Mostrando entradas con la etiqueta Jovenel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jovenel. Mostrar todas las entradas


Rodolphe Jaar, sospechoso por el asesinato del presidente de Haití.
Rodolphe Jaar, sospechoso por el asesinato del presidente de Haití.POLICÍA NACIONAL DE HAITÍ

Seis meses después del asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moïse, la fiscalía del sur de Florida ha anunciado el inicio de una acusación contra Rodolphe Jaar, que este jueves se presentó ante una Corte de Miami donde debe responder por delitos relacionados con el magnicidio, que profundizó aún más la crisis política del país caribeño.

Jaar, de 49 años, fue detenido el miércoles a su llegada a Miami y enfrenta los cargos de “conspirar para cometer asesinato o secuestro fuera de Estados Unidos y de brindar apoyo material con resultado de muerte”. Jaar es la segunda persona que afronta un proceso en Estados Unidos por el asesinato del presidente haitiano después de que el exmilitar colombiano Mario Antonio Palacios fuera acusado por ese crimen el pasado 4 de enero, también en una corte de Miami. En el expediente del último de los detenidos, según medios locales, se registra un proceso con las autoridades estadounidenses por tráfico de drogas. Lo último que se sabía de él era que se desempeñaba como informante de la DEA, según informaron algunos medios.

La investigación sobre el caso ha señalado hasta ahora que Joseph Félix Badio, exfuncionario del ministerio de justicia de Haití, fue quien dio la orden a los exmilitares colombianos supuestamente contratados para asesinar al presidente. También están involucrados el exsenador haitiano John Joël Joseph, que habría entregado las armas a los mercenarios; el informante de la DEA, Jaar; los empresarios haitianos, Desir Gordon Phenil y Ashkard Peter Joseph; así como la jueza de la Corte Suprema, Windelle Coq Thelot.

Por el asesinato del presidente de Haití también fue detenido John Joël Joseph en Jamaica, a donde había huido para esconderse de las autoridades. Palacios, el exmilitar colombiano, también se escondía en Jamaica, donde fue detenido en octubre pasado. Las autoridades de la isla lo deportaron a Colombia, pero fue capturado durante una escala en Panamá y enviado a La Florida. Allí está a la espera de una audiencia judicial para responder por los cargos de conspiración para cometer asesinato o secuestro fuera de los Estados Unidos y de proporcionar apoyo material que resultó en la muerte de Moïse.

“Jaar fue responsable de proporcionar armas a los cómplices colombianos para facilitar la realización de la operación”, ha detallado la fiscalía, que agrega que varios de los cómplices colombianos también se hospedaron en una residencia controlada por él. Si es declarado culpable, Jaar se podría enfrentar a una pena máxima de cadena perpetua.

Su papel en el magnicidio, según las autoridades

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Jaar aparece varias veces en el relato cronológico del magnicidio, según las autoridades, cuando después del asesinato del presidente supuestamente se comunicó con otro de los implicados para hablar de un plan para ocultarse de las autoridades haitianas.

La Fiscalía señaló este jueves que el acusado y otros, incluido el grupo de colombianos y varios haitiano-estadounidenses, participaron en un complot que se centró inicialmente en secuestrar al presidente haitiano como parte de una supuesta operación de arresto, pero el plan cambió y resultaron asesinándolo.

Hasta el momento, cerca de 40 personas han sido detenidas, entre ellas personalidades políticas de Haití y 18 exmilitares colombianos que ingresaron a la residencia del presidente. De acuerdo con una investigación de The New York Times, Moïse fue asesinado por intentar enviar a EE UU una lista de personas vinculadas al narcotráfico.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región



Source link


Policías custodian al grupo de sospechosos de haber participado en el asesinato del presidente haitiano, Jovenel Moise, en Puerto Príncipe (Haití).
Policías custodian al grupo de sospechosos de haber participado en el asesinato del presidente haitiano, Jovenel Moise, en Puerto Príncipe (Haití).Jean Marc Hervé Abélard (EFE)

Han pasado ya seis meses desde que el magnicidio del presidente Jovenel Moïse sacudiera Haití. Y las investigaciones sobre los autores intelectuales del atentado parecen haber caído en saco roto. El país sigue sumido en la delincuencia y comenzó 2022 con otro intento de magnicidio: el primer ministro, Ariel Henry, resultó ileso de un ataque con disparos cuando salía el día de Año Nuevo de una misa en la Catedral de Gonaïves, 100 kilómetros al norte de la capital, Puerto Príncipe.

Para los 19 exmilitares colombianos que fueron capturados por su supuesta participación en el asesinato de Möise también está detenido el tiempo. Así lo aseguran los familiares del grupo de mercenarios que, según la Fiscalía haitiana, fue contratado por la empresa CTU Security, con sede en Miami, y el 7 de julio mató a tiros al mandatario en su residencia. “Se nos van a morir en esa cárcel (la Penitenciaría Nacional de Puerto Príncipe). Están mal de salud, desnutridos, con diarrea y tuberculosis”, señala a EL PAÍS Nataly Andrade, esposa del coronel retirado Giovanny Guerrero. Andrade viajó a Haití para llevarles ropa y comida y denuncia que siguen sin abogados.

Del grupo original de 22 exmilitares que viajó a La Española —la isla cuyo territorio se reparten Haití y República Dominicana— tres murieron a manos de la policía haitiana. Medio año después del asesinato, aún no han sido repatriados sus cadáveres. “Yo viajé a hacer el reconocimiento de mi hermano. Pero aún no nos dicen cuándo los van a entregar”, dice Yenny Capador, familiar del sargento Duberney Capador, quien supuestamente lideraba el grupo de mercenarios y acabó muerto.

El caso del exsoldado Mario Palacios, que huyó en un barco hacia Jamaica y estuvo detenido allí, también es confuso. El Gobierno del país caribeño ordenó su deportación a Colombia este lunes, pero fue detenido al hacer escala en Panamá y llevado este martes a Florida. Horas después, un comunicado del Departamento de Estado estadounidense informó de que ha sido acusado de “conspiración para cometer un asesinato o un secuestro fuera de Estados Unidos” en relación con el crimen de Moïse.

“Los tres países (Panamá, Colombia y Estados Unidos) estuvieron en constante contacto coordinando esta deportación y la última extradición a EE UU”, había dicho antes este martes el director general de la Policía Nacional de Colombia, el general Jorge Luis Vargas.

La Policía de Haití busca al exmilitar colombiano Mario Palacios por el magnicidio del presidente Jovenel Moïse. Foto tomada de la Policía Nacional de Haití.
La Policía de Haití busca al exmilitar colombiano Mario Palacios por el magnicidio del presidente Jovenel Moïse. Foto tomada de la Policía Nacional de Haití.PNH (Policía Nacional de Haití)

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

De acuerdo con la Fundación para la Defensa de la Fuerza Pública y sus Familias, que asesora legalmente a estos exmilitares, Palacios era requerido por EE UU, de donde procedían las armas usadas por los mercenarios. Este martes, la policía colombiana agregó que tras ser detenido en Panamá, el propio Palacios “solicitó ser trasladado a la ciudad de Miami para cumplir la orden de captura emanada de una corte para el distrito Sur de La Florida”.

La orden previa de no enviarlo a Puerto Príncipe sino a Bogotá fue del Tribunal Superior de Jamaica. Y levantó muchas críticas entre los que creen que los acusados deberían ser juzgados en Haití. El ex primer ministro interino Claude Joseph aseguró que era un “duro golpe para la investigación” y que, a pesar de contar con la colaboración de las autoridades colombianas, “el equipo actual no ha realizado ningún seguimiento”. “No hay voluntad política para avanzar en la investigación del asesinato de Jovenel Moïse”, denunció el político haitiano. Según The New York Times, Moïse fue asesinado por intentar enviar a EE UU una lista de personas vinculadas al narcotráfico.

En una carta enviada al presidente colombiano, Iván Duque, los familiares de los detenidos pidieron que Palacios volviera a Colombia. “Lo que sí es cierto es que cualquier cosa que el soldado profesional Mario Palacios pueda decir de forma libre, sin riesgo a torturas o la misma muerte, puede salvar a nuestros 18 militares en Haití y puede poner de frente a la misma tortura que ellos viven actualmente a los verdaderos responsables de la muerte de Jovenel Moïse”, dijeron los familiares a través de la Fundación para la Defensa de la Fuerza Pública y sus Familias.

La organización también denunció que los exmilitares han sido torturados y que se incumplen sus derechos. “Llevan seis meses detenidos en condiciones infrahumanas, han sido obligados a confesar bajo tortura y sin la presencia siquiera de un abogado de oficio, que en Haití son estudiantes de segundo año de Derecho”, dijo la abogada Lorena Lázaro.

La letrada insiste en que los colombianos fueron utilizados como “chivos expiatorios o ganchos ciegos”. “Es pertinente hacer la claridad, no cuentan con abogados que puedan defenderlos en Haití (…) es violatorio de todos los tratados sobre derechos humanos y el derecho al debido proceso”, escribió Lázaro la carta.

Del Gabinete del presidente Duque respondieron que enviarían la información a la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos. Y el pasado agosto, la canciller Martha Lucía Ramírez dijo que su vicecanciller, Francisco Echeverri, estaría en Haití “para concretar la repatriación de los cadáveres de los fallecidos y la asistencia jurídica de los detenidos”. El viaje de Echeverri no supuso ningún avance.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región



Source link

top