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Volcán Puracé en el Cauca
El Volcán Puracé ha sido monitoreado los últimos 25 años, y este es el mayor nivel de actividad que se ha registrado en este tiempo. Fotos: Carlos Gutiérrez.

El Volcán Puracé ha sido monitoreado los últimos 25 años, el Servicio Geológico Colombiano reportó que este es el mayor nivel de actividad que se ha registrado en este tiempo. No hay alerta pero piden estar atentos.

Noticias Cauca.

El Volcán Puracé en el Cauca ha tenido mayor actividad en los últimos días, por eso el Servicio Geológico Colombia en el monitoreo, alertó de la situación.

Es así que ante el aumento de la actividad sísmica, se pasó a Nivel Amarillo.

Autoridades piden no entrar en pánico, no hay alerta ni pedido de evacuación en zona de influencia, pero deberán estar atentos a los cambios e información oficial. Foto: Carlos Gutiérrez.

Desde el pasado 28 de marzo hay mayor recurrencia tanto en eventos asociados a fractura de roca como de hasta 3.3 M, como de fluidos; siendo estos los de más recurrencia, esta actividad ha llegado a durar hasta 23 minutos.

Se ha detectado deformación de suelo volcánico y geoquímica de fluidos.

El nivel III o amarillo, permite activar protocolos y aumentar el monitoreo, puesto que esta actividad es indicidio de que el Volcán Purace está por encima del umbral base y es un proceso inestable.

De acuerdo con Germán Callejas, jefe de la Oficina Asesora de Gestión del Riesgo de Popayán, «el volcán se encuentra monitoreado minuto a minuto. Hacemos un llamado a la comunidad para que no se alarme y no se genere pánico».

*Información tomada del SGC.

La alerta por el deshielo

Solo quedan en el país seis de los 19 volcanes nevados que existían, revelaba un desalentador informe la revista Semana Sostenible en 2020, y los cambios no han sido para bien estos últimos dos años.

«En menos de diez años desaparecerá la nieve en el volcán nevado de Santa Isabel, que marca la frontera entre los departamentos de Risaralda, Tolima y Caldas», indicó el medio.

Así lo estiman los pronósticos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam).

En las montañas heladas de Colombia el cambio climático hace mella.

Los datos es que: De los 27,8 kilómetros cuadrados que lo conformaban en 1850, solo sobreviven 0,63, distribuidos en ocho pequeños pedazos de hielo cenizo y nieve que poco a poco se derriten.

Según diferentes estudios, los volcanes que tenían hielo han ido desapareciendo.

El último según Semana, es el volcán nevado El Cumbal, «ha sido el último en extinguirse».

«La vida del Gigante de las Montañas del Sur o el Techo Andino de Nariño, como lo denominan los habitantes de esa región, se apagó en 1985. Su área de 2,3 kilómetros cuadrados se extendía sobre una altura de 4.790 metros», señala el medio.



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La baronía Suchodolski fue construida en 1750 sobre una colina en el río Bug. Su señorío comprendía por entonces campos que hoy se dividen entre Polonia y Ucrania. 270 años después, el palacio Suchodolski acoge a refugiados ucranios de la última guerra en Europa, algo que la familia Makohou no creía que vería nunca a las puertas de su casa. Pero las bombas cayeron la mañana del 23 de febrero en las inmediaciones de su hogar, en Lutsk, en el noroeste de Ucrania. Luda y su marido hicieron las maletas el mismo día, cargaron a sus dos hijos en el coche y pusieron rumbo a Polonia, 130 kilómetros hasta al paso fronterizo de Dorohusk. Allí, las autoridades polacas han habilitado en el palacio barroco el centro de acogida de los que huyen de la invasión rusa.

La familia Makohou cruzó este sábado la frontera, pero sin el padre. La movilización de todos los hombres de entre 18 y 60 años, ordenada el pasado viernes por el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, les pilló en la larga cola de entrada a Polonia. Cuando les llegó su turno, el padre dio media vuelta y dejó que su mujer e hijos entraran a pie en la Unión Europea. Luda, su hija Ira, de 15 años, y su hermano de 2 años, fueron trasladados al campamento de recepción de refugiados, el palacio Suchodolski. Hace ochenta años, en 1942, el mismo edificio sirvió de hospital de campaña de otro Ejército invasor, el alemán, durante la Segunda Guerra Mundial.

“Todavía no he tenido tiempo de llorar, no me lo puedo permitir, tengo que ser fuerte para mis niños”, afirma Luda. Ira habla un buen inglés aprendido en internet y en la escuela. Su instituto, cercano al aeropuerto, sufrió la onda expansiva de los misiles rusos: la fachada y las ventanas quedaron destrozadas, según imágenes que le han enviado al móvil. En la mochila no quedaba espacio para cargar sus libros de texto, pero pudo llevarse su cuaderno de dibujo: “Me gusta mucho dibujar”.

Dorohusk es la conexión más directa a Kiev pero muchos ciudadanos evitan esta carretera porque su cercanía a Bielorrusia la expone a incursiones rusas. La SER grabó en el mismo punto fronterizo, a unos cientos de metros de Polonia, los disparos del Ejército ucranio contra la incursión de drones presumiblemente rusos.

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Más de 100.000 ucranios han huido en tres días del terror desatado por el presidente ruso, Vladimir Putin. El más pequeño de los Makohou no entiende nada del viaje, explicaba su madre. Su hermana jugaba con él todo lo que podía, y cuando se cansaba, se turnaba para distraerle con su primo Mark. En el palacio se produjo el reencuentro entre Luda y su hermana Olena, que también cruzó la frontera con dos hijos, dejando al marido en Ucrania. Todos esperaban a ser recogidos por unos conocidos que les darán cobijo en Krotoszyn, municipio en el centro de Polonia, testimonio sangriento de tantas otras guerras, de la expansión prusiana al genocidio judío durante la Segunda Guerra Mundial. Luda Makohou repite que estaba convencida de que los ecos trágicos del pasado no volverían. “En la Ucrania Occidental, tan cerca de Europa, no me hubiera imaginado lo que está sucediendo, parece una película”.

Una mujer polaca se ofrecía a hacer de traductora y otra voluntaria les traía un tentempié; media docena de personas montaban guardia en los jardines del palacio mostrando carteles en los que anunciaban cómo podían ayudar: Álex ponía su casa cerca de Varsovia a disposición de quien lo necesitara y Kate podía trasladar a una familia hacia Lublin en su furgoneta. En los accesos al edificio había jóvenes que preparan bebidas y platos calientes; en el interior, se disponían las literas a medida que llegaban mujeres y niños.

Jan Puhl, veterano corresponsal de Der Spiegel en Polonia, admitía desde Dorohusk estar “impactado” por cómo el Gobierno y la sociedad polaca se han volcado con los refugiados ucranios. “Contrasta con el rechazo a la acogida migratoria que han demostrado los Gobiernos conservadores de Ley y Justicia”, apunta Puhl. La crisis en 2021 entre Polonia y Bielorrusia es el último ejemplo de la diferencia de actitud: el líder bielorruso Aleksandr Lukashenko, aliado de Putin, trasladó a la frontera migrantes de países en conflicto como Irak, Afganistán o Siria. Las autoridades polacas obstaculizaron de forma agresiva el ingreso de estas personas en su territorio.

La sociedad polaca se dividió entre los partidarios de recibirlos y los contrarios. Una división que evidenciaban Álex y Kate, los voluntarios del palacio Suchodolski. Mientras él consideraba que aquello fue una acción “de provocación contra Polonia”, su amiga opinaba que tenían que prevalecer los lazos humanitarios y recibir a aquellas personas, víctimas como los ucranios de conflictos militares. “La diferencia es que el Gobierno ahora nos deja acercarnos a la frontera para ayudar a los ucranios”.

Luda e Ira también discrepaban en un asunto esencial, su futuro: Ira quiere volver cuanto antes a su hogar en Lutsk y volver a encontrarse con sus amigos; la madre, en cambio, tiene dudas, incluso se planteaba iniciar una nueva vida en un país que no esté bajo la amenaza de Putin. No sabe en cuál, admitía, porque todavía no ha tenido tiempo de asumir lo que está sucediendo en sus vidas.

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El docente en Nariño que ha tenido que empeña sus bienes para ayudar a estudiantes
Las condiciones han llevado al profesor Hoover Cuero, a empeñar sus elementos para ayudar a los estudiantes.

A la escases de recursos para una educación digna, se suma la precariedad en materia de infraestructura para los estudiantes.

Noticias Nariño.

Una delicada situación es la que afrontan los estudiantes de la costa de Nariño por cuenta de las precarias condiciones a las cuales se encuentran sometidos para recibir clases.

Y es que a través de algunas imágenes, se ha logrado evidenciar «el abandono por parte del gobierno en algunos planteles educativos», señalan.

Con el pasar de los días, más se deterioran.

Sin embargo y pese a esta precaria situación, La W dio a conocer la historia de un docente que se enfrenta a las adversidades y ha hecho hasta lo imposible por impulsar la educación en el municipio de Santa Bárbara, costa de Nariño.

Se trata del profesor Hoover Cuero, del plantel educativo de Pueblo Nuevo de esta región.

Según manifestó el docente, es tanta la necesidad en materia de educación y alimentación que ha tenido que realizar todo tipo de esfuerzos para ayudar a sus estudiantes.

Explicó que las condiciones lo han llevado a empeñar sus elementos para ayudar a los estudiantes.

Hasta sin comida

La situación en materia de acceso es tan precaria, que inclusive los niños tendrían que dormir cerca del plantel para recibir sus clases.

Y ante esta situación y al ver el abandono gubernamental, dijo que tenía que sacar de su bolsillo para que los niños puedan alimentarse.

«Lo poco que gano, lo comparto con los estudiantes, soy el único docente del plantel y lastimosamente no tengo apoyo de las autoridades», dijo.

Manifestó que ha tenido que ser muy recursivo para impulsar la eduación en esta región.

«Las puertas se caen, hay inundaciones a cada rato, lo poco que tenemos se daña por la humedad», añadió.

Así mismo dio a conocer que ha tenido que viajar a otros lugares para pedir insumos que puedan servirle a sus estudiantes.

«A mi me gusta lo que hago, pero a veces es muy díficil. Necesitamos apoyo; en varias oportunidades nos han prometido que todo mejorará, pero no se ven resultados», añadió.





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