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Este miércoles Sergio Fajardo y Luis Gilberto Murillo se inscribieron como fórmula a la presidencia ante la Registraduría. Al evento los acompañaron sus coequiperos, Carlos Amaya, Juan Fernando Cristo, Jorge Robledo, Juan Manuel Galán y Alejandro Gaviria. También contaron con la presencia y apoyo de Carlos Fernando Galán, Mabel Lar, Berenice Bedoya y otros ex candidatas/os y congresistas electos de todo el país.

El candidato presidencial Sergio Fajardo pronunció un discurso donde resaltó que quienes aseguran que la primera vuelta ya está definida y que sólo hay dos opciones, deberán guardar sus pronósticos ya que ellos darán una sorpresa el 29 de mayo. “Hace cuatros años nos pintaron la misma película de terror entre un extremo y el otro y ya Colombia vio que elegir el que diga Uribe nos llevó a un fiasco. Tenemos 66 días para convencer a los colombianos que esta es la opción que salvará a nuestro país de cuatro años más de peleas, insultos y descalificaciones, que no nos han permitido resolver los problemas de la gente”.

Igualmente, el ex alcalde de Medellín resaltó: “La competencia política está clara: Con el apoyo público de Oscar Iván Zuluaga, Iván Duque y Álvaro Uribe, quedó claro lo que era un secreto a voces para muchos, Fico es el de Uribe y el de Duque. Sin embargo, el deseo de cambio no nos debe llevar a elegir el populismo y el todo vale. A Petro hay que ganarle, pero sin reelegir a Duque y al Uribismo”. Cerró su intervención afirmando: “Con nosotros, Vuelve la Educación, Vuelve la Seguridad, Vuelve el Empleo, Vuelve la Decencia, Vuelve la Confianza, Vuelve la Ilusión. Vuelve la Honradez.”

Así mismo, luego de su inscripción, Luis Gilberto Murillo aseguró “Es honor acompañar a un amigo que respeto y valoro en esta campaña para transformar a Colombia. Fajardo ha dado todo sin comprometer sus principios y valores. Necesitamos sumar y construir y dejar al lado los intereses personales. Por eso me sumé a esta fórmula ganadora. Seremos una voz para las regiones, para proteger el medio ambiente, recuperar la confianza en nuestras instituciones y promover la paz en Colombia”.

uis Gilberto Murillo, quien fue ministro de Ambiente de 2016 a 2018, durante el Gobierno de Juan Manuel Santos, fue escogido como la fórmula a la Vicepresidencia de Sergio Fajardo, quien aspira por segunda ocasión a llegar a la Casa de Nariño.


El precandidato Gustavo Petro votando este domingo en Bogotá, acompañado de su hija adolescente, de rojo. Detrás, su esposa,  Verónica Alcocer.
El precandidato Gustavo Petro votando este domingo en Bogotá, acompañado de su hija adolescente, de rojo. Detrás, su esposa, Verónica Alcocer.GUSTAVO PETRO PRESS TEAM (via REUTERS)

La izquierda ha logrado este domingo una votación masiva gracias al tirón de Gustavo Petro, el favorito a ser el próximo presidente de Colombia, y a la solidez de la medioambientalista Francia Márquez entre el progresismo. El Pacto Histórico, como se llama esta coalición, ha recibido el doble de votos que la derecha y seis veces más que el centro. El exguerrillero del M-19 cumplió con los pronósticos y camina con paso firme a la votación de la primera vuelta. “Hemos logrado el mejor resultado del progresismo en la historia de Colombia”, dijo Petro, eufórico.

Con estos datos en la mano no resulta descabellado que Petro logre vencer en la primera vuelta, sin necesidad de una segunda. Para eso necesita una mayoría absoluta, la mitad más uno. Hasta ahora solo lo ha conseguido un candidato en la historia moderna de Colombia, Álvaro Uribe en 2006. Posiblemente, esa sea su mejor oportunidad, la línea más recta, de llegar al Palacio de Nariño, la residencia presidencial. La segunda vuelta puede ser una trampa para sus intereses. El exalcalde de Bogotá atrae con el mismo magnetismo a seguidores y detractores. La ronda final podría convertirse en un todos contra Petro.

Sus números, a día de hoy, son apabullantes. Recibió el 80% de los votos de su coalición, algo esperado, pero quedaba por ver si el dato absoluto de votos iba a ser bueno. Lo es. Acumuló cuatro millones de votos (90% escrutado), 1,2 millones más que en la consulta de 2018. A solo 800.000 de los que tuvo en primera vuelta contra Iván Duque, que acabó derrotándolo. La baja popularidad de Duque como presidente, la pérdida de brillo del uribismo y el descontento social que quedó reflejado en las protestas del año pasado han consolidado su perfil de presidenciable.

La gran duda de la izquierda es si Petro contará con Márquez como fórmula presidencial. Eso significa que llegado el momento sería su vicepresidenta. Márquez viene de las entrañas de la Colombia rural. En 2014 lideró una movilización de mujeres negras en el Cauca, uno de los territorios más golpeados por el conflicto armado. Denunció que la minería ilegal envenenaba los ríos y destruía los bosques, el tipo de activismo que te suele costar la vida en ese lugar. Esa valentía la llevó a ganar el Goldman Environmental Prize, el Nobel del medioambiente.

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La tentación de Petro, según los analistas, es aliarse con algún personaje con más poder dentro de la política tradicional que le asegure la victoria. Sumarse a la coalición suponía aceptar que el segundo más votado sería la fórmula, pero eso no asegura nada. Petro ha sido ambiguo al respecto. De hecho, algunos votantes de Petro en primera vuelta aseguraban que iban a votar a Márquez para empoderarla y obligar al ganador a tenerla en su equipo. Márquez representa la negritud, las minorías, el regionalismo en un país excesivamente capitalista y el feminismo.

Desde ya, Petro trata de mostrar una cara más moderada que la que sus rivales tratan de achacarle. El conservadurismo lo relaciona con la extrema izquierda, Nicolás Maduro y el castrismo. En el discurso que dio al conocerse los resultados, él destacó su abrazo del otro día con Gabriel Boric, la esperanza de la izquierda en América Latina, y su visita al Papa en Roma.

Petro tendrá ahora que hacer campaña frente a Sergio Fajardo, ganador de la consulta del centro, y Federico Gutiérrez, Fico, vencedor de la derecha. Fajardo obtuvo unos números muy discretos, la prueba de que esa coalición fragmentada y finalmente enfrentada no ha funcionado. Incluso Ingrid Betancourt, que perteneció a ella y se salió, le puede quitar votos como candidata independiente.

Fico (Medellín, 47 años) ocupará el lugar exacto de Duque hace cuatro años. Entonces se enfrentaron Duque, Petro y Fajardo. Ahora Fico, Petro y Fajardo. A su favor, la inercia conservadora que ha hecho que el uribismo y sus derivados hayan gobernado en Colombia en las dos últimas décadas. En contra, el desgaste que eso conlleva. Petro, en cambio, representa para muchos un cambio de ciclo.

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Las noticias son algo buenas y muy malas para el candidato que esta noche ha liderado la consulta de la coalición de centro en Colombia, Sergio Fajardo, exalcalde de Medellín y exgobernador de Antioquia. Buenas porque, como predijeron las encuestas, venció la consulta del Centro de la Esperanza. Muy malas porque ni Fajardo ni los candidatos del centro han logrado atraer más votos que el resto de coaliciones. El desplome del centro se llevó por delante las aspiraciones de Alejandro Gaviria, Juan Manuel Galán y Carlos Amaya, que resultó la sorpresa de la noche en la coalición.

Entre los cinco candidatos del centro, con más del 80% de los votos contados, solo lograron unos 1.800.000 votos, mientras que los cinco del Pacto Histórico (izquierda) atrajeron más de cuatro millones, por los tres millones que lograron los cinco candidatos del Equipo Por Colombia (derecha).

Fajardo incluso logró mucho menos votos que los segundos en las otras dos coaliciones. El exalcalde tiene menos votos que la segunda aspirante de la izquierda, Francia Márquez, activista ambientalista que nunca se había lanzado a la presidencia, mientras que esta es la tercera vez que Fajardo compite por la presidencia (lo hizo en 2010 y 2018).

Y frente a Gustavo Petro, el candidato con más opciones de ganar en las elecciones presidenciales de mayo, Fajardo llega muy debilitado. Tiene un poco más de un cuarto de los votos de Petro, a quien espera enfrentar en una segunda vuelta. Fajardo además tiene muchos menos votos que Fico Gutiérrez, ganador hoy de la coalición en la derecha, que logró tres veces más votos en su coalición.

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La derrota electoral del centro llega después de varios meses de división en esa coalición, una historia repetida de las elecciones del 2018. En ese entonces Fajardo no logró hacer coalición con Humberto de La Calle, candidato entonces del Partido Liberal, a pesar de varias varios intentos para la alianza. En estas elecciones el centro de nuevo ha sido reticente a hacer alianza con el Partido Liberal, pero además sus candidatos hicieron varios escándalos públicos sobre cuál de todos era menos clientelista o menos corrupto. Esa pelea por ser el candidato ‘más impoluto’ y alejado de la politiquería le costó al centro su popularidad.

“Colombia nos está esperando a nosotros para unirla, para cambiarla y para curarla de tantas heridas y tanto odio, tanto miedo, tanta rabia que hay acumulada”, dijo el candidato Fajardo en su discurso de victoria, quien repetirá el discurso de no polarizar entre los extremos y no querer caer en la dicotomía “entre amigos y enemigos”. Añadió que la fecha de la segunda vuelta presidencial, el 19 de junio, es también el día de su cumpleaños y allí espera ganar con un poder “limpio, transparente”.

Fajardo apareció en el evento de victoria junto a los otros cuatro precandidatos con los que compitió, un símbolo de unión que no siempre lograron tener en los últimos meses.

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Los candidatos de la Colombia Humana – Unión Patriótica; GSC Creemos Colombia y el Partido Alianza Social Independiente «ASI» obtuvieron la mayoría de los votos.

Noticias Colombia.

Las consultas interpartisdistas, alianzas de partidos políticos o movimientos, se riñeron en  una importante ‘disputa’ electoral durante la jornada de este domingo 13 de marzo. Nombres como Gustavo Petro, Federico Gutiérrez y Sergio Fajardo fueron los elegidos por los votantes.

Durante el pre-conteo de la Registraduría y lo revelado en los primeros boletines no hubo sorpresa alguna.

A lo largo de la valoración de las mesas de votación, precandidatos como Gustavo Petro Urrego se llevaron la delantero desde el primer momento, obteniendo hasta el boletín número 5 un total de 16.042 votos (80,34%).

Mientras que la segunda candidata en disputa en esa coalición, Francia Márquez con el aval del Partido Polo Democrático Alternativo llevaba para ese mismo momento, 2.588 (12,96%).

Detrás de ellos y también del Pacto Histórico, se empezaron a ubicar Camilo Romero (Coalición Partido Unión Patriótica «UP» y Alianza Democrática Amplia «ADA»), Arelis Uriana (Movimiento Alternativo Indígena y Social «MAIS») y Alfredo Saade (Alianza Democrática Amplia «ADA»).

Datos y diferencias que se mantuvieron a lo largo del escrutinio, teniendo como líder de dicha coalición a Gustavo Petro, quien al boletín 13, con 58,51% de mesas informadas

y un total de 79,82%, logró 2.428.163 votos.

Mientras que Francia Márquez 444.036, (14,59%).

Equipo Por Colombia

En el Equipo Por Colombia, la cabeza de la votación interna fue tomada desde el conteo de la primer mesa por Federico Gutiérrez, de GSC Creemos Colombia.

El exalcalde de Medellín se mantuvo en lo más alto de dicha coalición interpartidista de forma tajante.

Dejando relegados a sus contrincantes de manera importante.

Al punto que en el boletín #9 y con un total de 35,12% mesas informadas, tenía un total de 477.601 votos (56,70%).

Seguido de David Barguil del Partido Conservador Colombiano, 129.315 votos, (15,35%); Álex Char GSC País de Oportunidades, 118.267 votos (14,04%); Aydeé Lizarazo, Partido Político Mira 65.371 (7,76%); y Enrique Peñalosa del Partido de la U, 51.758 (6,14%).

Boletín #14

Para el boletín #14 se confirmaba a Federico Gutiérrez como el candidato de Equipo por Colombia, logrando 1.286.738 votos correspondiente al 54,58% de los votos y el 62,93% de mesas informadas.

Mientras que su competidor más cercano, David Barguil, obtenía en ese momento 380.833 votos, 16,15%.

Así felicitaron y aceptaron el triunfo de ‘Fico’ sus contrincantes.

Centro Esperanza

En la coalición Centro Esperanza el tema ha estado mucho más reñido, inicialmente en medio de la publicación del conteo en las mesas, el candidato Carlos Amaya, del Partido Político Dignidad – Partido Alianza Social Independiente  «ASI» empezó a «dar el golpe» en el tablero poniéndose por encima del candidato Sergio Fajardo desde el boletín # 4.

Sin embargo, luego del avance del conteo, Sergio Fajardo alcanzó a quien parecía ser la sorpresa de dicha coalición y lo terminó superando.

Siendo las 6:30 de la tarde, alcanzando el boletín #17 se confirmaba el ganador de la consulta de Centro Esperanza.

Sergio Fajardo había logrado hasta ese momento 501.959 votos (32,40%), Carlos Amaya 357.416 (23,07%) y Juan Manuel Galán 339.435 votos (21,91%).





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Trabajadores alistan este sábado las mesas de votación en Corferias, en Bogotá.
Trabajadores alistan este sábado las mesas de votación en Corferias, en Bogotá.Carlos Ortega (EFE)

Colombia no solo decide este domingo la composición de su Congreso durante los próximos cuatro años. Los que se acerquen a votar también podrán escoger una de tres consultas interpartidistas que hay convocadas para decidir candidaturas finales a la presidencia. Formaciones de izquierda (Pacto Histórico), centro (Esperanza) y derecha (Equipo por Colombia) acordaron hace meses que apoyarían al vencedor o vencedora (casi siempre hombre, en realidad) que saliera de cada una de ellas. Y aunque hay candidatos que se presentan de manera independiente, lo más probable es que el futuro Jefe del Estado colombiano se encuentre entre ellos.

Pacto Histórico: Petro, sin rival

Gustavo Petro es ahora mismo el contendiente más fuerte de todos los que aspiran a ocupar la Casa de Nariño desde el próximo 7 de agosto. En su consulta interpartidista nadie le llega ni siquiera cerca, hasta el punto de que muchas voces cuestionan cuál era la necesidad de convocarla. Más de sesenta puntos le separan de su inmediata seguidora.

La respuesta más realista es que para Petro, esta preelección apenas ha sido una manera de continuar con la campaña de oposición que lanzó el día después de perder la segunda vuelta de 2018 contra Iván Duque. Entonces logró en torno a un 42% de los apoyos, una cifra inusitada para un candidato tan a la izquierda en el espectro ideológico como lo está este exalcalde de Bogotá (y, hace décadas, antiguo guerrillero del M19). Ahora espera superarlo, asumiendo que tiene un puesto casi fijo en la segunda vuelta. No hay ni una sola encuesta que no se lo dé, aunque juega con mucha ventaja en la pregunta sobre la elección presidencial final porque es el único que todos los ciudadanos asumen que estará allí. Su barrera real es ese 42%, más de lo que ahora marcan los sondeos. Y, aunque es cierto que ha repuntado en intención de voto final (la pregunta de “por quién votaría para la presidencia de Colombia si hoy fuera la elección”), también ha descendido en apoyos dentro de su propia consulta (la pregunta de “por quién votará en la consulta interpartidista del Pacto Histórico”). Francia Márquez, activista campesina afro de la costa del Pacífico, ha logrado hacer cierta mella en los aún elevadísimos números de Petro.

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Para Márquez esto ya es una victoria. Nadie esperaba de manera realista que fuera a superar a Petro, punto focal de todos los debates nacionales sobre política. Pero sí que empezara a lograr un reconocimiento público que tradicionalmente se le ha negado a perfiles como el suyo en un país que tiende a escoger sus élites políticas entre los hombres de la capital, o en todo caso de Antioquia. Queda por ver si Petro cumplirá con el compromiso interno de nombrar a la segunda persona con más votos como su fórmula vicepresidencial.

Fajardo lidera sin arrasar la lucha por el Centro Esperanza

En el centro la elección se mantiene notablemente más abierta. Sergio Fajardo, que perdió su puesto en la segunda vuelta de 2018 contra el propio Petro por apenas 250.000 votos, mantiene su liderazgo según todas las encuestas. Ahora bien, la brecha con el segundo es notablemente menor que en el caso del Pacto Histórico.

También son menores los tamaños de las muestras, lo cual añade incertidumbre a estos datos. Mientras más de un tercio de los votantes probables de este domingo afirman que se acercarán a los puestos con la intención de ejercer sufragio en la consulta de izquierdas, menos de un 15% espera hacerlo por el centro, según las última encuesta de la casa Invamer. Esta paradoja (más votarán en la que menos se decide) se explica precisamente porque Petro ha mantenido una capacidad de movilización mucho mayor a la de Fajardo en los últimos cuatro años. De ahí que la ciudadanía también entienda la consulta como una manera de mantener la relevancia del líder de la oposición.

Esto deja en una situación delicada a Fajardo y a todo el Centro Esperanza. Los dolores internos de la coalición no han ayudado. La salida de Ingrid Betancourt en enero por considerar que sus compañeros de viaje no eran lo suficientemente ‘puros’ en el ámbito anticorrupción subrayó las luchas intestinas y quizás alejó a votantes útiles que optaron por hacer valer su voto en términos de afirmación (con Petro) antes que de elección.

Una parte de estos votos que han salido los han pagado los candidatos que lideran la consulta, no sólo Fajardo. También el líder del Nuevo Liberalismo Juan Manuel Galán y el exrector de la Universidad de Los Andes Alejandro Gaviria. Ahora bien, las tendencias para estos son contradictorias entre sondeos, señalando probablemente que lo pequeño de las muestras actuales no permite anticipar resultados con precisión. De igual manera, el aumento de última hora de Carlos Amaya es llamativo y va en paralelo con un mayor reconocimiento público fuera de su partido (Alianza Verde) y su región (Boyacá), pero incierto en su alcance.

Fajardo se enfrenta por tanto a un escenario bastante más incierto del que tiene ante sí Petro, y al mismo tiempo menos esperanzador por la falta de entusiasmo en la consulta que quizás le encumbra como candidato, pero que con ello apenas le señalará el inicio de un camino que se anticipa arduo hasta la primera vuelta de mayo.

Equipo por Colombia, entre ‘Fico’ y Char

Dos exalcaldes lideran la consulta de la derecha, o de una parte de esta. La formación fundada por el expresidente Álvaro Uribe, Centro Democrático, decidió no entrar en ella, restándole así poder y certidumbre a quien salga escogido. Sea el exmandatario de Medellín Federico Fico Gutiérrez (al alza en las encuestas) o el de Barranquilla Alejandro Char (a la baja), cuando salga de este proceso deberá sentarse a cuanto menos intentar conversar con Óscar Iván Zuluaga (ahora mismo, candidato presidencial del CD) y probablemente también con el propio Uribe.

Ninguno de los dos tendrá especialmente difícil entenderse con el CD, al menos en lo programático (otras cuestiones, como los egos y las cuotas de poder, van aparte). Tampoco con David Barguil, cuarto en discordia y líder del tradicional Partido Conservador. Entre ambos niveles está Enrique Peñalosa, exalcalde de Bogotá, que se ha movido desde sus orígenes de centro verde a protagonizar anuncios con metáforas masculinas poco sutiles para defender su empaque en materia de seguridad.

Su campaña no ha llegado a arrancar, a tenor de la evolución de las encuestas, y, salvo sorpresa (plausible, dado el escaso número de sondeos y el relativamente pequeño tamaño de algunas muestras), se quedará fuera de la contienda más cerrada de las que se disputarán este domingo. Es posible que de ella salga el rival final de Petro en la segunda vuelta, si se cumplen los pronósticos actuales que favorecen al candidato de izquierda, y si el centro (con Fajardo o con uno de sus rivales) no logra amplificar la conexión de su propuesta con la ciudadanía colombiana.

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Sergio Fajardo durante un acto de campaña en Bogotá, el pasado 4 de febrero
Sergio Fajardo durante un acto de campaña en Bogotá, el pasado 4 de febreroRAUL ARBOLEDA (AFP)

A un mes de las consultas presidenciales en Colombia, la violencia y los sabotajes, uno de los grandes temores en el país, comienzan a hacerse más evidentes en las campañas. Este jueves, el precandidato Sergio Fajardo fue forzado a irse de la Universidad Tecnológica de Pereira, intimidado por cuatro hombres encapuchados.

“Es algo que no nos había pasado jamás en ninguna universidad. Es una lástima que la violencia política y el odio hagan que unos pocos impidan el libre ejercicio de la democracia”, dijo Fajardo, uno de los aspirantes a la presidencia por la coalición Centro Esperanza.

Fajardo tenía un evento con estudiantes de esta universidad pública, ubicada en el eje cafetero del país, y según fuentes de su campaña, se dirigía al escenario donde los esperaban cuando a dos metros de él y su equipo detonó lo que se conoce como papa bomba. Minutos después, aparecieron los hombres encapuchados.

La intimidación al precandidato quedó grabada en video y se conoció a través de redes sociales. En ella se ve cómo lo abordan, él se quita el tapabocas y cruza unas palabras con ellos, pero ante la insistencia de que se vaya, vuelve a ponérselo y se retira caminando con su equipo. El candidato preguntó qué camino debía tomar y estos insistieron que no lo querían en la universidad y que lo escoltarían a la salida. Minutos después, se escuchó otra detonación.

De acuerdo con la campaña, una joven voluntaria resultó con heridas de esquirlas en el rostro durante una detonación ocurrida antes de que Fajardo entrara a la universidad.

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El exalcalde de Medellín, que también fue candidato presidencial en 2018, se cruzó a la salida con profesores y estudiantes de la universidad que, en medio de los encapuchados, le expresaron vergüenza por la intimidación y les dijeron que los “capuchos” no representaban a todos los alumnos del claustro universitario.

Al salir de la universidad, el precandidato se dirigió a otra reunión y en la noche se trasladó a la ciudad de Manizales para continuar con su agenda de campaña. Desde allí insistió en que seguirá adelante. “No nos detendremos, nos reencontraremos con los estudiantes de la UTP en otra ocasión. Las universidades deben ser lugares de encuentro, de debate, de argumentos e ideas; nunca de la violencia o de la opresión”, escribió.

Otros candidatos como Juan Manuel Galán, que compite con Fajardo en la coalición de centro, manifestaron su solidaridad y rechazaron el hecho. “Las universidades deben ser foros abiertos de discusión, jamás espacios de violencia”, dijo Galán, cuyo padre Luis Carlos Galán fue asesinado durante su campaña a la presidencia en 1990.

“La buena noticia: sigo firme en la apuesta por la educación, en particular por la pública. Mi convicción ha sido, es y será la educación como motor de la transformación social. En resumen: la educación es la revolución”, afirmó Fajardo en su cuenta de Twitter.

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Los candidatos a la presidencia de Colombia toman posiciones en medio de un escenario aún muy incierto. A cuatro meses de que se celebre la primera vuelta, el próximo 29 de mayo, solo el izquierdista Gustavo Petro tiene despejado su camino a las urnas como líder de la coalición Pacto Histórico. El primer debate electoral de PRISA Media ha reunido este jueves a Petro y a los dos candidatos con mayores opciones, según las encuestas, de ganar las consultas del resto de coaliciones para continuar en la carrera hasta la presidencia: Federico Gutiérrez (derecha) y Sergio Fajardo (centro). Los precandidatos han evidenciado sus enormes diferencias y han evitado tender puentes entre ellos, en una imagen que muestra la enorme fragmentación política que atraviesa el país. Solo han coincidido en una cosa. Los tres se presentan como el cambio que necesita Colombia.

El encuentro, moderado por el periodista Roberto Pombo, ha tratado de destapar las propuestas de los políticos, pero la precampaña colombiana aún está inmersa en despejar la incógnita de qué nombres irán sobre las papeletas. Los ataques cruzados han protagonizado el debate. Petro, como líder de las encuestas y único aspirante a la presidencia claro, es a estas alturas el gran rival para todos. Gutiérrez fue el primero en poner distancia con el izquierdista: “Unos pretenden expropiar, nosotros proteger; unos proponen subir aranceles, yo creo en libre empresa”. Fajardo, que lidera los sondeos para imponerse en la Coalición Centro Esperanza, fue más tibio en los ataques y trató de desmarcarse y desacreditar a los dos por igual, a los que se refirió como “el continuismo y el populismo”.

Petro se defendió tratando de alejar los fantasmas del modelo económico que quiere para el país. ”¿Qué tienen que ver las expropiaciones conmigo?, protestó, consciente del temor que sus recetas generan entre un amplio sector de la sociedad colombiana, que nunca ha tenido un presidente de izquierdas. Petro cargó en sus intervenciones contra Gutiérrez, al que junto a Fajardo trató de exhibir como el candidato del uribismo en la sombra.

Gutiérrez es en estos momentos el aspirante mejor posicionado, aunque por una diferencia mínima, para liderar la conocida como coalición de los alcaldes, que arrastra un enorme poder territorial. Tanto Petro como Fajardo han exprimido la idea de que él, que se proclama independiente, es el candidato en la sombra del expresidente Álvaro Uribe, cuyo partido atraviesa su momento de popularidad más bajo en dos décadas. “Lo que le escucho a Federico es lo mismo que le escuché hace cuatro años a Iván Duque”, dijo Fajardo, en referencia al actual mandatario, aupado por el uribismo. “El mayor expropiador es el actual presidente, el del Gobierno de Federico”, increpó Petro. Gutiérrez se defendió: “Yo no soy continuismo de nada”.

Esa aparente sintonía entre Fajardo y Petro no fue más que un espejismo. Los candidatos buscaron en todo momento marcar distancias entre ellos, especialmente con Petro, al que la mayoría de analistas ya vislumbran en una más que segura segunda vuelta. El descrédito del uribismo, después de 20 años designando presidentes, lleva a todos los candidatos a presentarse como el cambio que necesita el país. Petro defendió su modelo como el verdadero quiebre y aseguró que si llega a la presidencia “derrocará el régimen de la corrupción”. Fajardo sostiene que su coalición, por la que compiten otros seis precandidatos, representa el “cambio serio”.

Los políticos mostraron enormes diferencias en todos los temas que se pusieron sobre la mesa, desde el modelo económico hasta la seguridad. Gutiérrez defendió su discurso de “orden y seguridad” frente al populismo tanto en el terreno económico, como en el combate a la corrupción o en la necesidad de frenar la violencia. Petro incidió en la “economía popular”, el alza de impuestos a las importaciones para favorecer el producto local y en la transición energética para reducir el peso del carbón y el petróleo en la economía. Por su parte, Fajardo centró sus intervenciones en el impulso a la educación como eje vertebrador de su programa.

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Las próximas semanas son claves para que se dilucide el panorama electoral. El 13 de marzo se celebrarán las consultas de las coaliciones para designar a los candidatos presidenciales. Ni Gutiérrez ni Fajardo tienen su pase asegurado todavía y otros nombres podrían ocupar esas cartas. Si ocurre, el debate será otro.

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El largo camino a la Casa de Nariño

Recordemos algunas fechas. La campaña electoral de Colombia se encamina a un pulso de coaliciones. Los tres grandes bloques (izquierda, centro y derecha) definen a sus candidatos en unas consultas interpartidistas (una suerte de primarias) que se votan el 13 de marzo, coincidiendo con las elecciones al Congreso. Esa es la próxima gran cita, aunque con panoramas disimiles.

Ningún observador duda que Gustavo Petro será el candidato de un Pacto Histórico hecho a su medida, y Sergio Fajardo aún conserva una ventaja considerable en la Coalición Centro Esperanza, que ha mostrado fisuras. El Equipo por Colombia no tiene un favorito tan claro, aunque Federico Gutiérrez sigue en búsqueda de consolidarse como líder de una alianza de derecha con varios exalcaldes que le cerró la puerta al candidato del uribismo.

Todos buscan no solo hacerse con la candidatura única de su bloque, también llegar con impulso a la primera vuelta del 29 de mayo. Si ningún candidato logra más de la mitad de los votos, como parece ahora mismo, los dos primeros disputan una segunda vuelta el 19 de junio.



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