Tres cuerpos de hombres sin vida hallados dentro de una vivienda, según la Policía del Valle, el micotráfico tendría relación con ese crimen.
Tres cuerpos sin vida, de tres hombres, hallados dentro de una vivienda, según la Policía la banda de alias ‘Ruco’ y ‘El indio’, estaría relacionada con ese crimen por microtráfico.
Noticias Valle.
Se confirmó que en Buga, centro del Valle, hallaron tres cuerpos sin vida dentro de una vivienda en zona rural, tenían heridas de bala y según la Policía, este hecho podría estar relacionado «con retaliaciones, por el control y reacomodamiento de estructuras dedicadas al microtráfico y consumo de estupefacientes».
En este triple crimen, podría estar involucrada una banda de microtráfico, cuyos cabecillas alias ‘Ruco’ y ‘El indio’, fueron capturados hace unas horas.
Es decir, «caídos unos (ya sean presos o muertos), los otros empiezan a ajustar cuentas y a querer controlar el territorio», le dice una fuente a TuBarco.
Una ‘guerra’ por el territorio que preocupa en el Valle del Cauca.
Los tres cuerpos hallados hace unas horas, en una casa en el Corregimiento Chambimbal La Campiña, fueron identificados:
Gabriel Gaudy León A., de 38 años de edad.
Jesús R. M. Castillo, de 20.
Darwin Y. Portales, de 25 años.
Algunas de esas víctimas serían extranjeros, aunque esa información no se ha determinado oficialmente.
Microtráfico en el Valle
Este lunes «se realizó una operación contundente contra una estructura dedicada al microtráfico y homicidio, donde se logra la captura de 11 personas con sus cabecillas», los ya mencionados, informaron desde la Policía del Valle del Cauca.
El fin de semana, el departamento ya había vivido una masacre en zona rural (La María) de El Águila.
Miembros de una misma familia; tres hombres y una mujer, asesinados en su casa, al ser atacados con armas de fuego de corto y largo alcance, en lo que se presume, fue el ataque de un comando. «En un posible ajuste de cuentas por microtráfico».
El caso en investigación, está recibiendo apoyo de la Inperpol y la Policía desde Bogotá.
Junto al Secretario de #SeguridadYConvivencia y @Ejercito_Div3, rechazamos categóricamente este múltiple homicidio. De acuerdo a las investigaciones con la @FiscaliaCol, se responsabiliza a los grupos delictivos ‘Los Flacos’ y redes de apoyo al terrorismo ‘Ernesto Che Guevara’. pic.twitter.com/RiBi8182A3
— BG. Pablo Ferney Ruiz Garzón (@Region4Policia) March 26, 2022
El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, junto a la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, la semana pasada.RUSSIAN FOREIGN AFFAIRS MINISTRY (EFE)
Un día Nicolás Maduro asegura su apoyo irrestricto a Vladímir Putin en Ucrania. Al otro, modera su respaldo y llama al diálogo entre los dos países en conflicto, justo después de recibir en Miraflores a la delegación estadounidense de más alto nivel que visita Venezuela desde 1999. Cuatro días después, su vicepresidenta, Delcy Rodríguez, se hace fotos con el canciller ruso, “el amigo Serguei Lavrov” en Turquía, en un encuentro en el que, aseguraron, hablaron sobre sus relaciones bilaterales. Así comienza Venezuela un juego a dos bandas en el terreno internacional.
El vuelco que ha dado la geopolítica mundial en el último mes sin duda abre una ventana de oportunidad a Maduro. El chavismo surfea la ola de la crisis por la invasión rusa a Ucrania para intentar mejorar su posición, después de años arrinconado por las sanciones económicas de Washington y los señalamientos de violaciones a los derechos humanos por las que le espera una investigación en la Corte Penal Internacional.
La reunión del 5 y 6 de marzo entre representantes de la Administración de Joe Biden y Nicolás Maduro sorprendió a todos. Ambas partes han reconocido que discutieron asuntos de “seguridad energética”. Tras el encuentro, el chavismo ha enviado alguna señal sobre peticiones que insistentemente ha hecho Estados Unidos. Anunció que retomará las negociaciones en México, de las que se levantó después de la extradición del empresario Álex Saab, acusado de lavado de dinero y señalado como testaferro de altos cargos del Gobierno, un tema que no ha vuelto a ser mencionado, especialmente desde que se supo que el colombiano estaba colaborando con la DEA desde 2018. También liberó a dos estadounidenses detenidos arbitrariamente, en respuesta a una negociación que llevaba meses empujando el enviado especial para rehenes Roger Carsten.
Pero un objetivo ulterior de este acercamiento tiene que ver directamente con el contexto energético, en el que Rusia, uno de los principales productores de petróleo del mundo, ha sido vetado por Estados Unidos y Reino Unido. La nación norteamericana era el mejor cliente —comprador seguro y buen pagador— que tenía Venezuela en la venta de petróleo hasta que en 2019 se impuso el embargo.
En ese convulso año en el que Juan Guaidó desafió al chavismo y logró un reconocimiento internacional como presidente interino, Maduro hizo movimientos para blindarse. Uno de ellos fue mudar la sede que tenía PDVSA en Europa de Lisboa a Moscú. Un año después, Washington respondió con la aplicación de sanciones a Rosneft —el puntal petrolero de Putin, una compañía estatal con capital privado ruso— por ignorar el veto que había puesto sobre las transacciones con PDVSA. Los rusos no tardaron en retirar sus inversiones en Venezuela y marcharse, pero siguieron asumiendo un importante rol en la arquitectura comercial de la venta del sancionado petróleo venezolano.
“La soluciones que ofrecía Rusia con la comercialización del crudo, alguna que otra inversión y el lavado de activos ya no están en la mesa”, señala el internacionalista Andrei Serbin, especializado en temas de defensa. “Pero Venezuela pasó de ser el socio más aislado de Rusia al menos aislado en este momento”, agrega el analista, para quien el renovado vínculo con Estados Unidos no significa un deslinde total de los rusos, sino una instrumentalización de la relación.
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Estados Unidos ha tratado de bajarle el volumen a uno de los asuntos discutidos con Maduro: la posibilidad de que Venezuela vuelva a ser su proveedor de crudo y tome el mercado que suplía Rusia, apenas 1% de su consumo y 3% de sus importaciones. Otro de los temas discutidos ha sido la reapertura de los vuelos entre ambos países, que ayudaría a salir de parte de su aislamiento al país sudamericano.
Esta vuelta a las relaciones comerciales podría ocurrir a partir del levantamiento de sanciones o la emisión de licencias especiales a empresas como Chevron para retomar las operaciones en cuatro campos petroleros en el país sudamericano; también a la petrolera india Reliance que ha hecho una fuerte inversión en cabildeo para obtener permisos para seguir comprando crudo merey a PDVSA. Esta es una opción que podría considerar Washington ante el actual descalabro del mercado energético mundial y lo que esto puede suponer para la política interna estadounidense por el alza de los combustibles.
“Desde que Biden asumió el poder ha habido una aversión a tomar una posición activa o relevante sobre lo que llaman el expediente Venezuela”, apunta el abogado Mariano de Alba, especialista en Derecho Internacional. “No hay decisión fácil y rápida sobre Venezuela y en el Congreso hay importantes figuras en ambos partidos que ven con malos ojos esto que está ocurriendo. Reunirse con Maduro tiene un costo político. El descontento no va a cambiar, pero Biden tiene que asumir el riesgo y dar la impresión de que está haciendo cosas para que la gasolina no suba a precios exorbitantes de cara a las elecciones de medio término”.
Maduro también tiene un serio problema interno que resolver. Debe lograr una notable mejora económica de aquí al 2024 para asegurarse ser candidato del chavismo en las presidenciales de esa fecha, para lo que necesita no solo los votos de los venezolanos sino el apoyo dentro de su coalición, donde hay quienes ponen en entredicho la fuerza de su liderazgo para asegurar la permanencia en el poder.
Las elecciones regionales del 21 de noviembre de 2021, pero sobre todo la repetición de las del Estado de Barinas, el feudo de los Chávez, han sido un plomo en el ala para Maduro. Pese a todo el esfuerzo y el derroche de recursos, perdieron esa importante plaza, “por lo que en el chavismo hay mucho temor de lo que pueda ocurrir en 2024″, apunta De Alba.
“La gran apuesta de Maduro fue aumentar los vínculos con Rusia, China, Irán, Turquía, pero los resultados no se han dado a la velocidad que se esperaba. Ahora su aliado más importante está en una situación bastante complicada y de largo plazo”, señala el también asesor sénior de International Crisis Group. “Maduro no tiene la intención de traicionar a Putin, sino explorar qué réditos puede sacar de este acercamiento con Estados Unidos, haciendo las menores concesiones posibles, aumentando los ingresos y terminando de enterrar al Gobierno interino de Juan Guaidó para llegar a una mejor posición en 2024″.
Aun así, de Alba advierte que esta relación que apenas inician Venezuela y Estados Unidos es frágil y dependerá también de los avances que puedan darse en México. “Va a ser una relación tensa, porque hay muchos enemigos del proceso”. Todo está por verse en el turbulento escenario geopolítico mundial.
Maduro tiene que construir una narrativa sobre el punto medio y maniobrar con las fisuras que pueda generar este paso después de años de retórica antiamericana. Dentro de las facciones de poder del chavismo el impacto ha tenido distintos tenores. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, asiduo viajero a Moscú, se ha sumado a la tesis del diálogo y ha condenado la aplicación de sanciones a Rusia. Diosdado Cabello, cabeza del Partido Socialista Unido de Venezuela, inicialmente desdijo a Maduro sobre el regreso a las negociaciones y en los últimos días ha señalado que “Venezuela tiene el petróleo que Estados Unidos necesita, pero tienen que pagarlo”. Desde la Asamblea Nacional, plegada a Maduro, diputados chavistas lanzaron proyecciones sobre que, si se levantan las sanciones, para mediados de año PDVSA podría vender crudo a Estados Unidos y Europa.
En tiempos de Hugo Chávez se comenzó a forjar la relación Rusia-Venezuela. Las primeras inversiones se centraron en la construcción de viviendas y la venta de armas y suplementos militares. Una eterna promesa de esta alianza ha sido el levantamiento en Venezuela de la primera fábrica de fusiles kalashnikov de América Latina, ofrecida en 2001 y que el Gobierno ruso aseguró el año pasado que podría inaugurarse este 2022. Chávez también intentó proveer a Rusia de flores venezolanas como las orquídeas, calas y gerberas. Este negocio germinó en una mesa en Moscú adornada con lirios en la que estaban reunidos los dos mandatarios, pero se marchitó rápidamente. “¿Esas flores de dónde vienen?” le preguntó Chávez a Putin, contó Nicolás Maduro años atrás, cuando el líder bolivariano estaba recién fallecido y el sucesor rearmaba sus alianzas.
Tanto Serbin como el politólogo Jonathan Benavides, especialista en geopolítica de Rusia, coinciden en que esta alianza se ha sobreestimado y el valor agregado que daba el Kremlin a Maduro ya no está tan claro. “La presencia rusa en Venezuela está centrada en instancias de soporte técnico para el material militar, capacitación y entrenamiento y apoyo operativo en los sistemas de defensa antiaéreo y el uso de drones. Pero no hay bases militares rusas en Venezuela”, apunta Serbin.
Para Benavides la presencia rusa en Venezuela ha sido más de discurso para alimentar las tensiones con Occidente. “Es la amenaza creíble de que están tocando el patio trasero de Estados Unidos, así como ellos se han metido en el de Rusia”, señala el profesor universitario. “Es una alianza estratégica para molestar a Estados Unidos”. Pero agrega que en términos de intercambio comercial, Rusia provee 80% del trigo que consume Venezuela. La guerra podría significar una escasez del rubro en un país que ya arrastra una crisis alimentaria, dentro de la emergencia alimentaria mundial que han pronosticado que traerá el conflicto en Ucrania.
“Hay temas que había que hablar con Rusia”, comenta Benavides sobre la reunión entre Delcy Rodríguez y Serguei Lavrov. La más importante es el movimiento del dinero de la venta del petróleo venezolano que está en bancos rusos sancionados por Estados Unidos. También otros asuntos como el futuro de la oficina de la estatal Conviasa en Moscú que había anunciado el aumento de frecuencias a la capital rusa y de la sede de la PDVSA. El analista político también apunta a una segunda tesis para explicar este encuentro justo después del que tuvieron con Washington. “Es posible especular que se esté usando a Venezuela como un canal de comunicación entre las dos potencias y es válido hacerlo porque en todas las guerras puedes estar en conflicto armado en la calle y en las oficinas estás buscando canales de contacto”.
Un panfleto que está circulando en Tuluá y el centro del Departamento ha aumentado la zozobra entre las comunidades del corazón del Valle.
Las Farc en armas, que en la región se autodenominan compañía Adán Izquierdo, con presencia en el municipio de Tuluá le habrían declarado la guerra a las demás estructuras criminales que hoy operan en el municipio corazón del Valle, en el centro del Departamento.
Así se desprende de un panfleto que está circulando en zona, y que algunas entidades oficiales presumen no es falso porque conserva la estructura de otras comunicaciones de esta estructura criminal, quienes indican que les disputarán el control territorial a las estructuras de alias ‘Pipe’, alias ‘Care Gallo’, alias ‘Porrón’, alias el ‘Mexicano’ y alias ‘El Indio.
En la comunicación afirman además que las anteriores estructuras criminales tienen el control del microtráfico y la extorsión, actividades para las que utilizan el desplazamiento forzado y el homicidio, además de crear fronteras invisibles en detrimento de la comunidad tulueña.
Panfleto que sería de la disidencia Adán Izquierdo de las Farc aumentó la zozobra en Tuluá.
Lo más grave de este panfleto es que señalan que estas bandas trabajan con la complacencia y complicidad de autoridades locales. Este medio consultó varias fuentes y pudo establecer que la disidencia Adán Izquierdo tiene presencia en el barrio La Santa Cruz de Tuluá con milicianos urbanos, quienes serían los responsables de la quema de vehículos en la doble calzada y además habrían pintado grafitis alusivos a las Farc-EP.
Otra fuente que pidió omitir su nombre, agregó que entre los miembros de la Fuerza Pública y Policía Nacional en el municipio, incluidos los oficiales, hay inconformidad por la falta de apoyo de la Administración Municipal, “nos sentimos solos”, habrían expresado al interior de la institución policial.