Mostrando entradas con la etiqueta corteja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta corteja. Mostrar todas las entradas



La élite empresarial italiana celebró este miércoles una videoconferencia con el presidente ruso, Vladímir Putin, en la que constataron la disposición de ambas partes para reforzar sus inversiones pese a la enorme tensión que enfrenta a Europa y Rusia por el conflicto de Ucrania. Un suministro de gas barato y nuevos negocios tras la pandemia protagonizaron la presentación del líder ruso a los directivos de gigantes como Pirelli, los bancos UniCredit e Intesa San Paolo, y la energética Enel, entre otras compañías. “Siempre digo que las mejores inversiones y los mejores negocios siempre se hacen en los tiempos difíciles”, le respondió el presidente de la cámara de comercio italiano-rusa, Vincenzo Trani.

Según publicó el diario italiano La Reppublica, el Gobierno había pedido a los empresarios que anulasen la reunión o que, al menos, no participasen en ella los directivos de compañías participadas por el Estado. El encuentro ni se canceló ni se pospuso. Según el fragmento publicado por el Kremlin, la conversación comenzó en un ambiente cálido donde Putin llamó “colegas” y “amigos” a los empresarios en varias ocasiones, y donde Ucrania no fue mencionada en ningún momento.

“Me gustaría enfatizar que vemos a Italia como uno de nuestros principales socios económicos”, afirmó el mandatario. Según sus datos, en el país eslavo operan unas 500 empresas italianas y el comercio bilateral creció un 53,8% en los primeros once meses de 2021 respecto al mismo periodo del año anterior, sumando así unos 27.500 millones de dólares.

Putin aprovechó la ocasión para reiterar sus críticas a la liberalización del mercado eléctrico europeo. “Me gustaría llamar su atención sobre el hecho de que las empresas energéticas italianas continúan trabajando con Gazprom (monopolio estatal del gas ruso) con contratos a largo plazo y hoy tienen la oportunidad de comprar gas a precios mucho más bajos que los precios de mercado al contado, que han aumentado significativamente con un invierno frío y la escasez de suministro”, aseveró el líder ruso, que también abogó por expandir su colaboración a energías verdes, pues fijó como meta ser uno de los mayores exportadores de energía de hidrógeno en 2035.

El presidente de la cámara de comercio italiana animó a los empresarios a invertir en el país eslavo: “Aconsejo a muchos otros emprendedores que ven a Rusia como un país de oportunidades a mirar su potencial tras la crisis del coronavirus porque está preparada, como Italia, para un nuevo renacimiento”. En este contexto, Putin instó a un reconocimiento mutuo de las vacunas.

“Ha habido muchas veces momentos difíciles, y siempre los superamos con ayuda del diálogo”, afirmó Trani. El primer ministro italiano, Mario Draghi, abogó por la misma idea el pasado 23 de diciembre, cuando advirtió de que la Unión Europea tiene poco margen de maniobra para presionar al Kremlin. “¿Tenemos misiles, barcos, cañones, ejércitos? De momento no, y por ahora la OTAN tiene otras prioridades estratégicas”, dijo Draghi, quien, según la agencia Reuters, también recalcó que Europa no puede renunciar al gas ruso porque no es el momento adecuado.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.





Source link



Gesto a gesto, y sin comprometerse a nada, el nuevo Gobierno alemán está decidido a acelerar la reconciliación con Marruecos y a cerrar un episodio que se prolonga ya durante más de 10 meses. La crisis diplomática que desencadenó en marzo Rabat al suspender relaciones con la embajada de Alemania parece cercana a su fin a la vista de los acercamientos, al principio sutiles, ahora más claros, que ha hecho el tripartito liderado por Olaf Scholz y de la respuesta de Marruecos.

El primer guiño se produjo a los pocos días de la toma de posesión del nuevo Gobierno alemán, un tripartito de socialdemócratas, verdes y liberales. En la página web del Ministerio de Exteriores, comandado por la verde Annalena Baerbock, se actualizó sin previo aviso un texto de apariencia anodina –son breves resúmenes de las relaciones bilaterales con distintos países- que incluía un mensaje muy del agrado de Rabat: “En 2007, Marruecos hizo una importante contribución a esta solución al presentar un plan de autonomía”. El propio texto subrayaba que la postura de Alemania respecto al conflicto del Sáhara occidental “no ha cambiado en décadas”, pero ese pequeño gesto fue suficiente para que los medios marroquíes hablaran de un cambio en Berlín. En la prensa alemana el movimiento apenas tuvo repercusión.

Ya en 2022, en ocasión del año nuevo, Alemania volvió a mandar otra señal a Rabat. El presidente federal, Frank-Walter Steinmeier, escribió al rey Mohamed VI invitándole a visitar Berlín, algo que el monarca lleva esquivando cerca de 15 años. Y en su misiva, que fue publicitada por Rabat pese a que, según Berlín, se trataba de una “carta privada”, aseguraba que la propuesta marroquí de una autonomía para el Sáhara Occidental es una “buena base” para resolver el conflicto. El texto aplaude las “vastas reformas” emprendidas por el monarca y el papel de Marruecos en la resolución del conflicto en Libia.

La carta pretendía ser un ejemplo de diplomacia en la sombra para suavizar las relaciones con Rabat. De hecho, el texto solo se conoce por el lado de Marruecos, ya que la oficina de Steinmeier ha rehusado divulgar su contenido. A preguntas de EL PAÍS sobre el significado de este segundo gesto de Berlín, el portavoz del canciller fue mucho más claro de lo que había sido el Gobierno en público hasta entonces. “Tanto a Alemania como a Marruecos les interesa continuar las amplias y muy buenas relaciones diplomáticas que han existido hasta hace poco tiempo”, dijo, y añadió que Berlín “acoge con satisfacción el hecho de que se estén tomando medidas para poner fin a la crisis”.

Fuentes diplomáticas confirman que el nuevo Ejecutivo salido de las urnas en septiembre se ha propuesto tender puentes con Rabat lo antes posible y que confía en que los sucesivos gestos hacia Marruecos den como resultado la vuelta de la embajadora y la llegada del nuevo representante alemán a la capital marroquí. Es la señal definitiva que espera Berlín para considerar que las relaciones al fin se han normalizado. El portavoz de Olaf Scholz se refirió a ello hace unos días: “Las expectativas mutuas pueden aclararse mucho mejor con diálogo, y este se intensificaría emitiendo rápidamente el plácet para el embajador alemán designado”.

“El hielo se derrite. Hay un claro interés de ambas partes por volver a las relaciones diplomátias amistosas ya que la crisis se está volviendo costosa, no solo en términos económicos”, apunta Kressen Thyen, investigadora de la Universidad de Bremen y experta en el norte de África. El cambio alemán es solo de tono, no de fondo. “Alemania no ha variado su postura sobre el Sáhara Occidental y sigue apoyando una solución basada en la última resolución de las Naciones Unidas. A la vez, Exteriores reconoce que esta solución debería ser aceptable para todas las partes y que el Gobierno marroquí está contribuyendo al proceso”, añade. Esta “ambigüedad diplomática” permitirá, en su opinión, que las cosas vuelvan a como estaban antes de la crisis.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

La economía marroquí depende en gran medida de su relación comercial con Europa. De allí proceden el 53,1% de sus importaciones y llega el 66,7% de todo lo que exporta. España es su principal socio comercial, pero también Alemania desempeña un papel importante: exporta a Marruecos por valor de 2.200 millones de euros, tiene casi 300 empresas operando en el país, sobre todo en Casablanca y Tánger, e importantes inversiones pendientes en energías renovables para producir allí hidrógeno verde, el combustible alternativo con el que espera ayudar a reducir sus emisiones en los próximos años.

4.200 millones en ayudas al desarrollo congeladas

Las ayudas al desarrollo se han visto afectadas por los diez meses de relaciones diplomáticas suspendidas. Más de 1.200 millones de euros en subvenciones han quedado prácticamente “congelados”, en palabras del portavoz del Ministerio de Cooperación económica y desarrollo, que dirige la socialdemócrata Svenja Schulze. En total, sumando préstamos destinados a apoyar al tejido empresarial marroquí y ayudas directas, Marruecos ha dejado de recibir de Berlín unos 4.200 millones de euros. Durante la crisis las fundaciones y organizaciones alemanas con delegación en Marruecos (el banco de desarrollo KfW, por ejemplo) prácticamente han suspendido toda su actividad.

Fuentes diplomáticas españolas niegan que una reconciliación entre Alemania y Marruecos vaya a incrementar la presión sobre Madrid, al dejarla sola en su conflicto diplomático con Rabat. “Nosotros tenemos nuestra propia hoja de ruta y no nos afecta lo que hagan otros. La cosa está bastante bien encarrilada, aunque no se pueda anticipar cuándo se producirá la definitiva normalización”, alegan las mismas fuentes, informa Miguel González.

El Gobierno español no ha ido tan lejos como el alemán, que ha calificado la propuesta marroquí de autonomía para el Sahara de “esfuerzo serio y creíble” y “buena base” para llegar a un acuerdo. Sin embargo, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se mostró abierto el pasado martes a contemplar la autonomía como una opción, cuando dijo que España es partidaria de “encontrar una solución a un conflicto que dura ya demasiado tiempo” y subrayó que esta debe ser “justa, política y mutuamente aceptable, dentro del marco de Naciones Unidas”. Pero añadió: “dentro de toda aquella gama de posibilidades que establecen las resoluciones del Consejo de Seguridad”. Es decir, España no exige la celebración de un referéndum de autodeterminación y está dispuesta a aceptar la autonomía si así lo acuerdan las partes y lo bendice la ONU.

A lo que España no está dispuesta, como tampoco Alemania, es a salirse del marco de Naciones Unidas, como hizo Trump con el reconocimiento unilateral de la marroquinidad del Sáhara. Albares se reunió el pasado 4 de diciembre en Roma con el nuevo enviado de la ONU, Staffan de Mistura, que este domingo se ha visto con el jefe del Frente Polisario, Brahim Ghali, en Tinduf (Argelia) en su primera gira regional. Como también hizo con sus antecesores en el cargo, el ministro español ofreció a Mistura en su cita un avión de la Fuerza Aérea española para sus desplazamientos por la zona. Las palabras de Albares sobre el Sáhara, según fuentes diplomáticas, han sido bien acogidas en Rabat, otra cosa es si las considera suficiente o Marruecos pretende obtener de España mayores concesiones que las que ha hecho Alemania.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.





Source link

top