“Me sentí transportado, vi un grupo de bailarines compacto, muy profesionales, entregados y muy jóvenes que están dedicados a una disciplina que es difícil. A nosotros los caleños nos hace sentir muy orgullosos poder contar con estos espacios”, dijo Ernesto Dávila, asistente al Ensayo Abierto de la compañía de Ballet de Incolballet.
Este espacio se abrió al público caleño gracias al convenio entre Incolballet y el Centro de Danza y Coreografía ‘La Licorera’, con el objetivo de que las compañías profesionales de Ballet y Danza Contemporánea presenten sus obras al público caleño a través de ensayos abiertos.
Al segundo ensayo abierto de Incolballet asistieron al menos 100 personas que disfrutaron de una muestra de la obra El Grand Pas de Paquita y un conversatorio con José Manuel Ghiso, director artístico de Incolballet y los bailarines de la Compañía Profesional de Ballet, a quienes les agradecieron la oportunidad de asistir al ensayo y demostraron su afecto y admiración.
El siniestro se registró en la vía Rumichaca- Pasto a la altura del corregimiento de Catambuco. Fallecidos en accidentes ascienden a 12.
Noticias Pasto
En menos de 24 horas, autoridades de tránsito dieron a conocer el segundo siniestro fatal en donde perdió la vida un joven de tan solo 21 años de edad.
Los hechos se registraron en la vía Rumichaca Pasto kilómetro, 79 sector Catambuco municipio de Pasto.
Versiones señalan que al parecer, la víctima se desplazaba en su motocicleta de línea DT 125, en horas de la madrugada de este viernes 18 de marzo.
De acuerdo con las hipótesis el joven se deslazaba en contravía y el vehículo se encontraba sin luces.
Sin embargo, de un momento a otro el motociclista, choca contra una camioneta de servicio particular.
Producto del fuerte impacto, el conductor de la moto muere en el lugar de los hechos.
Se conoció que la víctima respondía al nombre de Yeison G., quien residía en la vereda Concepción, corregimiento de Santa Bárbara de la capital nariñense.
Mientras que el otro conductor involucrado fue identificado como Jarvi R., quien resultó ileso.
Cabe destacar que este es el segundo hecho que se registra en Pasto, en menos de 24 horas; el primer hecho dejó como víctima a una menor de tan solo 9 años de edad que se desplazaba junto con su madre en el sector de Mapachico.
Mariupol, la estratégica ciudad portuaria asediada y bombardeada por las tropas rusas, se asoma este domingo al desastre después del fracaso del segundo intento de alto fuego para evacuar a cientos de miles de personas atrapadas en la ciudad, que se ha convertido en una ratonera. Mientras, el Ejército ruso ha redoblado su ofensiva contra Kiev: el suburbio de Irpin, a 25 kilómetros de la capital ucrania, se encontraba este domingo bajo un intenso de bombardeo de artillería, mientras los civiles trataban de huir bajo el sonido de los bombazos.
Tras una conversación con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, el presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró que no tenía intención de frenar la ofensiva. Según el resumen de la conversación ofrecida por el Kremlin, Rusia solo detendrá sus operaciones militares si Ucrania deja de combatir y se cumplen las exigencias de Moscú. Putin sostuvo que la operación se desarrollaba según el plan y el calendario previstos, y que esperaba que los negociadores ucranios adoptaran un enfoque más constructivo en las conversaciones previstas para el lunes y tuvieran en cuenta la realidad sobre el terreno, según el Kremlin.
Rusia y la Guardia Nacional de Ucrania se acusaron mutuamente de impedir el establecimiento de un corredor humanitario en Mariupol. La televisión Ukraine 24 mostró a un combatiente del Regimiento Azov de la Guardia Nacional que sostuvo que las fuerzas rusas que han rodeado la ciudad portuaria de unos 400.000 habitantes seguían bombardeando las zonas que, en teoría, deberían estar protegidas por el alto el fuego. La agencia de noticias Interfax citó a un funcionario de la Administración separatista de Donetsk que acusó a las fuerzas ucranias del fracaso del alto el fuego.
Los funcionarios locales de Mariupol tenían programado que un convoy encabezado por la Cruz Roja ayudase a sacar a la población civil del municipio, completamente sitiado por las tropas rusas y sin agua, calefacción, electricidad ni cobertura desde hace varios días. Este domingo por la mañana las autoridades locales habían dicho a los residentes que se reunieran en tres lugares diferentes de la ciudad y que estuvieran preparados para la evacuación, informa The New York Times, aunque el plan de evacuación no pudo llevarse a cabo, según las confusas informaciones sobre el terreno.
Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
La salida de civiles acordada un día antes, este sábado en Mariupol y en la pequeña localidad sureña de Volnovaja, también en condiciones críticas, tuvo que suspenderse por el fracaso del alto el fuego en esas poblaciones y de solo cinco horas pactado por Kiev y Moscú. El Gobierno ucranio acusó al Kremlin de bombardear la zona establecida como corredor humanitario para la salida de los civiles y la entrada de productos sanitarios y medicamentos, y de utilizar “artillería pesada y cohetes” contra Mariupol, que Rusia pretende controlar. El presidente ruso, Vladímir Putin, culpó a las autoridades ucranias de “sabotear” el acuerdo y el corredor para civiles.
Situación desesperada
Cientos de miles de personas resisten desde hace cuatro días en condiciones límite en Mariupol. “Ayer recogimos agua de nieve y de lluvia para poder beber. Hoy hemos tratado de conseguir agua en las distribuciones, pero la cola es enorme”, relataba este sábado uno de los trabajadores en la zona de Médicos sin Fronteras (MSF) en una nota enviada por la organización, que ha advertido de que la situación en la ciudad es crítica.
Una mujer que lograba salir de Mariupol en la noche del sábado contaba que los disparos en las calles no cesan, que los supermercados están desabastecidos y venden los alimentos que quedan, muchos ya caducados, informa Margaryta Yakovenko.
Residentes y funcionarios locales describieron a The New York Times condiciones de “pesadilla” después de cuatro días de bombardeos de las fuerzas rusas a la ciudad. “La gente bebe de los charcos en las calles”, dijo Petro Andryushchenko, asesor del alcalde de Mariupol, de casi medio millón de habitantes. “No hay electricidad, ni calefacción, ni conexión telefónica. Es un horror absoluto”. El bombardeo ha destruido el distrito de la orilla izquierda de la ciudad, que ahora “es incompatible con la vida humana”, consideró Andryushchenko.
Mientras, la ofensiva rusa se ensaña también con la zona de Kiev. Varios proyectiles de mortero han caído a lo largo de la mañana de este domingo en la carretera por la que están siendo evacuados a pie los civiles de la localidad de Irpin en dirección a Kiev ―las dos localidades están a solo unos 20 kilómetros—. Hay, al menos, tres muertos causados por uno de esos morteros en el cruce principal del pueblo de Romanov, según han confirmado a EL PAÍS varios reporteros presentes durante los ataques. Los cuerpos permanecían tapados delante de la iglesia y del monumento a los caídos en la Segunda Guerra Mundial, a escasos metros de donde el Ejército ucranio tiene un destacamento en retaguardia desde el que salen constantemente militares hacia la línea del frente.
Los morteros cayeron de manera repetida por el mismo lugar en el que en los últimos días pasan de manera constante miles de vecinos camino de Kiev. La mayoría son mujeres y niños que, en algunos casos, son acompañados por los hombres que, posteriormente, regresan a la localidad y colaboran en su defensa. Romanov contaba hasta el comienzo de la guerra el 24 de febrero con unos 2.000 habitantes. Esta localidad tenía uno de los dos puentes que da acceso a Irpin y que los propios militares locales dinamitaron la semana pasada para tratar de frenar el avance de las tropas del Kremlin.
La huida de ciudadanos de Ucrania tampoco deja de crecer. Filippo Grandi, alto comisionado de refugiados de Acnur, la agencia de la ONU para los refugiados, ha informado este domingo de que Naciones Unidas eleva ya a 1,5 millones las personas desplazadas desde Ucrania hacia los países limítrofes por culpa de la invasión de Rusia hace 11 días.
La directora de operaciones de Médicos Sin Fronteras, Christine Jamet, ha exigido este domingo que se reanuden las evacuaciones. “Las personas que buscan seguridad tienen que poder ponerse a salvo sin miedo a sufrir los efectos de la violencia”. La ONG considera que los corredores humanitarios no son suficientes. “El paso y acceso seguro para la ayuda humanitaria debe ser un derecho, no un privilegio”, sostienen en un comunicado.
“Hemos sido testigos, en varias ocasiones, de cómo se alentaba a los civiles a salir a través de corredores de evacuación civil con límites de tiempo, y de cómo, todos aquellos que no pudieron o no quisieron huir, se encontraron con una violencia extraordinaria e indiscriminada desatada contra todo el mundo y contra todo lo que quedaba atrás, incluyendo muchos médicos y civiles”, ha aseverado Stephen Cornish, director general de la organización, que ha pedido a todos los militares que luchan en este conflicto que respeten las reglas de la guerra; que tomen todas las precauciones para evitar dañar a la población civil y que les consideren como civiles en todo momento.
En lo alto del Palacio de Montecitorio, sede de la Cámara de Diputados de Italia, hay una campana que solo suena una vez cada siete años. El jueves por la tarde, a las 15.15, el badajo le sacó el polvo al artefacto y comenzó la música que anuncia el comienzo de la más alta ceremonia institucional de Italia. En ese momento, el presidente de la República, Sergio Mattarella, salió de su despacho en el Palacio del Quirinal y recorrió los 900 metros que lo separaban del Parlamento. Justo cuando entró, acompañado de los presidentes de ambas cámaras, la campana dejó de sonar y solo volvió a hacerlo cuando el mismo hombre juró sobre la Constitución como nuevo jefe del Estado, reelegido el pasado sábado tras el caótico intentó por buscarle un sucesor.
El presidente de la República realizó un discurso de 37 minutos, profundo y lleno de referencias progresistas —inmigrantes, mujeres, trabajadores…— en el que tuvo tiempo hasta de acordarse de la actriz Monica Vitti, fallecida 24 horas antes. Un canto a la “dignidad” de un país, señaló, que pasa por el respeto y los principios sagrados de la democracia, de la justicia social y de la centralidad de su Parlamento.
De no haber aceptado un segundo mandato, Mattarella cree que las expectativas de los italianos podrían haberse visto “fuertemente comprometidas” por “la prolongación de un estado de profunda incertidumbre política y tensiones, cuyas consecuencias podrían haber puesto en peligro recursos decisivos y las perspectivas de relanzar el país”. “He intentado atender siempre la Constitución en los últimos siete años. A la garantía de derechos, al apoyo y respuestas al malestar de los que más sufren. Y esas esperanzas habrían sido comprometidas si se alargaba la decisión. Habrían puesto en dificultades las siguientes decisiones”, añadió. Y aquí volvieron los aplausos, que se repitieron decenas de veces, con casi toda la cámara en pie, durante su discurso. Incluso cuando sacudió a la justicia y pidió una importante reforma.
Mattarella (80 años) es el segundo presidente de la República que repite en el cargo (el anterior fue su predecesor, Giorgio Napolitano). Es también el segundo más votado de la historia —tras Sandro Pertini— y el hombre llamado a mantener la senda de estabilidad iniciada hace apenas un año con la elección de Mario Draghi como presidente del Consejo de Ministros. Mattarella, precisamente, lanzó un discurso de unidad y optimismo, pero alertó del reto que afronta el país que más se ha beneficiado de los fondos europeos para salir de la crisis pospandémica. “Es una fase extraordinaria. Italia es el mayor beneficiario del programa Next Generation, debemos relanzar la economía. Hay que construir en estos años la Italia de después de la emergencia. Una Italia más justa y moderna. Que crezca en la unidad y que reduzca las desigualdades”.
Aviones militares forman la bandera italiana sobre el monumento al soldado desconocido este jueves en la plaza Venecia de Roma. REMO CASILLI (REUTERS)
El aprecio ciudadano por Mattarella pudo verse también con la acogida que tuvo en las calles el desfile que le llevó desde el Quirinal hasta Montecitorio escoltado por un ejército de motocicletas de los carabinieri. Sonaron 21 salvas del cañón del monte del Gianicolo y sobrevolaron Roma los tradicionales aviones caza estampando en el cielo la bandera tricolor. Pero también pudo apreciarse el respeto político del que goza el jefe del Estado, impuesto en una operación parlamentaria sin apenas precedentes surgida desde las bases, con el larguísimo y sentido aplauso que recibió a su llegada al interior de la cámara. Italia, un país siempre fragmentado política y socialmente, ha encontrado en este siciliano surgido del ala progresista de la vieja democracia cristiana una de las pocas piezas que lo mantienen unido.
Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
El segundo mandato de Mattarella está pensado para durar otros siete años. Pero su edad y el escaso interés que tenía en repetir en el cargo hacen pensar que podría renunciar antes de terminarlo, cuando considere que se dan las circunstancias en el Parlamento para elegir de forma ordenada a su sucesor. Eso fue exactamente lo que hizo Napolitano en 2015. Mattarella, experto constitucionalista, no se lo plantea con ningún plazo. No hubo la más mínima referencia a un posible mandato mutilado, que afronta con cierto sacrificio (había hecho ya la mudanza a su nueva casa).
Mattarella se acordó de los jóvenes, de los inmigrantes y de los estudiantes que buscan un futuro. También de quienes han tenido que emigrar de Italia para encontrarlo. “Las desigualdades no son el precio a pagar por el crecimiento, sino el freno a ese crecimiento. Nuestra obligación es quitar los obstáculos. La dignidad tiene un significado ético y cultural. La dignidad incluye erradicar, por ejemplo, las muertes en el trabajo, que hieren a nuestra sociedad y la conciencia de cada uno de nosotros”. La dignidad, dijo, “también es oponerse al racismo y al antisemitismo, agresiones intolerantes. La dignidad es impedir la violencia sobre las mujeres. Pero también un país libre de la Mafia”, señaló Mattarella, cuyo hermano fue asesinado por la Cosa Nostra.
El jefe del Estado, reconocido puente con los Estados Unidos y el espíritu de la OTAN, también se refirió al conflicto en Ucrania, para el que pidió el cese de las pruebas de fuerza y pidió una apuesta decidida por el diálogo como estrategia para la paz. Además, aseguró que no puede faltar la aportación de Italia para contribuir a la paz. “No podemos aceptar que en Europa se levante de nuevo el viento del enfrentamiento”, dijo.
Mattarella se trasladó luego hasta el monumento por los caídos, el Altar de la Patria de plaza Venecia, recorriendo en coche presidencial la via del Corso. Ahí, rindiendo homenaje al soldado desconocido muerto en la Primera Guerra Mundial, estuvo acompañado por el presidente del Consejo de Ministros, Mario Draghi. Ambos tienen una sintonía evidente y la reelección del jefe de Estado ha sido para el expresidente del BCE la mejor de las opciones. “Agradezco a Draghi su compromiso”, dijo Mattarella tras acordarse también del presidente del Parlamento Europeo David Sassoli, fallecido recientemente. Una vez terminado el homenaje, Mattarella subió a bordo del histórico Lancia Flaminia presidencial y, tras haber fantaseado solo por unos días con poder jubilarse, regresó a trabajar a su oficina.
la familia del hombre de 45 años se encuentra muy afectada por su fallecimiento al sufrir el accidente de tránsito.
Luis Carlos colisionó con una señal de tránsito, cuando conducía su motocicleta.
Noticias Atlántico.
Luis Carlos Rondon, perdió la vida en el municipio de Sabanagrande, Atlántico, al sufrir un accidente de tránsito, tras un segundo de distracción sobre la carretera, así, se vio truncado su deseo de reunirse con sus hijas.
Norelys, sobrina de la víctima, relató cómo sucedieron los hechos donde su tío de 45 años de edad, murió.
Norelys es la sobrina de Luis Carlos y expresó que su tío murió con la ilusión de ver a sus hijas juntas
“Él iba en su ruta a cobrar, se le enredó algo en los pies, agachó la cabeza y al levantarla se le nubló la vista perdió el control de la moto y se pegó con una baranda de tránsito”, explicó con tristeza.
Además la familiar indicó que, “fue trasladado iba inconsciente y al momento de llegar al hospital murió”.
“Era una persona activa, le gustaba el trabajo, no era tomador, le gustaba mucho ahorrar para lo que él necesitaba”, señaló.
También la sobrina de Luis Carlos, expresó que el hoy occiso tenía un deseo, “su ilusión era ver a sus cinco hijas juntas”. Dijo la pariente que no dio detalles concretos del por qué nunca se le cumplió el anhelo, todas vivían por separado.
Luis Carlos se distrajo manejando su motocicleta y sufrió un accidente de tránsito que lo llevó a la muerte
Cabe resaltar que la familia del hombre de 45 años se encuentra muy afectada por su fallecimiento al sufrir el accidente de tránsito.
Ya que en meses pasados también uno de sus miembros perdió la vida y cuando creían recuperarse de aquel dolor, llega la muerte de Luis Carlos.
Entre tanto, este medio conoció que la víctima se dedicaba a laborar vendiendo productos en las tiendas del municipio, donde residía.
El sitio al parecer está siendo demolido, y la pared de un segundo piso y colapso. Un muerto y un herido.
El sitio al parecer está siendo demolido, y la pared de un segundo piso colapsó. Un muerto y un herido.
Noticias Cali.
A las 9:49 de la mañana llamaron a Bomberos para reportar una emergencia, el colapso de una estructura en el barrio Limonar, en el sur de Cali, al llegar al sitio, se trataba de un derrumbe de una pared del segundo piso y un hombre falleció en el sitio.
El colapso de estructura, fue en la carre carrera 66 # 10A.
La emergencia en el barrio Limonar, en Cali este jueves. Foto: Acción Valle Informa.
«Al llegar al sitio se confirma que se trata de estructura en demolición de la cual colapsa una pared, se encuentra un masculino sin signos vitales», un hombre sin vida.
Otro hombre, estaba siendo valorado en el sitio por paramédicos de los bomberos.
En el lugar, estarían haciendo una intervención, demolición para nuevos arreglos y la pared del segundo piso colapso, cayendo sobre quienes estaban en el sitio.
Alaa M., este miércoles tras su llegada a un tribunal de Fráncfort.BORIS ROESSLER / POOL (EFE)
Alaa M., un médico sirio de 36 años que fue capturado en 2020 en el Estado federado de Hesse (Alemania), y que es sospechoso de haber cometido crímenes contra la humanidad, incluida la tortura de prisioneros en hospitales militares en Siria, ha comparecido este miércoles en un tribunal de Fráncfort, en el segundo caso de este tipo que lleva a cabo la justicia alemana. Hace una semana, un tribunal de Coblenza condenó a un exoficial de los servicios de espionaje sirios a cadena perpetua por crímenes de lesa humanidad. El acusado llegó a Alemania en 2015 para trabajar como médico, gracias a un visado expedido por este país para los sirios que trabajan en determinados sectores en los que falta mano de obra cualificada. Alaa M. trabajó como cirujano ortopédico en varios hospitales antes de ser reconocido por unos refugiados sirios. En el momento de su detención, en junio de 2020, ejercía en una clínica de rehabilitación en Bad Wildungen, una tranquila ciudad balneario de Hesse. Sus colegas desconocían su pasado.
La Fiscalía acusa a Alaa M. de “haber torturado e infligido graves daños físicos y psicológicos” a por lo menos 18 detenidos entre 2011 y 2012 en el hospital militar de la ciudad siria de Homs y en los calabozos de los servicios secretos en la misma localidad. Además, se le imputa un asesinato y otros cuatro de lesiones graves. El acusado, según dos testigos, estaba en formación médica en el hospital militar cuando, como médico asistente, vertió alcohol sobre los genitales de algunos prisioneros y luego les prendió fuego. Supuestamente golpeó, pateó, colgó del techo y azotó a varios detenidos.
“Alaa M. no es una excepción en Siria”, ha dicho Annsar Shahhoud, un refugiado sirio, a Tagesschau, el informativo de televisión con mayor audiencia en el país “Los médicos han participado sistemáticamente en la violencia desde 2011. Supervisan las torturas, los asesinatos y emiten certificados de defunción falsos”, ha señalado.
Alaa M. está en prisión preventiva desde su detención en 2020 y podría ser condenado a cadena perpetua. Los fiscales alemanes se han acogido a las leyes de jurisdicción universal que les permiten solicitar juicios para los sospechosos de crímenes contra la humanidad cometidos en cualquier parte del mundo. Alemania se ha convertido en un país pionero en juzgar los crímenes del régimen del presidente sirio, Bachar el Asad.
La acusación más grave a la que se enfrenta Alaa M. tiene que ver con la muerte de un opositor. Según la Fiscalía, un preso, que había sido detenido por participar en una manifestación contra el régimen, sufrió un ataque epiléptico al cabo de una sesión de tortura. Alaa M. fue llamado para prestarle auxilio, pero en lugar de ello le golpeó y pateó en al menos dos ocasiones. El preso murió al poco tiempo, sin que se determinase la causa exacta de la defunción.
Según informaciones del semanario Der Spiegel, que difundió en 2020 la verdadera identidad de Alaa M. en una investigación conjunta con la cadena catarí Al Jazeera, los dos testigos en cuyas declaraciones se fundamenta el caso se encontraban detenidos donde el acusado realizó sus torturas.
Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Los fiscales consideran que Alaa M. es un partidario fanático de El Asad, que llamaba “cucarachas” a los opositores y participaba “de todo corazón” en la represión. “La apertura del segundo juicio en Alemania por crímenes de lesa humanidad cometidos en Siria muestra que los esfuerzos para hacer justicia por las atrocidades cometidas en ese país están ganando impulso”, ha señalado en un comunicado la ONG Human Rights Watch antes de que comenzara la audiencia.
El abogado sirio Anwar al-Bunni, que dirige una organización en Berlín en defensa de los derechos humanos y que ayudó a preparar el caso contra Alaa M., dijo en vísperas de la apertura del juicio que la presencia del médico ante el tribunal arrojaría más pruebas de que el Gobierno sirio instigó la tortura para sofocar el levantamiento contra El Asad.
“Esperamos que se le condene a cadena perpetua”, dijo al-Bunni, quien añadió que el tribunal podría emitir un veredicto antes de que termine este año.
Corea del Norte ha lanzado este martes su segundo misil en apenas seis días hacia el mar de Japón, según las autoridades militares surcoreanas y japonesas. Los servicios de espionaje surcoreanos estiman que se trata de un proyectil “más avanzado” que el del pasado miércoles.
El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur cree que el proyectil lanzado este martes es un misil balístico y que fue disparado desde la provincia septentrional de Jagang en torno a las 7.27 de la mañana (23.27 del lunes en la España peninsular) en dirección al mar del Este (como se conoce el mar de Japón en las dos Coreas). Calcula el rango de vuelo del misil en más de 700 kilómetros, con una altura máxima de unos 60 kilómetros, y una velocidad máxima hasta 10 veces más rápida que la del sonido (Mach 10).
Este nuevo alarde de poderío militar de Pyongyang reafirma el mensaje enviado en Año Nuevo por el líder norcoreano, Kim Jong-un, en el que prometió “impulsar las capacidades de defensa del país” para “contrarrestar la inestable situación internacional”.
Seúl y Tokio no han tardado en condenar el lanzamiento como una clara violación de las resoluciones aprobadas desde 2006 por el Consejo de Seguridad de la ONU, que prohíben a Pyongyang desarrollar y utilizar misiles balísticos, además de adquirir la tecnología necesaria para ello.
El presidente surcoreano, Moon Jae-in, ha mostrado su preocupación por que Corea del Norte efectúe estos ensayos en un momento en el que la región necesita “estabilidad”. A Seúl le preocupa la frecuencia de las mismas y que se produzcan a tres semanas del inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno en Pekín y a menos de dos meses de las elecciones generales surcoreanas. También ha solicitado al Gobierno elaborar una serie de medidas para prevenir futuras tensiones en las relaciones con el vecino del Norte.
El lanzamiento de este martes se produce un día después de que el Consejo de Seguridad de la ONU celebrase una reunión a puerta cerrada para debatir la prueba balística norcoreana de la semana pasada. El encuentro vino precedido de un comunicado de Estados Unidos, secundado por Francia, el Reino Unido, Irlanda, Albania y Japón, en el que se tachó el ensayo de “amenaza significativa a la estabilidad regional” y se instó a Pyongyang a dialogar. La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, hizo hincapié en que el lanzamiento “muestra la determinación de Corea del Norte para expandir sus capacidades militares ilegalmente”.
Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
El pasado jueves, Corea del Norte comunicó a través de la agencia estatal de noticias KCNA que había disparado en la víspera un nuevo misil hipersónico que recorrió unos 700 kilómetros e hizo una maniobra de viraje de 120 kilómetros. El Ministerio de Defensa surcoreano, sin embargo, calificó de “exageradas” esas afirmaciones y aseguró que, aunque el proyectil mostró algunas características de un misil hipersónico, no puede calificarse técnicamente como tal. Seúl dudó, además, de que el régimen norcoreano haya adquirido la tecnología necesaria para trasportar armas hipersónicas.
Además, el pasado septiembre, Pyongyang lanzó su primer misil hipersónico, el Hwsong-8. Según precisó entonces la KCNA, era “uno de los cinco nuevos sistemas de armamento más importantes” incluidos en el plan quinquenal, que dirigirá la economía del país hasta 2025. Además del lanzamiento del Hwsong-8, Corea del Norte realizó en 2021 otros siete ensayos militares que generaron atención en Occidente, entre los que se incluyeron maniobras con misiles de crucero de largo alcance, con un proyectil disparado desde un tren y desde un submarino.
A pesar de que el régimen norcoreano está desarrollando proyectiles capaces de trazar trayectorias irregulares, que dificultan la labor de los radares y suponen un reto para los escudos antimisiles, el Estado Mayor Conjunto ha comunicado que el Ejército surcoreano puede “detectarlos e interceptarlos”.
Los esfuerzos de Moon Jae-in por firmar una declaración que ponga fin a la Guerra de Corea (1950-1953) ―que concluyó con la firma de un armisticio en lugar de un tratado de paz― parecen no resonar al otro lado del Paralelo 38, al tiempo que Kim Jong-un ha rechazado las invitaciones de la Administración estadounidense de Joe Biden para tratar de reactivar las negociaciones sobre desnuclearización, estancadas desde la fracasada cumbre de Hanói de 2019.
Cuando el congresista Vicente González se topó con los asaltantes en los túneles del Capitolio hace un año, se quitó la corbata y el pin que le identificaba y echó a caminar, ni muy deprisa ni muy despacio, hasta perderlos de vista. Primero oyó los gritos desaforados, luego empezaron los disparos, y cuando vio a la policía apuntando con pistolas a los hombres y mujeres que trataban de entrar en la Cámara, pensó que cualquier cosa era posible. Temió un baño de sangre. Al poco, los evacuaron y los trasladaron a un búnker. “Estábamos todos juntos, los republicanos y los demócratas, rezando juntos”, cuenta González, texano y demócrata, de 54 años.
El 6 de enero de 2021 una turba de seguidores del entonces presidente Donald Trump marchó hasta el Congreso con el propósito de impedir la confirmación de la victoria electoral de Joe Biden tras una oleada de bulos de fraude espoleada por el propio mandatario. “Vamos a bajar caminando hasta el Capitolio y vamos a animar a nuestros valientes senadores y congresistas”, arengó Trump por la mañana a la muchedumbre a la que había convocado ante la Casa Blanca. “A algunos no los vamos a animar mucho porque nunca recuperaréis vuestro país con debilidad, tenéis que mostrar fuerza y ser fuertes”, añadió.
Pocos minutos después comenzó la invasión de la Cámara, el episodio más violento desde la guerra civil, y Estados Unidos oteó el abismo. Murieron cinco personas, resultaron heridos 140 policías. Sobre las tres y media de la madrugada, con el Congreso ya convertido en una fortaleza, senadores y congresistas se reunieron de nuevo y certificaron el resultado electoral.
Jacob Anthony Chansley, durante su protesta en el interior del Capitolio el 06 de enero del 2021.Manuel Balce Ceneta (AP)
Para el congresista González, el balance, un año después, es mixto. “Conseguimos asegurar una transición pacífica aquella noche, la democracia funcionó”, dice. Sin embargo, “esa gente ha tenido su éxito, no podemos hacer como que no existe. El 6 de enero fue otro 11 de septiembre, uno interno, de americanos atacando a americanos. Ahora tratan de minimizarlo y a los republicanos, salvo algunos héroes, les ha faltado valor político de ponerle límites a las mentiras de Trump”.
No hay barreras estos días en los jardines del Capitolio. Sí trineos y niños que alborotan, caen y ríen a cámara lenta, entorpecidos por la nevada. Recuerdan la escena al ralentí de la guerra de almohadas de la película Cero en conducta. Hacen que parezca inverosímil que hace solo un año, allí mismo, se derramó sangre intentando evitar la confirmación de un presidente. Hoy la seguridad se ha reforzado, la justicia ha actuado (por el momento, 725 imputados y 71 condenados) y el sistema ha resistido, pero el próximo desafío a la voluntad popular del país más poderoso del mundo tal vez no necesite puertas y ventanas.
Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Alrededor de un 70% de los votantes de Trump sigue creyendo que Joe Biden llegó a la Casa Blanca gracias al fraude electoral; buena parte de los republicanos que pararon los pies a su presidente en 2020 han sido defenestrados y varios Estados conservadores, como Georgia y Arizona, han impulsado leyes electorales que, de facto, lastran el voto de las minorías y refuerzan el papel de las Cámaras legislativas estatales para anular votos y certificar los resultados. El terreno, en otras palabras, resulta más propicio que hace un año para una cruzada como la que Trump puso en marcha a lomos de un bulo tumbado decenas de veces en los tribunales. Y este bulo, lejos de marchitarse, sigue formando parte del menú habitual de medios como Newsmax o Infowars y de los correos electrónicos que el exmandatario —el favorito de las bases de cara a 2024— envía pidiendo donativos.
Un año después del asalto al Capitolio que conmocionó a EE UU y desconcertó al mundo, la llamada “Gran Mentira” ha arraigado en el país y se ha embarcado en un segundo asalto que se libra, también, a cámara lenta. El movimiento no se encuentra orillado en los márgenes de la sociedad, sino en su centro, de ahí su potencia de tiro. Entre los insurrectos de hace un año había miembros de grupos de extrema derecha como los conocidos Proud Boys o los Oath Keepers, pero la gran mayoría era gente de a pie, algo que rompe los esquemas de los expertos en violencia política y arroja señales preocupantes sobre cómo el repudio al sistema ha gangrenado en parte de la población general.
Donald Trump durante su mitin del 06 de enero del 2021. MANDEL NGAN (AFP)
Robert A. Pape, un reputado estudioso en este campo que dirige el Proyecto en Seguridad y Amenazas de la Universidad de Chicago, ha pasado este año analizando los perfiles de los asaltantes sobre la base de la documentación judicial de los centenares de imputados. “Lo que me sorprendió”, explica por teléfono, “es que había mucha gente que formaba parte de la sociedad mainstream. Este tipo de sucesos solía estar ligado a grupos extremistas, pero si miras las características de la gente que asaltó el Capitolio, alrededor de la mitad eran pequeños empresarios, profesionales cualificados, abogados, arquitectos…”.
Ese perfil, advierte Pape, “encaja además con las encuestas, el número de personas que simpatizan con ese sentimiento de insurrección: representan unos 21 millones de ciudadanos. Es mucho más de lo que se podría esperar de un movimiento marginal”, añade. Y la edad media de los encausados se sitúa en los 41,8 años, cuando la tendencia en los extremistas violentos en Europa, EE UU y Oriente Próximo tiende a situarse en los 20 y 30 años.
El equipo de investigación, cuyas conclusiones fueron publicada primero en la revista The Atlantic, trató de buscar algún patrón que sirviese para explicar las motivaciones, pero no hallaron correlaciones muy evidentes: los insurgentes no procedían de los territorios más trumpistas, no predominaban los rurales, ni tampoco los residentes en condados donde los ingresos de los trabajadores blancos bajaban. La única tendencia clara resultó la demográfica: los vándalos tenían más probabilidad de proceder de territorios en los que la población blanca estaba encogiendo frente a minorías.
“Es la teoría del Gran Reemplazo, la idea de que los blancos están siendo sobrepasados; solía ser algo marginal, pero lo piensa el 75% de esos 21 millones de ciudadanos”, dice Pape. “Cuando ves apoyo de parte de la sociedad a la violencia política ya no tienes el típico problema de seguridad, tienes un grave problema político y social y debes estar preocupado porque las elecciones [legislativas] de 2022 son un barril de dinamita, porque tienes a 21 millones de personas que tienen ese sentimiento de insurrección”.
A Tiffany Polifko, analista conductual de 39 años, le cuesta creer que Biden haya llegado a la presidencia de forma limpia. “Ya sabemos que hubo fraude en muchos Estados y ya estábamos advertidos de que si esa gran cantidad de votos por correo llegaban, todo iba a ser cuestionable”, afirma desde Ashburn (Virginia). Ante el rechazo que esta teoría encontró en los tribunales, Polifko responde que “muchos sencillamente se negaron siquiera a mirar la cuestión, no es que explorasen el asunto”. Shawnda Gorosieta, de 54 años y de la misma ciudad, piensa que no hubo suficiente “supervisión en los votos por correo y no se tabularon de forma correcta”. Para Gorosieta, jefe de proyectos en el sector de la construcción, “es una cuestión también de sentido común: ¿por qué hubo tanta participación en esta elección? ¿De dónde sacaron todos esos votos para Biden? Ni [Barack] Obama logró tantos”.
Las elecciones del 3 de noviembre de 2020 registraron una participación del 66%, la mayor en 120 años. Biden se convirtió, en efecto, en el presidente que obtuvo el mayor número de apoyos en términos absolutos, 81,2 millones de sufragios frente a los 74,2 millones de Trump, que también resultó el segundo candidato más votado hasta ahora, pero esas papeletas no las cuestionan sus votantes. Ninguna de las auditorías realizadas en territorios que fueron críticos para el resultado final ha cambiado las tornas, aunque eso no ha acabado con los recelos.
Seguidores de Trump participan en el mitin de Washington el 06 de enero de 2021.John Minchillo (AP)
Esa cruzada, judicial y política, se estrelló contra los tribunales y contra un puñado de funcionarios y cargos electos, muchos de ellos republicanos, que sencillamente se negaron a participar en la escaramuza. Fue un abogado republicano llamado Aaron Van Langevelde, miembro del Consejo Electoral de Michigan, quien se plantó ante las presiones y emitió el voto decisivo que certificó los resultados en ese territorio bisagra. En Georgia, otra plaza fundamental en la victoria demócrata, fue el secretario de Estado, Brad Raffensperger, quien no cedió a la presión directa del presidente para encontrar esos “11.780 votos” que le faltaban para ganar.
El primero no volvió a ser nominado para el puesto en el Consejo en Michigan y el segundo fue censurado por su partido y retirado de la presidencia del Consejo Electoral del Estado. A Adam Kinzinger, un congresista republicano que votó a favor del impeachment de Trump por incitación a la insurrección, lo repudió buena parte de su familia. Forma parte de la comisión que investiga el 6 de enero en el Congreso, pero ya ha avanzado que no se presentará a la reelección. Y muchos de los candidatos que se presentan a las legislativas de noviembre, cita clave en todo este asunto, se han alineado con Trump.
“Las consecuencias del día del asalto no pueden separarse de las consecuencias de lo que pasó en los meses siguientes, el modo en el que el Partido Republicano no rechazó a Trump y sus tácticas. Tenemos a un 70% de republicanos que cree que Biden ganó mediante fraude. La confianza en el proceso electoral se ha socavado y la falta de confianza en los resultados de las urnas es potencialmente muy peligrosa”, señala Alex Keyssar, historiador de Harvard especialista en elecciones.
El debate sobre la seguridad de las elecciones no es nuevo. Los republicanos siempre han tendido a pedir más restricciones alegando la facilidad de fraude y los demócratas han pedido facilidades arguyendo el menoscabo a las minorías. Ahora, los demócratas tratan de impulsar una ley de ámbito nacional que precisamente amplíe y favorezca la participación en respuesta a las reformas conservadoras aprobadas. Las legislativas de 2022 se han convertido en un capítulo crítico del propio sistema electoral. “Si el partido demócrata no hubiera estado en la mayoría de la Cámara ese día, la elección de 2020 no se hubiese certificado y EE UU sería una república bananera”, apunta González.
El desánimo ha hecho mella en el personal que trabaja en el Capitolio. Más de un centenar de policías habían dimitido hasta diciembre pasado, una cifra muy superior a la de años anteriores. Y las amenazas recibidas por miembros de las Cámaras o su personal escalaron hasta las 9.600 en 2021, cuando no alcanzaban las 4.000 en 2017, según The Washington Post. Para Rich Luchette, asesor del congresista demócrata David N. Cicilline durante 13 años, el asalto de hace un año fue la gota que colmó el vaso. Se encontraba en la oficina de su jefe cuando comenzó el tumulto. De la extrañeza pasó al miedo y del miedo, al enfado. “Llegar a ese punto es algo que me indignó. Un presidente que había estado sembrando desconfianza en el sistema, había acabado llamando a sus seguidores a manifestarse allí ese día. Fue un punto de inflexión, llevaba tiempo pensando en cambiar y aquello me acabó de decidir a dejar el trabajo”, cuenta.
Al igual que la mayor parte de analistas, Luchette está convencido de que, si Trump vuelve a postularse para las presidenciales, será el candidato, “y si pierde de nuevo, rechazará el resultado”. El historiador Keyssar cree que Trump “ha llegado a creerse su propia mentira y para él presentarse en 2024 es una forma de redención”.
Este jueves, en el primer aniversario de aquel día aciago, Biden pronunciará un discurso en el que atribuirá a Trump la “responsabilidad única por el caos y la carnicería”, según avanzó la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki.
El exmagnate barrunta sobre su futuro en Florida y se afana en seguir en el foco. Tenía prevista una rueda de prensa hoy que decidió cancelar en el último momento. Sí mantiene convocado un mitin en Arizona este mes donde promete novedades. El 78% de los republicanos quiere que Trump se presente en 2024, según una encuesta de Quinnipiac University, referente en estos sondeos.
El culto a Trump resiste un año después. El historiador británico James Bryce emprendió a mediados de 1880 un largo viaje para estudiar EE UU y escribió The American Commonwealth, donde advirtió del peligro de que la democracia estadounidense cayese víctima de “un tirano”, pero no “un tirano contra las masas”, matizó, “sino un tirano con las masas”.
Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región
Así, el sujeto se suma a otro individuo, de 19 años, quien llegó hasta la unidad policial con el fin de entregarse, luego de acreditarse su calidad de sospechoso. Tanto él como el sujeto que llegó hace instantes pasarían mañana a control de detención para su respectiva formalización de cargos por el delito de homicidio.
Desde la Fiscalía Metropolitana Sur, se anunció en su cuenta de Twitter que «este martes el fiscal jefe de Delitos Violentos Sur, Christian Toledo, comparecerá en el control detención de los dos imputados por el homicidio de funcionaria de la PDI fallecida ayer», además de agregar que en estos momentos, la familia de la malograda efectivo policial es apoyada por la Unidad de Víctimas de la fiscalía.