Las labores de rescate fueron durante varios minutos, hasta que finalmente pudieron sacar al animal en la isla Guinulero.
Lugareños y algunos visitantes de la Isla Guinulero, ayudaron en el rescate de la foca, que apenas la sacaron corrió al mar.
Noticias Nariño.
TuBarco Noticias Pasto se pudo contactar con Antony Vallejo, un creador de contenido que recorre la perla del Pacífico y pudo grabar el rescate de una foca en la isla Guinulero en Tumaco la semana pasada.
El pozo en el que había caído la foca.
El animal había caído en un pozo de agua, del que se surte la comunidad de la isla, cerca a Bocagrande.
La foca estuvo en el sitio por un rato, hasta que los lugares y visitantes escucharon su llanto y corrieron en su ayuda.
Con una cuerda, la amarraron.
Una vez fuera, la foca asustada no se dejaba tocar.
Las labores de rescate fueron durante varios minutos, hasta que finalmente pudieron sacar al animal.
La foca yéndose al mar. Luego la vieron en otra zona, aunque no estaba atrapada.
Se fue al mar rápidamente.
Al pozo, que no puede cerrarse del todo, si le construyeron una tapa para evitar un accidente con niños, algún habitante de la isla Güinulero, o con visitantes.
El gesto de rescate del animal ha sido aplaudido.
En esta isla Guinulero es común ver las focas llegar hasta la playa, pero regresan rápidamente al agua.
Las habitaciones del hospital de Vuhledar están llenas de cascotes. Las camas, algunas perfectamente hechas, con sus colchas rosadas, y otras deshechas, como cuando alguien se levanta con mucha prisa, permanecen cubiertas de cristales, yesos y polvo. “¿Ves?”, dice Nadia, sanitaria de 38 años, “esto es lo que pasa en la guerra, que al final las personas no importan”. El jueves, no mucho después de que el presidente ruso, Vladímir Putin, anunciase una “operación militar en el Donbás”, un ataque de artillería impactó contra la carretera de entrada a este centro sanitario de la región de Donetsk, a unos 60 kilómetros de la zona controlada por los separatistas prorrusos y por el Kremlin. Los proyectiles alcanzaron a una profesora de 50 años, que caminaba hacia el hospital, y a dos coches. Sus ocupantes, cuatro, han muerto, según el jefe de la administración regional, Pavel Kirilenko. La fachada del hospital, que da servicio a una zona ya muy dañada por la guerra de casi ocho años entre el ejército ucranio y los secesionistas, está ahora llena de cicatrices.
Dieciséis de los alrededor de 100 pacientes resultaron heridos por las esquirlas de los vidrios de las ventanas y por trozos de pared. El centro, explica la médico Natalia Nikolaevna, tuvo que ser evacuado. “No tiene agua y acabamos de recuperar el suministro eléctrico”, dice. Ahora, el edificio de pasillos amarillentos y suelos de mármol se ha convertido en un refugio improvisado para escapar de los ataques que arrecian en la zona durante la noche. La línea del frente está cerca. Yulia, una enfermera de 28 años —que como la mayoría de gente desde que empezó la crisis prefiere no decir su apellido—, no sabe qué pensar. “Todavía estoy en shock, pero la verdad, lo que tenga que ser será”, dice, sobre el avance de las tropas enviadas por Putin y que están avanzando casi sin tregua en puntos estratégicos del país.
Un coche destrozado junto al hospital de Vuhledar, en el Donbás, tras un bombardeo que causó cuatro muertos.
Lo que Putin anunció como una operación en el Donbás se ha convertido en realidad en un ataque a gran escala, veloz y extremadamente agresivo en todo el país. Pero en las regiones de Donetsk y Lugansk aún controladas por el Gobierno, aunque ha habido ataques y bajas, la situación no es tan crítica por ahora como en la capital, Kiev, o en la zona de la frontera con Bielorrusia. Los servicios de espionaje ucranios y estadounidenses creen que las fuerzas rusas están tratando de hacer una tenaza a la zona y envolverla para, después, anexionar por completo la región reclamada por los secesionistas. Pero Pavel, maestro jubilado de 67 años, cree que Putin ya no se conformará solo con el Donbás. “No parará”, dice, sentado en uno de los bancos de madera de lo que hasta el jueves era la antesala de la recepción del hospital de Vuhledar. “Quién sabe qué va a pasar mañana. Un día te levantas, vienes al hospital y al siguiente te ha caído una granada”, dice.
Este viernes, otro proyectil impactó contra un antiguo centro de rehabilitación que ahora utilizaba el ejército y lo incendió. Un pegajoso olor a quemado lo impregna todo. Como la sensación de espera que envuelve gran parte de la región de Donetsk controlada por el Gobierno. En Vuhledar, las calles están casi vacías y quien camina lo hace apresuradamente. Lo que era importante ya no lo es tanto, dice Lena, de 50 años. Huyó de la ciudad de Donetsk en 2014, cuando pasó a manos de los separatistas prorrusos alzados por el Kremlin, y se instaló en Vuhledar, con su madre y su marido, un antiguo minero con una lesión laboral. Dice que esta vez, si la ciudad pasa a control ruso, no se marchará. Está cansada. “Llega un momento en que pienso que qué más da, si todos son iguales”, apunta encogiéndose de hombros.
En las carreteras de Donetsk casi no se ven coches con destino este, hacia Rusia, hacia el territorio controlado por los secesionistas. Cientos de ciudadanos están saliendo en masa de ciudades como Kostantinivka, que en la época soviética se desarrolló como un centro de producción de vidrio, hierro, zinc y acero.
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Alexéi también ha metido lo que ha podido en el coche y ha dejado su casa. Lleva en el vehículo a su vecina y sus tres hijos, apretados en el asiento de atrás. En 2014, Kostantinivka estuvo unos meses bajo control de los separatistas y Alexéi dice que no quiere volver a vivirlo. “No me fui ayer [por el jueves], cuando empezaron los ataques fuertes, porque estaba en shock, pero hora está claro que es real. Quien se queda es porque es un insensato y le da igual o porque está con ellos”, dice.
El río de coches en la precaria carretera que sale de Kostantinivka a Dnipro es interminable. “La cosa está tranquila, todavía”, dice un conductor bajando la ventanilla, “por ahora, la ciudad es nuestra, pero quién sabe”.
Bomberos de Pasto se desplazaron hasta la zona para evaluar el reporte y conocer si hay más fallecidos, porque testigos reportaban que había caído gente al abismo.
Hasta el momento, autoridades reportan que la cifra de fallecidos asciende a 4; sin embargo hay preocupación porque había gente al borde del abismo. Gran parte de los afectados serían extranjeros.
Noticias Nariño.
Con el pasar de las horas crece más la angustia por cuenta del accidente de tránsito registrado en la vía Pasto- Ipiales, km 52 sobre el puente Magdalena, en donde un bus con varios pasajeros se volcó.
De acuerdo con el reciente reporte emitido por la Secretaría de Tránsito de Nariño, hasta el momento hay 4 personas fallecidas y 16 heridos.
Al parecer, gran parte de los afectados eran de nacionalidad venezolana.
Sin embargo, hay temor de que esta cifra pueda aumentar.
Pasajeros heridos
Razón por la cual, en medio de lo sucedido organismos de socorro arribaron Al lugar de los hechos para atender la emergencia que dejó a más 20 pasajeros heridos.
Gran parte de los heridos, tuvieron que ser trasladados hasta centros asistenciales de Tangua y Pasto.
Autoridades confirmaron que hasta el momento hay personas fallecidas
Así lo dio a conocer el Teniente Coronel Julio Alexander Olaya Vargas Jefe de la Seccional de Tránsito, luego de informar que la emergencia se registró más exactamente en el Km 52.
Entre tanto, versiones extraoficiales, manifestaron que posibles víctimas del accidente de tránsito habrían cayeron al abismo.
Por tal motivo, Bomberos de Pasto se desplazaron hasta la zona para evaluar el reporte y conocer si hay más fallecidos.
Y es que a través de vídeos que circulan en redes sociales, se aprecia el momento en que varias personas se acercan al borde del abismo para conocer lo ocurrido.
Hasta el momento se desconocen las causas del accidente y la ruta que este bus cubría.
Se ha conocido que el bus habría salido de Valledupar, con destino a Ipiales. Por tanto presumen que eran extranjeros intentado cruzar hacia Ecuador.
El accidente registrado en el Km 52 en el puente Magdalena, vía Pasto-Ipiales, un bus se volcó y por poco se va al abismo. 4 muertos y 16 lesionados la mayoría de pasajeros eran mujeres con niños, extranjeros. https://t.co/7IPClIplZi
En el sector piden a Emcali finalizar el trabajo que estaban realizando «para que ya no pasen estas cosas o entablaremos la demanda respectiva», aseguraron.
Noticias Cali.
Salir a caminar, correr o montar bicicleta se convirtió en toda una odisea llena de peligros para los niños en La Portada, oeste de Cali.
Ello, porque a la altura de la Avenida 4 Bis O. con calle 10, sector conocido como la ‘bomba de Texaco’ hay un hueco que ya ha ocasionado varios accidentes.
Se hizo para instalar una tubería.
Carros pesados pasan por el lugar.
Según lo establecido, el hoyo fue realizado en medio de trabajos adelantados por las empresas municipales de Cali.
Una obra que consistía en la instalación de una acometida de agua que empezó a hacerse desde el pasado mes de noviembre.
Pero «estamos a 31 de enero del 2022 y no se ha realizado el trabajo para poderlo tapar», denuncian.
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A este tema se le suma que la cuadra se ha convertido en un total peligro para los niños en el sector.
Los padres de familia evitan salgan solos a jugar, practicar patinaje, correr o montar en sus bicicletas.
¿La razón?, ya se han presentando varios accidentes; como quedó captado en una cámara de seguridad del sector.
En las imágenes se puede apreciar el momento exacto en el que un menor terminó cayendo al hueco. El niño se encontraba al lado una mujer, que trataba de enseñarle a usar la bicicleta.
Pero el menor terminó perdiendo el control y cayó al interior del hueco.
De inmediato vecinos del sector lo auxiliaron y sacaron del lugar.
En el sector han pedido a Emcali solucionar dicho inconveniente antes que ocurra algo peor: «pedimos la colaboración a Emcali realizar este trabajo para que ya no pasen estas cosas o entablaremos la demanda respectiva por tal motivo«.
El operativo adelantado de manera conjunta por autoridades de Colombia y Estados Unidos se realizó en el sur de la capital del Valle.
En un operativo en el que intervinieron cinco agentes Federales de los Estados Unidos, habría caído el señalado narcotraficante del Valle del Cauca, Arturo de Jesús Herrera Saldarriaga, conocido con el alias de ‘Banana’, quien era buscado por la justicia colombiana desde hacía varios años.
Según la primicia de la W Radio, las autoridades bloquearon las salidas de el lugar donde se encontraba, ubicado en el barrio Normandía, hasta donde llegaron los investigadores para proceder con su captura, la cual se produjo en el apartamento 601, del edificio Torre Ladera.
La captura de este ciudadano se habría producido como resultado de un operativo relámpago realizado de manera conjunta entre autoridades colombianas y gringas, a eso de las 5:00 de la mañana, en la ‘Sucursal del Cielo’.
Arturo Herrera Saldarriaga había salido ileso de un atentado en Tuluá.
Herrera Saldarriaga había salido ileso de un atentado sicarial ocurrido el 20 de marzo del 2019, cuando se desplazaba hacia las 11:00 de la mañana, a la altura de Carrera 33, entre calles 21 y 22, en el barrio Alvernia de Tuluá.
En el atentado dos personas resultaron muertas y dos más heridas como resultado del intercambio de disparos, en el que según las autoridades se habían utilizado armas automáticas de largo alcance.