Guía fácil para entender el voto por la nueva Constitución en Chile (y por qué es importante para América Latina)
Por qué es tan polémica la Constitución chilena de Pinochet que 155 representantes van a sustituir
El órgano ha sido electo bajo un mecanismo de paridad de género único en el mundo, que garantiza un mínimo de 45% de mujeres. Los pueblos indígenas, en tanto, contaban con 17 escaños reservados.
El cambio de Constitución fue una de las principales demandas durante las protestas que estallaron en octubre de 2019 en Chile.
La actual Carta Magna chilena data de 1980 y, aunque fue modificada varias veces, es criticada por ser herencia del régimen militar de Augusto Pinochet y por consolidar un papel residual del Estado en la provisión de servicios básicos.
Así, en octubre de 2020 los chilenos aprobaron por una abrumadora mayoría (casi el 80%) cambiar esta Constitución.
La asamblea que salga de las urnas contará con 9 meses para presentar un nuevo texto constitucional, pudiendo ser ampliado por 3 meses más en una sola oportunidad.
Luego, a mediados de 2022, los chilenos se someterán a un nuevo plebiscito de salida para aprobar o rechazar el nuevo texto constitucional propuesto.
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Los resultados han sido leídos por analistas como un «castigo» a las fuerzas políticas tradicionales, y ya han aparecido los primeros mea culpa de varios de sus expositores.
«La frase simbólica que se instaló en las protestas de 2019, de que no eran 30 pesos sino que 30 años de injusticias, se hace realidad luego de estas elecciones. Chile cambió y probablemente será un país distinto después de este fin de semana», dice a BBC Mundo Roberto Isikson, director de Cadem, una empresa de estudios de mercado y opinión pública chilena.
A continuación, te presentamos 5 claves para entender los resultados de esta inédita elección en Chile.
1. Sorpresa de los independientes
Ninguna proyección o encuesta chilena adelantó la importancia que tendrían los independientes en la elección de la Convención Constituyente.
Todo lo contrario: analistas advertían de que el sistema electoral chileno beneficiaría a los candidatos afiliados a los partidos políticos y, por tanto, podría darse una suerte de «decepción» entre la gente que pidió una Constitución «escrita por el pueblo» en caso de que no obtuvieran los resultados deseados.
Sin embargo, rostros nuevos y debutantes en el mundo de la política se convirtieron en la primera fuerza de la asamblea, al obtener 48 de los 155 escaños.
Entre los independientes, llama la atención el amplio apoyo a la «Lista del Pueblo», que obtuvo 24 escaños, y que se organizó a partir de las protestas en Plaza Italia, en el centro de Santiago, en el marco del estallido social.
«Somos quienes hemos vivido y crecido en la inequidad y la desigualdad, somos quienes nos levantamos un 18 de Octubre (de 2019) para decir basta», dice en su declaración de principios.
La reconfiguración del mapa político se explica en gran parte por el fuerte estallido social que irrumpió en Chile en octubre de 2019, cuando la gente salió a las calles a protestar contra el sistema político y económico.
En paralelo, el rechazo a las fuerzas tradicionales fue aumentando cada vez más y una primera señal de aquello fue lo que sucedió en octubre del 2020 cuando casi el 80% de los votantes decidió cambiar la Carta Magna a través de una convención que no incluiría a miembros del parlamento ni del gobierno.
«Se esperaba que los independientes iban a llegar al tercio pero esto supera con creces ese resultado. Y creo que de alguna manera es un reflejo de que la élite, los medios de comunicación, el sistema político y las empresas no fuimos capaces de ver lo que estaba pasando», dice Isikson.
«Es un rechazo al sistema político actual, a toda la élite tradicional», agrega.
2. Derrota de la derecha (y castigo al gobierno de Piñera)
Si había algo de lo que había que estar atento apenas comenzaran a aparecer los primeros resultados de las elecciones en Chile, era si la derecha —que fue en una lista única llamada «Vamos por Chile»— lograba obtener al menos 52 escaños (o un tercio) de la Convención Constituyente.
Esto le abriría las puertas para influir y negociar sobre las decisiones que se tomarán respecto a las nuevas normas pues, para que sean aprobadas, deben contar con el apoyo de dos tercios de sus miembros.
Sin embargo, no lo logró. Y, en cambio, obtuvo apenas 37 de los escaños. Este es un duro golpe no solo para los líderes de este sector político, sino también para el gobierno de Sebastián Piñera.
«La ciudadanía nos ha enviado un claro y fuerte mensaje al Gobierno y también a todas las fuerzas políticas tradicionales, no estamos sintonizando adecuadamente con la demandas y con los anhelos de la ciudadanía», dijo Sebastián Piñera.
«La ciudadanía nos ha enviado un claro y fuerte mensaje al gobierno y también a todas las fuerzas políticas tradicionales: no estamos sintonizando adecuadamente con la demandas y con los anhelos de la ciudadanía y estamos siendo interpelados por nuevas expresiones y por nuevos liderazgos», dijo el mandatario luego de que los resultados se hicieran públicos.
Por su parte, uno de los candidatos presidenciales de la derecha, Mario Desbordes, señaló: «No hay duda que estamos viviendo una derrota transversalmente, una derrota que nos tiene que hacer reflexionar. No hemos sido capaces de interpretar a la mayoría ciudadana que está pidiendo cambios».
En la misma línea, Joaquín Lavín, también postulante presidencial de la derecha, indicó que «hay que tener claro que estamos ante un nuevo Chile y la Convención que se está eligiendo es un mosaico de este Chile nuevo».
La posición de la derecha chilena es aún más compleja si se considera que la derrota también se trasladó a las elecciones de gobernadores, alcaldes y concejales.
Entre las pérdidas más importantes, está la gobernación de la región Metropolitana, donde su candidata (Catalina Parot) no pasó ni siquiera a segunda vuelta. Además, el actual alcalde de Santiago, uno de los municipios más importantes del país, Felipe Alessandri, fue superado por la carta del Partido Comunista, Irací Hassler.
También perdieron otras alcaldías clave como Maipú, Viña del Mar, Ñuñoa y Estación Central.
«Hay que tener claro que estamos ante un nuevo Chile y la Convención que se está eligiendo es un mosaico de este Chile nuevo», dijo uno de los candidatos presidenciales de la derecha, Joaquín Lavín.
«Es el peor resultado de la derecha en mucho tiempo», afirma Roberto Isikson.
«Y el gobierno sin duda tiene mucha responsabilidad. Hay una alta correlación entre la aprobación presidencial, que se encuentra en un lugar muy bajo, y los resultados electorales», agrega.
De acuerdo con la última encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), publicada a fines de abril, el presidente Piñera cuenta solo con un 9% de aprobación entre los chilenos, el nivel más bajo durante su segundo mandato. La desaprobación, en tanto, alcanza el 74%.
Isikson, experto en encuestas, explica que los factores determinantes en el rechazo a la administración de Piñera tienen que ver con cómo manejó el estallido social, su oposición al retiro de las pensiones (una iniciativa altamente popular) y la percepción de que el gobierno nunca llegó con la ayuda necesaria para enfrentar la pandemia de coronavirus, entre otras cosas.
3. Decepción de la ex Concertación y triunfo de la izquierda
La centroizquierda de Chile, que gobernó el país entre 1990 y 2010 bajo el bloque denominado Concertación, tenía un reto importante en estas elecciones pues mediría su fuerza con la del eje de izquierda conformado por el Partido Comunista (PC) y el Frente Amplio (FA), una coalición que irrumpió hace un par de años y que ha venido a desafiar el poder de las fuerzas políticas tradicionales.
Así, el resultado que obtuvieran tanto en la Convención Constituyente como en el resto de los cargos regionales generaba una fuerte expectativa en el sector.
Pero esta vez la preferencia de los chilenos de izquierdas no estuvo de su lado: no solo obtuvieron menos escaños en la Convención Constituyente que la lista Apruebo Dignidad (que suma al PC y el FA), sino que también fueron superados en importantes gobernaciones y municipios.
Al contrario, candidatos del Frente Amplio sorprendieron al triunfar en lugares como la Región Metropolitana, o municipios como Valparaíso y Viña del Mar, fortaleciendo la idea de que la izquierda más radical gana terreno por sobre el centro.
Desde octubre de 2019, los chilenos salieron a las calles a protestar en contra del sistema político y económico del país.
Este escenario, dijeron los analistas, no estaba ni entre los peores cálculos de la ex Concertación.
«La ex Concertación murió y se enterró hace tiempo y eso ha quedado muy claro en esta elección», dijo Heraldo Muñoz, uno de los candidatos presidenciales de la centroizquierda.
Para Isikson, «la única coalición que logró cumplir con sus expectativas es el Frente Amplio y el Partido Comunista».
«No mejoró su resultado con respecto a la representación parlamentaria pero, dado que fue la única coalición que logró sostener su resultado, evidentemente es ganadora», dice Isikson.
Los resultados de esta elección tienen una consecuencia esperada: la definición de las candidaturas presidenciales.
En Chile, históricamente las elecciones de alcaldes y concejales han sido una especie de «termómetro» para medir las preferencias políticas del electorado de cara a los comicios presidenciales, que siempre se realizan poco tiempo después.
La centroizquierda fue otra de las coaliciones que no obtuvo los resultados esperados en estas elecciones. En la foto, los ex presidentes Eduardo Frei y Ricardo Lagos, ambos líderes de la Concertación.
Así, a seis meses de que Chile elija al próximo jefe de Estado en noviembre de 2021, las tendencias marcadas este fin de semana serán particularmente relevantes para quienes piensan postular a la presidencia.
En el bloque de izquierda salió fortalecido el candidato del Partido Comunista, Daniel Jadue, mientras que en la centroizquierda están evaluando a quién van a apoyar pues las cartas que tienen hasta ahora no parecen sumar el apoyo necesario.
En la derecha, en tanto, tienen varias cartas presidenciales posibles. Uno de los análisis post elecciones apunta a que deberían elegir a un candidato que esté más conectado con el electorado de hoy y no a una figura encasillada en la derecha tradicional.
4. Paridad de género
Chile se convertirá en el primer país del mundo en crear una Constitución con paridad de género.
Esto, gracias al sistema electoral aplicado para elegir a los 155 miembros de la Convención Constitucional, que garantizó que estuviera conformada de manera igualitaria por hombres y por mujeres.
Para ello, se implementaron mecanismos de correción que evitaron la sobrerrepresentación de un sexo.
El movimiento feminista ha crecido considerablemente en Chile.
Pero, al contrario de lo que se esperaba, hubo algunos casos en los que las mujeres tuvieron que cederle sus cupos a los hombres, pues obtuvieron mayores resultados.
Esto sorprendió ampliamente a analistas y expertos en Chile.
«La paridad no solo instaló la necesidad de tener una convención paritaria, sino también impulsó a los electores a preferir mujeres por sobre hombres y en muchos distritos fueron finalmente las mujeres que tuvieron que ceder sus cupos para los hombres», dice Isikson.
De esta manera, la nueva Constitución chilena podría tocar temas que históricamente han quedado pendientes como la igualdad de salario, la repartición de carga de los cuidados o el acceso igualitario de las mujeres al poder.
5. Tibia participación
Con un 43% de participación, según el Servicio Electoral del Chile (Servel), la convocatoria para estas elecciones estuvo lejos de ser alta.
Para el plebiscito realizado en octubre del 2020, donde los chilenos aprobaron por una amplia mayoría cambiar la actual Constitución, la participación llegó a un 50,9%. Este número representó la mayor votación desde 2012, cuando comenzó a regir el voto voluntario en el país.
La participación en estas elecciones llegó solo al 43%.
En las últimas dos elecciones presidenciales (2013 y 2017), la participación en la segunda vuelta estuvo cerca del 49%.
Las elecciones de alcaldes y concejales, sin embargo, siempre han tenido una menor votación, alrededor del 34%.
Dada la importancia de estos comicios, donde se elegían a quienes van a escribir la nueva Constitución, había expectativa que de que la convocatoria fuera mayor de lo que terminó siendo.
Y muchos se preguntan dónde quedó el electorado que le dio el triunfo a Sebastián Piñera por más de un 54% en 2017.
«Es evidente que el mundo que votó por Piñera en 2017, en un porcentaje muy significativo, no fue a votar», explica Isikson.
Así, una vez más, en Chile queda sobre la mesa la discusión sobre revocar el voto voluntario y volver a instalar uno obligatorio.
Candidatos independientes y de la oposición dominan la asamblea que redactará la nueva Constitución en Chile
Además, deberá definir el reglamento sobre cómo se trabajará en la redacción de la nueva Carta Magna; por ejemplo, si incorporará o no algún tipo de participación ciudadana, o si abordará los temas a través de comisiones específicas, entre otras cosas.
La convención tendrá un plazo de nueve meses para presentar la nueva carta fundamental, pudiendo ser ampliado por otros tres meses en una sola oportunidad.
Desde que comenzó la ola de protestas, en octubre de 2019, una de las principales demandas de los chilenos ha sido el cambio de Constitución.
Luego, a mediados de 2022, los chilenos se someterán a un plebiscito de salida para aprobar o rechazar el nuevo texto propuesto.
Este deberá respetar el carácter de República del Estado de Chile, su régimen democrático, las sentencias judiciales firmes y ejecutoriadas, y los tratados internacionales ratificados por el país liderado por Sebastián Piñera y que se encuentren vigentes.
Pero entonces ¿cuáles son los temas que sí entrarán en debate y que son claves para sentar las reglas del juego que regirán esta nación por los próximos años o décadas? En BBC Mundo te lo contamos.
1. Rol del Estado
«Hay temas claves que sí o sí estarán en la Convención», señala la politóloga chilena Pamela Figueroa, quien trabajó en el proceso constituyente desarrollado en el segundo gobierno de Michelle Bachelet.
«Uno de los cuestionamientos importantes hoy en Chile es hacia el rol del Estado en la Constitución, que es subsidiario. Toda la agenda política apunta a un Estado que tenga un rol más social, un Estado social de derecho«, dice la académica.
La necesidad de contar con un Estado más fuerte en lo social fue reclamado en las masivas protestas que comenzaron en octubre de 2019, donde se pedía mayor protección en áreas como la salud o educación.
Para los expertos consultados por BBC Mundo, ahora la pandemia vino a evidenciar aún más la importancia de tener un Estado más protagónico y que garantice algunos servicios básicos para los chilenos.
La necesidad de contar con un Estado más fuerte en lo social fue reclamado en las masivas protestas que comenzaron en octubre de 2019, donde se pedía mayor protección en áreas como la salud o educación.
«Con la pandemia se ha agudizado la demanda sobre el rol del Estado en la provisión de protección social, de bienestar. De esta forma, va a haber una discusión muy fuerte respecto a los derechos sociales y económicos, y el rol del Estado en la provisión de los servicios públicos en general», dice Marcela Ríos, representante asistente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Chile.
En esta discusión, lo central será definir cuáles son los derechos que garantizará el Estado y de qué forma lo hará.
«Hay amplio consenso en incorporarlos de forma más explícita: educación, salud, seguridad social. Surgirán nuevos, como el de vivienda. Y derechos de segunda generación: relativos al medioambiente, la no discriminación, la participación. Eso también será importante», dice Figueroa.
Pero ¿cómo la Constitución podría asegurar que el Estado garantice esos derechos?
Claudio Fuentes, académico de la escuela de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales, pone ejemplos.
«La Constitución actual dice que el Estado debe garantizar el acceso a las prestaciones de salud. Ahora probablemente se va a hablar de que el Estado debe proveer servicios básicos a la salud y estos deben ser pertinentes territorialmente», le dice a BBC Mundo.
2. Régimen de gobierno
Para Pamela Figueroa, el debate sobre el régimen político y la distribución del poder es «el más importante».
Actualmente, Chile cuenta con un régimen presidencial, donde el jefe de Estado (en este caso Piñera) ostenta el poder Ejecutivo.
Sin embargo, en los últimos años han surgido cada vez más cuestionamientos hacia este modelo por quienes consideran que el mandatario tiene demasiadas atribuciones.
«Una de las grandes causales de la crisis en Chile fue la rigidez institucional que generó un régimen hiperpresidencial, que es bicameral pero donde las cámaras no tienen peso real y los partidos políticos son muy débiles», explica Figueroa.
Actualmente, Chile cuenta con un régimen presidencial, donde el jefe de Estado ostenta el poder ejecutivo. En la foto, el palacio de La Moneda.
«Se requiere transformar el equilibrio de poder entre presidente y Congreso, y ampliar la participación política abriendo mecanismos de democracia directa entre elecciones. Cómo se defina la distribución del poder afectará cómo la nueva Constitución se irá convirtiendo en nuevas leyes, se irá expresando en políticas públicas», afirma.
Así, ya han comenzado a asomar algunas propuestas de cambio, entre ellas, un semipresidencialismo o parlamentarismo.
«Yo diría que la mayoría hoy está por un semipresidencialismo. Su lógica detrás es que las mayorías gobiernen. Que se elija a un primer ministro que dependa del Congreso y que, ante una crisis, se pueda reemplazar», explica Claudio Fuentes.
Para el académico, la baja aprobación de Piñera (que, según las últimas encuestas no supera el 9%) ha hecho que este debate esté mucho más presente.
«Como está tan latente el fracaso de Piñera, mucho apoyan este sistema semipresidencial que flexibilice la rigidez del sistema actual», dice.
Hay otras propuestas sobre la mesa como un «presidencialismo parlamentarizado», donde el presidente podría disolver el Congreso por una sola vez, o el Congreso podría censurar al presidente.
«Debe plantearse un diseño integral, con incentivos y herramientas que incentiven la colaboración entre el Ejecutivo y el Congreso. Hoy la figura presidencial llega al poder con la ilusión de la mayoría y se encuentra con un Congreso que no le permite llevar adelante su agenda. Hay una disociación entre el poder ejecutivo y el legislativo», dice Figueroa.
Dentro de este debate, será importante lo que se decida respecto al Tribunal Constitucional (TC), cuya misión es ejercer el control de constitucionalidad de las leyes.
En los últimos años, este órgano ha sido puesto en duda en repetidas ocasiones por quienes critican que actúa con intereses políticos —se le ha tildado de «tercera cámara»— y beneficia a una minoría.
En los últimos años han surgido cada vez más cuestionamientos hacia el régimen presidencial chileno por quienes consideran que el primer mandatario tiene demasiadas atribuciones. En la foto, el presidente Sebastián Piñera.
«Si hay un acuerdo político hoy es que hay que restringirle los poderes al TC. Incluso, entre los de derecha. Los de izquierda quieren eliminarlo y pasarle esas atribuciones a la Corte Suprema», explica Claudio Fuentes.
De alguna forma, el TC le otorga más poderes al presidente de la República pues este puede tomar la iniciativa de enviar ciertos proyectos de ley para que sea revisados.
«Además de que el presidente tiene mucho poder, tiene la posibilidad de recurrir a un tribunal que al final es un órgano contra mayoritario», dice Fuentes.
3. Reconocimiento de los pueblos originarios
La definición de los derechos para las comunidades originarias y el debate sobre un Estado plurinacional serán otros de los temas «fundamentales» de la Convención, plantea Juan Pablo Luna, doctor en ciencia política y profesor en la Universidad Católica de Chile.
La Convención Constitucional recién electa incorpora a 17 representantes indígenas pertenecientes a los 10pueblos originarios chilenos reconocidos por el Estado, entre ellos, los mapuches, aimaras, quechuas y diaguitas.
Entre las demandas de estas comunidades está la de crear un Estado plurinacional, con el que se acepte su autonomía y sus derechos. Además, plantean la necesidad de contar con garantías en términos territoriales y el reconocimiento de su cultura y su lengua, entre otras cosas.
Los mapuches tienen reclamos centenarios sobre tierras.
«Este es un tema grande, que va a costar, donde habrá que hacer mucha reparación histórica. Y obviamente es complicado, porque toca derechos de propiedad. Pero es fundamental. Los modelos de Nueva Zelanda y Canadá son los más interesantes», propone Luna.
Chile y Uruguay son de los pocos países de América Latina que carecen de un reconocimiento explícito de los pueblos indígenas en su Carta Fundamental. En la otra vereda están Bolivia y Ecuador, dos naciones que no sólo reconocen a estos pueblos, sino que han optado por consagrar el carácter plurinacional del Estado en sus Constituciones.
Luna dice que el resultado sobre la inclusión de derechos garantizados y reconocidos en la Constitución para las comunidades indígenas no representa sólo un fuerte efecto simbólico.
«Hay varios países de América Latina que incorporaron esos derechos y que hoy se hacen justiciables como ocurre en Brasil o Colombia, donde la salud se empieza a litigar en cortes a partir de su reconocimiento como un derecho constitucional», recuerda.
4. Medioambiente y derechos del agua
La Constitución actual chilena estipula el derecho a vivir en un ambiente libre de contaminación y el deber del Estado de tutelar la preservación de la naturaleza.
El cuidado por el medioambiente ha sumado apoyo en Chile.
Sin embargo, para algunos esta declaración no es suficiente para abordar de forma más integral la problemática detrás del cambio climático.
«Las disposiciones actuales son muy limitadas. Están escritas bajo una lógica de etnocentrismo (ideología a través de la cual el individuo analiza el mundo de acuerdo con los parámetros de su propia realidad), están centradas en la persona y aborda la contaminación solamente», dice Claudio Fuentes.
El académico agrega que ahora «hay toda una tendencia hacia el ecocentrismo, de buscar en las constituciones un equilibrio entre las especies». «Y eso te lleva a la protección de ecosistemas, te lleva a distribuir poder territorial, marítimo y espacial».
Este debate no sólo es importante por los efectos en el medioambiente sino porque también puede afectar el modelo de desarrollo chileno.
«El modelo chileno tiene que ver con extractivismo y, con una nueva Constitución, eventualmente se le podría poner algunas posiciones como que la empresa se tenga que hacer cargo del equilibrio ecológico; el estándar sube», dice Fuentes.
Quienes han estado a favor de una nueva Constitución en Chile, proponen que el texto señale explícitamente que el agua es un bien nacional de uso público.
Además, se instalará uns fuerte discusión respecto a los derechos del agua. Entre quienes han estado a favor de una nueva Constitución proponen, entre otras cosas, que esta debería garantizar explícitamente que el agua es un bien nacional de uso público.
De acuerdo con las autoras del libro «El negocio del agua: cómo Chile se convirtió en tierra seca», Tania Tamayo y Alejandra Carmona, Chile es uno de los pocos países que tiene una privatización casi completa de sus aguas, tanto en el origen como en la gestión del recurso.
«Hay un debate muy fuerte respecto de si mantener los derechos privados sobre el agua o si debería ser un derecho humano básico y ser público en su totalidad», explica Marcela Ríos.
*Esta nota está basada en un artículo previamente publicado en octubre del 2020, escrito por la periodista Paula Molina.
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Muchas casas en Gaza quedaron totalmente destruidas.
La violencia deja hasta ahora 200 muertos en la Franja de Gaza, incluidos 59 niños y 35 mujeres, con 1.305 heridos, según el Ministerio de Salud dirigido por Hamás. Israel dice que hay más de 130 militantes entre los muertos, pero Hamás no lo ha reconocido.
Diez personas, incluidos dos niños, murieron en ataques con cohetes contra Israel la semana pasada.
Este domingo el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que la operación militar contra los militantes de Hamás en Gaza continuará «con toda su fuerza».
«Estamos actuando ahora, durante el tiempo que sea necesario, para restablecer la calma … Tomará tiempo», advirtió.
«Me estaba preparando para morir»
El ejército israelí dijo que más de 50 aviones de combate llevaron a cabo un ataque de 20 minutos en la Franja de Gaza poco antes del amanecer del lunes, después de que militantes palestinos dispararan cohetes contra ciudades del sur de Israel.
Las fuerzas israelíes atacaron 35 «objetivos terroristas» y destruyeron más de 15 kilómetros de una red de túneles subterráneos perteneciente a Hamás.
El ejército también dijo que había atacado las casas de nueve comandantes de «alto rango» de Hamás.
Más de 50 aviones de combate llevaron a cabo un ataque de 20 minutos en la Franja de Gaza este lunes, según el ejército israelí.
Los soldados israelíes también dispararon artillería desde posiciones cercanas a la frontera de Gaza.
Mientras tanto, funcionarios palestinos en Gaza dijeron que los ataques nocturnos habían causado cortes de energía generalizados y dañaron cientos de casas y otros edificios.
«Dormimos 3 horas; estamos físicamente seguros, pero pasamos una de las noches (más) difíciles», escribió un residente en Twitter.
La gente de Gaza habló de su miedo.
«Me estaba preparando para morir. Tenía que estar en paz con eso», le dijo a la BBC Najla Shawa, una trabajadora humanitaria palestina y madre de dos hijos.
«Gente que conocemos (murió), gente con la que trabajamos… gente normal, gente profesional, jóvenes y ancianos», agregó, al describir ataques aéreos del fin de semana.
Funcionarios en Gaza dijeron que el domingo había sido el día más mortífero del estallido hasta ahora, y los trabajadores de emergencia pasaron el día tratando de rescatar a las personas de debajo de los escombros.
Los ataques israelíes siguieron a los ataques con cohetes palestinos contra las ciudades de Beersheba y Ashkelon, en el sur de Israel, poco después de la medianoche del lunes.
Uno de ellos alcanzó un edificio de apartamentos en la ciudad de Ashdod y, según reportes, varias personas resultaron heridas.
Israel dice que más de 3.000 cohetes fueron disparados desde Gaza durante la semana pasada.
Se reportó que el Domo de Hierro, el sistema de defensa antimisiles israelí, interceptó el 90% de los cohetes.
Pero algunos han causado daños a automóviles y edificios, incluida la sinagoga Yad Michael en Ashkelon, donde se abrió un agujero en la pared justo antes del servicio del domingo por la noche para la festividad judía de Shavuot.
Esfuerzos internacionales
Mientras tanto, aumentan los llamamientos internacionales para un cese de las hostilidades.
Francia y Egipto son las últimas naciones en pedir el fin de la violencia entre Israel y los militantes palestinos en Gaza.
Israel dice que militantes palestinos lanzaron más de 3.000 cohetes desde Gaza la semana pasada.
El presidente francés Emmanuel Macron y su homólogo egipcio, Abdul Fattah al-Sisi -quien se encuentra de visita en París- dijeron que «comparten una profunda preocupación por la escalada de violencia en curso y deploran las numerosas víctimas civiles», según informó el Palacio del Elíseo en un comunicado.
Al-Sisi, dijo este lunes que su país estaba «haciendo todo lo posible para alcanzar un alto el fuego… y la esperanza todavía existe».
El Consejo de Seguridad de la ONU celebró una reunión de emergencia el domingo, y el secretario general del organismo internacional, António Guterres, advirtió que nuevos combates tienen «el potencial de desencadenar una incontenible crisis humanitaria y de seguridad».
Abogó por el fin inmediato de la «absolutamente espantosa» violencia.
La ONU también advirtió sobre la escasez de combustible en Gaza, lo que podría provocar que los hospitales y otras instalaciones pierdan energía.
Este lunes EE.UU. bloqueó por tercera vez un comunicado conjunto del Consejo de Seguridad de la ONU, que pedía «el cese de la violencia y el respeto a la ley humanitaria internacional, incluyendo la protección de civiles, especialmente los niños».
¿Qué tan probable es un alto al fuego?
Análisis de Paul Adams, corresponsal de asuntos diplomáticos de la BBC
¿Está llegando a su fin la operación militar de Israel en Gaza, denominada «Guardián de los Muros»?No, obviamente. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que los ataques continúan con «toda su fuerza» y «llevarán tiempo».
Los familiares de un adolescente de 15 años fallecido por los ataques de Israel en Gaza lloran su muerte.
En una conferencia de prensa el domingo, admitió que había «presiones», pero agradeció al presidente estadounidense Joe Biden, en particular, su apoyo.El enviado de Biden, Hady Amr, está en Israel desde el viernes, discutiendo la crisis con funcionarios israelíes.Inusualmente, al final de una semana que también ha sido testigo de una alarmante ola de violencia entre comunidades en ciudades mixtas judío-árabes, también se reunió con líderes árabes israelíes.
Dado que Estados Unidos, como Israel y muchos otros países, considera a Hamás una organización terrorista, Amr no se reunirá con una de las dos partes en conflicto.Cualquier mensaje para Hamás tendrá que pasar por interlocutores tradicionales, como Egipto o Qatar.Los informes locales sugieren que Hamás ha estado ofreciendo algún tipo de alto el fuego durante varios días, pero ha sido rechazado por Israel, que claramente quiere infligir el mayor daño posible a los militantes antes de que la lucha finalmente llegue a su fin.
Estos episodios siguen un patrón familiar: Israel hace hincapié en su indudable ventaja militar hasta que el clamor internacional por las bajas civiles y el deterioro de la situación humanitaria en Gaza exigen el fin de la operación.En la estimación de Israel, todavía no hemos llegado a ese punto.
La «diplomacia silenciosa» de Estados Unidos
El Consejo de Seguridad de la ONU no ha podido llegar a un acuerdo sobre una declaración pública en los últimos días.
Estados Unidos, un fuerte aliado de Israel, se resiste, creyendo que sería inútil en el proceso diplomático.
Escenas de dolor en el funeral de un soldado israelí.
Hablando en la sesión informativa diaria de la Casa Blanca, la portavoz del presidente Biden, Jen Psaki, defendió este lunes el enfoque del gobierno de estadounidense sobre el conflicto.
Algunos miembros del Partido Demócrata presionan a la Casa Blanca para que pida un alto el fuego para «evitar más pérdidas de vidas y una mayor escalada de violencia».
Cuando se le preguntó por qué EE.UU. aún no lo había pedido, Psaki dijo que había mucha actividad diplomática entre bastidores.
«El papel que estamos desempeñando, el prisma por el que estamos tomando todas nuestras decisiones, es cómo podemos ayudar a poner fin a la violencia y poner fin a la situación en el terreno, reducir la escalada», dijo.
«Nuestro enfoque es a través de una diplomacia silenciosa e intensiva, y ahí es donde sentimos que podemos ser más efectivos».
El presidente Biden respaldó públicamente el derecho de Israel a defenderse, pero dijo que su gobierno está trabajando con todas las partes para lograr la desescalada.
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El duelo será a las 17:00 horas del domingo 13 de junio, una hora antes que empiece el conteo de votos.
24Horas.cl Tvn
18.05.2021
16 regiones de Chile deberán volver a las urnas el próximo domingo 13 de junio por la segunda vuelta en las elecciones de gobernadores regionales, luego de que en las áreas ningún candidato consiguiera la mayoría necesaria.
Según indicó Servel, solo Valparaíso, Aysén y Magallanes lograron elegir al representante regional, quedando fuera del proceso que se avecina.
No obstante, el proceso coincidirá con un hecho deportivo que suele generar gran expectativa en la población: la Copa América 2021.
Conmebol ratificó la realización del evento en Colombia y Argentina, pese a la crisis social y sanitaria que viven las naciones, respectivamente, donde Chile debutará ante los trasandinos el mismo día de los comicios.
El cronograma oficial sostiene que la Roja se estrenará ante el equipo de Lionel Messi a las 17:00 horas de ese domingo 13 de junio, en el Estadio Monumental de River Plate.
Cabe señalar que el calendario electoral continuará el 18 de julio con las primarias presidenciales y parlamentarias, mientras que el 21 de noviembre será el turno de las elecciones presidenciales y parlamentarias.
El alcalde electo de Maipú, Tomás Vodanivic, aseguró que se toma el triunfo obtenido este fin de semana en las urnas con «mucha humildad», aseverando que el verdadero logro se verá cuando en cuatro años más se hayan concretado los principales anhelos de la ciudadanía.
Según dijo a 24 AM, el principal clamor de los vecinos de la comuna es recuperar la seguridad de los espacios públicos y sentir a las autoridades locales como cercanas y no verlas sólo a través de redes sociales.
«Lo que quiere ver un vecino es al alcalde en terreno, trabajado, dialogando con los dirigentes sociales y no un municipio encerrado, que sólo lo vemos por las redes sociales, que es lo que vimos en los últimos cuatro años», precisó.
#ENVIVO Tomás Vodanovic se refiere a la situación de la plaza de Maipú #24AM
Respecto de lo mismo, destacó que el primer tema a abordar será la delincuencia en la comuna: «El tema uno de la comunidad es la delincuencia y el estado de la sanitaria pública. Hay filtraciones de agua por todos lados».
Agregó que «la gente reclama un abandono del municipio y de las policías», y por lo mismo, destacó que se necesita invertir no solo en el espacio público, sino que también en programas de prevención de la violencia.
«El índice de deserción escolar en la comuna es brutal. Muchos de nuestros estudiantes caen en círculos delictuales» y, por lo mismo, es necesario trabajar desde muchos frentes para no volver a ver balaceras que resultan mortales.
Aclaró que no se trata «sólo vigilar y castigar, sino que una comuna más inclusiva».
Vodanovic enfatizó que otra de las demandas que tienen que ver con la identidad de la comuna y de la seguridad es recuperar la Plaza de Maipu como un espacio de encuentro y no de delincuencia.
Alcalde electo de Maipú: «Estamos un poco preocupados por la situación que vamos a recibir el municipio. Dijimos que como primera medida vamos a auditar para conocer el real estado financiero del municipio».
«Hoy es un lugar de puro tránsito y de comercio informal, es una fuente de desorden, de delito (…) Por eso, hay que recuperar este lugar emblemático, que sea seguro y que no genere miedo».
Por último, Vodanovic enfatizó en que el primer trabajo será auditar la situación comunal para saber el real estado de sus finanzas.
«Estamos preocupados por la situación en la que vamos a recibir la comuna. Lo primero que dijimos es que vamos a auditar para conocer el real estado financiero del municipio y de ahí generar un plan de trabajo de cuatro años», puntualizó.
«Pero también nos preocupa el trabajo organizacional de la comuna. El trato que están recibiendo los funcionarios (….) Por eso, debemos armar un equipo que pueda reordenar el municipio y luego generar un impacto positivo«, sentenció.