Mostrando entradas con la etiqueta acuerdo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta acuerdo. Mostrar todas las entradas

Foto Alcaldía de Cali

Durante el foro ‘Distritos Especiales, fortalecimiento de la descentralización en Colombia’, el alcalde Jorge Iván Ospina anunció que en junio de 2022 se presentará ante el Concejo Distrital el proyecto de acuerdo de ‘Cali Distrito Especial, Deportivo, Cultural, Turístico, Empresarial y de Servicios’, categoría que le permite a la ciudad reorganizarse a nivel territorial y administrativo.

De esta manera, Cali se dividirá en localidades que tendrán su propio alcalde, permitiendo el fortalecimiento de la presencia institucional al tener una administración descentralizada, así como la gobernanza en niveles intermedios.

Cabe recordar que a través de la ley 1933 de 2018, el Congreso de la República categorizó a Santiago de Cali como Distrito Especial. Actualmente la Administración Distrital, cumpliendo con su Plan de Desarrollo 2020–2023, trabaja en dicho proceso.

“Necesitamos descentralizar el poder y tener alcaldes locales con capacidad resolutiva. Es necesario tener una comunidad más comprometida con la gestión de su propio territorio. Antes de terminar nuestro gobierno, adelantaremos todo el proceso para que las próximas elecciones elijan alcalde mayor pero también a los ediles por localidad, quienes presentarán una terna para la elección de los alcaldes locales”, explicó el médico Jorge Iván Ospina.

Por el momento, se evalúa y adelantan estudios para determinar las localidades que tendrá la ciudad. “La Alcaldía está adelantando los estudios técnicos para la presentación del primer proyecto de acuerdo, que se tiene previsto para el 1 de junio de 2022. En el mismo se define la propuesta de cantidad de localidades y su perímetro”, indicó Carlos Alberto Rojas, asesor de despacho y gerente de ‘Cali Distrito’.

Entre tanto, Roy Alejandro Barreras, director del Departamento Administrativo de Planeación, manifestó que la propuesta original eran seis localidades. “Estamos evaluándola y adelantamos talleres con la comunidad para ver si es necesario hacerle ajustes. Evaluamos la posibilidad de crear una localidad para el suelo rural de ladera”, aseguró.

Durante el encuentro realizado el martes (05.04.2022), donde se compartieron experiencias de ciudades que son Distrito como Bogotá y Barranquilla, la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales destacó el proceso que viene adelantando Cali.

“Esta ciudad hace un buen balance dentro de lo que puede beneficiar a la comunidad, pero también sin que se cometan excesos de costos en esa descentralización”, puntualizó Luz María Zapata, directora ejecutiva de Asocapitales.

Cali como Distrito Especial posibilita tener fuentes tributarias distintas, consolidar el patrimonio y acercar la autoridad a los problemas no resueltos de los barrios.

Fuente: Estefanía Hoyos Valencia / Alcaldía de Cali


El primer ministro de Israel, Naftali Bennett (derecha) y el secretario de Estado de EE UU, Antony Blinken, este domingo en Jerusalén.
El primer ministro de Israel, Naftali Bennett (derecha) y el secretario de Estado de EE UU, Antony Blinken, este domingo en Jerusalén.ABIR SULTAN (AFP)

Los Acuerdos de Abraham de 2020 para la normalización de relaciones entre Israel y varios países árabes empiezan a dar frutos. Los ministros de Exteriores de Emiratos Árabes Unidos (EAU), Baréin, Marruecos y Egipto se reúnen este domingo en un kibutz (granja colectiva) del sur de Israel con el jefe de la diplomacia israelí, Yair Lapid, y el secretario de Estado de EE UU, Antony Blinken, quien ha iniciado una gira diplomática por Oriente Próximo y el Magreb. El cónclave sin precedentes, que se prolongará hasta el lunes en un lujoso hotel del desierto del Negev, viene marcado por la inquietud que suscita en la región la reactivación del acuerdo nuclear con Irán, suscrito por Washington en 2015 y suspendido tres años después bajo la presidencia del republicano Donal Trump, que la Administración del demócrata Joe Biden se dispone a pactar con Teherán.

Blinken se ha apresurado a garantizar en un primer encuentro bilateral en Jerusalén con el israelí Lapid el “compromiso inquebrantable” de Washington para impedir que Irán se dote del arma atómica y a hacer frente a sus amenazas. El secretario de Estado aseguró que el regreso al acuerdo de 2015 “es la mejor manera de volver poner bajo control el programa nuclear de Irán”.

La Administración de Biden se desentendió en un principio de los Acuerdos de Abraham suscritos en el tramo final de la presidencia de Trump —gracias a la mediación de la Casa Blanca— por el Estado judío con Emiratos, Baréin, Marruecos y Sudán. Ahora trata de sacar partido, empero, de la normalización de relaciones diplomáticas de Israel con países con los que estuvo enfrentado a causa del conflicto palestino. Blinken anunció a Lapid en una conferencia de prensa conjunta que Washington confiaba en “atraer a otros Estados” a los Acuerdos de Abraham.

Para Israel, el establecimiento de estrechas relaciones de cooperación económica y militar con países árabes sin vincularlo al reconocimiento de un Estado palestino –como prevé el plan de paz saudí, aprobado por la Liga Árabe en 2002– representa la culminación de una estrategia diplomática de décadas. El ministro Lapid no ha vacilado en tildar de “histórico” el cónclave. La amenaza compartida con los israelíes que representa el despliegue regional de Irán y sus aliados chiíes —como la milicia libanesa de Hezbolá y los rebeldes hutíes de Yemen— ha relegado la cuestión palestina a segundo plano en las cancillerías de los países suníes.

El secretario de Estado fue recibido también por el primer ministro israelí, Naftali Bennett, quien está actuando como intermediario entre los presidentes de Rusia, Vladímir Putin, y Ucrania, Volodímir Zelenski, “en estrecha coordinación” con EE UU, aseguró Blinken. Washington busca en Oriente Próximo el respaldo a las posiciones occidentales en la guerra de Ucrania tras no haber logrado que Israel y los países del Golfo secundasen las sanciones económicas a Rusia, que cuenta un una importante presencia militar en Siria. Bennett mantuvo su reserva sobre su papel mediador entre Moscú y Kiev, pero fue mucho más explícito al expresar la preocupación de Israel o sus socios árabes ante “la intención [de Washington] de sacar de la lista de organizaciones terroristas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán”, como consecuencia del acuerdo nuclear con Irán.

En Jerusalén, Blinken se limitó a reclamar a Israel la “mejora tangible de las condiciones de vida” de los palestinos de Cisjordania y la franja de Gaza y a invocar, como cláusula de estilo, “el objetivo de alcanzar una solución negociada basada en dos Estados”. Pero instó, además, al Gobierno israelí a evitar medidas que puedan disparar la tensión, como frenar la expansión de los asentamientos y la violencia de los colonos hacia los palestinos y detener los desalojos de viviendas palestinas en Jerusalén Este. Posteriormente, se trasladó a la cercana Ramala, sede administrativa de la Autoridad Palestina, para entrevistarse con el presidente Mahmud Abbas y reunirse con representantes de la sociedad civil palestina.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

El Departamento de Estado ha recalcado que el jefe de la diplomacia estadounidense reitera el compromiso de su país “con la solución de los dos Estados”, informa María Antonia Sánchez-Vallejo. En la página web del Departamento que dirige Blinken se publicó el sábado un memorando sobre la ayuda prestada a los palestinos. Desde abril de 2021, Washington ha proporcionado más de 500 millones de dólares (457 millones de euros), incluidos más de 417 millones en asistencia humanitaria para la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA, por sus siglas en inglés). La última guerra en la franja de Gaza, en mayo pasado, obligó al presidente Biden a reescribir su hoja de ruta hacia Israel para impulsar la reconstrucción del enclave palestino.

En otro memorando relativo a la relación bilateral con Israel, el Departamento de Estado recuerda que el vínculo nunca ha sido más fuerte que ahora, como demuestra, entre otros asuntos, el claro apoyo de Washington a los Acuerdos de Abraham y la ayuda de 1.000 millones de dólares concedida para recargar con cohetes interceptores del sistema antimisiles Cúpula de Hierro. EE UU ha ido dejando progresivamente de ejercer como potencia hegemónica en Oriente Próximo para centrarse en la rivalidad con China, en el Pacífico, y ahora con Rusia, en Europa. La gira de Blinken parece rectificar en parte esta deriva.

Ausencia de la cuestión palestina en el cónclave

Jordania, que mantiene relaciones con el Estado judío desde 1994, no tiene previsto asistir al cónclave del desierto del Negev, a pesar de que la diplomacia israelí le ha sugerido participar, según informa la prensa hebrea. El ministro de Exteriores jordano acompañará el lunes, sin embargo, al rey Abdalá II en su anunciada visita a Ramala para reunirse con el rais Abbas. La mitad de la población jordana es de origen palestino, y el Gobierno de Amán suele actuar con mucho tiento en una materia que es considerada como un asunto interno. Al igual que EE UU, Jordania trata de impedir que se dispare la tensión en los territorios palestinos ante el próximo inicio del Ramadán en abril. La escalada de la violencia —en Jerusalén Este en particular— dio paso hace un año a un conflicto armado entre Israel y las milicias islamistas de Gaza.

La efervescencia diplomática que vive Oriente Próximo en los últimos días es patente. El pasado martes se dieron cita en Sharm el Sheij, en la península del Sinaí, el presidente de Egipto, Abdelfatá al Sisi; el primer ministro de Israel, Naftali Bennett, y el gobernante de facto de Emiratos Árabes Unidos, el príncipe Mohamed Bin Zayed. Al Sisi y Bin Zayed volvieron a reunirse del viernes, esta vez con el rey Abdalá y el primer ministro iraquí, Mustafá al Kadhemi, en la ciudad jordana de Áqaba, también a orillas del mar Rojo. Un comunicado oficial calificó de “consultivo” el encuentro. Simbolizaba un espaldarazo a Jordania frente a las presiones de Israel y EE UU, aireadas por la prensa hebrea, para que acudiera este domingo al cónclave del kibutz de Sde Boker, donde se halla la tumba de David Ben Gurion, primer jefe de Gobierno del Estado judío.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.





Source link


El líder supremo iraní, ayatolá Alí Jamenei, el lunes en una intervención televisada  en Teherán.
El líder supremo iraní, ayatolá Alí Jamenei, el lunes en una intervención televisada en Teherán.AP

La reactivación del acuerdo nuclear que las grandes potencias cerraron con Irán en 2015, para evitar que Teherán pueda dotarse del arma atómica, estaba prácticamente ultimado tras 11 meses de negociaciones cuando Rusia invadió Ucrania. El estallido del conflicto armado en Europa está lastrando la culminación de la promesa electoral del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, –vicepresidente del también demócrata Barack Obama cuando se firmó– de reavivar la vigencia de un pacto que fue dejado en suspenso en 2018 por el republicano Donald Trump. Los esfuerzos diplomáticos han proseguido, pese a todo, en Viena para tratar de resucitar el oficialmente denominado Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés), avalado por China, Francia, Reino Unido, Alemania, Rusia y EE UU.

Ambas superpotencias dejaron en el limbo la firma definitiva tras las sanciones impuestas a Moscú por los países occidentales por la invasión de Ucrania. Rusia, cuya misión de recuperar parte del uranio enriquecido iraní es determinante para el éxito del acuerdo nuclear, exigió que las represalias económicas por su intervención militar no afectaran a sus relaciones bilaterales con Teherán. Su ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, aseguró la semana pasada que había recibido “garantías por escrito” para poder seguir cumpliendo su papel en el acuerdo nuclear “mediante empresas y técnicos” rusos. La Unión Europea, que coordina las conversaciones indirectas de Viena, explicó a través del Alto Representante para Política Exterior y de Seguridad Común, Josep Borrell, que “factores externos habían forzado una pausa”, sin ofrecer más detalles.

El portavoz del Departamento de Estado de EE UU, Ned Price, se apresuró a puntualizar que “no se va a sancionar la participación de Rusia en proyectos nucleares destinados a reanudar la aplicación del JCPOA, aunque no hemos dado otras garantías que se vayan a ir más allá”. “Estamos muy cerca del acuerdo, pero aún no lo hemos cerrado”, reconoció a continuación el portavoz diplomático estadounidense.

Tras la optimista respuesta de Washington para deslindar el acuerdo nuclear iraní del curso de la guerra en Ucrania, ha retornado la incertidumbre en menos de una semana. “Ha habido progresos. Sin embargo, el acuerdo no es inminente ni está asegurado. Nos preparamos para cualquier escenario”, replicó Price el lunes por la tarde a las preguntas de la prensa. “Estamos preparados para tomar decisiones difíciles con el fin de reactivar el acuerdo nuclear, pero no vamos a responder a la petición de levantar sanciones [específicas]”, remachó el portavoz del Departamento de Estado, en referencia a eventuales exigencias de Moscú. Washington teme que el Kremlin recurra a la vía comercial iraní para burlar las sanciones por la agresión a Ucrania.

Tanto Rusia como Estados Unidos han frenado el avance final de las conversaciones de Viena mientras las bombas siguen cayendo sobre las ciudades de Ucrania. En la táctica negociadora juega a favor de las partes el parón de la actividad oficial en Teherán que representan las festividades del Nworuz, el año nuevo iraní que coincide con el inicio de la primavera. El gesto de liberar, al hilo de esas celebraciones, a dos ciudadanos británicos que llevaban años detenidos en Irán ha sido bien recibido por los negociadores occidentales, que confían en que continúe con la próxima excarcelación de varios estadounidenses.

El entendimiento para reactivar el JCPOA en sus términos originales de 2015 lleva tiempo consensuado. Pero nada estará pactado mientras no se hayan resuelto los últimos puntos, estiman analistas de la prensa internacional, que han seguido de cerca las negociaciones. Dan por hecho que se mantendrán las cláusulas acordadas hace siete años bajo la Administración del presidente Obama, algunas de las cuales podrían seguir en vigor hasta 2025 o 2030, e incluso indefinidamente, según los casos.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Uno de los escollos más espinosos, junto al control de los misiles balísticos de Irán, está siendo el de la retirada del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución iraní de la lista de organizaciones terroristas de EE UU, un punto que no figuraba en el acuerdo de 2015. El presidente Trump adoptó tres años después la decisión sin precedentes de incluir en la lista negra a una fuerza de un Estado internacionalmente reconocido.

Washington afronta el dilema de atender esa última exigencia de los negociadores de Teherán para dar vía libre al pacto nuclear o desairar a sus aliados en Oriente Próximo, que ven en la Fuerza Al Quds, el cuerpo expedicionario de los Guardianes de la Revolución, como sostén de grupos extremistas en la región. Una nada velada alusión a la milicia chií libanesa de Hezbolá, desplegada en la guerra de Siria, y los rebeldes hutíes de Yemen.

En una inesperada cumbre regional, el presidente de Egipto, Abdelfatá al Sisi; el primer ministro de Israel, Naftali Bennett, y el gobernante de facto de Emiratos Árabes Unidos, el príncipe Mohamed Bin Zayed, se han reunido desde el lunes y hasta este martes en Sharm el Sheij, en la península del Sinaí. El mensaje de frente común ante el levantamiento de las sanciones a Teherán y a su fuerza expedicionaria ha calado, a pesar de la vaguedad de los comunicados oficiales. El gabinete del primer ministro israelí solo dio cuenta de la celebración de conversaciones entre los tres países para “estrechar lazos a todos los niveles”.

También ha trascendido que el conflicto de Ucrania fue uno de los asuntos centrales de la reunión de alto nivel, junto a la “amenaza continuada de Irán”, como sostiene Jaled Okasha, director del Centro de Estudios estratégicos de Egipto, citado por Reuters. El viceministro de Asuntos Exteriores israelí, Idan Roll, fue aún más explícito en declaraciones a la radio pública hebrea al asegurar que el cónclave del mar Rojo había consolidado un “eje de cooperación económica y de defensa en Oriente Próximo”. “Israel está comprometido”, apostilló, “en la construcción de una alianza con todos los socios posibles frente al eje radical de Irán”.

Desde la izquierda, el gobernante de facto de Emiratos, Bin Zayed; el presidente de Egipto, Al Sisi, y el primer ministro de Israel, Bennett, el martes en Sharm el Sheij (Egipto).
Desde la izquierda, el gobernante de facto de Emiratos, Bin Zayed; el presidente de Egipto, Al Sisi, y el primer ministro de Israel, Bennett, el martes en Sharm el Sheij (Egipto).EGYPTIAN PRESIDENCY HANDOUT (EFE)

Cónclave del eje regional frente a Teherán

“Egipto se limitó a informar, en un breve comunicado del portavoz de la Presidencia, Basam Rady, tras el encuentro que los tres dirigentes abordaron en Sharm el Sheij, entre otros asuntos, el estado del sector energético, la estabilidad en los mercados y la seguridad alimentaria, informa Marc Español desde El Cairo. Se trata de tres cuestiones que generan especial preocupación en Egipto, sobre todo en el actual estado de volatilidad económica global, puesto que es un importador neto de crudo, derivados del petróleo y alimentos básicos y que desde el estallido de la guerra en Ucrania ha sufrido una dolorosa fuga de capitales que añade presión a sus problemas de liquidez.

Los mandatarios trataron además, según las mismas fuentes, una serie de cuestiones regionales e internacionales. Uno de los escenarios de mayor importancia para El Cairo en este ámbito es el vecino Sudán, donde tanto Egipto como Israel y los Emiratos Árabes Unidos han adoptado posturas muy cercanas a los generales que ejecutaron un golpe de Estado en octubre. El Cairo también se ha mostrado inquieto por la rapidez con la que avanza la normalización de relaciones entre Israel y el Golfo por temor a ver reducida su influencia regional.

Desde principios de año, el presidente egipcio ha acelerado su actividad diplomática en la región del Golfo y se ha reunido con los dirigentes de Arabia Saudí, Baréin, Kuwait y con el propio Mohamed Bin Zayed, el gobernante de facto emiratí, a fin de coordinar una respuesta conjunta ante la creciente tensión entre Rusia y Occidente y, más crítico todavía para sus intereses, asegurarse asistencia financiera para afrontar sus crecientes problemas económicos.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.





Source link



Por una vez, oficialismo y oposición aparcaron sus diferencias y votaron de forma conjunta en la Cámara de Diputados de Argentina. El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para refinanciar el rescate de 45.000 millones concedido al Gobierno de Mauricio Macri en 2018 se aprobó esta madrugada con 202 votos positivos, 37 negativos y 13 abstenciones. Sólo los extremos se opusieron al acuerdo: 28 kirchneristas, que forman parte de la coalición de Gobierno, otros partidos de izquierda y la ultraderecha.

La maratónica sesión se extendió por casi 13 horas, hasta las 03.45 de la madrugada. Al inicio del debate, fuera del Congreso, miles de simpatizantes de partidos de izquierda protestaron contra el acuerdo, mientras un pequeño grupo de manifestantes quemó neumáticos y lanzó pedradas contra el edificio hasta que la policía lo desalojó de la plaza. Pero dentro del recinto reinó una calma inédita, sólo quebrada por la incertidumbre sobre el sentido del voto de Máximo Kirchner, hijo de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que al final fue negativo, al igual que el de otros integrantes de la agrupación La Cámpora.

La Cámpora justificó su voto negativo a través de un extenso comunicado. A su juicio, el equipo económico liderado por el ministro Martín Guzmán “desarrolló una estrategia de ‘amabilidad’, secretismo, hermetismo, confusión y desinformación en las negociaciones”. Los legisladores afines a Máximo Kirchner criticaron el “grado de injerencia en la administración de la cosa pública que tendrá efectivamente el FMI” y el hecho de que en las negociaciones no se haya asegurado “la sostenibilidad del endeudamiento luego de 2025, momento en el que, una vez cumplido el período de gracia, se inicia la etapa de repago”.

Fernández de Kirchner rompió esta mañana el silencio para alinearse con su hijo en el rechazo al acuerdo y mostrar las tensiones internas en el seno de la coalición gobernante, el Frente de Todos. “Hoy como nunca recordé las palabras de Néstor respecto del FMI, cuando decía: ‘Siempre actuó como promotor y vehículo de políticas que provocaron pobreza y dolor en el pueblo argentino’. Otra vez. Inmensa pena”, dijo la vicepresidenta argentina en un vídeo publicado en sus redes sociales donde muestra los daños ocasionados por las piedras arrojadas contra su despacho.

Después de obtener la media sanción, desde el oficialismo se mostraron satisfechos por el resultado, que allana el camino a la aprobación definitiva en el Senado la próxima semana o, a más tardar, la siguiente. El tiempo apremia: faltan sólo 12 días para el primer gran vencimiento del año, cuando el Estado argentino debería pagar 2.800 millones de dólares al FMI, y necesita el primer desembolso del organismo para poder hacerle frente. Pese al rechazo de Fernández de Kirchner, titular de la Cámara Alta, el Ejecutivo peronista confía en contar con los votos suficientes y ha abierto ya el diálogo con los senadores opositores.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

En la Cámara de Diputados, los votos positivos de la alianza de Juntos por el Cambio (con algunas excepciones, como la del exministro de Economía Ricardo López Murphy) fueron posibles gracias a la negociación previa para consensuar el proyecto de ley, del que se eliminaron todos los detalles del programa económico pactado con el FMI pese a la resistencia de Guzmán, el principal negociador con el organismo. Los legisladores se limitaron a votar su apoyo a la reestructuración de la deuda contraída bajo el gobierno de Macri que Argentina no está hoy en condiciones de pagar. Argentina debía devolver 19.000 millones de dólares este año y cerca de 20.000 el año que viene, cantidades imposibles dadas sus escasas reservas.

Las dos grandes alianzas políticas de Argentina quedaron casi en igualdad de condiciones en la Cámara de Diputados tras las elecciones legislativas del pasado noviembre —118 bancas para el oficialismo frente a 116 para Juntos por el Cambio— lo que obliga al Gobierno a pactar cualquier ley que quiera sacar adelante. En esta ocasión, la oposición hizo valer su fuerza para no tener que apoyar el programa económico peronista. “Si no estábamos acá esta noche la Argentina entraba en default”, dijeron desde la coalición opositora tras la votación.

El presidente, Alberto Fernández, sostiene que la aprobación parlamentaria del acuerdo lo distingue del Gobierno anterior, que asumió la deuda actual por decreto. El visto bueno de ambas cámaras es además uno de los requisitos para que la reestructuración pactada entre en vigencia. El otro es que lo apruebe también el directorio del organismo internacional dirigido por Kristalina Georgieva.

El acuerdo firmado en Washington obliga al Gobierno de Fernández a someterse a revisiones trimestrales de las cuentas públicas. El desembolso de fondos pactado con el FMI está condicionado a que el país cumpla con las metas de déficit público acordadas (2,5% del PIB en 2022, al 1,9% en 2023 y 0,9% en 2024), limite la emisión monetaria y reduzca los subsidios a la energía, entre otras exigencias.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región



Source link



Los aliados han decidido mantener la presión contra Vladímir Putin a través de las sanciones. Y lo han hecho pese a las turbulencias que esas sanciones generan en sus propias economías y las diferencias que suscita un asunto crucial como el veto a las importaciones rusas de petróleo. Un tema especialmente lesivo para los europeos, mucho más dependientes de esas importaciones, que para los estadounidenses. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, mantuvo el lunes una videollamada con los líderes de Francia, Emmanuel Macron; Alemania, Olaf Scholz; y el Reino Unido, Boris Johnson, en la que compartieron su “determinación en continuar elevando los costes” contra Rusia por la invasión de Ucrania, según el resumen hecho público por la Casa Blanca, que señaló que se trata de una invasión “injustificada y no provocada”.

En el duodécimo día de agresión, en el que las fotografías de civiles muertos tratando de huir de las bombas rusas han causado estupor en medio mundo, los dirigentes también subrayaron su compromiso de continuar proporcionando ayuda económica, humanitaria y en materia de seguridad a Ucrania. La cuestión es cómo se materializará todo este respaldo.

El Congreso de Estados Unidos impulsará una votación de carácter bipartito para prohibir las importaciones de crudo de Rusia y el secretario de Estado, Antony Blinken, aseguró el domingo que los países occidentales están negociando intensamente esta medida con el fin de endurecer la respuesta a Vladímir Putin. Pero Alemania recalcó este lunes que no planea suspender las compras del petróleo ruso. Dicha medida dispararía aún más los costes de la energía, ya en máximos históricos antes de desatarse esta guerra.

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, respondió este lunes en su rueda de prensa diaria que “no se ha tomado aún ninguna decisión” sobre el embargo del petróleo ruso y añadió que las implicaciones a un lado y otro del Atlántico no resultan iguales. “Las importaciones rusas suponen alrededor de un tercio de todas las importaciones de petróleo de Europa”, señaló. “En 2021, antes de la invasión, Estados Unidos importaba unos 700.000 barriles al día y los europeos unos 4,5 millones de barriles al día, así que somos muy conscientes de que las implicaciones serían muy diferentes para unos y otros”, subrayó.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete





Source link



Eduardo Wado De Pedro es el hombre clave del Gobierno argentino. Hijo de desaparecidos, niño robado por la dictadura -su madre murió ametrallada por los represores después de meterle a él en la bañera y protegerle con su cuerpo acribillado- es el hombre clave de Cristina Kirchner en el Ejecutivo que dirige Alberto Fernández desde 2020. Da poquísimas entrevistas, pero en un viaje a España para visitar el Mobile en Barcelona y reunirse con empresarios, aprovecha para explicar a EL PAÍS su posición sobre el acuerdo con el FMI que acaba de firmarse y aún debe ser votado en el Congreso argentino, en un delicadísimo equilibrio dentro de la coalición de Gobierno.

Pregunta. ¿Cómo está Argentina? ¿Qué les ha contado en este viaje a los empresarios que le preguntan?

Respuesta. Tuvimos una situación compleja con restricciones externas producto de un gobierno que hiperendeudó a la Argentina [el anterior, de Mauricio Macri, de 2015 a 2019]. Pero después de cuatro años de un Gobierno que destruyó al sistema productivo y dos años de pandemia, estamos en vías de recuperación y hay muchas oportunidades. El 5G, por ejemplo, es un asunto clave para Argentina, por eso el viaje al Mobile. Estamos en números superiores a los de pre pandemia. En 2021 crecimos al 10%. Tenemos récord de producción de gas y de exportaciones agropecuarias, aumentamos la del petróleo, la metalmecánica o la del litio.

P. Europa está en shock por la guerra en Ucrania. ¿Argentina está con Putin?

R. El presidente de la nación y el canciller fueron contundentes a la hora de condenar la invasión a Ucrania. Argentina defiende los principios de la integridad territorial, respeto a los derechos humanos, la solución pacífica de los conflictos. Recordemos que Argentina sigue reclamando la soberanía de las Islas Malvinas, como también apoyamos la reivindicación de España por Gibraltar. Estamos en contra de las guerras.

P. ¿Entonces por qué Alberto Fernández fue el 4 de febrero a Moscú y mostró esa cercanía con Putin?

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

R. El viaje estaba enmarcado en una gira de otra connotación, que nada tenía que ver con la discusión del conflicto con Ucrania.

P. ¿Fue un error?

R. Creo que el presidente y el canciller fueron claros a la hora de mantener la posición de Argentina sobre Ucrania.

P. ¿Ese viaje puede hacer que EE UU endurezca su posición sobre Argentina en el FMI?

R. Nosotros acabamos de llegar a un acuerdo con el FMI que ahora fue enviado al Congreso. No creo que sea bueno para los organismos internacionales que se usen los organismos financieros para condicionar la libertad de los países.

Queremos pagar. La pregunta es si el FMI tiene la voluntad de dejar que Argentina crezca para poder cumplir

Eduardo de Pedro

P. ¿Pero dónde está ahora Argentina, más cerca de Rusia o de EEUU?

R. Nosotros apostamos al fortalecimiento de la región de América del Sur, a integrar a los países en una alianza que genere estabilidad política y económica como Europa, con una moneda única y una solidaridad que se mostró en la pandemia. Apostamos a sacar de la pobreza al 50% que tenemos en Argentina, y lo mismo quiere Lula [da Silva] y otros muchos. Queremos generar economías fuertes, democracias fuertes, con un nivel mucho menor de dependencia de las potencias que juegan en la región. El Gobierno argentino quiere tener autonomía para poder resolver los problemas.

P. ¿Cuál es su opinión sobre el acuerdo del FMI que acaba de presentar su Gobierno?

R. La deuda que tomó el Gobierno de Cambiemos [Macri] fue irresponsable. Fueron más de 44.000 millones de dólares, y 9 de cada 10 se utilizaron para financiar la fuga de capitales. Nada de ese dinero se usó para construir la infraestructura necesaria o fortalecer el sistema de salud, o el científico. Es una cifra similar a que va a recibir España para digitalizar toda su economía y hacer la transición energética, unos 47.000 millones. En Argentina se usó para fugar capitales. No hay un ladrillo, una computadora, un parque eólico nuevo.

P. ¿Es un buen o un mal acuerdo?

R. Es un acuerdo que evita una catástrofe económica en lo inmediato en Argentina. Ahora comienza una etapa donde vamos a seguir necesitando el apoyo internacional para que el FMI siga contemplando la voluntad del Gobierno de resolver el problema, pero en una coyuntura que cambió a raíz de esta guerra.

P. ¿Qué tiene de bueno y qué de malo?

R. El acuerdo es el comienzo de la solución. Evita una catástrofe en lo inmediato. Ahora el FMI tiene que comprender la nueva etapa en la que Argentina necesita mantener el nivel de crecimiento y de inclusión social y bajar los niveles de pobreza. Necesitamos que el Fondo contemple la nueva coyuntura en el marco de una guerra que está cambiando la economía mundial.

P. ¿Cuál es el riesgo?

R. Así como la UE en 2009 trató a los países de una forma y en 2020 en pandemia cambió la forma de resolver los problemas, necesitamos que el FMI tenga una actitud distinta a la que tuvo en 2009 con Grecia y Portugal y entienda la nueva realidad de los países. Necesitamos que nos dejen crecer para poder cumplir.

“Cristina Kirchner preside el Senado. Hay discusiones, pero el que toma las decisiones es el presidente”.

Eduardo de Pedro

P. ¿Este acuerdo va a salir en el Congreso? No está claro siquiera si lo apoyaría su propio grupo.

R. Este acuerdo modifica el acuerdo hecho por Cambiemos en 2018. De no salir la votación en el Congreso, quedaría vigente el acuerdo de 2018. Apelamos a la responsabilidad de la oposición y confiamos en que van a acompañar la solución a un acuerdo que ellos tomaron en 2018.

P. ¿Y su grupo? La Cámpora, el grupo que usted lidera, enviaba estos días mensajes muy duros en redes sociales contra el FMI.

R. La Cámpora ha recordado las palabras de Néstor Kirchner donde hay muchos ejemplos de que el FMI no contribuyó a resolver los problemas sino que terminó profundizando las desigualdades. Nosotros seguimos apelando a que la independencia económica y soberanía política son fundamentales para que los países crezcan. Hay determinados condicionamientos del FMI que no concuerdan con la realidad que vivimos en Argentina.

P. ¿El Gobierno, con las divisiones internas que hay, tendrá fuerza para aplicar el acuerdo del Fondo en los dos años que quedan?

R. Es un Gobierno que recibió el país con fuertes restricciones, que a los tres meses tuvo la fortaleza de enfrentar una pandemia sin ayuda externa como la que tuvo Europa. Fortalecimos el sistema de salud, hicimos el plan de vacunación gratuita más grande de la historia. Pudimos sostener el sistema productivo. Mantuvimos el poder adquisitivo de los argentinos con un ingreso universal. Este Gobierno va a tener la fortaleza de un pueblo que siempre supo salir de las peores crisis.

P. ¿Argentina va a pagar al FMI?

R. Los Gobiernos peronistas siempre pagaron las deudas que generaron otros. Néstor Kirchner canceló [en 2006] el total de la deuda con el FMI. Queremos volver a esa autonomía. El Gobierno argentino tiene la voluntad de pagar. La pregunta es si el FMI tiene la voluntad de dejar que Argentina crezca para poder cumplir.

P. ¿Está descartado el escenario de que el plan no salga en el Congreso o haya un default como en 2001?

R. Recuerdo bien el 2001 porque acabé en el hospital por los golpes de la policía cerca de la plaza de Mayo. Hoy los opositores argentinos son los mismos que gobernaron en la crisis de 2001 y se terminaron yendo. Esperamos que no sean otra vez los responsables de generar una crisis como en 2001.

“El presidente fue contundente en el rechazo a la invasión en Ucrania. El viaje a Moscú fue en otro contexto”

Eduardo de Pedro

P. Máximo Kirchner [hijo de Cristina] abandonó el liderazgo de su grupo parlamentario como rechazo al acuerdo con el FMI. ¿Cómo debemos interpretar eso?

R. Máximo no abandonó el Frente de Todos, sigue siendo parte. Puso a disposición del presidente la presidencia del bloque por tener diferencias en el modo en que se llegó al acuerdo con el FMI.

P. ¿Eso pone en riesgo la votación?

R. Eso quiere decir que el presidente de la Nación tiene el control total sobre la presidencia del bloque de diputados. Eso fortalece la posición del presidente en el Congreso. Máximo es respetuoso de las instituciones y puso en sintonía al presidente de la Nación con la presidencia del bloque en la Cámara de Diputados.

P. ¿Estuvo de acuerdo con esa decisión?

R. Fue una decisión muy personal de Máximo Kirchner.

P. Usted dimitió tras los últimos resultados electorales, malos para el peronismo, forzó un cambio de Gobierno y siguió. ¿Cómo es su relación ahora con el presidente Fernández?

R. Hoy la relación es muy buena. En toda coalición política hay discusiones internas. Nosotros las promovemos. La discusión es la parte más rica, a partir de ahí se toman mejores decisiones, no la vemos como un problema. Cuando se suprime la discusión se toman peores decisiones.

P. ¿Alberto Fernández debería ser candidato a la reelección?

R. En Argentina, los Gobiernos con buena gestión reeligen a sus presidentes.

P. Pero ha tenido mucho desgaste.

La deuda que tomó Macri fue irresponsable. Los peronistas siempre pagan la deuda de otros

Eduardo de Pedro

R. El desgaste natural de todos los gobiernos durante una pandemia y más teniendo en cuenta la situación económica con la que llegamos. Creemos que la recuperación económica va a fortalecer la figura del presidente.

P. ¿Y la relación entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner? Algunos dicen que prácticamente es nula.

R. Argentina es un país presidencialista, la gestión está a cargo del presidente. La vicepresidenta preside el Senado. Es una relación que entra dentro de la lógica de la coalición. Hay debates y discusiones, pero el que toma las decisiones es el presidente.

P. ¿Argentina tiene arreglo?

R. Sí, tiene arreglo porque tiene la experiencia. Entre 2003 y 2015 Argentina creó 4 millones de puestos de trabajo nuevos, incluyó 6 millones de personas en el sistema jubilatorio, se crearon 275.000 empresas, se desendeudó, entramos al grupo de países productores de satélites, creamos 20 universidades nuevas, construimos hospitales. No fue un periodo perfecto, siempre se cometen errores, pero se ensanchó la clase media, sacamos a millones de argentinos de la pobreza.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región.



Source link


El presidente de Argentina, Alberto Fernández, y la vicepresidenta, Cristina Kirchner, este martes.
El presidente de Argentina, Alberto Fernández, y la vicepresidenta, Cristina Kirchner, este martes.NATACHA PISARENKO (AFP)

La negociación con el FMI concentra toda la atención en Argentina. El presidente Alberto Fernández admitió este martes que el acuerdo para refinanciar los 44.500 millones de dólares que recibió el país en 2018 aún no está cerrado, pero dijo que lo enviará “esta semana” para su tratamiento en el Congreso. Ese fue el anuncio más importante de la hora y media de discurso que el mandatario dio durante la apertura del curso parlamentario. La cuestión de la deuda fue también origen de un rifirrafe con parte de la oposición, que abandonó el recinto cuando Fernández reiteró que investigará la responsabilidad penal de ese endeudamiento récord, producido durante la gestión de Mauricio Macri. “Los argentinos y las argentinas tienen el derecho de saber cómo y quiénes fueron los responsables de tanto desatino”, dijo, en medio de un gran griterío de unos y aplausos de otros. Lo escuchaba a su lado Cristina Fernández de Kirchner, que como vicepresidenta presidió la sesión.

Alberto Fernández es un presidente debilitado por las tensiones que mantiene con Fernández de Kirchner, líder de la principal fuerza de la coalición de Gobierno. Las diferencias se concentran, justamente, en el acuerdo con el FMI. Los legisladores kirchneristas han puesto múltiples objeciones a un texto que consideran una claudicación de la Casa Rosada ante el acreedor, que pide déficit cero en un plazo de tres años y condiciona la vigencia del acuerdo al resultado de auditorías trimestrales. Cristina Kirchner no apareció en público ni hizo declaraciones desde finales de enero, cuando el FMI y Fernández anunciaron el inicio de un entendimiento. Durante la última semana, el kirchnerismo filtró a la prensa presuntos detalles del acuerdo, que hablaban de una reforma laboral y previsional y una subida de las tarifas de los servicios públicos.

El presidente uso buena parte de su discurso ante la Asamblea para desmentir la filtración. “Que quede claro, no habrá reforma laboral”, dijo primero. “Quiero ser muy claro ante esta Asamblea Legislativa: no habrá una reforma previsional”, agregó después. Y repitió varias veces que el acuerdo no supone “un ajuste”, palabra maldita en Argentina. “Es un entendimiento inusual: sin políticas de ajuste y con incremento del gasto real en todos los años del programa”, dijo. Sí habrá guerra, sin embargo, en la cuestión de las tarifas a la energía.

El Gobierno destina hoy el 2,3% del PIB (unos 11.000 millones de dólares) en subsidios para que no suba en los hogares el precio de la electricidad y el gas. Es parte de una política contra la inflación, que supera el 50% interanual. El kirchnerismo no quiere subidas mayores del 20% en las tarifas, pero el FMI exige que al menos se acerquen el IPC. Alberto Fernández dijo esta tarde que los aumentos estarán atados al índice salarial, lo que supera ampliamente las aspiraciones de la expresidenta.

Fueron todas palabras para el kirchnerismo, que amenazó con bloquear el acuerdo en el Senado, donde Cristina Kirchner tiene el control, e incluso en la Cámara de Diputados. El hijo de la expresidenta, Máximo Kirchner, renunció a principios de febrero como líder parlamentario de la coalición oficialista, el Frente de Todos, en desacuerdo con el texto firmado con el FMI. El diputado no estuvo este martes en el Congreso, evidencia de la dimensión de la fractura. Tampoco estuvo fuera del edificio legislativo la agrupación política que lidera, La Cámpora, acompañando a los sindicatos y organizaciones sociales que arroparon a Fernández.

Sindicatos y movimientos sociales afines al presidente de Argentina, Alberto Fernández, se manifiestan afuera del Congreso, este martes.
Sindicatos y movimientos sociales afines al presidente de Argentina, Alberto Fernández, se manifiestan afuera del Congreso, este martes.Natacha Pisarenko (AP)

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Tensión con la oposición

El presidente necesita los votos del kirchnerismo para aprobar el acuerdo con el FMI, paso previo a la firma definitiva en Washington. Pero también necesita de la oposición. Y este martes en la Asamblea rompió puentes con los legisladores de Juntos por el Cambio, la coalición del expresidente Mauricio Macri. Los acusó de promover un crédito irresponsable e impagable, con compromisos anuales “sin precedentes en la historia universal de la historia moderna”. Según el acuerdo firmado con el FMI en 2018, Argentina debía pagar este año 19.000 millones de dólares y una suma similar el año que viene. Cuando Macri entregó el poder en 2019 a Fernández, el cronograma con el FMI ya era inviable y Argentina estaba en default con los acreedores privados. Fernández recordó a Juntos por el Cambio que hay una investigación judicial contra los responsables de recibir el crédito. Los diputados de Macri se retiraron entonces del recinto.

Fue el momento más caliente de la sesión, para disfrute de Cristina Kirchner, testigo silenciosa de la escena. Fernández se perdió luego en un largo listado de anuncios económicos, la mayoría ligados al sector productivo, y el repaso de los indicadores que indican un repunte de la economía en la pospandemia.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves normativas de la actualidad de la región.



Source link


Yeferson Cossio está soltero: “por mutuo acuerdo” terminó su relación con Jennifer Muriel

Con una mirada triste, Cossio les dijo a sus seguidores que el fin de la relación llegó. Asegura que es poco probable que vuelva con ella.

Noticias Colombia

A través de sus redes sociales, Yeferson Cossio confirmó el fin de su relación con Jennifer Muriel, su novia con quien sostuvo una relación por más de nueve años.

En su cuenta de Instagram, el antioqueño aceptó lo que muchos de sus seguidores presentían, pues en los últimos días no mostraron más imágenes juntos.

Con una mirada triste, Cossio les dijo a sus seguidores que el fin de la relación llegó por “mutuo acuerdo”.

En el vídeo aseguró amarla y que le encantaría volver con ella; sin embargo dijo que es poco probable que suceda.

Expresó que deseaba mantener en secreto esta decisión, sus seguidores le preguntaban constantemente si habían terminado, razón por la que decidió contarlo.

«Jennifer y yo decidimos terminar la relación. No fue por problemas ni infidelidades. Duele como un hiju»#ta y ella está peor que yo», dijo.

Añadió que espera seguir siendo amigos, pero es muy complicado

«Pero ambos queríamos cosas diferentes, en muchos aspectos, nos amamos demasiado como para entender que en el amor hay cosas en las que podemos ceder, hay muchas otras cosas que hacen que nuestros caminos se separen», sostuvo.

 





Source link


firmantes del Acuerdo de Paz en Putumayo
En tres días asesinaron a los dos excomabientes, en primer lugar el 21 de febrero Fabian Alexander Rodríguez y posteriormente el 2 de febrero, a Jorge Santofimo. Dos menores heridos en uno de los ataques.

Piden que autoridades se pronuncien. Dos niños, de 5 y años y un bebé, heridos en medio de uno de los ataques. Los firmantes del Acuerdo de Paz temen por sus vidas.

Noticias Putumayo.

Denuncian que en menos de una semana han sido asesinados dos firmantes del Acuerdo de paz, «no hay respuesta del Gobierno Nacional para proteger la vida de los firmantes del departamento del Putumayo».

En tres días asesinaron a los dos excomabientes, en primer lugar el 21 de febrero Fabian Alexander Rodríguez y posteriormente el 2 de febrero, a Jorge Santofimo.

Fabian Alexander Rodríguez alias «Lorenzo Hidalgo».

A Fabian Alexander Rodríguez Suárez, lo asesinaron el 21 de febrero en Valle del Guamuez, Putumayo.

Se le conocía como ‘Lorenzo Hidalgo’, un excombatiente de las Farc que lo mataron en la vereda Ranchería, Jardines de Sucumbíos. Era uno de los firmantes del Acuerdo de Paz, pertenecía al ETCR en Putumayo.

Se desconocen las circunstancias y responsables del homicidio.

Indepaz denunció que en la zona opera el Bloque Suroriental y Comandos Bolivarianos de la Frontera de la Segunda Marquetalia.

Jorge Santofimo, alias «Jorgillo»

En la noche del 2 de febrero desmovilizados de las Farc denunciaron que atacaron el colectivo en reinciorporación de La Granja, Puerto Guzmán, en medio de la asamblea un grupo armado disparó indiscriminadamente.

Firmantes del Acuerdo de Paz de Puerto Guzmán, se encontraban en reunión comunal en la zona de concentración de la Umata, cuando ocurrió el ataque.

A las 7:00 pm un grupo de 15 hombres fuertemente armados ingresó y dispararon, por lo tanto los escoltas de los desmovilizados, también exmiembros de las Farc hoy escoltas de la UNP, reaccionaron ante los disparos.

Como resultado se desató un intercambio de dispararos que dejó personas heridas y un muerto.

Allí murió Jorge Santofimio; representante legal de la cooperativa COMUCON Delegado del Programa Nacional Integral de Sustitición de Cultivos Ilícitos.

Un niño de 5 años resultó herido tras el ataque, está estable y se recupera en el Hospital José María Hernández de Mocoa. Sería el hijo de «Jorgillo».

Otro menor de 4 meses está herido, así como 5 escoltas.

Según versiones extraoficiales, los que ejercieron el ataque son integrantes de la columna Carolina Ramirez, un grupo armado que opera en esta zona del departamento.

Indepaz denunció que es el sexto de los firmantes del Acuerdo de Paz, asesinado en lo que va del 2022.

Violencia

En zozobra viven los habitantes de este municipio, pues el GAO Carolina Ramírez y el GAO Sinaloa disputan la zona por el negocio del narcotráfico.

En Puerto Guzmán se cerró el comercio. La situación es tensa porque no hay pronunciamiento oficial de autoridades locales.

EL líder del partido Comunes, Pastor Alape, se pronunció ante la situación.

«Con profunda indignación y mucho dolor tenemos que informar que hace pocos minutos fue atacada la comunidad en proceso de reincorporación en Puerto Guzmán; mientras la junta directiva de la cooperativa estaban reunidos, fue asesinado un compañero, hay compañeros y niños heridos. Responsabilizamos al Gobierno Nacional, son dos asesinatos de excombatientes está semana en el Putumayo, el gobierno no responde ante los hechos».

Varios heridos dejó el choque de dos embarcaciones que transportaban pasajeros en Putumayo





Source link



El príncipe Andrés de Inglaterra y Virginia Giuffre, presunta víctima del pedófilo millonario Jeffrey Epstein, han alcanzado un acuerdo extrajudicial para zanjar la demanda que Giuffre presentó contra el duque de York por abuso sexual, según un documento presentado al tribunal de Manhattan, Nueva York. La mujer, de 38 años, lleva una década acusando públicamente al tercer hijo de Isabel II, de 61, de haberla violado cuando era una menor de edad en unos encuentros orquestados por el magnate neoyorquino.

El montante que le pagará el príncipe Andrés a Giuffre es confidencial, según dijeron las partes en una declaración conjunta. El hijo de la reina “tiene la intención de hacer una donación sustancial” a la organización fundada por la demandante, Victims Refuse Silence (Las víctimas rechazan el silencio), que ayuda a supervivientes de abuso sexual a contar su historia.

Cuando Giuffre comenzó a señalar al aristócrata por los presuntos abusos, solo la prensa amarilla se hizo eco, pero cuando se destapó el escándalo de Epstein, se precipitaron las cosas también para él. Las acusaciones contra el duque de York, apartado de sus labores públicas en 2019 y despojado de sus títulos militares y patronatos reales el mes pasado, ha desencadenado la peor crisis de imagen de la corona británica desde la muerte de la princesa Diana.

El acuerdo llega unas semanas antes de la cita judicial prevista para que el duque de York respondiera a las preguntas de los abogados de Giuffre desde el banquillo. El abogado de Giuffre, David Boies, sostuvo en un documento presentado en un tribunal federal de Manhattan que los abogados de ambas partes le informaron al juez que habían llegado a un acuerdo y que solicitarán la desestimación de la demanda dentro de un mes. En la demanda presentada el pasado agosto, la mujer acusó a Andrés de haber abusado sexualmente de ella cuando tenía menos de 18 años en la mansión de Epstein en Manhattan y en su isla privada, Little St. James, en las Islas Vírgenes.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete





Source link


Alberto Fernández llega este 7 de febrero de 2022 en visita oficial a Barbados, última escala de una gira por Rusia y China.
Alberto Fernández llega este 7 de febrero de 2022 en visita oficial a Barbados, última escala de una gira por Rusia y China.HANDOUT (AFP)

Los problemas persiguen a Alberto Fernández fuera de casa. Las urgencias políticas y una serie de errores diplomáticos no forzados obligaron al presidente de Argentina a adelantar el balance de la gira que lo llevó a Rusia y China. Desde Barbados, última escala de su viaje, relativizó este lunes el impacto que tuvieron en Estados Unidos las críticas que lanzó desde Moscú a la Casa Blanca. Y quitó fuelle a la crisis que abrió en su coalición de Gobierno el acuerdo que firmó a finales de enero con el Fondo Monetario Internacional para refinanciar una deuda de 44.500 millones de dólares. Reveló entonces que había hablado por teléfono desde Pekín con su vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, crítica de ese acuerdo, y confió en que los diputados que la siguen darán su voto al memorando con el Fondo en el Congreso.

Fernández está atrapado entre dos frentes, uno interno y otro externo. En el interno, vive la desafección del kirchnerismo, la principal fuerza de la coalición peronista que lo llevó al poder en 2019. El acuerdo con el FMI, firmado días antes de volar hacia Moscú, se saldó con la renuncia de Máximo Kirchner, hijo de la expresidenta, como jefe de la bancada oficialista en la Cámara de Diputados. Máximo Kirchner dijo que no estaba dispuesto a trabajar por la aprobación parlamentaria de un acuerdo que rechazaba y abrió la enésima crisis en el seno del Gobierno argentino. Cristina Kirchner se mantuvo desde entonces en silencio. El presidente Fernández habló este lunes de “matices” con respecto al acuerdo con el FMI y admitió incluso que podría haber diputados kirchneristas que votarán en contra. “Hablé con Cristina y le conté cómo seguíamos”, dijo Fernández. “La verdad, yo no tengo dudas de que nuestra fuerza política nos va a acompañar” en el Congreso, explicó por videoconferencia a periodistas de medios argentinos que lo consultaron desde Buenos Aires.

El acuerdo con el FMI, que aún debe ser aprobado por el directorio del organismo multilateral, es crucial para que Argentina no entre en marzo en suspensión de pagos y se agrave aún más la crisis económica que atraviesa. Pero la firma profundizó las diferencias que ya acumulaba Fernández con sus socios del kirchnerismo ante cualquier entendimiento con el multilateral que supusiese un ajuste fiscal. La renuncia de Máximo Kirchner y el silencio de Cristina Kirchner dispararon todo tipo de especulaciones sobre hasta donde resistirá una alianza que cada vez es más frágil.

Sin el consenso de su propia fuerza política, Fernández necesita más que nunca el apoyo de la Casa Blanca para resolver en Washington la deuda que Argentina asumió con el Fondo en 2018, durante el Gobierno de Mauricio Macri. Por eso sorprendió a propios y ajenos las críticas que el presidente lanzó contra Estados Unidos y el FMI desde Moscú. Al tiempo que ofrecía a Putin convertir a Argentina en ”la puerta de entrada” de Rusia en América Latina, proclamaba la necesidad de reducir la “dependencia de Argentina” de Washington.

Fernández se salió por iniciativa propia de un guion escrito por la Cancillería que se limitaba a defender el multilateralismo y las buenas relaciones con Rusia para presentarse en cambio como el principal aliado del Kremlin en la región. El argentino optó por una alienación sin concesiones en momentos en que Rusia tensa al máximo la relación con Occidente por sus aspiraciones sobre Ucrania. En su rueda de prensa virtual desde Barbados, Fernández dijo, sin embargo, que sus declaraciones no habían generado problema alguno con Washington. “No recibí ninguna declaración de Estados Unidos por lo que dije. Yo siento que no dije nada novedoso ni creo que nadie se haya molestado por eso. No recibí quejas ni cuestionamiento”, dijo Fernández. “Sostengo que con Estados Unidos debemos tener relaciones serias y responsables como con cualquier país del mundo. Creemos en el multilateralismo”, agregó.

Antes de aterrizar en Bridgetown, Fernández estuvo en China. El domingo firmó la adhesión de Argentina a la llamada Ruta de la Seda, una iniciativa de Xi Jinping para reforzar la relación económica con terceros países y al que ya adhieren 140 países. Fernández se llevó de Pekín promesas de inversiones por 23.000 millones de dólares en obras de infraestructura y la posibilidad de agrandar el acuerdo que hoy permite al Banco Central de Argentina sumar a su balance de reservas 20.000 millones de dólares (en yuanes) del Banco Popular de China.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Este martes, el presidente argentino se reunirá con la primera ministra de Barbados, Mia Mottley, y con representantes de los países que integran la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO). Esta última escala tiene poco que ver con las anteriores y es, si no hay sorpresas de última hora, menos riesgosa en términos diplomáticos: se trata del estreno del presidente argentino como presidente pro témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), cargo que recibió el 7 de enero de manos de México.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región.

Contenido exclusivo para suscriptores

Lee sin límites



Source link



Anne Hidalgo (San Fernando, Cádiz, 62 años) es tajante cuando se le pregunta si contempla tirar la toalla y abandonar la candidatura a las elecciones presidenciales del próximo abril en Francia. “No. Basta. ¿De acuerdo? Ustedes no me conocen o me conocen mal”, responde la alcaldesa de París en una entrevista con EL PAÍS y otros medios internacionales.

Las alarmas están en rojo para la candidata socialista al palacio del Elíseo. Sondeo tras sondeo, queda por debajo del 5%. Algunos le dan una expectativa de voto de poco más del 3%. “El Partido Socialista [PS], al borde del ataque de nervios”, titulaba el martes Le Monde un artículo que reflejaba las tensiones entre la candidata y la cúpula del partido.

Históricos del PS, como el expresidente François Hollande, coquetean con presentarse también y añadir confusión a la confusión. Y este domingo la política franco-española quedó en quinta posición, por detrás de sus principales competidores en la izquierda, en las llamadas primarias populares. Hidalgo había rechazado participar en este voto por internet y, aun así, los organizadores la incluyeron entre los candidatos.

“La primaria popular no tendrá ninguna consecuencia en mi candidatura”, declaró Hidalgo en la entrevista, celebrada la semana pasada, antes del voto, en su sede de campaña en París. Lo volvió a confirmar después de la votación.

Estas primarias, en vez de lograr su propósito inicial, que era unir a la izquierda, la han dividido más. El resultado ha reducido las probabilidades de colocar a un candidato entre los dos más votados en la primera vuelta de las presidenciales, el 10 de abril, y clasificarlo para la segunda, el 24 de abril.

“[El resultado de las primarias] conduce sobre todo a una candidatura más”, comentaba este martes Hidalgo en un correo electrónico. La vencedora fue la exministra Christiane Taubira, que se suma así a las candidaturas del populista Jean-Luc Mélenchon, el ecologista Yannick Jadot, el comunista Fabien Roussel e Hidalgo. Excepto Taubira, que podría atraer a una parte del voto socialista y debilitar aún más a Hidalgo, ningún otro candidato de peso reconoció el resultado.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

La alcaldesa de París sostiene que ella es la candidata en mejores condiciones para ganar la presidencia si se clasificase para la segunda vuelta. Su argumento es que tanto Mélenchon como Jadot —los candidatos de izquierdas mejor situados en los sondeos hoy— se encuentran demasiado lejos del centro para sumar los votos de la mayoría de franceses.

“Estoy en un lugar del tablero político en el que ni los verdes ni la extrema izquierda pueden cuestionar mi determinación ni en las cuestiones ecológicas ni sociales. Y, de otro lado, soy capaz de reunir, en torno a mi candidatura, desde el centroizquierda hasta el centroderecha. Ocurrió en España con Pedro Sánchez: Pedro era el único que podía unir a los españoles, no [Pablo] Iglesias”.

Soy capaz de reunir, en torno a mi candidatura, desde el centroizquierda hasta el centroderecha

Los socialistas franceses parecen ir a contracorriente de la tendencia europea. En otoño el socialdemócrata Olaf Scholz ganó en Alemania y se convirtió en canciller. El domingo, el primer ministro socialista, António Costa, triunfó en las elecciones en Portugal con mayoría absoluta, “una nueva y muy bella victoria del campo socialdemócrata en Europa”, celebró el martes Hidalgo en respuesta a una pregunta escrita de EL PAÍS.

“Durante toda su campaña”, analiza la candidata, “António Costa supo mantenerse fiel a valores que comparto y que me inspiran día a día: los de la coherencia, la estabilidad, la razón y el pragmatismo”.

Hidalgo destaca que Costa ganó con “un programa realista para las portuguesas y los portugueses”, y de paso desmintió “las predicciones de los institutos de sondeos que le daban diez puntos por debajo del resultado que obtuvo”. Y añade: “A imagen de António Costa, a quien he felicitado vivamente, continuaré haciendo campaña sin dejarme distraer por las encuestas de opinión y manteniéndome leal a mis convicciones”.

Hidalgo avisó en todo caso, durante la entrevista la semana pasada, de que en Francia la campaña realmente no ha empezado. Hay que esperar a que el actual presidente, el centrista Emmanuel Macron, se declare oficialmente candidato. Y a que el 4 de marzo se cierre el plazo para que los aspirantes hayan presentado las 500 firmas necesarias de alcaldes, parlamentarios y otros cargos electos, requisito necesario para oficializar la candidatura. La alcaldesa no debería tener ningún problema para obtenerlas, pues cuenta con la infraestructura del PS, bien implantado en el ámbito local.

A partir de principios de marzo, según la candidata, “las cosas irán muy rápido, y las francesas y franceses, sobre todo a la izquierda, se dirán: ‘Si hay una mínima posibilidad de ganar, ¿a quién apoyamos para intentar estar en la segunda vuelta?”. Y añade: “Esperen, tengan paciencia: aún no ha llegado el momento en el que se dará verdaderamente el pistoletazo de salida y las cosas suben y bajan rápido”.

El momento es crítico para Francia, según la candidata socialista. “¿Se imaginan en qué estado estaría el país con cinco años más de Emmanuel Macron?”, se pregunta. “Puedo decírselo: en un estado deplorable. Porque sería ingobernable, imposible de gestionar. No ha entendido a los franceses, no ha entendido el país. Se sitúa en esta arrogancia, en esta distancia, en este desprecio”. Y cita algunas de las frases polémicas que han marcado el quinquenio de Macron, como cuando habló de “la gente que no es nada” o dijo que quería “fastidiar” o “joder” a quienes rechazaban vacunarse contra la covid. “Son frases extremadamente hirientes”, comenta. “Es así como ve a los franceses, de una manera muy infantil. Están él y un pueblo de niños esperando la palabra divina. No hay democracia en el mundo que funcione así”.

Macron no ha entendido a los franceses, no ha entendido el país

Hidalgo habría querido una unión de la izquierda, y en diciembre propuso a Jadot —un ecologista moderado y con perfil parecido al suyo— y a otros candidatos unas primarias para presentar una candidatura conjunta. Sin éxito.

Cuando se le pregunta qué resultado sería satisfactorio para ella, responde: “No me proyecto en un resultado satisfactorio o no satisfactorio, con un like o un corazón”. ¿Los sondeos? Hidalgo recuerda que en París algunos la daban perdedora antes de salir reelegida con claridad en 2020.

“No estoy en el 3%. ¿De acuerdo? No estoy en el 3%”, zanja. ¿Dónde está entonces? “No tengo sondeos porque cuestiono en gran parte su método”.

En el PS, la tradición de puñaladas por la espalda es larga, y en artículos de prensa y comentarios corren desde hace semanas todo tipo de especulaciones sobre un posible golpe palaciego para sustituir a Hidalgo por otro candidato.

El último en insinuar que podría presentarse es Hollande. “De momento, no soy candidato”, dijo el expresidente en enero durante una reunión con estudiantes. “Pronto tomaré la palabra”, prometió. En la entrevista, Hidalgo se limita a comentar: “François tiene mucho humor. Lo conozco bien”.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.

Contenido exclusivo para suscriptores

Lee sin límites





Source link

top