Mostrando entradas con la etiqueta chilena. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta chilena. Mostrar todas las entradas


La ministra de Interior de Chile, Izquia Siches, amamanta a su hija durante un evento cultural realizado el sábado 12 de marzo en La Pintana, Santiago de Chile.
La ministra de Interior de Chile, Izquia Siches, amamanta a su hija durante un evento cultural realizado el sábado 12 de marzo en La Pintana, Santiago de Chile.Cristian Soto Quiroz

La ministra del Interior chilena, Izkia Siches, líder del Gabinete de Gabriel Boric, el primer Gobierno chileno que se ha declarado explícitamente feminista, desde el nacimiento de su única hija hace 10 meses ha manifestado su especial preocupación por la lactancia materna. Lo ha mostrado en diversas ocasiones a través de las redes sociales y, en su primera semana en el cargo en La Moneda, una de las primeras fotografías que subió fue una imagen que la mostraba extrayéndose leche con un máquina en dependencias del Palacio de Gobierno chileno, con la foto oficial de Boric al fondo. La médica de 36 años, sin partido político, una de las figuras de mayor popularidad entre quienes lideran los 24 ministros de Boric –14 de esas carteras ocupadas por mujeres–, el lunes pasado acompañó la fotografía con una ilustración y el siguiente mensaje: “¡Soy una vaquita lechera!”.

La publicación –no exenta de críticas por la comparación y otras consideraciones–, ha sido una imagen muy compartida en redes sociales y ha dado origen a debates diversos. Días antes de asumir, en la conmemoración del 8M junto a las mujeres del Gabinete de Boric, la ministra Siches –la primera mujer en Chile que ha llegado a Interior, encargada de la jefatura política y de la seguridad pública–, comentó: “Esperamos que en todos los recintos en donde nos desempeñemos como mujeres trabajadoras nunca exista un espacio en donde nos manden a un baño a sacarnos leche, donde nos restrinjan en nuestras libertades de alimentación, cosas básicas que hoy día siguen siendo una deuda”.

Siches suele remarcar su faceta de madre. Comparte fotos de su pequeña hija Khala desde su nacimiento y, cuando la niña era muy pequeña, contaba en sus redes sociales algunos problemas que asomaban, como la crisis de lactancia. Cuando en noviembre anunció su renuncia a la gremial Colegio Médico para integrarse como principal figura de la campaña de segunda vuelta de Boric, a quien conoce hace años, hizo mención a ella: “Miro la cara de mi hija y sé lo que debo hacer”.

La ministra chilena Izkia Siches en una publicación en su cuenta de instagram.
La ministra chilena Izkia Siches en una publicación en su cuenta de instagram. Izkia Siches

Con su niña realizó la gira de campaña en un autobús –la llamada ruta de la esperanza, como la bautizaron–, desde donde subió fotografías y vídeos amamantando. Y luego, tras la nominación como principal figura política del nuevo Gobierno, escribió en redes: “Próximamente seré ministra del Interior, pero sigo siendo mujer, madre y esposa y no renunciaré a nada de ello, así que es muy probable que me vean en el mall, en el súper o en la calle, para que se vayan acostumbrando”. Uso de hashtag #cuerpodemamá

En otra ocasión, antes de que asumiera el mando, defendió que la corta edad de Khala no resultaba un impedimento para asumir un cargo tan complejo. En enero aseguró: “Me siento muy honrada porque el presidente electo haya pensado en mí para asumir un cargo de tanta relevancia y lo voy a hacer con mi hija en brazos, tal como hicimos en la campaña. Esto abre nuevas puertas”. Para Siches, “solo a las mujeres se les interpela por el hecho de ser madres” y “no es que mi marido vaya a ser padre y madre, sino que él va a ser padre y yo voy a seguir cumpliento mis funciones de madre como corresponde”. En aquella oportunidad habló de la necesidad de “repensar toda la estructura habitual en la que se construye el poder en Chile” y criticó que a los ministros hombres con hijos pequeños nadie les preguntara sobre el asunto.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

En los primeros días de instalación, el Gobierno de Boric y sus ministros han realizado múltiples gestos simbólicos en torno a las banderas feministas. El propio presidente, por ejemplo, nombró a una mujer como su chófer el día del cambio de mando y nominó a la primera mujer edecán de Presidencia, a una teniente coronel de Carabineros. En el plano político, decidió que el Ministerio de la Mujer –liderado por Antonia Orellana– se instale en el propio Palacio de Gobierno. Es una cartera que, por primera vez, formará parte del comité político de ministros, es decir, el primer anillo de confianza del presidente y donde se toman las decisiones de mayor relevancia. Esta Administración busca impulsar una agenda de género desde todo el Gobierno y que aquello se refleje en cada una de las políticas públicas, mientras la convención constitucional avanza a paso firme por ampliar los derechos sexuales y reproductivos de las chilenas.

Las ministras del Gobierno se dejan ver con sus niños y niñas, como el pasado domingo cuando el Gabinete festejó la toma de posesión de una comuna popular del sur de Santiago, La Pintana. Siches, Orellana y la ministra de Cultura, Julieta Brodsky, aparecieron con sus hijos e hijas, aunque también lo hizo el ministro de Economía, Nicolás Grau, que llegó con su niña.

Ha sido un aterrizaje complejo en el cargo. El martes, en la primera gira oficial de Siches como ministra, fue recibida con una emboscada –con disparos y coches quemados– cuando pretendía ingresar a la comunidad mapuche de Temucuicui, en la región de La Araucanía, un hecho que optó por no denunciar ante la Justicia. Este viernes, al finalizar su primera semana, reflexionó sobre estos días de instalación: “Fue una semana intensa. Me ha tocado liderar un ministerio exigente, sin descuidar mi labor de mamá. Si bien ha sido cansador, he sentido la gratificación de trabajar por todas las personas de este país. ¡Muchas gracias a quienes me han dado su apoyo y a mi equipo!”.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región.



Source link


“Tengo 52 años; 47 de ausencia de mi madre, quien perdió la vida durante un aborto séptico”, contó este martes la constituyente chilena Loreto Vidal ante sus colegas. “Para ella y demasiadas más no existieron las garantías y la seguridad y la protección”, agregó antes de solicitar que la interrupción voluntaria del embarazo forme parte del proyecto de nueva Constitución con la que el país espera derogar la Carta Magna vigente desde la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

“Buscan separarnos entre aquellos que están a favor de la vida y aquellos que aparentemente estuviésemos a favor de la muerte. Por la vida de mi madre y a través de su memoria, por las miles de mujeres que hoy no están aquí, les invito desde lo más profundo de mi alma a aprobar este derecho”, pidió Loreto ante la Convención Constituyente durante su emotivo discurso. En su banca podía verse el pañuelo verde que simboliza la lucha por el aborto legal en América Latina.

En Chile, la interrupción voluntaria del embarazo estuvo prohibida en todos los supuestos hasta 2017, cuando se legalizó para casos de violación, riesgo para la salud de la madre e inviabilidad fetal. Este martes, la Convención Constituyente aprobó por 108 votos a favor, 39 en contra y 6 abstenciones incluir la despenalización del aborto en el proyecto de ley. Según el texto, el Estado debe garantizar “las condiciones para un embarazo, parto y maternidad voluntarios y protegidos”. Este texto quedó incluido en el apartado de derechos sexuales y reproductivos.

Los constituyentes deben entregar el proyecto de nueva Carta Magna antes del próximo 4 de julio. Después, el documento será sometido a un plebiscito en el que los chilenos deberán decidir si aprueban la nueva Constitución o mantienen la heredada de Pinochet.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete



Source link


La ministra de Interior de Chile, Izkia Siches, habla con la prensa en Ercilla, región de la Araucanía, donde desconocidos dispararon al aire al paso de su comitiva.
La ministra de Interior de Chile, Izkia Siches, habla con la prensa en Ercilla, región de la Araucanía, donde desconocidos dispararon al aire al paso de su comitiva.@mop_chile

A solo cuatro días de que Gabriel Boric asumiera el Gobierno chileno el pasado viernes, la comitiva de la ministra del Interior y Seguridad Pública, Izkia Siches, fue atacada este martes por la mañana en La Araucanía, en el sur del país, con disparos al aire, cortes de ruta, barricadas y mensajes de amedrentamiento. Era su primera visita como ministra a la región afectada por el conflicto entre el Estado chileno y el pueblo mapuche por las tierras ancestrales, que se ha complejizado con otros elementos, como el tráfico de madera, el narcotráfico y otros delitos. Con al menos 1.200 atentados en 2021 y ocho homicidios este año, la nueva Administración busca solucionar esta crisis de violencia sin militarización y con diálogo.

El ataque se registró cuando Siches intentaba ingresar a la comunidad mapuche Temucuicui, una zona del municipio de Ercilla donde no puede entrar ni la policía; una especie de Estado dentro de otro Estado. Es un hecho inédito en democracia un ataque de este tipo a un ministro —ni en La Araucanía ni en otro lugar del país— y la primera crisis en el Gobierno de izquierda de Boric, en uno de sus diseños centrales ante uno de los grandes problemas que enfrenta Chile: la violencia en el sur. La comitiva de la ministra, que no resultó lesionada, tuvo que retroceder en un camino de tierra rural. Algunos de sus colaboradores, según muestran los vídeos, intentaron apaciguar los ánimos desplegando una bandera mapuche, lo que no tuvo éxito. La autoridad debió resguardarse en una subcomisaría de Carabineros cercana.

Horas más tarde, fue la propia Siches la que comentó lo sucedido en un ataque que no registró heridos. “Siempre hemos sabido que este trabajo no iba a ser fácil y que requería de lo mejor de lo nuestro. Se equivocan quienes creen que lo íbamos a resolver desde Santiago. Teníamos que estar acá, en el territorio, y es lo que nos ha pedido nuestro presidente. Esta zona ha tenido profundos problemas: abandono. El Gobierno no va a retroceder en el plan. Seguiremos con todo nuestro itinerario en busca de diálogo y reencuentro. Lo que ocurre es violencia, pero también falta de Estado decidido, que cuando ocurren eventos como los de hoy, no arrancan a la capital”, aseguró la médico de 36 años, que adelantó que no será la última visita del Gobierno a La Araucanía y sus regiones aledañas y que hoy se reunió con víctimas de diferentes sectores, mapuche y no mapuche.

Siches se refirió a lo que poco antes había anunciado la vocera del Gobierno, Camila Vallejo. Que, pese a la gravedad de lo sucedido, La Moneda insistirá en no renovar el estado de excepción el próximo 26 de marzo, cuando termine la última extensión aprobada por el expresidente Sebastián Piñera. Lo que busca la Administración de Boric apunta a una desescalada de la militarización, para incentivar el diálogo con todos los grupos que busquen la paz, en una medida polémica y resistida en una región como La Araucanía donde en las últimas presidenciales ganó el candidato de la derecha extrema, José Antonio Kast, por un 60% contra un 39% de Boric. La petición de mantener el estado de excepción no viene solo de la derecha, sino que de la centroizquierda.

La ministra Siches, de gran popularidad, quería ingresar a Temucuicui para sostener una reunión con la familia de Camilo Catrillanca, un joven mapuche asesinado por las fuerzas policiales en noviembre de 2018, durante una operación militar al comienzo del Gobierno de Sebastián Piñera. Este hecho frustró tempranamente el plan de la Administración de derecha en la zona. El padre del joven muerto, Marcelo Catrillanca, lideraba hoy en su coche la comitiva de la ministra Siches en su ingreso a la comunidad mapuche. Pero fue el propio Catrillanca quien criticó el despliegue del nuevo Gobierno, al ser consultado por los periodistas que participaban junto a Siches de la visita. “Quiero saludar a la ministra, porque creo que hay buena intención del Gobierno y eso nosotros lo valoramos. Lo que haya pasado en el camino, eso debemos resolverlo dentro de la comunidad, entre nosotros vamos a conversar. Pero no puedo decir lo que pasó, porque no tengo idea. Lo que sí, la visita fue muy improvisada. No podemos decir nosotros que esto se hizo con tiempo”, aseguró el padre de la víctima, que evitó condenar lo sucedido.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Apenas se conoció la noticia del ataque, en el Palacio de La Moneda de inmediato se llevó a cabo una reunión de emergencia entre el presidente Boric y su equipo político, como la portavoz Camila Vallejo, que corrió hasta la oficina del mandatario. Desde la sede de Gobierno, la ministra argumentó que los ataques de este martes se producen justamente con un estado de excepción —con las Fuerzas Armadas desplegadas en la zona—, en referencia a que la presencia militar no ayuda a la pacificación. Ratificó que el Gobierno impulsa una retirada del Ejército.

“El camino que hemos decidido seguir para enfrentar la situación crítica en el Wallmapu [territorio mapuche] y especialmente la Araucanía, sabíamos que iba a ser difícil. El camino del diálogo sabemos que no va a estar exento de dificultades y que probablemente hay muchos que no quieran el diálogo. Quien pretenda intimidar a la ministra Izkia Siches está muy equivocado”, aseguró Vallejo, que insistió en que el Gobierno se mantendrá en su plan “con perseverancia”, porque se tiene la convicción de que se trata del camino correcto para alcanzar la paz en la zona. Lo mismo ratificó otro de los ministros centrales del Gobierno, Giorgio Jackson, que lidera el ministerio de la Secretaría General de la Presidencia.

Con la entrada de Siches a Temucuicui se habría marcado un gran triunfo político, porque ni las autoridades de Gobierno ni la policía pueden ingresar, ni siquiera para ejecutar órdenes de la Justicia. En enero de 2021, por ejemplo, murió un detective de la policía que participaba de un allanamiento en la comunidad mapuche.

La gira de la ministra del Interior era su primera actividad de importancia desde que asumió el cargo el viernes. Llegó la noche del lunes a la Araucanía a sostener diversas reuniones en la zona y, junto a otros ministros, tomar decisiones para el plan de desescalada militar. Llegó acompañada de la ministra de Defensa, Maya Fernández; de Obras Públicas, Juan Carlos García; de Desarrollo Social, Jeanette Vega; Educación, Marco Antonio Ávila; y de Salud, María Begoña Yarza, que se trasladaron hasta la Araucanía –a unos 700 kilómetros al sur de Santiago– para trabajar en un nuevo plan “integral” para atajar el conflicto.

El encuentro entre Siches y la familia Catrillanca finalmente se realizó en otro sitio y lo informó la propia ministra en redes sociales: “Conversamos con Marcelo Catrillanca, padre de Camilo, en una reunión importante dentro de la jornada en la que buscamos establecer diálogo con víctimas, territorios y autoridades. Con más convicción que nunca reafirmamos nuestro camino. La violencia no nos detendrá”.

El fiscal de Alta Complejidad de la región, César Schibar, se trasladó a Temucuicui para investigar los hechos. Los antecedentes indican que hubo premeditación. Cerca del lugar de los disparos se encontró un lienzo dirigido a Siches, en rechazo al diálogo: “Izkia Siches, mientras existan presos políticos mapuche no habrá diálogo. Por Kamilo Katrillanca y todos los caídos en combate en Wallmapu. No aceptaremos ningún soborno de un Estado asesino. Fuera forestales latifundio. No más militarización. Resistencia Mapuche”, asegura el escrito.

Las reacciones han sido transversales. Desde el Congreso en Valparaíso, el diputado por la Araucanía, Miguel Mellado, del partido de oposición Renovación Nacional, aseguró: “Había caminos cortados y la recibieron a balazos. Hay que proteger a la región de La Araucanía de estos terroristas que atacan con armas de fuego. Esta gente es peligrosa”. Y luego hizo una sentida petición al mandatario: “Presidente Boric, no retire el estado de excepción de la región. La candidez lo lleva a hacer algo que la gente cree que está en el centro de Santiago, pero ese sector es casi otro Chile. No dejan entrar a nadie que ellos no quieran. Y menos ahora dejan entrar a una ministro de Estado”.

Tras el ataque a Siches, se ha abierto en Chile un caluroso debate sobre la pertinencia de sacar a los militares de una zona roja del conflicto. Y, de paso, una discusión sobre las medidas de seguridad con que viajó la ministra a una zona muy peligrosa. La diputada comunista Karol Cariola, muy cercana al Gobierno, aseguró tras los hechos: “No hay que pecar de confiados, porque acá hubo evidentemente situaciones que no se previeron”. Aunque la propia ministra del Interior desechó las críticas –dijo que hubo un equipo de avanzada y negó la improvisación–, Carabineros le advirtió que era una zona peligrosa, pero Siches pidió ir solo con su escolta, policías de civil y sin vehículos blindados.

La Coordinadora Arauco-Malleco, una organización político-militar que desde fines de los años noventa busca la recuperación de las tierras mediante la violencia, tras la elección de Boric en diciembre emitió un comunicado en el que rechazaba el “paternalismo” de la izquierda “hippie, progre y buena onda”, manifestando que como pueblo mapuche tienen su propio ordenamiento político-militar desde antes de la conformación del Estado de Chile.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región.





Source link



Carlos Ruiz Encina (Santiago de Chile, 57 años) es uno de los intelectuales que estuvo con Gabriel Boric desde la primera hora y le convencieron para que fuera candidato a la presidencia por la coalición Apruebo Dignidad [Frente Amplio más el PC]. Fue un largo y difícil proceso unir a toda la nebulosa de grupos de izquierda surgidos al calor de las protestas sociales y estudiantiles de la última década. Sociólogo y miembro de la Fundación Nodo 21, el think tank ligado al Frente Amplio, Ruiz resta importancia a su intimidad con el presidente electo, que tomará posesión el 11 de marzo, y prefiere poner en valor la irrupción política de una nueva generación que tiene como uno de sus referentes el movimiento la SurDA (juego de palabras con zurda, pero con S de Sur), que fundó en los años noventa. Sentado en un café de la madrileña Plaza del Dos de Mayo, Ruiz desgrana en una tarde de principios de febrero los retos del próximo Gobierno, en un tiempo histórico convulso marcado por un proceso constituyente inédito en la democracia chilena. Es el momento de una generación que rompe con “el quietismo de la transición” y que recupera la figura de Salvador Allende.

Pregunta. Boric giró al centro en la segunda vuelta electoral y ha optado por la moderación al formar Gobierno. Ahora, ¿cuáles son los retos?

Respuesta. Boric pasa a representar muy pronto casi al conjunto de la izquierda. Eso ocurre en la primera vuelta, donde se unen electoralmente todas las fuerzas de la transición, tanto de la derecha como de la Concertación. En ese escenario hay una fractura social primero por las revueltas y una fractura política que implica una confrontación con la oferta electoral conservadora más extrema de los últimos 30 años. A Boric le cae en la segunda vuelta una responsabilidad enorme y él da un paso para ensanchar la alianza social y política de su candidatura. No es que se abriera solo a los viejos partidos de la Concertación, que salen muy debilitados, sino al ensanchamiento de las bases sociales. Ahora está la complejidad de cuajar esa amplitud social y política en una alianza coherente, pero desde el Gobierno, con unas fuerzas sin experiencia gubernamental. Ese es ahora su primer reto.

P. ¿Y los peligros?

R. Hay que estar atentos a cómo se va a reconfigurar la derecha porque la capacidad de obstrucción conservadora puede ser tremenda. Ignorarla, minimizarla sería un error. Ellos [los partidarios de José Antonio Kast] también aumentaron la votación en la segunda vuelta en casi un millón de personas. Y así se leyó internacionalmente: el mundo apoyó a Boric ante una opción tan retrógrada que podía hacer retroceder todo 100 años. Se percibe entonces que lo que está en juego es la amenaza de una regresión democrática, una situación abiertamente autoritaria y no solo en términos formales porque podría ser un Gobierno civil y no necesariamente militar, de intentar hacer retroceder los avances en materia social. Pretender retrotraer todos esos avances sociales en un país como Chile que en estos momentos tiene una muy alta propensión a la movilización es como fumar en una gasolinera. Obviamente eso lleva también a la movilización de sectores culturales, sociales y también políticos que al principio no apoyaron a Boric. Los protagonistas de los futuros acuerdos políticos en Chile serán distintos a los de los pactos de la transición que dialogaban con unas Fuerzas Armadas en repliegue, con una derecha amarrada a sus fantasmas y una Concertación en ascenso. Esos diálogos, que fueron muy opacos y que han sido muy criticados, no serán ya posibles. Primero, porque hay una derecha en reconfiguración y porque ahora tienes una sociedad que demanda más transparencia y que ya no tiene miedo a la amenaza pinochetista latente. El estallido social y esta elección terminaron de cerrar un ciclo histórico que es el del sistema político de la transición que ya estaba desgastado, aunque la esfera política no quería reconocerlo. La elección es el acta de defunción de todo eso y el comienzo de una etapa histórica, un proceso que será muy largo.

P. ¿Cuáles son las prioridades?

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

R. Diría que pensiones y salud son dos urgencias, pero hay que resolverlas con un Parlamento fragmentado y con fuerzas que parecen que son prácticamente de ocasión como el Partido de la Gente, de Franco Parisi, que obtuvo una presencia parlamentaria importante. No se sabe muy bien cómo van a decantarse los nuevos actores políticos de esta década.

P. ¿En qué medida esta generación de treintañeros se considera heredera de Salvador Allende?

R. La figura de Allende estuvo muy presente en la revuelta popular que fue, en gran medida, una revuelta juvenil de una generación pos-dictadura. El presente siempre visita el pasado, pero le hace preguntas distintas. Esta generación se pregunta cómo entierra el neoliberalismo y cómo puede producir transformaciones sostenibles para enfrentarnos al animal conservador. En la figura del presidente electo, muchos pueden ver la posibilidad de un revival de la crisis de Allende y con eso el advenimiento de discusiones que no han sido zanjadas en la izquierda chilena, por ejemplo: ¿Qué pasó con la Unidad Popular? ¿Fue una derrota o un fracaso? No es lo mismo.

P. Usted ha teorizado que parte de la izquierda latinoamericana ha perdido de vista el valor de la libertad en favor de la igualdad.

R. Asumo haber instalado esa idea. Venimos de una tradición de izquierdas que en el siglo XX olvida la ecuación entre igualdad y libertad y sacrifican esta última en favor de procesos de socialización forzados. Hoy en Chile, hay movimientos sociales que piden no solo derechos sociales universales, es decir, más Estado, a lo que la izquierda tiene menos problemas para adecuarse, sino que también demandan más autonomía individual. Estamos entrando en una época en la que la individualización no es contraria a ser parte de una multitud y eso lleva a un tercer término de la cuestión que es la solidaridad, que se va construyendo de una forma más democrática y con más respeto por el individuo. Ya no son posibles partidos de izquierda que no respeten la diversidad sexual como en el siglo XX o el emprendimiento. Eso implica que las respuestas a las demandas en algunos casos son más Estado y en otros, más sociedad.

P. También ha argumentado sobre la desfiguración de los proyectos de izquierda en América Latina.

R. Cómo es la nueva relación entre el Estado y la sociedad con una ciudadanía más activa es algo que no ha resuelto la izquierda en ninguna parte. Sus viejos proyectos de igualdad no resolvían ese dilema que, en el fondo, era más democracia. El otro dilema es la desfiguración ininterrumpida que viven ciertos proyectos de transformación en América Latina, los que emergen desde la guerrilla como el caso nicaragüense y tampoco hay una discusión crítica sobre cómo se va deteriorando esa transformación como ocurre también en el proceso venezolano. Son discusiones pendientes dentro de la izquierda y esta es una generación que vuelve a Allende, pero Boric dice que se apega a una tradición de socialismo libertario y la mezcla de esas dos palabras es complicada para la vieja izquierda. Insisto en que el proceso va a ser largo porque me preocupa que se crea que la transformación está a la vuelta de la esquina. Boric también lo ha advertido, que no va a dar pasos que no se puedan sostener. No queremos más muertos ni más mutilados. No vamos a ser sangre nueva para viejos fracasos.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.

Contenido exclusivo para suscriptores

Lee sin límites





Source link


La nueva presidenta de la Constituyente chilena, María Elisa Quinteros (izquierda) celebra su elección con la presidenta saliente Elisa Loncon y Jaime Bassa en enero pasado.
La nueva presidenta de la Constituyente chilena, María Elisa Quinteros (izquierda) celebra su elección con la presidenta saliente Elisa Loncon y Jaime Bassa en enero pasado.JAVIER TORRES (AFP)

Ocho de cada 10 chilenos que votó en octubre de 2020 en el plebiscito constitucional lo hizo para apoyar un proceso constituyente por una nueva Carta Magna. Fue la apuesta de la izquierda y buena parte de la derecha para un nuevo acuerdo social que busca sacar a Chile de la conflictividad multidimensional que explotó en las calles en las revueltas de 2019. Un proceso que empuja y respalda el que será presidente a partir del 11 de marzo, el izquierdista Gabriel Boric, para quien el buen término de la convención está estrechamente ligado a su propio éxito.

A menos de cinco meses de que el órgano termine su trabajo y se disuelva, el 4 de julio próximo, la convención no solo trabaja contra el tiempo para discutir 1.275 propuestas de norma, algunas de las que han encendido las alarmas de cierta parte de la sociedad, como la temporalidad de los jueces y, a su vez, la revisión de todos los tratados de libre comercio, junto con la denuncia y retiro del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi). Sobre todo, porque distintas voces desde el interior de la convención comienzan a alertar sobre los riesgos que enfrenta el proceso.

No ayudan determinadas normas, como la que fue presentada por un grupo de ocho convencionales que busca eliminar los tres poderes del Estado y reemplazarlos con una “asamblea plurinacional de las y los trabajadores y los pueblos”, porque los poderes del Estado son “totalmente funcionales a la dominación burguesa”. Una convencional muy cercana a Boric, Constanza Schonhaut, adelantó su voto en contra porque estaría fuera de “todo marco democrático”, aunque llamó a “que no se siembre el pánico”. El mismo presidente electo, a través de Twitter, arropó a su compañera de partido en este llamado a la calma ante las propuestas exóticas. Finalmente, la norma sobre la disolución de los tres poderes del Estado fue rechazada el jueves por unanimidad en la comisión donde fue presentada.

Ha sido un febrero tórrido para la Constituyente. Desde el comienzo del proceso se multiplicaron las sospechas de una campaña de desprestigio de parte de los distintos poderes, incluida la prensa. Pero ha sido desde el interior del órgano donde se evidencian las fisuras. La semana pasada, a tres meses de haber asumido, la directora de la Secretaría de Comunicaciones de la convención, la periodista Lorena Penjean, renunció a su cargo a través de una dura carta. “He llegado a la conclusión de que no existe la cohesión interna ni la voluntad que se requiere para desplegar una estrategia comunicacional profesional y acorde a la magnitud del desafío”, aseguró Penjean en el escrito. Hizo mención a la experiencia internacional: “El proceso es tan importante como el resultado, sino basta con recordar la experiencia colombiana y el Brexit”, junto con resaltar la importancia de la comunicación del proceso a la ciudadanía y apuntar sus críticas directamente a la directiva y, específicamente, a la actual presidenta del órgano, Elisa Quinteros.

Las críticas de esta renuncia no son puntuales, sino que reflejan, en parte, la preocupación de sectores diversos que buscan el éxito del proceso, pero que observan con preocupación el momento actual. En pleno segundo tiempo de la convención –donde las propuestas de normas constitucionales se debaten y votan– no se advierten grandes liderazgos políticos que desde el interior logren la conducción. El académico Agustín Squella, independiente, que siempre ha hablado de la necesidad de mantener el optimismo, en los últimos días ha criticado la “autocomplacencia” del órgano. El abogado y Premio Nacional de Ciencias Sociales ha dicho que a los colectivos más numerosos de la Constituyente chilena se les ve “confundidos, sin conducción, divididos y no sin complejos hacia posiciones extremas que sus integrantes apoyan en público y critican en privado”. Ha alertado sobre el riesgo: “Que cunda en la opinión pública que la tarea nos ha quedado grande”, escribió este miércoles.

“Abunda el cansancio y la dispersión”

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

El convencional Patricio Fernández, escritor, en sus crónicas semanales ha dado cuenta del ambiente. “El desorden es grande, abunda el cansancio y la dispersión, no hemos conseguido estructurar una coordinación política y hay, en efecto, buenas razones para la desazón, pero la importancia del reto es tal, que no hay esfuerzos por escatimar”, escribió el pasado 30 de enero. Desde la otra acera, la derecha, convencionales como Bernardo Fontaine han asegurado en los últimos días que “la discusión constitucional hoy parece un barco a la deriva y con riesgo de naufragio”. El economista manifestaba el fin de semana especial preocupación por algunas de las normas aprobadas en general por alguna de las comisiones que trabajan de acuerdo a diferentes asuntos, como la de estatizar la minería y caducar los derechos de agua.

Para el abogado constitucionalista Claudio Alvarado, director ejecutivo del Instituto de Estudios de la Sociedad, IES, resulta evidente que en la última semana se ha producido “un antes y un después” en la convención, sobre todo por el arranque de la votación en general de las normas en cada una de las siete comisiones. “En una serie de materias hay riesgos, porque no se alcanzan los dos tercios requeridos o porque se aprueban normativas muy perjudiciales para el país”, dice. Se refiere a algunos de los contenidos, “como una eventual comisión de evaluación política de los ministros de corte, parecida a una normativa que se aprobó en su minuto en la asamblea constituyente venezolana” o a “una eventual eliminación del Senado por un Congreso unicameral y plurinacional”, aseguró el autor del libro Tensión constituyente. Pero junto al contenido, a Alvarado le preocupa sobre todo “el desorden político” y “falta de liderazgos claros”, incapaces de conducir la discusión hacia la generación de mayorías.

El pasado 1 de febrero se cerró el plazo para que los convencionales y la ciudadanía presentaran propuestas de normas constitucionales a la convención. Los mismos constituyentes presentaron 947, mientras que la ciudadanía 78, para lo que se necesitó reunir al menos 15.000 firmas (participaron unas 980.000 personas en total). Se les suman las 250 propuestas que formularon los escaños reservados de los pueblos indígenas. En total, entonces, se trata de 1.275 normas constitucionales que ya comenzaron a votarse en general en alguna de las siete comisiones y que, posteriormente, en esas mismas instancias deberán tramitarse en particular, por lo que podrían tener nuevas indicaciones.

De acuerdo al calendario, será el 15 de febrero próximo cuando se celebre el primer plenario en que se votarán las primeras propuestas de norma constitucional, para lo que se necesitan los dos tercios de los 154 convencionales (103 votos).

El vicepresidente de la convención, el independiente Gaspar Domínguez, ha llamado a no sobre reaccionar y a esperar el desarrollo de la discusión. “Falta que se vaya ordenando el mono en las votaciones en específico, hasta llegar al pleno”, ha asegurado el médico sobre la instancia del martes próximo en que la convención reunida deberá comenzar a votar las normas que quedarán dentro del texto.

El desafío parece inmenso y la responsabilidad parece recaer sobre todo en los convencionales con vocación de diálogo y espíritu de transversalidad. En un órgano donde la derecha está muy disminuida, es el mundo progresista el que está fraccionado y donde el Colectivo Socialista y el Frente Amplio son mayoría (justamente, dos de las fuerzas importantes del próximo Gobierno de Boric). El futuro Ejecutivo sabe que “sin un cambio constitucional, la reforma de la salud y la reforma de los derechos sexuales y reproductivos corren el riesgo de ser consideradas inconstitucionales bajo la actual carta magna y lo mismo sucede con algunas normas laborales”, como aseguró Giorgio Jackson, próximo ministro de Boric, en una entrevista al diario La diaria, de Uruguay.

Las amenazas están a la vista. La principal catástrofe sería que el 4 de julio no se alcanzara a llegar a una propuesta de texto constitucional, porque al menos hasta ahora parece no haber consenso en aumentar el plazo de trabajo del órgano. Pero igualmente preocupante sería que se llegue a una propuesta que sea rechazada en el plebiscito de salida, que se celebraría en el mes de septiembre, o que el texto se apruebe por un margen estrecho, con lo que seguiría abierta en Chile la eterna discusión constitucional. Mientras, de acuerdo a la última encuesta de Criteria, la convención tiene un apoyo de 33% y un rechazo de 44%.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región.





Source link


Los entonces líderes estudiantiles Noam Titelmann (izquierda), Gabriel Boric (centro), y Camila Vallejo (derecha) participan en una marcha el miércoles 16 de mayo de 2012 en el centro de Santiago de Chile.
Los entonces líderes estudiantiles Noam Titelmann (izquierda), Gabriel Boric (centro), y Camila Vallejo (derecha) participan en una marcha el miércoles 16 de mayo de 2012 en el centro de Santiago de Chile.FELIPE TRUEBA (EFE)

A Gabriel Boric y sus compañeros de ruta, como él mismo los llama, les ha llegado todo de golpe. Junto a Giorgio Jackson y Camila Vallejo lideraron las protestas estudiantiles de 2011 y 2012, en demanda de educación gratuita y de calidad. Al poco tiempo, en 2014, con menos de 30 años, los tres llegaron al Congreso y conformaron la bancada estudiantil en la Cámara de Diputados, junto a Karol Cariola, otra importante dirigente comunista. Tras dos períodos en el Parlamento, Jackson y Vallejo no pensaban volver a postularse: querían seguir estudiando y haciendo política desde otros espacios. Él, incluso, con planes de irse al Reino Unido. Pero a comienzos de 2021 comenzó a tomar forma lo que era sobre todo una apuesta testimonial: la candidatura a la presidencia de Boric, el único que ya tenía 35 años, una edad a la que podía postularse, de acuerdo a la ley chilena­. Su partido, Convergencia Social, tuvo problemas incluso para recoger las 34.000 firmas necesarias para entrar a la papeleta. Y el resto es historia.

Tras un triunfo contundente en diciembre, el presidente electo ha instalado como piezas fundamentales de su Gobierno a Jackson (34 años, que estará a cargo de las relaciones con el Parlamento), Vallejo (33 años, la portavoz) y en Interior a Izkia Siches, médica de 35 años que también era dirigente de los estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile en las protestas de hace 10 años. Una fotografía que circula en redes sociales muestra a Boric y Siches muy jóvenes, sonrientes, en medio de una marcha, él con una bandera en la mano, sin imaginar siquiera lo que ocurriría a la vuelta de una década.

Boric y Vallejo se saludan este viernes en Santiago en el acto de nombramiento del Gabinete.
Boric y Vallejo se saludan este viernes en Santiago en el acto de nombramiento del Gabinete.JAVIER TORRES (AFP)

Les ha llegado todo de golpe y lo reflejan algunos hechos. Boric, por ejemplo, no se ha titulado de abogado en la Universidad de Chile, lo que levantó fuertes críticas durante la campaña. Antes, en 2015, cuando Boric y Jackson propusieron una rebaja de la dieta parlamentaria, el entonces senador democristiano Ignacio Walker los enfrentó: “Pasan de la mesada al sueldo parlamentario”. Porque, luego de ser líderes estudiantiles y ganar las elecciones para entrar al Parlamento, no han tenido otros empleos diferentes a la política. Mientras era diputada, Vallejo cada cierto tiempo recibía fuertes críticas en redes sociales por el bulo de su supuesto coche de marca Audi, porque la sociedad chilena no se lo hubiese permitido a una joven política de izquierda. La diputada lo tuvo que desmentir en muchas ocasiones y se lo tomaba hasta con humor. Como la familia de Boric vive en Punta Arenas, en el extremo sur del país, llegó a la capital como estudiante universitario y, luego, como diputado, vive junto a su pareja Irina Karamanos en un piso de un sector céntrico de la capital, del que deberá mudarse antes del próximo 11 de marzo por motivos de seguridad. A diferencia de los anteriores presidentes chilenos –con casa estable, hijos y esposa–, los asesores de Boric le deberán buscar una residencia acorde a su cargo.

“Ha sido un proceso muy acelerado”, recordaba hace unos días la abogada Constanza Schonhaut, una importante líder del Frente Amplio de Boric, que actualmente se desempeña como convencional para redactar una nueva Constitución. “Es un poco vertiginoso verlo para atrás. Cómo pasó todo tan rápido y cómo fuimos una generación que fue construyendo muy rápidamente, muy concienzuda: con mucha responsabilidad del camino que queríamos trazar. Y estamos trazando ese camino. Con esperanza y un peso histórico sobre nuestros hombros”, describía Schonhaut, militante del partido de Boric, Convergencia Social, y parte del círculo estrecho del presidente electo.

Giorgio Jackson, Camila Vallejo y otros dirigentes estudiantiles llegan a una reunión en el Ministerio de Educación, el 29 de septiembre de 2011.
Giorgio Jackson, Camila Vallejo y otros dirigentes estudiantiles llegan a una reunión en el Ministerio de Educación, el 29 de septiembre de 2011.Felipe Trueba (EFE)

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Schonhaut hablaba de una generación “huérfana”, que no se sentía representada por los políticos y su forma de ejercer lo público, que fue “autoformándose y coformándose”. “Fuimos construyendo desde el error y el acierto”, comentaba la abogada, que se refiere a otro tema que marca a esta generación, la forma de cuestionar la jerarquía. “Gabriel es nuestro presidente, pero lo entendemos como expresión de un proceso colectivo. Le tenemos una profunda admiración y respeto, por el papel que va a cumplir y ha cumplido durante todo este proceso, pero es nuestro compañero”, decía la convencional del Frente Amplio en el podcast El café diario.

Boric junto a Siches, Jackson y Vallejo conformarán el comité político de La Moneda. Tendrán todos oficina en la sede del Gobierno y tomarán las decisiones de mayor relevancia del país, en un grupo al que se integrará el próximo ministro de Hacienda, el economista Mario Marcel, y la ministra de la Mujer, Antonia Orellana. Pertenecen a diferentes fuerzas políticas. Mientras Boric lidera la Convergencia Social, la misma formación de Orellana, Jackson pertenece a Revolución Democrática, aunque una y otra forman parte del Frente Amplio. Vallejo milita en el Partido Comunista, que tuvo incluso a un precandidato presidencial alternativo a Boric para las primarias del bloque Apruebo Dignidad. En 2017, la que será portavoz de Gobierno decía en una entrevista con EL PAÍS que el Partido Comunista y el Frente Amplio tenían “muchas coincidencias programáticas y miradas estratégicas de futuro”. Marcel, el veterano del equipo político con 62 años, está fuertemente ligado al Partido Socialista, aunque no milita formalmente.

“¿Por qué acepté ser ministro de Hacienda del futuro Gobierno del presidente Boric? Hace sólo unos días dije que los economistas debíamos ser capaces de salir de nuestra zona de confort, contribuir a ampliar los límites de lo posible y ser inconformistas. Por eso”, aseguró Marcel, socialdemócrata, símbolo de la responsabilidad fiscal, tras conocerse su designación en uno de los cargos de mayor relevancia del futuro Gobierno.

De izquierda a derecha, los entonces diputados y exdirigentes estudiantiles Giorgio Jackson, Karol Cariola, Camila Vallejo y Gabriel Boric, el 2 de junio de 2014.
De izquierda a derecha, los entonces diputados y exdirigentes estudiantiles Giorgio Jackson, Karol Cariola, Camila Vallejo y Gabriel Boric, el 2 de junio de 2014.

MARIO RUIZ ((EPA) EFE)

Lo de la juventud ha sido un asunto por el que Boric y sus compañeros de ruta han debido referirse en muchas ocasiones. En campaña, el candidato oficialista, Sebastián Sichel, le criticó la falta de experiencias vitales, como la paternidad (ni Boric ni Jackson tienen hijos, a diferencia de Siches y Vallejo, que tienen una hija cada una). “Ser presidente es más que ser dirigente universitario, se requiere mucha experiencia. Se requiere haber liderado otra cosa que no sea la política, no haber sido solo diputado en la vida, tener experiencias vitales; yo soy padre”, aseguró el exministro de Piñera en campaña. El mismo Boric, antes de postularse a La Moneda, se había referido al asunto de la experiencia: “Me falta experiencia y conocimiento”, aseguró en diciembre de 2020 en la televisión, cuando parecía lejana la posibilidad de estar en la papeleta presidencial. Boric y su gente se han hecho cargo del tema y han tomado como himno una icónica canción del argentino León Gieco, Los salieris de Charly. “Dicen la juventud no tiene para gobernar experiencia suficiente. Menos mal, que nunca la tenga. Experiencia de robar. Menos mal, que nunca la tenga. Experiencia de mentir”, dice el tema del famoso cantautor, que ha tenido incluso encuentros con el ahora presidente.

“Es una generación que ha vivido una incorporación creciente a la institucionalidad que se tiene que hacer cargo de una encrucijada histórica, con Chile con una fractura social y política como no veíamos hace mucho tiempo”, ha descrito el sociólogo Carlos Ruiz, que fue uno de los mentores teóricos del Frente Amplio y ha visto su maduración en la última década. “Esta generación –y en eso Gabriel ha sido siempre muy sensible– es muy abierta a la nueva geografía social y cultural chilena. A las demandas que plantea y a la necesidad que los viejos idearon de actualizarse frente al nuevo panorama social. Pueden rendirle culto a Salvador Allende, pero se dan cuenta de que hay un balance de esa izquierda del siglo XX gigantesco que sigue absolutamente pendiente”, reflexionaba Ruiz.

Comenzarán el Gobierno con inmensas expectativas –un alto riesgo, según muchos– y con intentos firmes de remediar lo que se le criticó mucho a esta generación de políticos de izquierda en el pasado: una cierta soberbia y escasa mirada intergeneracional. Boric, en el Gabinete anunciado el viernes, ha dado muestras de que la mirada está cambiando. Ha incluido no solo a gente de su edad –aunque es a ellos a los que ha instalado en su primer anillo de poder–, sino a muchos profesionales de cuarenta y cincuenta y tantos, e incluso a rostros conocidos de centroizquierda, como el senador Carlos Montes, de 75. Cuando en las redes sociales se viralizó una fotografía donde se comparaba el primer Gabinete de la democracia en 1990 con el que debutará en marzo –con evidentes diferencias en la presencia de mujeres y diversidad–, fue el propio Boric el que atajó las críticas y burlas. “He visto la comparación de los gabinetes de Patricio Aylwin con el nuestro y es cierto que impacta por la presencia de mujeres, jóvenes y colores que muestra cómo ha cambiado la sociedad. Pero no olvidemos que la foto pre-Aylwin era con militares. He ahí su grandeza”.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región



Source link


La nueva presidenta de la Constituyente María Elisa Quinteros (izquierda) celebra su elección con la presidenta saliente Elisa Loncon y Jaime Bassa este miércoles en Santiago.
La nueva presidenta de la Constituyente María Elisa Quinteros (izquierda) celebra su elección con la presidenta saliente Elisa Loncon y Jaime Bassa este miércoles en Santiago.JAVIER TORRES (AFP)

A seis meses del plazo final para presentar al país un proyecto de nueva Constitución, la Convención Constituyente chilena se ha tomado dos jornadas y 20 horas de álgido debate para intentar llegar a un consenso sobre la presidencia y la mesa directiva que liderará el órgano en la segunda mitad de su funcionamiento. Luego de una discusión que se prolongó por todo el martes hasta la madrugada de este miércoles, los 154 constituyentes han elegido como reemplazante de Elisa Loncon a la doctora en salud pública y ambientalista de 40 años María Elisa Quinteros, representante de los movimientos sociales que se encuentran en la punta izquierda de la convención y que no son mayoría. Ha sido una dinámica que ha dejado al descubierto lo impredecible y fragmentado de la convención, pero, sobre todo, la incapacidad de los colectivos grandes –como el Frente Amplio de Gabriel Boric y el socialista– de llegar a acuerdos amplios para una etapa crucial, donde arrancará el debate de las normas constitucionales.

“Los colectivos grandes no articularon nada y están quebrados con el Partido Comunista. El triunfo de los movimientos sociales responde a la incapacidad política de los liderazgos del Frente Amplio, los socialistas o No Neutrales [independientes de centroizquierda] que deberían haber gestionado una mayoría”, asegura el constitucionalista Tomás Jordán. El abogado explica que “los movimientos sociales representan la izquierda-izquierda de la convención y generar acuerdos desde ahí, será muy difícil”, comenta el académico de la Universidad Alberto Hurtado, que considera que lo que ha pasado en la convención no es una buena noticia, entre otras razones, porque la nueva presidenta no es una persona “fogueada” en la gestión política. “El papel del presidente debe articular acuerdos y, por lo tanto, las demandas de los movimientos sociales serán preeminentes en esta segunda etapa”, dice Jordán, que lidera en paralelo el Observatorio Nueva Constitución.

El papel del presidente de la convención está marcado por la búsqueda de acuerdos, lo que resulta fundamental en el segundo tiempo del órgano, donde en febrero se comenzarán a votar las normas constitucionales en el pleno de la convención. “Esperamos que este proceso se pueda conducir con sabiduría, entendimiento, fortaleza, donde podamos unirnos todos los sectores en pro de lo que necesitamos para el país, para todos los pueblos de Chile”, indicó Quinteros tras ser electa presidenta. La odontóloga llegó a la convención en un cupo de la Asamblea Popular por la Dignidad, que integran movimientos ligados a la izquierda.

La presidencia era un cargo que buscaba el Frente Amplio, del presidente electo Boric, a través de la que fue candidata presidencial en 2017 de la formación, la periodista Beatriz Sánchez. Su postulación a liderar el órgano, que se conoció la semana pasada, fue interpretada como un evidente interés del próximo mandatario en tener cerca a la convención en sus seis meses finales de funcionamiento y una señal de que no quiere correr el riesgo de que el órgano gire en una órbita separada y hasta en contra del Ejecutivo que debuta en marzo de 2022. La fórmula con que el Frente Amplio y los socialistas llegaron a la sesión de este martes, sin embargo, fue empujar la candidatura de la socialista Ramona Reyes a la presidencia, con Sánchez a la vicepresidencia.

Pero lo ocurrido este martes dejó en evidencia la inexperiencia política de buena parte de los miembros de la convención, la influencia que ejercen las redes sociales en su actuación y que se trata de un órgano fuertemente fragmentado, donde los partidos políticos se encuentran en un papel menos protagónico que en otras instituciones representativas, como el Congreso. Aunque la votación por la presidencia debía aprobarse por mayoría simple (78 votos), la discusión se prolongó ayer por 18 horas, hasta las cuatro de la madrugada. Fueron ocho votaciones consecutivas donde las alianzas y opciones de los 154 convencionales fueron cambiando en medio de vaivenes y fuertes tensiones internas, sobre todo entre el Frente Amplio y el Partido Comunista ­–las fuerzas que darán sustento al Gobierno de Boric– que no lograron ponerse de acuerdo para impulsar una candidatura conjunta. Lo de este martes y hoy, en cualquier caso, muestra lo que ha sucedido desde julio: en la convención, el Frente Amplio y el colectivo socialista han sido los principales articuladores, en una fórmula donde no están participando los comunistas.

La convencional Bárbara Sepúlveda, que en la última semana había sido la carta del Partido Comunista para presidir la convención, bajó su postulación con un análisis que da cuenta de las tensiones internas del bloque que será Gobierno a partir de marzo. “Nos parece que va en línea con generar un contrapeso al centrismo que se ha instalado en la convención. Hay un riesgo alto de que se instalen sectores que hoy quieren una Constitución gatopardista”, describió la abogada.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

La incapacidad de la convención para llegar a acuerdos fue criticada incluso desde dentro del órgano por voces importantes, como el académico y Premio Nacional de Humanidades 2009, Agustín Squella. “Pareciera aquí que estamos cada cual preocupados de nosotros mismos o del colectivo al que pertenecemos, y no estamos preocupados de respondernos las preguntas dónde estamos y para qué estamos”, aseguró Squella, que considera que “prevalecieron los egos y el narcisismo” y que la convención “dio una mala imagen”. En la misma línea, el escritor Patricio Fernández, que fue impulsado en algún momento para la presidencia por el colectivo socialista, aseguró: “Lo que vamos a necesitar poner ahí es una güagüa [bebé] recién nacida”. Se trata de una crítica a una constante: el interés de buena parte de la convención por figuras que se consideran inmaculadas.

Una de las principales incógnitas de este proceso de elección de la presidencia apunta a la forma en que este episodio impactará en el respaldo a la convención. De acuerdo a la encuestadora Cadem, un 58% tiene mucha o bastante confianza en el órgano y un 41% poco o nada de confianza, en cifras que han mejorado desde la elección de Boric el 19 de diciembre pasado. Un segundo asunto tiene relación a los problemas que se observan por delante: de existir este nivel de dificultad para buscar presidente, que solo necesitaba 78 votos, se vislumbra compleja la aprobación de normas, que deben ser respaldadas por sobre 100 votos (dos tercios). En este escenario, existe el serio riesgo de que el texto que se le presente a la ciudadanía y que se someterá a plebiscito en el segundo semestre de 2022 termine siendo una suma de intereses distintos y no un texto único donde se han llegado a consensos previos.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región



Source link

Recordemos que durante esta jornada no habrá conteo de votos, sino que las urnas serán selladas y guardadas en un espacio designado con anterioridad.

sellado2.JPG 

El sellado fue realizado, primero, con la cinta amarilla en forma de cruz por toda la caja, y luego los vocales procedieron a pegar sellos de seguridad en los costados.

sellado3.JPG 



TE PUEDE INTERESAR

© Aton

Señalaron que erróneamente fue difundido el mencionado concepto. El ISP acordó establecer intercambio de información respecto a secuenciamiento de linajes del virus.

24Horas.cl Tvn

05.05.2021

La embajada de Israel en nuestro país aclaró y descartó las versiones emanadas desde ese país respecto a la existencia de una supuesta «variante chilena».

Al respecto, indicaron que en «reunión telemática organizada por la Embajada de Israel en Chile, la directora del Departamento de Laboratorios del Ministerio de Salud de Israel, Dra. Ruth Yishai, presentó el caso al director del ISP, Heriberto García, aclarando que efectivamente no se ha identificada una ‘variante chilena’ en Israel».

Mencionaron que en sus laboratorios se logró identificar el «sublinaje C37 en una ciudadana israelí que venía llegando de Latinoamérica, y en una clasificación interna el hallazgo se le rotuló como variante chilena, pero por un lamentable error se difundió públicamente este concepto, pese a que se trata de una variante ya conocida a nivel internacional, y que además no está entre las que son consideradas de mayor interés».

Tras la información revelada por las autoridades sanitarias de Israel, el director del ISP, Heriberto García, «acordó establecer un mecanismo bilateral de intercambio de datos sobre secuenciamiento de linajes del virus, con la finalidad de seguir cooperando en la lucha global contra la pandemia».

De todas formas, el Instituto de Salud Pública ya habían previamente descartado la existencia de esta variante.

ISP descarta existencia de la denominada «variante chilena» de coronavirus tras alerta de Israel

El ministerio de Sanidad israelí informó respecto a los dos primeros casos, en su territorio, de la variante brasileña, pero también respecto del supuesto primer paciente infectado con lo que describieron como «variante chilena».

Al respecto, el director (s) del Instituto de Salud Pública, Heriberto García, informó que «revisamos en la base de datos internacional en donde denominan a las variantes según el país de origen».

Señaló que «en este caso no aparece ninguna variante denominada chilena, por lo tanto, descartamos que exista una variante chilena en estos momentos en el mundo».

La autoridad sanitaria explicó que «lo que puede haber ocurrido es que en Israel hicieron una revisión de un viajero que pasó por Chile y que tiene una variante distinta a las variantes ya detectadas en el país y que tampoco son de las variantes de preocupación o de interés que son alrededor de 10, más o menos,en todo el mundo».


 



TE PUEDE INTERESAR

Intentó estrangularla: Detienen a sujeto por femicidio frustrado en Punta Arenas

Acusado ya presentaba una causa previa por violencia intrafamiliar. Amenazó con matarla tras terminar su relación. Tenía también otros antecedentes por robo y ya fue detenido.

24Horas.cl Tvn

04.05.2021

Un femicidio frustrado se registró esta mañana en la ciudad de Punta Arenas en la región de Magallanes, después que un hombre llegara a la casa de su expareja para agredirla.

El hecho ocurrió cerca de las 8 de la mañana cuando la víctima se encontraba en su domicilio en calle Jorge Montt. A esa hora llegó al lugar su ex conviviente que, según la información entregada por carabineros, no acepta el término de la relación por lo que llegó «descontrolado» hasta el recinto.

La mujer fue tomada del cuello mientras el sujeto le decía que la iba a matar. Tras liberarse, pudo salir de la vivienda y pedir ayuda.

Personal de la policía llegó hasta el lugar, sin embargo, el sujeto ya había escapado.

De acuerdo a los antecedentes manejados por carabineros en este caso ya se registraba una detención anterior por violencia intrafamiliar e incluso existía una orden de alejamiento emitida el pasado 1 de mayo.

Al respecto, el teniente Cristián Bustamante de la 1ra Comisaría de Punta Arenas, informó que «se dio cuenta a la Fiscalía de turno (…) y cerca de las 13:30 horas se logró la detención de la persona que había huido».

El oficial señaló que «esta persona había sido detenida el 1 de mayo» por la misma situación de violencia intrafamiliar. En este caso aseveró que era «solamente pareja», que habían tenido una relación por poco más de tres meses y que el sujeto tenía a su haber «bastantes causas» relacionadas a situaciones de robo y drogas.



TE PUEDE INTERESAR

 

Israel detecta supuesto primer caso de la denominada «variante chilena»

El Ministerio de Sanidad israelí informó hoy que identificó los primeros dos casos de la variante brasileña del coronavirus en el país y alertó sobre un primer caso de un paciente infectado con lo que describió como una «variante chilena».

Los pacientes portadores de la cepa brasileña del COVID-19 son un niño y un adulto vacunado, ambos llegados recientemente desde el exterior.

El portador de la cepa identificada por Sanidad como originaria de Chile también está vacunado y regresó al país tras un viaje al extranjero.

«Aún no hay información clara sobre estas variantes y sus consecuencias para pacientes vacunados o recuperados», señaló el Ministerio en un comunicado, en el que instó a la población a «evitar viajes innecesarios al exterior».

Este anuncio coincide con la entrada en vigor hoy de nuevas restricciones al tráfico aéreo, que impiden desde esta mañana que los israelíes viajen a India, México, Sudáfrica, Brasil, Ucrania, Etiopía y Turquía.

Quienes regresen al país tras haber estado en estos países por más de 12 horas deberán permanecer aislados por dos semanas, sin importar si están o no vacunados contra el coronavirus.

La detección de estas nuevas cepas se produce a menos de tres semanas de la fecha establecida por Israel para el reingreso de turistas, vetado desde el inicio de la pandemia, previsto para el próximo 23 de mayo y comenzando con grupos limitados de personas vacunadas.

La decisión de reabrir las fronteras al turismo llegó tras la estabilización de la situación de la pandemia en el país, que ya inoculó a casi el 60% de su población con la vacuna Pfizer y donde desde hace más de dos semanas no se requiere el uso de la mascarilla.

Actualmente, Israel, con poco más de nueve millones de habitantes, cuenta con solo 1.259 casos activos y las cifras de contagios son cada día más bajas, tras registrarse el pasado día sábado el número más bajo de nuevos casos en 14 meses, con 13 casos detectados.



TE PUEDE INTERESAR

top