“Siempre la violencia se lleva las personas más amables”, las palabras de los compañeros de colegio del menor de 12 años.
Noticias Bogotá.
Lo sucedido durante la noche del pasado sábado, 26 de marzo, en la ciudad de Bogotá ha generado un dolor incomparable. En el atentado terrorista contra el CAI de Arborizadora Alta, de Ciudad Bolívar hubo más de 35 personas heridas, entre ellas 7 niños (una menor de 5 años en estado crítico) y una pérdida irreparable, la de Daniel Duque.
Él era un menor de 12 años que falleció luego de las graves heridas provocadas cuando se presentó la explosión.
El atentado fue pasadas las 9 de la noche del sábado 26 de marzo
35 personas resultaron heridas
Frente a lo sucedido con el pequeño, durante este domingo 27 de marzo su madre reveló detalles de lo que sucedió.
Lo hizo a través de Noticias Caracol, en donde destacó que su hijo era un niño reconocido y querido en el sector.
Había salido a hacer un mandado
Doña Gloria dijo al noticiero que “Daniel era un niño alegre, muy buen estudiante, siempre ocupaba los primeros lugares en el colegio».
Daniel tenía 12 años de edad
Además era un buen líder al que destacaban los docentes entre sus compañeros, «siempre estaba ahí lleno de alegría, llenaba muchos vacíos, era mi hijo menor”.
Su madre contó que el niño el día de la tragedia salió de su casa porque iba a hacerle un mandado en un tienda frente al CAI.
“Estaba en el lugar y en el momento en el que no debía”, dijo.
Le han hecho homenajes
Luego de lo sucedido, compañeros del pequeño han adelantado diferentes actos en los que han homenajeado al niño.
Durante la mañana de este lunes por ejemplo, se reunieron a las afueras del colegio para recordarlo y pedir justicia.
“Siempre la violencia se lleva las personas más amables”:
Compañeros de colegio de Daniel Steven Duque, víctima mortal de atentado en Ciudad Bolívar, rinden un homenaje a su vida. “Siempre la violencia se lleva las personas más amables”, reflexiona con dolor uno de sus amigos – https://t.co/LueeASgQvIpic.twitter.com/zfvkAFO3sQ
La madre confirmó que el hecho se viene presentando hace casi 4 años, que tanto la Fiscalía como el ICBF archivaron y cerraron las denuncias del padre porque nunca hubo prueba alguna. Contó que en diciembre pasado fue agredida físicamente estando embarazada y ello ha ocasionado inconvenientes en el proceso.
La madre confirmó que el hecho se viene presentando hace casi 4 años, que tanto la Fiscalía como el ICBF archivaron y cerraron las denuncias del padre porque nunca hubo prueba alguna. Contó que en diciembre pasado fue agredida físicamente estando embarazada y ello ha ocasionado inconvenientes en el proceso.
Noticias Cali.
Durante los últimos días se ha conocido un complejo, delicado e indignante caso que a través de redes sociales ha llamado la atención a muchos. La situación está relacionado con una disputa entre los padres de un niño de seis años de edad, la rodean denuncias de agresiones, abusos y dolor familiar.
El caso fue denunciado por Angie Daniela Montoya, madre del menor que en medio de la desesperación que la agobia hace casi cuatro años decidió publicar lo que ha sucedido.
Angie conversó con TuBarco y contó detalles de los hechos.
«El padre usa la ley a su forma»
La progenitora del menor indicó que el señor Miguel C., padre del niño es abogado y asegura que «lo que ha hecho es tratar de acomodarse, camuflarse y usar la ley a su forma desgastando el aparato judicial haciendo todo lo habido y por haber«.
Cuenta que una de esas situaciones están relacionadas con un constante distanciamiento que el hombre «ha creado con mi hijo y ya no me lo deja ver«.
Pero además, cuenta que el padre ha puesto «denuncias ante la Fiscalía por actos sexuales con mi hijo, los cuales se los cierran porque no hay evidencia, no hay ningún delito«.
La denuncia presentado por el padre por presunto abuso sexual
Fiscalía archivó y cerró el caso al no encontrar ninguna prueba, indicó la madre
Precisa que las autoridades han sometido al menor a cistas con psicólogos, psiquiatras forenses «y todos los casos los cierran, tanto en la Fiscalía, como en Bienestar Familiar. Aún así, el señor insiste en no dejarme verlo«.
Denuncia agresión física estando en embarazo
Angie denuncia que durante el pasado mes de diciembre del 2021 se presentó un episodio de agresión física estando en embarazo.
Cuenta que había ido a la residencia de su expareja con la intención de ver a su hijo, sin embargo no se le permitió la visita y se desencadenaron los hechos que denuncia. «Dice que toda la documentación que tengo es falsa y que no dejará ver al niño«.
A continuación uno de los vídeos publicados por la madre del menor el día que denunció el acto de agresión.
La madre tenía la custodia
Como se comentó anteriormente, toda la pesadilla inició hace cerca de cuatro años, «el tema con el niño es que inicialmente yo tenía la custodia y en el divorcio a mí un juez me la dio, pero él calumnió a mis padres diciendo que eran unas personas toxicas para el niño«, dice.
Agregando que el hombre «fue y presentó eso donde se lo admitieron y en un centro de conciliación me dijeron que yo me tenía que ir de la casa. Entonces la cuestión fue que allá me dijeron que tenía dos meses para irme«.
«Como eso fue algo a ‘quemarropa’, yo en ese momento no tenía la forma de irme ya, pues yo estaba organizada aquí en la casa con mis padres y me pasé un poquito del tiempo, entonces el señor empezó a presionar y a decir que si no quería que me pudriera en la cárcel, le firmara un permiso en el que él iba a tener el niño de forma provisional mientras yo nuevamente iba por él cuando ya tuviera el espacio idóneo para tener al niño«, comentó Angie a TuBarco.
Manifiesta que su expareja tiene un «documento de la Notaría 13 con un supuesto permiso, que me explican allá mismo que es únicamente es válido de forma provisional ya que hay un documento del juez y que una vez yo vaya nuevamente por el niño, debo presentar mi custodia de juzgado para que me retornen al niño; pero hasta el sol de hoy no me ha devuelto a mi hijo».
«Nunca le entregué a mi niño de forma indefinida«, cuenta que fue algo que se hizo por la presión de él, ya que «dice que es un abogado y que demanda al que sea».
Por lo anterior expresó que le tocó instaurar otra demanda de custodia «y ya él de forma arbitraria porque me la admitieron en un juzgado, empezó a tomar todas estas actuaciones que fueron meterme falsas denuncias y agredirme«.
Denuncia que tras las agresiones ha presentado complicaciones en su embarazo, se encuentra en riesgo y desde la clínica en donde ha sido atendida le han ayudado en el caso y empezado un proceso desde la misma entidad en contra del padre de su hijo por las denuncias de agresión.
La información presente en esta nota se publica con la autorización de Angie Daniela Montoya.
Matías se habría escapado para la casa de un vecino, donde cayó a una alberca subterránea en el sector de Aeromar, Santa Marta.
Matías se habría escapado para la casa de un vecino, donde ocurrió la emergencia, cayó a una alberca subterránea en el sector de Aeromar, Santa Marta.
Noticias Caribe.
Familiares y vecinos en Aeromar, en Santa Marta, se encuentran conmocionados por la fatídica tragedia en la que un menor de 2 años de edad, murió al caer en una alberca.
Barrio Aeromar – Santa Marta.
El menor se encontraba jugando en su casa cuando «se escapó para la casa del vecino», al llegar se paró encima de la tapa de madera que cubría la alberca.
Ante el peso, la tapa se partió y el menor cayó a la alberca subtérranea.
Los padres del niño empezaron a buscarlo, pero no había respuesta.
Tras ser encontrado, Matías fue sacado por un vecino y al notar que todavía tenía signos vitales, fue trasladado e inmediato a un centro de salud del barrio La Paz en Santa Marta, pero ya era tarde, su ingresó se determinó como «sin signos vitales».
El cadáver de Matías, fue llevado a Medicina Legal de la capital del Magdalena, por la Unidad Criminalística de la Policía Metropolitana.
Allí se determinó que murió por inmersión (ahogado).
“De todas las imágenes que deja la guerra, hay una que se queda clavada en la retina y se repite una y otra vez en el cerebro: la de los niños a los que sus padres suben a un tren con destino a la frontera”, reflexiona la periodista de EL PAÍS Margaryta Yakovenko en este vídeo. Son las víctimas más vulnerables del conflicto entre Ucrania y Rusia, que comenzó hace ya 20 días , y se han visto obligadas a separarse de sus familias o a renunciar a lo único que había ocupado su tiempo hasta entonces: disfrutar de la infancia.
Los cálculos de UNICEF, la agencia de la ONU para la infancia, cifran en 7,5 millones los niños y niñas en Ucrania que se han quedado atrapados en medio del conflicto y que requieren ayuda y protección urgente. De los más de dos millones de desplazamiento que ya ha provocado el conflicto, más de la mitad son menores, de acuerdo con la institución.
Este lunes, el organismo de Naciones Unidas ha elaborado una breve guía explicando las diferentes maneras de ayudar. La Unión Europea, de forma inédita y con la intención de ayudar a las familias que han conseguido huir del país, ha activado la directiva de 2001 que permite a los Estados miembro acoger a un número ilimitado de refugiados procedentes de Ucrania, a los que se garantiza protección y permiso de trabajo. Pensando en los que se han quedado allí, sin embargo, UNICEF recomienda canalizar la ayuda a través de donaciones económicas que permitan hacerles llegar los suministros necesarios.
Cora Mohr empuja el carrito de su bebé de 11 meses mientras pasea por la estación central de Berlín enseñando el cartel que ha improvisado en casa con un rotulador negro: “Una habitación libre para una madre y un niño”. A su alrededor, decenas de voluntarios ayudan a poner en contacto a quienes como ella ofrecen alojamiento con los refugiados ucranios recién llegados que necesitan un lugar en el que quedarse. Mohr, empleada en una empresa de márketin de 27 años, confía en encontrar rápidamente a las dos personas que cree que caben con cierta comodidad en la pequeña habitación del bebé, que ella y su novio han reacondicionado con un colchón recién comprado en Wallapop. En caso de emergencia, podría acoger a alguien más, dice: “No tengo mucho dinero para donar, pero quería ayudar de alguna forma. Es muy triste ver el sufrimiento de las familias ucranias”.
Lo que empezó como un goteo se ha convertido con el paso de los días en un flujo constante de llegadas de trenes a rebosar de mujeres y niños que huyen de la guerra de Ucrania. La necesidad ha transformado esta estación de Berlín en un centro de bienvenida improvisado, donde un ejército de voluntarios ayuda a los recién llegados en todo lo que puedan necesitar. Hay traductores, se sirve comida y bebida calientes, se reparte ropa de abrigo, zapatos, pañales y tarjetas SIM para que puedan comunicarse con sus familias. Ya han llegado a Alemania más de 80.000 personas, pero esta cifra es aproximada y seguramente está infraestimada, porque no hay controles fronterizos en las fronteras internas de la UE.
La estación central de trenes de Berlín se ha convertido en el punto neurálgico de la asistencia a los refugiados que llegan por miles a la capital alemana. Patricia Sevilla Ciordia (Foto: Patricia Sevilla Ciordia)
Junto al lugar donde berlineses, y otros alemanes llegados de ciudades distantes como Aquisgrán, ofrecen sus casas, se ha instalado un pequeño jardín de infancia donde los niños se entretienen con juguetes. El centro de acogida ocupa prácticamente una planta entera de la estación. Franzi, una voluntaria de 16 años, estudiante de secundaria, se encarga de recoger las donaciones, que no dejan de llegar. “Muchos vienen, preguntan qué necesitamos y vuelven al rato con bolsas llenas. Es increíble cómo está respondiendo la gente”. Es su cuarto día seguido en la estación. Vio en la televisión lo que ocurría y no pudo quedarse en casa, relata.
Cora Mohr, de 27 años, ofrece una habitación libre en su casa a refugiados ucranios que llegan a la estación central de Berlín, el lunes pasado.E. S.
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La escena —asegura una voluntaria que lo vivió— recuerda a 2015, cuando más de un millón de personas llegaron a Europa huyendo de la guerra en Siria, sobre todo a Alemania, que acogió a la mayoría de refugiados. Las ONG aseguran estar ahora mejor preparadas, aunque en esta ocasión mucha ayuda se está canalizando por vías informales, en redes sociales, en grupos de mensajería como Telegram, en parroquias y tiendas.
Las infraestructuras públicas de la ciudad empiezan a sobrecargarse, por lo que la estación central de Berlín se ha convertido también en un punto de distribución. A los refugiados que llegan en trenes desde la capital polaca, Varsovia, y que no tienen un destino claro se les ofrecen trenes o autobuses para seguir viaje hacia otros Estados federados. Muchos continúan hacia otros países de la UE o hacia otras ciudades alemanas donde les esperan familiares o amigos. La empresa pública de ferrocarril, Deutsche Bahn, entrega billetes gratuitos.
Estudiantes extranjeros
Pero otros no tienen a dónde ir. Waleed, paquistaní de 22 años, espera en la estación con su mujer y una amiga a que alguien les ofrezca un lugar para dormir. Los tres estudiaban en Kiev y salieron con poco más que lo puesto. Llegan después de tres días de viaje, sin dormir, y contando cómo en la frontera fueron discriminados por no ser ciudadanos ucranios. “Nos dejaban al final de las colas y casi nos quedamos sin subir al autobús”, dice este estudiante de ingeniería aeronáutica.
Voluntarios reparten comida y bebidas a refugiados ucranianos llegados a la estación central de Berlín. Patricia Sevilla Ciordia (Foto: Patricia Sevilla Ciordia)
“Vinimos a Europa para construirnos un futuro y nos encontramos como refugiados de guerra y con un futuro muy oscuro”. Ahora que han dejado atrás las sirenas antiaéreas y los bombardeos, su mayor preocupación es poder acabar la carrera. Lo intentarán en Berlín, asegura, aunque teme que su nacionalidad —su mujer, a la que conoció en Kiev, es tunecina; su amiga, iraní— les dificulte la estancia. La ministra del Interior alemana, Nancy Faeser, aseguró el domingo que el país acogerá a todos los refugiados de la invasión de Ucrania, sin importar su nacionalidad.
Acoger a una familia de seis
Svitlana Savkevych, bibliotecaria de 42 años, llegó a Berlín hace unos días con su hermana, Tatiana, y los hijos adolescentes de ambas. En la ciudad de Avdíivka, en el este de Ucrania, han dejado a su madre, que no quiso abandonar su casa, y a sus maridos que no pueden salir. “Fue una decisión muy difícil”, asegura. Cuando empezó la invasión pasaron varias noches en el sótano de su madre, más caliente que el suyo, hasta que se convencieron de que era mejor huir. Al principio dudaban: llevan años viviendo a pocos kilómetros del frente de la guerra del Donbás y casi se habían acostumbrado a convivir a las puertas de un conflicto armado. La primera etapa del viaje consistió en 36 horas sofocantes en un vagón de tren atestado y con las ventanas cerradas que se iba parando continuamente. “Por la noche se oían disparos”, recuerda.
En Lviv, al oeste del país, durmieron en un gimnasio y, una vez cruzaron la frontera con Polonia en autobús, pernoctaron en una parroquia. Allí les recogió un amigo que les llevó en furgoneta hasta Berlín. En total les costó cinco días. “Volveremos en cuanto sea posible”, asegura convencida Svitlana en el salón de Elena Jerzdeva, que ha acogido por tiempo indeterminado a los seis refugiados en su casa del barrio berlinés de Hansaviertel. Jerzdeva, periodista bielorrusa que lleva casi 20 años viviendo en Alemania, trata ahora de conseguir ordenadores para que los cuatro adolescentes puedan seguir sus clases, y ya les ha buscado un profesor de alemán.
Ayuda espontánea
Como está ocurriendo con muchas iniciativas solidarias en Alemania, los grupos de Telegram y Whatsapp o las páginas web creadas específicamente para apoyar a los refugiados se han convertido en el mejor punto de encuentro. Así se pusieron de acuerdo Oleksii Burlachenko y Thomas Wehner para conducir juntos desde Berlín casi 1.000 kilómetros hasta la frontera entre Polonia y Ucrania. Quedaron en una parroquia en Friedenau, al suroeste de Berlín, donde la comunidad ucrania lleva días recogiendo comida, ropa, medicamentos, hasta colchones. Burlachenko, ucranio de 29 años residente en la ciudad alemana, iba al encuentro de su madre, hermana y sobrina, que huían de Kiev. Wehner, empleado de una consultora, se ofreció a acompañarle y conducir una furgoneta prestada cargada de suministros médicos (batas quirúrgicas, inyecciones, desinfectante) con la que después traer de vuelta a Berlín a quien lo necesitase.
Un voluntario carga en la parroquia de Philippus-Nathanael, en Berlín, cajas de material médico que Oleksii y Thomas van a llevar hasta la frontera de Polonia con Ukrania con un coche y una furgoneta. Patricia Sevilla Ciordia (.)
“Llamé a mi jefe ayer por la noche y le pedí permiso para viajar a la frontera. No me puso ningún problema”, contaba Wehner antes de salir. El viaje se organizó en menos de un día y la carga de los vehículos, en poco más de una hora. Mientras varios voluntarios acarreaban cajas, las donaciones seguían llegando a la iglesia, cedida durante el mes de marzo por la comunidad evangélica a la iglesia ortodoxa ucrania para centralizar la ayuda a los refugiados. “Hemos traído comida y pañales. ¿Dónde lo dejamos?”, preguntaron dos jubiladas a la entrada del templo, cargadas con bolsas de supermercado. “¿Salís para la frontera?”, inquirió un hombre mayor, llevándose la mano a la cartera. Sacó 30 euros y se los dio sin más a Burlachenko. “Toma, para gasolina. Buena suerte”.
“Le compramos el uniforme para que pueda ir bien bonitico, como decimos acá en la tierra, al igual que también los zapatos”, cuenta Ayeyo a sus seguidores.
En redes sociales se conoció la labor que hizo el influencer “Ayeyo Vargas”, con el niño que le ayuda a reciclar a su abuela.
Noticias Pasto.
En el sur de la ciudad, una mujer de 67 años de edad se dedica a reciclar para llevar el sustento a su hogar, pero también tiene un ayudante, su nieto, un menor de edad llamado Ostin David, quien le acompaña en su labor diaria.
Ayeyo Vargas, un influencer que se dedica a realizar contenido para redes sociales en la capital nariñense, fue hasta el lugar de trabajo donde se encontraba Ostin y su abuela.
En esta ocasión, Ayeyo decidió regalarle los útiles escolares y el uniforme para un menor de edad, y Ostin sería el afortunado de recibir la sorpresa.
Cuando el niño se encontraba con una bolsa recogiendo algo de reciclaje, mientras su abuela cargaba un costal y continuaba recolectando en un basurero, recibió la sorpresa.
“¿Qué tal si le digo hoy, que los voy a llevar a comprar el uniforme y los útiles escolares de su nieto?”, les pregunto Vargas.
La mujer sin dudarlo respondió: “Bueno”.
“Venga le ayudamos para que luego pueda venderlo y lleve así un sustento a su familia”, dijo Ayeyo.
La mujer cuenta que se dedica al reciclaje desde que el oficio de los jabonados (lavar ropa a mano en casas) se terminó con la llegada de la lavadora.
Ostin quiere ser fuerte
En camino a la papelería donde comprarían los útiles escolares, Ostin cuenta que quiere ir al colegio para poder estudiar, no sabe las vocales ni escribir.
“¿Por qué quiere ir a estudiar?”, le preguntan al menor, el cual responde que así será fuerte y además contó que quiere dedicarse a ser policía.
“Un policía fuerte y honesto”, dijo.
Al llegar al lugar, la emoción en el rostro de Ostin no pudo pasar por desapercibido, escogió cada cuaderno a su gusto, los útiles que le ayudarían en su estudio y un bolso de Superman.
También Ayeyo quiso regalarle el uniforme del colegio donde iría a estudiar Ostin.
“Le compramos el uniforme para que pueda ir bien bonitico, como decimos acá en la tierra, al igual que también los zapatos”, cuenta Ayeyo a sus seguidores.
Dejando huella
Finalmente, Ostin y su abuelita lo invitaron a su humilde hogar, una casa hecha de tablas de madera, plástico y cartón.
En la vivienda se encontraba el padre de Ostin que entre lagrimas le agradece a Ayeyo Vargas.
“Muchas gracias, de verdad no sabia de donde comprarle a mi hijo sus cositas, he estado muy mal, me dan ganas de llorar”, dijo.
Ostin lució su uniforme nuevo y con sus útiles escolares le agradeció al influencer, quien también contó que el menor iría a estudiar en la misma Institución Educativa en la que Ayeyo estudió.
Una cirugía de rodilla terminó convirtiéndose en su pesadilla.
Noticia Internacional.
La vida de Giovanny cambió radicalmente, el niño de 13 años de edad soñaba con ser futbolista profesional, se preparaba para ello pero una cirugía de rodilla acabó con todo y vive de la caridad de sus conocidos.
Su más grande deseo era mejorar la vida de su familia, comprar una casa digna a sus padres y poder dejar atrás la vida llena de precarias condiciones económicas por la que atraviesan.
Giovanny tiene 13 años de edad.
Soñaba con ser futbolista
Para sus profesores, compañeros y seres queridos en Jalisco, México, Giovanny estaba lleno de talento y estaban seguros que triunfaría. Para ello, debía realizarse una intervención quirúrgica en sus meniscos y corregir una lesión en la rodilla izquierda que padecía.
Con la cirugía podía «dar el gran salto a las divisiones mayores del fútbol de su país»; pero nada fue así, reveló su familia a medios locales.
Quedó en estado vegetal
La operación al joven la iban a realizar en la Cruz Verde de Guadalajara, en Jalisco en México, sin embargo al ingresar al quirófano y al ser aplicada la anestesia, reaccionó de forma negativa.
Su madre contó a Al Rojo Vivo de Telemundo que al menor lo llevaron a diferentes centros hospitalarios pero después de más de un mes de terapia intensiva tuvieron que trasladarlo a su casa, padeciendo un grave daño cerebral.
Manifestó que el doctor dijo “que no lo había operado, que le había dado un infarto y ya se tardaron con él otro rato y yo preguntaba qué pasa y era que le estaba dando otro. Le dieron dos infartos”.
Y agregó que “él ya quedó con estado vegetal, que ya va a quedar así para siempre, no tiene arregló», dijo su mamá en medio lágrimas.
Quedó en estado vegetal.
Por su parte desde el centro médico manifestaron que lo sucedido con el niño se desencadenó por una reacción adversa a la anestesia.
Alegando que continúan trabajando por la recuperación del niño y que era un procedimiento de mucho riesgo.
Además del proceso para restablecer derechos al menor, el ICBF también denunció a la mujer. Autoridades espera que la madre del pequeño haga lo propio.
Noticias Bogotá.
Durante la presente semana se conocieron varias imágenes que generaron indignación en redes sociales. Se trató de un vídeo en el que una mujer golpeaba y maltrataba a un niño de tres años de edad en un supuesto hogar en Soacha.
El vídeo que fue viral, permite ver a la mujer cuando inmoviliza al pequeño, le tapa su boca para que no llore, le grita y hasta amenaza con hacerlo «tomar su vómito».
Lo que ha servido al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, para abrir un Proceso Administrativo de Restablecimiento de Derechos, PARD, en favor de la víctima.
Pero además, llevó al instituto a denunciar penalmente a la mujer que se observa en las imágenes violentando al menor.
Sobre el caso, Lina Arbeláez, directora del ICBF, precisó que la mujer “ofrecía unos cuidados de niños y niñas, a la señora se le puso una denuncia penal. Los equipos de Defensoría de familia le abrieron un derecho de proceso al niño y estamos revisando la situación emocional de los otros niños, para revisar si también eran sujetos de algún maltrato y poder activar las rutas pertinentes”, dijo.
Así fue el indignante caso
Manifestar que se siente rabia e indignación al ver el vídeo en el que el pequeño niño de tres años es violentamente agredido por quien se supone lo cuidaría, es realmente poco.
El hecho fue denunciado a través de redes sociales y Red + Noticias dio detalles del caso.
Las imágenes que se hicieron virales permiten ver inicialmente a una mujer que sujeta violentamente por los brazos a un niño, el menor está de espaldas y ella lo tiene aprisionado.
Tenía al niño agarrado de por sus brazos mientras él gritaba y pedía que lo soltara.
El menor llora, grita, «ayuda, ayuda»…pide que lo suelte pero ello no sucede. Al contrario, la mujer lo toma mucho más fuerte, le pega varias palmadas en sus piernas y lanza varias frases desconcertantes.
«Si se va a vomitar, se toma su vómito», decía mientras con una servilleta en su mano derecha presionaba la boca y nariz para que el pequeño no llorara más.
Todo el indignante episodio se desarrolla ante la mirada atónita de otros niños que también están bajo el cuidado de la mujer.
Quien grabó el hecho y decidió hacer pública la denuncia es una arrendataria de la cuidadora, según el noticiero.
Tenía bajo su cuidado 12 niños
La mujer de acuerdo a lo establecido por Red + Noticias, fue identificada como Liliana M. S., quien tiene en su vivienda un hogar en el que cuida a los hijos de madres cabeza de familia.
Indican que son en total 12 los menores de edad que ésta persona cuida pero que según la Policía no tiene ninguna licencia para ejercer dicha labor.
Además precisaron que no solamente hay una investigación por el evidente maltrato, sino que piden a la madre del menor afectado que denuncie ante la Fiscalía el caso.
#EnVivo | ¡Indignante! En redes sociales circula el video que muestra como una mujer que se dedica a cuidar niños en Soacha maltrata a un menor de edad.
Cloromiro contó que cuando pasaban por el Paso del Comercio, «cuando vemos, la señora venía con el niño y lo agarra y lo lanza al río y luego se tira ella».
Cloromiro contó que cuando pasaban por el Paso del Comercio, «cuando vemos, la señora venía con el niño y lo agarra y lo lanza al río y luego se tira ella».
Noticias Cali.
En Cali no pasa la conmoción entre más detalles se conoce de lo que sería un intento de homicidio-suicidio de un menor de 6 años de edad, por parte de su madre, y uno de los testigos -y héroes- del rescate, Cloromiro, contó por qué lanzó desde el puente al río.
El niño fue salvado de ahogarse en el río Cauca, luego que su madre lo lanzara el pasado martes, a la altura del Paso del Comercio. Sin embargo, aunque inicialmente se había dicho que ella había intentado huir, testigos del hecho aclararon que ella, «también se lanzó al río», en lo que sería un intento de suicidio.
Gente que pasaba por el lugar, al ver la situación, alertaron a la policía y salvaron al pequeño.
El rescate
Cloromiro Largacha, había salido de su trabajo y pasaba con otras personas por el puente en el Paso del Comercio, «la señora venía con el niño, y cuando vemos que lo agarra y lo lanza al río y atrás se tira ella».
Cloromiro habló con Radio Reloj de lo ocurrido.
Él corrió y se asomó y abajo, el niño «estaba braziando (brazada, o manoteando)», intentado no ahogarse.
Un caudaloso Cauca iba arrastrándolo ya, y por eso no lo pensó, se lanzó y lo alcanzó. Lo puso a salvo.
«Es la primera vez», dijo el trabajador desde La Doloroes donde trabaja, al señalar que antes no se había lanzado así a ese río.
La madre, «salió braziando» de aguas del Cauca, dijo.
No está claro si al ver que al niño lo rescataron se arrepintió, o si ella se había lanzado tras él arrepentida de haberlo tirado e intentó salvarlo.
Así habló Cloromiro con Radio Reloj este jueves:
El valiente ciudadano cuenta en las Noticias de #RadioReloj cómo logró salvar al pequeño, luego de lanzarse al río Cauca, igualmente cuenta que la madre del menor, también se había lanzado desde el puente. pic.twitter.com/16G8leRkwZ
Al niño salvado de ahogarse en el río cauca, la policía y bomberos lo atendieron con cuidado. Le revisaron signos vitales, estado de salud, lo cambiaron de ropa, le dieron alimentos.
Fue trasladado a un centro médico y luego Bienestar Familiar asumió su cuidado.
Mientras que la madre, está en proceso de judicialización a disposición de la Fiscalía.
Para ella sin embargo, también se ha pedido acompañamiento psicológico.
«Me parece importante poder revisr la salud mental de esa persona (…), revisar un poco el hecho de la violencia que haya podido vivir, su ansiedad, depresión. Podemos ver que pudo haber una crisis psicótica en ese momento», dijo Edgar Grueso, psicólogo que maneja temas de poblaciones vulnerables de la Secretaría de Salud de Cali.
Hay un llamado de alerta en el país por la salud mental; de mujeres, hombres, niños, jóvenes, adultos, adultos mayores.
El vídeo es desgarrador, el grito y el llanto del niño pidiendo ayuda es impresionante. La agresora es una mujer que se dedica a cuidar niños de madres cabeza de familia y según las autoridades tiene a su cargo al menos 12 menores.
Noticias Bogotá.
Manifestar que se siente rabia e indignación al ver el vídeo en el que un pequeño niño de tres años es violentamente agredido por quien se supone lo cuidaría, es realmente poco.
El hecho fue denunciado a través de redes sociales y Red + Noticias dio detalles del caso.
Las imágenes que se hicieron virales permiten ver inicialmente a una mujer que sujeta violentamente por los brazos a un niño, el menor está de espaldas y ella lo tiene aprisionado.
Tenía al niño agarrado de por sus brazos mientras él gritaba y pedía que lo soltara.
El menor llora, grita, «ayuda, ayuda»…pide que lo suelte pero ello no sucede. Al contrario, la mujer lo toma mucho más fuerte, le pega varias palmadas en sus piernas y lanza varias frases desconcertantes.
«Si se va a vomitar, se toma su vómito», decía mientras con una servilleta en su mano derecha presionaba la boca y nariz para que el pequeño no llorara más.
Todo el indignante episodio se desarrolla ante la mirada atónita de otros niños que también están bajo el cuidado de la mujer.
Quien grabó el hecho y decidió hacer pública la denuncia es una arrendataria de la cuidadora, según el noticiero.
Tiene bajo su cuidado 12 niños
La mujer de acuerdo a lo establecido por Red + Noticias, fue identificada como Liliana M. S., quien tiene en su vivienda un hogar en el que cuida a los hijos de madres cabeza de familia.
La mujer que maltrató al menor.
Indican que son en total 12 los menores de edad que ésta persona cuida pero que según la Policía no tiene ninguna licencia para ejercer dicha labor.
Además precisaron que no solamente hay una investigación por el evidente maltrato, sino que piden a la madre del menor afectado que denuncie ante la Fiscalía el caso.
#EnVivo | ¡Indignante! En redes sociales circula el video que muestra como una mujer que se dedica a cuidar niños en Soacha maltrata a un menor de edad.
En Barranquilla ubicaron a la mujer que fue grabada golpeando fuertemente a su hijo, un bebé porque no quería caminar. Hay indignación.
En Barranquilla ubicaron a la mujer que fue grabada golpeando fuertemente a su hijo, un bebé, porque no quería caminar. El caso generó indignación.
Noticias Barranquilla.
Se confirmó que el bebé que fue duramente golpeado en la calle por su madre en el barrio La Sierrita en Barranquilla este sábado, fue encontrado en casa de su abuela, un vídeo reveló lo ocurrido y la policía y Bienestar Familiar la encontraron.
La mujer llevaba al niño dándole cachetadas, arrastrándolo.
Algunas personas desde una vivienda, le reclamaron a la mujer.
Por lo que se puede apreciar que, el pequeño se rehusa a caminar en la mitad de la calle.
Golpes, gritos, empujones
Y a raíz de ello, la mujer le grita al pequeño, “párate eche, camina” y luego de las palabras lo golpea con la mano.
Seguido de ello, la fémina agarra bruscamente al niño por uno de los brazos y prácticamente lo arrastra por la mitad de la calle.
Sin embargo, el pequeño llorando sin cesar se le suelta segundos después y se queda sentado en la mitad en la carretera. «Con este sipote e’ calor que va a caminar», dicen.
Y la mujer molesta lo grita: “Camina oye”, y de manera más brusca lo vuelve a tomar por el brazo para seguir con el rumbo.
Por tal motivo, los moradores del sector al ver la situación no se aguantaron más y le reprocharon a la mujer por agredir a su hijo de esa manera.
“Llamen a la policía, vas a matarlo, oye no lo estropees así”, fueron los reclamos.
Mientras que una habitante le gritó a la mujer, “para jopear si estás buena” y la respuesta de la madre del pequeño fue, “igual que tu cara de verg@“.
Además, en la publicación también rechazó el maltrato de la mujer, “si así lo trata en la calle, me imagino dentro de la casa, tan solo es un bebé y miren”.
Le llegó la Policía
Autoridades llegaron hasta la casa del bebé, pero no estaban allí y por información obtenida de la comunidad llegaron hasta la casa de la abuela materna.
Allí los encontraron, estaba la mujer con el bebé y sus otra hija.
Tras inspeccionar el lugar y notificar del procedimiento, procedieron a llevarse a los menores.
La Policía informó que este no es el primer proceso que enfrenta la mujer con el ICBF, el otro es por la evasión de su hogar de la otra hija de 7 años de edad -al parecer por maltrato-.
Este caso generó indignación y movilizó a la gente, que llegó a hacer vídeos, fotos, y hasta transmisiones de la llegada de la de la policía a la vivienda.