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'Antonella', 'Diabla' y 'Mona': echaban ácido para atracar, sus víctimas eran hombres y muchos quedaron ciegos en Bogotá

Muchas de sus víctimas terminaron ciegas tras los ataques. La Policía capturó a varios integrantes de la banda en las últimas horas.

Noticias Bogotá.

‘Antonella’, ‘La Diabla’ y ‘La Mona’ son los alias de las personas capturadas por utilizar y lanzar ácido a los ojos de sus víctimas para robarlos.

De acuerdo con las autoridades en Bogotá, se trata de una temible banda de delincuentes que no solo atracaba sino que terminaron dejando ciegos a más de una persona.

Indicaron que la investigación duró más de cuatro meses.

Más de veinte víctimas

En el informe que fue revelado por Noticias Caracol, publicaron que los hoy capturados llegaban a hoteles de la localidad de Santa Fe.

Allí se drogaban, «se vestían como mujeres y salía a cometer delitos. Algunas veces hasta a los mismas taxis que pedían desde estos lugares».

Detallaron que esta organización dejó más de 20 víctimas, quienes lograron identificarlas a través de registros fotográficos, vídeos y grabaciones que lograron recopilar las autoridades.

Uno de los casos tiene como víctima al actor Luis Soler, quien fue atracado en Chapinero durante el pasado viernes 29 de octubre. Sucedió «entre las 12 de la noche  y la 1 de la mañana», contó su esposa a el Tiempo.

Luis Soler, una de las víctimas rociadas con ácido.

Agregando todo sucedió cuando había salido a comprar algo en un puesto de comida callejero. “Él me dice que quien lo atacó fue un sujeto alto, de 1,90 de estatura, blanco, delgado, de pelo corto y peinado por la mitad, estaba vestido de mujer y olía a perfume, su nariz era pequeña y puntuda. Era miembro de la comunidad LGBTI”.

Luego de ello, apareció un cómplice,  «otro hombre vestido de mujer» y le lanzaron el químico en sus ojos, querían robarlo y le propinaron patadas en la cabeza.

Tuvo que ser sometido a varios procedimientos quirúrgicos y ahora es incierto que puede recuperar su visión.

La otra víctima fue identificada como Édison Rojas, un hombre de 27 años que fue atacado con ácido cuando se encontraba trabajando como taxista en la ciudad de Bogotá.

El Tiempo reportó que la situación tuvo lugar el pasado domingo 14 de noviembre las 4:30 a.m.



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Volodímir Yermolenko admite que no sabe usar armas y, por tanto, de poca ayuda puede ser cuando el avance de las tropas rusas alcance la capital, Kiev, si así ocurre finalmente. Este filósofo, periodista y escritor ucranio de 41 años se queda de momento en la ciudad, la que le vio nacer. Llevó a su familia, su mujer, tres hijos y sus padres, hacia el oeste del país, en alerta por la ofensiva, pero menos golpeada que la franja oriental. Luego, él regresó a casa. Yermolenko permanece en Kiev como voluntario en lo que llama la “defensa” de la ciudad, sea en temas de logística, reparto de comida, cuidado de mayores o el traslado de conocidos lejos de ahí. Reconoce, en conversación telefónica con EL PAÍS que no sabe lo que hará a medio plazo. “No soy capaz de disparar, no tengo formación militar”, dice, “y hay que ser racional y saber cómo uno puede ser útil; mi misión es contarle al mundo lo que está pasando, si eres civil y no puedes resistir mediante las armas, eres inútil”. Así que quizá mejor marchar.

Yermolenko encaja en eso que llamamos intelectual. Formado en ciencias políticas en Francia, en filosofía en su tierra, colabora como analista con prensa extranjera, ha publicado varios ensayos y está al frente de proyectos periodísticos como Ukraine World. Pero cuando toca a rebato por la invasión militar del país vecino es uno más. “He visto a amigos míos como voluntarios en la defensa del territorio, pero tengo que pensar fríamente y saber cómo puedo ser más útil”. Mientras conversa, el servicio de inteligencia británico comunica que hay tropas rusas a unos 25 kilómetros, una información que coincide en gran medida con las imágenes de satélite estadounidenses mostradas en las últimas 48 horas. Con un matiz: acercan un poco más a los batallones rusos a la capital ucrania. Este sábado, además, el ejército enviado por el Kremlin golpeó al sur de la ciudad, en Vasilkiv, a unos 35 kilómetros.

“Kiev se ha convertido en una fortaleza”, mantiene Yermolenko. No ve tan claro que vaya a caer su ciudad ante el avance de los rusos. “Quizá logren rodearla y bombardearla fuertemente, provocando un nuevo desastre humanitario”. Pero no capturarla. Preguntado por cómo se entera alguien que reside en Kiev de lo que el mundo lee en la prensa, este filósofo responde que viaja de un lado a otro, tiene amigos en Bucha, por la salida norte de la ciudad, atacada recientemente en plena evacuación de civiles; también ha llegado hace poco hasta Brovary, en la ribera oriental del río Dnieper, en donde ayudó a unos conocidos a abandonar la zona ―un convoy ruso fue emboscado esta semana en esa misma localidad―.

Y hablando de la posible victoria de Moscú en la capital ucrania surge una pregunta casi en el terreno de la filosofía: ¿qué es victoria? Y todo a colación de las manifestaciones de rechazo en las calles de localidades en el sureste del país como Melitopol o Jersón, bajo dominio ya de los uniformados rusos. Ganan, pero… “Esta victoria no tiene significado alguno como ves en las protestas”, señala Yermolenko, “es el fin de Rusia como gran poder, es algo irracional, pero esta irracionalidad es muy cruel, es un gesto de desesperación, pero que provoca crímenes enormes”.

Leyendo los textos de este gran comunicador ucranio, hay algo común que sirve de columna vertebral en su parlamento: la identidad ucrania. Y esta, como defiende durante la charla, cambia necesariamente por efecto de la violencia. “Primero”, enumera Yermolenko, “porque los rusos ya no serán queridos en Ucrania y el número de ellos en el país bajará tremendamente; además, si lo que quería Rusia era atraer a Ucrania a su área de influencia como en el pasado, están haciendo justo todo lo contrario. Ahora tienen a un país enorme que les odia y que les odiará durante muchos años”. Eso sí, puntualiza, Ucrania y Rusia son “enemigos” ahora, pero ya lo eran desde la toma de parte del Donbás, en el sureste ucranio, en 2014.

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Yermolenko ha tratado en las últimas semanas de deshacer el argumentario del hombre al frente de las hostilidades contra su tierra, el presidente ruso, Vladímir Putin. Eso de que ucranios y rusos son lo mismo y juntos tienen que estar como en época del imperio ―que califica de “cuentos de hadas” y “fantasías”―. Ha recordado que Ucrania es una y Rusia otra, que tienen una tradición democrática y horizontal de siglos, con el recuerdo puesto incluso en los cosacos de la estepa, mientras el gigante del Este optó por cumplir la palabra del zar. Pero hay más: Putin ordenó el asalto sobre Ucrania el 24 de febrero pasado con el objetivo declarado de “desnazificar” el territorio. Este filósofo da la vuelta a la tortilla del Kremlin y defiende que su país se enfrenta ahora a un “nuevo fascismo, un nuevo nazismo”, descrito como cruel, atizador del pánico, a través de “tácticas inhumanas”.

Y todo esto crea un dolor que, continúa Yermolenko, durará generaciones. “Recuerdo que mis abuelos odiaban a los alemanes hace medio siglo”, rememora, “pero incluso cuando les decías que no eran los mismos ahora que los de la Segunda Guerra Mundial, que eran civilizados y normales, aún así los odiaban, y pasará lo mismo con nosotros. No creo que la reconciliación llegué pronto, es muy difícil cuando están bombardeando hospitales, colegios, a los niños”.

Volvemos de la trinchera de las ideas a la de la calle. ¿Qué es lo siguiente que hará ahora? “La verdad es que no puedo dar respuesta, no lo sé, hay mucho trabajo que hacer aquí, no sé, ya veremos”. Quedarse o partir.

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En redes sociales se habla de cifras en las que se superan las 22 víctimas mortales, sin embargo autoridades aseguran no serían datos reales. Las violentas imágenes de lo sucedido entre hinchas de Querétaro-Atlas le han dado la vuelta al mundo.

Noticias Internacionales.

Lo sucedido la noche de este sábado 5 de marzo en el Estadio Corregidora en medio del encuentro entre Querétaro y Atlas en México dejó a más de uno frío.

La violencia y brutalidad con que hinchas locales atacaban, enfrentaban contra los seguidores visitantes es realmente un hecho que ha estremecido al mundo.

¿Cómo sucedió?

Todo ha sido catalogado como de «absurda violencia», la cual se inició cuando transcurría el segundo tiempo e hinchas de Querétaro empezaron a agredir a seguidores de Atlas.

Denuncian que la seguridad del estadio les abrió una de las rejas de seguridad.

El encuentro lo ganaba el conjunto visitante cuando todo empezó y varios hinchas ingresaron a la gramilla “siguieron con la violencia sobre el césped, buscando golpear a sus rivales”, publicaba la prensa local.

Las imágenes de lo sucedido son desgarradora, familias enteras con niños pequeños tratado de huir de los violentos.

Personas sobre sus seres queridos sirviendo como escudos para evitar los atacaran y hombres con palos, armas blancas en sus manos agrediendo, desnudando y atracando a las víctimas.

Autoridades aseguran no hay víctimas mortales

A través de redes sociales han sido muchos los reportes no oficiales que se han conocido, inicialmente se habló de 17 víctimas mortales, luego 22 y hasta 37; además de más de 100 heridos.

Sin embargo, las autoridades locales han asegurado a trasvés de cuentas oficiales, que dichos datos no son creíbles. Pese a toda la barbaridad que hubo.

Lupita Murguía, secretaria de Gobierno del Estado de Querétaro aseguró en Twitter lo siguiente:

  • «Al momento NO HAY PERSONAS FALLECIDAS producto de los inexcusables actos de violencia en el estadio Corregidora. Les pido seguir la información confirmada en redes oficiales de Gobierno del Estado Mañana el gobernado @makugo presidirá una reunión a primera hora».

Por su parte, Mauricio Kuri, gobernador dijo, «condeno con toda energía la violencia del día de hoy en el Estadio Corregidora. La empresa propietaria de Gallos e instituciones deberán responder por los hechos. He dado instrucciones para que se aplique la ley con todas sus consecuencias. En Querétaro no hay impunidad».

Mientras que Mikel Arreola, de la Liga Mx confirmó se cancelaba lo que quedaba de la presente fecha. Muchos piden excluir a México de la Copa de Mundo 2026 que realizará en compañía de Canadá y Estados Unidos.





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El

En diferentes zonas y vías de la ciudad los reportes de infracciones o actos de intolerancia se presentan de forma constante.

Noticias Cali.

Las infracciones, actos de intolerancias y hechos en donde se presentan discusiones o enfrentamientos entre ciudadanos o la autoridades en Cali se han vuelto frecuentes.

En la ciudad se ha normalizado el irrespeto a las normas de tránsito, como invasiones al carril del MIO y también a las ciclorutas.

Durante los últimos días los operativos de la Secretaría de Movilidad se han incrementado, teniendo como principales lugares aquellas zonas que son priorizadas para los ciclistas o buses del sistema de transporte público.

Sin embargo llama la atención que pese a los controles adelantados por las autoridades, continúan ‘agarrando’ a motorizados circulando por lugares indebidos para ese tipo de vehículos.

Tal como sucedió durante la mañana de este miércoles a la altura de la Avenida Cañasgordas.

Allí un agente de tránsito se encontró de frente con un motociclista que se movilizaba por el carril de las bicicletas.

Al conductor le impusieron su respectivo comparendo.

de cali
En la Avenida Cañasgordas hoy.

De acuerdo con los biciusuarios, este tipo de operativos de control deberían hacerse con frecuente en ese sector del sur de la ciudad.

Ya que manifiestan que «ese corredor es muy importante para ciclistas que vienen del oriente. En hora punta de las 5:00 p.m. entre la carrilera y la carrera 8 es tremendo, ya borraron toda la ciclorruta por meterse».

En el norte también han adelantado operativos.

Muchos conductores a través de redes sociales han solicitado que además el sur o norte de la ciudad, estos controles deberían realizarse de forma constante sobre todo en el centro de la ciudad.

Otras denuncias: 

«Graban porque es la competencia»: ambulancia le dejó el ‘reguero’ a otra y casi causa accidente en Cali

 

 





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¿Llaves y controles clonados?: la robadera de carros en Cali, muchos del mismo tipo

Son varios los casos que han denunciado en lo corrido del año y bajo la misma modalidad de halado, creen es la misma persona. De acuerdo con la Policía, en lo corrido del 2022 van 139 vehículos hurtados 39% menos que el 2021.

Noticias Cali.

El robo de carros o autopartes sigue siendo uno de los flagelos con más víctimas en el país y en Cali, la situación sigue siendo denunciada.

Son varios los hechos que han sido reportados a través de redes sociales por los caleños.

Lo llamativo del caso, es que muchos de los hurtos tienen como principal objetivo una marca o tipo de carro en específico.

Todos han sido virales y uno de ellos se registró en el barrio Ciudad 2000, en el sur de la capital vallecaucana.

En donde el delincuente en cuestión de segundos encendió ingresó al vehículo, lo encendió y se lo llevó.

Otro de los casos tuvo lugar sobre la carrera 1, cuando el automotor se encontraba parqueado en un establecimiento comercial.

Hasta allí llegó un hombre que estaba vestido con un polo blanco, un jeans y una gorra negra.

El sujeto miró durante varios segundos, se acercó, logró abrirlo y luego arrancó.

Cámaras de seguridad también lograron captar el momento del hurto.

Luego de hacerse pública la denuncia, en redes se presentó una discusión entre internautas y una marca de vehículos alrededor de la seguridad de los mismos.

Además de los anteriores, hubo otro intento de hurto que según los reportes se estaba realizando «con un control universal y una llave especial».

Pero el artefacto se le habría dañado y no pudieron llevar a cabo el robo. Cámaras de seguridad también grabaron el momento.

Cifras

De acuerdo con la Policía Metropolitana de Cali, en lo corrido del año 2022 se ha presentado una reducción del 39% de los casos de hurtos comparada con el 2021 a la misma fecha:

  • 2021 – 227
  • 2022 – 139

Sin embargo, para muchos ciudadanos la percepción no es la mejor, el miedo por atracos a establecimientos comerciales, peatones o conductores no se detiene.

Halado en cualquier parte

Ya no importa si lo dejó mal parqueado o en una zona insegura, hasta del frente de su casa o trabajo se lo llevan.

Utilizan una llave maestra, algún aparato que interrumpa la alarma. Y otros.

Noticia relacionada:

«En Cali no se pueden dejar camionetas fuera de estacionamientos», recuperaron una hurtada este miércoles

El 75 % de estos autos robados son deshuesados y llevados al mercado negro que recauda un aproximado 68.000.000 millones de dólares al año. Muchos otros, son usados para cometer atracos y otros delitos, no solo en la ciudad sino en otras partes del país.

Cada año el reporte de hurtos de carros y camionetas supera las 1000 denuncias, y la tasa de recuperación es de menos del 45%.

 





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Los tres candidatos en el debate de Prisa Media: Gustavo Petro, Roberto Pombo (presentador), Federico Gutiérrez y Sergio Fajardo.
Los tres candidatos en el debate de Prisa Media: Gustavo Petro, Roberto Pombo (presentador), Federico Gutiérrez y Sergio Fajardo.

Diez millones de colombianos encendieron esta mañana la radio y el ordenador y se encontraron debatiendo a tres hombres que quieren ser presidentes. Cada uno a su manera, claro. Gustavo Petro, el favorito, usó ese tono solemne de quienes se ven a las puertas de ser el jefe-jefe. Por la derecha trató de ridiculizarlo Federico Gutiérrez, Fico. Le punteó todas las intervenciones y levantó el dedo varias veces para tratar de parar el discurso de un político granítico, a prueba de bombas. Sergio Fajardo, el moderado, el centrado, el hombre tranquilo, también le soltó algún mandoble. Y eso que todavía no eran ni las siete y media de la mañana.

En un país que se levanta antes de que amanezca y lo primero que hace es encender el transistor, no resulta extravagante que un debate con los principales líderes de las coaliciones colombianas organizado por Prisa Media comenzara a las siete de la mañana. Un presidente, en una ocasión, dijo que esta hora para él era ya el mediodía. Así que ya íbamos tarde. Fajardo, el más aplicado de la clase, llegó el primero. Se sentó en unos mullidos sofás color café para repasar sus apuntes. Unos minutos después apareció Fico a bordo de una camioneta. Se bajaron de ella tres Ficos, hombres en chaqueta, sin corbata, elegantes pero informales, con el pelo repeinado hacia atrás. Solo uno era el verdadero. Petro ajustó el tiempo, tanto que puso nerviosos a los productores. Pero a dos minutos de la hora en punto estaba sentado en la mesa del debate, con los auriculares puestos, la diadema por detrás de las orejas para no arruinar el peinado.

Pronto quedó claro que el rival era Petro. Ahora sí, este parece su tiempo, macerado a fuego lento, como López Obrador en México. El que resiste gana. El que fuera alcalde de Bogotá se quedó por el camino en 2010 y perdió con Iván Duque hace cuatro años. Está en campaña desde entonces. Con ese aplomo se sentó firme en la silla, la espalda recta, las manos cruzadas. El veterano. Con suficiencia, ni se dirigió a sus rivales al comienzo. Siente que solo él puede perder lo que lleva su nombre. Pero al cabo de los minutos le quedó claro que no sería una mañana sencilla. Fico se lanzó a hablar de expropiaciones, el libre mercado, las empresas, los populismos. El debate duraba una hora y Fico no quería perder tiempo.

El moderador, el periodista Roberto Pombo, tuvo que lidiar con tres miuras. No era fácil contenerlos y mover el turno de palabra. Le dijeron a Petro que si se daba por aludido por el tema de las expropiaciones y se ofendió: “Es perverso, no sé qué tiene que ver conmigo”. Sonaba enfadado. Ahí se agrió el debate. La respuesta de Petro fue contundente, el único que ha expropiado ha sido Duque, que se cargó 600.000 empresas. Se refería en realidad a las que habían quebrado durante la pandemia. Fico, tan centrado en Petro, no la vio venir y por ahí le atacó Fajardo: “El suyo es el mismo cuento que Iván Duque, que no ha funcionado”.

Nadie quiere asociar su nombre a un presidente con una popularidad tan baja, ni el uribismo, que fue quien lo impulsó. Fico, exalcalde de Medellín, se defendió asegurando que él no tiene nada que ver con Uribe, una sospecha que no termina de despejar del todo. Y él, por esa vía, se vendió como alguien nuevo, no como los que tenía a su lado, que ya habían perdido más de una vez.

Los tres se enzarzaron a cuenta del petróleo, el narcotráfico, la violencia en algunas zonas del país como Arauca. Siempre sin perder los papeles. Hubo dureza pero no golpes bajos. Para acabar con la corrupción, una de las grandes preocupaciones del país, cada uno mostró una manera distinta. Petro habló de combatir la mafia incrustada en el Estado y de paso impulsar una reforma tributaria que haga pagar impuestos de verdad a los ricos. Fico utilizó entonces un tono moralizador, casi franciscano: los valores se aprenden en familia, en casa, donde se enseña a los hijos el no robarás.

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Llegó después el momento Petro. Fue en el apartado de seguridad. Se ajustó las gafas con un dedo y comenzó una larga exposición sobre un concepto suyo (“un concepto mío”) llamado seguridad humana. El tiempo quedó en suspenso. Fajardo y Fico, aturdidos. Los presentes aprovecharon para rellenarse las tazas de café y echarle un vistazo a Twitter. Años más tarde, Petro seguía a lo suyo. Subió los voltios con los falsos positivos, plomo candente en Colombia, pero el tema languideció. Fico levantó el dedo. Fajardo carraspeó. En una tercera dimensión, continuó Petro. Y Fico no se pudo aguantar: “Ya vamos por la tercera dimensión…” El debate estaba a punto de alcanzar el espacio.

Pero no había tiempo y olía a empate. Había tanto que hablar que duró 20 minutos de más. Fico estuvo punzante, atrevido, pero Petro no acabó acorralado. Se fue vivo y avisando de que derrocará el régimen de la corrupción. Fico, que no ceja en su empeño, añadió que acabará con los corruptos y los violentos. Fajardo, extremo centro, dijo que cerrará la puerta a los radicalismos. Ni uno ni otro.

Ese fue el punto final. Eran casi las ocho y media de la mañana y Colombia tenía sobre la mesa tres visiones distintas del país. Se había hecho tarde, el día estaba a punto de llegar a su fin.

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BBC Carlos Gazitua dice que ha tenido que cerrar algunos restaurantes por falta de personal.

Asegura que necesita completar con 80 empleados su plantilla actual de 400 y que la falta de personal le ha obligado a cerrar ocasionalmente algunos de sus restaurantes o dejarlos solo para servicio a domicilio.

«Hemos dejado de ganar un 20% o un 25% de lo que podríamos estar ganando porque hay demanda que no podemos atender».

Qué está pasando

Desde que se planteó el problema, las asociaciones empresariales han señalado a un culpable.

A raíz de la crisis de la covid, el gobierno de Joe Biden amplió las ayudas a los desempleados y quienes reúnan las condiciones tienen derecho a recibir US$300 a la semana, que se suman a las prestaciones ya vigentes en cada estado.

Dunkelberg cree que las «crecientes prestaciones por desempleo están manteniendo a algunos trabajadores fuera de la fuerza laboral».

Katharine G. Abraham, profesora de Economía de la Universidad de Maryland y comisionada de la Oficina de Estadísticas Laborales del gobierno estadounidense entre 1993 y 2001, cree, en cambio, que las ayudas «han jugado un papel menor, porque todo el mundo sabe que no van a durar para siempre».

«La gente no va a rechazar ahora un empleo y arriesgarse a no encontrar otro más adelante«.

Saru Jayaraman, fundadora de «Un Sueldo Justo», una organización que reclama mejoras salariales para los trabajadores peor pagados, asegura que llevan «años advirtiendo al sector de la hostelería que los trabajadores lo abandonarían si no subían los sueldos».

«Es ridículo afirmar que el problema son las ayudas. El año pasado hablamos con 240.000 trabajadores que no pudieron recibirla porque en muchos estados les dijeron que sus sueldos de entre US$2 y US$4 por hora eran demasiado bajos para acceder a la prestación», explica Jayaraman en conversación con BBC Mundo.

La suya es una de las voces que reclama una subida del salario mínimo en Estados Unidos, una medida que Biden ha incluido en su nuevo paquete de estímulos a la economía que intenta sacar adelante en el Congreso.

El objetivo de Biden es alcanzar un salario mínimo federal de US$15 la hora en 2025 y varios estados ya están revisando al alza los vigentes en su territorio.

El problema de la falta de personal tiene repercusiones negativas en la vida de los trabajadores, tanto los que están en activo como los que no.

Mary Miranda sigue trabajando. Encargada de una tienda de ropa en Sunrise, Florida, lamenta que, cuando el negocio pudo reabrir tras las restricciones por la pandemia, muchos de sus subordinados no quisieron reincorporarse.

«Los que quedamos tenemos ahora que hacer todas las tareas, también las más físicas. Estoy siempre cansada y últimamente he empezado a sufrir dolores en una muñeca».

Carissa Shade es de las que no trabaja. Residente en Fletcher, Carolina del Norte, perdió su empleo en marzo a causa de las restricciones. «Desde entonces todo ha sido una pesadilla», asegura.

En junio se levantaron, pero tuvo que pedir una baja médica para dar a luz y cuando quiso regresar se encontró con que la compañía había decidido prescindir de ella. Desde entonces su familia se mantiene con el salario de su pareja y algunas ayudas públicas para la alimentación de sus cuatro hijos.

A los 18 años empezó a trabajar como camarera y no es la primera vez que se siente vulnerable por su condición de mujer. «En este negocio dependes de las propinas y muchas veces he tenido que aprender a manejar situaciones de exceso de confianza o acoso de los clientes».

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Cortesía. Carissa Shade está harta de trabajos mal pagados y no aceptará uno en el que le paguen menos de lo que le cuesta que alguien cuide de sus hijos.

«Si me ofrecieran un trabajo decente, lo aceptaría, pero en el último me pagaban menos de US$4 la hora. No voy a ir trabajar por menos de lo que me cuesta pagar a alguien para que cuide de mis hijos mientras yo no estoy».

El económico no es el único factor que hace que Carissa Shade prefiera no reincorporarse al mercado laboral.

«En la hostelería siempre estás expuesto a muchos virus», dice, en alusión a un temor que quizá compartan muchos de quienes rechazan en estos momentos empleos de cara al público.

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Getty Images. Muchas personas que perdieron sus trabajos reciben ahora el subsidio de desempleo y otras ayudas del gobierno.

Cuánto durará esta situación

La economista Abraham se muestra «escéptica» respecto a las quejas de los empleadores que dicen no encontrar empleados.

«Hemos visto en recesiones anteriores en las que cuando las cosas empiezan a mejorar siempre hay un periodo en el que las empresas dicen tener dificultades para contratar».

«Probablemente, van a tener que aceptar subir los salarios o contratar trabajadores con un perfil distinto al que deseaban».

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Getty Images Los propietarios de restaurantes en la turística de Miami Beach se quejan de que no pueden cubrir sus vacantes.

Gazitua dice que ya lo está haciendo. Cuenta que a los lavaplatos a los que logra contratar para las cocinas de sus restaurantes les está pagando US$19 por hora, cuando antes de la pandemia los empleados con esa función no solían percibir más de US$12.

Pero muchos empresarios sostienen que la solución no llegará hasta que se moderen o eliminen las ayudas públicas.

«El gobierno tiene que incentivar que la gente vuelva al trabajo», reclama Gazitua, quien cree que «el problema no es solo una cuestión de dinero, sino también de si la gente quiere servir o no a su comunidad».

Este empresario aprecia que los duros meses de la pandemia han alterado la escala de prioridades. «Después de este tiempo, mucha gente, sobre todo los jóvenes, se han dado cuenta de que prefieren un trabajo que les permita tener tiempo para estar con su familia que uno en el que ganen mucho dinero pero les exija muchas horas».

«Ya hay restaurantes que utilizan robots en lugar de camareros y yo lo estoy pensando».

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