Mostrando entradas con la etiqueta Politica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Politica. Mostrar todas las entradas

Rechazo las afirmaciones cobardes, irresponsables e injuriosas del presidente del Senado, Juan Diego Gómez, en las que me relaciona con el ELN y otros grupos al margen de la ley", así inicia el comunicado publicado por Francia Márquez en su cuenta de Twitter que hace referencia a las acusaciones, carentes de evidencias, del senador conservador.

La aspirante a la Vicepresidencia de la República por el Pacto Histórico anunció que sus abogados instaurarán las acciones legales "correspondientes" en contra de Gómez, quien hace unos días expresó lo siguiente, sin presentar pruebas, sobre Márquez: "Les quiero decir que tengo en mi poder un video del 28 de marzo, en el que un medio informativo del ELN apoya su candidatura". La caucana aseguró que Gómez "utiliza su investidura" para agredirla y "poner en riesgo" su vida la de las comunidades que representa.

También, lo hizo responsable de lo que pueda sucederle a su familia, a su comunidad y a su equipo de trabajo. "Colombia, no tengo ni he tenido vínculos con grupos armados ilegales. Mi causa ha sido cuidar la vida, la paz y el respeto por los derechos humanos de todas, todos y todes", añadió la aspirante vicepresidencial.

Además, Márquez rechazó "cualquier apoyo o mención del ELN para nuestra campaña". Ella afirma que esta le pertenece a un "pueblo que clama por la paz" y jamás aceptarán que se utilicen la guerra y el miedo para "imponer sus ideas o propósitos". Sentenció el comunicado asegurando que continuará en búsqueda de representar a mujeres, jóvenes y comunidades que, según explica, ven en sus ideas "el camino seguro para vivir sabroso".

Anteriormente, la candidata a la Vicepresidencia por el Pacto Histórico había manifestado: "Cobardemente, el Presidente del Congreso me puso la lápida encima".

 

La última encuesta del Centro Nacional de Consultoría, realizada para el Noticiero CM& y que consultó a 1.965 ciudadanos, desde el 4 de abril hasta este jueves 7, señala que Gustavo Petro y Federico Gutiérrez pasarían a la segunda vuelta presidencial con el 34 % y 23 % de la intención de voto, respectivamente.

La muestra, que consultó telefónicamente a personas de los 24 departamentos con mayor población y Bogotá, arroja estos resultados a la pregunta 'Si las elecciones a la Presidencia fueran el próximo domingo, ¿por cuál de ellos votaría?': Petro (34 %); Fico (23%); Rodolfo Hernández (12 %); Sergio Fajardo (9 %); Ingrid Betancourt (2 %) y John Milton Rodríguez (1 %). 

Enrique Gómez y Luis Pérez no registran intención de voto en esta encuesta.

No sabe- No responde (12 %); el voto en blanco (4 %); Ninguno (2 %) y Otro (1 %) completan el 100 por ciento de las respuestas.

En el escenario de una segunda vuelta entre Petro y Fico, las diferencias se acortan sustancialmente. Así, el candidato de izquierda obtendría un 41 por ciento de los votos, frente a un 39 % del candidato de Equipo por Colombia. 

Dado el margen de error y el nivel de confianza de la muestra --2,2% y 95 %, respectivamente--, para la segunda vuelta habría un empate técnico (ver ficha de la encuesta). Es la tercera encuesta que habla de un empate técnico en segunda vuelta entre estos dos candidatos.

El voto en blanco se ubicaría alrededor del 6 %, mientras que un 7 por ciento de los encuestados respondió que no votaría por ninguno de los dos. El Centro Nacional de Consultoría también indagó la intención de voto de los colombianos si el escenario fuera entre Petro y Rodolfo Hernández y entre Petro y Sergio Fajardo (si bien hay que recordar que en esta encuesta, como en otras recientemente reveladas, el candidato que obtendría el pase a segunda vuelta sería Gutiérrez).

En esas llaves también se daría el empate técnico: Petro, con 40 % frente a un 38 % de Rodolfo Hernández, y Petro 39 % frente a un 38 % de Fajardo. En una eventual segunda vuelta entre el candidato del Pacto y Hernández, habría un 4% de votos en blanco y un 10 por ciento de los colombianos que no votarían por ninguno de los dos.

Cuando la llave es Petro-Fajardo, el voto en blanco quedaría en un 6 % y, de nuevo, uno de cada diez no votarían por ninguno de los dos. Un dato revelador en la encuesta del Centro Nacional de Consultoría es que la Colombia Humana- Pacto Histórico aparece como la colectividad política con la que más consultados se sienten identificados, con un 18 %. El liberalismo (8 %); el Centro Democrático ( 5 %); el conservatismo (4 %) y la Alianza Verde (3 %) siguen en esa lista.

Pero la mayoría de los encuestados, 30 de cada 100, aseguró que no se identifica con ningún partido.

Ficha técnica


 


PERSONA NATURAL O JURÍDICA QUE LA REALIZÓ: Centro Nacional de Consultoría S.A.
PERSONA NATURAL O JURÍDICA QUE LA ENCOMENDÓ: CM&
FUENTE DE FINANCIACIÓN: CM&
UNIVERSO EN ESTUDIO: Mujeres y hombres mayores de 18 años residentes en los municipios de Colombia y con intención de votar en las próximas elecciones
DISEÑO DE MUESTREO: Probabilístico estratificado en dos etapas con selección de encuestados por Muestreo Aleatorio Simple. La estratificación separa las ciudades principales del resto de municipios en cada región. En la primera etapa de muestreo se seleccionaron municipios y en la segunda etapa de muestreo se seleccionaron hogares a partir del marco de muestreo (directorio telefónico). Se encuestó a una persona adulta dentro del hogar. Las regiones geográficas conformadas fueron: (1) Bogotá: Bogotá D.C.; (2) Caribe: Atlántico, Bolívar, Cesar, Córdoba, La Guajira, Magdalena y Sucre; (3) Central: Antioquia, Caldas, Quindío, Risaralda, Huila y Tolima; (4) Oriente: Arauca, Boyacá, Casanare, Cundinamarca, Meta, Norte de Santander, Santander; (5) Pacífico: Cauca, Chocó, Nariño, Valle Del Cauca
TAMAÑO DE MUESTRA: 1.965 casos en 66 municipios de Colombia
MARGEN DE ERROR Y NIVEL DE CONFIANZA: Margen de error de 2,2% y 95% de confianza
TEMAS A LOS QUE SE REFIERE: Intención de voto por los candidatos a la presidencia de Colombia
PREGUNTAS QUE SE FORMULARON: 6 preguntas
PERIODO TRABAJO DE CAMPO: 4 a 7 de abril de 2022
CANTIDAD DE ENCUESTADORES Y MÉTODO DE SUPERVISIÓN: Participaron 60 encuestadores y el método de supervisión fue monitorización del 10% y revisión digital de 17%
TÉCNICA DE RECOLECCIÓN: Encuesta telefónica en hogares

 

"Si agarras un sapo, lo pones en una olla con agua y llevas al fuego, observarás algo interesante: el sapo se adapta a la temperatura del agua, permanece dentro y continúa adaptándose al aumento de temperatura.

Pero cuando el agua llega al punto de ebullición, al sapo que le gustaría saltar de la olla, no puede. Porque está demasiado débil y cansado debido a los esfuerzos que ha realizado para adaptarse a la temperatura.

Algunos dirían que lo que mató al sapo fue el agua hirviendo... en realidad lo que mató al sapo fue su incapacidad para decidir CUÁNDO saltar.

Así que deja de "adaptarte" a situaciones equivocadas, relaciones abusivas, amigos parásitos y muchas otras cosas que te "calientan". Si continúas adaptándote, corres el riesgo de "morir" por dentro.

Se afirma que todo cambio es estresante por definición, ya que aunque sea bien recibido altera la estabilidad. Y plantea que todos podemos regular el grado de estrés, manejando la cantidad de cambios que estamos dispuestos a tolerar. 

La estructura política de la Colombia, tras décadas de gobierno, se asemeja ahora a una olla de agua tibia donde demasiadas ranas llevan felizmente aturdidas mucho tiempo. La actual situación, sin embargo, reclama de una olla en ebullición, de la que se aparte lo quemado y donde los políticos que queden no paren de dar saltos.


 

Por: Cecilia López Montaño - Ricos, clase media, pobres, todos tienen miedo: Petro, concilie con la clase media, aclárele a los poderosos; Gutiérrez, muestre que está listo para manejar el país

Si algo está caracterizando esta etapa preelectoral es el físico pánico que cunde en el país. Y lo más grave es que se está convirtiendo en agresividad cuando se sospecha que otros no comparten las razones del miedo. No se sabe si la profunda desconfianza que existe sobre la transparencia de los resultados de la votación le agrega elementos adicionales a este preocupante estado de ánimo de los colombianos. Por ello puede resultar sano mentalmente entender los distintos tipos de pánico y las posibles razones que los explican.

El más obvio y por ende el más agresivo es el de los que han manejado el poder y han sido mimados por los últimos gobiernos, especialmente aquellos con el sello de Uribe. Es tal el susto que como afirma Daniel Coronell, ese sector liderado por el simulacro de revista que es Semana, medio que le dedica carátula a reducir precisamente ese sentimiento, llega hasta la manipulación de datos de encuestas sobre resultados presidenciales. La verdad es que el país sensato que es la mayoría es menos tonto de lo que esos periodistas se imaginan. Aun a los que les gusta ese resultado saben que es maniobrado. Este pavor lo genera la alta posibilidad de que Petro sea presidente. La histeria ha llegado a tal nivel que los amigos ricos preguntan si les van a expropiar sus numerosas propiedades y el contagio ha llegado hasta tal exageración que algunos creen que les van a quitar la moto. Háganme el favor. ¿Se imaginan a Petro rodeado de los millones de motos de este país y además de apartamentos, casas fincas, etc.?

________________________________________________________________________________

Se le ha dicho a Petro hasta la saciedad que no deje propuestas sin aclarar las interpretaciones que no corresponden porque está dando lugar a que esa ola de pánico contamine a las clases medias

________________________________________________________________________________

Tres comentarios: primero se le ha dicho a Petro hasta la saciedad que no deje propuestas sin aclarar las interpretaciones que no corresponden porque está dando la oportunidad de que esa ola de pánico contamine a las clases medias que hoy también parecen temerle.

Segundo, es necesario aceptar aclaraciones y recciones de quienes tratan de compensar la postura del candidato mostrando los errores y exageraciones que hacen carrera. Tercero, ¿qué han ganado quienes han manejado el poder durante estos años y por qué se sienten tan vulnerables? Ganancias legítimas no pueden perderse porque algo queda del Estado Social de Derecho que somos. Este gobierno ha hecho todo lo posible por debilitarlo, pero no ha podido.

El otro gran grupo en pánico es el que lo conforman todos los que temen un segundo capítulo igual o peor que el gobierno de Duque. Uribe detrás, ignorancia sobre el país, clientelismo y corrupción y equipos mediocres llenos de personas que nunca han debido llegar a ocupar altas posiciones gubernamentales. Qué tal otra señora Abudinem, otro Molano y otro mingobierno de cuyo nombre es difícil acordarse porque es una sombra. Lo que sí parece es que otra Martha Lucía como vicepresidente es difícil, por fortuna, porque los candidatos a esa posición tienen mejor actitud y algo más de humildad. Ese pánico a que un Duque repita presidencia, que no ha podido despejar Federico Gutiérrez, está más que justificado así algunos del primer grupo se hagan los locos con tal de que Petro no gane.

Pero que pasa con el 72 % de la población que es pobre o vulnerable. Ellos también tienen miedo, pero lo compensan porque saben que es propio del cambio y esa posibilidad que anhelan sí la ven con Petro. La esperanza de que por fin sean una prioridad los lleva a aceptar que seguramente sufrirán, como ellos mismos afirman, pero esperan ver un realidad que los tome en cuenta. Pero también tienen miedo.

A esta combinación de miedos se le suma la carga de intolerancia que pulula en las calles, en los encuentros de amigos, hasta el punto de que volvemos a creer que el confinamiento esta vez voluntario es una salida para aquellos que ya conocen hasta donde lleva este miedo, cuando se trata de discutir sobre los resultados de la campaña presidencial.

El mensaje es para los 2 candidatos que puntean: Petro, concilie con las clases medias porque con los poderosos solo trate de aclara para reducir su histeria. A Federico Gutiérrez, deje de limitarse a atacar a Petro y demuestre algo que todavía no es claro para muchos, es decir que usted sí está listo para manejar este país. Y a los demás, no pierdan su tiempo.

 

Correo Electrónicocecilia@cecilialopez.com

Por: Fernando Dorado. Para quienes no conocen la estructura del Estado colombiano es difícil comprender lo importante que es acceder a la presidencia de la república. No es un asunto menor [1]. Por ello en este país la oligarquía y la casta política tradicional no duda en hacer hasta lo imposible —fraude o asesinato— para evitar que los sectores populares puedan elegir a uno de los suyos en ese cargo. Ellos saben que un ejercicio de ese tipo puede ser una válvula que desencadene un movimiento social y político que ponga en peligro muchos de sus privilegios históricos. Son conscientes del grado de pobreza, desigualdad, inequidad e injusticia que existe en este país y temen que un gobierno democrático sea rebasado o superado por una avalancha de tipo popular.

No obstante, la actual dirigencia progresista sabe que los cambios estructurales no se pueden realizar de un día para otro. Son conscientes que el camino insurreccional nos llevaría a nuevas guerras, al bloqueo imperialista y a la derrota. Y por ello, se plantean construir a mediano plazo un futuro común con los trabajadores y pueblos latinoamericanos, una economía productiva y sostenible (social y ambientalmente) y una democracia participativa como instrumento político.

Es importante subrayar que en la mayor parte del territorio colombiano subsiste una dominación colonial en donde los herederos de la vieja aristocracia terrateniente y esclavista utilizan al Estado para controlar a la población mediante una especie de clientelismo burocrático, corrupto y mafioso, que interviene en todos los aspectos de la vida económica, social, política y cultural de las gentes.

En las regiones donde el desarrollo capitalista ha reducido ese control (Bogotá, Cali y otras ciudades), y en las zonas en donde las comunidades campesinas, indígenas y afros han construido procesos de organización popular (Nariño, Cauca, Putumayo, parte del Tolima, Huila y Boyacá, etc.), se ha transitado por caminos de emancipación social. En otras regiones, especialmente las golpeadas por las Farc, ese control se mantiene, aunque se observan avances libertarios sustanciales.

Sin embargo, se debe señalar que la violencia ha sido la herramienta preferida por la casta dominante colombiana para impedir el avance de los trabajadores y los pueblos. Desde siempre esa oligarquía terrateniente de origen esclavista (que hoy es una oligarquía financiera transnacional) ha usado la provocación violenta para generar alzamientos prematuros, para aislarlos y golpearlos, y así, ha desaparecido a los dirigentes populares mediante la persecución y el asesinato selectivo.

Lo hicieron durante la revolución comunera (1781), en los primeros años de la guerra de independencia (1810-13), en la época de las sociedades democráticas y la acción del general José María Melo (1854), en los tiempos de la “guerra de los mil días” (1899-1902), durante las huelgas “salvajes” de finales de la década de los años 20s del siglo XX (masacre de las bananeras), y antes y después de asesinar a Jorge Eliécer Gaitán (1948). Ha sido la constante en nuestra historia.

Hoy, luego de 70 años de conflicto armado, en donde esa oligarquía consiguió instrumentalizar la acción de las guerrillas insurgentes para impedir la organización y la acción masiva de los sectores populares, se están presentando las condiciones para dar un salto de calidad, emulando en parte a los pueblos latinoamericanos vecinos, pero a la vez, tratando de superar esas experiencias con base en una serie de acumulados históricos que es necesario valorar y precisar [2].

Por ello, la dirigencia progresista y de izquierda ha diseñado una estrategia para acceder por vías pacíficas a la presidencia de la república, establecer un “gobierno de transición” hacia la democracia y la paz, e iniciar un proceso tranquilo y paciente de transformación de la sociedad, que incluye el concepto del “buen vivir” o el “vivir sabroso” que ha planteado Francia Márquez. “Convertir a Colombia en una potencia mundial de la vida”, es su consigna principal.

Es indudable que hoy tenemos una extraordinaria dupla de dirigentes que encarnan lo mejor de nuestro pueblo. Petro y Francia representan lo más avanzado de los trabajadores, mujeres y jóvenes de nuestras ciudades y de las comunidades campesinas, indígenas y negras, que han desarrollado durante las últimas dos (2) décadas luchas sociales de gran importancia regional y nacional [3]. Su propuesta programática recoge esas causas y plantea las principales soluciones.

La coyuntura de la primera vuelta y cómo ampliar la coalición

En esta coyuntura el Pacto Histórico afronta un problema táctico. Para derrotar al candidato “uribista-duquista” (Fico Gutiérrez) se necesita sumar por lo menos 6 millones de nuevos electores con relación a lo obtenido el 13 de marzo/22. Y, a pesar del extraordinario entusiasmo y de la enorme mística que ha desatado la candidatura a la vicepresidencia de Francia Márquez, todos son conscientes que para obtener el triunfo en la 1ª vuelta se debe ampliar la coalición.

En ese sentido, aunque la mayoría de los dirigentes del Pacto Histórico tienen claro que se deben hacer esfuerzos para obtener el apoyo del Partido Liberal, no todos sus integrantes entienden la importancia de esa tarea.

Es evidente que mientras César Gaviria sea su líder (expresidente que implementó las políticas neoliberales en 1990), tendrán que hablar con él y llegar a acuerdos. Es bueno tener en cuenta que una parte de los senadores liberales elegidos y la mayoría de los representantes a la Cámara liberales (electos) ya están con Petro, en parte, forzados por las bases sociales o por su propia convicción, pero el significado de un apoyo oficial es muy importante.

Las llamadas líneas rojas que ha colocado Gaviria no tocan en lo esencial las reformas planteadas por el Pacto Histórico como son los cambios a las EPS, fondos de pensiones privados, reforma tributaria progresiva, industrialización del aparato productivo, etc. Además, no se ha pensado impulsar una Constituyente debido a que la Carta Política de 1991 tiene un margen de desarrollo por vía legislativa, y menos se va a proponer la reelección presidencial (que fue propuesta de Uribe), que son asuntos que preocupan a algunos sectores del liberalismo.

Es más, hacer público esos posibles acuerdos -así Gaviria le saque el cuerpo a la alianza- es beneficioso para el Pacto Histórico por cuanto se envía un mensaje de tranquilidad a un conjunto de personas que militan en diferentes partidos o que no militan en ningún partido pero que pueden ser influenciados por las campañas engañosas y las mentiras que utilizan los contradictores de Petro para meter miedo con base en las supuestas pretensiones autoritarias y antidemocráticas del candidato del Pacto [4].

Igualmente, llegar a acuerdos con los liberales no implica que el Pacto Histórico se someta a la voluntad de sus aliados, pero si le garantizaría una gobernabilidad suficiente a un eventual gobierno de Petro. Lo principal que se debe entender es que un “gobierno de transición” requiere de una gran convergencia política y social para consolidar la paz, fortalecer la participación democrática, y avanzar —con calma y tranquilidad— hacia los cambios que nuestro pueblo necesita y requiere.

Es clave comprender que el hecho de buscar un acuerdo con esos sectores “tradicionales” es también un mensaje público sobre el talante democrático del Pacto Histórico y sus candidatos. Y no es un asunto menor cuando los contradictores de derechas y guerreristas tratan de posicionar la idea —como lo lograron hace 4 años (2018)— de que “Petro es una amenaza para la democracia colombiana”, y ante la posibilidad cada vez más cercana de su triunfo electoral, han iniciado una campaña agresiva que incluye amenazas y llamados a “armarse” para defender la libertad.

El triunfo del Pacto Histórico está cada vez más cerca pero su dirigencia no puede dejarse provocar, aislar o tensionar. La alegría y la creatividad que ha mostrado nuestra juventud en las movilizaciones sociales debe seguir estando al frente de la campaña electoral como garantía de victoria.


[1] El régimen “presidencialista” en Colombia le otorga un enorme poder a quien lo ejerce, dado que tiene en sus manos una serie de herramientas para colocar a los demás poderes (legislativo, judicial, público y electoral) bajo su tutela. Los denominados “cupos indicativos” o cuotas parlamentarias, le da una gran capacidad para cooptar a senadores y representantes a la Cámara, y la forma como se eligen los magistrados, fiscal, procurador, contralor, defensor del pueblo y otros órganos de control, le permiten incidir en forma determinante en su selección, elección y nombramiento.

[2] Existen acumulados organizativos entre las comunidades indígenas, negras y campesinas, en sus luchas medio-ambientales y en defensa del territorio; también están en construcción nuevos procesos de organización entre los jóvenes, las mujeres, y los profesionales precariados de las ciudades; y existen importantes experiencias productivas entre los pequeños y medianos productores agropecuarios. Además, el hecho de contar con una Constitución Política relativamente avanzada, nos libra de caer en el “fetichismo de la Ley” y nos coloca en la tarea práctica de combinar la institucionalidad existente (así sea colonial y capitalista) con las acciones propias y concretas de la gente.

[3] En 2008 la Minga Social y Comunitaria y el paro de los corteros de caña; en 2011 y 2018, las grandes movilizaciones estudiantiles universitarias; en 2013, el paro cafetero y el paro nacional agrario; en 2017, el paro cívico de Buenaventura y Quibdó; en 2019 y 2021, el paro nacional contra la reforma tributaria que se convirtió en un verdadero “estallido social” que impactó a todo el país durante varios meses. Y en medio de estas luchas se han desarrollado innumerables luchas locales o regionales por servicios públicos, contra los proyectos minero-energéticos que degradan nuestra naturaleza, por sustitución de cultivos de uso ilícito, y otra serie de causas particulares.

[4] Todos los medios de comunicación del “uribismo” (ej. Periódico Debate) y la intervenciones del candidato Gutiérrez, plantean que Gustavo Petro es “castrochavista”, comunista, “prorruso”, enemigo de la democracia y demás embustes.

Correo Electrónico: ferdorado@gmail.com
Blog: https://aranandoelcieloyarandolatierra.blogspot.com/2022/04/lo-que-se-mueve-bajo-la-superficie.html#.Yk2-HXjMLIU


El primero de ellos será el comunicador social Víctor Manuel Salcedo Guerrero, quien, con el apoyo del partido de la U, logró llegar a la cámara de representantes en su primera incursión por estos campos, después de un fuerte trabajo desarrollado en el departamento del Valle, donde con el acompañamiento de la exgobernadora Dilian Francisca Toro, concretó su propósito de llegar al congreso de la república.

De otro lado la también bugueña Norma Hurtado Sánchez, se ubicó con una buena votación en el senado, algo que es muy significativo para la ciudad, si se tiene en cuenta que es una persona que llega a desarrollar su labor con gran experiencia como congresista y dirigente política; lo que se podrá traducir en beneficios para Buga.

En esta contienda electoral, se perdió la otra opción que se tenía en el congreso de la república con el licenciado John Harold Suarez Vargas, a quien no le alcanzó en esta oportunidad, pese al trabajo desarrollado en el congreso, para continuar como otro senador.



top