Mostrando entradas con la etiqueta líderes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta líderes. Mostrar todas las entradas


Gabriel Boric ya es presidente de Chile. El antiguo líder estudiantil, de 36 años, lidera la irrupción en La Moneda de una nueva izquierda en el país sudamericano, con dirigentes nacidos en democracia y dispuestos a pasar página de la herencia de la dictadura de Augusto Pinochet. La llegada de una nueva generación de líderes, forjados al calor de las protestas callejeras de los últimos años, conlleva varios hitos en el país sudamericano. “El más importante es la impronta feminista del nuevo Gobierno”, destaca el corresponsal de EL PAÍS Federico Rivas Molina, que estos días estuvo en Santiago de Chile siguiendo la transición. Con 14 ministras elegidas en el gabinete de Boric, entre los que destacan roles clave como los del Ministerio de Interior, el de Defensa, Cancillería y la Portavocía, es de esperar que el nuevo perfil del Gobierno signifique un cambio de mirada más allá de la paridad de género.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete



Source link



Los aliados han decidido mantener la presión contra Vladímir Putin a través de las sanciones. Y lo han hecho pese a las turbulencias que esas sanciones generan en sus propias economías y las diferencias que suscita un asunto crucial como el veto a las importaciones rusas de petróleo. Un tema especialmente lesivo para los europeos, mucho más dependientes de esas importaciones, que para los estadounidenses. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, mantuvo el lunes una videollamada con los líderes de Francia, Emmanuel Macron; Alemania, Olaf Scholz; y el Reino Unido, Boris Johnson, en la que compartieron su “determinación en continuar elevando los costes” contra Rusia por la invasión de Ucrania, según el resumen hecho público por la Casa Blanca, que señaló que se trata de una invasión “injustificada y no provocada”.

En el duodécimo día de agresión, en el que las fotografías de civiles muertos tratando de huir de las bombas rusas han causado estupor en medio mundo, los dirigentes también subrayaron su compromiso de continuar proporcionando ayuda económica, humanitaria y en materia de seguridad a Ucrania. La cuestión es cómo se materializará todo este respaldo.

El Congreso de Estados Unidos impulsará una votación de carácter bipartito para prohibir las importaciones de crudo de Rusia y el secretario de Estado, Antony Blinken, aseguró el domingo que los países occidentales están negociando intensamente esta medida con el fin de endurecer la respuesta a Vladímir Putin. Pero Alemania recalcó este lunes que no planea suspender las compras del petróleo ruso. Dicha medida dispararía aún más los costes de la energía, ya en máximos históricos antes de desatarse esta guerra.

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, respondió este lunes en su rueda de prensa diaria que “no se ha tomado aún ninguna decisión” sobre el embargo del petróleo ruso y añadió que las implicaciones a un lado y otro del Atlántico no resultan iguales. “Las importaciones rusas suponen alrededor de un tercio de todas las importaciones de petróleo de Europa”, señaló. “En 2021, antes de la invasión, Estados Unidos importaba unos 700.000 barriles al día y los europeos unos 4,5 millones de barriles al día, así que somos muy conscientes de que las implicaciones serían muy diferentes para unos y otros”, subrayó.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete





Source link


Joe Biden, este jueves en la Casa Blanca.
Joe Biden, este jueves en la Casa Blanca.DPA vía Europa Press (Europa Press)

Occidente gasta sus últimos cartuchos diplomáticos para evitar una invasión rusa de Ucrania mientras crece la tensión entre ambos países. Tras una noche de tensos combates y preocupantes intercambios de artillería en el este del país entre los separatistas prorrusos y el Ejército ucranio, cuyas escaramuzas siguen, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha convocado este viernes a un grupo de líderes europeos y de la OTAN a una videoconferencia para analizar las últimas informaciones de los servicios de inteligencia, que insisten en que el ataque militar puede llegar “en los próximos días”. Fuentes oficiales estadounidenses han advertido a los medios de que esa operación podría incluir el empleo de aviones de combate, tanques, misiles balísticos y un ciberataque coordinado.

La lista de convocados por la Casa Blanca la forman los miembros del G-7 salvo Japón —el canciller alemán, Olaf Scholz; el presidente de Francia, Emmanuel Macron; y los primeros ministros británico, Boris Johnson, italiano, Mario Draghi, y canadiense, Justin Trudeau—, así como los presidentes de dos países limítrofes con Ucrania, el de Polonia, Andrzej Duda, y el de Rumania, Klaus Iohannis. También se han sumado los presidentes de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y del Consejo Europeo, Charles Michel, y el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg.

Cabe encuadrar esa videollamada y su posterior comparecencia en la Casa Blanca, la segunda en esta semana, en la apuesta de Biden por mostrarse durante esta crisis como un líder con las lecciones de 2014 ―cuando Rusia se anexionó la península ucrania de Crimea― aprendidas y con iniciativa. También con un plan: su Administración ha decidido compartir casi al minuto con periodistas, senadores y el público en general la información de la que disponen sobre las intenciones de Rusia para, por ese medio, detener las aspiraciones expansionistas del presidente Vladímir Putin.

Entre tanto, Washington no hace sino aumentar sus cálculos sobre las tropas desplegadas por Moscú en su frontera con Ucrania, en Bielorrusia y en la Crimea ocupada. Michael Carpenter, embajador ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), ha elevado este viernes en Viena, en una reunión convocada por el organismo multilateral para tratar la crisis, a entre 169.000 y 190.000 el número de esos soldados. Es una cifra sensiblemente superior a la ofrecida el martes por Biden en una comparecencia en la Casa Blanca, cuando habló de 150.000. “Estamos ante la movilización militar más importante en Europa desde la Segunda Guerra Mundial”, ha asegurado Carpenter, que ha recordado que Estados Unidos fijaba el pasado 30 de enero en 100.000 el número de tropas.

La acumulación observada por Washington contrasta con los mensajes de Moscú de los últimos días sobre una supuesta retirada de sus tropas. Esos pronunciamientos contribuyeron a aflojar momentáneamente la tensión al principio de una semana decisiva, pero la Casa Blanca y la OTAN han insistido en estos días que no han podido verificar su veracidad.

Tanques rusos, cargados para el retorno a su base permanente en Rusia tras unas maniobras militares, el pasado miércoles.
Tanques rusos, cargados para el retorno a su base permanente en Rusia tras unas maniobras militares, el pasado miércoles. AP

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Putin ha afirmado este viernes que está preparado para seguir por el camino de la diplomacia. “Estamos listos para negociar, con la condición de que todas las aspiraciones se consideren por igual, sin separar las principales propuestas de Rusia”, ha dicho el presidente en una conferencia de prensa junto a su aliado, de visita en Moscú, Aleksandr Lukashenko, presidente de Bielorrusia, país en el que el Ejército ruso inició la semana pasada operaciones militares.

Mientras, se ha confirmado una reunión “para la próxima semana” entre el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, y el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov. El anuncio de esa reunión contribuyó a calmar a los mercados. El secretario de Estado ha explicado que la conversación llega en un “momento peligroso para la vida y la seguridad de millones de personas”.

“Pretexto”

Blinken ha viajado a Múnich para participar en la Conferencia de Seguridad, foro que reúne con carácter anual en la capital bávara a decenas de líderes y ministros de Exteriores y Defensa. El jueves compareció en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a petición de Biden. En ese foro, detalló los escenarios que Estados Unidos baraja para que Rusia “construya un pretexto” que justifique el ataque. Funcionarios estadounidenses han trasladado a los medios la sospecha de que algunas de las noticias que llegan desde el Este de Ucrania podrían ser parte de una operación de “falsa bandera” destinada a montar un escenario propicio para la invasión.

A Múnich ha viajado también la vicepresidenta Kamala Harris, en una de las misiones de más alto perfil desde que tomó posesión hace un año. Se ha visto ya con Stoltenberg y con los líderes de los países bálticos, claves en la crisis, y está previsto que se reúna durante varios días con Scholz, la ministra de Exteriores del Reino Unido, Liz Truss, o el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. Harris ofrecerá este sábado un discurso en el que se espera que incida en que la OTAN y Estados Unidos están perfectamente alineados en esta crisis, y que las consecuencias para Rusia si invade Ucrania serán severas.

Blinken, que ha adoptado una actitud más beligerante en los últimos días, ha calificado en Múnich de “cínica” la evacuación de civiles del Este de Ucrania hacia Rusia, anunciada por los líderes separatistas prorrusos de las provincias ucranias de Donetsk y Lugansk. “Es cínico y cruel utilizar a seres humanos como peones, con el fin de distraer la atención del hecho de que Rusia está reforzando a sus tropas de cara a un ataque”, ha declarado Blinken. “Este tipo de anuncios constituyen nuevos intentos de tapar, con mentiras y desinformación, que Rusia es el agresor en este conflicto”, añadió.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.





Source link


EE UU detalla ante la ONU los supuestos planes rusos, que incluirían la toma de Kiev

Estados Unidos ha detallado este jueves ante Naciones Unidas los supuestos planes de Rusia para justificar y lanzar de manera inminente una invasión de Ucrania, que incluiría la toma de Kiev, unas acusaciones que Moscú consideró infundadas y peligrosas. En un paso de última hora para recalcar la gravedad de la crisis, el jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, ha viajado a Nueva York para intervenir ante el Consejo de Seguridad de la ONU, que tenía programada de antemano una reunión sobre Ucrania.

Según el secretario de Estado, la información de la que dispone Washington «indica claramente que esas fuerzas, que incluyen tropas terrestres, aviones y barcos, se están preparando para lanzar un ataque contra Ucrania en los próximos días».

Blinken ha descrito cómo cree EE UU que va a proceder Moscú, empezando con la creación de un «pretexto» que justifique su ataque, que podría tomar la forma de un falso atentando terrorista, un supuesto descubrimiento de fosas comunes o incluso un ataque real o ficticio con armas químicas. «Rusia podría describir este acontecimiento como una limpieza étnica o un genocidio, mofándose de un concepto que en esta cámara no nos tomamos a la ligera», ha dicho ante el Consejo de Seguridad, advirtiendo de que los medios rusos ya han empezado a difundir algunas de estas «falsas alarmas».

El siguiente paso, según EE UU, serían reuniones gubernamentales al más alto nivel para responder a esa supuesta agresión y el inicio de los bombardeos sobre Ucrania, acompañado de un bloqueo de las comunicaciones y de ciberataques contra instituciones clave. «Después de eso, tanques y soldados rusos avanzarán sobre objetivos clave que ya han sido identificados y señalados en planes detallados. Creemos que estos objetivos incluyen la capital de Ucrania, Kiev, una ciudad de 2,8 millones de habitantes», ha asegurado Blinken. (EFE / FOTO: CARLO ALLEGRI / REUTERS)



Source link


En el intenso fin de semana de llamadas telefónicas con aroma a último recurso y con la tensión global por la crisis de Ucrania al rojo vivo, este domingo ha sido el turno para una conversación entre el presidente estadounidense, Joe Biden, y su homólogo en Kiev, Volodímir Zelenski. Han hablado durante una hora, tiempo que ha empleado el primero en reafirmar su compromiso “con la soberanía y la integridad territorial de Ucrania”, según un comunicado de la Casa Blanca. “El presidente ha dejado claro que responderá rápidamente y con decisión, junto con sus aliados y socios, a cualquier agresión rusa”. Ambos líderes han coincidido también en “la importancia de continuar” con la suma de “diplomacia y disuasión”, como respuesta a la acumulación militar de tropas enviadas por Moscú la frontera con Ucrania.

Termina así una semana que inauguró un infructuoso intento de mediación de Emmanuel Macron en Moscú, y que acaba con los líderes occidentales colgados del teléfono y redoblando su presión sobre Putin, aunque con la sensación de que la vía diplomática se halla estancada. La próxima baza la tiene el canciller alemán, Olaf Scholz, que viajará a Kiev el lunes, y, el martes, a Moscú. El político socialista quiere “aprovechar la oportunidad de hablar” para evitar el estallido del conflicto, según ha anunciado el domingo en Berlín, informa Elena G. Sevillano. Scholz llega consciente de que podría estar ante una de las últimas oportunidades de salir de este embrollo y con una misión declarada: “Tratar de ver cómo podemos garantizar la paz en Europa”, que se enfrenta a su peor crisis de seguridad desde el final de la Guerra Fría.

Rusia, por su parte, sigue negando que tenga planes de atacar y asegura que se limita a permanecer atenta a lo que ocurra en las regiones separatistas de Donetsk y Lugansk, mientras se reafirma en sus exigencias a Occidente: el fin de la expansión hacia el Este de la OTAN y el compromiso de que no desplegará tropas cerca de sus fronteras.

El miércoles se apunta como otra jornada clave. Algunos medios han publicado que las autoridades estadounidenses consideran, a partir de informes de espionaje, ese día como la fecha más probable para el inicio de las hostilidades, según trascendió de la llamada del presidente Joe Biden a sus aliados del pasado viernes. Tanto Jake Sullivan, consejero de Seguridad Nacional, como el portavoz del Pentágono, John Kirby, se han negado este domingo en Washington a confirmar o a desmentir ese extremo.

Ambos han sido hoy los enviados por la Administración de Biden al frente de la guerra informativa, está sí, ya declarada por Washington y Moscú, en torno una posible invasión que es inminente para unos y nada más que un miedo “histérico” para la otra parte. Kirby ha concedido una entrevista a Fox News. Mientras, el consejero de Seguridad Nacional ha asegurado en el matinal de la CNN, State of the Union, ágora dominical predilecto de los políticos de Washington, que Estados Unidos no dará “la oportunidad a Moscú de lanzar un ataque sorpresa”. Y que por eso piensan “seguir compartiendo toda la inteligencia” de la que dispongan. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zajharova, ha contestado en Telegram y Facebook con contundencia: “Los políticos estadounidenses han mentido, están mintiendo y seguirán haciéndolo, creando pretextos para atacar a civiles en todo el mundo”.

Las palabras de Sullivan acentúan una estrategia a la que la Casa Blanca parece haberlo apostado todo en esta crisis global. Una apuesta arriesgada por su arrojo, que tiene ocupados a los analistas geopolíticos, y que pasa por airear datos, normalmente reservados, según van disponiendo de ellos. Ya sea sobre las sanciones severas que le esperan al Kremlin si continúa por ese camino, sobre operaciones de sabotaje falsas o sobre la producción de vídeos ficticios para fingir un ataque ucranio como pretexto. “Les hemos visto hacer esas cosas en el pasado, por eso no dudamos de que pueden perfectamente repetirlas”, ha añadido a la CNN el consejero de Seguridad Nacional.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Sullivan ha justificado esa suerte de diplomacia del megáfono, porque no difunden esa información “para empezar una guerra, como ha sucedido en el pasado”, sino para “evitar una confrontación”. “Eso”, a su juicio, les “otorga mayor credibilidad”. Por “el pasado”, Sullivan se refiere a la segunda guerra de Irak, cuando en 2003 la Administración de George Bush empleó datos para justificar una invasión que luego se demostraron falsos.

Ahora es distinto, asegura el Pentágono. No solo porque la tecnología permite una recogida de información más fiable. Es también porque, como ha explicado Sullivan a la CNN, esos despachos de espionaje los han compartido “casi al minuto” con sus aliados. “Al revisar nuestras informaciones han llegado a la misma conclusión que nosotros: que el mundo debe estar alerta con Rusia. Y que es altamente probable que fabrique un pretexto que sirva de antesala a una posible acción militar”.

Las autoridades también dicen haber aprendido de los errores de 2014, cuando los asesores del presidente Barack Obama le convencieron de no compartir lo que sabía sobre la intervención rusa en Ucrania. Este cambio de idea se debe, según explicaba The New York Times este domingo, a “la influencia de la directora nacional de Inteligencia, Avril D. Haines, y al director de la CIA”, William J. Burns”. También lo vincula a la supuesta interferencia rusa en las elecciones de 2016. Desde la primera señal de alarma, lanzada en noviembre, Washington no ha temido pasarse de frenada en sus advertencias.

Esa estrategia inquieta en Kiev, donde prefieren llamar a la calma que apretar cada día el botón de alarma. Este domingo, el ministro de Exteriores, Dmytro Kuleba, ha recalcado que no hay señales de que se vaya a producir una nueva agresión militar a gran escala en los próximos días. No ha habido “cambio fundamental” en la situación, ha dicho Kuleba, que ha exigido una reunión con Rusia y el resto de los países firmantes del Documento de Viena de la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa), destinado a asegurar la transparencia militar. La petición se ha realizado después de que Moscú haya rehuido detallar sus actividades cerca de la frontera con Ucrania y en las maniobras masivas de 10 días que ha emprendido junto a Bielorrusia en ese país.

Ucrania teme, además, que la política alarmista de Biden pueda tener daños colaterales para la economía ucrania y su reputación de seguridad. El presidente Zelenski cree que todavía hay margen para la diplomacia y le preocupa que, incluso si no se llega a producir una agresión militar, Rusia consiga otro de sus objetivos con esta guerra de asfixia: desestabilizar el país.

De momento, las patadas estadounidenses al avispero ya han tenido efectos prácticos: este fin de semana, Washington, Ottawa y Londres han empezado a retirar también a los instructores en materia de defensa que tienen sobre el terreno en Ucrania, así como a sus observadores de la misión de la OSCE en el este del país, en las regiones de Donetsk y Lugansk, donde los separatistas prorrusos luchan contra el ejército ucranio desde hace ocho años en una guerra que ha causado ya unos 14.000 muertos, según la UE. La misión, que entre otras cosas observa cómo se desarrolla el alto el fuego (incumplido constantemente), se mantendrá, ha dicho la OSCE, que ha confirmado la salida de observadores de “varios países”.

Fuentes diplomáticas explican que la retirada de estadounidenses, canadienses y británicos que estaban sobre el terreno como instructores y en la misión de observación se debe no solo a preocupaciones de seguridad, también persigue evitar que se les culpe o se les utilice de pretexto en el caso de una operación de falsa bandera rusa contra Ucrania. Moscú ha incrementado estos días las acusaciones a Kiev y a “terceros países” de estar preparando una maniobra para recuperar el Donbás.

Mientras, una veintena de capitales urge a sus nacionales a que abandonen Ucrania y han comenzado a reubicar sus embajadas al oeste del país, en la ciudad de Leópolis, este domingo han llegado a Kiev dos nuevos cargamentos de material de defensa: un envío de sistemas de misiles antiaéreos Stinger y municiones de Lituania y 180 toneladas más de munición de Estados Unidos. Ucrania, que sigue pidiendo ayuda en forma de envíos de armamento para tratar de competir con el poderoso Ejército ruso y como una forma de disuasión, ha recibido ya 1.500 toneladas de municiones en 17 vuelos, según el ministerio de Defensa ucranio.

Suspensión de vuelos sobre el espacio aéreo de Ucrania

La aerolínea holandesa KLM ha suspendido sus vuelos a Kiev y ha informado de que no operará vuelos en el espacio aéreo ucranio, mientras las alertas de EE UU sobre una posible invasión rusa se suceden. El Gobierno de Ucrania recalcó que su espacio aéreo sigue abierto, pero las decisiones de varias aseguradoras de dejar de cubrir aeronaves que sobrevuelen el país del este ha provocado ya complicaciones. La aerolínea ucrania SkyUp Airlines informó de que se vio obligada a realizar un aterrizaje no programado en Chisnau (Moldavia) en vez de en Kiev de un vuelo procedente de Moldavia por la retirada de la aseguradora.
Desde que el vuelo MH27 de la compañía Malaysia Airlines, que cubría el trayecto Ámsterdam-Kuala Lumpur, fue derribado sobre el este de Ucrania en 2014, con un misil de fabricación rusa, el tráfico aéreo sobre el país ha sido un tema delicado. En la catástrofe murieron 298 personas, entre tripulación y pasajeros. Con esa tragedia como antecedente, ya en enero, KLM, Lufthansa y otras grandes aerolíneas modificaron sus vuelos a Ucrania para evitar que sus tripulaciones pasasen la noche en Kiev por las aseguradoras, que pueden alegar causa de fuerza mayor en caso de conflicto militar y dejar de cubrir las aeronaves si son atacadas durante las hostilidades o quedan atrapadas. Para “estabilizar la situación del mercado de pasajeros”, el Gobierno ucranio anunció un fondo de 592 millones de dólares para ofrecer garantías de seguridad a las aseguradoras. De momento, la mayoría de las 29 aerolíneas extranjeras que operan en Ucrania lo hacen con normalidad. Kiev sí ha aconsejado que eviten sobrevolar de lunes a sábado partes del Mar Negro y el Mar de Azov por maniobras navales de Rusia.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.





Source link


La primera gran operación antiyihadista comandada por Joe Biden acabó esta semana con la vida del líder del Estado Islámico (ISIS, siglas en inglés), Abu Ibrahim al Hachemí al Quraishi, en Atmeh, noroeste de Siria. Se trata de la última victoria que un presidente de EE UU puede exhibir en la lucha contra el terrorismo después de que sus antecesores acabaran con Osama Bin Laden (en 2011, en la época de Barack Obama) y Abubaker al Bagdadi (en 2019, con Donald Trump al frente).

La guerra contra el terror la juramentó el presidente George W. Bush en 2001 tras el ataque del 11-S que conmocionó y cambió el mundo contra los corazones financiero y político de la primera superpotencia. Habrían de pasar 10 años y estar en la Casa Blanca un nuevo presidente para que se consumara la venganza de dar caza y captura al hombre más buscado por EE UU. El líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, derribó las Torres Gemelas, atacó el Pentágono y habría borrado del mapa la Casa Blanca si el avión que iba destinado hacia ella no hubiese sido desviado hacia una tierra baldía en medio de Pensilvania.

Tras más de una década de búsqueda infructuosa y fracasos, diez años en los que se creó el limbo legal de Guantánamo para secuestrar e interrogar a sospechosos, años en los que la tortura y los asesinatos selectivos fueron reconocidos y empleados por la Administración estadounidense, el primer domingo de primavera de mayo de 2011, cuando quedaban menos de 30 minutos para que acabase el día, Obama sorprendía a una nación que estalló en vítores al anunciar que un comando de élite de la Armada de EE UU había abatido de madrugada al terrorista más buscado de todos los tiempos.

“El mundo es más seguro ahora”, declaró Obama al devolver el orgullo mancillado en el 11-S. Anunció, serio, frío, presidencial, la muerte de Bin Laden. Murió de un tiro en la cabeza durante una operación que duró 40 minutos en un complejo residencial a unos 60 kilómetros al norte de Islamabad, la capital de Pakistán, y a escasos metros de la principal escuela militar paquistaní. El primer presidente negro de la EE UU informó de que el cuerpo del líder de Al Qaeda había sido arrojado al mar.

Para la historia queda la fotografía de Pete Souza en la Situation Room (sala de control de crisis) de la Casa Blanca mientras Obama sigue la operación de asalto junto a su entonces vicepresidente, Joe Biden, entre otros. Su equipo de Seguridad Nacional y una Hillary Clinton, entonces secretaria de Estado, con la mano en la cara y expresión de miedo, quien poco después confesó que habían sido los 38 minutos más intensos de su vida.

El presidente Barack Obama, junto al vicepresidente Joe Biden, recibe un nuevo dato de la misión que tenía por objetivo acabar con Bin Laden.
El presidente Barack Obama, junto al vicepresidente Joe Biden, recibe un nuevo dato de la misión que tenía por objetivo acabar con Bin Laden.Pete Souza (La Casa Blanca)

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Los dos presidentes que han seguido a Obama han tenido también su momento de gloria frente a las cámaras de televisión para anunciar la muerte de algunos de los terroristas más buscados que ilustraban la correspondiente lista del FBI. Pero la organización de Bin Laden persiste, incluso sin su figura como una estructura global, que además compite por la hegemonía yihadista con el ISIS.

También en domingo, Trump informaba el 27 de octubre de 2019 que el hombre que en 2014 proclamó el califato del Estado Islámico que durante los siguientes tres años de apogeo se extendería en Irak y Siria, había muerto “como un perro, como un cobarde”. “El animal que trató de intimidar al resto ha terminado llorando y gimoteando, aterrado de ver que las fuerzas estadounidenses se le venían encima”, declaró Trump. Abubaker al Bagdadi detonó el cinturón de explosivos que portaba cuando se supo acorralado dentro de un túnel durante una operación militar de un comando norteamericano en el noroeste de Siria. La caída de Al Bagdadi marcó un hito en la lucha contra el Estado Islámico y, con la operación, Trump logró desviar durante un tiempo la importante crisis doméstica que vivía con el proceso de su primer impeachment.

Con un terrible error de cálculo, Biden quiso hacer coincidir la conmemoración del 20º aniversario del 11-S con la fecha límite de la presencia de las tropas estadounidenses en Afganistán. Pero la caótica salida de Kabul muestra que sí ha habido un vencedor en la guerra en ese país han sido los talibanes, de vuelta en el poder.

En una fotografía parecida a la de Obama, Biden siguió el pasado jueves en la Situation Room la muerte de Al Quraishi. Como hiciera en su momento Obama, el demócrata daba así la orden de lanzar la primera gran operación contraterrorista de su mandato. Al Quraishi murió junto con al menos 13 personas, entre ellas seis niños, al accionar un cinturón de explosivos cuando se supo asediado, como hizo Al Bagdadi.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región



Source link


Indígenas del Cauca cargan el féretro de Albeiro Camayo, uno de los líderes de la Guardia Indígena, asesinado por disidencias de las FARC en enero.
Indígenas del Cauca cargan el féretro de Albeiro Camayo, uno de los líderes de la Guardia Indígena, asesinado por disidencias de las FARC en enero.STRINGER (REUTERS)

Amnistía Internacional presentó este miércoles un informe en el que señalaba a Colombia como el país más letal para los defensores de derechos humanos, con 13 asesinatos. Apenas un día después la cifra había aumentado a 17 los líderes sociales acribillados en lo que va de 2022. Más de uno cada dos días.

Hermán Naranjo Quintero fue uno de los últimos. El país se enteró de su secuestro y asesinato en tiempo real a través de redes sociales. Minutos después de ser sacado de su casa en Arauca por hombres armados, su esposa publicó un video pidiendo que le respetaran la vida. La Comisión de Paz del Senado se desplazó hasta la zona para pedir su liberación, la Fiscalía hizo lo mismo, pero el martes fue hallado muerto. Era un líder social afiliado a la Junta de Acción Comunal de Corocito en Tame, donde la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las FARC libran una guerra que ha generado desplazamientos y asesinatos. “Pedimos por favor que le respeten la vida, nosotros no tenemos nada que ver con esta guerra, solamente somos trabajadores”, suplicaba su esposa minutos después del secuestro, junto a sus dos hijos y los animales de fondo.

Con unas horas de diferencia mataron a Julio César Bravo. Su imagen con el sombrero tradicional se ve en las redes sociales de Indepaz, la ONG que religiosamente cuenta día a día los asesinatos de estos defensores. Con un triste número 15 aparece Bravo, que era el presidente del Concejo de Córdoba, en el departamento de Nariño, al sur del país, y líder del Resguardo Indígena de Males. El concejal fue asesinado el 1 de febrero en la vereda Guitungal, de su pueblo, cuando un hombre le disparó sin mediar palabra. En la zona, como en muchos rincones de Colombia, grupos de disidencias, bandas de narcotráfico y de la guerrilla del ELN se disputan los territorios y asesinan a estos líderes.

“Es muy difícil saber con detalle lo que sucede, identificar los autores, las circunstancias en que se dan los asesinatos porque existe un patrón de impunidad”, dice Rodrigo Sales, investigador para la situación de personas defensoras en las Américas, de Amnistía Internacional.

Otro de los patrones que han identificado en el país, explica el investigador, es la desprotección o, en muchos casos, las medidas inadecuadas para el tipo de riesgo que enfrentan los defensores de derechos humanos. “En el caso de Colombia y en países como México, Honduras o Guatemala los esquemas de protección fueron diseñados con la idea de otorgar medidas materiales, es decir chalecos, coches blindados. Esas medidas funcionarían en un contexto urbano, pero en uno campesino e indígena no son adecuados”.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

El caso de Luz Marina Arteaga, defensora de derechos humanos de comunidades campesinas del Meta, asesinada el 17 de enero después de cinco días de estar desaparecida, es ejemplo de ese riesgo. La lideresa tenía medidas de protección de la Unidad Nacional de Protección desde abril de 2019. Sin embargo, “las medidas otorgadas, mayormente de carácter material, no mitigaban el riesgo que enfrentaba” y en 2020 había comunicado a la Unidad Nacional de Protección que “una de las medidas no era culturalmente adecuada a la región que ella vivía”.

Sales afirma que otro error de esas medidas es que tienen un enfoque individual y no colectivo. “Colombia aún no ha entendido o implementado medidas con esa dimensión colectiva, entonces lo que pasa es que asesinan un líder o una lideresa social y la comunidad escoge otro líder y vuelve a ocurrir. Eso implica que personas que no cuentan con protección, porque en ese momento no tienen el liderazgo principal aunque sí son defensores de derechos humanos, están expuestos a morir”.

Los líderes asesinados en Colombia tienen una lucha en común: se dedican a la defensa de la tierra, el territorio y el medio ambiente. Los afrodescendientes, las mujeres y los indígenas son los más vulnerables. “El Gobierno no ve en los líderes sociales una fortaleza para la paz, sino que los estigmatiza y eso hace que el liderazgo social sea visto con reserva, calificado como posible cómplice”, explica Camilo González Posso, presidente del Instituto de estudios para el desarrollo y la paz (Indepaz).

La escalada de violencia se concentra en las fronteras, tanto con Venezuela, como con Perú y Ecuador, pero también afecta la región del Cauca, en el suroriente del país. En esta última región, el 24 de enero fue asesinado Albeiro Camayo Güetio, líder de la guardia indígena en el resguardo de Las Delicias, municipio de Buenos Aires. De acuerdo con la información del Tejido de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos (TDVD), Albeiro Camayo murió cuando presuntos miembros de un grupo paramilitar dispararon en contra de la comunidad después de que la guardia indígena les expulsara del territorio. También en esta zona fue asesinado Breiner David Cucuñame, un niño ambientalista de 14 años, en un ataque a la guardia indígena.

“Hay una exacerbación de la violencia y varias dinámicas: por un lado, la disputas entre disidencias y grupos residuales en las zonas de frontera; en el caso de Arauca, el ELN ve disputado un territorio estratégico tanto en Colombia como en Venezuela y reacciona con una campaña de atentados. Esto sumado a que la Fuerza pública está desplegando una fuerte iniciativa militar en los territorios de frontera”, explica Posso, para quien en el centro de la crisis humanitaria está el incumplimiento del acuerdo de paz por parte del Gobierno de Iván Duque. “La de este Gobierno es una seguridad para la guerra”, agrega.

En medio de ese ambiente de intimidación preocupa la escalada de violencia que pueda darse en la época electoral que se avecina en Colombia y que continúe el asesinato de líderes sociales. Como el que acaba de ocurrir mientras escribimos este artículo. La nueva víctima es Juan Carlos Nieto Calvario, líder de Cabuyaro, en la región del Meta. “Con Juan Carlos serían 17 los líderes y defensores de DDHH asesinados en 2022 y 1.303 desde la firma del acuerdo de paz”, informa Indepaz en su cuenta de Twitter, que se ha convertido en un contador de muertes incesantes en el país.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región



Source link


Al asesino de Gil y su hijo Raúl lo delataron, les había disparado en el Obrero y lo capturaron en Las Orquídeas -Ley de Seguridad Colombia
La Policía confirmó se pagarán 10 millones de pesos de recompensa, para quien dio la información de dónde se encontraba el presunto sicario. El ataque había quedado registrado en cámaras de seguridad.

La Ley de Seguridad es recibida en Colombia entre aplausos al gobierno nacional y duras críticas, además de los anuncios de demandas «por inconstitucional».

Noticias Colombia.

Este martes quedó sancionada la Ley de Seguridad Ciudadana, que fue aprobada el año pasado a pesar de las polémicas y cuestionamientos al Gobierno nacional, pues surgió en medio de la tensión del paro nacional y las protestas en varias ciudades del país.

Los ministerios de JusticiaDerechoInterior y Defensa impulsaron en el Congreso esta ley.

Más allá del debate por temas sociales, para su contrsucción se tuvieron en cuenta el Código Penal, al Código de Procedimiento Penal, el de Seguridad y Convivencia Ciudadana (de Policía) y Código de Extinción de Dominio.

Lo que establece

Quien asesine a un miembro de la Fuerza Pública, a un defensor de derechos humanos, a un menor de edad o a un periodista podrá recibir la pena más alta que contempla la ley colombiana para este delito: hasta 58,3 años de prisión.

Este es quizás uno de los puntos más importantes en el sentido de la llamada búsqueda de justicia.

La esencia sin embargo, es combatir la delincuencia en el país.

Según el Ministro del Interior, Daniel Palacios, “esta iniciativa piensa en el ciudadano de a pie», entre los más afectados por hurtos, por ejemplo.

  • La reincidencia. La pena será más grave para quienes en los últimos 5 años hayan sido condenados por delitos dolosos.

En este caso, este tipo de delito parte de ser «un hecho punible que se comete con intención de producir un daño en una persona» o bien.

La «joyita» que estaba atracando buses en Palmira

Ladrones capturados 45 veces y siempre quedaban libres

Más del 45% de los capturados en el país, registran antecedentes y un alto porcentaje, por el mismo delito.

  • Con La Ley de Seguridad, será un delito el porte de arma blanca en evento masivo.
  • Se agravan las penas para quien atente contra la infraestructura destinada a la seguridad ciudadana y la administración de justicia.

Este ha sido uno de los puntos más debatidos y polémicas, porque se refiere a las protestas y los problemas de orden público que estos generan.

Denuncian que esto, «quita garantías a la protesta social». Otros cuestionan que se permita «la justicia por mano propia».

  • Se establece la Legítima Defensa Privilegiada.

En este sentido, «es cuando la víctima se defiende contra quien irrumpe de manera ilegal su habitación o vehículo».

Aplica para un establecimiento comercial que no esté abierto al público.

  • Se considerará peligro para la sociedad y, en consecuencia, será sujeto de medida de aseguramiento intramural quien cometa delito con el uso de arma de fuego, arma blanca o elemento menos letal.
  • Los miembros de la Fuerza Pública podrán usar el sistema de transporte masivo cuando se encuentren en servicio activo.
  • Se reduce el monto de las multas por infracción al Código de Seguridad y Convivencia Ciudadana.

Entre otras decisiones: «Quien hurte un bien de más de cuatro millones de pesos tendrá una condena no excarcelable».

  • Se podrán realizar Alianzas Público Privadas (APP) para la construcción y dotación de las cárceles del país.

Incluye, que puedan incluso contratar vigilancia privada.

Estos son los detalles básicos de la ley, que deberá ser publicada este mismo martes para que se conozcan todos los pormenores de la herramienta.

22 de los 68 artículos fueron a conciliación en medio del debate.

Lea también: 

Cali: su hijo fue herido en un atraco y murió, luego a ella la robaron a punta de cuchillo pero el ladrón está libre «porque no me hirió»





Source link


Túnez está viviendo estos días escenas que creía ya superadas desde el fin de la dictadura, en 2011. El vicepresidente del partido islamista Ennahda y antiguo ministro de Justicia (2011-2013), Nordín Biri, de 63 años, fue detenido en la mañana del 31 de diciembre por agentes de paisano cuando salía de casa junto a su esposa. Los policías lo introdujeron a la fuerza en un vehículo sin presentar ninguna orden judicial, según denunciaron diversas ONG. Ese mismo día también fue arrestado Fati Baldi, miembro de la misma formación y antiguo funcionario del ministerio del Interior.

Said Benarbia, responsable de la ONG Comisión Internacional de Juristas (CIJ) para el Magreb, indicó a EL PAÍS que Túnez atraviesa su peor momento desde el inicio de la primavera árabe, hace 11 años. “Esto recuerda la época de las desapariciones forzadas, las detenciones secretas, los juicios injustos ante los tribunales militares, y el uso indebido de medidas de excepción y de lucha contra el terrorismo”, afirmó.

El presidente de Túnez Kais Saied, en octubre.
El presidente de Túnez Kais Saied, en octubre. ZOUBEIR SOUISSI (REUTERS)

El presidente del país, el jurista Kais Said, de 63 años, provocó una gran convulsión en el país el pasado 25 de julio cuando destituyó al primer ministro, Hichem Mechichi, y suspendió las actividades del Parlamento, órgano que seguirá clausurado durante los próximos 12 meses. Said prometió luchar contra la corrupción, derogar la Constitución de 2014 y devolver el poder al pueblo. Pero de momento es él quien se beneficia del mayor uso de poder que jamás obtuvo una persona en Túnez desde que el dictador Zine el Abidine Ben Alí huyó del país el 14 de enero de 2011. La Unión Europea, Estados Unidos, y varias ONG internacionales han alertado sobre la merma de libertades en el país.

El ministerio del Interior no ofreció ningún comunicado sobre las causas de la detención de los dos dirigentes de Ennahda hasta la tarde del viernes 31 de diciembre. En su mensaje aseguró que se había ordenado la detención de dos personas –de las que no se ofrecía sus nombres– “como medida preventiva”, ante la necesidad de “preservar la seguridad nacional”. Por su parte, la formación islamista calificó la acción de un “secuestro” que “marca la entrada del país en el túnel de la dictadura”.

Los familiares permanecieron 48 horas sin saber dónde se encontraba Biri. Al cabo de dos días fueron informados de que el dirigente había sufrido un problema de salud durante su detención y fue trasladado a un hospital de la localidad de Bizerte, a 60 kilómetros al norte de la capital. Finalmente, el pasado lunes 3 de enero, el ministro del Interior, Tufik Charfedín, aludió en una conferencia de prensa a la posible causa de la detención, sin mencionar los nombres de los dos detenidos. El ministro evocó de forma vaga un caso de “sospecha de terrorismo” que se remonta a 2013 y afecta a un asunto de pasaportes en la embajada de Viena en Túnez. Todo parecía demasiado nebuloso.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Nordí Biri, que padece diabetes y problemas de tensión, se negó en principio a aceptar alimentos y medicinas en el hospital. El presidente Kais Said le acusó de intentar convertirse en una víctima. Biri, finalmente, aceptó ingerir alimentos y se encuentra en estado estable. Pero continúa bajo control de la policía.

Liberación o inculparles con pruebas

Eric Goldstein, director de Human Rights Watch en África y Oriente Próximo, asegura que las autoridades deberían liberar a los dos dirigentes de manera inmediata o inculparles si tienen pruebas de que cometieron algún delito. “Es tan simple como eso”, señaló en un comunicado.

Mientras tanto, el pasado miércoles, la justicia tunecina convocó a 19 dirigentes opositores para el próximo 19 de enero. Se les acusa de cometer irregularidades electorales. Entro ellos se encuentran los principales líderes de la oposición y el expresidente Moncef Marzuki (2011-2014), quien ya ha sido condenado en ausencia el pasado 22 de diciembre por un tribunal de Túnez que le acusa de atentar contra la seguridad del Estado desde el extranjero.

Marzuki, que se encuentra en París, es uno de los personajes que con mayor claridad ha criticado a Kais Said. Marzuki declaró en varias ocasiones que votó por Kais Said en las presidenciales de 2019, pero tras el pasado 25 de julio, cuando Said asumió poderes extraordinarios y comenzó a gobernar por decreto, lo tachó de “golpista” y de “dictador”.

La condena a cuatro años de cárcel de Marzuki despertó críticas en Túnez. Una de las más leídas fue la del periodista y ensayista Mehdi Kattou, quien escribió para sus más de 43.000 seguidores de Facebook que era “una vergüenza” condenar “por sus opiniones” a un expresidente del que él mismo –Kattou– ha sido uno de sus más feroces críticos.

Kattou se muestra muy crítico con el partido islamista Ennahda, que ha gobernado durante gran parte de la última década en Túnez y también con el presidente Said. “La situación es compleja”, asume. “La mediocridad que ha existido durante 10 años en toda la clase política y la parodia de la democracia que ha habido en esta década está empujando a los ciudadanos a hacer concesiones que corren el riesgo de ser irreversibles”. En cuanto a Said, el periodista concluye: “Toda persona que dispone de tales poderes sin contrapeso ninguno cae siempre en el autoritarismo”.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.





Source link

El corazón del Valle tiene un presente gris, es evidente la orfandad de autoridad y de un liderazgo propositivo e incluyente que invite a la recuperación de la ciudad.

Por: Robert Posada Rosero

Caminar por las calles de Tuluá se convirtió en una triste experiencia, la ciudad luce destruida, abandona, fría, como si la desesperanza se hubiera apoderado de todos sus habitantes, solo 18 meses le tomó a la actual administración matar el optimismo que empezaba a irradiar el corazón del Valle. 

Pasar por en frente del destruido Palacio de Justicia es aún más aplastante, una de las pocas joyas arquitectónicas e históricas de la ciudad quedó literalmente en ruinas, arruga el alma ver la ciudad caerse a pedazos, sin semáforos funcionando, basuras en todas la esquinas y lotes baldíos enmontados en plena zona céntrica de la ciudad.  

Quienes toleraron e invitaron a la protesta que degeneró en hechos violentos que tienen para decir ahora.

Y aunque el escenario físico se torna más lamentable cada día, ese no es el peor de los males que afrontamos, sin lugar a equívocos el más grave deterioro que sufre la Villa de Céspedes es de liderazgo, tanto gremial como administrativo; quienes hoy ocupan esos cargos se volvieron invisibles, no convocan a nadie, y al parecer, tampoco representan a nadie.  

El tulueñísmo, esa expresión de civismo y sentido de pertenencia que irradiaban los Ramiro Escobar Cruz, Gonzalo López Arango, Jorge Vásquez y tantos otros que representan esa vieja Tuluá no se ve por ningún lado, otros insignes de la ciudad se acomodan más que un desvelado, siguiendo sus propios intereses o sus odios viscerales, motivados por su arrogancia, egocentrismo y necesidad de estar vigentes, incapaces de superar el complejo de Adán.  

Esta nueva Tuluá es el reflejo de sus actuales “líderes” y gobernantes, una ciudad divida por un discurso populista y chabacán que hizo del odio de clases y el desprecio por la “gente de bien” su caballito de batalla, alineados con todo tipo de actores que dejan mucho que pensar. Un día se les ve en fotos con personajes cercanos a los carteles del cilantro y otros disfrutando de un sancocho con desmovilizados y auxiliadores de las mal llamadas exFarc.       

Sistema semafórico destruido por la acción de los vándalos y la decidia de una Administración Municipal que no hace mantenimiento preventivo ni reparativo.

Su discurso está construido sobre frases de cajón y politiqueras: que son de la gente para la gente, como si esa condición por sí sola fuera un gran mérito, o que hacen obras donde realmente se necesitan, excluyendo a una franja de la sociedad por la que no ocultan su desprecio dejando aflorar su propio resentimiento. El resultado no podía ser otro, no han hecho nada, el desgobierno es total y las obras brillan por su ausencia. 

La peor noche de Tuluá no se vivió el pasado 25 de mayo, o los ciudadanos de esta pequeña urbe del centro del Valle se sacuden o lo más oscuro de nuestra historia está por vivirse, hoy no hay una visión de ciudad ni un timonel capaz de sacar a flote un municipio que se hunde ante la actitud permisiva de todos.  Duele Tuluá, porque carece de un liderazgo que irradié amor propio, que trasmita esperanza y positivismo, duele porque siguen empeñados en la mentira como estrategia para intentar disimular que estamos ante el peor gobierno que recuerden sus gentes. Duele porque estamos a merced de odiadores irredentos, pusilánimes e incompetentes.

top