Los socialistas franceses se preparan para la peor derrota electoral de su historia moderna y Anne Hidalgo, su candidata, para un futuro como alcaldesa de París que puede acabar lastrado por este fracaso. Las expectativas para la primera vuelta de las elecciones presidenciales, el 10 de abril, son catastróficas para Hidalgo: entre el 2 y el 3% de votos, por debajo incluso del candidato comunista, Fabien Roussel.

Si se confirman las expectativas, será un resultado peor que el de 1969, cuando Gaston Defferre el candidato de la SFIO, antecedente del Partido Socialista (PS), sacó un 5% de votos. No alcanzar el 5% dejaría al PS sin la financiación de casi la mitad de los gastos de campaña que reciben los que han superado este umbral. Y dejaría a los socialistas, que todavía disponen de una sólida implantación municipal, al borde de la irrelevancia en la política nacional, y en riesgo de desaparición como marca electoral.

“El Partido Socialista va a morir”, anticipa el politólogo Gérard Grunberg, coautor de L’ambition et les remords: le socialistes français et le pouvoir, libro de referencia sobre la historia del PS. “Pienso que es el final”.

Los previsibles malos resultados de Hidalgo –una socialdemócrata europeísta, ecologista y municipalista– planean sobre su futuro en la alcaldía de París. Salió reelegida con comodidad en las municipales de 2020, y el mandato dura hasta 2026, pero sus oponentes ya afilan los cuchillos. “La noche de la primera vuelta se abrirá una crisis de legimitidad profunda”, vaticinó en Le Figaro la conservadora Rachida Dati, su rival en las últimas municipales. “Ante tal rechazo, Anne Hidalgo no podrá dirigir una de las mayores metrópolis de Europa”.

El politólogo Grunberg sostiene que lo que ocurre ahora es la culminación de lo que comenzó en 2017, cuando el centrista Emmanuel Macron conquistó el poder. Un proceso que también ha debilitado hasta el extremo a Los Republicanos (LR), el partido de la derecha moderada que, junto al PS, estructuró durante casi medio siglo la política francesa. La candidata de LR en estas presidenciales, Valérie Pécresse, aunque en mejor posición que Hidalgo, tiene pocas opciones para clasificarse para la segunda vuelta. Los sondeos le dan en torno al 10% de votos.

El declive del PS —el partido de François Mitterrand, y heredero de figuras míticas como Léon Blum o Jean Jaurès— es más grave. Hace cinco años, controlaba aún buena parte de los resortes del poder en Francia: la presidencia de la República, el Gobierno, la Asamblea Nacional, grandes ciudades. Era aún el primer partido de la izquierda. Ahora solo le quedan las ciudades; la hegemonía en la izquierda está en manos del populista Jean-Luc Mélenchon.

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Grunberg ve razones de fondo en la actual agonía socialista. “En 2017″, dice, “el Partido Socialista ya recibió un golpe casi mortal, porque su electorado de centroizquierda se marchó con Macron, y la otra parte se fue con Mélenchon”. En las presidenciales de 2012, el socialista François Hollande había sacado un 28,7% de votos en la primera vuelta. En 2017, el candidato del mismo partido, Benoît Hamon, sacó un 6,4% de votos.

Carteles electorales de la candidata socialista Anne Hidalgo, del actual presidente de Francia, Emmanuel Macron, y del comunista, Fabien Roussel, en Ciboure.
Carteles electorales de la candidata socialista Anne Hidalgo, del actual presidente de Francia, Emmanuel Macron, y del comunista, Fabien Roussel, en Ciboure.Bob Edme (AP)

“Cuando se cae tan bajo y de forma tan brutal”, analiza Grumberg, “es muy difícil recuperarse. El Partido Socialista había perdido su credibilidad gubernamental y su electorado”. Grunberg apunta a otro motivo más inmediato por el descalabro. “Aunque ahora sea un partido electoralmente pequeñito”, sostiene el politólogo, “sigue estando dividido: no ha habido una reflexión común sobre qué había que hacer en estas elecciones”.

En la mesa estaba la opción de una candidatura conjunta con los ecologistas. Se descartó. Y, para salvar los muebles, o intentar el milagro, el partido recurrió a la figura con mayor proyección nacional: la alcaldesa de París. “El problema”, juzga Grunberg, “es que Anne Hidalgo ha sobrestimado sus cualidades y su posición”. Pero matiza: “Ni siquiera un buen candidato habría hecho más del 3, 4 o 5%”.

Serge Raffy, biógrafo de Hidalgo y de otras figuras políticas y editorialista del semanario L’Obs, apunta: “Anne Hidalgo estaba en el vagón de un tren que iba al precipicio. No es ni su personalidad ni su campaña lo que está en cuestión. Es el hecho de que ella, a su pesar, encarna el hundimiento del Partido Socialista en Francia”. Raffy desconfía de los obituarios precipitados del PS. “No sabemos qué ocurrirá”, dice. “Lo seguro es que hoy ya hay maniobras para retomar el Partido Socialista y crear una fuerza política”.

Uno de los que ha dado un paso al frente para tener un papel en el nuevo PS es el expresidente Hollande. “Hay mucho para reconstruir, incluso más allá de las elecciones”, dijo a EL PAÍS en febrero. En la misma entrevista, declaró: “Soy socialista, votaré por el candidato socialista”.

Otro expresidente, Nicolas Sarkozy, no ha seguido el mismo camino y estos días concentra toda la atención, porque a una semana de la elección, todavía no ha declarado su apoyo a Pécresse, la candidata de LR, el partido que él fundó. A Sarkozy nunca le gustó perder.

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El Papa llega este sábado a Malta en un viaje aparentemente simple, pero complicado por la naturaleza del momento y el humor que transpira la isla tras las recientes elecciones legislativas, que han confirmado por tercera vez a los laboristas. El Vaticano no suele organizar viajes cercanos en el tiempo a periodos electorales para evitar interpretaciones políticas —en este caso podría venderse internamente como un espaldarazo—. Pero en esta ocasión, el viaje fue pospuesto dos veces por la pandemia y ha terminado casi solapándose con las urnas. Además, la isla está marcada a fuego por la llegada de inmigrantes a través del Mediterráneo y por un cierto hartazgo de sus ciudadanos hacia esta situación. Francisco, que permanecerá menos de 48 horas ahí, deberá hacer equilibrismos para afrontar un aterrizaje que oscila entre la indiferencia y algún tipo de resquemor hacia el discurso de acogida que mantiene desde su llegada a la silla de Pedro en 2013 y que deberá ahora adaptar a la situación de la isla. Todo ello, además, con el eco de la guerra en Ucrania de fondo, a la que deberá referirse en la tradicional rueda de prensa en el vuelo de regreso a Roma.

Francisco llega a un cruce de caminos del Mediterráneo —lugar donde desembarcó San Pablo durante un naufragio en el año 60― salpicado también en los últimos tiempos por graves casos de corrupción. Algunos de esos asuntos mancharon considerablemente a los anteriores Gobiernos ―del mismo signo político—, como el asesinato mediante un coche bomba de la periodista Daphne Caruana Galizia en 2017, que había investigado varios escándalos, como la presencia de empresarios malteses en los papeles de Panamá. De hecho, el Papa se reunirá con el reelegido primer ministro, Robert Abela, que se puso al frente del Gobierno en 2020, tras la dimisión de Joseph Muscat cuando fue detenido el magnate Yorgen Fenech, acusado de ser el cerebro del asesinato de Caruana y que señaló a varias personas del Gabinete como autores intelectuales del terrible crimen.

Francisco afrontará, con bastante probabilidad, esta cuestión y los asuntos de corrupción de la isla en alguno de sus cinco discursos. Malta se ha convertido en los últimos años en un destino de oligarcas y de grandes fortunas gracias a los conocidos como pasaportes dorados. En parte por eso, como recordaba la agencia EFE en una de sus crónicas, la periodista Kristina Checuti llegó a explicar recientemente en el Times of Malta por qué el Papa no tendría que viajar a Malta: “Es como una bendición a los corruptos. Estará glorificando su silencio tácito frente a los crímenes de guerra, su ataque de una década contra el verdadero valor de la democracia europea”. “Querido papa Francisco, el 2 de abril deberías estar en una frontera ucrania, con las personas que más necesitan tu presencia. Ven a Malta solo cuando la nación haya vuelto a encontrar su alma”, escribió.

El tema de la inmigración será otro de los pilares de la visita. En 2021, según un informe de Amnistía Internacional, llegaron a la isla 832 migrantes, la mayoría procedentes de rescates de las fuerzas armadas maltesas. De hecho, durante la llegada del Papa a Malta, el barco de la ONG alemana Sea Eye con 116 migrantes rescatados llevará 48 horas esperando una respuesta de la isla europea para poder desembarcar.

Malta es una isla con una superficie de 316 kilómetros cuadrados y 500.000 habitantes: una de las densidades poblacionales más altas del mundo. Por su posición, es uno de los países del Mediterráneo que más migrantes recibe en proporción con su población, pero el Consejo de Europa ha criticado a las autoridades por ordenar a los barcos privados que devuelvan a las personas rescatadas a Libia, donde regresan a los centros que Francisco ha definido como “auténticos campos de concentración”. Pero es un tema muy delicado entre la población. Y, en parte por eso, el propio secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, ha criticado el Convenio de Dublín por el cual los países de primera llegada de los migrantes están obligados a acogerles y lugares como Malta quedan saturados, con las consecuentes derivadas políticas y sociales.

Francisco, precisamente, visitará el último día de su viaje un centro de acogida donde le recibirán 200 migrantes. Uno de ellos ha escrito una carta abierta al pontífice: “Como pastor, puede ser que vengas a revisar y contar tus rebaños o que vengas a verificar si tus rebaños están a salvo de los lobos. Podría darte una pista. Algunos desaparecieron en el camino, mientras que otros fueron mordidos y no lograron llegar a casa”.

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El Papa pide perdón a los indígenas canadienses

El Papa pidió el viernes perdón a los indígenas canadienses por los abusos que sufrieron en los internados gestionados por la Iglesia católica durante los procesos de asimilación forzada en los siglos XIX y XX y anunció que espera poder visitar su tierra a finales de julio. “Pido perdón a Dios” y “me uno a mis hermanos obispos canadienses para disculparme”, expresó durante una audiencia en el Vaticano ante delegaciones mestiza, inuit y de los pueblos originarios de Canadá.

Las delegaciones presentes, integradas por 32 representantes de los pueblos autóctonos y obispos, dieron al Papa los testimonios de supervivientes. En esta visita “histórica” se esperaba una “disculpa” de Francisco, tal y como sucedió. Los indígenas canadienses la aceptaron y dijeron que este es un “gesto de buena fe”. En términos parecidos, el primer ministro del país, Justin Trudeau, consideró que es “un paso adelante”.

Alrededor de 150.000 niños indígenas fueron internados entre 1890 y 1997 a la fuerza en centenares de residencias escolares. Unos 4.000 menores murieron por las condiciones insalubres en las que vivían y el maltrato, como han denunciado algunos supervivientes. El año pasado, de hecho, se encontraron los restos de 215 niños, alumnos del Kamloops Indian Residential School, en la provincia de Columbia Británica. Un triste descubrimiento al que siguieron otros y que devolvió a la memoria la tragedia de los pueblos originarios canadienses y su petición de justicia. Los gobiernos canadienses encomendaron desde finales del siglo XIX hasta 1997 a instituciones católicas, anglicanas y protestantes la educación de los niños indígenas, que eran apartados de sus asentamientos, incluso sin el consentimiento de sus padres, y en esos internados se les prohibía usar su nombre, su idioma y tradiciones.

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Guy Verhofstadt, el jueves en el paraninfo de la Universidad Complutense de Madrid.
Guy Verhofstadt, el jueves en el paraninfo de la Universidad Complutense de Madrid.Claudio Alvarez

Guy Verhofstadt (Dendermonde, Bélgica, 68 años) rebosa energía. Las últimas cinco semanas, las más oscuras de Europa en décadas, han sido de actividad incesante, pero siente que aún tiene mucho por hacer y poco tiempo que perder. Tras una jornada ajetreada en Madrid, el ex primer ministro belga (1999-2008) y líder durante un decenio del grupo liberal (ALDE) en el Parlamento Europeo recibió el jueves a EL PAÍS. Verhofstadt, que además de eurodiputado es copresidente de la Conferencia sobre el Futuro de Europa, no deja de gesticular en ningún momento y aprovecha cualquier instante, incluso mientras atiende las peticiones del fotógrafo, para incidir en que la UE tiene que endurecer las sanciones contra Rusia por la invasión de Ucrania.

Pregunta. Usted publicó la semana pasada un tuit en el que aseguraba que si Rusia acaba teniendo éxito en Ucrania, otro país del este de Europa será el siguiente. ¿Qué le hace estar convencido de ello?

Respuesta. Hace un par de meses todos creíamos que [el presidente ruso, Vladímir] Putin no llegaría a atacar Ucrania. Y nos equivocamos. Estaban en vigor los acuerdos de Minsk y las garantías que se habían aprobado cuando Ucrania se independizó (el Memorándum de Budapest, suscrito en 1994 por Moscú, Washington y Londres), y nada de esto se ha cumplido. La lucha de Ucrania es una lucha por Europa, por el camino que escogieron en 2014 con el acuerdo de asociación con la UE, que tuvo un clarísimo respaldo de la población, incluso entre los rusófonos. Creo que la guerra no tiene realmente nada que ver con la protección del idioma; lo que le preocupa a Putin es tener otro país democrático y proeuropeo en sus fronteras. Por lo tanto, si ha invadido Ucrania, creo que es posible que de aquí a un tiempo pudiera ir, por ejemplo, a por los bálticos, países con minorías de habla rusa.

P. El rublo se está recuperando mientras los países comunitarios pagan unos 700 millones de euros diarios por la importación de gas y petróleo ruso. ¿Son suficientes las sanciones impuestas por la UE?

R. No, no, claramente no. No podemos seguir financiando la guerra de Putin. Tenemos que imponer ya un embargo temporal al gas, al petróleo y al carbón ruso. Y las sanciones no deben afectar únicamente a los oligarcas, que están trabajando con sus abogados en cómo esquivarlas, sino que han de incluir a la segunda capa de la élite rusa, como a algunos alcaldes o funcionarios. Nuestra primera reacción tras la invasión fue buena, luego nos ha frenado la falta de unanimidad.

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P. ¿Y cuál es la solución para terminar de la noche a la mañana con la dependencia de los hidrocarburos rusos?

R. Aumentarían todavía más los precios, pero está terminando el frío y el embargo se levantaría en cuanto terminara la guerra. Si queremos ser solidarios de verdad, tenemos que estar dispuestos a sufrir las consecuencias de las sanciones. EE UU ha vetado la importación de petróleo ruso y acaba de anunciar que sacará al mercado un millón de barriles diarios procedentes de sus reservas. Mientras tanto, nosotros estamos hablando de planes para acabar con la dependencia energética rusa en cinco o 10 años, pero eso ahora no sirve de nada; lo que hace falta es un embargo temporal y tomar las medidas necesarias para aliviar el impacto en las sociedades europeas.

P. ¿Qué tipo de medidas? ¿La aprobación de otro fondo de recuperación europeo?

R. Probablemente, sí. Hemos de convertir en permanente la capacidad fiscal que se alcanzó con la respuesta a la pandemia. Es necesario para poder reaccionar a crisis como la actual o las futuras con inversiones rápidas en los sectores afectados y mitigar el impacto en la ciudadanía.

P. Sorprendentemente, Rusia no domina por completo el espacio aéreo y todavía hay pilotos de caza ucranios que están siendo capaces de volar. ¿Puede Occidente hacer más para que se mantenga esa situación?

R. Sí. Comprendo que no se quiera imponer una zona de exclusión aérea, porque supondría una implicación directa de la OTAN, pero entonces tenemos que darles aviones de combate y sistemas de misiles antiaéreos para que puedan defender la existencia de Ucrania.

P. Y al margen de eso, ¿hay que seguir suministrando más armamento?

R. Todo lo que nos pida y necesite Ucrania para poder seguir defendiendo su integridad y los valores europeos.

P. ¿Es el momento de crear unas fuerzas armadas europeas?

R. Hace mucho que llegó el momento de organizar una defensa europea, no contraria a la OTAN, sino como parte de la Alianza. Es un asunto urgente y prioritario. El gasto militar anual de los países de la UE es de unos 240.000 millones de euros y no estamos preparados para protegernos de Rusia, que tiene una inversión de 65.000 millones. Esto se debe, entre otros motivos, a las duplicidades. Y ahora tenemos una buena relación con [el presidente de EE UU, Joe] Biden, pero puede suceder, espero que no, que [Donald] Trump o alguien como él vuelva al poder.

P. ¿Está a favor de crear una vía rápida para que Ucrania se adhiera a la UE?

R. Lo que no comprendo es que tengamos que esperar a que la Comisión elabore un dictamen sobre el ingreso. Son meses perdidos. Creo que hay que comenzar ya las negociaciones formales. Y será un proceso que durará años, porque habrá que llevar a cabo unas cuantas reformas necesarias en un país devastado.

El ex primer ministro belga, tras la entrevista.
El ex primer ministro belga, tras la entrevista.Claudio Alvarez

P. Más de tres millones de ucranios han cruzado a países de la UE huyendo de la guerra. ¿Podrán tener una solución duradera?

R. La intención con la que se está aplicando la directiva europea de protección temporal es que la gente pueda regresar a su país cuando termine la guerra. Creo que es lo correcto, tenemos que ser solidarios con ellos ahora y esperar a que las circunstancias les permitan volver.

P. Rusia y Bielorrusia llevan años aplastando a la oposición política. ¿Puede Bruselas hacer algo más al respecto?

R. Aprobar más y más sanciones. Y creo que tenemos que ser duros con los oligarcas, pero tener una actitud más positiva hacia Rusia en general. Hay millones de europeos que hablan ruso, es un idioma que debemos fomentar. Facilitemos la llegada de estudiantes rusos y bielorrusos, de artistas, de científicos.

P. Hungría está siendo uno de los países más reacios a endurecer las sanciones, además de no permitir que el armamento destinado a Ucrania pase por su territorio. Y algunas normas impulsadas por el Ejecutivo de Viktor Orbán en los últimos años van claramente en contra de los valores esenciales del proyecto europeo. ¿Cómo de relevantes son las elecciones parlamentarias de este domingo?

R. Son cruciales. En la familia europea estamos viendo cómo uno de sus miembros está creando un régimen autoritario y eso es inaceptable. Confiemos en que las elecciones sean libres y justas.

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Mariupol es un punto clave en el mapa de la ofensiva rusa. Se encuentra entre la península de Crimea, controlada por Rusia desde 2014, y la región separatista del Donbás, donde el presidente ruso Vladímir Putin ha declarado que centrará los esfuerzos de su invasión a partir de ahora. Mariupol es el “puente de tierra” entre las dos zonas, es decir, la conexión entre estas áreas separadas. Y, además, tiene un puerto en el mar de Azov.

A través de seis imágenes de satélite se puede observar el impacto de la invasión sobre esta ciudad, donde se han registrado 5.000 muertes en poco más de un mes como resultado de los ataques, según las autoridades locales.

8 de enero | Los focos de calor en la capital del acero

Un mes y medio antes de la invasión, los satélites Sentinel-2 de la Agencia Espacial Europea y Landsat de la NASA mostraban Mariupol como lo que era en tiempos de paz: una ciudad portuaria con una industria metalúrgica que le valía el sobrenombre de “capital del acero” de Ucrania. Los sensores de estos aparatos permiten captar focos de calor en la ciudad que normalmente se asocian a incendios o industrias cuya actividad emite calor visible, por ejemplo, en chimeneas.


Focos de calor procedentes

de la actividad industrial

Fábrica metalúrgica

de Azovstal

Focos de calor

procedentes de

la actividad industrial

Fábrica metalúrgica

de Azovstal


En la imagen se aprecian esos puntos en un día cotidiano en los altos hornos ubicados al norte y en la extensa fábrica de Azovstal, a orillas del mar de Azov, mientras en las zonas residenciales no se detecta nada. Tras el comienzo de la guerra, los focos de calor se han convertido en un diario de los bombardeos, explosiones y fuegos que rodean al conflicto.

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9 de marzo | Asedio y bombardeos

Los primeros pasos de las tropas rusas evidenciaron su avance hacia Mariupol desde diferentes direcciones. Según Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), el 26 de febrero ya habían tomado la vecina ciudad de Berdiansk, al oeste, y las localidades de Pyschevik y Pavlopol ubicadas al este, en el camino desde el Donbás. A lo largo de este mes, la intensa nubosidad sobre la región impidió las mediciones del satélite.


Primeros focos de calor fruto

de la guerra

Rusia se acerca por el este,

Livoberezhnyi comienza a

recibir ataques

Ataque al hospital

materno-infantil

El 9 de marzo se detectan los

primeros focos de calor fruto

de la guerra

Las tropas rusas se acercan

por el este y el distrito de

Livoberezhnyi comienza a

recibir ataques

Ataque al hospital

materno-infantil


A inicios de marzo, los primeros claros dejaron patente cerco a la ciudad y arreciaron los bombardeos dirigidos a infraestructuras críticas y zonas residenciales. El ISW interpretó esta estrategia como un intento de destruir la urbe o forzar la rendición de sus habitantes. El día 9, durante el alto al fuego que debía facilitar las evacuaciones en los corredores humanitarios pactados por Kiev y Moscú, las bombas alcanzaron un hospital materno-infantil. Tres personas murieron en el ataque, entre ellas un niño.

Una mujer entre las ruinas del hospital. Evgeniy Maloletka.

Una sanitaria en el interior del edificio. Evgeniy Maloletka.

14 de marzo | Brutalidad sin avances

Rodeada la ciudad, los rápidos progresos rusos de las semanas anteriores dieron paso a un tenso paréntesis impuesto por los arduos esfuerzos de ambos bandos en el ataque y defensa de la ciudad portuaria. Las tropas rusas lograron pequeños avances sobre el territorio. Uno de ellos fue la toma de la fábrica de Azovstal, que sufrió un intenso bombardeo cuatro días más tarde. El líder checheno, Ramzan Kadyrov, afirmó el 14 de marzo que 5.000 de sus soldados están luchando cerca de Mariupol.

Un análisis de imágenes satelitales de la misma fecha publicado por UNOSAT cifraba en 773 los edificios dañados en el transcurso del conflicto en los distritos de Livoberezhnyi y Zhovtnevyi Districts. Entre estos hay ocho colegios y cuatro hospitales.


Landsat 8 captura la estela de un avión y su sombra. Se ha interpretado como el rastro de un posible bombardeo

Los ataques rusos alcanzan también el oeste de la ciudad

El 14 de marzo Landsat 8 capturó la estela de un avión y su sombra. Algunos expertos lo han interpretado como el rastro de un posible bombardeo

Los ataques rusos alcanzan también el oeste de la ciudad

Misiles lanzados contra las instalaciones de Azovstal el 18 de marzo (destacados en amarillo).
azov.org.ua

19 de marzo | Destrucción del teatro de Mariupol

La completa desaparición de la actividad industrial en la ciudad se aprecia con claridad en la imagen del 19 de marzo. Las mayores concentraciones de focos de calor se ubicaban entonces en el centro, donde tres días antes se erguía el teatro de Mariupol. El bombardeo a este edificio se saldó con la muerte de unas 300 personas que se refugiaban en su interior, según las autoridades locales.

De acuerdo con el ISW, las tropas rusas se encontraban el 18 de marzo a diez kilómetros del centro y los barcos de guerra que cruzaban el Bósforo hacia el mar Negro era indicio de la proximidad de una operación anfibia pensada para rodear la ciudad por completo.


No se observa ninguna actividad en los complejos industriales

Los ataques rusos alcanzan también el oeste de la ciudad

No se observa ninguna actividad en los complejos industriales

Los ataques rusos alcanzan también el oeste de la ciudad



Vista del teatro de Mariupol (Ucrania). El 19 de marzo (a la izquierda) y el 14 de marzo.

Vista del teatro de Mariupol (Ucrania) el 19 de marzo (a la izquierda) y el 14 de marzo. AFP.

21 y 22 de marzo | Lento avance, constante bombardeo

Las imágenes superpuestas de los días 20 y 21 de marzo muestran una intensidad de la actividad bélica que, sin embargo, no se tradujo en progresos notables de las tropas rusas sobre el terreno. Lo que sí es apreciable es la huella de las deflagraciones: las áreas donde que los satélites ubican focos de calor aparecen al día siguiente oscurecidas por el fuego.

Imágenes publicadas en las redes sociales situaban entonces a los soldados chechenos en las inmediaciones del complejo industrial de Azovstal, y el ISW señalaba que el ejército de Putin estaba reforzando sus posiciones de artillería al noreste de Mariupol.


Las tropas rusas refuerzan sus posiciones de artillería

Las tropas rusas refuerzan sus posiciones de artillería


Vista aérea de Mariupol el 23 de marzo

29 de marzo | Caída inminente

El cambio de estrategia anunciado por Rusia el 25 de marzo, un día después de que las tropas entrasen en el centro de Mariupol, no redujo la intensidad de los ataques sobre la ciudad. Durante la última semana, las fuerzas rusas han continuado su avance, calificado como “lento y probablemente doloroso” por el ISW.

De acuerdo con las últimas estimaciones de las autoridades locales, 140.000 residentes habían abandonado la ciudad antes del comienzo del asedio y otras 150.000 se marcharon después, con lo que aún seguirían ahí unas 170.000 personas sin acceso a alimentos, agua, electricidad, calefacción o atención médica. El 24 de marzo, un ataque ucranio complicó la llegada de refuerzos enemigos al hundir dos barcos rusos que se encontraban en la vecina localidad de Berdiansk. Pese a la resistencia local, la caída de Mariupol se considera inminente desde hace días y un 90% de sus edificios han sido dañados, según la alcaldía.


El 24 de marzo las tropas rusas penetran en el centro de la ciudad

El 24 de marzo las tropas rusas penetran en el centro de la ciudad


Una profesora y un trabajador metalúrgico cocinan en la entrada de un sótano el 30 de marzo. Alexander Ermochenko (Reuters).

Un soldado prorruso camina entre las ruinas de un edificio residencial el 30 de marzo. Alexander Ermochenko (Reuters).

Una mujer monta en bicicleta ante los restos de un autobús quemado el 29 de marzo.Alexei Alexandrov (AP).

Un convoy prorruso en una carretera que lleva a Mariupol el 28 de marzo. Alexander Ermochenko (Reuters).

Metodología:

Los sensores de los satélites Sentinel-2 de la Agencia Espacial Europea y Landsat 8 de la NASA ‘ven’ más allá de las bandas espectrales que percibe el ojo humano. Gracias a estos sistemas, una imagen parecida a la que tendríamos desde la ventana de un avión se amplía con bandas espectrales adicionales que permiten obtener medidas como la vitalidad de la vegetación o, en este caso, los focos de calor visibles sobre el terreno.

En este análisis se han combinado las imágenes que muestran el color verdadero del terreno con los puntos de calor que se detectan combinando rangos espectrales de infrarrojo cercano y de onda corta.

Fuentes:

Sentinel-2 (Agencia Espacial Europea), Landsat 8 (NASA), Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), Center for Information Resilience (Cen4InfoRes)

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La hipótesis más probable para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas, que debe celebrarse el próximo 24 de abril, es la repetición del duelo entre Emmanuel Macron y Marine Le Pen de hace cinco años. Así lo indican todos los sondeos, que también vaticinan el triunfo del actual presidente en la vuelta definitiva. Las expectativas electorales de Macron, sin embargo, muestran un claro empeoramiento en los últimos días, paralelo a la mejora de Le Pen. La victoria del actual inquilino del Elíseo no parece comprometida, ya que goza de una ventaja cercana a los diez puntos, pero no deja de ser preocupante la tendencia a la convergencia entre ambos candidatos que se observa últimamente.

En cualquier caso, la ventaja de Macron sobre Le Pen en esta hipotética segunda vuelta sería claramente inferior a la obtenida por el mismo Macron en 2017. Entonces, el actual presidente obtuvo dos terceras partes del total de votos, es decir, dobló en apoyos a los obtenidos por la candidata ultra. De ser ciertos los pronósticos a un mes de la celebración de la segunda vuelta, Macron obtendría hoy un resultado significativamente inferior. La media de las encuestas realizadas en el mes de marzo da al presidente menos del 60% de los votos, mientras que a Le Pen se le supone un resultado superior al 40%. La diferencia entre ellos habría pasado de los más de 30 puntos hace cinco años a la mitad.

Si retrocedemos a hace 20 años, cuando la extrema derecha accedió por vez primera a la segunda vuelta de las presidenciales, superando por sorpresa al candidato socialista, Lionel Jospin, el entonces líder del Frente Nacional, el patriarca Le Pen, obtuvo un mínimo del 18%, frente a un Jacques Chirac que pasó del 80%. La tendencia es más que evidente: el voto a la extrema derecha en la elección definitiva para la presidencia ha pasado de menos del 20% al 33% y podría superar el 40% dentro de menos de un mes. O lo que es lo mismo, la ventaja sobre la extrema derecha ha pasado de los 60 puntos de hace 20 años a los 30 de hace cinco, y podría acabar en 15 esta vez.

¿A qué se debe esta evolución? Los datos de las encuestas son contundentes al respecto. En 2002, cuando Le Pen padre accedió por primera vez a la segunda vuelta, se produjo un movimiento de extraordinaria intensidad entre los votantes de los demás partidos para apoyar a Chirac y cortarle el paso a la extrema derecha. Más del 80% de los que habían votado a Jospin en la primera vuelta optaron por el líder conservador, al igual que el 85% de los votantes de centro o el 71% de los votantes de la izquierda. La movilización republicana en defensa de la democracia fue lo que llevó a Chirac a superar el 80% de los sufragios.

En 2017, ante un escenario similar, esta vez con Marine Le Pen en la segunda vuelta, esta movilización republicana entre los votantes de los candidatos eliminados en la primera vuelta fue más matizada. Entre los socialistas, el voto a Macron fue diez puntos inferior al voto a Chirac y 25 puntos inferior entre el electorado del izquierdista Mélenchon. Del voto conservador, solo la mitad apoyó a Macron.

Esta vez los datos son aún peores. Entre los que muestran intención de votar a Mélenchon en la primera vuelta, solo el 30% apoyará a Macron en la segunda. Entre los votantes de Anne Hidalgo solo dos terceras partes y un 46% entre los que votarán a la conservadora Pécresse. El resto, mayoritariamente, optará por la abstención. Así lo manifiestan casi la mitad de los votantes de Mélenchon, por un cuarto de los socialistas y de los conservadores. De aquí que la ventaja de Macron sea hoy la mitad de lo que fue hace cinco años.

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Los datos muestran que no es que se haya producido un trasvase significativo de apoyos hacia la extrema derecha (aunque en parte sí), sino que se ha producido una distensión en esa mayoría republicana que era capaz de dar su voto a un candidato muy alejado de sus postulados con el único fin no tanto de evitar la victoria de la extrema derecha, que también, como de enviar el mensaje de que el electorado francés no estaba dispuesto a aceptar que la participación de los ultras se normalizara.

Hoy en día, esa reacción democrática, esa movilización republicana, ya no se da, lo cual es un indicador del grado de normalización que la presencia de la extrema derecha ha adquirido, a la vez que también nos dice algo sobre los efectos de la polarización, que impide a los electores a prestarse a otras fuerzas para perseguir un fin que se entiende que va más allá de la estricta división partidista.

Francia está mandando un mensaje y su eco resuena más allá de sus fronteras. Atención.

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Pamplona perro amarrado
El animal se ve amarrado del cuello con una cadena que aunque es larga, se la dejaron corta y no puede moverse. Ocurre en Pamplona, Norte de Santander.

No solo en el barrio donde ocurre este hecho hay indignación, en Pamplona y desde diferentes ciudades ya hay voces de rechazo y piden el rescate del perro.

Noticias Colombia.

«Denuncia pública: maltrato animal en la ciudad de Pamplona, barrio La Celestino, dejan a un perrito todo el día encerrado en un balcón a sol y sombra amarrado del cuello», indicaba un texto acompañando un vídeo, en el que se ve al animal en efecto, amarrado y sin poder moverse, en una casa en Pamplona.

«No se puede ni sentar ni acostar y el perrito pide ayuda a gritos, ladra todo el tiempo y parado», indicaba el tuitero @Wpalis.

El animal se ve amarrado del cuello con una cadena que aunque es larga, se la dejaron corta y no puede moverse.

Uno de los que sería el dueño del can, al ver que lo estaban grabando se asomó y actuó, de forma irónica.

Vecinos han dicho en redes sociales, que otras veces le han pedido entrar al perro o por lo meno no amarrarlo así, y que han sido intimidados. Y de la policía, «poco apoyo».

Se conoció que la policía fue hasta la vivienda, pero solo soltaron al animal y no lo incautaron, «porque el perro no tenía signos de desnutrición ni maltrato».

No solo en el barrio donde ocurre este hecho hay indignación, en Pamplona y desde diferentes ciudades ya hay voces de rechazo.

Piden a las autoridades de esa ciudad en Norte de Santander, intervenir porque creen, «el perro está en riesgo».

La senadora Andrea Padilla, animalista y rescatista, fue una de las que denunció el caso y lamentó, que para contactarse con las autoridades, se habiliten canales en los que no hay prontas respuestas.

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Un procedimiento que generó sorpresa en un barrio de Cartagena, hombres armados llevaban capturados a dos presuntos delincuentes.

Un procedimiento que generó sorpresa en un barrio de Cartagena, algunos reportaron que eran agentes del CTI y la Sijín, los que llevaban a los capturados a dos presuntos delincuentes.

Noticias Caribe.

Los carros llegaron y se bajaron rápidamente varios hombres, para dirigirse a una vivienda y al parecer con orden de allanamiento, capturar a dos sujetos, algunos testigos señalaron que eran agentes del CTI y la Sijín los que efectuaron las capturas, hasta ahora las autoridades no se han pronunciado.

Según reportan desde ‘la heroíca’, los capturados serían conocidos como ‘el Richita’, presuntamente implicado en homicidios, y ‘el Pocho’, también involucrado en esos delitos.

A ‘El pocho’, que sacaron corriendo, supuestamente lo venían investigando hacia un tiempo atrás.

Hasta ahora, no hay un reporte oficial de la policía ni la Fiscalía, sobre si sus funcionarios efectuaron estas capturas en los barrios La Esperanza y La Candelaria.

Lo cierto es que estas instituciones si han estado realizando allanamiento y capturas en Cartagena y otras zonas de Bolívar, especialmente a supuestos miembros del ‘Clan del Golfo’.

Esta seman en los municipios de María La Baja, San Jacinto y El Carmen de Bolívar han capturado a 28 presuntos delincuentes.

Sobre el operativo (si lo realizaron las autoridades) de este viernes, no hay información oficial aún.



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