La
vida de una persona puede ser muy importante para otras personas
(¡¡incluida la tuya!!): La policía esposa a una mujer para evitar el
suicidio en China!
Un
policía se esposó a una mujer que intentaba suicidarse amenazando con
saltar de un tablero publicitario en el centro de Pekín, capital de
China, el miércoles, dijeron las autoridades.
El agente se esposó a ella y tiró la llave, según un portavoz, y le dijo que si se tiraba, él caería con ella.
Tras m ás de 30 minutos de tensión, se rindió y fue rescatada. "Fue un acto muy valiente. No teníamos ni idea de si iba a saltar o no", dijo el portavoz. No se han revelado los motivos de la víctima, según los medios locales.
Como parte de la programación para el mes de abril, la Secretaría de Turismo Distrital abre la invitación, a propios y visitantes, a participar de los importantes recorridos por los sitios emblemáticos e históricos de Cali.
Una de estas actividades es la ‘ruta cultural, histórica y patrimonial’, que se realizará el viernes (08.04.2022) en un recorrido peatonal, posibilitando a los asistentes conocer aspectos importantes sobre la historia, la cultura y la oferta turística existente en el centro histórico de la ciudad.
Los espacios a recorrer serán la plazoleta Jairo Varela, el Paseo Bolívar, el monumento a las Aves del Río, Centro Administrativo Municipal-CAM, Puente Ortiz, iglesia La Ermita, parque de Los Poetas, edificio Coltabaco, teatro Jorge Isaacs, Plaza de Cayzedo, Bulevar del Río, puente Santiago, Museo del Oro Calima y el complejo religioso La Merced.
Para la ‘ruta religiosa’ del miércoles santo (13.04.2022), los asistentes conocerán aspectos importantes de la historia de Cali a través de la arquitectura de los templos católicos existentes en el centro histórico, siendo una gran oportunidad para visitar la iglesia La Ermita, la catedral de San Pedro y los complejos religiosos de San Francisco y La Merced.
Además de continuar posicionado a Cali a través de estos recorridos, la Secretaría de Turismo ofrece una oportunidad para que caleños, caleñas y visitantes conozcan la ciudad y su historia mediante el contacto directo con los sitios emblemáticos, turísticos, culturales y arqueológicos, generando mayor sentido de pertenencia.
La programación… Se recomienda a quienes asistan, el uso de ropa y tenis cómodos, aparte de contar con buena hidratación para la jornada de dos horas y media.
Fecha: viernes 8 de abril de 2022. Punto de encuentro: plazoleta Jairo Varela (avenida 2N #10N-1) Hora: 3:00 p.m. Inscripciones AQUÍ. Cupos limitados.
Fecha: miércoles 13 de abril de 2022. Punto de encuentro: edificio Coltabaco (calle 12 #1-12). Hora: 3:00 p.m. Inscripciones AQUÍ. Cupos limitados.
La Alcaldía de Puro Corazón resalta las historias de mujeres que, con su deseo de salir adelante y resiliencia para sobrellevar las dificultades, inspiran a otras a salir victoriosas de las situaciones más adversas.
Alexandra Muñoz Motato, de 29 años de edad, es un ejemplo de superación y de esperanza. Desde los 14 años de edad y pese a tener un hogar estable, feliz y lleno de amor probó las drogas y se perdió en las calles de la ciudad durante varios años.
“Como mujer fui muy vulnerable; se sufre mucho en la calle, quieren abusar de uno los mismos compañeros y uno siente que la sociedad lo mira con asco” narra Alexandra.
Cuando había perdido la esperanza y solo quería morirse, a sus 19 años, conoció los servicios que la Alcaldía que, en convenio con la Fundación Samaritanos de la Calle, ofrece para la población habitante de calle y comenzó a asistir; después de 4 años de proceso logró resocializarse.
“Este es un caso de éxito del Sistema de Atención al Habitante de Calle. Cuando las personas manifiestan su deseo de superar la calle se les brinda todo el acompañamiento y apoyo; les atendemos en territorio como garantes de sus derechos fundamentales” puntualizó María Fernanda Penilla Quintero, secretaria de Bienestar Social de Cali.
Alexandra tiene una nueva vida, se casó, tiene un hijo de 6 meses, culminó sus estudios y actualmente hace parte del Sistema de Atención Integral para el Habitante de Calle, de la Alcaldía Distrital.
Corea del Norte ha confirmado que el proyectil que disparó este jueves es el mayor misil de su historia, un Hwasong-17 intercontinental nunca probado hasta ahora y que alcanzó una altura y una distancia muy superiores a la de cualquier otro cohete lanzado por Pyongyang. Esta iniciativa ha hecho saltar las alarmas en la región. El líder supremo norcoreano, Kim Jong-un, aprobó y supervisó personalmente el lanzamiento, con el que el régimen busca “mostrar su poderío” y su preparación para “una larga confrontación con los imperialistas estadounidenses”, según la agencia de noticias norcoreana KCNA.
El cohete intercontinental (ICBM, por sus siglas en inglés), apodado “el monstruo” por los analistas internacionales, alcanzó en su trayecto una altura máxima de 6.248,5 kilómetros y recorrió una distancia de 1.090 kilómetros, para mantenerse en el aire 4.052 segundos (67,5 minutos), según KCNA. Cayó en el mar a unos 150 kilómetros de las costas japonesas, la mayor cercanía a territorio nipón en una prueba de misiles norcoreana hasta ahora.
La prueba, la última de una docena de misiles de cada vez mayor potencia en lo que va de año, ha desatado una ola de contactos entre los gobiernos regionales y Estados Unidos. El presidente estadounidense, Joe Biden, ha conversado en las últimas horas con el jefe de Gobierno japonés, Fumio Kishida. El secretario de Estado, Antony Blinken, lo ha hecho con su homólogo surcoreano, Chung Eui-yong. El Consejo de Seguridad de la ONU ha convocado una reunión extraordinaria este viernes para abordar el lanzamiento. Washington ha anunciado nuevas sanciones contra individuos y entidades norcoreanas por una prueba que ha denunciado que viola varias resoluciones de Naciones Unidas.
El lanzamiento se ha producido en un momento delicado en el tablero geopolítico. Estados Unidos y Europa concentran su atención en la guerra en Ucrania. Corea del Sur se encuentra en pleno proceso de transición presidencial, a la espera de que el conservador Yoon Suk-yeol tome posesión de la jefatura de Estado tras su triunfo en las elecciones del pasado día 9. Yoon podría adoptar una política de mano dura hacia Pyongyang, tras un mandato de cinco años de su predecesor, el progresista Moon Jae-in, que hizo del acercamiento a su vecino del norte uno de los santos y señas de su política.
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Inmediatamente después del lanzamiento, las Fuerzas Armadas surcoreanas lanzaron maniobras militares con fuego real en las que utilizaron misiles de aire, tierra y mar.
El nuevo cohete —que se había mostrado en un desfile militar nocturno en 2020, pero que no se había llegado a disparar hasta ahora— busca disuadir a Estados Unidos de tomar cualquier iniciativa militar contra Pyongyang cuando el proceso negociador que ambos gobiernos iniciaron en 2018 para la desnuclearización de la península coreana lleva tres años en punto muerto. “Desempeñará su misión como potente disuasión ante una guerra nuclear”, ha asegurado KCNA al informar sobre el lanzamiento. “Hará que el mundo sea claramente consciente del poderío de nuestras fuerzas armadas estratégicas”, añade la agencia.
Fin a la moratoria
Corea del Norte se había impuesto una moratoria a las pruebas de misiles de largo alcance —ahora volatilizada con este nuevo lanzamiento— en 2018, en vísperas de que comenzara el proceso negociador con una cumbre en Singapur entre Kim Jong-un y el entonces presidente estadounidense, Donald Trump. La última vez que el régimen probó un misil intercontinental, con capacidad para alcanzar cualquier punto de territorio estadounidense, fue en noviembre de 2017, cuando las tensiones entre los dos gobiernos amenazaron con desembocar en un conflicto violento. Entonces, el Hwasong-15 había recorrido 906 kilómetros y había alcanzado una altura máxima de 4.475 kilómetros.
Sin señales de recuperación de las negociaciones, y después de que las tres cumbres entre Kim y Trump en un año no arrojaran apenas resultados, el líder norcoreano dio órdenes el año pasado de desarrollar nuevo armamento de tecnología punta, una prioridad que se incluyó en el nuevo plan quinquenal (2021-2025). En septiembre del año pasado, Pyongyang completó la primera prueba de lo que aseguró que era un misil hipersónico.
Desde el comienzo de este año, Corea del Norte ha llevado a cabo una docena de pruebas de misiles, un ritmo que no se veía desde los peores tiempos de 2017. En enero, el régimen había insinuado que se planteaba una nueva prueba de un ICBM: en una reunión de su politburó, indicó que estudiaba “el reinicio de todas las actividades suspendidas temporalmente”.
El lanzamiento de este jueves se suma a otra serie de señales que apuntan a la vuelta de Corea del Norte al camino seguido antes de 2018, y el posible retorno de las tensiones de entonces. Kim Jong-un ha ordenado la modernización del centro Sohae de lanzamientos espaciales. E imágenes vía satélite también parecen mostrar el inicio de trabajos de construcción en el centro de pruebas nucleares de Punggye-ri, según han denunciado expertos del James Martin Center for Non Proliferation Studies. Pyongyang había clausurado esas instalaciones durante el deshielo de 2018, cuando invitó a periodistas extranjeros a presenciar la voladura de algunos de los túneles y el sellado de los accesos.
El rasgo más llamativo del próximo Gobierno de Portugal es la apuesta por el feminismo. El socialista António Costa, que ganó con mayoría absoluta las elecciones anticipadas celebradas el pasado 30 de enero, estará al frente de un Consejo de Ministros que será paritario por primera vez en su historia, con nueve mujeres y ocho hombres. No es el único elemento que refuerza el poder político de las mujeres en este gabinete: Costa también ha entregado la cartera del Ministerio de Defensa, crucial tras la invasión rusa de Ucrania y sus efectos sobre la potenciación de las estrategias militares, a Helena Carreira, una especialista en sociología militar del Instituto Universitario de Lisboa que desde 2019 dirigía el Instituto de Defensa Nacional. La tercera decisión relevante es el refuerzo en el organigrama de su número dos, la ministra de Presidencia, Mariana Vieira da Silva, que amplía las competencias de su cartera con misiones estratégicas como la coordinación de los fondos del Plan de Recuperación y Resiliencia, que supondrá la llegada de 16.600 millones de euros hasta 2026, la fecha en la que también finalizará el mandato del actual ejecutivo.
La difusión del nuevo Gobierno generó un inesperado traspié entre el primer ministro, António Costa, y el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, que tenían previsto una audiencia oficial en el palacio de Belém, sede de la Jefatura del Estado, en la tarde del miércoles. Sin embargo, la filtración de nombres en algunos medios irritó a Rebelo de Sousa, que decidió cancelar la reunión. “Si se confirman las carteras, no hace falta una audiencia. Por lo visto, he de darme por enterado por la prensa”, declaró el presidente de la República. A última hora del martes se anunció la composición del nuevo Gobierno, que tendrá 17 carteras (dos menos que el anterior). La reducción más significativa, sin embargo, se da en el escalón de las secretarías de Estado, que se reducen de 50 a 38. Costa ya había anunciado que optaría por un Gobierno más pequeño que el de la legislatura pasada, interrumpida a medio camino por el desacuerdo de la izquierda para aprobar los Presupuestos de 2022, lo que condujo a la convocatoria electoral.
Con las manos libres gracias a la mayoría absoluta, António Costa ha elegido un equipo con más peso político, donde se sentarán algunos de los socialistas que hasta ahora han sonado como posible recambio del secretario general del PS y primer ministro cuando dé por finalizada su etapa. Nadie le discutirá ahora a Costa, entronizado tras el contundente triunfo de enero, la libertad para elegir cuándo abandona la política doméstica. Su arrolladora victoria ha hecho que el debate sobre una hipotética sucesión que, de cuando en cuando, asomaba a la prensa, haya desaparecido por completo. Aun así, Costa sentará en el Consejo de Ministros a los cuatro que podrían reunir, a día de hoy, perfil para sucederle. Dos de ellos repiten en el Gobierno: Pedro Nunes Santos seguirá al frente de Infraestructuras y Vivienda y Mariana Vieira da Silva se refuerza como una superministra y número dos del gabinete. Además ha dado entrada a otros dos potenciales candidatos: Ana Catarina Mendes, que fue líder parlamentaria en la anterior legislatura, y Fernando Medina, exalcalde de Lisboa que perdió en septiembre pasado frente al candidato de una plataforma de centro derecha, Carlos Moedas (Partido Social Demócrata).
La principal sorpresa del nuevo Gobierno ha sido la incorporación de una brillante científica, Elvira Fortunato, como ministra de Ciencia, Tecnología y Enseñanza Superior. Fortunato, que es independiente, llega avalada por una reconocida carrera en la investigación en la electrónica. Desde su laboratorio en la Universidad de Lisboa, creó el llamado “chip de papel” y patentó junto a Samsung una pantalla transparente realizada con materiales ecosostenibles.
La vida política portuguesa lleva casi dos meses paralizada, tras la decisión del Tribunal Constitucional de anular el recuento del voto de los emigrantes que viven en países europeos y ordenar la repetición de las elecciones legislativas debido a las anomalías registradas en el proceso. El nuevo escrutinio ha dado los dos diputados que estaban en juego al Partido Socialista, que ve así más reforzada aún su mayoría parlamentaria. Paradójicamente, la repetición, decidida tras un recurso del PSD, ha restado un diputado a la oposición para sumarlo a la mayoría del PS, que tendrá 120 escaños frente a los 77 del principal partido de la oposición. La nueva Asamblea de la República se constituirá el próximo martes 29 y el Gobierno tomará posesión al día siguiente.
Anna Reid, periodista e historiadora británica de 56 años, vivió entre 1993 y 1995 en Ucrania como corresponsal de The Economist y The Daily Telegraph y nunca ha dejado de regresar a ese país. Borderland: A Journey Through the History of Ukraine (”Tierra de frontera: un viaje por la historia de Ucrania”, sin edición española) resume sus profundos conocimientos de este Estado. Se trata de un libro que mezcla la historia con la crónica de viajes y que la realidad le ha obligado a actualizar varias veces (la última edición salió en 2015). Acaba de publicar en castellano un ensayo convertido ya en un clásico sobre la Segunda Guerra Mundial, Leningrado (Debate, traducción de Raquel Marqués). Esta conversación se desarrolló por teléfono el pasado miércoles.
Pregunta. En su libro sostiene que ser ucranio no tiene que ver ni con un apellido, ni con la lengua que se habla, sino que se trata de una elección moral.
Respuesta. Los historiadores han exagerado mucho la idea de la identidad de frontera al referirse a Ucrania, y la primera culpable soy yo porque titulé así mi libro. Pero [el presidente ruso Vladímir] Putin se ha apoderado de esta idea y muchos comentaristas occidentales la repiten sin ni siquiera ser prorrusos. Sin embargo, se ha impuesto la versión rusa de que Ucrania siempre ha estado invadida por otros países, que siempre ha estado internamente dividida, algo que Rusia enfatiza especialmente desde 2014 cuando se anexionó Crimea. Y, que, por lo tanto, siempre ha estado condenada a ser un Estado fallido, una especie de tierra de sangre. Pero no es verdad en absoluto. Durante largos periodos de su historia, Ucrania ha sido un territorio próspero y pacífico, que además se transformó totalmente desde su independencia en 1991. No podemos olvidar que Kiev y Odesa fueron dos ciudades muy ricas y la tercera y la cuarta en importancia durante el viejo Imperio ruso.
P. En su libro, escrito en los años noventa, ya asegura que el Kremlin estaba tratando de desestabilizar Ucrania. ¿Pensó alguna vez que iba a llegar tan lejos, que iba a destruir ciudades enteras?
R. Creo que muchos observadores, tanto ucranios como internacionales, fueron incapaces de interpretar a Putin. Pensaban que se conformaría manteniendo una guerra de baja intensidad en el este del país, como si hubiese lanzado una pastilla venenosa contra Ucrania porque, mientras existiese ese conflicto, no podría ni en la UE ni en la OTAN. Algunos creían que tal vez trataría de crear un corredor terrestre que uniese el Donbás con Crimea. Pero incluso para mí, que llevó estudiando esa parte del mundo desde hace mucho tiempo, resultaba inconcebible que lanzase sus tanques contra Kiev.
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P. ¿Es una exageración decir que Ucrania parece un país maldecido por la historia? Padeció la Primera Guerra Mundial; la guerra civil posterior a la Revolución, que tuvo lugar mayoritariamente en su territorio; la deportación masiva de los kulaks, los pequeños campesinos con tierras; la hambruna organizada por Stalin que mató a millones de personas entre 1932 y 1933; la Segunda Guerra Mundial; el Holocausto; las deportaciones de pueblos enteros tras el conflicto como los tártaros; la guerra de 2014 en el Donbás y la invasión actual…
R. Creo que en la primera mitad del siglo XX, Ucrania sufrió más que cualquier otro país europeo si se mira el porcentaje de muertos sobre el conjunto de la población. Pero no siempre fue así: vivió un gran auge durante la segunda mitad del siglo XIX, también al final de la Unión Soviética y después de la independencia.
Tienda del centro de Moscú con propaganda a favor de Putin y de la guerra en Ucrania.MAXIM SHIPENKOV (EFE)
P. ¿Por qué Ucrania, pese a sentirse una nación desde hace siglos, no logró la independencia hasta 1991? ¿Por qué a diferencia de otras naciones que lograron convertirse en Estados tras la Primera Guerra Mundial sobre las cenizas de imperios difuntos, Ucrania no lo consiguió?
R. Ucrania alberga un movimiento nacionalista desde la mitad del siglo XIX, que hacía mucho hincapié en el lenguaje, en el folclore, en la literatura o en los clubs deportivos. Al carecer de poder político, se construyeron muchas instituciones cívicas. Es cierto que otros pueblos lograron Estados tras la Primera Guerra Mundial tras la disolución del Imperio Austrohúngaro. Sin embargo, no se puede olvidar que dos tercios del actual territorio ucranio estaban dominados por Rusia. Y pese a que los ucranios enviaron representantes a la conferencia de paz de París de 1919, que se multiplicaron los contactos y que existieron gobiernos ucranios embrionarios en 1918 y 1919, no lograron persuadir a las potencias victoriosas. Y, de todos modos, cualquier independencia de Ucrania hubiese sido aniquilada por Stalin, que no dudó en matar de hambre a casi cuatro millones de personas y en deportar y asesinar a una gran parte de los intelectuales ucranios.
R. Significa que se trata de un país multiétnico, mucho menos de lo que fue porque Stalin deportó o asesinó a millones de personas. Ucrania siempre ha sido un país étnicamente mezclado en el que vivían polacos, rusos, ucranios, judíos, tártaros, rumanos… Una enorme mezcla de pueblos que hablan diferentes lenguas. Se trata de algo que define a Ucrania, que sea un país tan mezclado y tan híbrido y que sea un maravilloso babel en el que se hablaban diferentes lenguas en las calles. Nikolái Gógol utilizaba los dos idiomas, dependiendo de la audiencia a la que se dirigía. Los ucranios también podrían reivindicar a Anna Ajmátova, la gran poetisa de las purgas estalinistas, que nació cerca de Odesa, aunque pasó la mayor parte de su vida en San Petersburgo.
Soldados de los escuadrones de la muerte Einsatzgruppe C junto a cadáveres de judíos asesinados en Babi Yar, cerca de Kiev, en octubre de 1941.US Holocaust Memorial Museum
P. ¿Cómo es posible que Putin haya logrado que se identifique el nazismo con Ucrania?
R. Ucrania fue totalmente ocupada por Alemania de 1941 a 1944 y se trató de una ocupación brutal. Es cierto que Alemania organizó dos batallones ucranios que contaban con unos 12.000 efectivos y que bajo la ocupación los nazis reclutaron a ucranios para diferentes tareas. También que hubo ucranios que fueron guardianes de campos de exterminio y que formaron parte de los escuadrones de la muerte que participaron en el Holocausto de las balas. Era algo deliberado: los nazis reclutaban a eslavos para lo que consideraban los trabajos sucios. Pero en las partes de Rusia ocupadas por los nazis ocurrió exactamente lo mismo. Y no se puede olvidar que cientos de miles de ucranios lucharon en el Ejército rojo, que muchos fueron héroes de la Unión Soviética.
P. ¿Es la historia, o mejor dicho, la manipulación de la historia, uno de los frentes de esta guerra?
R. Sí, sin duda. La primera seña de que el Kremlin estaba tramando algo contra Ucrania fue el largo ensayo que publicó Putin en julio del año pasado. Tenía 7.000 palabras y se titulaba ‘Sobre la unidad histórica de rusos y ucranios’. Es un texto largo, que empieza en el siglo X con el Rus de Kiev y llega hasta el presente. Es bastante factual, no dice muchas mentiras, aunque es muy sesgado. Por ejemplo, cuando llega al periodo estalinista es pura posverdad. No menciona que Stalin y Hitler se dividieron Polonia entre ellos y luego habla de liberación de territorios que nunca fueron rusos y apenas se refiere a la Gran Hambruna y solo para definirla como “una tragedia compartida”. Su concepto del oeste de Ucrania es que se trata de una tierra arrancada a su auténtico espíritu eslavo ortodoxo por unos malvados occidentales. Sí, creo que la historia es uno de los frentes de esta guerra. Me he pasado años respondiendo a preguntas del tipo de si todos los ucranios hablan ruso y explicando que la mayoría de ellos lo hablan, aunque en el oeste hablan sobre todo ucranio y en el este sobre todo ruso. Y que, en cualquier caso, la lengua que hablas no tiene nada que ver con tu lealtad política. Pero se trata de un mensaje que no ha calado totalmente. Muchos de los soldados que están combatiendo la invasión hablan ruso y hemos visto vídeos de ucranios insultando a los ocupantes en ruso.
En el 23º día de la guerra iniciada por Rusia contra Ucrania, estos son los datos clave a las 20.00 de este viernes 18 de marzo:
Al menos uno de cada cinco ucranios ha tenido que abandonar su hogar por la guerra. La Organización Internacional para las Migraciones de la ONU calcula que el número de ucranios que se han convertido en desplazados dentro de su país ha pasado de 1,9 millones de personas a 6,5, lo que supone que al menos uno de cada cinco ucranios ha tenido que abandonar su hogar. La ONU también ha confirmado la muerte de al menos 816 civiles en Ucrania desde el inicio del ataque ruso, aunque reconoce que la cifra real será mucho mayor.
Putin defiende su guerra ante decenas de miles de rusos. Vladímir Putin se ha dado un baño de masas en defensa de la guerra contra Ucrania. Con motivo del octavo aniversario de la anexión de Crimea, y bajo el lema “Por Rusia, por un mundo/paz sin nazismo”, el Kremlin ha organizado un concierto donde se han podido ver las gradas repletas hasta la bandera. Putin también ha hablado este viernes con el presidente francés, Emmanuel Macron, quien ha manifestado su “extrema preocupación” por la situación en Mariupol, según el Elíseo.
“El conflicto y la confrontación no convienen a nadie», advierte Xi a Biden. El presidente chino, Xi Jinping, ha mantenido este viernes una reunión telemática con el estadounidense, Joe Biden, para hablar de Ucrania. “El conflicto y la confrontación no convienen a nadie. La paz y la seguridad son los mayores tesoros”, ha subrayado Xi, a quien Biden había anunciado que procuraría disuadir de que su país se alinee con Rusia.
«Todavía hay cientos de residentes de Mariupol bajo los escombros», asegura Zelenski. El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, ha dado el último parte sobre el estado de las labores de rescate en el teatro de Mariupol, que el miércoles fue objeto de un bombardeo ruso, según informaron las autoridades ucranias. «Todavía hay cientos de residentes de Mariupol bajo los escombros. A pesar de las dificultades, continuaremos las labores de rescate», ha dicho Zelenski. Horas antes, las autoridades locales habían informado del rescate de 130 personas, aunque 1.300 permanecían refugiadas en los sótanos del recinto, según la Defensora del Pueblo ucrania, Liudmila Denisova.
Expulsión de diplomáticos rusos del Parlamento Europeo y los países bálticos. Roberta Metsola, presidenta del Parlamento Europeo, ha anunciado la prohibición del acceso a sus instalaciones de diplomáticos rusos y bielorrusos. «No hay sitio en la casa de la democracia para los que quieren destruir el orden democrático», ha asegurado. Esta acción coincide con la expulsión de 10 diplomáticos rusos decretada por los tres países bálticos, Letonia, Lituania y Estonia. Bulgaria también ha anunciado que expulsará a otros 10 diplomáticos de esa nacionalidad.
Más presión «a todos los niveles» sobre Rusia. «Seguiremos ejerciendo presión a todos los niveles, incluyendo sanciones, ayuda letal y medidas diplomáticas» contra Putin, ha asegurado el premier británico, Boris Johnson, tras hablar con el líder ucranio, Volodímir Zelenski. El Departamento de Comercio de EE UU, por su parte, investiga 100 aeronaves que pueden haber violado las normativas sobre las exportaciones a Rusia.
El congresista Bobby Rush, demócrata de Illinois, habla sobre la ley que lleva el nombre del adolescente asesinado en 1955, Emmett Till, en Misisipi, en una foto de archivo.J. Scott Applewhite (AP)
La ley ya está sobre la mesa del Despacho Oval del presidente Joe Biden para su rúbrica. Cien años y más de 200 intentos fallidos después, el Congreso de Estados Unidos ha aprobado por unanimidad la ley que convierte los linchamientos en un delito federal. La normativa lleva el nombre de Emmett Till, un chico negro de 14 años que fue secuestrado y linchado en 1955 en el Estado sureño de Misisipi. Esta ley llega tarde para la familia de Till, que buscó durante más de 66 años justicia y no la encontró. El pasado diciembre, el Departamento de Justicia daba carpetazo definitivo al salvaje linchamiento, ya que la Fiscalía consideró que no existían pruebas suficientes para presentar cargos, tres años después de que se reabriese el caso tras la confesión de una testigo que dijo haber mentido ante el jurado que exoneró a los dos hombres blancos que torturaron al joven hasta la muerte.
“Después de más de 100 años y más de 200 intentos fallidos de prohibir los linchamientos, el Senado ha dado el paso tan esperado de aprobar la Ley Anti-Linchamiento Emmett Till”, dijo el jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer. “Este es un gran paso, pero el hecho de que haya tardado tanto tiempo es una mancha para Estados Unidos”, remarcó en su cuenta de Twitter. El Senado aprobaba la norma por unanimidad en la noche del lunes, después de que la semana pasada fuera adoptada por la Cámara de Representantes.
Congress has finally declared lynching a federal crime, as it should have done more than a century ago.
No congressional action can erase injustices committed against victims of lynching, but this is an important step in the never-ending work of perfecting our union.
La ley castigará con hasta 30 años de cárcel los linchamientos, “la ejecución sin debido proceso y tumultuariamente de un sospechoso o un reo”, algo que sucedió por motivos racistas en el sur del país en miles de ocasiones hasta que comenzaron a disminuir tras el movimiento de los derechos civiles en los años sesenta del siglo pasado.
La normativa convierte el linchamiento en un “crimen de odio” para las autoridades federales, una categoría separada de delitos penales en los que las víctimas tienen en común que han sido atacadas por su pertenencia, real o supuesta, de un grupo racial o de una religión, o por su identidad sexual o su discapacidad. En 1900, el que entonces era el único congresista negro de Estados Unidos, George Henry White, presentó el primer proyecto de ley para criminalizar los linchamientos, que fracasó, igual que lo hicieron otros 200 intentos en los siguientes 121 años.
Nadie pasó un solo día en la cárcel ni pagó de ninguna otra manera por la muerte cruel y despiadada de Till a manos de Roy Bryant, y el hermanastro de este, J.W. Milam, Roy Bryant, y el hermanastro de este, J.W. Milam, ambos fallecidos y que confesaron su crimen después de que un jurado compuesto por 12 hombres blancos los eximiera de culpa. Todo lo que hizo Till, según sus familiares, fue silbar a manera de piropo a Carolyn Bryant Donham, en un país donde la segregación era oficial y un niño negro no podía hablar a otro blanco.
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Till se encontraba en Misisipi visitando a unos familiares y procedía de Chicago. La madre del joven, Mamie Bradley, reclamó en su momento que el cadáver mutilado de su hijo fuera trasladado a esa ciudad y expuesto en un féretro abierto, para que el país pudiera ver en la irreconocible cara del adolescente el resultado del racismo. La determinación de Mamie Bradley logró que uno de los miles de linchamientos que existieron entre 1870 y la década de los años sesenta del siglo pasado (se cifran en más de 4.000) lograra poner a la sociedad estadounidense frente al incómodo espejo del racismo. La sádica muerte de Till fue un acicate para el nacimiento del movimiento de los derechos civiles, que acabó con la segregación legal de los negros en EE UU. Pero la muerte de Emmett Till sigue y seguirá por siempre sin culpable.
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Una bailarina de la escuela de samba Mangueira desfila este domingo por la noche en Río de Janeiro, en un anticipo del desfile oficial de abril.ANDRE COELHO (EFE)
La purpurina, los tocados de plumas y el resto de la parafernalia del Carnaval han vuelto este fin de semana a Río de Janeiro, pero en formato reducido porque, en realidad, es un aperitivo de la fiesta grande. De nuevo, por culpa de la pandemia. En abril celebrarán los festejos oficiales la principal capital del carnaval brasileño y el resto del país tras un aplazamiento debido a los estragos de la variante ómicron. Este anticipo carnavalesco ha sido peculiar, pero de trascendencia para quienes la vida es casi una cuenta atrás hasta la próxima edición. “Estar aquí es una victoria, una resurrección”, decía el domingo por la noche Erika Souza, 34 años, ayudante de coreografía de la escuela Viradouro, lista para ver desfilar a sus colegas. Sin mascarilla, miles de personas han retomado el Carnaval después de que 2021 entrara en la historia como el primer año sin desfiles ni fiestas callejeras.
El aperitivo carnavalesco carioca ha consistido en muchas fiestas privadas para quien pudiera pagarlas, aglomeraciones ilegales en torno a comparsas callejeras y un minidesfile de las clásicas escuelas de samba.
En torno a la medianoche, con 24 grados de temperatura, la Ciudad del Samba era un reino de tacones y escotes imposibles, pechos de silicona, lentejuelas, purpurina, mucha piel, selfies por doquier y canciones cantadas con emoción por un público que se sabe de memoria de la primera a la última estrofa. Para entrar todos tuvieron que demostrar estar vacunados del coronavirus. El conjunto de almacenes donde durante el resto del año confeccionan los disfraces y las carrozas fue el lugar elegido para un desfile organizado por la liga de escuelas de samba que pretendía matar el ansia de fiesta y abrir boca. Roseni de Souza, 56 años, había llegado como cada año, salvo el pasado, desde Canoes (Río Grande do Sul). “Era importante estar aquí para dar apoyo a la comunidad carnavalesca”, explicaba en un descanso del minidesfile.
Fue una versión jibarizada del que cada año se televisa a todo el mundo desde el Sambódromo diseñado por Óscar Niemeyer, convertido por la pandemia en centro de vacunación. Danzaron solo 150 integrantes por cada grupo, que en circunstancias normales puede rondar las 4.000 personas. Cada uno, con su enredo, la historia y la coreografía que se diseñan expresamente para cada edición. Desfilaron las siempre impresionantes bailarinas que despliegan un ritmo endiablado bajo inmensos y elaboradísimos tocados de plumas, los abanderados, el cuerpo de bailarines, músicos y los veteranos de las comparsas.
Entre los que desfilaron, Mangueira, con su abanderada Squel Jorgea, que un año atrás recibió a este diario en la entonces desangelada sede de la escuela para hablar de un momento que nadie imaginó y ya ha entrado en la historia como tantos otros por culpa de la pandemia.
Miles de personas desoyeron a las autoridades en línea con el espíritu transgresor al que está consagrado el Carnaval. Algunos blocos, una especie de charangas, salieron aunque las autoridades municipales no las habían autorizado, a diferencia de las fiestas privadas. Motivo por el que algunos lo han bautizado como el Carnaval de la desigualdad.
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Para De Souza es importante viajar cada año a Río porque el Carnaval es “un espacio para mostrar nuestra cultura, la cultura negra”. El samba es parte del riquísimo legado artístico de los esclavos que contribuyeron a construir Brasil. Fue perseguido durante muchas décadas como otras muchas expresiones culturales, incluida la capoeira.
Y también es un importante sector económico en Río y en otras ciudades de Brasil con famosos Carnavales como Salvador de Bahía o Recife porque crea decenas de miles de empleos. Implica la elaboración de composiciones musicales, coreografías, disfraces… y un público masivo. Son, para muchos brasileños, las fechas más esperadas del año.
Una aglomeración ilegal en torno a una comparsa este domingo en el centro de Río. Las fiestas privadas estaban autorizadas, las callejeras no.Antonio Lacerda (EFE)
El Carnaval es la culminación de muchos meses de trabajo. Todo estaba listo en diciembre para celebrarlo en las fechas señaladas en el calendario, ahora, a finales de febrero, pero la variante ómicron dio al traste con todos los planes. Los alcaldes decidieron curarse en salud y aplazar los desfiles y los blocos para abril. Fue un mazazo para las comparsas que el año pasado tuvieron el primer año en blanco en más de un siglo de historia. En 1892 y 1912 tuvo que ser atrasado por una epidemia de fiebre amarilla y en señal de duelo por la muerte del padre de la diplomacia brasileña, el barón de Rio Branco, respectivamente pero finalmente pudo celebrarse.
“Lo de esta noche es un minicarnaval. Si Dios quiere, en abril estaremos de vuelta para el Carnaval completo”, aseguraba Maximiliano Leite, de 42 años, un compositor llegado como cada edición desde Porto Alegre, que esperaba la salida de su escuela, Salgueiro. Los brasileños suelen ser devotos de una escuela de samba, un amor similar al que se profesa por un equipo de fútbol. Leite es de Salgueiro porque es rojiblanca, como los el Internacional de Porto Alegre, el club de fútbol de sus amores.
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Estos días se nos está explicando la invasión de Ucrania desde diversas perspectivas: desde el punto de vista ruso —sus exigencias de seguridad—, desde las repercusiones que pueda tener el conflicto para las economías de la Unión Europea, desde el miedo al futuro que produce la inédita situación de la invasión. El objetivo ha sido mostrar los aspectos geopolíticos, estratégicos, comerciales o energéticos del problema. Todo es como un tablero de uno de esos juegos de mesa de estrategias militares en los que nos recreábamos como niños soñando quizá con convertirnos en una especie de Napoleón. Teníamos que desatar guerras y arrasar países que se distinguían los unos de los otros por el color en un mapa.
Pero Ucrania es algo más que un color en el mapa o una línea en el plano. Ucrania —como lo fue Yugoslavia— es uno de los países esenciales de Europa. Ucrania es una cristalización milagrosa de las mejores esencias de nuestro continente. Con toda su belleza, con toda su tragedia, con toda su violencia. Pero también con toda su fructífera herencia del pasado.
Ucrania ha sido siempre frontera. Dicen algunos filólogos que precisamente es eso lo que significa su nombre”
Ucrania ha sido siempre frontera. Dicen algunos filólogos que precisamente es eso lo que significa su nombre. El lugar en la frontera. Una tierra negra y fértil bañada por el mar Negro, extendiéndose sin solución de continuidad por la gran llanura centroeuropea. Comunicada con el centro de Rusia, rozando Polonia y Bielorrusia, en una inmensidad por la que han pululado una y otra vez pueblos migrantes y pueblos invasores. En esa frontera se desarrolló una idea de libertad que todavía impregna la cultura ucrania: los cosacos, un pueblo de los límites, que defendía su tierra y sus familias contra todos los conquistadores. Era un patriotismo de la necesidad, en un territorio salvaje, acosado. La libertad y la mezcla de pueblos llegó hasta confluir en un caleidoscopio de culturas que fertilizó un Imperio Ruso que era para entonces una potencia preeminentemente europea. Ucrania, considerada menor de edad por el Imperio, un pueblo de campesinos al que había que someter y defender a la vez. Del sentimiento de humillación nació, en la época de los nacionalismos, una idea de Ucrania. Nacionalista, claro. Pero aún débil y diversa.
Lo cierto es que esa construcción de la república ucrania no fue una mentira: se apoyaba en el trabajo cultural de casi dos siglos por parte de una élite que creó poemas, novelas, historias, músicas, ideas. Y lo hizo en ucranio, pero también en ruso. ¿Quién podría pensar la cultura rusa sin un Gógol, por ejemplo, quien al mismo tiempo era profundamente ucranio? Pero los europeos no conocemos la cultura ucrania. ¿Qué español, ni siquiera interesado en la literatura, sabe quién era Taras Sevchenko, el Goethe ucranio? ¿O ha leído a Lesia Ukrainka, que puede considerarse análoga a la Pardo Bazán? Los nombres de las grandes ciudades del país, con su vibrante escena cultural, solo las hemos empezado a conocer cuando hemos visto caer bombas sobre ellas.
En los tiempos de Stalin, Ucrania fue una de las partes de la Unión Soviética que más sufrió. Una gigantesca hambruna provocada por las perversas políticas de colectivización. Una constante opresión cultural, una rusificación forzosa. La persecución de nacionalistas reales o inventados, el gulag. La invasión alemana de 1941 y la guerra que la siguió fueron especialmente duras para Ucrania. Murieron millones de civiles y millones de hombres y mujeres jóvenes tuvieron que ir al frente. Los nacionalistas ucranios recibieron primero a los alemanes como a salvadores, pero estos solo querían exterminar y esclavizar a los eslavos. Nunca permitirían una Ucrania independiente. De este modo, una parte de los nacionalistas ucranios tomó las armas, contra los nazis, pero sobre todo contra los soviéticos. Preparar la independencia a base de la muerte. Algunos se embarcaron en políticas de limpieza étnica: decenas de miles de polacos que llevaban siglos viviendo en aquellas tierras fueron asesinados. Hubo ucranios —como hubo gentes de casi todos los pueblos de Europa— que participaron en el Holocausto.
Varias personas se ponen a cubierto cuando suena una sirena de ataque aéreo, en Kiev. Gleb Garanich (Reuters)
Mientras los ejércitos nazis retrocedían, decenas de miles de resistentes ucranios liberaron una parte del país. La respuesta de la Unión Soviética fue un ataque brutal, la destrucción del ejército insurgente y la eliminación de los disidentes con la represión de la policía secreta. Cayeron soldados ucranios que habían participado en las limpiezas étnicas, pero también gente que tan solo había luchado por su libertad.
Y es justo en estos episodios de la guerra en los que se ha apoyado Putin para desplegar su argumentario de guerra. La propaganda soviética creó la imagen de una Ucrania xenófoba, ultranacionalista, antirrusa. Una imagen terriblemente falsa. A ello, el régimen ruso le ha añadido un desprecio que combina varios factores: homofobia —en los últimos años el movimiento LGTBI+ se ha desarrollado mucho más libremente en Ucrania que en Rusia—, nacionalismo imperialista, antiamericanismo, y sobre todo un antieuropeísmo visceral, porque a Europa se la identifica con las políticas liberales y progresistas a las que aspiran la mayoría de los ucranios. Para ello han usado discursos antifascistas que hunden sus raíces en la Segunda Guerra Mundial, identificando Ucrania y fascismo.
Ucrania es uno de los países esenciales de Europa, una cristalización milagrosa de las mejores esencias de nuestro continente
Una de los probables resultados de esta guerra puede ser una partición del país. Como sucedió con Yugoslavia, un estado multicultural será destruido y dividido por la acción de la violencia del más fuerte y por la desidia y el cálculo de los gobiernos de la Europa más rica. Como en el caso de Yugoslavia, Alemania ha jugado un papel funesto, alimentando la decisión de Putin con su inacción y medias palabras. En todo el territorio ucranio, la profusión de culturas y lenguas se verá interrumpida, procesos de nacionalización más fuertes y radicales harán imposible la interacción entre los pueblos de Ucrania. En la provincia ucrania es todavía habitual ver a la gente empezar una frase en ruso y terminarla en ucranio, pasar de uno a otro idioma sin pensarlos, balancearse entre el duro acento gutural de una lengua y la suave entonación de la otra. Eso se perderá, porque el odio crecerá. Ya ha crecido.
La invasión rusa de Crimea en 2014 y la rebelión fomentada por Rusia en el Donbás ya quebraron este lazo. Dieron alas al nacionalismo ucranio más antirruso, provocaron sentimientos de rechazo a la cultura y a la lengua rusas, ayudaron a consolidar estereotipos negativos contra el gran hermano eslavo. Pero la ligazón de los ucranios con su pasado no se destruyó. Pese a algunas decisiones irresponsables de la política ucrania, como la relegación de la lengua rusa en la administración, se podía viajar por toda Ucrania hablando ruso sin que nadie prestara atención. Hoy, después de la invasión, después de los muertos, esto parece imposible. La invasión habrá logrado justo lo contrario de lo que dice pretender. No habrá reconciliación posible entre los dos grandes pueblos eslavos.
Europa no puede perder a Ucrania: la esperanza de un país que es como una reproducción de lo mejor del continente. De nuestra unidad en lo diverso.
José María Faraldo es historiador, autor de Contra Hitler y Stalin (Alianza).
Hace tres meses llegaron a Colombia desde Venezuela. Jesús tiene el sueño de ser médico.
Noticias Bogotá.
Daniela Díaz tiene tres hijos y uno de ellos es Jesús, un joven con una displasia de cadera que afecta su capacidad está de movilidad en sus piernas.
Esta capacidad ha afectado al joven desde que nació, impidiéndole caminar con normalidad y ha llevado a su madre a cargarlo a sus espaldas para poderse desplazar.
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Ellos contaron al Ojo de la Noche de Caracol Noticias que se ganan la vida reciclando y que además de las caminatas para conseguir dicho material, deben subir todas la noches enormes lomas para llegar hasta su vivienda en la localidad de Simón Bolívar.
Daniela y su hijo Jesús fueron entrevistados por el Ojo de la noche de Caracol Noticias.
Daniela comentó al medio capitalino que a Jesús ya le practicaron una cirugía hace varios años en Venezuela.
Y ahora se encuentra esperando lo vuelvan a valorar para saber qué tipo de procedimiento pueden le pueden realizar nuevamente.
Es un ejemplo para sus amigos
A Jesús y a su madre los conocen en su barrio y muchas calles de Bogotá por donde suelen trabajar buscando el sustento diario.
Ambos son un ejemplo para su comunidad. A ella suelen animarla a continuar y luchar por su hijo, la llaman «una madre de verdad».
En su día a día viven del reciclaje
Mientras que a Jesús sus amigos del sector no lo ven como alguien diferente, de hecho valoran y admiran su forma de ver la vida.
Muchos expresan hay una solidaridad colectiva por la familia.
Marcas del sacrificio
Las manos de Jesús están deterioradas, pues por su constante arrastre tiene callos en las manos y pies.
Cuenta que a pesar de su displacia de cadera no se rinde en sus deseos de vivir y llegar lejos.
Se moviliza agachado y le toca arrastrarse.
Sus manos están maltratadas.
Quiere ver a su familia en una situación mejor que la que se encuentran ahora. Sueña con estudiar y ser doctor.
Y para sus vecinos no solo es un ejemplo para la comunidad, sino «para toda Colombia.
#ElOjoDeLaNoche | Daniela llegó hace 3 meses a Colombia y lucha por sacar adelante a Jesús, uno de sus hijos 3 y quien tiene problemas en la cadera y las piernas.
El mandato de Iván Duque ha entrado en la recta final. El próximo 7 de agosto, a las tres de la tarde, el jefe de Estado más joven de la historia reciente de Colombia abandonará con 46 años la Casa de Nariño y empezará la extraña vida de los expresidentes. En esa etapa, Duque planea estar más cerca de su familia y dedicar tiempo a escribir sobre su personaje favorito: Simón Bolívar. “Quiero hacer una biografía retadora, profundamente política, que evite los lugares ya explorados”, dice el mandatario sentado sobre una tarima recubierta de terciopelo rojo en la Plaza de Armas de Bogotá. Ahí, al aire libre, concede la entrevista a EL PAÍS.
Es un día genuinamente bogotano. Gris y soleado al mismo tiempo. A Duque se le ve más sosegado que en mayo pasado, cuando una ola de protestas incendió el país. Alejada aquella tensión, su presidencia recorre los meandros finales con unas cotas de popularidad bajas (él lo discute) y eclipsado por la efervescencia preelectoral que sacude a Colombia. Duque parece consciente de ello y a lo largo de la entrevista se afana en destacar lo que considera los logros de su mandato.
Pregunta. Durante su mandato, Colombia ha sufrido el embate de la pandemia, un huracán de fuerza 5, las mayores revueltas en 70 años, una crisis migratoria sin precedentes… ¿Qué le ha costado más gestionar?
Respuesta. El momento más difícil fue el intento el año pasado de ciertos sectores de bloquear todo el aparato productivo del país. Yo respeto la protesta social pacífica, pero ahí se vio el deseo de los grupos armados y de la criminalidad organizada de empujar a Colombia al colapso. Pese a ello, logramos el mayor crecimiento económico en casi 115 años.
P. ¿Puede repetirse el fenómeno?
R. Esto es algo que puede ocurrir no solo en Colombia, sino en el mundo entero. En España, vivieron un fenómeno doloroso en Cataluña. En Francia, con los chalecos amarillos… lo hemos visto en muchos lugares. Uno de los retos de la democracia moderna es saber responder a las reclamaciones pacíficas y justas de los ciudadanos, pero también operar con el Estado de derecho y con la respuesta proporcional y ajustada a los derechos humanos de la fuerza pública, porque nadie puede pisotear los derechos de otros. Esos retos se vuelven aún más complejos cuando hay personajes que quieren capitalizar políticamente el malestar, generar odio y desestabilización.
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P. Y volviendo la vista atrás, ¿qué cambiaría de lo que hizo?
R. Siempre hay cosas que uno piensa que las hubiera podido hacer mejor o antes. Por ejemplo, con la reforma fiscal nos faltó más pedagogía y hacer entender al país que se trataba de un cambio estructural para los próximos 50 años. No importa; aprendimos la lección, la retiramos y luego conseguimos sacarla adelante.
P. Usted llegó al Gobierno de la mano de Uribe, pero las relaciones se agriaron. ¿Qué ha pasado?
R. Yo llegué de la mano de más de 10 millones de votos. Llegué después de haber pasado por un proceso abierto a todo tipo de escrutinios y debates. Gané primero en mi partido 16 encuestas, no se perdió ni una sola. Fui luego a una consulta abierta y obtuve cuatro millones de votos. En la primera vuelta de las elecciones logré siete millones de votos, y en la segunda, 10 millones. Con el expresidente Uribe no tengo sino amistad, lo he admirado siempre y le reconozco su aporte a la historia de Colombia. Podemos tener diferencias, pero en el disenso se logran muchas cosas. Hoy tengo con él una relación personal y profesional inmejorable, y espero mantenerla así siempre.
P. ¿Y no le han dolido las críticas que le ha hecho?
R. En política uno tiene que saber diferenciar los tipos de crítica. Cuando son constructivas, hay que asumirlas con humildad, y cuando son destructivas, pues sencillamente no atenderlas. Yo siempre he notado en Uribe un interés constructivo; podemos tener diferencias, las hemos tenido y las seguiremos teniendo; eso forma parte de las relaciones personales y políticas. Pero tengo la tranquilidad de que hemos gobernado con el plan de gobierno con el que fuimos elegidos. Todos los días trabajamos para cumplir esas 203 propuestas.
P. Entra en la recta final de su mandato con un índice de popularidad muy bajo, ¿a qué lo atribuye?
R. Depende, depende… la semana pasada salió una encuesta que me daba el 40%. En general, me estoy manteniendo en números muy similares a la votación que tuve en la primera vuelta. Trabajo todos los días para mejorar, pero no amarrado ni intimidado ni coaccionado por las encuestas. Más importante que una encuesta es cumplir el plan de Gobierno.
Iván Duque, durante la entrevista con EL PAÍS.Camilo Rozo
P. Durante las revueltas de la primavera pasada expresó su deseo de lograr un gran pacto con todos los partidos. Y esto no ha sido posible.
R. Pero hay cosas que se logran. En diciembre pasado obtuvimos el respaldo unánime del Congreso a la ley de acción climática. Esto demuestra que se pueden hacer pactos sobre temas que nos unen. También conseguimos un gran apoyo del Congreso a la agenda social y aprobamos la reforma fiscal, la más grande de este siglo, con más del 70% del voto. Siempre hay causas comunes que están por encima de las rencillas cotidianas.
P. Habla de unanimidad pero en el panorama político colombiano lo que se observa es atomización y mucho enfrentamiento.
R. No es un fenómeno solamente colombiano. En España, por ejemplo, nunca antes había estado la política tan polarizada como ahora, con una coalición de Gobierno que tiene incluso que aliarse con separatistas. También ocurre en Estados Unidos, Francia, Italia, Reino Unido… La política es cada vez más compleja; las noticias falsas se mueven con facilidad, las redes sociales son instrumentos para ventilar odios y fragmentar las sociedades. Esos fenómenos, exacerbados por una pandemia y por el deseo de muchos de lograr el liderazgo a base de promover el caos, hacen que la política esté más polarizada. Es un fenómeno de nuestro tiempo que pone a prueba las democracias. No tenemos que tenerle miedo, pero tenemos que aprender cómo resolverlo.
P. Hablando de la polarización, hay muchos que consideran que el uribismo, y desde luego Álvaro Uribe, han polarizado este país.
R. Cuando la política se mira con la perspectiva de las barras bravas, siempre se va a tratar de buscar culpables. Aunque muchos tratan de ubicarlo en los extremos, Centro Democrático es un partido donde las líneas extremas son minoría. La gran mayoría de las personas que están en el partido han estado abiertas a construir consensos en el Congreso y otros sectores. Lo que pasa es que en la política actual vivimos más la apariencia que la realidad, pueden más las percepciones que los hechos.
P. ¿Y cómo analiza lo que está ocurriendo con la coalición de centro?
R. Yo siempre me he considerado de extremo centro. ¿Y qué quiere eso? Pues nunca salir del centro. Pero yo veo que hay sectores que son de centro-izquierda y que quieren acreditarse como de centro y se pelean y se insultan y se señalan… De todos modos, el escenario político colombiano se decantará con las consultas del próximo 13 de marzo. Entonces tendremos un panorama electoral mucho más claro.
P. ¿Y cuál es su candidato preferido?
R. No tengo candidatos preferidos.
P. ¿Qué piensa de Rodolfo Hernández?
R. Es un candidato que en este momento está presentando sus ideas. Él estuvo en la gestión local y ha iniciado un recorrido nacional, y me parece bien que esté en la actividad política, planteando temas y tesis. La política es de plantear tesis. Es importante que en este debate que se viene, los colombianos pueden diferenciar entre los que quieren construir y los que quieren destruir, entre los que son demagogos y los pedagogos, entre los que quieren una sociedad que conviva exitosamente con el sector privado y los que llegan con un discurso de expropiador y de ruptura frente a la iniciativa privada.
P. ¿Y no teme alguna interferencia violenta en el proceso electoral? ¿Algún atentado o magnicidio?
R. Desafortunadamente, este tipo de asuntos han estado presentes en Colombia en múltiples ocasiones. El terrorismo trata de buscar espacios para generar zozobra, pero el Estado es ahora más fuerte y tiene más capacidad para prevenir actos criminales. Si el terrorismo pretende manchar la elección, será primero golpeado contundentemente. Y desde luego, que el ELN no busque a través del terror concesiones de negociación porque nadie va a ceder.
P. ¿No se ha planteado una negociación?
R. ¿Qué tipo de negociación se puede plantear? Cuando llegué a la presidencia, analicé los 17 meses de conversaciones del Gobierno anterior: hubo 400 actos de terrorismo, 100 asesinatos y más de 10 secuestros. Ante eso dijimos que cualquier espacio de construcción de paz partía de la base de liberar a los secuestrados y poner fin a los actos criminales. ¿Cómo respondieron ellos? Con barbarie, asesinando 22 jóvenes que estaban formándose para servirle a Colombia. Y ahora persisten en la violencia; es terrorismo demencial. Solo puede haber una oportunidad creíble de conversación si ponen fin a los actos criminales, lo demás sería avalar el crimen como un vehículo de negociar con el Estado. En una democracia, ese tipo de prácticas deben ser rechazadas claramente; este país da garantías para que las personas puedan elegir libremente sin que tenga que existir un arma de por medio.
R. Se lo voy a devolver de esta manera: cuando empezó mi Gobierno, alrededor de 3 millones de hogares recibían transferencias económicas, ahora son casi 10 millones. Es decir, esta reactivación ha tenido presente el apoyo a los más vulnerables. También hemos tomado medidas para mantener el poder adquisitivo de los trabajadores: a lo largo de mi presidencia el aumento real acumulado del salario mínimo ha sido del 11.6% frente al 11.3% de los ocho años del Gobierno anterior y del 9.7% de 2002 al 2010. Eso muestra que el crecimiento ha tenido equidad.
R. Lo mismo está pasando en España, Alemania, Italia, Francia, Reino Unido, Estados Unidos… Hay un fenómeno inflacionario mundial detonado por factores externos, como la disponibilidad de contenedores, el aumento en los costos de flete o las dificultades en la cadena logística mundial. Es un reto complejo. Si crece la inflación, normalmente hay que subir tasas para contenerla, pero hacerlo ante un fenómeno que es abiertamente externo no necesariamente lo conjura. Por eso hay que aplicar finura: controlar la inflación para que no se convierta en algo que termine afectando a los más vulnerables y, por otro lado, mantener políticas de control a través de tasas sin restar dinamismo económico. La inflación ciertamente es el impuesto más costoso para los vulnerables.
P. ¿No cree que las altas cifras de pobreza de Colombia indican un fracaso histórico en la redistribución de la riqueza?
R. Primero tenemos que celebrar los logros. ¿Por qué? Hace 40 años no existían las transferencias económicas para los más vulnerables. Hoy estamos garantizándolas a casi cuatro millones de hogares a través del ingreso solidario y, si sumamos todo, hablamos de casi 10 millones. Además, están mejorando la expectativa de vida, las muertes por desnutrición, la mortalidad maternal posparto… Respecto a la pobreza, claro, vino la pandemia y nos llevó a que pasara del 37% al 42% de la población. Pero si no hubiéramos tomado medidas, habríamos superado el 50%. Hoy el reto es recuperar los niveles prepandémicos y seguir a la baja. Espero que este año podamos dejar a Colombia casi en niveles prepandémicos en materia de pobreza y con un dinamismo económico que permita al próximo Gobierno seguir esa senda.
P. Hablando del próximo Gobierno, a la izquierda se le atribuye mayor capacidad de redistribución. En Colombia, no ha habido gobiernos de izquierda. ¿No cree que esto es una anomalía?
R. Me fascina que me diga usted que los gobiernos de izquierda siempre son…
P. Yo digo que se les atribuye.
R. Bueno, pues se les atribuye, pero le voy a decir algo. Muchos desde la izquierda han tratado de catalogarme como de extrema derecha. Y un Gobierno como el nuestro, ¿qué le deja a Colombia? Primero, la mayor inversión social en educación pública superior. Segundo, haber duplicado los beneficiarios de los programas sociales. Tercero, haber realizado el 50% de todas las transferencias económicas hechas en 20 años, así como la mayor asignación de subsidios de vivienda de interés social y la mayor entrega de títulos de propiedad en el campo. Eso son hechos incontrovertibles. A muchos partidos de izquierda en América Latina les gusta hablar en contra de la pobreza, pero la multiplican porque entorpecen la inversión y la iniciativa privada, y fracturan las sociedades. Muchos de esos fenómenos de izquierda radical convierten las democracias en dictocracias y luego en dictaduras. Les guste o no les guste a muchos, este Gobierno deja la mayor inversión social en la historia de nuestro país.
P. En Colombia no dejan de morir asesinados firmantes de los acuerdos de paz, activistas de los derechos humanos. Es una sangría masiva, ¿qué está pasando?
R. Empecemos por llamar a las cosas por su nombre. ¿Quién ha matado a la gran mayoría de personas en proceso de reincorporación? Las disidencias de las FARC, el ELN, el clan del Golfo, Los Pelusos y Los Caparros, organizaciones que existían antes de la firma. Yo pregunto: ¿Iván Márquez, Jesús Santrich, El Paisa, Romaña… [líderes de las disidencias de las FARC] no fueron firmantes de la paz? Todos esos delincuentes volvieron al terrorismo y han atentado contra quienes están aportándole a la reincorporación. Hay que enfrentarse a ese crimen organizando y eliminar esos símbolos del mal, sacarlos de circulación. Pero también hay que encarar la causa de todos esos fenómenos, que es el narcotráfico. Y aquí, a pesar de los obstáculos judiciales que hemos tenido que sortear, le hemos mostrado al mundo que contuvimos el crecimiento exponencial de los cultivos ilícitos y que hemos golpeado las estructuras más temidas del narcotráfico, y eso incluye la captura de Otoniel, el más peligroso narcotraficante en este país desde Pablo Escobar.
P. A usted le acusan desde algunos sectores de no haber apoyado lo suficiente el desarrollo de los acuerdos de paz.
R. Cuando el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, vino hace unos meses puso a Colombia como un referente para el mundo. No le pongamos a esto mezquindad, no le pongamos politiquería, miremos los hechos: este Gobierno ha demostrado su compromiso con la paz con legalidad y lo mantendrá hasta el último día, el 7 de agosto a las 3.00 de la tarde.
P. ¿Y no ha cambiado su visión a lo largo del mandato respecto a cuando usted era candidato y criticaba el acuerdo?
R. Sí, y la verdad, yo creo que hay algo que a mí me tocó el alma. Me he dedicado a escuchar y he ido a hablar con muchas de las familias en proceso de reincorporación. Y tengo la firme convicción de que quienes están apostando genuinamente por ello deben contar con el respaldo nuestro. Yo termino el 7 de agosto, pero después, mi voz, mi trabajo estarán orientados a seguir ayudando a esas personas para que su proceso sea exitoso. Seguiré siendo un defensor de la paz con legalidad, seguiré siendo una voz exigente de verdad, justicia, reparación y no repetición. Yo no estoy haciendo esto porque me toque o porque alguien me haya obligado, yo hago esto por convicción. No busco premios, lo que busco es que esas personas que apostaron por la reincorporación tengan un ciclo de vida exitoso y que puedan darse cuenta que su camino con las armas siempre estuvo equivocado y que es mucho más grande la Colombia que construye en paz, armonía y consonancia con el Estado de derecho.
R. No es solo mío. Mi política con Venezuela no ha sido unilateral, ha sido multilateral. La prueba de ello es que hay más de 55 países que no reconocen a Nicolás Maduro como autoridad legítima en Venezuela. Eso es un logro.
P. Pero Maduro sigue, y su objetivo era que se fuera.
R. Sí, tristemente, pero que 55 países del mundo se hayan dado cuenta de que es un oprobio reconocer ese régimen es un logro. También lo es que haya una voz legítima y democrática para que la resistencia al régimen sea reconocida, respaldada y aplaudida internacionalmente. Al mismo tiempo le hemos demostrado al mundo que podemos ser fraternos con los hermanos venezolanos que huyen de esa dictadura, dándoles estatus de protección temporal, sin dejar de denunciar a quien es el Slobodan Milosevic de América Latina.
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