Las docentes María Elena Ocampo de González, de la Institución Educativa Santa Cecilia, y María Dolores Leguizamón, de la Institución Educativa Vicente Borrero Costa, fueron las ganadoras de la convocatoria Intercambio de Saberes para el Fortalecimiento de las Bibliotecas Escolares-Cali-Portugal 2021-2022.
Incentivar a los profesores que proponen iniciativas para mejorar las bibliotecas escolares y que promueven la lectura y escritura en las instituciones educativas oficiales de la ciudad es el propósito de las dos pasantías que la Secretaría de Educación otorga cada año, a diferentes países.
Las licenciadas visitarán las ciudades de Oporto y Lisboa en Portugal, país reconocido internacionalmente por su Red de Bibliotecas Escolares, creada por los Ministerios de Educación y Cultura con la finalidad de que en todos los centros educativos públicos del país hubiese una biblioteca escolar funcionando con apoyo pedagógico y técnico.
María Elena Ocampo de González es docente de la IEO Técnico de Comercio Santa Cecilia, participó en la convocatoria con su proyecto Plan Institucional de lectura escritura y oralidad Santa Cecilia, Pileosace, en el cual evidenció el trabajo que ha venido realizando desde hace 34 años, implementando rincones de lectura y motivando a sus estudiantes a leer.
“Los niños de la ladera de Alto Menga, en República de Brasil, no tienen libros y los papás no tenían con qué comprarlos, entonces tuve vecinos que me regalaban libros y yo los llevaba y formaba rincones de lectura”, anotó la licenciada María Elena.
Por eso, su propósito es seguir fomentando el desarrollo de las competencias comunicativas mediante el mejoramiento de los niveles de lectura y escritura de estudiantes de educación inicial, preescolar, básica y media, a través del fortalecimiento de la escuela como espacio fundamental para la formación de lectores y escritores.
Por su parte, María Dolores Leguizamón, docente de grado quinto de la sede Presbítero Eloy Valenzuela adscrita a la IEO Vicente Borrero Costa, tituló su proyecto: La literatura afrocolombiana, una mezcla de sabor a cultura e identidad, con el cual pretende perpetuar esa voz viva presente en todas las comunidades.
“La mayoría de mis niños pertenecen a la etnia afrodescendiente que es una etnia muy oral, el rescate de todas esas tradiciones que manejan los abuelos sabios de la comunidad y los líderes culturales; adicionalmente, pudimos darnos cuenta que en los niños había una falta de comunicación asertiva”, agregó la ‘profe’ María Dolores.
Conocer nuevos proyectos de trabajo para enriquecer su propuesta pedagógica en la Institución educativa
Delegados de la Secretaría de Educación, la Fundación Carvajal y la Fundación Bibliotec fueron los encargados de revisar los siete proyectos inscritos en la convocatoria, además, de realizar visitas a las instituciones educativas para conocer de cerca las experiencias y así seleccionar las iniciativas ganadoras del intercambio.
El Papa llega este sábado a Malta en un viaje aparentemente simple, pero complicado por la naturaleza del momento y el humor que transpira la isla tras las recientes elecciones legislativas, que han confirmado por tercera vez a los laboristas. El Vaticano no suele organizar viajes cercanos en el tiempo a periodos electorales para evitar interpretaciones políticas —en este caso podría venderse internamente como un espaldarazo—. Pero en esta ocasión, el viaje fue pospuesto dos veces por la pandemia y ha terminado casi solapándose con las urnas. Además, la isla está marcada a fuego por la llegada de inmigrantes a través del Mediterráneo y por un cierto hartazgo de sus ciudadanos hacia esta situación. Francisco, que permanecerá menos de 48 horas ahí, deberá hacer equilibrismos para afrontar un aterrizaje que oscila entre la indiferencia y algún tipo de resquemor hacia el discurso de acogida que mantiene desde su llegada a la silla de Pedro en 2013 y que deberá ahora adaptar a la situación de la isla. Todo ello, además, con el eco de la guerra en Ucrania de fondo, a la que deberá referirse en la tradicional rueda de prensa en el vuelo de regreso a Roma.
Francisco llega a un cruce de caminos del Mediterráneo —lugar donde desembarcó San Pablo durante un naufragio en el año 60― salpicado también en los últimos tiempos por graves casos de corrupción. Algunos de esos asuntos mancharon considerablemente a los anteriores Gobiernos ―del mismo signo político—, como el asesinato mediante un coche bomba de la periodista Daphne Caruana Galizia en 2017, que había investigado varios escándalos, como la presencia de empresarios malteses en los papeles de Panamá. De hecho, el Papa se reunirá con el reelegido primer ministro, Robert Abela, que se puso al frente del Gobierno en 2020, tras la dimisión de Joseph Muscat cuando fue detenido el magnate Yorgen Fenech, acusado de ser el cerebro del asesinato de Caruana y que señaló a varias personas del Gabinete como autores intelectuales del terrible crimen.
Francisco afrontará, con bastante probabilidad, esta cuestión y los asuntos de corrupción de la isla en alguno de sus cinco discursos. Malta se ha convertido en los últimos años en un destino de oligarcas y de grandes fortunas gracias a los conocidos como pasaportes dorados. En parte por eso, como recordaba la agencia EFE en una de sus crónicas, la periodista Kristina Checuti llegó a explicar recientemente en el Times of Malta por qué el Papa no tendría que viajar a Malta: “Es como una bendición a los corruptos. Estará glorificando su silencio tácito frente a los crímenes de guerra, su ataque de una década contra el verdadero valor de la democracia europea”. “Querido papa Francisco, el 2 de abril deberías estar en una frontera ucrania, con las personas que más necesitan tu presencia. Ven a Malta solo cuando la nación haya vuelto a encontrar su alma”, escribió.
El tema de la inmigración será otro de los pilares de la visita. En 2021, según un informe de Amnistía Internacional, llegaron a la isla 832 migrantes, la mayoría procedentes de rescates de las fuerzas armadas maltesas. De hecho, durante la llegada del Papa a Malta, el barco de la ONG alemana Sea Eye con 116 migrantes rescatados llevará 48 horas esperando una respuesta de la isla europea para poder desembarcar.
Malta es una isla con una superficie de 316 kilómetros cuadrados y 500.000 habitantes: una de las densidades poblacionales más altas del mundo. Por su posición, es uno de los países del Mediterráneo que más migrantes recibe en proporción con su población, pero el Consejo de Europa ha criticado a las autoridades por ordenar a los barcos privados que devuelvan a las personas rescatadas a Libia, donde regresan a los centros que Francisco ha definido como “auténticos campos de concentración”. Pero es un tema muy delicado entre la población. Y, en parte por eso, el propio secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, ha criticado el Convenio de Dublín por el cual los países de primera llegada de los migrantes están obligados a acogerles y lugares como Malta quedan saturados, con las consecuentes derivadas políticas y sociales.
Francisco, precisamente, visitará el último día de su viaje un centro de acogida donde le recibirán 200 migrantes. Uno de ellos ha escrito una carta abierta al pontífice: “Como pastor, puede ser que vengas a revisar y contar tus rebaños o que vengas a verificar si tus rebaños están a salvo de los lobos. Podría darte una pista. Algunos desaparecieron en el camino, mientras que otros fueron mordidos y no lograron llegar a casa”.
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El Papa pidió el viernes perdón a los indígenas canadienses por los abusos que sufrieron en los internados gestionados por la Iglesia católica durante los procesos de asimilación forzada en los siglos XIX y XX y anunció que espera poder visitar su tierra a finales de julio. “Pido perdón a Dios” y “me uno a mis hermanos obispos canadienses para disculparme”, expresó durante una audiencia en el Vaticano ante delegaciones mestiza, inuit y de los pueblos originarios de Canadá.
Las delegaciones presentes, integradas por 32 representantes de los pueblos autóctonos y obispos, dieron al Papa los testimonios de supervivientes. En esta visita “histórica” se esperaba una “disculpa” de Francisco, tal y como sucedió. Los indígenas canadienses la aceptaron y dijeron que este es un “gesto de buena fe”. En términos parecidos, el primer ministro del país, Justin Trudeau, consideró que es “un paso adelante”.
Alrededor de 150.000 niños indígenas fueron internados entre 1890 y 1997 a la fuerza en centenares de residencias escolares. Unos 4.000 menores murieron por las condiciones insalubres en las que vivían y el maltrato, como han denunciado algunos supervivientes. El año pasado, de hecho, se encontraron los restos de 215 niños, alumnos del Kamloops Indian Residential School, en la provincia de Columbia Británica. Un triste descubrimiento al que siguieron otros y que devolvió a la memoria la tragedia de los pueblos originarios canadienses y su petición de justicia. Los gobiernos canadienses encomendaron desde finales del siglo XIX hasta 1997 a instituciones católicas, anglicanas y protestantes la educación de los niños indígenas, que eran apartados de sus asentamientos, incluso sin el consentimiento de sus padres, y en esos internados se les prohibía usar su nombre, su idioma y tradiciones.
Uno de los momentos más emocionantes y conmovedores en la vida del científico marino Juan Mayorga ocurrió hace poco, mientras buceaba en las aguas claras y poco profundas del océano pacífico colombiano, cerca a la isla de Malpelo. “Encontramos una comunidad muy especial de organismos planctónicos, muchas especies de medusas y ctenóforos, animales transparentes y muy pequeños que al fotografiarlos revelan un ecosistema hermoso y extraño, lleno de colores y formas desconocidas”, cuenta Mayorga por mensaje de voz.
La comunicación telefónica con el científico es imposible. Desde hace un mes, Mayorga y 17 investigadores y fotógrafos de distintas partes del mundo recorren los lugares mejor conservados de los océanos de Colombia a bordo del buque científico Argo, una embarcación del programaPristine Seas (Mares prístinos)de National Geographic, que recuerda por su nombre la famosa nave de la mitología griega en la que Jasón y los argonautas viajaron por el Mar Negro.
Durante la primera etapa de la travesía, los científicos identificaron distintas especies de tiburón.MANU SAN FÉLIX (National Geographic)
Enric Sala, explorador residente de National Geographic y fundador de Pristine Seas, explica por correo electrónico que el plan de la travesía es ayudar a aumentar las Áreas Marinas Protegidas de Colombia. “Queremos servir de apoyo para que el Gobierno cumpla su compromiso de proteger en 2022 el 30% de las aguas colombianas. Nuestro aporte es en investigación científica y comunicación”, dice desde el buque Argo el estadounidense, uno de los investigadores más importantes en el estudio del mundo marino.
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Al momento de la publicación de este artículo, la expedición –que comenzó el 3 de marzo en las aguas abiertas del Pacífico colombiano, en las dorsales de Yuruparí y Malpelo, y terminará el 30 de abril en el extremo norte de la reserva de Sea Flower en la isla de San Andrés, en el océano Atlántico– estará recorriendo las aguas del Golfo de Tribugá, una zona al norte del departamento del Chocó colombiano que tiene la segunda bahía más profunda de la Tierra y es conocida mundialmente por ser corredor de distintas especies de ballenas y tiburones.
En las aguas profundas de la isla de Malpelo, en el Pacífico, científicos encontraron corales negros en peligro de extinciónMANU SAN FÉLIX (National Geographic)
“En estos momentos estamos dentro del Golfo de Tribugá”, cuenta Mayorga, “ya cumplimos con la primera fase de la expedición en Malpelo, un área oceánica extremadamente importante para la diversidad de toda la región”. El científico revela que en esa etapa inicial de exploración encontraron “muchas especies amenazadas y vulnerables”, como tiburones martillo, espinosos y zorro; corales negros, incluidos en la lista de la Convención del Tratado Internacional de Especies en Riesgo de Extinción; esponjas de cristal y plumas marinas, e incluso una extraña especie de raya que parece no haber sido descubierta antes.
“Aunque esta zona aún está en muy buenas condiciones de conservación, encontramos líneas y mallas de pesca enredadas en el fondo del mar, lo que muestra la necesidad urgente de proteger estos santuarios marinos”, insiste Mayorga.
Whitney Goodell, otro de los investigadores de National Geographic a bordo del Argo, recuerda que en la dorsal de Malpelo, a 1.500 metros de profundidad, observaron un hermoso tiburón fantasma, conocido por tener un aspecto similar al de una nave espacial. “Las aguas de la costa están llenas de criaturas extrañas e interesantes, muchos son animales diminutos y translúcidos que flotan en las aguas superficiales abiertas, a la deriva en las corrientes”, explica Goodell. El investigador se refiere a los mismos ctenóforos y medusas brillantes y multicolores que sorprendieron a Mayorga. “Estos animales se impulsan con apéndices vibrantes y se cazan unos a otros, tragando su comida, que es visible a través de sus cuerpos transparentes”.
Enric Sala coincide con sus compañeros: “Los animales más extraños que hemos visto hasta el momento son pequeños especímenes gelatinosos que viven en aguas poco profundas, a 200 millas de la costa colombiana, cerca a Malpelo”. Y añade: “parecen criaturas extraterrestres”. Los tres científicos están de acuerdo en que estas especies de zooplancton son la base de la cadena alimenticia marina, sostienen la productividad de la región y casi siempre pasan desapercibidas. “Conocemos muy poco de estos animales, pero sabemos que de ellos depende todo el ecosistema, desde los atunes y los marlines hasta las ballenas”, dice Mayorga.
La rutina en el barco es la misma todos los días. Los investigadores despiertan a la madrugada y lanzan al mar las cámaras remotas de profundidad, que pueden descender hasta 6.000 metros. “Las dejamos cinco horas grabando la biodiversidad del fondo del mar. Cada una tiene un tarro de comida para atraer a los animales que estén cerca”, explica Goodell. A las 7 de la mañana desayunan y salen a bucear en aguas poco profundas. Al medio día, mandan unas cámaras especiales que flotan a menos de 20 metros de profundidad, también con carnada, para documentar y registrar las especies que están cerca a la superficie, como tiburones y meros.
Una mantarraya en las aguas superficiales de la isla de Malpelo, en el pacífico colombiano.MANU SAN FÉLIX (National Geographic)
Goodell cuenta por correo electrónico que en cada inmersión los equipos de buzos examinan peces, plantas e invertebrados y recolectan muestras de agua para realizar análisis de eDNA, un método utilizado para detectar el ADN de animales que han estado recientemente en el agua. Cada día, además, tres buzos viajan en un submarino especial que puede descender hasta 350 metros de profundidad.
Los científicos dentro del submarino han recibido visitas de tiburones zorro, una especie muy difícil de ver que tiene la cola tan larga como el resto del cuerpo. “Uno de estos tiburones nadó con calma y lo suficientemente lento como para que el submarino lo siguiera por un tiempo, lo que permitió a los científicos compartir un momento especial con esta criatura de las profundidades”, recuerda Goodell.
A las cuatro de la tarde de cada día, todos los científicos están de nuevo en el barco, analizando datos, limpiando equipos y organizando la jornada del día siguiente. Como en el poema El mar de Pablo Neruda: “Necesito del mar porque me enseña: / no sé si aprendo música o conciencia: / no sé si es ola sola o ser profundo / o solo ronca voz o deslumbrante / suposición de peces y navíos”.
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VILMA PALMA E VAMPIROS, MIGUEL MATEOS, COMPAÑÍA ILIMITADA Y JULIO NAVA son los protagonistas del más increíble encuentro del rock en español que se vivirá en la ciudad de Cali el próximo 2 de abril en la Arena Cañaveralejo.
“Te busque en mi auto rojo a las 6. Llevaba un frac muy nuevo que en verdad no me quedaba muy bien te llevé por la ruta que va a al sur Nene, no vas rápido dijiste mirándome extrañada Uoh uoh oh uoh uoh) Uoh uoh oh oh uoh uoh oh oh”… (Vilma Palma e vampiros)
Los 90 la época en la que la piratería no existía y el CD se consolidaba rompiendo los récords en ventas y diferentes estilos musicales surgían en el mundo.
“Tirá, tirá para arriba, tirá. Si no ves la salida, no importa, mi amor, no importa, vos, tirá Tirá, tirá para arriba, tirá. No hay horas perdidas, no aflojes mi amor No aflojes, vos, tirá…” (Miguel Mateos)
Los 90 la época en que los cassetes se adelantaban y se atrasaban con un lapicero y en la que Spotify sonaba a marca de yogurt raro.
“En la calle, algo bueno va a pasar. Ven sale a la calle, sal a caminar. En la calle, algo bueno va a pasar. Ven sale a la calle…” (Compañía Ilimitada).
Los 90, la época del rock poco pulido, callejero, pero con una fuerza que no se había visto hasta ese momento. La época en la que empezaron a aparecer los DJ’s y la palabra remix surgía mostrando que todo podía ser remezclado.
“Tu La malabarista, te la sabes muy bien, tiras la piedra y escondes la mano que pecado tú, manipuladora manoseas re bien Y no sos más que una calentadora fritadora, Tú la cari bonita te escondes muy bien, crees que nadie te pilla tras la mascarilla…” (Julio Nava)
Llegó el momento de recordar la magia del rock en español y Cali le abre las puertas del tiempo en la Arena Cañaveralejo a cuatro de los más grandes exponentes de la época.
No te pierdas esta noche llena estrellas, nostalgia, buena música y sobretodo ROCK!
Las amigas de Isabella se fueron en compañía de Valdiri y otros familiares en un avión privado.
Noticias Colombia.
Andrea Valdiri planea botar la casa por la ventana en el cumpleaños de su hija, aunque no lo celebrará en su apartamento en Barranquilla, tampoco en su casona en Tubará, la influencer ya escogió el sitio y se fue de viaje con Isabella y un grupo de amiguitas de la niña.
la primogénita de la bailarina barranquillera está cumpliendo 11 años y por eso Valdiri decidió planear un viaje a la región Andina para el disfrute de su familia y amistades de su hija.
Para la ocasión, Andrea mandó a confeccionar una vestimenta deportiva para todas las invitadas que lucieron «muy frescas» con el atuendo en cuya espalda se lee el diminutivo del nombre de su hija: «Isa».
Luego, se trasladaron hasta el aeropuerto Ernesto Cortissoz de Barranquilla con destino hacia el departamento del Quindío.
El destino que escogió Andrea para viajar junto con sus dos hijas, su hermana y otras amigas de Isabella, es el Eje Cafetero, uno de los paraísos más apetecidos por turistas y viajeros en Colombia.
Esta tierra es sinónimo de café, uno de los productos del campo más representativos de nuestro país. Otro de sus atractivos son los pueblos coloridos que salpican el verde de las montañas y de las plantaciones de café.
«Hoy acabo de invitar a mis amigas a celebrar mi cumpleaños en el Eje Cafetero», confirmó Isabella a través de un video donde se le ve descender de un avión privado.
Al viaje no asistió Felipe Saruma, quien sería la actual pareja sentimental de Andrea Valdiri y con quien se dice contraería matrimonio en los próximos meses.
Muchos han aplaudido el hecho de que Andrea también gaste parte de sus ingresos en brindarle entretenimiento a sus hijas.
Cabe recordar que la instagrammer tiene más de 7 millones de seguidores en Instagram que hacen parte de la gran mayoría de la audiencia que visita a diario sus contenidos.
Olga ha dormido de lado en la litera de un tren que mide 60 centímetros de ancho. Le correspondían 30 centímetros, no se ha podido mover en toda la noche. Los otros 30 centímetros los ocupaba un hombre al que conoció esa misma tarde. “He tenido suerte”, me dice en un mensaje de WhatsApp, “el hombre ha sido amable al querer compartir conmigo y hemos podido dormir un poco. Pero en el pasillo la gente ni siquiera se puede sentar. Están de pie, unos sobre otros, no hay sitio”. Olga, que no es su verdadero nombre, tiene 21 años y estudia en Eslovaquia Administración y Dirección de Empresas. Decidió hace una semana viajar a Mariupol, en la región del Donbás, en el sureste de Ucrania, para visitar a sus padres. No imaginaba que le iba a pillar la guerra.
El viernes, un día después de que Putin iniciara su invasión a Ucrania, sus padres se enfrentaron a un doloroso dilema: quedarse en Mariupol los tres, escondidos en algún refugio cada vez que sonaban los tiros en las calles, o intentar subir a su hija a un tren para que huyera por Polonia hasta Eslovaquia. Ante el recrudecimiento de las explosiones, y las informaciones de que los tanques rusos estaban comenzando a acercarse a la ciudad, decidieron subirse los tres al coche y desplazarse a la ciudad vecina de Zaporizhya. Los rumores decían que era la única población con estación de tren abierta, la única del este del país de la que de momento salían los trenes con dirección a Lviv, en el oeste del país, la frontera de Ucrania con Polonia, con la Unión Europea.
Durante los casi 250 kilómetros que separan Mariupol de Zaporizhya, Olga y sus padres no dejaron de ver tanques y automóviles blindados que iban en todas direcciones: unos a Zaporizhya como ellos, y otros a Mariupol. Todos eran tanques rusos.
Al llegar a la estación comprobaron que los rumores eran ciertos: la estación estaba abierta pero también abarrotada. Los trenes pasaban, pero nadie sabía cuándo vendría el próximo ni hacia dónde se dirigiría. Olga y sus padres se instalaron a esperar en el andén. Un solo movimiento del lugar podría suponer que lo ocupase otra persona y, en el caso de que llegase un tren, perder el posible asiento para poder huir de la guerra. Tras varias horas de espera, las luces del tren rompieron la fría oscuridad. Olga cuenta que el andén quedó en silencio a la espera de que el convoy se parase del todo. Entonces, comenzó el caos. Solo unos pocos afortunados tenían billetes para subir al convoy. El resto, como Olga, que no habían conseguido comprarlos porque estaban agotados desde hacía días, solo tenían la esperanza de poder colarse, como fuera, en alguno de los vagones.
Los padres de Olga consiguieron empujarla por una de las puertas con su maleta y varios dólares en el bolsillo, por si tuviera que pagar un soborno a alguna azafata para que no la echase del tren a mitad del camino. A Olga le esperaba un viaje de más de 20 horas para recorrer la distancia de 1.000 kilómetros que separa Zaporizhya de Lviv. No sabía si iba a encontrar un hueco en el que sentarse, mucho menos, si lograría dormir. Pero, al menos, había logrado subir al tren.
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Tras despedirse de sus padres, Olga supo por un mensaje que en Zaporizhya habían comenzado a sonar las sirenas antiaéreas. Sus padres, que planearon volver a Mariupol después de dejarla en el tren, tuvieron que quedarse más de dos horas en un refugio subterráneo a esperar a que pasase el peligro. Después se hizo de noche. Durmieron en el coche. El sábado por la mañana lograron ponerse en marcha y salir de la ciudad.
La conexión con Olga es inestable. A veces logra tener una señal de datos y contestar a mis preguntas. Otras, nos separan horas de silencio en las que solo veo un tic en la pantalla que me indica que no ha recibido mis mensajes. Cuando le pregunto si le puedo llamar me dice que mejor no lo haga. “Hay muchísima gente en el tren, todos hablan muy alto, no me puedo mover del sitio por si me lo quitan”, me escribe. La imagen que logra plasmar en sus mensajes me recuerda a la que hemos visto decenas de veces en las películas sobre la Segunda Guerra Mundial: niños sentados en el suelo del tren, muchas personas aguantando como pueden de pie todas las horas de viaje. En su tren, la mayoría de los pasajeros son mujeres, niños y ancianos. Los hombres se han quedado en los andenes porque saben que no les van a dejar cruzar la frontera. La ley marcial aprobada por el presidente ucranio Volodímir Zelenski les prohíbe abandonar el país y obliga a tomar las armas.
Dentro del tren, Olga asegura que cada uno colabora con lo que puede. La gente saca la comida que ha logrado traer consigo y la comparte con el resto de los viajeros. En algunas ciudades ucranias los supermercados llevan cerrados desde el día de la invasión. En otros, las estanterías ya están vacías e incluso Kiev empieza a tener problemas de desabastecimiento. Lviv, la ciudad a la que quiere llegar Olga, empieza a estar desbordada por los desplazados. Apenas 70 kilómetros separan a la ciudad de Polonia y el país de la UE ya ha anunciado que prevé recibir en los próximos días entre uno y cuatro millones de refugiados ucranios. El plan de Olga es ir de Lviv a Polonia y de allí a Eslovaquia. Asegura que una compañera suya de carrera la está esperando en la ciudad, pero le dijo que si no lograba subirse al tren este viernes, se iría sin ella porque no puede perder más tiempo.
En el momento en el que escribo esto, Olga ya ha llegado a Lviv, se ha encontrado con su compañera y han intentado subir a otro tren, esta vez para cruzar la frontera con Polonia. No lo han conseguido. Ella no pierde la esperanza y dice que lo volverá a intentar en cuanto amanezca. Esta noche no tendrá que dormir en una litera de tren, pero sabe que su viaje de huida aún no ha acabado. En uno de sus últimos mensajes aseguraba que no tiene miedo de estar haciendo el camino ella sola. “El domingo estaré en mi residencia en Eslovaquia”, me promete, “y todos mis problemas habrán quedado atrás. Mi única preocupación es por mi familia. Yo me he ido a un sitio seguro pero ellos no”. Sus padres han decidido no marcharse. Después de subirla al tren, alguien tenía que quedarse cuidando de sus abuelos.
Lo que era un sueño familiar, por el que habían ahorrado durante varios años, se convirtió en un viacrucis. Aereolíneas les cancelaron el viaje por pandemia y tuvieron que comprar nuevamente tiquetes; «gastamos más de 3 millones por pasajes y alquiler de apartamento en San Andrés «.
Noticias Cali.
Lo que ha padecido una familia de Cali por lo sucedido con las vacaciones que habían planeado durante varios años es bastante complejo. Según lo denunciado, todo se desencadenó por la cancelación de los vuelos por parte de varias aerolíneas.
De acuerdo a lo manifestado: son empleados, viven en el oriente de la ciudad y habían establecido una fecha clara.
Solicitado vacaciones, adquirido reservas para 8 tiquetes a San Andrés y también realizado transacciones para el alquiler de un apartamento en la isla.
Sin embargo todo se habría complicado tras la cancelación sorpresiva del vuelo de salida, ¿la razón?, temas de pandemia, les explicaron.
Compra adquirida.
A la familia les comunicaron vía telefónica la cancelación del vuelo de regreso, razón por la cual enviaron a través de correo electrónico la queja:
«En el momento tengo 2 reservas para 8 pasajeros (grupo familiar) San Andrés – Cali – San Andrés para viajar el 29 de enero 2022 y regresando el 2 de febrero 2022. Con reservas RQ…. y YIF…, las comprar las realicé en meses diferentes, en abril y septiembre 2021».
Y desde ese momento «tengo la reserva en el alojamiento de San Andrés y todo listo para viajar: como vacaciones en nuestros trabajos y todo preparado con anterioridad porque la fecha que elegimos es especial para nuestra familia», confirmaban a la aereolínea en la comunicación.
Detallaron que la notificación la recibieron el pasado viernes 7 de enero.
En donde les informaban tenían que cambiar las fechas de viaje por la eventualidad expuesta anteriormente.
«Me reiteran que se nos canceló el viaje de venida a Cali del día 2 de febrero y que nos podía cambiar la fecha del viaje, lo cual para nosotros no es posible, tenemos reservas de alojamiento desde junio del 2021 y todo listo para viajar el próximo 29 de enero».
Además de lo anterior, les dieron una posible salida, «utilizar el vuelo de ida el 29 de enero 2022 que no había ningún problema y que podía conseguir tiquetes de venida con otra aerolínea».
Cancelaron los vuelos.
Pero ello no era una salida muy viable, pues se complicaba el tema de consecución de recursos y tiquetes para esa fecha con otra empresa.
Tuvieron que prestar dinero para solucionarlo:
«Cancelar el viaje o cambiar las fechas no es posible ya que este viaje lo pagamos con nuestros ahorros, y es el regalo de navidad de mi familia, por este motivo nos vimos en la necesidad de comprar tiquetes nuevos de venida de San Andrés.
Algo que «no estaba en nuestro presupuesto y que además conseguimos a un valor muy costoso por el tiempo tan apresurado que es el viaje».
Pidieron reembolso pero solo daban bonos
Al no llegar a un acuerdo ni obtener una respuesta positiva, la familia pidió a la empresa la devolución de los 8 tiquetes que habían adquirido.
Pero les ofrecieron bonos que podrían usar; algo que tampoco los beneficiaba, pues no viajan con frecuencia, no tienen tiempo y tampoco planes para próximos vuelos.
«No me sirve un bono, debido a que no somos personas que viajamos constantemente, este viaje lo estamos haciendo con mucho esfuerzo y menos si el bono viene a nombre de los pasajeros ya que son 8 familiares los cuales yo pagué, porque es un regalo que se realizó a la familia de navidad», respondieron.
Brayan Malaaver es un ciclista boyacense que ha tenido que recurrir a rifar un cordero para costearse un viaje a Europa para firmar con un equipo de ciclismo amateur italiano: El «Trevigiani Campana».
Rifa de Brayan Malaver.
El objetivo de reunir los recursos suficientes para pagar los trámites de una visa italiana y una licencia de la Federación para permanecer 8 meses en el país europeo para unirse al mencionado equipo.
La boleta tiene un costo de 10 mil pesos y se sorteará el próximo 30 de enero de 2022. Para depositarle el dinero a Brayan el ciclista ha recomendado Nequi o Daviplata.
El boyacense de 20 años, nacido en Cómbita, ha competido en las dos últimas temporadas en el Giro de Italia Sub-23, tour en el que fue el mejor colombiano.
Sus más grande meta para este 2022 son obtener un mejor lugar en la ronda italiana y ser convocado para el Tour de L’Avenir.
A través de un video Brayan hizo esta petición que ha causado diversos comentarios y opiniones en redes sociales:
Mediante un video, Brayan hace la invitación para que lo puedan ayudar con la compra de una boleta. Lo pueden contactar en su Instagram (brayan.malaver). El costo de la boleta es de $10.000 pesos. La fecha del sorteo es el próximo 30 de enero. pic.twitter.com/TTg6M7Iy76
Para algunos, es una pena que un deportista tenga que recurrir a estas opciones para poder representar al país en alguna competencia en el exterior. Otros creen que rifar un animal no es la salida para costearse el viaje.
Precisamente, esto opinó una animalista observó la publicación de Brayan y opinó sobre la forma en la que planea obtener los recursos. Ella, aseguró que no vendería sus corderos «por nada del mundo».
«Así no tuviera ni para comer. Hasta le recibí a su cría. Tengo claro que morirán en sus tiempos, nunca vendidas para explotación o para el matadero. Nube y Neblina son familia», expresó en su cuenta de Twitter, publicación acompañada de varias fotos de corderos.
Usuaria que aseguró no vendería sus corderos.
Hasta el momento, Brayan ha recibido el apoyo de decenas de personas que ven en él un futuro campeón así como lo es su coterráneo Nairo Quintana.
Las personas interesadas en ayudar a Brayan pueden contactarlo a través de sus perfiles en Facebook e Instagram en el siguiente enlace Brayan.Malaver.