Mostrando las entradas para la consulta enfermedades ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta enfermedades ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Belén Pellegrini

10.05.2021

A finales de diciembre del año pasado comenzó el proceso de vacunación contra el Covid-19 en nuestro país, el cual ya lleva más de 8 millones de pacientes con una dosis y casi 7 millones con ambas dosis administradas. Si bien la vacuna no impide el contagio, esta si previene que los pacientes lleguen a cuadros más severos que incluso pueden llevar a la muerte.

Sumado a este proceso, el Ministerio de Salud inició la campaña de vacunación contra la influenza hace ya un mes el cual espera cumplir la meta del 85% de vacunados a nivel nacional. Hasta el 06 de mayo más de 3,4 millones de personas se han vacunado para prevenir esta enfermedad.

 

La inoculación de ambas enfermedades ha presentado una serie de interrogantes en la población.

Si bien ambas enfermedades se catalogan como virus respiratorios y se contagian vía aérea, existe una diferencia sustancial entre ambas: “Los pacientes que hacen influenza grave son muchos menos que los que hacen covid grave”, afirma el doctor Ricardo Espinoza, infectólogo de la Clínica Universidad Los Andes. Además, “otra diferencia es que el covid puede comprometer no sólo al pulmón con severidad, sino también otros órganos como el corazón, el cerebro y puede afectar la coagulación también. Generalmente, la influenza grave es pulmonar”, señala el experto.

Según el Instituto de Políticas Públicas en Salud de la Universidad San Sebastián (IPSUSS), al ser ambas similares en formas de contagio la mejor forma de prevenirlas es lavándose las manos con frecuencia, “evitar tocarse los ojos nariz y boca, evitar saludar de mano y evitar acercarse a enfermos”.

 

Mitos y verdades de la vacunación

El epidemiólogo Ricardo Espinoza respondió a los mitos y verdades que aquejan a las personas en torno a la vacunación de ambas enfermedades.

1. ¿Es real que cuando uno se pone la vacuna de la influenza se contagia?

NO.

Según el especialista, es muy común ese comentario que dice que se puso la vacuna contra la influenza y se contagió, pero eso es imposible que ocurra. La vacuna de la influenza son pedacitos del virus; no está completo. Este es un mito que, lamentablemente, es bien común. Ahora bien, las vacunas no tienen un 100% de protección, pero espero que los que se enfermen, sean menos graves.

 

Si me vacuno contra COVID-19, ¿estoy a salvo de la influenza?

NO.

Son virus distintos, aunque en algunos aspectos se parezcan. Las vacunas son muy específicas, si yo me vacuno para el covid no es para la influenza y viceversa.

 

¿Puedo contraer ambas enfermedades?

Sí.

Lo más probable es que sea una después de la otra, pero en teoría se podría adquirir las dos enfermedades, aunque es raro.

 

¿Me puedo administrar la vacuna de COVID-19 e influenza el mismo día?

Lo que el Ministerio de Salud sugiere es que se pongan la vacuna de la influenza con al menos 14 días de separación.

 

¿Las vacunas alteran nuestro ADN?

NO.

Estas nuevas vacunas usan material genético, pero no modifica tu ADN ya que el ARNm (lo que se inyecta) desaparece.

El ARNm, en palabras simples, lo que hace es enseñar a nuestras células a producir una proteína, para que nuestro organismo pueda responder generando anticuerpos y combatir el virus. Es más, el ARNm jamás interactúa con el núcleo celular, que es donde está nuestro ADN, por lo que la respuesta es un no rotundo.

¿Las vacunas terminarán con la pandemia / influenza?

NO.

Es importante hacer un poco de historia y ver en el pasado, porque en el pasado ocurrió que muchas enfermedades se traspasaron desde los animales a los seres humanos. Pandemias como la peste negra terminaron con miles de vidas humanas y acabó únicamente porque los sobrevivientes tenían genes que pudieron contra esa pandemia. Pero al no existir una vacuna, la sobrevivencia fue a costa de la vida de más de la mitad de la población.

También hay que recordar la influenza española, que mató a más gente joven que la segunda guerra mundial. Hoy todavía no desaparece la enfermedad, pero tenemos la vacuna lo que hace que podamos aprender a vivir con este tipo de enfermedades. La vacuna no va a terminar con ellas, pero sí podremos convivir con estos virus más protegidos. El coronavirus y la influenza van mutando y cambian, lo más probable es que en marzo nos volvamos a vacunar para ambas enfermedades contra las cepas más prevalentes que vienen.

¿Hay que vacunarse todos los años contra la influenza?

Sí.

Esto porque la influenza tiene muchas cepas que van mutando y cambiando continuamente de predominante. Cuando yo me vacuno este año, es para prevenir la cepa que es predominante este año. Lo razonable es pensar que con el coronavirus podremos tener una situación parecida y tengamos que vacunarnos nuevamente.

¿Los niños deben vacunarse?

En el caso de la influenza, SÍ.

En el caso del COVID-19, actualmente, el Ministerio de Salud y vacuna desde los 16 años.

¿Es seguro vacunarse estando embarazada?

Sí.

Una embarazada tiene mucho más riesgo de contagiarse y empeorar. Ni su hijo ni ella van a quedar con proteínas del virus, dado que desaparece. Se recomienda vacunarse, ellas tienen la opción de elegir. 

Para el doctor Espinoza “la salvación de recuperar nuestra vida normal depende de que todos se vacunen”. Según él, en muchos otros casos el paciente decide o no continuar un tratamiento, como lo es el cáncer. Sin embargo, “en el caso de una vacuna hay una responsabilidad colectiva, no individual. Cuando yo no me trato puedo enfermar y enfermar a otras personas que no compartían mi decisión, por eso las vacunas son una responsabilidad social”, afirma.

Si quieres conocer más sobre el proceso de vacunación de covid e influenza visita las páginas del Ministerio de Salud

https://www.minsal.cl/calendario-de-vacunacion-masiva-contra-covid-19/

https://www.minsal.cl/campana-influenza-2021/



TE PUEDE INTERESAR

Si preguntas a cualquier persona si quiere vivir hasta los 200 años, posiblemente te dirá... que no. La perspectiva de ser viejo durante más de un siglo, con todas las limitaciones que ello conlleva, no es muy agradable.

El biólogo computacional británico Andrew Steele afirma que la medicina está afrontando la longevidad de forma equivocada.

Actualmente se trabaja en retrasar la muerte, curar enfermedades para vivir más. Pero no se actúa sobre las causas neurodegenerativas que son las que generan enfermedades, y producen cáncer, noticias /life/forma-andar-indicio-alzheimer-830881" title="Si tienes esta forma de andar, es un indicio de que padeces Alzheimer">Alzheimer, y otras enfermedades vinculadas a la edad. Esto hace que vivamos más años... como personas ancianas o sufriendo enfermedades degenerativas.

Según explica el biólogo británico Andrew Steele en Business Insider, hay que cambiar por completo la forma de afrontar la longevidad.

"Se ha malentendido dónde se debía poner el acento de la investigación. Hasta ahora se ha puesto en no morirse, en retrasar la muerte, y eso es un error", explica Semal Jose Luis Trejo, que dirige el Grupo de Neurogénesis del Individuo Adulto en el Instituto Cajal del CSIC en Madrid.

"Habría que poner el dinero en la investigación que retrase la incidencia de las enfermedades asociadas a la edad, primero por el coste personal, segundo por el coste familiar y por qué no decirlo, también por el coste social", recalca.

Eso es lo que prometen los senolíticos. Un grupo de nuevos medicamentos que atacan las células zombi que producen el envejecimiento, llamadas células senescentes.

"En todas las investigaciones se ha visto que las enfermedades asociadas a la edad están acompañadas de muchas células envejecidas, las células senescentes. Entonces, el objetivo realista es tratar con estos fármacos enfermedades que tienen células senescentes", explica Semal Jose Luis Trejo.

Los senolíticos son capaces de atacar y destruir las células senescente, sin afectar al resto. Sin estas células se retrasaría el envejecimiento y el ser humano alargaría su vida hasta los 200 años, según el biólogo computacional Andrew Steele. Pero lo más importante, no se alarga la vejez, sino la juventud. Seríamos jóvenes durante más años, extendiendo el ciclo de la vida, no solo la noticias /life/desayunos-envejecer-peor-cereales-992873" title="Algunos desayunos hacen que envejezcas más rápido">vejez.

No se trata de una teoría. Según explica BGR, vía Business Insider, este nuevo tipo de medicamento se está probando desde 2020 con ratones, y han mejorado su forma física y alargado su vida y su salud.

En España también se está investigando los senolíticos. la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) los está probando con células humanas cultivadas en laboratorio, y los resultados están siendo positivos.

Superada la barrera de los 100 años, la ciencia ya está intentando doblarla. ¿Lo conseguirá?

El jefe del servicio de Geriatría de Quiró—nsalud Valencia, Juan Ramón DomeŽnech,junto a la doctora Erika Torres, coordinadora del Servicio de Neurociencias Quiró—nsaludTorrevieja y Alicante, durante los Diálogos Efe "Enfermedades neurodegenerativas: La lucha contra el envejecimiento", celebrado en el Ateneo de Valencia. EFE/Ana Escobar

Achaques de la edad, el lastre que sufren los mayores y que es evitable con un buen diagnóstico

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en whatsapp

Las personas mayores no están obligadas a pasar sus últimos años de vida padeciendo lo que tradicionalmente se han considerado como «achaques de la edad», que acaban limitando su capacidad funcional y acelerando su dependencia, con el elevado coste sanitario y social que eso supone para ellos y sus familias.

Un buen diagnóstico y una intervención precoz en base a una atención multidisciplinar evita en muchos casos que esas personas mayores tengan que convivir con una serie de síntomas o síndromes que pueden tener tratamiento e incluso «duplicar su calidad de vida», según se ha puesto de manifiesto en los Diálogos Efe «Enfermedades neurodegenerativas: La lucha contra el envejecimiento», organizado por Efe y Quirónsalud.

El reto sanitario es «cumplir años pero cumplirlos con calidad», asegura el doctor Juan Ramón Doménech, jefe del servicio de geriatría de Quirónsalud Valencia, quien indica que se prevé que la esperanza máxima de vida sea de 120 o 130 años y que en 2040 España sea el país más envejecido del mundo superando a Japón. Esto «requerirá ajustes en políticas sociales, económicas y sanitarias», advierte.

La doctora Silvia Forcano, vicepresidenta de la Sociedad Valenciana de Geriatría, alerta de que las personas mayores, además de tener patologías clásicas -cardiacas, osteomuscularese o neurodegenerativas-, tienen los llamados «síndromes geriátricos», que se van acumulando a lo largo de los años y «son los que verdaderamente impactan negativamente en su capacidad funcional y en su calidad de vida».

Tratamiento multidisciplinar

Para Erika Torres, coordinadora del Servicio de Neurociencias Quirónalud Torrevieja y Alicante, el trabajo de políticas sociales y sanitarias debe ir dirigido, sobre todo, a la prevención, porque en edades avanzadas la incidencia y prevalencia de las enfermedades neurodegenerativas «es muy alta».

Subraya, en este sentido, que la Unidad de Neurociencias Avanzadas de Quirónsalud Torrevieja está conformada por un equipo multidisciplinar en el que, afirma, «queremos hacer un diagnóstico precoz y educar tanto al paciente como a sus familiares para que puedan entender la patología, manejarla y así evitar la desestructuración que muchas de estas patologías generan en las familias».

También María José Torres, especialista en Medicina Nuclear del Hospital Quirónsalud Torrevieja, considera que el objetivo es «diagnosticar lo más pronto posible», para comenzar los tratamientos y que puedan tener durante el mayor tiempo posible una mejor calidad de vida.

El valor del diagnóstico precoz

Destaca que el envejecimiento hace necesario «un replanteamiento multidisciplinar y que tanto para el Parkinson como para el Alzheimer hay diferentes técnicas de medicina nuclear para realizar un diagnóstico precoz y preciso.

Cita por ejemplo el PET amiloide en el Alzheimer que permite detectar los depósitos de proteína beta amiloide en el cerebro, primer signo medible de Alzheimer, así como el PET FDG que detecta daño neuronal y, según en qué zonas se localiza, permite realizar un diagnóstico entre diferentes tipos de demencias.

Alzheimer y Parkinson son las enfermedades neurodegenerativas más prevalentes, y en el caso de la segunda, la media de retraso en su diagnóstico es de ocho años, señala Forcano, que añade que esto se produce en muchos casos por el denominado «edadismo», que es atribuir al propio envejecimiento determinadas alteraciones secundarias a enfermedades como las que estamos tratando».

Esta práctica, además de suponer una discriminación por edad, genera malos resultados en salud, fundamentalmente por la pérdida de calidad de vida, ya que «no hay por qué vivir con esa maleta de achaques».

La importancia de concienciar a la sociedad sobre los «achaques de la edad»

«La edad existe y condiciona muchos cambios, pero no se puede atribuir determinadas patologías a la edad», insiste Forcano, y en el mismo sentido se manifiesta Domenech, para quien «es importante concienciar a la gente de que no hay que dar por hecho que tienes que asumir ese deterioro» ni que todo lo que le ocurre a una persona mayor es fruto de la edad.

A juicio de Erika Torres, si el paciente piensa que lo que lo que le ocurre es por la edad, «ni siquiera se plantea reclamar un segundo diagnóstico», cuando existen herramientas para poder hacer un buen diagnóstico, y al respecto, Forcano asevera que es «fundamental que sepan que no tienen por qué vivir con estas patologías y que lo reclamen donde toca».

Según Doménech, «la edad cronológica es la que nos dice el DNI pero la edad biológica es la que indica la salud, que es lo que medimos con una valoración multidisciplinar, incluyendo enfermedades y síndromes geriátricos. Normalmente, estas dos edades no coinciden».

Prevención y trato individualizado

En su opinión, lo que más necesitan las personas mayores es prevención, ya que cuanto más transversal sea su tratamiento y esa prevención, «más tiempo podremos mantener una calidad de vida» que los mantenga independientes, lo que precisa un trato individualizado y la visión conjunta de múltiples profesionales para que la fragilidad no llegue a dependencia.

Aunque enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson no tienen cura, sus síntomas pueden mejorar con distintos tratamientos, y en la Unidad de Neurociencias de Quirón Torrevieja «una de las cosa en las que ponemos mucho esfuerzo es en el tratamiento no farmacológico», señala Erika Torres.

Según indica, en el programa de deterioro cognitivo se hacen talleres con familiares y pacientes, hay una consulta de medidas higiénico-dietéticas donde se aborda la nutrición y el ejercicio físico. «Se les diseña específicamente un programa».

La anosmia (falta del sentido del olfato), la alteración del sueño REM, el estreñimiento o la gastroparesia con dolores estomacales son algunos síntomas no motores de pacientes con Parkinson, aunque cuando llegan a las consultas de neurología lo hacen por problemas motores o por sufrir un temblor, aunque este último puede confundirse con un efecto secundario de alguno medicamentos. EFE

Nos encontramos ante un campo en expansión que está revolucionando los descubrimientos farmacéuticos, la atención sanitaria clínica y la agricultura. 

La cantidad de datos dentro de las ciencias de la vida es tan grande y compleja que los científicos apenas pueden seguir el ritmo, lo que supone una oportunidad única para las empresas de este sector. Las organizaciones que sean capaces de dar sentido a estos datos y utilizarlos para desarrollar tecnologías innovadoras serán las más beneficiadas. 

A través de la bioinformática, los biólogos pueden dar sentido a las enormes cantidades de datos que se crean cada día, lo que conduce a descubrimientos que nos ayudan a comprender mejor nuestro mundo actual y futuro.

La bioinformática es una subdisciplina de la informática y la biología que combina la programación informática, los grandes datos y la biología para ayudar a los científicos a comprender e identificar patrones en los datos biológicos. Es especialmente útil en el estudio de los genomas y la secuenciación del ADN, ya que permite a los científicos organizar grandes cantidades de datos. 

En otras palabras, al igual que los lingüistas estudian los patrones del lenguaje para preservarlos, los bioinformáticos estudian los patrones de las secuencias de ADN y las proteínas para proteger nuestra salud.

Por ejemplo, para estudiar cómo se altera la actividad normal de las células durante una enfermedad, es necesario combinar datos relativos a numerosos compuestos e interpretar los cambios. 

Esta utiliza técnicas informáticas que se aplican en otros campos, como la inteligencia artificial, y que incluyen el reconocimiento de patrones, los algoritmos de aprendizaje automático y la visualización de datos

También es la base actual de la biotecnología, gracias a la cual se podrán desarrollar fármacos más eficaces, tratamientos genéticos e incluso avanzar en la lucha contra el cambio climático, lo que convierte a los bioinformáticos en un perfil digital del futuro.

Su objetivo principal es servirse de todas las nuevas tecnologías que tenemos, que incluyen los avances en las capacidades computacionales, las nuevas tarjetas gráficas, los nuevos algoritmos y aplicarlas a los grandes datos generados a partir de los sistemas biológicos para responder a preguntas que antes no tenían respuesta.

En la actualidad, la parte más importante de la bioinformática es el análisis y la interpretación de las moléculas biológicas, un proceso denominado biología computacional. 

Los objetivos funda mental es son identificar genes y proteínas, determinar sus funciones, establecer relaciones evolutivas y predecir su conformación.

Se puede considerar que su impacto ha sido bastante amplio. Si concretamos, se han desarrollado grandes avances en la terapia génica, el descubrimiento de fármacos, la medicina personalizada y la medicina preventiva. Con la integración de la bioinformática y la medicina, la secuenciación completa del genoma humano ha ayudado a ampliar la contribución genética para varias enfermedades. 

Por otro lado, ha hecho avanzar los descubrimientos de biomarcadores del cáncer, clasificar patógenos víricos y bacterianos específicos de los pacientes y el análisis automatizado de imágenes en histopatología (examinar las células y los tejidos enfermos con fines diagnósticos).

noticias /life/inteligencia-artificial-encuentra-solucion-plegado-proteinas-mayor-hito-cientifico-2021-science-982239" title="La Inteligencia Artificial encuentra solución al plegado de las proteínas, el mayor hito científico de 2021 según Science">Varias aplicaciones bioinformáticas aceleran la investigación en la predicción de estructuras proteicas, la identificación de organismos y las vacunas. Asimismo, este campo influye en los estudios sobre el cambio climático, la limpieza de residuos y la bio energía , así como en la mejora de los cultivos, las ciencias veterinarias y la ciencia forense.

En junio de 2021, un equipo de bioinformáticos presentó los resultados que, a través de la inteligencia artificial, habían permitido predecir las estructuras de casi todas las proteínas que fabrica el cuerpo humano, más de 350.000. 

Este avance es uno de los más importantes de los últimos años y ha permitido dar un enorme salto en nuestra comprensión del cuerpo y en el desarrollo de nuevos fármacos para tratar enfermedades.

La bioinformática es un campo multidisciplinar que se utiliza en muchas ciencias de la vida, por lo que tiene numerosas aplicaciones. Sin embargo, esta ha demostrado ser muy útil sobre todo en el campo de la medicina, ya que la secuenciación completa del genoma humano ha ayudado a desvelar la contribución genética de muchas enfermedades. 

Sus aplicaciones, en este campo, incluyen el descubrimiento de fármacos o la medicina personalizada:

Descubrimiento de fármacos: las enfermedades infecciosas son actualmente la principal causa de muerte de niños y jóvenes en el mundo. Según la OMS, las enfermedades infecciosas causan más de 13 millones de muertes al año.

Uno de los principales problemas que se plantean es el desarrollo de fármacos baratos y eficaces para una enfermedad, que puede resolverse mediante el diseño racional de fármacos utilizando la bioinformática.

Se puede acelerar el proceso de identificación de dianas farmacológicas y el cribado de candidatos a fármacos, y se pueden desarrollar fármacos más seguros y eficaces basados en la modelización y la simulación molecular.

Medicina personalizada: la medicina personalizada es un móvil ?">modelo de atención sanitaria que se adapta a la composición genética única de cada persona. 

El perfil genético de un paciente puede ayudar al médico a predecir la susceptibilidad a ciertas enfermedades como la diabetes, proporcionar la medicación adecuada y con la dosis apropiada para reducir los efectos secundarios, como ocurre con el VIH.

Pese a que un gran porcentaje de aplicaciones se centran en el ámbito de la salud, es cierto que no queda todo aquí.

Hay que destacar su uso en la agricultura y la ganadería. En cuanto a la primera, está permitiendo el desarrollo de noticias /life/smartfarm-huerto-urbano-autonomo-849247" title="SmartFarm, el huerto urbano que se cuida solo, consigue el agua del aire">cultivos más fuertes y resistentes a la sequía y a las plagas de insectos, gracias al estudio de las proteínas y células y tejidos. 

Lo mismo ocurre con la ganadería, donde la bioinformática está colaborando con la prevención de enfermedades, mejor calidad de vida y, al igual que con los humanos, secuenciar su genoma para entender mejor todo lo relacionado con cada especie.

Finalmente, tenemos el tratamiento de residuos, en el que secuenciando el ADN de bacterias y microbios se puede identificar y evaluar cómo eliminarlos de las aguas residuales, así como la eliminación de residuos radiactivos o el reciclaje de plásticos.

Gracias a la cantidad exponencial de datos creados en los últimos años, la bioinformática desempeñará un papel funda mental en los futuros descubrimientos científicos, ayudándonos también a comprender mejor nuestro mundo. 

La doctora especialista en Medicina Nuclear del Hospital Quirónsalud Torrevieja María José Torres, junto  a la doctora Erika Torres, coordinadora del Servicio de Neurociencias Quiró—nsalud Torrevieja y Alicante, durante los Diálogos Efe "Enfermedades neurodegenerativas: La lucha contra el envejecimiento", organizado en el Ateneo de Valencia. EFE/Ana Escobar

Muchos mayores pasaron de fragilidad a una clara demencia durante la pandemia

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en whatsapp

El aislamiento obligado por la pandemia y el fin en muchos casos de las relaciones sociales, fundamentales para frenar el deterioro cognitivo, han hecho que muchas personas mayores pasaran, durante el confinamiento, de una situación de fragilidad a una clara demencia que les limita su vida funcional y los convierte en dependientes.

Así lo han destacado expertos en Geriatría durante los Diálogos Efe «Enfermedades neurodegenerativas: La lucha contra el envejecimiento», un encuentro organizado en València por la Agencia EFE en colaboración con Quirónsalud y durante el que han subrayado que desde los departamentos de salud "se debe prestar especial atención a la fragilidad para que no reduzca la autonomía personal".

Para la coordinadora del Servicio de Neurociencias de Quirónalud Torrevieja y Alicante, Erika Torres, la pandemia ha agravado "muchísimo" la situación de los pacientes con enfermedades neuroegenerativas, en las que "el estímulo social, familiar y la movilidad son fundamentales".

Empeoramiento evidente

"La rutina, el contacto con amigos y familiares o la posibilidad de salir, son importantes para el tratamiento de estas patologías. Después de lo peor de la pandemia, cuando hemos vuelto a ver a estos pacientes, nos hemos encontrado un empeoramiento muy evidente", ha lamentado.

La doctora ha asegurado que, incluso en los casos menos graves, las personas mayores con enfermedades neurodegenerativas "ya estaban en el límite de la fragilidad" antes del covid, pero la diferencia ha radicado "en la importante reducción de la movilidad y sus consecuencias", además de que "ha habido mucha gente con ansiedad y desánimo, y eso afecta a los fallos cognitivos".

Pérdida de casos de diagnóstico

Además, el miedo al contagio y la limitación de las posibilidades de uso de las consultas no relacionadas con el covid han provocado que "probablemente se hayan perdido muchos casos de diagnóstico", según la especialista en Medicina Nuclear del Hospital Quirónsalud Torrevieja María José Torres.

"No venía ninguno de nuestros pacientes mayores, a pesar de que, con limitaciones, nosotros seguíamos trabajando", ha lamentado Torres, que ha asegurado que "intentábamos por todos los medios que los casos en los que era necesaria una prueba pudieran venir".

"Pero no quería venir ninguno; tenían miedo, un miedo horrible", ha afirmado, y ha explicado que esa situación, sostenida durante más de un año, ha retrasado los diagnósticos de enfermedades neurodegenerativas.

No solo de estas dolencias sino de cualquier otra, ha añadido María José Torres, par quien la pandemia "lo ha descompensado todo" hasta hace muy poco cuando, una vez vacunados con todas las dosis, los pacientes mayores "comienzan a volver a las consultas".

Las limitaciones durante la pandemia a las personas mayores

En este sentido, la vicepresidenta de la Sociedad Valenciana de Geriatría, Silvia Forcano, ha considerado que las personas mayores «han sido las grandes dianas» de esta pandemia: "durante la primera ola, como es obvio, por la alta mortalidad, y el resto del tiempo, porque las limitaciones derivadas del confinamiento les han afectado más que a los demás".

Una situación que, además, fue especialmente grave por prolongada: "No había que salir, no había que moverse, no había que relacionarse, y los geriatras siempre decimos que son muy importantes el ejercicio físico y las relaciones sociales".

"Cuando hablamos de los tres pilares de la calidad de vida, que son la dieta, el ejercicio y la socialización, no hablamos de curar enfermedades, pero sí de aumentar la calidad de vida y, además del riesgo físico y vital que ha supuesto la pandemia, en los casos en los que no ha habido afectación física, es la calidad de vida la que ha disminuido muchísimo", ha destacado.

Valoración multidisciplinar

En este sentido, el jefe del servicio de Geriatría Quirónsalud Valencia, Juan Ramón Doménech, ha apostado por la valoración multidisciplinar como freno a la patologización de la fragilidad: "la segmentación de la atención por servicios sin una valoración integral es la gran generadora de dependencias".

"La clave para garantizar la autonomía es una valoración multidisciplinar, que consiste en ver cómo impacta ese crecimiento de enfermedades y síndromes geriátricos, que son el precio que pagamos por vivir más años, en la capacidad funcional", ha explicado Doménech.

A su juicio, la meta final es "establecer un plan de cuidados que vayan más allá del diagnóstico concreto con un tratamiento médico concreto".

Arkaitz Carracedo, investigador Ikerbasque en el CIC BioGUNE, uno de los galardonados con los Premios a la Investigación Fundación Jesús Serra 2022. Fundación Jesús Serra/Alex Iturralde/IMAGEN CEDIDA Sergi Blanch.

Arkaitz Carracedo y Fàtima Crispi ganadores de los Premios a la Investigación Fundación Jesús Serra por su contribución a la investigación en alimentación y nutrición

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp

En esta cuarta edición, los premios reconocen investigaciones en cáncer y en medicina materno-fetal que ahondan en la importancia de la alimentación y la nutrición en la prevención y el tratamiento de enfermedades. Los investigadores premiados reciben una dotación de 35.000 euros cada uno para apoyar sus proyectos científicos.

Arkaitz Carracedo, investigador Ikerbasque en el CIC BioGUNE, y Fàtima Crispi, médico especialista en el Centro de Medicina Materno-Fetal de Barcelona (BCNatal) del Hospital Clínic y el Hospital Sant Joan de Déu, han sido galardonados con los Premios a la Investigación Fundación Jesús Serra 2022, en las categorías de investigación básica y clínica, respectivamente. En esta cuarta edición, Fundación Jesús Serra, de Grupo Catalana Occidente, reconoce una vez más la trayectoria y proyectos de dos investigadores jóvenes que trabajan en la intersección de la alimentación y la nutrición y la salud.

Arkaitz Carracedo ha sido galardonado por sus estudios pioneros sobre las bases metabólicas del cáncer de próstata y, concretamente, sobre los efectos que unas moléculas llamadas poliaminas pueden tener en el desarrollo tumoral o de otras enfermedades como la obesidad.

Fàtima Crispi ha sido premiada por sus investigaciones sobre el desarrollo fetal de los bebés que nacen con bajo peso, que está asociado a una alta morbi-mortalidad perinatal y también tiene consecuencias en la salud cardiovascular de estos futuros niños y adultos. A partir de una intervención en la dieta de las mujeres embarazadas, Crispi y su equipo han logrado reducir en un 30% el número de bebés que nacían con bajo peso, así como los daños cardiovasculares asociados.

Los nombres de los galardonados se han dado a conocer hoy en Madrid, en la ceremonia de los Premios a la Investigación Fundación Jesús Serra que ha presidido Federico Halpern, presidente de la Fundación, y que ha contado con la participación del gerente de Innovación Tecnológica de la Comunidad de Madrid José Luis Belinchón, quien ha dirigido unas palabras en el cierre, así como de los premiados y de los miembros del prestigioso jurado de estos premios. El televisivo Jorge Fernández ha conducido esta ceremonia que, bajo el título de "Alimentar la salud es cosa de todos", ha puesto el foco en la necesidad de seguir investigando el efecto de la dieta y del metabolismo de los nutrientes en el desarrollo de enfermedades como el cáncer, las afecciones cardiovasculares o la obesidad.

Tras la entrega de premios, la segunda parte del acto se ha iniciado con la participación del divulgador Pere Estupinyà, quien había recogido algunas preguntas a pie de calle para los dos premiados. Con estas aportaciones, Fundación Jesús Serra quiere poner también de manifiesto la importancia de que la ciudadanía conozca estas investigaciones y así pueda adquirir hábitos más saludables y conocer cómo prevenir o gestionar mejor su enfermedad con la alimentación.

Los Premios a la Investigación Fundación Jesús Serra

Con una dotación económica de 35.000 euros por cada categoría, los Premios a la Investigación Fundación Jesús Serra tienen el doble objetivo de incentivar la investigación en el ámbito de la nutrición y la alimentación, y de apoyar a investigadores jóvenes que lideran proyectos pioneros en este campo.

Por primera vez, en esta cuarta edición, los investigadores podían superar los 45 años, que hasta el momento había sido el límite de edad para presentar una candidatura, si el candidato o candidata había interrumpido temporalmente su carrera a consecuencia del nacimiento o adopción de hijos. De esta manera, Fundación Jesús Serra reafirma su compromiso con la equidad de género, facilitando la conciliación familiar y laboral y asegurando las mismas oportunidades para todas las personas.

El presidente de Fundación Jesús Serra, Federico Halpern, explicaba durante la apertura de la ceremonia de estos premios que "todos, en la medida que podamos, deberíamos apoyar la investigación, ya que tiene un potencial transformador sin parangón". Los Premios a la Investigación Fundación Jesús Serra se conceden anualmente desde 2018. En palabras de Halpern "esta iniciativa concentra muchos de nuestros valores como Fundación. Apoyamos al mejor talento investigador en nuestro país para seguir profundizando en las muchas maneras en que la dieta y la nutrición pueden mejorar nuestra salud. Gracias a estas investigaciones podremos mejorar la salud y el bienestar de un gran número de personas".

Esta diversidad de disciplinas que investigan el papel de la dieta y la nutrición en la salud es el resultado de lo que ya se conoce como una revolución en la prevención y el manejo de enfermedades. Si bien dietas como la mediterránea ya eran conocidas por sus efectos positivos en la salud en general, ha sido gracias a la investigación que hemos podido conocer los mecanismos moleculares que explican por qué seguir una determinada dieta puede alargar nuestra esperanza de vida. Pero los descubrimientos han ido mucho más allá, y muestran ya cómo mejorar la salud de embarazadas y de sus hijos, o qué patrones de dieta pueden prevenir enfermedades hereditarias o pueden reducir los efectos de una quimioterapia. Además, la comprensión del metabolismo de los nutrientes permitirá el desarrollo de nuevos fármacos que podrán tratar de forma única y personalizada muchas enfermedades.

Fàtima Crispi, médico especialista en el Centro de Medicina Materno-Fetal de Barcelona (BCNatal) del Hospital Clínic y el Hospital Sant Joan de Déu, uno de los galardonados con los Premios a la Investigación Fundación Jesús Serra 2022. Fundación Jesús Serra/Sergi Blanch/IMAGEN CEDIDA

El jurado de estos premios está compuesto por prestigiosos investigadores españoles e incluye, además de la investigadora María Blasco, a Lina Badimón, directora programa cardiovascular del Instituto Catalán de Ciencias Cardiovasculares (ICCC-CSIC) en el IR-Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, al Dr. Carlos Macaya, catedrático emérito de cardiología en la Universidad Complutense de Madrid, y a Pedro Mata, presidente y fundador de la Fundación Española de Hipercolesterolemia Familiar. Además, este año completaron el jurado los tres ganadores de la 3ª edición de los Premios a la investigación Fundación Jesús Serra: Mª Carmen Collado, del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC); Borja Ibáñez, investigador del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y cardiólogo en la Fundación Jiménez Días; y Rubén Nogueiras, investigador del Centro de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas (CiMUS) y profesor de la Universidad de Santiago de Compostela (USC).

En anteriores ediciones, resultaron premiados Raúl Zamora, investigador de la Fundación privada Instituto Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) y del Instituto Catalán de Oncología; Salvador Aznar, investigador de la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados (ICREA) y el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (IRB Barcelona); Guadalupe Sabio, investigadora del CNIC; y Pablo Pérez, director científico del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC).

La ceremonia de entrega de los premios ha tenido lugar la tarde de hoy, miércoles 15 de junio, a las 19:30h, en el auditorio Beatriz de Madrid, y puede volverse a ver el canal de Youtube de la Fundación.

Pueden acceder a más información sobre los ganadores así como imágenes de la ceremonia y de los ganadores en este enlace.

AGENCIA EFE S.A. no se hace responsable de la información que contiene este mensaje y no asume responsabilidad alguna frente a terceros sobre su íntegro contenido, quedando igualmente exonerada de la responsabilidad de la entidad autora del mismo.

top