Mariano García, en una imagen cedida por À Punt NTC
El español Mariano García Calatayud, un valenciano residente en Jersón (sur de Ucrania) y del que se sospechaba que había sido arrestado por soldados rusos que controlan la zona, está a salvo, según informaron este jueves fuentes ucranias. El funcionario jubilado Mariano García, de 74 años, es conocido en Ucrania, país en el que reside desde hace siete años, como Mario.
“¡El conocido voluntario Mario está libre! Gracias a todos los que participaron”, escribió Vitali Bogdanov, un activista de Jersón, en Facebook, según informa Ukrinform. Según este activista, “los invasores se vieron sorprendidos por una llamada desde el extranjero de la Cruz Roja y ahora Mario se encuentra a salvo”.
El valenciano estaba desaparecido desde el 19 de marzo y el Ministerio de Asuntos Exteriores investigaba su paradero tras los avisos dados por sus familiares y amigos y después de que varios medios de comunicación denunciaran su posible arresto por parte de soldados rusos.
Según informaron fuentes diplomáticas el martes, la embajada española en Kiev, trasladada actualmente a Varsovia (Polonia), y los servicios de emergencia consular estaban “siguiendo atentamente este caso” e “investigando el paradero de Mario García Calatayud para esclarecer su situación”.
Este funcionario jubilado es natural de Carlet (Valencia), su pareja es ucrania y había expresado en varias entrevistas sus intenciones de ofrecer su ayuda como voluntario en las zonas en conflicto en Ucrania. También manifestó su disposición a empuñar un arma si era necesario para defender a su país de acogida de la invasión rusa.
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Los medios de comunicación de la región de Jersón y activistas le presentan en las redes sociales como voluntario con los ucranios en contra de la ofensiva rusa.
Según fuentes diplomáticas, García Calatayud fue uno de los españoles que rechazaron ser evacuados junto a otros ciudadanos en los convoyes organizados por la Embajada al inicio de la invasión rusa el pasado 24 de febrero.
El pasado jueves, el jubilado habló por última vez con su hermana. “Le dije que viniera, que volviera aquí, que con el peligro que hay. Y me dijo que de momento no, que estaba ayudando y no pensaba irse”, manifestó Vicenta García en declaraciones a la televisión valenciana À Punt.
El brigada municipal retirado ha explicado en varios medios que su interés por Ucrania se remonta a las enseñanzas de su padre relativas a la necesidad de ayudar a los más débiles y a cómo el pueblo ucranio dio un ejemplo de solidaridad acogiendo a miles de menores de familias republicanas durante la Guerra Civil española.
Noof al Maadeed, en una captura de un vídeo publicado este domingo en Twitter.
Noof al Maadeed ha reaparecido en Twitter. El silencio de la joven feminista catarí en las redes sociales desató las alarmas a mediados del pasado octubre después de que regresara a su país, de donde había huido a causa del maltrato familiar. En una serie de vídeos, una sonriente Al Maadeed asegura encontrarse a salvo y con buena salud en Doha, pero no da ninguna explicación sobre lo ocurrido durante los tres últimos meses.
“Buenos días, mundo”, ha saludado este lunes en inglés desde una nueva cuenta estrenada la noche previa. “Estoy con vosotros de nuevo”, había anunciado antes en árabe en un vídeo de apenas 37 segundos en el que también dice encontrarse bien y agradece el interés mostrado por sus amigos y simpatizantes. En una segunda grabación aún más breve confirma la fecha y, casi de inmediato, como si se diera cuenta de que ha olvidado mencionarlo, cuelga un tercer vídeo en el que precisa que está en Doha, la capital de Qatar.
Al Maadeed también ha vuelto a postear en su antigua cuenta de Twitter (@noofalmaadeed) que permanecía inactiva desde el pasado 13 de octubre cuando tras denunciar “intentos de asesinato” por parte de familiares dejó de actualizarla y de responder a los mensajes. Su repentino silencio en las redes sociales, donde era muy activa, hizo temer por su vida a varias organizaciones de derechos. No obstante, el Gobierno catarí rechazó comentar el asunto.
El Gulf Centre for Human Rights (GCHR), el primero en avisar de la reaparición de la joven en Twitter, ha celebrado que “Al Maadeed esté viva y con buena salud”. En declaraciones a EL PAÍS, el director de esa organización, Khalid Ibrahim, se muestra convencido de que “estuvo detenida, pero ahora el Gobierno de Qatar quiere usarla para atacar la credibilidad del movimiento de derechos humanos”. Para el GCHR, “la presión internacional, además de la inminente inauguración de la Copa del Mundo [de fútbol] de 2022, ha obligado a las autoridades de Qatar a revelar el paradero de Al Maadeed y proteger sus derechos civiles y humanos”.
Aunque la joven no hace alusión a lo ocurrido en los últimos meses, uno de sus tuits parece respaldar esa versión. Justo tras los tres vídeos colgados en su nueva cuenta, otra entrada da las gracias en inglés a Mana al Misned, la ministra catarí de Desarrollo Social y Familia. El mensaje va acompañado de una foto con un globo y dos tartas con las frases, también en inglés, de “Bienvenida a Casa” y “Feliz Cumpleaños”. Pero Al Maadeed cumplió 23 años el pasado 18 de octubre, al poco de su regreso a Qatar y su desaparición de la vida pública.
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Al Maadeed había huido de su país dos años antes y recaló en el Reino Unido donde pidió asilo político tras denunciar el maltrato familiar y las restricciones que sufría por ser mujer a pesar de que ya había alcanzado la mayoría de edad. Allí, la joven catarí se convirtió en una activista contra la violencia doméstica y la tutela masculina. Criticaba cómo este sistema, vigente en distintos grados en los países de la península Arábiga, frena la independencia de las mujeres al someterlas al permiso de un varón para estudiar, trabajar, viajar o casarse. También utilizaba sus redes sociales para ayudar a quienes como ella se sentían atrapadas por las leyes misóginas de sus países, con consejos sobre cómo escapar y solicitar refugio.
Hasta que en septiembre del año pasado decidió volver a Qatar. En un vídeo explicó que había empezado a sentirse como una extraña y que quería vivir en su país. También daba a entender que había recibido garantías por parte las autoridades cataríes.
En Qatar, como en otros países del Golfo, el enorme desarrollo económico que ha financiado la abundancia de hidrocarburos no se ha traducido en un avance equiparable de la mentalidad. A menudo, cuando las mujeres piden ayuda ante una situación de violencia machista, las autoridades intentan reconciliarlas con sus familias e incluso las obligan a volver a casa, en lugar de facilitarles la posibilidad de vivir por su cuenta.
Al mismo tiempo, el acceso a la educación y a los nuevos medios de comunicación han dado a las mujeres de la zona una ventana al mundo sin precedentes. En los dos años anteriores a la pandemia, un goteo de huidas al extranjero por parte de ciudadanas de esos países pusieron de relieve la gravedad de la situación. Las ONG que las ayudan aseguraban que era solo la punta del iceberg, ya que muchas no logran escapar y la mayoría de las que lo consiguen prefieren guardar silencio.
La organización de derechos Human Rights Watch publicó la pasada primavera un informe en el que denunciaba el sistema de tutela en Qatar, que reduce a las mujeres a eternas menores. Según el estudio, ni siquiera se trata de un cuerpo legal claro, sino de una mezcla de leyes, políticas y usos que contradicen la Ley de Familia (la tutela acaba cuando los cataríes cumplen 18 años) y la Constitución (que establece la igualdad “sin discriminación por razón del sexo”).
Hoy lamentamos el fallecimiento del filósofo, biólogo, escritor chileno, Premio Nacional de Ciencias (1994) y Dr. Honoris Causa por la @usach (2017) Humberto Maturana
Sin duda, una gran pérdida para el pensamiento crítico y ontológico nacional e internacional pic.twitter.com/8WcXEwxK0i
— Universidad de Santiago de Chile (@usach) May 6, 2021
Su teoría sobre la vida, publicada en una serie de trabajos desde principios de los años 70, influenció áreas del conocimiento tan dispares como la neurociencia, la sociología, la computación, la literatura y la filosofía.
«La pregunta básica que me hice fue qué es lo vivo y qué muere, o qué tiene que estar pasando en su interioridad en un ente para que yo, mirándolo desde afuera, pueda decir que es un ser vivo», explicó Maturana en una entrevista con BBC Mundo en 2019.
Su teoría fue «revolucionaria porque dio una respuesta para lo que antes no había«, agregó.
El «legendario biólogo», en palabras del neurocientífico británico Anil Seth, recibió importantes reconocimientos a nivel internacional, incluso por parte del dalái lama, con quien se reunió en 2014 y mantuvo un profundo diálogo sobre la vida.
La web oficial del dalái lama presentó entonces el encuentro con Maturana diciendo que era «el científico al que su santidad suele citar como la persona que le dijo que intenta no apegarse a su campo de investigación porque ello estropea la objetividad».
La «autopoiesis»
Por Ana Pais, periodista especializada en Ciencia de BBC Mundo
¿Qué es la vida?
La pregunta es tan antigua que parece extraño que alguien contemporáneo pudiera dar una respuesta tan radicalmente innovadora como para influenciar áreas del conocimiento tan dispares como la neurociencia, la sociología, la computación, la literatura y la filosofía.
Ese hombre fue el biólogo chileno Humberto Maturana y su teoría, desarrollada hace casi 50 años en conjunto con su exalumno y compatriota Francisco Varela, se llama «autopoiesis».
La obra de Maturana se centra en un término que acuñó combinando dos palabras del griego: «auto» (a sí mismo) y «poiesis» (creación).
«Los seres vivos somos sistemas autopoiéticos moleculares, o sea, sistemas moleculares que nos producimos a nosotros mismos, y la realización de esa producción de sí mismo como sistemas moleculares constituye el vivir», afirmó el biólogo en 2019.
Según su teoría, todo ser vivo es un sistema cerrado que está continuamente creándose a sí mismo y, por lo tanto, reparándose, manteniéndose y modificándose.
El ejemplo más simple quizás sea el de una herida que sana.
La prestigiosa Enciclopedia Británica, que enlista a la autopoiesis como una de las seis grandes definiciones científicas de vida, explica: «A diferencia de las máquinas, cuyas funciones gobernantes son insertadas por diseñadores humanos, los organismos se gobiernan a sí mismos».
«Los seres vivos -agrega- mantienen su forma mediante el continuo intercambio y flujo de componentes químicos», los cuales son creados por el propio sistema.
Pero Maturana y Varela no solo respondieron qué es la vida, sino también qué es la muerte.
La autopoiesis, dijo Maturana a BBC Mundo, «tiene que estar ocurriendo continuamente, porque cuando se detiene, morimos».
El científico filósofo
«Antes usted le preguntaba a un biólogo cómo es un ser vivo y no sabía qué contestar», contó Maturana a BBC Mundo en 2019.
Sin embargo, tras publicar su teoría, «el vivir pasó a ser explicable».
«Es un fenómeno de una dinámica molecular que constituye entidades discretas que son los seres vivos», señaló.
El científico e intelectal nació el 14 de septiembre de 1928 en Santiago. Estudió en el Liceo Manuel de Salas y en 1950 ingresó a a Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. En el año 1954 se trasladó al University College de Londres para estudiar anatomía y neurofisiología, gracias a una beca de la Fundación Rockefeller.
En 1958 obtuvo el Doctorado en Biología de la Universidad Harvard, en Estados Unidos, informó el diario La Tercera.
La primera vez que el congreso «Nobel Prize Dialogue» se realizó en América Latina fue en 2019, concretamente, en el edificio del ex Congreso Nacional de Chile, y allí Maturana recibió una gran ovación del público.
«Las palabras de Maturana muchas veces sonaban más a una reflexión intelectual sobre la vida que a una definición científica y objetiva de la misma», escribió la periodista de BBC Mundo, Ana Pais, tras su entrevista con el biólogo.
Sobre la educación, opinó: «Lo fundamental en la educación es la conducta de los adultos. Los niños se transforman en la convivencia y va a depender de cómo se conduzcan los mayores con ellos, no solamente en el espacio relacional, material, sino en el espacio psíquico».
Del lenguaje dijo que «no es un sistema de comunicación o transmisión de información, sino un sistema de convivir en las coordinaciones de los deseos, los sentires, los haceres, en cualquier dimensión del convivir que está ocurriendo».
Maturana asesó organizaciones a través del Instituto de Formación Matríztica, que cofundó hace dos décadas junto a la docente Ximena Dávila.
«Las personas generan todo lo que sucede en la empresa y lo fundamental es que estén haciendo lo que saben hacer de manera cuidadosa en el momento oportuno. Para que eso ocurra -explicó-, tenemos que escucharnos recíprocamente porque si no, resulta en incoherencias en lo que hacemos como comunidad empresarial».
El encuentro con el dalái lama
Esa diversidad y combinación de saberes que encaraba Maturana fue lo que atrajo al dalái lama, señalaba la periodista Ana Pais.
En 2014, Maturana y Dávila visitaron en India al líder religioso y político, Premio Nobel de la Paz en 1989.
Maturana y el dalái lama hablaronde temas tan variados como el funcionamiento del cerebro, el lenguaje y los sentimientos en plantas y animales, pero el biólogo recordó en particular su diálogo sobre la vida.
En 2014, Maturana y Dávila visitaron en India al líder religioso y político, premio Nobel de la paz en 1989.
«La conversación fue esencialmente en torno a cómo vivimos, qué clase de vivir estamos haciendo y cómo estamos realizándonos como seres humanos», contó a BBC Mundo.
«Él dijo que había aprendido conmigo el tema del desapego, porque en algún momento habíamos conversado sobre esto del dejar aparecer«.
Despedidas
Las condolencias y los mensajes cariñosos de despedida no se hicieron esperar al conocerse la noticia de la muerte de Maturana este jueves.
Desde el Ministerio de Ciencia publicaron un video en memoria del destacado intelectual y subrayaron que «será recordado por su contribución a la teoría del conocimiento para la comprensión de lo humano, educación, comunicación y ecología».
Lamentamos la muerte del Premio Nacional de Ciencias, Humberto Maturana. Doctor en Biología y profesor @uchile. Será recordado por su contribución a la teoría del conocimiento para la comprensión de lo humano, educación, comunicación y ecología.
— Ministerio de Ciencia (@min_ciencia) May 6, 2021
El Congreso de Chile, los diputados rindieron un minuto de silencio en su nombre, mientras ciudadanos de todas partes del mundo compartían sus reflexiones en redes sociales, evidenciando su gran legado.
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