres capitanes de las motonaves. Había pez dorado, espada y panderón.
Noticias Nariño.
La información de los operativos que dieron con la captura de tres sujetos que transportaban una importe carga de pesca ilegal fue confirmada por la Armada de Colombia.
Quienes indicaron que en medio del cumplimiento de la campaña Artemisa Naval, que busca contribuir a la preservación, defensa del agua, biodiversidad y recursos naturales, incautaron 1665 kilogramos de pesca blanca.
Lea tambié:
Las cuales habían sido extraídas de forma ilegal por tres embarcaciones de bandera extranjera en el Pacífico colombiano.
Sobre la cómo y dónde se dio el operativo que llevó a la incautación, desde la Armada explicaron que:
«El permanente desarrollo de operaciones de control marítimo, permitió que la patrullera de costa ARC “Punta Ardita” y una unidad de Reacción Rápida de la Estación de Guardacostas de Tumaco, detectaran las tres motonaves a 110 millas náuticas de la costa de Tumaco adelantando faenas de pesca de forma irregular».
Incautaron 1665 kilogramos de pesca blanca extraída de manera ilegal en aguas del Pacífico colombiano.
Indicaron que al inspeccionar las lanchas, fueron hallados un total de 122 ejemplares de peces entre los que se encontraban pez dorado, espada y panderón.
Así mismo, constataron que «los capitanes de las embarcaciones no contaban con los permisos por parte de la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca – AUNAP, así como de la Dirección General Marítima Colombiana – DIMAR».
1.665 kilogramos de pesca blanca que habían sido extraídas de forma ilegal fueron incautas por la @ArmadaColombia cuando eran transportadas por aguas de #Nariño. El cargamento iba a bordo de tres embarcaciones de bandera extranjera y sus capitanes fueron capturados. pic.twitter.com/Vk1y5ujBIx
Permisos que se otorgan con la finalidad de desarrollar actividades de pesca y de navegabilidad en territorio colombiano.
Con lo cual incurrieron «en los presuntos delitos de pesca ilegal y aprovechamiento ilícito de los recursos naturales, de acuerdo con lo estipulado en la Ley No. 2111 del 29 de julio de 2021».
Los tres capitanes fueron capturados
Sobre los capitanes de dichas embarcaciones, las autoridades a TuBarco Noticias Pasto que «fueron capturados y puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación, mientras que los recursos pesqueros fueron puestos a disposición de la AUNAP».
Por su parte siete personas que integraban la tripulación de las tres lanchas fueron entregadas a Migración Colombia.
se suma a la incautación de 180 kilogramos de pesca ilegal hallada a bordo de una embarcación extranjera, el pasado 23 de enero de 2022, en la que fueron halladas especies protegidas por el Estado colombiano, como el tiburón sedoso.
Iván Morales, dirigente sindical y representante de la Planta Pacific Blu, dijo que «queremos hacernos visibles», argumentando que la iniciativa parlamentaria implicaría «el cierre de la planta», situación catalogada como una «catástrofe para trabajadores y Talcahuano».
Pescadores de localidades cercanas a San Felipe se han beneficiado de la extracción ilegal de totoaba.
«Los pescadores ilegales pueden ser vistos a plena luz de día con sus redes ilegales y sus totoaba», dice Franco Díaz.
Sueltan un «muro bajo el agua»
Todas las tardes, durante la temporada, las camionetas que remolcan botes de pesca bajan por una rampa en la playa pública de la ciudad y las sueltan en el agua.
La mayoría de estas embarcaciones no tienen licencia y sus pescadores usan redes que pueden matar a la vaquita marina.
«Las redes de enmalle pueden tener cientos de metros de largo y 10 metros de alto«, dice Valeria Towns, que trabaja con una ONG mexicana, el Museo de la Ballena.
«Se convierten en un muro bajo el agua«, afirma.
Para proteger a la vaquita, este tipo de redes de enmalle están prohibidas en la parte alta del Golfo. Sin embargo, son muy utilizadas, incluso por pescadores con permisos de pesca de rodaballo o langostino.
Las más peligrosas para la vaquita marina son las redes de malla grande que se utilizan para la totoaba. «No es fácil para los mamíferos marinos liberarse de ellas, la vaquita queda atrapada», cuenta Towns.
No es difícil que una vaquita marina quede atrapada en las redes usadas para pescar totoaba.
Frente a la costa de San Felipe, se supone que toda la pesca comercial está prohibida dentro del Refugio para la Protección de la Vaquita Marina, un área de más de 1.800 kilómetros cuadrados. Dentro del refugio hay una zona más pequeña de «tolerancia cero».
El Museo de la Ballena apoya a un puñado de pescadores interesados en acabar con la dependencia de las redes de enmalle y patrocina alternativas a la pesca como el cultivo de ostras.
También es una de las ONG que retira las redes de enmalle del área protegida. Esta es una actividad que ha aumentado las tensiones entre los lugareños y los conservacionistas.
El 31 de diciembre de 2020, un pescador murió y otro tuvo heridas graves después de que su barco de pesca chocara con un barco más grande perteneciente a la ONG internacional Sea Shepherd que estaba quitando redes de enmalle.
Los hechos son controvertidos, pero el resultado fue un motín en San Felipe, donde atraca el barco del Museo de la Ballena.
Map of the Gulf of California showing the protected area
«Iban a quemar nuestro barco», dice Towns, que estaba en el mar en ese momento, probando redes aptas para las vaquitas.
«Cuando regresé, otros pescadores que trabajan con las redes alternativas estaban defendiendo nuestro barco, diciéndoles: ‘¡Este no es su enemigo! No quemen este barco'».
El barco se salvó, aunque quedó con algunas ventanas rotas. La Marina de México no tuvo tanta suerte, pues una de sus lanchas de patrullaje fue incendiada en el puerto.
Ahora hay una tregua incómoda.
La Marina dice que continúa patrullando y retirando las redes del santuario. Pero hay pocas ONG involucradas: el Museo de la Ballena espera un permiso para reanudar el trabajo y el barco Sea Shepherd nunca regresó a San Felipe después del incidente.
«Gente loca con armas»
La impunidad y la ausencia de fuerzas de seguridad pueden explicar por qué decenas de barcos salen de la playa de San Felipe en la búsqueda de totoaba en el santuario.
«Ni una sola autoridad los detiene», se queja Ramón Franco Díaz. «Si te atreves a acercarte a ellos, te dispararían. El crimen organizado ha robado el mar de Cortés».
Franco Díaz dice que es muy peligroso interferir con quienes pescan totoaba de manera ilegal.
Un hombre que antes pescaba totoaba dice: «Ahora ves a muchos locos con armas».
Los violentos sucesos del 31 de diciembre fueron noticia internacional y pusieron a San Felipe en el centro de atención.
Ahora el gobierno mexicano está considerando propuestas que podrían gustarle a los pescadores, pero enfurecerán a los conservacionistas preocupados por el precario destino de la vaquita marina.
Uno es levantar el estatus de especie en peligro de extinción de la totoaba. Otro es legalizar la otra pesca que ya se realiza en el santuario.
«Queremos establecer diferentes zonas de pesca, por ejemplo, para la corvina y el camarón», dice Iván Rico López, del grupo de trabajo del gobierno que explora la sostenibilidad en la parte alta del Golfo.
«El santuario es enorme. Si se mantiene la prohibición de pescar allí, los pescadores simplemente no comerían. Así que tenemos que avanzar hacia la legalización de la pesca».
El Museo de la Ballena es una de las ONG que retira las redes de enmalle del área protegida
El gobierno mexicano también ha distribuido 3.000 «suriperas», unas redes seguras para las vaquitas marinas. Pero los pescadores se quejan de que con ellas se reducen sus capturas en un 80%.
«Tenemos que buscar formas de aumentar eso», dice Rico López. «Estamos buscando alternativas, pero tenemos que convencer a las comunidades: si no están involucradas en la toma de decisiones, no lo lograremos».
¿Es posible proteger a este precioso mamífero y garantizar que los lugareños sigan viviendo?
En San Felipe, el comercio ilícito de totoaba, la amenazante participación del crimen organizado y la poca diversidad económica crean una mezcla tóxica.
En las localidades del algo golfo de California no hay mucha diversidad económica.
También existe una arraigada cultura de la pesca tradicional.
Valeria Towns tiene una advertencia para las familias de pescadores de San Felipe que ignoran el llamado para hacer cambios para salvar a la vaquita: «No creo que nadie vaya a comprar productos de un área donde la gente provocó la extinción de una especie».
Después de la temporada de totoaba, ¿apostaría a que la vaquita marina sobrevivirá hasta el próximo año?
«¡Por supuesto! Siempre hay esperanza. Si no, no estaría aquí», dice sin dudarlo.
Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.