Mostrando entradas con la etiqueta Estambul. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Estambul. Mostrar todas las entradas



Un temor incómodo sobrevoló la reunión de este martes entre las delegaciones rusa y ucrania en Estambul: el fantasma del envenenamiento. La víspera de las negociaciones, el diario estadounidense The Wall Streeet Journal publicaba que el oligarca ruso Roman Abramóvich y al menos dos miembros del equipo negociador ucranio, de los que únicamente citó al diputado ucranio de etnia tártara Rustem Umerov, habrían sufrido síntomas compatibles con un envenenamiento a inicios de mes, del que posteriormente se recuperaron. También el colectivo Bellingcat, que ha investigado varios casos de envenenamientos de disidentes rusos, afirmó que había sido contactado por los miembros de la delegación ucrania para buscar expertos que certificasen lo ocurrido, que el grupo investigador atribuye a un agente químico.

La reunión en Turquía se celebró en la oficina que posee el presidente Recep Tayyip Erdogan en el barrio estambulí de Besiktas. Ahí, el mandatario turco ejerció de anfitrión y dio la bienvenida a sus invitados, a los que conminó a hallar una salida al conflicto. Sin embargo, y aunque se retiró la mascarilla para recibirlos, no estrechó la mano de ninguno. En una entrevista con la televisión Ukraina 24, el jefe de la diplomacia ucrania, Dmitro Kuleba, había dicho: “Recomiendo a cualquiera que negocie con la Federación Rusa que no coma o beba nada, y que evite tocar cualquier superficie”. En las pocas imágenes que han trascendido de la mesa de negociaciones al inicio del encuentro se ven tan solo botellas de agua de una marca turca, cerradas, frente a los participantes.

Tras la publicación del presunto envenenamiento, las partes se han apresurado a desmentirlo, incluida una fuente de la inteligencia de EE UU que, en declaraciones a Reuters, lo atribuyó a “factores ambientales”. Christo Grozev, uno de los investigadores de Bellingcat, lo atribuye a que todo ocurre durante “un periodo de negociaciones” y ninguna de las partes quiere que descarrilen, menos aún después de que este martes se registrasen los primeros avances significativos.

Las fuentes citadas por The Wall Street Journal, cercanas a las víctimas del incidente, atribuyen el supuesto envenenamiento a un intento de facciones radicales dentro del Estado ruso que pretendían asustar a los negociadores y obstaculizar el proceso. No en vano, Abramóvich y Umerov habían abierto una vía de negociación, paralela a la de los equipos negociadores oficiales, con contactos en Kiev, Lviv, Varsovia y Estambul, en los que también ha jugado un papel importante Ibrahim Kalin, portavoz presidencial y asesor del presidente Erdogan en temas de seguridad nacional y política exterior.

Chocolatinas y agua

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

El supuesto envenenamiento se produjo en la noche del 3 al 4 de marzo, durante unas negociaciones que tuvieron lugar en territorio de Ucrania. En ellas, según la investigación de Bellingcat, participaron Abramóvich, Umerov, otro empresario ruso y varios representantes ucranios. Solamente consumieron chocolatinas y agua, pero al retirarse a un apartamento de Kiev al término del encuentro comenzaron a sufrir de inflamación ocular y cutánea, síntomas “compatibles con envenenamiento por armas químicas”. Según The Wall Street Journal, Abramóvich perdió la visión durante varias horas y tuvo problemas para comer posteriormente. Al día siguiente, los negociadores partieron hacia la localidad ucrania de Lviv, luego a Polonia y de ahí a Estambul, donde Abramóvich fue tratado.

“Según dos expertos en armas químicas y un doctor consultados, los síntomas son compatibles con variantes de porfirina, organofosfatos o sustancias bicíclicas. No se pudo determinar de forma definitiva por la falta de equipamiento de laboratorio especializado cerca de las víctimas”, explicó Bellingcat en Twitter, en un hilo de tuits en el que también añadió que “la cantidad y el tipo de toxinas” utilizadas “no sería suficientes para causar un daño mortal”, por lo que concluye que el objetivo era “asustar” a los negociadores.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.

Contenido exclusivo para suscriptores

Lee sin límites





Source link



Los contactos en persona entre los equipos negociadores de Ucrania y Rusia se reanudarán esta semana tras varias rondas llevadas a cabo de forma telemática. También cambiará el escenario de las conversaciones: si anteriormente se habían llevado a cabo en Brest, en Bielorrusia, país aliado del Kremlin, ahora lo harán en Estambul, Turquía, cuyo Gobierno está haciendo amplias gestiones diplomáticas para mediar entre ambos países ―Ankara ya dio cita en la ciudad de Antalya, el 10 de marzo, a los ministros de Exteriores de los dos países en el marco de un foro internacional―. El objetivo primordial de esta ronda, según explicó el portavoz presidencial turco, Ibrahim Kalin, a la cadena CNN-Türk, es lograr un “alto el fuego inmediato” y el establecimiento de “corredores humanitarios” en las ciudades ucranias sitiadas por fuerzas rusas.

Un miembro del equipo ucranio, David Arajamia, confirmó este lunes a la agencia UNIAN que las negociaciones se iniciarían este martes. Arajamia informó luego a otra agencia de noticias, Interfax Ucrania, de que las delegaciones estaban ya de camino a Turquía, pero que “debido a dificultades técnicas” llegarán probablemente “muy tarde”.

La parte ucrania ha dicho que el ambiente de estas negociaciones entre equipos técnicos está siendo “difícil”, y Vadim Denisenko, asesor del ministro de Interior ucranio citado por Reuters, ha admitido este lunes que no espera grandes avances de esta nueva ronda en Estambul. Sin embargo, los mediadores turcos han certificado ciertos progresos. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, aseguró el viernes que Moscú y Kiev estarían muy cerca del acuerdo en cuatro apartados de las negociaciones, esto es, la renuncia ucrania a la OTAN y su neutralidad; un cierto desarme ucranio sin llegar a la completa desmilitarización; un tratado de garantías para Ucrania, y el reconocimiento y protección oficial del idioma ruso en territorio ucranio.

Crimenna y Donbás alejan el acuerdo

Los puntos más alejados en la negociación serían el estatus de Crimea, que Moscú exige ver reconocida como parte de su territorio, y de Donbás, que el Kremlin pretende alcance la independencia de Ucrania o sea anexionado a Rusia. Con todo, el jefe de la diplomacia ucrania rebajó las expectativas y dijo que, en los puntos mencionados por Erdogan, “no se ha logrado el consenso” con Rusia.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

“Garantías de seguridad y neutralidad, estatus no nuclear para nuestro país. Estamos listo para ello”, dijo el presidente ucranio, Volodímir Zelenksi, en una entrevista con varios medios independientes rusos como Meduza o Kommersant emitida este domingo. También aseguró que está dispuesto a un “compromiso” sobre Donbás, la región parcialmente controlada por rebeldes prorrusos desde 2014 y que ahora Moscú ha convertido en objetivo principal de la invasión. “Entiendo que es imposible forzar a Rusia a liberar el territorio completamente, eso llevaría a la Tercera Guerra Mundial. Por eso digo: es un compromiso. Regresen a [las posiciones] en las que comenzó y nosotros trataremos de resolver el tema de Donbás, el difícil tema de Donbás”, afirmó el líder ucranio: “Quiero terminar esta guerra. No quiero tener cientos de miles de muertos. Así que no me planteo atacar por la fuerza ni en Donbás ni Crimea. Porque entiendo que muchos miles de los nuestros morirían”.

El cambio de sede de las negociaciones por Turquía, algo que había buscado la parte ucrania dada la implicación cada vez mayor de Bielorrusia en la campaña bélica rusa, se decidió durante el fin de semana tras varias gestiones turcas. El viernes, Erdogan telefoneó a Zelenski, y posteriormente certificó que se habían producido “avances” en las posiciones negociadores. El domingo, habló por teléfono con el líder ruso, Vladímir Putin, al que convenció de trasladar las negociaciones a Estambul. La reunión celebrada el pasado 10 de marzo entre los ministros de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, y ucranio, Dmitro Kuleba, en la ciudad turca de Antalya y bajo la mediación de su par turco, no dio resultados visibles, pero Ankara ha continuado sus esfuerzos de mediación e insiste en juntar a los presidentes de ambos países.

Turquía, pese a ser uno de los miembros más antiguos de la OTAN, es el único país de la Alianza que no ha secundado las sanciones contra Rusia. “No podemos romper los puentes con Moscú, de otra forma, ¿quién hablará con ellos? Nosotros hemos decidido mantener abiertos los canales”, dijo el lunes el portavoz presidencial turco, a la vez que explicó que su país está en permanente contacto con sus socios atlánticos para informarles del avance de la mediación entre Ucrania y Rusia.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.





Source link

top