Con la participación de expertos en distintos temas del deporte, la Especialización en Periodismo Deportivo de la Escuela Nacional del Deporte inicia en 2022 la Cátedra Itinerante en Periodismo Deportivo en varias ciudades del país.
El proyecto busca dar respuesta a las inquietudes de periodistas en materias sobre las que es necesario tener un mayor conocimiento para un mejor desempeño en el campo profesional del periodismo deportivo.
La primera escala de la Cátedra Itinerante de Periodismo Deportivo se hará en Ibagué este próximo 31 de marzo a las 6 p.m. con el apoyo de Indeportes Tolima y la participación del docente y experto en E-Sports, Juan Manuel Carvajal Camacho.
El profesor Juan Manuel Carvajal es profesional en comunicación y máster en Marketing Intelligence y CRM. Cuenta con experiencia en marketing digital, diseño web, manejo de redes sociales y creación e implementación de ecosistemas digitales. También es especialista en deportes electrónicos y realidad virtual.
El tema de los deportes electrónicos ha tenido en Colombia un gran crecimiento en los últimos años al punto que hoy existe la Federación Colombiana de Deportes Electrónicos (Fecolde), que reconoce los valores del olimpismo.
Así mismo, Colombia ha participado en algunos de los torneos internacionales más importantes de esta disciplina deportiva que avanza en su proceso de reconocimiento por parte del Comité Olímpico Internacional.
En la jornada, que se llevará a cabo en la sede del Centro de Convenciones Alfonso López Pumarejo, participarán también estudiantes y egresados del posgrado en Periodismo Deportivo de la END, la ACORD Tolima, periodistas de distintos medios locales y virtuales, estudiantes de Comunicación, así como comunicadores de Indertolima y las secretarías de Deporte municipal y departamental.
En la agenda de la Cátedra Itinerante de Periodismo Deportivo figuran también para 2022 charlas en medicina deportiva, técnicas investigativas para realizar historias de vida de deportistas y diseño y operación de oficinas de prensa para eventos internacionales que se llevarán a cabo en las ciudades de Armenia, Popayán y Cali, respectivamente.
Para tener en cuenta:
Charla: Presente y futuro de los Deportes Electrónicos en Colombia
Expositor: Mag. Juan Manuel Carvajal Camacho, docente de la Especialización en Periodismo Deportivo de la END.
Fecha y lugar: Jueves 31 de marzo de 2022. Centro de Convenciones Alfonso López Pumarejo, Ibagué.
Con el propósito de visibilizar el talento de la región, contribuir a la reactivación económica y potencializar el sector textil y de la confección, nace un evento especializado en moda, belleza y tecnología que se llevará a cabo del 30 de junio al 02 de julio en Cali. Se trata de ‘CALI DISTRITO MODA’, una gran cita de 3 días que unirá a diseñadores y marcas vallecaucanas con invitados y expositores locales, nacionales e internacionales. Además, tendrá zonas de experiencia, stands de exhibición y ventas, fiestas temáticas y pop up stores. Todo con el apoyo de la Gobernación del Valle, Cotelco, la Secretaría de Cultura de Cali y Pacific Centro Comercial.
La campaña publicitaria de la primera edición de ‘CALI DISTRITO MODA’ se realizó bajo un concepto retro futurista para cuya sesión fotográfica fueron invitados los diseñadores vallecaucanos Dolce Amore by Tatiana Obando, Juan Enríquez y la modelo cartagenera Julieth Dussan junto a otros cuatro modelos de la agencia NV Modelos. La dirección general estuvo a cargo de Guio Di Colombia, mientras que la dirección de arte corrió por cuenta de Yeison Giraldo. Las fotos fueron tomadas por el reconocido fotógrafo Anfassa, quien estuvo acompañado por la estilista Paola Cortes y el productor Nicolas Cardona.
‘CALI DISTRITO MODA’ promete convertirse en el evento anual de moda número uno de la región. Acompáñanos a conocer más acerca de él de la mano de sus creadores.
Jubilados protestan en Caracas por una pensión digna, esta semana.Ariana Cubillos (AP)
La hiperinflación ha llegado a su fin en Venezuela. El país ha vivido una de las tormentas de precios más descontroladas y agresivas de la historia moderna. La tendencia se está revirtiendo por la dolarización de la economía y la apertura al mercado. El índice inflacionario de Venezuela en el pasado mes de febrero fue de 2,9%, el promedio más bajo registrado en la economía local en varios años, y el comportamiento de los precios rondará 36% en 2022. Este es el cuarto mes consecutivo en el cual el aumento de los precios registra promedios de un solo dígito.
El descenso se ha concretado de un mes a otro. En los últimos 12 meses, el índice de precios al consumidor ha estado por debajo de 50% intermensual. Y desde septiembre, por debajo de 10. El precio del dólar lleva varios meses estabilizado en torno a los 4,5 bolívares, luego de la tercera reconversión monetaria adelantada en Venezuela en poco más de diez años. El año pasado, el Índice de Precios al Consumidor llegó al 686%. En 2020, fue de 2.900%. En 2019, de 7.300%.
El fin de la hiperinflación en Venezuela parece dispuesto a consolidarse. Los estragos de la tormenta económica que fue tomando vuelo desde 2013, cuando Nicolás Maduro asumió la presidencia de la República, y que estalló con furia en 2017. Sus consecuencias han sido devastadoras en el terreno social y económico.
Consumada la catástrofe, pulverizados los sueldos, destruido el aparato productivo, calcinado el empleo, consolidado el volumen de la diáspora, muchas personas se preguntan cómo ha logrado el Gobierno de Maduro detener esta endiablada tendencia, a la cual rara vez se refiere en público.
Maduro ha decidido dejar de hacer aquello que llevaba años haciendo: “El Gobierno finalmente ha renunciado al financiamiento del déficit de las empresas públicas a través de la emisión de dinero sin respaldo”, afirma el economista Víctor Alvarez, exministro de industria. “Se ha producido un ajuste de tarifas de empresas estatales y servicios que se incrementan de forma subrepticia y paulatina; se ha reducido el nivel del gasto público, por primera vez en todos estos años. El Gobierno ha adelantado una política comercial de apertura de mercado interno, permitiendo toda clase de importaciones sin aranceles y sin pago de IVA. Eso abarata los costos. Hay una nueva política cambiaria, se renunció a la estrategia de controles. Se ha colocado un encaje legal elevado para secar la liquidez de la banca.”
Durante casi todo el siglo XX, Venezuela disfrutó de inflaciones anualizadas de un solo dígito. Esta tendencia comenzó a agrietarse a fines de los años 80, cuando trepó a promedios de 30 y 35% anual. Con todos los sobresaltos que vinieron más adelante, parecía consolidada la sensación de que el ingreso petrolero protegía a la economía nacional de un fenómeno que llegó a ser común en América Latina, pero que Venezuela no había vivido jamás.
Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Sin anunciarlo, el Gobierno de Maduro ha decidido cambiar las reglas del juego del chavismo en estos años, tendentes a regular en exceso la economía, fiscalizar al empresariado y problematizar la propiedad privada. Los proyectos productivos colectivistas y estatales de Chávez y Maduro fracasaron rotundamente.
Henkel García, analista financiero y socio directivo de la firma Econométrica, sostiene que el crecimiento descontrolado de los precios que vivió el país encuentra una de sus razones “en el desplome de la producción nacional”, en crisis después de la ola de expropiaciones adelantada por Hugo Chávez.
Además, afirma, en el desarrollo de una política monetaria y fiscal equivocada, empeñada en forzar aumentos de precios divorciados del contexto económico y en regular el margen de ganancias de las empresas. “En 2018, Maduro decide aumentar el salario en una cifra astronómica, inconcebible, cercana al 18.000 %. Para pagar ese aumento había que emitir dinero inorgánico. La emisión monetaria de entonces fue inmensa. El Gobierno financiaba la nómina de las empresas estatales, todas quebradas. El Banco Central no tenía ninguna autonomía. El venezolano le perdió toda la confianza al bolívar. En el sector económico y empresarial había mucho nerviosismo. Eso fue abriendo las compuertas de la dolarización”.
Desde hace varios meses, técnicos ecuatorianos cercanos a Rafael Correa asesoran a la vicepresidencia de la República para diseñar una nueva estrategia económica, mucho más parecida a la que proponían los críticos del chavismo que a la que fundamentan los postulados chavistas.
Los 37 meses que comprendió la hiperinflación venezolana conocen su fin, como apunta Francisco Rodríguez, académico y socio directivo de la firma Torino Capital, como consecuencia de un proceso que tiene algo de inercia. “No hay hiperinflación que dure 10 años. El promedio de duración de procesos como estos es de 20 meses. No se trata de una experiencia exitosa la que adelanta Maduro. Es un ajuste que se ha retrasado.”
“La hiperinflación se consume como los incendios, llega un momento en el cual no hay nada más que quemarse” continúa Rodríguez. “Lo que hizo Maduro es financiar sus operaciones quitando el valor al dinero que la gente tiene en sus manos. La hiperinflación te obliga al final a hacer el ajuste que no querías hacer. Se concreta a través del deterioro del salario real del trabajador público. El gasto público ahora es más bajo porque lo que estás pagando es muy poco.”
Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región
Con estas palabras la cantante Kany García, una de las más importantes exponentes del pop latino y la balada romántica, celebra que su gira en Colombia este arrasando en boletería.
Las fechas que incluyen a la ciudad de Cali acaban con la espera para cantar éxitos como “Hoy ya me voy” “Duele menos” “Para siempre”, “Para volver a amar” y “Cuando se va el amor”.
Con 7 trabajos musicales Kany se ha posicionado como un referente de la música pop latina, su canal de YouTube tiene 1.8 millones de suscriptores, abarcando distintos contenidos de su carrera.
La artista estará en la ciudad de Cali el 21 de mayo en la Arena Cañaveralejo con un montaje técnico de grandes proporciones para entregar un show sin igual en el que entrega lo mejor de su música a sus seguidores.
Una carrera de éxitos
Kany García lanzó su primer disco en 2007 del que sonaron los temas «Hoy ya me voy», «¿Qué nos pasó?», «Esta soledad» y «Estigma de amor».
En el 2018 su quinto álbum «Soy Yo» fue nombrado uno de los 50 mejores álbumes latinos de la década por Billboard, y el video musical de su sencillo «Banana Papaya» junto a Residente ganó el Latin Grammy en 2019 en la categoría de Mejor Video Musical.
En 2019 lanzó su sexto álbum «Contra el viento» el cual fue coronado Mejor Álbum Cantautor en los Latin Grammys y dio nombre a su gira actual.
Su más reciente álbum «Mesa para dos» (2020) está compuesto por 10 colaboraciones con artistas como Carlos Vives, Camilo, Mon Laferte y Carlos Rivera.
Con esta producción discográfica, la artista obtuvo Mejor Álbum Cantautor por segundo año consecutivo en el Latin Grammy.
VILMA PALMA E VAMPIROS, MIGUEL MATEOS, COMPAÑÍA ILIMITADA Y JULIO NAVA son los protagonistas del más increíble encuentro del rock en español que se vivirá en la ciudad de Cali el próximo 2 de abril en la Arena Cañaveralejo.
“Te busque en mi auto rojo a las 6. Llevaba un frac muy nuevo que en verdad no me quedaba muy bien te llevé por la ruta que va a al sur Nene, no vas rápido dijiste mirándome extrañada Uoh uoh oh uoh uoh) Uoh uoh oh oh uoh uoh oh oh”… (Vilma Palma e vampiros)
Los 90 la época en la que la piratería no existía y el CD se consolidaba rompiendo los récords en ventas y diferentes estilos musicales surgían en el mundo.
“Tirá, tirá para arriba, tirá. Si no ves la salida, no importa, mi amor, no importa, vos, tirá Tirá, tirá para arriba, tirá. No hay horas perdidas, no aflojes mi amor No aflojes, vos, tirá…” (Miguel Mateos)
Los 90 la época en que los cassetes se adelantaban y se atrasaban con un lapicero y en la que Spotify sonaba a marca de yogurt raro.
“En la calle, algo bueno va a pasar. Ven sale a la calle, sal a caminar. En la calle, algo bueno va a pasar. Ven sale a la calle…” (Compañía Ilimitada).
Los 90, la época del rock poco pulido, callejero, pero con una fuerza que no se había visto hasta ese momento. La época en la que empezaron a aparecer los DJ’s y la palabra remix surgía mostrando que todo podía ser remezclado.
“Tu La malabarista, te la sabes muy bien, tiras la piedra y escondes la mano que pecado tú, manipuladora manoseas re bien Y no sos más que una calentadora fritadora, Tú la cari bonita te escondes muy bien, crees que nadie te pilla tras la mascarilla…” (Julio Nava)
Llegó el momento de recordar la magia del rock en español y Cali le abre las puertas del tiempo en la Arena Cañaveralejo a cuatro de los más grandes exponentes de la época.
No te pierdas esta noche llena estrellas, nostalgia, buena música y sobretodo ROCK!
Oleg combatió en 1987 en Afganistán bajo la bandera de la URSS. Hoy es un coronel retirado del Ejército de Ucrania que encabeza uno de los puestos de mando de la resistencia civil levantados en uno de los barrios que bordean Kiev ante un posible avance de las tropas rusas. Reniega de las fotos y, sobre todo, advierte de que no quiere que se haga público ningún dato que sirva para localizar la ubicación del lugar en el que se encuentran. En medio de barricadas levantadas con sacos terreros, bloques de hormigón y estructuras metálicas con pinchos, este grupo de hombres se turna las 24 horas del día para controlar el paso de vehículos y personas que consideren sospechosas. Pero la mayoría no portan armas a la vista.
El frío parece el enemigo más próximo mientras se escuchan detonaciones de fondo. Varios hombres se calientan las manos en una estufa improvisada dentro de un bidón, otros descargan cócteles molotov de un coche y algunos se preparan un café en una mesa dispuesta con algo que llevarse al cuerpo. Oleg echa de menos más cigarrillos, pero agradece la ayuda que reciben de los vecinos y de las mujeres que bajan a darles de comer.
“Por la noche se organizan patrullas por el barrio para detectar los grupos de ladrones que, por desgracia, se aprovechan de la situación de guerra en el país para robar cosas”, añade Oleg, uno de los más veteranos del lugar, mientras varios chavales escuchan sus palabras en un discreto segundo plano. “Yo sé cómo manejar las armas y puedo enseñar a los jóvenes sin experiencia militar”, comenta al recordar sus tiempos en el Ejército. Asegura que también se coordina de alguna manera con las Fuerzas Armadas, pero prefiere no dar detalles porque eso es “secreto militar”.
En un momento dado y casi sin darse cuenta de que tiene delante interlocutores españoles, el coronel retirado hace referencia, así, en castellano, al “¡No pasarán!” que tan célebre se hizo como consigna antifascista en la Guerra Civil española cuando La Pasionaria la tomó heredada de la I Guerra Mundial. A Serguéi, de 48 años, le hace gracia y aprovecha para comentar que tiene una hija viviendo en la provincia de Valencia. Varios de los presentes empiezan a repetir la expresión mientras algunos levantan el puño coreando la versión local. “¡Slava Ukraini!” (gloria a Ucrania).
Un grupo de civiles preparan sacos terreros para construir barricadas en Kiev.
Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Serguéi, que luce un rifle Mossberg colgado en bandolera, celebra haber regresado a su país “dos días antes de que comenzara la guerra” el pasado 24 de febrero con la invasión rusa de Ucrania. Se alegra porque cree que es un momento en el que tiene que estar defendiendo a su país aunque no sea soldado profesional ni haya tenido tiempo para entrenarse más allá de haber cumplido el servicio militar hace tres décadas. Los prolegómenos de la contienda le pillaron en Nigeria a este buzo profesional que trabaja desde hace 25 años en plataformas de gas mar adentro.
Frente a esa falta de preparación, Jesús Manuel López Triana, analista de Seguridad y Defensa, cree que “esos civiles cuentan con la ventaja de conocer el terreno. Los invasores pueden meterse en un callejón sin salida y ese dispositivo defensivo puede ayudar a vencer al enemigo”. De momento, los combates siguen sin acercarse al centro de Kiev, pero la capital está trufada de controles en las calles. López Triana entiende desde España que estos días son las Fuerzas Especiales del Ejército ucranio las que están combatiendo en primera línea fuera de la capital y la situación dista mucho de los combates urbanos que tuvieron lugar en Jerusalén en 1948 o en Alepo en la actual guerra en Siria.
Mientras tanto, el símbolo del corazón de Kiev, la plaza de la Independencia (conocida como Maidan, escenario de la revolución de 2014) se prepara para un posible intento de los rusos de llegar hasta allí con sus tanques. Un grupo de mujeres llena sacos de arena con los que se levantan barricadas que bloquean el acceso a las bocas de metro. Una de ellas es Raisa, una cocinera de 53 años que, sudorosa, afirma que está “vieja para escapar” de la ciudad. Es voluntaria junto a su esposo, Aleksander, un ingeniero de 62 años veterano del Ejército Rojo de la URSS. Ambos tienen cuatro hijos y tres nietos.
Soldados en la plaza Maidan de Kiev, sembrada de barreras metálicas.Luis De vega
La mayoría de los carriles de la avenida principal que transcurre junto a la plaza están cortados con bloques de hormigón y estructuras metálicas. La repentina aparición de estas barreras por toda la ciudad se convierte en un verdadero peligro cuando cae la noche y los conductores acaban estampando sus coches contra ellas. Los restos de algunos vehículos, totalmente destrozados, acaban integrados en la propia barricada contra la que chocaron.
Desde el corazón del Maidan, Aleksander, el marido de Raisa, eleva la voz: “Por favor, denle a nuestro país armas, solo armas. Con eso basta. Su gente está gritando en las calles de España ‘No a la guerra, No a la guerra’ pero ayuden a nuestro país dándole armas, armas, armas”.
El príncipe Andrés de Inglaterra y Virginia Giuffre, presunta víctima del pedófilo millonario Jeffrey Epstein, han alcanzado un acuerdo extrajudicial para zanjar la demanda que Giuffre presentó contra el duque de York por abuso sexual, según un documento presentado al tribunal de Manhattan, Nueva York. La mujer, de 38 años, lleva una década acusando públicamente al tercer hijo de Isabel II, de 61, de haberla violado cuando era una menor de edad en unos encuentros orquestados por el magnate neoyorquino.
El montante que le pagará el príncipe Andrés a Giuffre es confidencial, según dijeron las partes en una declaración conjunta. El hijo de la reina “tiene la intención de hacer una donación sustancial” a la organización fundada por la demandante, Victims Refuse Silence (Las víctimas rechazan el silencio), que ayuda a supervivientes de abuso sexual a contar su historia.
Cuando Giuffre comenzó a señalar al aristócrata por los presuntos abusos, solo la prensa amarilla se hizo eco, pero cuando se destapó el escándalo de Epstein, se precipitaron las cosas también para él. Las acusaciones contra el duque de York, apartado de sus labores públicas en 2019 y despojado de sus títulos militares y patronatos reales el mes pasado, ha desencadenado la peor crisis de imagen de la corona británica desde la muerte de la princesa Diana.
El acuerdo llega unas semanas antes de la cita judicial prevista para que el duque de York respondiera a las preguntas de los abogados de Giuffre desde el banquillo. El abogado de Giuffre, David Boies, sostuvo en un documento presentado en un tribunal federal de Manhattan que los abogados de ambas partes le informaron al juez que habían llegado a un acuerdo y que solicitarán la desestimación de la demanda dentro de un mes. En la demanda presentada el pasado agosto, la mujer acusó a Andrés de haber abusado sexualmente de ella cuando tenía menos de 18 años en la mansión de Epstein en Manhattan y en su isla privada, Little St. James, en las Islas Vírgenes.
“Sí, se puedo, sí se pudo…” miles de hondureños celebraron como una fiesta el regreso de la izquierda al poder después de una larga travesía por el desierto de más de 12 años, cuando el expresidente Manuel Zelaya fue expulsado del poder y el país en pijama tras un golpe de Estado. Su esposa, Xiomara Castro, de 62 años, se convirtió en presidenta este jueves cuando juró el cargo frente a Luis Redondo, uno de los dos dirigentes que se han proclamado presidente del Congreso, y Salvador Nasralla, convertido en su mano derecha. Castro se puso la banda azul y blanca en presencia de Zelaya, un momento que el presentador del evento describió como “el regreso de la legalidad” a Honduras.
En su primer discurso a la nación ya como presidenta, Castro se dirigió “a su pueblo” y a la “resistencia nacional” que durante años reclamó en las calles el regreso de su esposo al poder. Sus primeras palabras fueron dirigidas a las mujeres: “Estamos rompiendo cadenas y tradiciones”, dijo en el Estadio Nacional antes de describir el estado económico del país como una “tragedia nacional”. “Recibo un país en bancarrota después de doce años de dictadura”, dijo. “La catástrofe económica no tiene parangón en la historia del país y esto se refleja en un aumento del 700% de la deuda y de la pobreza, que se elevó a 74%”, afirmó con la banda presidencial cruzándole el pecho. “Somos el país más pobre de América Latina. Eso explica las caravanas de migrantes que huyen hacia el norte arriesgando sus vidas”, añadió ante miles de simpatizantes.
Castro se refirió así a un secreto a voces, que las arcas están vacías. Aunque anunció “luz gratis para los más pobres y una reducción del precio de los combustibles”, las cuentas públicas no cuadran, por eso adelantó que elaborará un plan para reestructurar la deuda pública. “El 50% de los ingresos los consume el pago de la deuda, lo que hace imposible cumplir con los pagos”, advirtió. Xiomara Castro quiso acompañar su toma de posesión anunciando algunas medidas destinadas a los más pobres y gestos políticos y sociales de gran importancia como la amnistía a los presos políticos o justicia para la líder ambientalista asesinada Berta Cáceres. A las mujeres del país con el mayor índice de feminicidios de la región les arengó:“No las voy a fallar”, les dijo. “Defenderé sus derechos hasta la victoria siempre”.
En su primera intervención, Castro dedicó muchos minutos a echar un jarro de agua fría a las expectativas generadas por su llegada al poder. La realidad terminó por ubicar los problemas que enfrentará. Hasta el pasado fin de semana, cuando sus diputados protagonizaron una bochornosa pelea en la tribuna del Congreso, el adjetivo que mejor encajaba con su llegada al poder era “histórico”. Al frente del partido Libertad y Refundación (Libre), Castro logró en noviembre una victoria por goleada que terminó con el bipartidismo en las elecciones más votadas de la historia, en las que su grupo también ganó en las principales ciudades: Tegucigalpa y San Pedro Sula. Tan histórico como los resultados electorales lo fue también el hecho de que una política llegue a lo más alto en uno de los países de la región donde más difícil es ser mujer.
Sin embargo, la división interna en la coalición que la llevó a la victoria aguó la fiesta con una bronca, también histórica, en la que varios miembros de su partido se pelearon en la tribuna del Congreso. Los insultos y empujones ante los ojos de todo el país evidenciaron la división que rodea su llegada al poder. La imagen más clara de su debilidad es la reunión que mantuvo con Jorge Cálix horas antes de la ceremonia. Si hace unos días lo llamaba “traidor” por proclamarse presidente del Congreso, el miércoles le ofreció un puesto en su Gabinete para permitir que el puesto lo ocupara su candidato, Luis Redondo.
Hija de un terrateniente de Olancho, la primera vez que la mayoría de los hondureños escuchó hablar de Xiomara Castro fue en el verano de 2009, cuando se movilizó para defender el Gobierno de su marido, expulsado tras un acuerdo cívico militar por coquetear con Chávez y Cuba y saltarse un buen número de leyes. Hasta ese día, Castro había cumplido de forma impecable el papel que buena parte de América Latina reserva a las esposas presidenciales: sonreír, inaugurar hospitales y visitar a los pobres, que en Honduras son el 70% de la población. Sin embargo, tras la caída de su esposo, dio un paso al frente, que llega hasta hoy.
Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Consciente de su contundente victoria, la comunidad internacional arropó su llegada al poder con la presencia de personalidades como la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris; el rey de España, Felipe VI; el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, o la vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. Al mismo tiempo, la izquierda del continente celebró su llegada al poder como una pieza más de un engranaje del que forman parte Gabriel Boric en Chile y también aspiran a hacerlo este año Lula Da Silva y Gustavo Petro si, como dicen las encuestas, logran la victoria en Brasil y Colombia, respectivamente.
El otro foco de atención estaba puesto en el presidente Juan Orlando Hernández, de 51 años, quien deja el cargo tras una convulsa gestión de ocho años marcada por su polémica reelección y el encarcelamiento de su hermano, Tony Hernández, condenado a cadena perpetua por meter toneladas de cocaína en Estados Unidos. Una condena, tras un juicio en una corte de Nueva York, en el que el nombre de Hernández salió a relucir en más de 100 ocasiones por complicidad con un cartel local. En entrevista con EL PAÍS, Hernández aseguró que formará parte del Parlamento Centroamericano, lo que aparentemente le podría garantizar la inmunidad diplomática, sin embargo, la congresista estadounidense Norma Torres anunció que buscará su extradición.
Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región
Edward Blum, fundador de Students for Fair Admissions (SFFA), habla con los periodistas antes del juicio en una demanda que acusa a la Universidad de Harvard.BRIAN SNYDER (REUTERS)
El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha decidido este lunes aceptar un caso que le permitirá dictar jurisprudencia sobre si las universidades pueden considerar la etnia de los potenciales alumnos en los programas de admisión. El caso afecta a la Universidad de Harvard y la de Carolina del Norte, acusadas por la organización Estudiantes a favor de admisiones justas (SFFA, por sus siglas en inglés) de discriminar a los asiático-estadounidenses para facilitar el acceso a otras minorías, como los negros o los latinos. Los demandantes alegan que, teniendo mejores notas, la baza étnica juega en su contra, algo que niegan ambos centros educativos. La contundente mayoría conservadora del alto tribunal amenaza la práctica de la discriminación positiva, que busca mejorar las oportunidades a grupos históricamente excluidos de la sociedad norteamericana.
Los tribunales inferiores rechazaron las demandas de SFFA, argumentandoque los fallos del Supremo en los últimos 40 años respaldan que los colegios y universidades consideren la raza en sus programas de admisión para promover la diversidad étnica en las aulas. La última vez que el alto tribunal discutió sobre la discriminación positiva, conocida como “acción afirmativa”, fue en 2016. Entonces falló a favor de la Universidad de Texas, demandada por una mujer blanca que la acusaba de usar la raza como factor de admisión a favor de negros y latinos sobre blancos y asiático-americanos. Sin embargo, la composición del tribunal ha cambiado en los últimos años, aumentando la presencia de jueces conservadores.
La votación en el caso de Texas fue de cuatro a favor de la universidad y tres en contra. Votaron siete de los nueve miembros porque el juez Antonin Scalia había muerto unos meses antes y la jueza Elena Kagan se había excusado de participar. De los cuatro votos progresistas a favor, dos de ellos ya no están: Anthony M. Kennedy y Ruth Bader Ginsburg. Durante su mandato, el expresidente Donald Trump rellenó las tres vacantes disponibles, cargando la balanza hacia el conservadurismo. Ese el Supremo que va a fallar sobre la discriminación positiva. El debate ocurrirá probablemente en octubre, sumándose al listado de casos de alto perfil que han llegado a la mesa del tribunal, como el aborto y la tenencia de armas.
El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, es reconocido por su voto de desempate en las decisiones más ajustadas de los últimos años. El conservador moderado ha votado en muchas ocasiones con el bloque progresista. Sin embargo, en el caso de la discriminación positiva en las universidades tiene una postura clara: “Dividirnos por raza es un negocio sórdido”, escribió una vez.
SFFA considera que Harvard impone una “sanción racial” a los solicitantes asiático-estadounidenses al calificarlos peor en algunas categorías que a otros postulantes y otorgar “preferencias masivas” a los solicitantes negros e hispanos. El año pasado, Harvard ofreció 1.968 plazas a un récord de 57.435 postulantes. La clase de primer año quedó compuesta por un 27% de población asiático-estadounidense, un 18% negra y un 13% hispana, según se puede leer en la web de Harvard. La universidad no especifica el porcentaje de admisiones de estudiantes blancos. “Si Harvard abandonara las admisiones conscientes de la raza, la representación afroamericana e hispana se reduciría casi a la mitad”, dijo la universidad privada más antigua del país.
En una bolsita impermeable, Mariya Yutsenko ha preparado sus documentos más importantes y los de su hija, de siete años. Pasaportes, algo de dinero en efectivo en euros y grivnas (moneda ucrania), un listado de teléfonos y direcciones clave. “No es pánico, es previsión. Sobre todo por mi niña”, recalca. Empezó a pensar en un “plan de acción” en diciembre, cuando aumentó el eco de alertas sobre otra posible invasión rusa a Ucrania. Ingeniera informática de 33 años, Yutsenko se encoge de hombros y se define como “una mujer práctica”. “Ya tengo un refugio mirado por si llega la guerra”, explica. Se trata de un sótano habilitado como albergue de protección en su barrio, un vecindario de bloques de apartamentos cerca de la autopista, al oeste de Kiev. La batalla con los separatistas prorrusos apoyados por el Kremlin en la región del Donbás pilla lejos de la vibrante capital ucrania, pero asegura que se ha acostumbrado a vivir en un país en conflicto. “Dudo que vayamos a volver a una guerra caliente, pero debemos ser responsables y estar preparados”, matiza.
La constante exhibición de músculo militar de Rusia, su dialéctica contra Kiev y la OTAN y el rosario de amenazas de acción si la Alianza Atlántica no firma una garantía de no expansión hacia el Este han creado una mayúscula crisis de seguridad en Europa. La inteligencia ucrania y estadounidense advierten de que el presidente ruso, Vladímir Putin, que ha concentrado más de 100.000 militares en las fronteras con Ucrania y ha desplegado tropas en maniobras diversas —desde Bielorrusia al mar Negro—, podría lanzar otro ataque contra su vecino del oeste. La agresión, ha dicho esta semana EE UU, podría ser en cualquier momento.
La eléctrica situación, pero también el hecho de que Moscú y Washington —a quien el Kremlin ha elegido como interlocutor dejando de lado a la Unión Europea— hayan reducido un poco la retórica de confrontación estos días y acordado mantener el camino diplomático para tratar de enfriar la crisis, deja abiertos distintos escenarios en el posible teatro de operaciones de Putin en Ucrania. Los expertos militares y analistas políticos barajan desde una incursión en el Donbás para formalizar la anexión de las dos regiones ucranias controladas por los separatistas prorrusos a los que apoya desde el inicio de la guerra, hace ocho años, a ataques cibernéticos a gran escala y otros mecanismos para sembrar el caos y desestabilizar el Gobierno de la antigua república soviética, clave geoestratégicamente para la UE. O incluso la invasión desde Bielorrusia, o una intervención desde Crimea y el Donbás para crear un corredor desde este territorio a la península ucrania, que Moscú se anexionó en 2014 con un referéndum considerado ilegal por la comunidad internacional y donde también tiene tropas.
Algunos creen que Putin está a la espera y aún no ha apostado por un plan. Pero aunque lo haya hecho, dice María Avdeeva, directora de investigación de la Asociación Europea de Expertos, la incógnita y el clima de tensión actual también le favorecen. “Es su práctica estándar, prefiere dejar abiertas diferentes posibilidades y mantener a otros adivinando cuál será su decisión”, opina Avdeeva. Lo cierto, coinciden los especialistas y observadores del Kremlin, es que el presidente ruso tiene varias manos de cartas. Y también que podría combinarlas.
El veterano experto ruso en temas militares Mijaíl Jodorénok cree que una invasión armada a Ucrania es “muy poco probable”. “Es posible que el Kremlin esté utilizando la situación actual y las movilizaciones como mecanismo de negociación, pero lo cierto es que la fuerte reacción de Occidente y su posición extremadamente consolidada por primera vez en varias décadas superó todas sus expectativas”, opina. Si se revisa la situación con “realismo político-militar”, dice, se ve que Rusia no obtendría excesivas ganancias de una guerra abierta y sí grandes pérdidas, añade. “Por ahora, da la impresión de que el liderazgo ruso solo tiene una opción, retirarse —excepto de las áreas cercanas al Donbás—, salvar la cara y difundir que ‘las maniobras militares se completaron con éxito”, baraja.
Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Rusia presentó en diciembre a la OTAN y a Washington una propuesta de acuerdo vinculante en la que exige que la Alianza Atlántica frene su expansión hacia el Este, retire su invitación de membresía a Ucrania y a Georgia (antiguas repúblicas soviéticas y que Moscú considera parte de su esfera de influencia) y paralice toda actividad militar en los países bálticos o Polonia —donde no tiene bases, pero sí batallones plurinacionales—, que hace décadas estuvieron en la misma página que Rusia como parte de la URSS o el pacto de Varsovia. Demandas que la OTAN (alianza de la que es miembro España) y EE UU ya han definido como “líneas rojas” que chocan con el “derecho soberano” de posibles futuros socios.
Un militar ucranio patrulla una calle próxima al frente en Verjnotoretske, el sábado.Andriy Andriyenko (AP)
Pero mientras recorre la frágil senda diplomática, Rusia sigue concentrando tropas, recuerda el veterano analista Volodímir Fesenko en Kiev. El servicio de espionaje ucranio estima que Moscú tiene a casi 130.000 soldados desplegados a distancia de ataque, entre los colocados en sus fronteras occidentales y la preparación de maniobras en Bielorrusia. “Con su dialéctica y la escalada militar, Moscú presenta un ultimátum muy agresivo”, afirma. Uno de los escenarios más plausibles es el de “operaciones locales contra Ucrania, por ejemplo, la intervención abierta en el Donbás “, cree el experto. Fuentes de la inteligencia de Kiev y Washington han alertado estos días de que Rusia prepara una “operación de falsa bandera” que implicaría “provocaciones” para calentar el conflicto. La última guerra de Europa, que bulle pero a combustión lenta en el este de Ucrania, se ha cobrado unas 14.000 vidas, según la ONU, y está lejos de solucionarse.
Esas “provocaciones” podrían darle al Kremlin la “excusa”, apunta María Avdeeva, para intervenir con el fin de “proteger” a los ciudadanos de la región, mayoritariamente de habla rusa y entre los que ha repartido alrededor de un millón de pasaportes en los últimos años. Una pauta parecida a la que empleó en 2008 en Georgia, en la guerra de cuatro días con Tbilisi, que terminó con tropas rusas en las regiones separatistas de Osetia del Sur y Abjasia. Esta semana, además, diputados comunistas presentaron una propuesta en el Parlamento ruso (la Duma) para reconocer como Estados las autoproclamadas “repúblicas populares” de Donetsk y Lugansk. “Putin necesita mostrar algo a su propia población”, señala la investigadora Avdeeva. “La cantidad de desinformación y mensajes manipuladores que ahora circulan por los medios controlados por el Kremlin nos indica que la situación es extremadamente grave y que la amenaza es real. La campaña de desinformación rusa crea las bases para una posible invasión militar incluso a gran escala”, dice Avdeeva, que habla de un escenario de ciberataques, pero más graves que los sufridos por Ucrania la semana pasada.
El viernes, el espionaje militar ucranio aseguró también que Moscú está enviando mercenarios, armamento pesado y toneladas de combustible a Donetsk y Lugansk. Soldados sin identificar y contratistas de defensa: una jugada clave del libro de estrategias del Kremlin, que ya usó para invadir la península de Crimea (los llamados hombres verdes) y en las fases iniciales del conflicto del Donbás, en Siria y Libia.
“La gente está preparada”
Valeriy Brahinets no tiene ningún plan de contingencia especial. “Viniendo de Rusia nadie puede estar seguro de nada. Psicológicamente, no es fácil para nadie, pero la gente está preparada”, dice este empresario de 57 años. “Mi plan es defender mi país, no pienso marcharme. Me quedaría a proteger la ciudad”, dice en Kiev, donde pequeños copos de nieve van coloreando de blanco el centro de la ciudad y en el puente sobre el río Dnieper, donde varios cientos de personas celebran con banderas amarillas y azules el día de la Unidad de Ucrania. Brahinets es parte de ese 58% de ucranios que está dispuesto a empuñar las armas, según una reciente encuesta. Cuenta que varios de sus conocidos se han apuntado ya a las llamadas Brigadas de Defensa Territorial, grupos de voluntarios civiles que reciben instrucción y entrenan los fines de semana para el combate. El Gobierno ucranio prevé establecer 150 batallones de este tipo. Un total de 130.000 personas, cada una con un arma de fuego asignada, según el Ministerio de Defensa.
Decenas de ciudadanos celebran el día de la Unidad de Ucrania, este sábado en el puente sobre el río Dnieper, en Kiev.VALENTYN OGIRENKO (REUTERS)
Frente a las fuerzas deslavazadas y mal equipadas de 2014, Ucrania ha desarrollado su ejército en los últimos años, y sus tropas han recibido entrenamiento y asesoría de sus aliados de Occidente. La OTAN ha dejado claro que no mandará fuerzas al país del Este en caso de agresión rusa, pero Washington le ha aportado fondos y ha enviado material de defensa. También, en los últimos días, el Reino Unido y los países bálticos. Berlín, que ha rechazado las peticiones de armas de Kiev, enviará un hospital de campaña, dijo el sábado la ministra de Defensa, Christine Lambrecht. Pese a esto, la superioridad del Ejército ruso sigue siendo enorme.
Una invasión a gran escala o incluso una por varios flancos destinada a dividir el país sería devastadora. Desde hace años, se baraja la opción de que Moscú trate de capturar la ciudad costera de Mariupol y crear un corredor desde la anexionada Crimea hacia el Donbás, de manera que, además, se asegure el suministro de agua dulce a la península, que renquea porque el Gobierno de Kiev controla el canal de la era soviética que la suministraba. O tomar Odessa, una ciudad de un millón de habitantes con un importante puerto, y trabajar para aislar a Ucrania del mar, explican los analistas.
En pleno pico de tensión, el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, ha instado esta semana a mantener la calma. “Respiremos hondo. No corran a por trigo sarraceno y fósforos. Mantengan la cabeza tranquila”, dijo en un mensaje al país en sus redes sociales. Sin embargo, poco después, el líder ucranio habló de la posibilidad de que Rusia invada la ciudad de Jarkiv. “De manera realista, diré que si Rusia decide aumentar su escalada lo hará en territorios donde históricamente hay personas que solían tener vínculos con Rusia. Jarkiv, que está bajo control del Gobierno de Ucrania, podría ser ocupada”, dijo en una entrevista al Washington Post. “Rusia exporta el caos de manera muy efectiva”, remarca el analista Fesenko.
En Jarkiv, a unos 40 kilómetros de Rusia, con 1,5 millones de habitantes y una de las ciudades más importantes de Ucrania, Ihor Vasilievich cuenta que la población se ha acostumbrado a vivir con un nivel de tensión tal que esta escalada no lo ha elevado. Al menos para él. “Creo que no pasará nada”, subraya este camarero de 48 años. “Las cosas se mantendrán en este complicado statu quo. Si Rusia quisiera atacar lo haría por sorpresa y no mostrando sus tropas claramente. Así que esto o es un farol o una maniobra de distracción para algo más”, sostiene por teléfono. “No hago caso a la propaganda de uno u otro lado”, remarca.
La madre de un soldado ucranio recordaba a su hijo, el viernes en un memorial del conflicto en Kiev.SERGEI SUPINSKY (AFP)
Sobre la mesa de los analistas está cobrando resonancia en las últimas semanas el escenario de una invasión desde Bielorrusia. Hasta hace bien poco, Kiev no sintió amenaza alguna de su vecino del flanco norte, explicaba en una reciente entrevista el ministro de Exteriores ucranio, Dmytro Kuleba, pero con la cercanía cada vez mayor a Putin del líder autoritario bielorruso Aleksandr Lukashenko (y su dependencia de Moscú), y con la crisis migratoria orquestada por Minsk, Ucrania decidió reforzar esa frontera. Ahora, Rusia prepara cerca de esa linde maniobras conjuntas con el Ejército bielorruso en dos fases. La primera tendrá su apogeo el 4 de febrero, cuando está previsto que el presidente ruso visite Pekín; la última terminará, según el Ministerio de Defensa ruso, el 20 de febrero. Fechas que algunos analistas han definido como “reveladoras”. Moscú podría usar Bielorrusia como “plataforma” contra Ucrania, apunta el analista militar Mijaylo Samus.
El veterano ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, aseguró el viernes, tras una reunión con su homólogo estadounidense, Antony Blinken, que Rusia “no tiene planes” de atacar Ucrania. Aunque el Gobierno ruso habla de “graves consecuencias” si la OTAN no atiende a sus demandas sobre la expansión y presencia en zonas que, como Ucrania, considera dentro de su órbita. Putin ha amenazado con desplegar medidas “técnico-militares”. Ese escenario, considera el politólogo Alexéi Arbatov, de la Academia Rusa de Ciencias, se refiere a la creación y despliegue de nuevas armas y no al uso de tropas. “Podría desplegar misiles de corto alcance, o armas nucleares en Bielorrusia [que comparte fronteras también con Polonia y Lituania, miembros de la OTAN], donde se podrían transferir también misiles hipersónicos o bombarderos medianos”, apunta Arbatov.
Lukasheko, que se mantiene en el poder con puño de hierro desde hace décadas y que durante un tiempo jugó la baza de ser el amortiguador entre Rusia y Occidente, ha programado para finales de febrero un referéndum constitucional que entre sus enmiendas elimina la “neutralidad” del país y su “estatuto no nuclear”. El líder autoritario se ofreció, recuerda Arbatov, a albergar las armas nucleares de Rusia si la OTAN coloca las suyas en Europa del Este.
A Khrystyna Bubniuk las informaciones sobre la escalada la estresan. “Tanta contradicción… Trato de vivir mi vida normal, planear vacaciones en primavera, pensar en el verano”, cuenta la periodista de 22 años. Su madre, que vive en el oeste del país, le ha pedido que si la cosa se calienta se vaya con ella inmediatamente desde Kiev: “No tengo un plan especial. Si pasa algo seguiré trabajando y tratando de hacer lo mejor para Ucrania. Es increíble que estemos hablando de esto en el siglo XXI”.