Mostrando entradas con la etiqueta muertes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta muertes. Mostrar todas las entradas



Si el axioma militar dice que descabezar al enemigo es uno de los objetivos básicos de la guerra, entonces la ofensiva rusa sobre Ucrania atraviesa importantes dificultades tras haberse confirmado la muerte de varios de sus altos mandos en el frente. El Gobierno ucranio asegura haber acabado con hasta cinco generales y un puñado de comandantes del enemigo. Sobre algunos se guarda un sepulcral silencio y otro resucitó en un desafiante vídeo. Algunas estimaciones elevan la magnitud del impacto al hablar de miles de muertes entre los militares rusos. Esas bajas representan un duro golpe en una campaña que el Kremlin calificó de “quirúrgica”, pese a que se cumplirá un mes desde el primer ataque en los próximos días.

“Todo marcha acorde al plan”, dijo el presidente Vladímir Putin sobre la “operación militar especial para la defensa de las repúblicas de Donetsk y Lugansk”, eufemismo con el que Moscú se refiere a esta campaña bélica. El último alto mando fallecido ha sido el jefe adjunto de la Flota del Mar Negro, el capitán de primer rango Andréi Palii. Su muerte la confirmó el pasado domingo por Telegram el gobernador de Sebastopol, Mijaíl Razvozháyev. “Era amigo de Andréi Nikolayévich. Era una persona muy abierta y buena, un verdadero oficial descendiente de una dinastía de militares. Gozaba de una gran autoridad en la flota, era comprensivo y atento, sabía cómo ser cercano con cualquier persona”, afirmó el político en una de las raras confirmaciones de altos mandos fallecidos en esta guerra.

Palii nació en Kiev en 1971, pero tras la ruptura de la URSS decidió servir en la marina rusa y se negó a prestar juramento a Ucrania. Además, durante su dilatada carrera llegó a ser jefe adjunto de las Fuerzas Armadas de Rusia en Siria. Según el medio Forpost, el capitán había recibido la misión de asegurar el corredor humanitario de la ciudad portuaria de Mariupol, el frente principal en esta fase de la guerra, una urbe devastada por los bombardeos y donde se lucha ahora casa por casa, un escenario muy lejano de lo que había sido dibujado como una rápida operación quirúrgica. Según el Gobierno ucranio, un francotirador acabó con su vida.

Fuentes oficiales del Gobierno ucranio también han anunciado el cese de ocho altos mandos oficiales rusos, una purga que varios medios han tratado de confirmar. La última destitución que se ha sumado a esta supuesta lista y que sí que ha sido confirmada es la del subcomandante de la Guardia Nacional Román Gavrílov. El general, antes responsable de su departamento de seguridad interna y con mando sobre fuerzas especiales, deja la dirección de la Guardia Nacional en plena ofensiva, pese a que sus fuerzas tienen una participación activa en la guerra. Las autoridades rusas atribuyeron el cese a su antigüedad, aunque Gavrílov, ascendido el pasado verano, podría haber seguido al frente de la Guardia Nacional 20 años más, según informa Kommersant. Además de la pérdida de generales, este súbito cambio en la jerarquía militar es otro indicio de que la guerra no marcha como esperaba el Kremlin.

El primer alto mando ruso de cuya muerte hubo constancia oficial fue el general-mayor Andréi Sujovetski, comandante adjunto del 41.º Ejército. Nacido en 1974, había sido distinguido con dos órdenes al coraje y otra al mérito militar, y su fallecimiento, anunciado por los ucranios el 1 de marzo, fue confirmado por una organización de oficiales de Krasnodarsk. Incluso Putin le mencionó en un discurso.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Las muertes de otros militares de alto rango rusos no están claras, pero tampoco Moscú las ha desmentido. El Gobierno ucranio anunció que el 41.º Ejército ruso había vuelto a ser golpeado el 7 de marzo, al caer abatido el general-mayor Vitali Guerásimov, entonces jefe de personal y primer comandante adjunto de esta fuerza. El Ministerio de Defensa declinó comentar esta información a la agencia Reuters, y el portal de investigación Bellingcat —declarado agente extranjero por Rusia— publicó una supuesta grabación en la que dos miembros del Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB), lamentaban que el militar había sido interceptado porque sus vías de telecomunicación ya no eran seguras en Ucrania.

Otro caso similar es el del general Andréi Kolésnikov, comandante del 29.º Ejército. El exministro y actual asesor del Ministerio del Interior ucranio, Antón Gueráschenko, anunció el 11 de marzo que sus fuerzas habían acabado con su vida, aunque esto no ha sido confirmado oficialmente.

Cuatro días después, el 15 de marzo, Gueráschenko también divulgó en Telegram que el batallón Azov había acabado con otro general-mayor ruso. Pese a que ilustraba la publicación con la imagen de un muerto, no mencionaba ni su nombre ni su ejército, y tapaba su rostro con varios documentos y la supuesta insignia del militar.

Despliegue ruso

El despliegue ruso incluye más de medio centenar ejércitos de armas combinadas, divisiones y brigadas. A ellos se suman otras fuerzas, como las milicias de Donetsk y Lugansk, los grupos de mercenarios de Wagner y Siria, la guardia pretoriana del presidente checheno e incluso policías antidisturbios. En todo este tiempo, el Ministerio de Defensa ruso solo ha divulgado una vez la cifra oficial de víctimas entre sus filas, 498 muertos, y lo hizo el 2 de marzo.

Sin embargo, los diarios locales rusos han seguido informando posteriormente de un goteo constante de entierros a lo largo y ancho del país. Durante la sesión parlamentaria en la que se aprobó la ley que condena con la cárcel la difusión de información falsa sobre la guerra, la senadora de Tuva Liudmila Narusova solicitó al Ministerio de Defensa que confirmase si era cierto que habían muerto 96 de los 100 miembros de una compañía formada por reclutas.

A la pérdida de generales rusos se suma la de casi una decena de coroneles. Por ejemplo, el comandante del 331.º regimiento de Fuerzas Aerotransportadas, Serguéi Sújarev, veterano de las dos guerras de Chechenia (1994 y 1999) y de Osetia del Sur (2008). El mando murió junto a otros cuatro oficiales, según publicó el 17 de marzo la televisión regional de Kostromá.

Los intentos de avanzar en un frente cada vez más estancado podrían haber incrementado el riesgo que asumen los oficiales. Dos días antes, el diario Bashinform publicó que el comandante de la brigada de ingenieros Alkino-2, Serguéi Porojnía, falleció bajo fuego de mortero mientras participaba personalmente en la construcción de un cruce, según anunció un portavoz de la Unión Rusa de Veteranos de Afganistán.

“¡La muerte de Konstantín es un golpe terrible! Duele pensar que ya no está, es imposible hacerse a la idea”, era otra de las muertes que lamentaba el alcalde de la ciudad de Nevinnomyssk, en su cuenta de Instagram a principios de marzo. El comandante del 247.º regimiento de Fuerzas Aerotransportadas, el coronel Konstantín Vizevski, también falleció en esta ofensiva sobre Ucrania. Su padre había sido un veterano de Afganistán, y su familia decidió enterrarle en el mismo lugar.

Las pérdidas reales de la guerra no se conocerán hasta dentro de mucho tiempo. Según las estimaciones estadounidenses publicadas el 16 de febrero por The New York Times, las tropas rusas habrían perdido hasta ahora entre 3.000 y 7.000 militares, mientras que un estudio realizado por la BBC, que contabiliza las bajas publicadas de forma dispersa, confirma el fallecimiento de 557 combatientes rusos.

La cifra podría ser incluso mayor. Este lunes el diario ruso Komsomólskaya Pravda publicó en su versión digital durante unos minutos que habrían muerto 9.861 militares rusos y que otros 16.153 habían resultado heridos, según unas capturas de pantalla divulgadas por varios corresponsales de The Wall Street Journal. La información desapareció poco después.

En el caso de las fuerzas ucranias pasa algo parecido. El presidente Volodímir Zelenski confirmó la pérdida de 1.300 militares hasta el 12 de marzo, aunque dos días antes las estimaciones estadounidenses multiplicaban por dos y tres veces esas cifras.

La prensa rusa apenas ha mencionado en todo este tiempo altos mandos enemigos abatidos por sus fuerzas. En uno de esos raros ejemplos, el vicejefe de las milicias de Donetsk, Eduard Basurin, anunció el 1 de marzo que sus combatientes habían matado al general de brigada ucranio Dmitry Krasílnikov, máximo responsable de la formación Séver. “Como resultado, las unidades nacionalistas de las regiones de Donetsk y Lugansk quedaron sin dirección”, afirmó hace ya tres semanas.

La desinformación abunda y a veces ocurre la resurrección de enemigos dados por muertos. La prensa rusa publicó el 10 de marzo que el exministro del Interior ucranio Arsén Avakov había muerto en el asedio de Járkov. El político —que asumió el puesto tras la huida del presidente Víktor Yanukóvich a raíz de la matanza de Maidán de 2014— publicó un vídeo poco después en el que desmentía su propia muerte. “Me encuentro en Kiev junto con mucha más gente. Propagandistas, ¡nunca tendrán éxito”, afirmó.

Otra supuesta muerte fue la de Magomed Tushayev, comandante del 14.º Regimiento Especial Motorizado de la Guardia Nacional rusa, quien aparentemente resucitó semanas más tarde. Las Fuerzas a las que pertenece esta unidad son un caso especial, pues no están adscritas al Ministerio de Defensa, sino que solo responden ante el presidente ruso, y en este caso en particular son aún más independientes: las unidades chechenas son parte de la guardia pretoriana del presidente de la república caucásica, Ramzán Kadírov.

Tushayev fue declarado muerto por los ucranios el 27 de febrero. Sin embargo, el 16 de marzo reapareció en un vídeo supuestamente grabado aquel día donde desafiaba a quienes aseguraban que había fallecido en acción. “Yo soy Magomed Tushayev. Soy el que los conejos cobardes de Internet han declarado muerto. Si sois hombres, decidme dónde estáis”, decía entre risas, subido a un vehículo militar con un fusil de asalto en las manos.

Sin embargo, como toda información sobre esta guerra, ese vídeo debe ser tomado con cautela: el propio Kadírov publicó otra grabación, tres días antes, donde aseguraba que se encontraba en Ucrania, aunque en las imágenes solo aparecía brevemente en un sótano y el portavoz de Putin, Dmitri Peskov, no eludió confirmar su presencia en zona de combate.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.





Source link


El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, resalta una zona de la frontera entre Venezuela y Colombia, este viernes.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, resalta una zona de la frontera entre Venezuela y Colombia, este viernes.Rayner Peña R. (EFE)

El ministro de la Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, ha informado de la muerte de al menos ocho civiles por minas antipersona en el Apure, al sur del país, en la frontera con Colombia. Hace unos días se habían reportado las explosiones, que el Gobierno no había confirmado hasta este viernes cuando hizo un balance del operativo desplegado desde enero en la zona, donde aseguran haber capturado a 56 personas y asesinado a nueve presuntos “terroristas”.

“Lamentablemente, la semana pasada recibimos la noticia de ocho fallecidos del pueblo, de la población civil, entrando a sus casas, transitando en motos, que han resultado víctimas de estos criminales actos por parte de estos terroristas”, dijo Padrino en una declaración, después de mostrar un vídeo en el que se explicaba el hallazgo de esas minas. Las minas encontradas, señaló, son “artefactos explosivos improvisados que llevan metralla, que llevan pólvora, que hacen mucho daño, que matan gente, que matan niños” y que son “de fabricación colombiana”. Según el ministro, en este nuevo operativo militar la Fuerza Armada Nacional “ha sido implacable” y no ha tenido ni una baja.

Medios locales informaron la semana pasada de la muerte de dos campesinos de la población de La Victoria, en la frontera del Alto Apure, al caer en una mina antipersonas que explotó al instante. Las víctimas, tío y sobrino, habían salido a activar una bomba de agua para darle de beber al ganado.

La tensión va en aumento desde 2021 en el corredor fronterizo del Arauca, donde el Gobierno de Nicolás Maduro está combatiendo a una de las disidencias de las FARC refugiadas en Venezuela después de romper con los acuerdos de paz en Colombia. En esa guerra han rebautizado de forma genérica a los grupos irregulares como Tancol, por las siglas de Terrorista Armado Narcotraficante Colombiano. El año pasado también murieron dos soldados por minas antipersona. Esa operación dejó 16 militares muertos y ocho fueron secuestrados por los guerrilleros para torcerle el brazo al Gobierno y obligarles a salir del terreno. Hace un año, el Gobierno venezolano informó que había desactivado 100 minas antipersona colocadas por los grupos irregulares y pidió asesoría técnica a las Naciones Unidas para el desminado.

La ONG Fundaredes ha denunciado la existencia de minas antipersonas no solo en el Estado Apure, sino también en los Estados Zulia, Táchira, Bolívar, Amazonas y la presencia de guerrilla del ELN y las disidencias de las FARC. El director de esta fundación, Javier Tarazona, junto a dos colaboradores fueron detenidos por el servicio de inteligencia venezolana por sus denuncias durante la escalada del conflicto de marzo pasado, que provocó el éxodo de más de 6.000 venezolanos a la población de Arauquita, en el lado colombiano.

Las minas han vuelto después de que en 2013 Venezuela fuera declarada libre de minas antipersonales, una obligación del Tratado de Otawa que ha suscrito el país. Entonces, el Gobierno informó de que había completado el barrido de las últimas 650 de unas 1.700 que estaban sembradas desde 1996 en 13 localidades del país.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región



Source link

Coronavirus en España: Caen todos los indicadores de la covid en la última jornada, pero se eleva a 382 el número de fallecidos en un solo día

Descienden todos los indicadores de la covid, pero la cifra de muertes se eleva a 382


Fotografía de archivo de las vacunaciones en el Centro de la tercera edad Ballesol de Badalona (Barcelona). EFE/Enric Fontcuberta.

Buenos datos sobre la evolución de la pandemia en España este martes, 25 de enero, salvo en la cifra de fallecidos, muy superior a la de las últimas semanas, ya que en un solo día los datos facilitados por el Ministerio de Sanidad registran 382 fallecidos.

La incidencia acumulada baja 114 puntos entre lunes y martes, hasta situarse en 3.267,21. Es el mayor descenso de la sexta ola del coronavirus.

La incidencia por regiones tiene una horquilla entre Ceuta (5.972) y Cataluña (5.141) a la cabeza, y Andalucía (1.284).

Por grupos de edad, en primer lugar están los menores de 11 años (5.354) con las personas entre 70 y 79 años con la incidencia más baja (1.500).

Los contagios contabilizados son 114.877, una cifra inferior a la media de 150.000 de jornadas atrás. El número total de casos desde que empezó la pandemia se sitúa en 9.395.767.

Baja la presión en los hospitales y las ucis

El número de pacientes ingresados por covid baja sensiblemente, ya que este dato era ayer de 19.617 (15,7 %), y hoy es de 19.314 (15,4 %). Son 300 menos.

Los enfermos de SARS-CoV-2 ingresados en unidades de cuidados intensivos fueron ayer 2.261 (23,9 %), mientras hoy son 2.204 (23,2 %). Son 57 menos.

Habrá que ver si esta tendencia de bajada de los indicadores se mantiene en el curso de los próximos días, ya que la semana pasada a tres días de descensos le siguió una fuerte subida de la incidencia acumulada el viernes.

Los ingresos son claramente menos hoy que las altas. Frente a 2.181 ingresos por covid, 2.569 altas.

La positividad por PCR apenas varía, incluso sube levemente. Hoy 37,6 % (ayer, 37,3 por ciento).

Fallecidos

Este dato contrasta con los descensos de los otros indicadores, ya que en una sola jornada se contabilizan 382 fallecidos, hasta un total oficial desde que empezó la pandemia que alcanza las 92.376 víctimas mortales.

hospitales riesgo alto
Uci del Hospital Puerta de Hierro de Madrid en una imagen de archivo. EFE/JuanJo Martín

71 homicidios y 18 personas muertas en accidentes de tránsito en solo siete meses, y 654 muertos por covid-19 es el panorama que deja la peor pandemia que ha tenido que afrontar el corazón del Valle en toda su historia.

Con un sistema semafórico destruido y en creciente deterioro ante la falta de mantenimiento preventivo y correctivo el aumento de los homicidios por accidentes de tránsito en el corazón del Valle se disparó en lo corrido de este 2021, llegando a la increíble cifra de 15 personas fallecidas en estos primeros siete meses, un 50 por ciento más de los caos ocurridos en el mismo periodo de 2020.

A esta cifra hay que sumarle otras tres muertes en accidentes de tránsito, para un total de 18 muertos, lo que evidencia el altísimo costo en vidas que ocasiona una administración ineficiente en el manejo de la cultura vial de la ciudad y todos los componentes que se desprenden de no contar con una adecuada infraestructura en esta materia.

La destrucción de la red semafórica ante la desidia de la administración de John Jairo Gómez Aguirre es un hecho evidente para todos los tulueños, sin embargo, la confirmación de este catastrófico manejo lo confirman las cifras, que no dejan dudas frente a la necesidad urgente de intervenir para evitar mayores muertes.

La muerte se ensañó con Tuluá

Semáforos en mal estado causan accidentes diarios.

A juzgar por las cifras de este fatídico 2021 no quedan dudas de que La Villa de Céspedes sufre una de sus peores pandemias, ocasionando como nunca la muerte de ciudadanos tal como quedó demostrado al recoger la cifras que dan cuenta de los decesos de los últimos siete meses.

La creciente criminalidad arroja hasta ahora 71 homicidios, entre ellos la aparición de tres cuerpos desmembrados y decapitados, sin que las autoridades avancen en las indagaciones que permitan parar este río de sangre que está cobrando la vida de sus habitantes más jóvenes.

A este negro panorama se suman los 654 muertos acumulados desde que apareció la pandemia por covid-19, convirtiendo a Tuluá en la tercera ciudad del Valle del cauca con más muertos por esta causa, superado solo por Cali y Palmira, y muy por encima de Buenaventura, ciudad portuaria que triplica al corazón del Valle en población.

Y como si el desgobierno y la falta de una eficiente administración para enfrentar estos desafíos no fuera ya calamitosa, ahora también crecen los homicidios y muertes por accidentes de tránsito, hecho que además empieza a mostrar un creciente desorden y descontrol en el comportamiento vial de sus ciudadanos.

El último hecho denunciado en la ciudad, sin que el secretario de Gobierno, coronel (R) Jorge Gallego Chávez, se pronuncié, es la utilización por parte de jóvenes desadaptados de la pista de patinaje contigua al Gimnasio del Pacífico para la realización de piques ilegales, colocando en riesgo la vida de las personas que van hacer ejercicios a este lugar.

24Horas.cl Tvn

31.05.2021

Desde heridas que prevalecen y parecen no mejorar, hasta lunares nuevos o antiguos que van cambiando su forma, textura y color.  

Estos son algunos de los síntomas visibles del melanoma, un tipo de cáncer a la piel que, según explica American Cancer Society, conforma solo el 1% de los casos de este tipo de cáncer, pero es el principal causante de muerte entre estos.

Según los últimos informes publicados por la organización internacional del cáncer Globocan, durante el año 2020 se reportaron 857 casos por melanoma en la piel en Chile. La organización catalogó este tipo de cáncer como uno de los que más ha aumentado su incidencia en el Occidente.

A esto, se le suma el reporte del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) donde se da cuenta de un promedio de 462 fallecimientos por melanoma y otros tumores malignos por año, entre 2016 y 2019.

*Los datos de 2020 aún se siguen actualizando.

¿Cómo es la enfermedad?

lunar.jpeg 

El cáncer de melanoma habita, principalmente, en la piel y ocurre cuando las células que producen el pigmento que le da color a esta se vuelven cancerosas. Las causas exactas aún no están claras, pero sí existe la certeza de que la exposición a la radiación solar aumenta el riesgo de padecer este tipo de cáncer.

Según American Cancer Society, comúnmente el riesgo de contraer este tipo de cáncer se incrementa al envejecer. Sin embargo, plantean que esto nos es en todos los casos y el cuidado para prevenir debe iniciar en edades tempranas.  “Al momento del diagnóstico, la edad promedio de las personas es de 65 años. Pero el melanoma no es poco común incluso entre las personas menores de 30 años. De hecho, es uno de los cánceres más comunes en los adultos jóvenes (especialmente en mujeres jóvenes)”, afirman.

Además, agregan que el melanoma es más común en hombres que en mujeres. Sin embargo, en las personas menores a 50 años las tasas de las mujeres superan a los hombres.

Si bien el melanoma no es una enfermedad frecuente entre los tipos de cáncer a la piel, se cataloga como uno de los más peligrosos, debido a las altas probabilidades que tiene de esparcirse por otras partes del cuerpo y su rapidez en el crecimiento. De ahí, la importancia de la detección temprana.

Detección temprana: ABCDE de los lunares

Si existen antecedentes familiares de cáncer, tienes muchos lunares y/o estás expuesto más al sol por tu localidad de residencia, trabajo o pasatiempos, debes observar los cambios en tu piel. Una forma de guiarte es recordando el ABCDE de los lunares que pueden indicar la presencia de un melanoma.

 

Usar protector solar incluso en días nublados, evitar la exposición continua al sol y el uso de medios artificiales de radiación, como solarium, son consejos de los especialistas para cuidar tu piel y evitar este tipo de cáncer que podría ser mortal.



Desde el inicio de la pandemia, según el Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud en nuestro país ha habido un total de 34.583 fallecidos a causa del coronavirus, de los cuales 27.101 han sido confirmados por laboratorio, mientras que 7.482 son decesos sospechosos.

El último informe publicado el pasado sábado contabilizó 12.376 fallecidos este 2021, entre casos confirmados y sospechosos. Por lo que, en los cuatro primeros meses de este año han ocurrido un 36% de las defunciones totales por este virus.

Durante las últimas dos semanas se registraron 1.393 muertes por COVID-19, con una tasa ajustada del 4,5 por 100 mil habitantes a nivel país.

En nueve regiones los fallecidos por coronavirus de 2021 suman más de la mitad del total de defunciones a lo largo de toda la pandemia.

Según el informe, este año en Los Ríos se han producido un 69,6% de las defunciones, 64,6% en Los Lagos, 56,9% en La Araucanía, 55,5% en Biobío, 51,5% en Tarapacá y 51,1% en Aysén.

Mientras que en Ñuble, Maule y Coquimbo, en el primer cuatrimestre del año han ocurrido la mitad de las muertes por COVID-19.

En tanto, de las diez comunas con la tasa de mortalidad (ajustada por sexo y edad) más alta del país en las últimas dos semanas, seis están en la Región Metropolitana.

  1. Angol, La Araucanía (10,39)
  2. Lampa, RM (10,33)
  3. Alto Hospicio (10,11)
  4. Cerrillos, RM (10,01)
  5. Cerro Navia, RM (9,71)
  6. San Bernardo, RM (9,54)
  7. Río Bueno, Los Ríos (9,11)
  8. Pudahuel, RM (8,25)
  9. Molina, Maule (8,23)
  10. El Bosque, RM (8,18)

*La tasa de mortalidad indica la proporción de fallecidos por COVID-19 registrados y la cantidad total de individuos que habitan en la comuna, en este caso, según el informe con la población estándar del Censo 2002.

Ajuste de metodología

Cabe recordar que el Informe semanal de Defunciones por COVID-19 Nº45 correspondiente a la actualización con datos del 22 de abril, presentó una disminución de 535 defunciones totales respecto a su edición anterior, donde se reportaron 33.373 fallecidos totales a causa de coronavirus.

La diferencia correspondería a una reclasificación realizada por el DEIS en la cantidad de muertes acumuladas con causa COVID-19 sospechosas durante la semana pasada.

Con lo anterior, los decesos sospechosos de coronavirus se redujeron en diez personas para el 2020 y en 1.212 para lo que va de este año, quienes tuvieron otras razones de fallecimiento.

«Este ajuste se produjo por la actualización de la etapa clínica de los casos en EPIVIGILA, donde se descarta el caso y dichos fallecimientos son atribuidos a otra causa de muerte«, explicaron desde el Minsal a 24Data asegurando que es un proceso que se realiza periódicamente.

Según el Informe Epidemiológico N°118, en Chile han habido 1.464.992 casos de COVID-19 hasta el 6 de mayo de 2021. De los cuales, 1.235.779 están confirmados por laboratorio y 229.213 son considerados como probables.

pcr.jpg

Por otra parte, se dio a conocer que, de acuerdo con los casos confirmados por laboratorio, las mayores tasas de incidencia acumulada por 100.000 habitantes se encuentran en la región de Magallanes (16.114,4), seguida por Tarapacá (11.002,1) y Los Ríos (9.488,6).

Además, según los datos de EPIVIGILA la mitad de las personas contagiadas son menores de 38 años. Donde destaca el grupo etario entre los 30 y 44 años, con un 29,07% de los casos confirmados y probables. Le siguen las personas de entre 45 y 64 años, con 27,61% y entre 15 y 29 años con 25,97% de los contagiados.

Por último, respecto a las comunas con más casos activos (capaces de contagiar el virus), encabezan el ránking Puente Alto, Maipú y La Florida con más de mil.

De las primeras 20, diez pertenecen a la región Metropolitana y ocho cuentan con al menos mil casos activos.

Revisa aquí el detalle:

  1. Puente Alto (1.904 casos activos)
  2. Maipú (1.075)
  3. La Florida (1.012)
  4. San Bernardo (960)
  5. Santiago (924)
  6. Peñalolén (918)
  7. Temuco (862)
  8. Los Ángeles (842)
  9. Arica (825)
  10. Viña del Mar (814)
  11. Valparaíso (782)
  12. Curicó (755)
  13. Pudahuel (709)
  14. Renca (691)
  15. Iquique (686)
  16. La Pintana (683)
  17. Rancagua (614)
  18. El Bosque (611)
  19. Punta Arenas (604)
  20. Antofagasta (563)

Busca la situación de tu región y comuna aquí:

Foto: ATON



TE PUEDE INTERESAR

1f6b630ff035c920d5ef28129532305e02f4bbf4w.jpg
 

La segunda ola empezó a sentirse en Brasil a finales del pasado noviembre, pero creció de forma exponencial a partir de 2021.

Entre los factores detrás de ese repentino ‘tsunami’ de contagios y decesos están la circulación de variantes más infecciosas, entre ellas dos de origen brasileño, conocidas como P.1 y P.2; la relajación de las restricciones a la movilidad y el cansancio social.

Ello llevó a que en los cuatro primeros meses de este año Brasil haya contabilizado más fallecidos por covid-19 que los 194.949 registrados en todo 2020.

No obstante, el ritmo de infecciones y decesos vinculados a la pandemia ha descendido ligeramente en las últimas dos semanas, aunque continúa en niveles elevadísimos.

De hecho, los especialistas sanitarios ya han anticipado una tercera ola en el país como consecuencia de la desescalada de las medidas sanitarias que las Administraciones locales impusieron durante un breve periodo para contener la segunda, pues la incidencia sigue siendo alta.

df6ef54b9137b6b714770bffee1c3629699cae70w.jpg 

En los últimos siete días, Brasil ha registrado de media unos 57.000 positivos y cerca de 2.400 decesos diarios vinculados con el nuevo coronavirus.

El máximo diario de infecciones lo alcanzó el 25 de marzo, con 100.158, y el de muertes el 8 de abril, cuando reportó 4.249.



TE PUEDE INTERESAR

top