Distinguir entre un pato macho y una hembra, apreciar la multitud de colores de los peces y alimentar cerdos y chivos, hacen parte de la experiencia que llevarán a sus casas 170 niños y niñas de instituciones educativas del Valle del Cauca, que visitaron Granjalandia en Cali a través del programa ‘Recréate y Conoce Tu Valle’ que realiza la Gobernación del Valle.
“Trajimos a niños de siete municipios como La Cumbre, Guacarí, Ginebra, San Pedro, Pradera, Candelaria y Vijes”, dijo Liceth Parra, asesora del Despacho de Gestión Social del Valle, quién acompañó a los niños en su recorrido por el Acuario Alaska y el Museo del Huevo, donde están los gallineros y los corrales donde alimentaron a cerdos y chivos.
Rolando Rengifo, estudiante de cuarto grado de Pradera, relató cómo ya distingue que el pato hembra se reconoce por tener el cuello más delgado que el macho, mientras que Antonella Bravo, de Guacarí, pudo alimentar a un cerdito en su recorrido por el lugar.
“Vinimos con 20 niños del corregimiento de Guabas, a quienes les queda más difícil venir a estas actividades fuera del municipio”, dijo Liana Ramírez, gestora Social de Guacarí, quién agradeció a la gobernadora Clara Luz Roldán por la invitación.
Los niños recibieron una mochila con elementos lúdicos para dibujar y colorear, además del refrigerio, el almuerzo y el transporte que los regresó a sus municipios. El programa ‘Recréate y Conoce tu Valle’, que se desarrolla en una articulación del Despacho de la Gestora Social del Valle, Indervalle y Recreavalle, ha logrado que 2.100 niños y niñas del departamento entre los 5 y los 12 años visiten Granjalandia en un día que quedará como recuerdo para su vida.
Fuente: Jorge Gutiérrez Leyva / Gobernación del Valle
Funeral por una de las víctimas en los atentados, el miércoles en Bnei Brak (Israel).Ariel Schalit (AP)
La viralidad en las redes sociales de varios vídeos de hombres árabes armados, que acuchillan o abren fuego de forma indiscriminada en las calles de tres ciudades, ha sembrado el terror entre los ciudadanos de Israel en apenas una semana. La mayor ola de atentados registrada desde 2015, —en la entonces denominada Infifada de los Cuchillos— ha espoleado la alerta de las fuerzas de seguridad hasta un nivel no recordado desde la guerra en la franja de Gaza del pasado mes de mayo.
Los disparos a bocajarro de un palestino de Cisjordania, que había sido encarcelado en Israel por planear otro atentado, se cobraron en la noche del domingo las vidas de un rabino, un conductor judío, dos emigrantes de Ucrania y un policía árabe israelí en el suburbio ultraortdoxo de Bnei Brak, en el área metropolitana de Tel Aviv. Con este tiroteo, son ya 11 los asesinados en atentados desde el martes pasado, cuando un beduino israelí mató a cuatro viandantes, dos hombres y dos mujeres, acuchillados o arrollados por un vehículo en Beersheva (al sur). En la noche del martes, dos policías fueron acribillados a tiros por dos árabes israelíes en Hadera (norte). Mientras el agresor de Beersheva actuó aparentemente aislado, de acuerdo con el patrón de los lobos solitarios, los servicios de inteligencia investigan si los atacantes de Hadera estaban dirigidos desde el exterior. Todos fueron abatidos por las fuerzas de seguridad israelíes.
El primer ministro israelí, Naftali Bennett ha convocado al gabinete ministerial de seguridad, órgano del Gobierno que ordena los grandes despliegues militares, para responder con “mano de hierro” lo que definió como “ola de terrorismo árabe”. Bennett pidió en un mensaje televisado “vigilancia y responsabilidad” a los ciudadanos: “Quien tenga un arma con licencia, es hora de que la lleve consigo”. La policía ha movilizado a casi todos sus agentes en puestos administrativos para situarlos en labores de vigilancia de centros educativos, edificios oficiales o terminales de transporte. Las Fuerzas Armadas han reforzado con cuatro batallones (más de un millar de soldados) su presencia en el área de Nablus y Yenín, norte de Cisjordania, de donde procedía el atacante de Bnei Brak, y en torno a Ramala, sede de la Autoridad Palestina próxima a Jerusalén.
Al menos cinco personas han sido detenidas en una redada en Yenín como sospechosos de haber ayudado a Diaa Hamarsheh, de 27 años, autor del atentado del martes, a atravesar la barrera de seguridad (muros, tapias y vallas) que rodea Cisjordania para llegar con un fusil de asalto M16 hasta el centro de Bnei Brak. Antes de que fuera abatido por las fuerzas de seguridad, se puede observar en un vídeo difundido en Twitter cómo se acercó a un vehículo tras haber disparado al conductor, apuntado con su arma con la intención de rematar a la víctima si aún seguía con vida. Hamarsheh había publicado recientemente en su cuenta en Facebook una fotografía de Mohamed Halabi, el palestino que con sus ataques desató la Intifada de los Cuchillos en octubre de 2015.
Condena de Mahmud Abbas
El líder de Hamás, Ismail Haniye, saludó al autor del atentado como “el héroe de Tel Aviv” que actuó en “respuesta a la cumbre de criminales del Negev”, en referencia al foro diplomático al que asistieron cuatro ministros de Exteriores árabes el domingo y el lunes en el sur de Israel. En un inusual comunicado difundido la misma noche del martes, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, condenó el ataque como un “agresión contra civiles que solo conduce al deterioro de la situación”.
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Los dos primeros atentados de la actual oleada fueron cometidos por árabes israelíes (un 20% de la población del país) que ya habían sido condenados y encarcelados por sus vínculos con el Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés).
El terrorismo yihadista apenas había golpeado hasta ahora a Israel, que durante la guerra de Siria ha seguido de cerca los movimientos de sus ciudadanos y de los palestinos que se alistaban en las filas de rebeldes salafistas durante el conflicto en el país vecino. Más de una docena de sospechosos han sido arrestados por sus supuestos lazos con el ISIS en el distrito israelí de Um al Fham, en el límite entre Israel y el norte de Cisjordania.
Los analistas de seguridad de la prensa hebrea interpretan como un “ataque de emulación” el atentado perpetrado por un palestino de Cisjordania en el corazón urbano de Israel. La conjunción del mes de Ramadán (que comienza esta semana) y la Pascua judía (que este año coincide con la Semana Santa) hace temer a las autoridades que se dispare la violencia en Cisjordania y, sobre todo, en Jerusalén Oriental, además de en las ciudades israelíes mixtas, con población árabe y judía.
La anunciada visita de extremistas judíos, este jueves, a la Explanada de las Mezquitas, ha obligado a extremar la vigilancia policial en la Ciudad Vieja de Jerusalén. “La pelota está ahora en el alero israelí”, sostiene Alex Fishman, corresponsal de seguridad del diarioYedioth Ahronot.“Cualquier movimiento en falso o decisión irreflexiva puede devolvernos a los días oscuros de los atentados suicidas”, previene este experto, “y ese precisamente pude ser el objetivo de los yihadistas o de Hamás: provocar una tercera intifada”.
No faltarán balas en un nuevo conflicto. Las fuerzas de seguridad no han hecho frente con determinación hasta tiempos recientes a la inseguridad que reina en las comunidades árabes israelíes, donde bandas criminales controlan el contrabando de miles de armas, muchas de los cuales han sido robadas a las propias Fuerzas Armadas. La violencia entre comunidades y los enfrentamientos sectarios que se sucedieron el año pasado en ciudades israelíes con población mixta mostraron que las pistolas ya están listas para ser empuñadas.
El presidente de Israel, Isaac Herzog (izquierda), y el rey Adbdalá II de Jordania, el miércoles en Amán.HAIM ZACH/Government Press Offic (via REUTERS)
Llamada a la calma desde Jordania
Para intentar frenar la escalada de violencia, todas las miradas convergen en dirección a Jordania. El rey Abdalá II visitó Ramala el martes para pedirle al presidente palestino, Mahmud Abbas, que refuerce la coordinación de seguridad con Israel durante las festividades religiosas. Desde Israel, los ministros israelíes de Seguridad Pública (policía), Omer Bar-Lev, y de Defensa, Benny Gantz, han viajado hasta Amán con el mismo mensaje para el Gobierno jordano. El presidente del Estado de Israel, Isaac Herzog, se ha reunido finalmente este miércoles con el monarca hachemí, custodio de los santos lugares de Jerusalén, según el tratado de paz que ambos países suscribieron en 1994. Los mandatarios llamaron a la calma.
Abdalá II insistió en “retirar todos los obstáculos que impidan el rezo de los musulmanes en la Explanada de las Mezquitas, así como impedir las provocaciones que puedan desatar una escalada de violencia”. Como advierte Amos Harel, analista de seguridad del diario Haaretz, “este despliegue diplomático israelí sin precedentes, en muy corto tiempo y a plena luz del día público, muestra cuánto está en juego [en el mes de Ramadán, junto a las Pascuas judía y cristiana]”.
¿A quién llamó Donald Trump entre las 11:17 y las 18:54 del 6 de enero de 2021? ¿Con quién habló mientras se desarrollaba el ataque al Capitolio que él mismo había instigado en un mitin previo con miles de sus seguidores? No hay respuesta para esas preguntas en los archivos de la Casa Blanca. La comisión del Congreso de Estados Unidos que trata reconstruir lo que sucedió aquel día se ha encontrado con un hueco en los registros telefónicos del entonces presidente, según ha desvelado una exclusiva conjunta del diario The Washington Posty la cadena televisiva CBS News. Más de siete horas y media. 457 minutos. Una eternidad para los investigadores, durante la que la sede de la democracia en Washington fue asaltada violentamente por una turba, y el vicepresidente Mike Pence y los congresistas tuvieron que buscar refugio.
¿Significa eso que Trump destruyó esos registros de llamadas, que el Supremo le obligó a entregar el pasado enero con el resto de los documentos presidenciales? Es una de las hipótesis que se barajan. Otra es que el presidente pudo usar distintos teléfonos para comunicarse con sus colaboradores, lo cual está prohibido por la ley. Lo que parece claro es que no permaneció callado. Los datos sobre las llamadas enviadas o recibidas por la centralita de la Casa Blanca ocupan 11 páginas, que confirman que el magnate tuvo una jornada telefónica intensa durante el resto del día. Telefoneó a ocho personas por la mañana y 11 por la noche, antes y después del hueco que ahora se ha conocido. Además, hay evidencias públicas de que durante esas siete horas se comunicó o intentó comunicarse con, al menos, los senadores republicanos Mike Lee (Utah) y Tommy Tuberville (Alabama), además de con el líder de la minoría de la Cámara de Representantes, el también republicano Kevin McCarthy (California).
En los registros supervivientes del seis de enero, que pueden consultarse aquí, consta que Trump habló o pidió hablar con algunos de los actores principales de la trama: su asesor Steve Bannon, que en noviembre se entregó al FBI tras haber sido acusado de desacato al Congreso por no comparecer ante la comisión que investiga el ataque al Capitolio; el abogado Ruddy Giulianni, citado a declarar por haber promovido teorías falsas sobre el supuesto fraude electoral y su jefe de gabinete, Mark Meadows, de quien se ha sabido que recibió presiones de Ginni Thomas, esposa del juez del Supremo Clarence Thomas, para que hiciera lo posible por revertir el triunfo electoral. También, con el senador de Kentucky Mitch McConnell, líder de los republicanos en el Senado y con el entonces vicepresidente Mike Pence, de quien pretendía ese día que impidiera, empleando unas facultades que no está claro que posea quien ostenta ese cargo, el traspaso de poderes legítimo al vencedor de las elecciones de noviembre de 2020, Joe Biden.
El comité del 6 de enero está indagando si en esas siete horas, Trump se comunicó a través de otros canales, de teléfonos de sus ayudantes o de terminales desechables, según explica la noticia de The Washington Post, que firman el venerable Bob Woodward, que hace medio siglo destapó junto a Carl Bernstein el escándalo del Watergate, y Jim Costa, corresponsal político de CBS News. Juntos lanzaron a finales del año pasado Peril (que en español tiene previsto publicar Roca Editorial con el título de Peligro), sobre la accidentada transición entre Trump y Biden. El republicano aún sostiene, sin pruebas, que la elección de 2020 en la que perdió la Casa Blanca le fue robada.
Trump no se distinguió durante su presidencia por el respeto a la Ley de Registros Presidenciales, que determina que esas comunicaciones son propiedad del Estado, y no del inquilino de la Casa Blanca. En febrero se supo que, al dejar el cargo, se llevó documentos clasificados e información valiosa para la seguridad nacional a su mansión de Mar-a-Lago, en Florida, según confirmó la Administración Nacional de Archivos y Registros (NARA, por sus siglas en inglés). También era usual, según fuentes de su Administración, que empleara diferentes teléfonos para comunicarse con sus funcionarios, que recibían llamadas desde la centralita de la Casa Blanca o de diferentes números. En ocasiones, la voz del presidente sonaba tras descolgar un número oculto.
En un comunicado, Trump dijo el lunes por la noche: “No tengo idea de qué es un teléfono desechable, que yo sepa, nunca oí hablar de tal cosa”. Una portavoz del magnate explicó a Woodward y Costa que este no había tenido que ver con la manipulación de los registros y que, hasta donde él sabe, todas sus llamadas fueron grabadas y preservadas.
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La semana comenzó para el expresidente con la noticia de que un juez federal, David Carter, considera “más probable que no” que Trump y John Eastman, uno de sus asesores legales, a quien Carter ha obligado a entregar más de un centenar de correos electrónicos al comité del seis de enero, “conspiraron” para evitar la certificación de votos en el Congreso. El día del asalto al Capitolio, Trump presionó al vicepresidente Mike Pence con aquel mitin en Washington para que emplease su cargo para no validar el triunfo demócrata, un proceso que suele ser un mero trámite democrático y que aquel día se convirtió en uno de los episodios más negros de la historia reciente de Estados Unidos.
Las vacaciones geopolíticas de la Unión Europea se han terminado después de casi 30 años desentendiéndose de buena parte de su responsabilidad en la seguridad del Viejo Continente. La cuasi ruptura total con el gigantesco vecino ruso, provocada por la decisión de Vladímir Putin de invadir Ucrania, condena a Europa a una era de inestabilidad y conflictos territoriales en los que Bruselas no podrá bajar la guardia. El Kremlin no oculta su intención de recurrir a todas las palancas disponibles para impedir que la UE siga siendo un oasis de paz y prosperidad. Y Europa responde con un rearme en todos los frentes, incluido el militar, para hacer frente a una campaña de hostigamiento que puede durar, como mínimo, tanto como la presencia de Putin al frente de Rusia.
“La agresión rusa en Ucrania es una amenaza existencial para toda Europa”, afirma a EL PAÍS el vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis. “Si no hacemos todo lo necesario para detener la invasión ilegal y bárbara de Ucrania por parte de Rusia, cabe la posibilidad de que Putin eleve sus ambiciones militares en otros países vecinos o que desafíe a la OTAN en los países bálticos”, añade el dirigente comunitario.
El escenario de posibles acciones hostiles por parte de Putin abarca desde el Ártico hasta el Sahel. Y los medios para agredir son casi tantos como se pueda imaginar, porque el presidente ruso ha demostrado que puede instrumentalizar desde la energía a la migración y que no le tiembla la mano a la hora de ordenar ciberataques o ataques con armas químicas. Incluso ha amenazado en las últimas semanas con la bomba atómica si algún país occidental se interpone en su campaña para forjar un nuevo marco de seguridad en Europa.
“Tenemos enfrente a un régimen protototalitario, o cada vez más autoritario, que tiene la convicción profunda de que la extensión de los valores que representamos en sus fronteras es una amenaza para su propia existencia”, señala el alto representante de Política Exterior de la UE, Josep Borrell, en conversación con EL PAÍS.
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Bruselas teme que ese choque frontal entre el modelo europeo y el ruso provoque una explosión de conflictos en torno a la Unión Europea alimentados desde el Kremlin. Y no se descarta que algún Gobierno satélite de Moscú, como el bielorruso, sea instrumentalizado para lanzar ataques incluso a algún miembro de la UE, con los países bálticos como los más expuestos y vulnerables. La amenaza es mucho mayor aún para los países que no están bajo el paraguas de la OTAN ni de la UE, como está sufriendo Ucrania y podrían comprobar Moldavia o Bosnia-Herzegovina.
“La guerra de agresión lanzada por Rusia supone un cambio tectónico en la historia de Europa”, afirma la Declaración de Versalles que los 27 socios de la UE esperan aprobar en la cumbre europea de este jueves y viernes en esa simbólica ciudad francesa. El texto apuesta por “reforzar decididamente la inversión en capacidades de defensa y tecnologías innovadoras”.
Los riesgos de desestabilización procedentes de Rusia son múltiples. Algunos, como los ciberataques, pueden golpear en cualquier sitio. Pero hay algunos puntos del continente especialmente expuestos a riesgos de seguridad frente a Moscú. A continuación, una mirada a algunos de los más significativos.
1. Bálticos
Estonia, Letonia y Lituania representan uno de los puntos más sensibles en el contexto del brutal deterioro de la relación entre Occidente y Rusia debido a su posición geográfica, su pasada pertenencia a la URSS, su reducido tamaño, sus nutridas minorías rusófonas y su altísima dependencia energética. Los tres países son ahora miembros tanto de la UE como de la OTAN. La pertenencia a la Alianza Atlántica constituye un poderoso paraguas e induce a pensar que Moscú difícilmente contemplaría acciones militares. Los aliados han reforzado su presencia en la zona. Sin embargo, el nivel de preocupación es muy elevado, como demuestran las declaraciones del comisario europeo, el letón Valdis Dombrovskis.
El corredor de Suwalki —la estrecha franja que es la única conexión terrestre entre los bálticos y el resto de la UE; y en cambio separa Bielorrusia y el territorio ruso de Kaliningrado— es un punto de especial tensión. Recientes declaraciones ambiguas de Putin —en las que apoyaba el anhelo de Bielorrusia, que no tiene salida al mar, de contar con una proyección en el transporte marítimo en el Báltico— han elevado la preocupación. La creciente unión entre Moscú y Minsk permitirá al Kremlin una capacidad de despliegue militar en la zona mucho más ágil, amplia e inquietante.
“Se habla bastante del corredor. Pero intervenir ahí significaría violar la integridad territorial de países miembros de la OTAN y, personalmente, no creo probable que Putin opte por la confrontación armada con países de la Alianza”, dice Sarah Coolican, responsable del programa Europa central y suroriental del centro de pensamiento Ideas de la London School of Economics y autora de un estudio publicado recientemente sobre los Bálticos. “Lo que sí hay es un riesgo en términos de ‘poder blando’. Sabemos que Rusia es propensa a actividades de infiltración, de propaganda, de desestabilización. Pero creo que la guerra en Ucrania está debilitando su poder blando y la capacidad de proyectarlo”, considera Coolican.
En ese sentido, es relevante la presencia en los países bálticos de nutridas minorías rusofonas. La defensa de los intereses de los rusos en otros países ha sido a menudo un retorcido argumento —y una herramienta— del Kremlin para proyectar influencia. “Pueden intentar hacer cosas, sí, pero creo que no podrían lograr nada significativo”, dice Kadri Liik, investigadora del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores especializada en las relaciones entre Rusia y Occidente y en el este de Europa. “La cuestión de las minorías se ha ido enfriando. A lo mejor no comparten el rumbo del país en el que viven, pero tampoco tienen gran confianza en Moscú. La naturaleza de la comunidad rusofona, además, ha cambiado, con nuevas generaciones más integradas, que hablan la lengua local, pero también por las nuevas llegadas desde Rusia, con mentalidad completamente diferente. Estos no son fáciles de manipular”, apunta Liik.
2. Finlandia y Suecia
Los dos países nórdicos han sido objeto de explícitas amenazas por parte del Kremlin. Ambos son miembros de la Unión Europea pero no de la OTAN. La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso afirmó recientemente que, si eligieran integrarse en la Alianza Atlántica, se expondrían a graves “consecuencias políticas y militares”. No desglosó más, pero ya así el mensaje fue bastante claro.
La agresión rusa a Ucrania ha impulsado un renovado debate en los dos países acerca de la oportunidad de sumarse a la coalición militar. Si decidieran dar el paso, el problema residiría en el lapso temporal entre la cristalización de la decisión y su formalización, un proceso que normalmente requiere tiempo y que podría ser peligroso, al no estar todavía activa la cláusula de mutua defensa.
Moldavia, fronterizo con Ucrania, es uno de los países con mayor nivel de tensión. No es parte de la UE, a la que acabar de pedir la apertura de un proceso de adhesión como Ucrania y Georgia, ni de la OTAN. Destaca entre los asuntos problemáticos la presencia en su seno del territorio independentista prorruso de Transnistria, donde Moscú mantiene desplegados soldados desde hace décadas. Actualmente está recibiendo un fuerte flujo de refugiados que, en vista del reducido tamaño del país, supone un enorme reto.
“Sin duda es concebible que Rusia agite Moldavia”, argumenta Dimitar Bechev, profesor de la Universidad de Oxford especializado en estudios sobre Rusia y el Europa del Este. “Pero no creo que haya un ataque a corto plazo. Rusia ya tiene mucho sobre la mesa con Ucrania. Si llegaran a la frontera con Moldavia, esto incrementaría la tensión, por supuesto. Pero me parece más lógico que Rusia opte por perseguir objetivos políticos ahí con medidas más efectivas en términos de la relación coste/ganancia. Tienen opciones, pueden activar a sus referentes políticos ahí”.
4. Balcanes Occidentales
“Bosnia es el país más vulnerable de la zona”, dice Bechev. El Estado balcánico atravesaba una profundísima crisis ya antes de la invasión rusa de Ucrania, con el líder de la República Srpska —la entidad serbobosnia de la federación— desatado en busca, como mínimo, de mayor autonomía y con la amenaza de una secesión sobre la mesa. Los legisladores de la entidad votaron en diciembre a favor de tener autoridades judiciales, fiscales y fuerzas militares independientes de la federación. La República Srpska tiene importantes lazos con Moscú. Muchos dirigentes y expertos han alertado del serio riesgo de desestabilización y violencia.
“En la situación actual, la entidad serbobosnia puede beneficiarse de la disrupción que se ha ido creando. Pero no creo que den el paso a la secesión. Sería difícil de sostener, porque dudo que Serbia reconociera su independencia, ya que eso desencadenaría una fuerte respuesta de Estados Unidos”, comenta Bechev.
5. Países de la UE fronterizos con Ucrania
Cuatro miembros de la Unión tienen frontera con Ucrania: Polonia, Eslovaquia, Hungría y Rumania. Los cuatro son miembros de la OTAN. En su caso, el riesgo principal es inmediato más que de perspectiva: que el conflicto en el país vecino se acerque a sus territorios generando incidentes. “Rusia podría tener la tentación de controlar las zonas fronterizas por el lado ucranio para impedir los suministros procedentes de Occidente”, dice Liik.
Actualmente, las entregas de armas se producen por vía terrestre desde Polonia, que además ha barajado ceder sus aviones de combate MiG a Ucrania, un conjunto de factores que le coloca en primera línea de la animadversión del Kremlin. La membresía de la OTAN hace pensar, como en la caso de los bálticos, que Rusia extremaría las precauciones. Pero las guerras son propensas a los incidentes. Como ejemplo, el derribo por parte de Turquía en 2015 de un avión de combate ruso en el linde turco-sirio. Ese episodio generó fuertes tensiones, pero no una escalada militar. En las actuales circunstancias, las consecuencias de incidentes de esas características resultan imprevisibles.
6. Sahel
Rusia ha aumentado su proyección en África en los últimos años. Junto a relaciones antiguas, como la que tiene con Argelia, ha sumado lazos estrechos con países como República Centroafricana y Malí, a cuyos gobiernos proporciona apoyo en el área de seguridad. Estas relaciones se reflejaron en la reciente votación en la Asamblea General de la ONU sobre la invasión de Ucrania, en la que más de 20 países africanos se abstuvieron o renunciaron a votar. Importante para Europa —y en especial para España— es la influencia que Rusia pueda ejercer sobre la región del Sahel, clave tanto en asuntos migratorios como en la lucha antiterrorista.
Tatiana Smirnova, experta en la región del Centro Franco Paix de la Universidad de Quebec, alerta de “la creciente influencia de un sentimiento antifrancés y antioccidental” en la región. “Se trata de un factor importante, que se explica también por la propaganda rusa. Es una herramienta poderosa porque mezcla hechos reales y falsos, y conecta la imagen de la URSS como ‘liberadora del yugo colonial’ con el actual posicionamiento de Rusia como actor contrahegemónico frente a Occidente”.
Es imposible anticipar hasta qué punto Rusia podrá influir y cuáles serán sus intenciones. Mucho depende de cómo termine la guerra y cuánto debilitamiento causen las sanciones. Pero es evidente que la proyección en asuntos de seguridad en la región, junto con la retirada de Europa de Malí, es un instrumento significativo, y las cuestiones migratorias y de terrorismo son, en ámbitos completamente diferentes, asuntos de peso. “A largo plazo, temo que la situación empeorará, con la expansión de células terroristas en zonas rurales del Sahel y también en la costa de África Occidental”, dice Smirnova.
7. Irlanda y el Atlántico norte
Ningún flanco de la UE parece a salvo del inquietante perfil del equipamiento militar ruso. En el extremo occidental, el paso de buques de guerra rusos procedente del mar del Norte es cada vez más frecuente en el canal de La Mancha. En 2021, aumentaron un 30% en relación con el año anterior. Y a principios de este año Irlanda recibía con estupor el anuncio de unas maniobras navales de la armada rusa en sus aguas de zona económica exclusiva. Las protestas de Dublín lograron que Moscú desplazase la operación “para no dañar las actividades pesqueras de la flota irlandesa en una de sus zonas tradicionales de faneo”, según señaló la embajada rusa en Irlanda. El país más occidental de la UE teme además los ataques híbridos, en particular los cibernéticos, que podrían apuntar a su creciente industria tecnológica, según señala un informe de febrero de la Comisión de Defensa, un órgano creado por Dublín para evaluar los posibles riesgos de seguridad.
La mayor crisis de seguridad en el Viejo Continente desde el final de la Segunda Guerra Mundial marca un antes y un después en la historia de la Unión Europea. El club ha pasado repentinamente del escepticismo sobre la posibilidad de un ataque de Rusia a la incredulidad ante los actos de agresión de Vladímir Putin. Y enseguida llegó el escalofrío tras el estallido del primer conflicto entre dos grandes naciones europeas en casi 80 años y las continuas amenazas de Moscú de recurrir a su arsenal nuclear. Lejos de amilanarse, la UE ha optado por organizar un zafarrancho de combate para ayudar a Ucrania mientras intenta frenar a Moscú mediante unas represalias comerciales sin precedentes. EL PAÍS reconstruye, sobre la base de testimonios públicos y privados, los ocho días que, entre el 24 de febrero y el 3 de marzo, cambiaron para siempre la faz del Viejo Continente y forzaron a la UE a dar un estirón acelerado en su talla geopolítica.
Los miembros de la Comisión Europea recibieron un correo electrónico de la presidenta Ursula von der Leyen a las seis de la mañana del jueves 24 de febrero en el que se les convocaba para una reunión urgente ese mismo día en el Berlaymont, la sede del organismo en Bruselas. Solo unas horas antes, los tanques rusos habían empezado a entrar en Ucrania. Y las bombas del ejército de Putin desfiguraban una parte de Europa con cicatrices tan dolorosas como las de los peores tiempos de su historia.
“Esta semana quizá hemos visto el nacimiento, siempre postergado, de la Europa geopolítica”, resumía el pasado martes Josep Borrell, jefe de la diplomacia comunitaria y uno de los grandes protagonistas de la transformación que la UE está viviendo como consecuencia del desafío armado de Putin. En un vibrante discurso ante el Parlamento Europeo, el español lamentaba también que las últimas jornadas hayan visto “el retorno a Europa de la tragedia”. Pero ante el violento avance de las fuerzas rusas, afirmaba: “No debe atemorizarnos, sino unirnos”.
Discurso de Josep Borrell ante el Parlamento Europeo el pasado martes
La cita urgente del Berlaymont fue la primera prueba de fuego para una reacción europea cuyo alcance no estaba garantizado de antemano. La UE y Estados Unidos llevaban semanas amenazando a Putin con un castigo enorme y de costes elevadísimos para la economía rusa si invadía Ucrania. Pero entre bastidores crujían las dudas de varios socios europeos. Todas las fuentes consultadas coinciden, sin embargo, en que la muerte y la destrucción sembrada por el presidente ruso contribuyó a despejar cualquier complicidad con el Kremlin.
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“Todos los comisarios presentes en la reunión extraordinaria del jueves sabíamos que estábamos a punto de cruzar el Rubicón y de entrar en unas aguas turbulentas en las que nunca habíamos navegado”, recuerda Margaritis Schinas, vicepresidente de la Comisión Europea. Schinas, probablemente el comisario con más experiencia comunitaria por sus años como funcionario, parlamentario y ahora miembro de la Comisión, asegura: “Solo ha sido la segunda vez que he tenido la sensación de estar asistiendo a una cita realmente histórica”.
Para Schinas, el anterior hito trascendental fue en mayo de 2020, cuando la Comisión propuso un fondo financiado con deuda europea para responder a la crisis provocada por la pandemia. Ese salto fiscal adelante fue calificado como un momento hamiltoniano de la UE, en alusión a un paso similar en la construcción federal de EE UU. “Creo que ahora estamos en el segundo momento hamiltoniano de la Unión, porque hemos dado otro paso federalizante”, pronostica Schinas.
El telefonazo aceleró la reacción de Bruselas. El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, convocó esa misma tarde una cumbre extraordinaria para el día siguiente, jueves 24. La carta de invitación de Michel a los líderes europeos ya afirmaba que “el uso de la fuerza y la coerción para modificar las fronteras no tiene sentido en el siglo XXI”. El pulso de las instituciones europeas comenzaba a acelerarse.
Aun así, Bruselas no parecía calibrar todavía la magnitud del golpe que Putin se disponía a asestar al tablero de la seguridad europea. El día antes de la guerra, la UE se teme lo peor en la zona este del país, pero espera que el presidente ruso se limite a concentrar ahí su ataque. “Las repúblicas fantasmas reconocidas por Moscú [en el este de Ucrania] solo ocupan el 30% del territorio [de la región del Donbás]. Y tememos que los siguientes pasos sean la anexión de esa parte y luego la reivindicación manu militari del 70% restante”, señalaba Borrell en una entrevista con EL PAÍS realizada solo unas horas antes del estallido de las primeras bombas.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, con el secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, el viernes en Bruselas.Foto: OLIVIER DOULIERY (AFP) | Vídeo: EFE
El sombrío pronóstico de Borrell se cumplió. Pero para estupor de Bruselas, la ofensiva golpeó a casi toda Ucrania, con entrada de tropas también desde el norte, por Bielorrusia, y por el sur, desde Crimea. Además, Moscú declaraba su objetivo de tomar Kiev, la capital del país, para deponer al presidente ucranio, Volodímir Zelenski. Putin trituraba así de un golpe todas las líneas rojas de los acuerdos políticos y legales que conformaban hasta ahora la seguridad de Europa (Acta de Helsinki, Carta de París, Memorándum de Budapest, acuerdo Rusia-OTAN). El 24 de febrero, Putin enterró la postguerra fría en los campos de Ucrania.
Desde el comienzo de la guerra, rara ha sido la jornada en que Europa no ha dado una lección de rapidez y unidad frente a la brutal agresión rusa. Los hitos históricos y la superación de tabúes anclados en el ADN del club comunitario se han sucedido a una velocidad inusitada.
El pasado lunes, la UE aprobaba un fondo de 450 millones de euros para subvencionar por primera vez los envíos nacionales de armamento por parte del creciente número de socios comunitarios que están ayudando a Ucrania a defenderse, entre ellos, España. El jueves, en una decisión también sin precedentes, se activaba la directiva de protección internacional para garantizar la acogida en buenas condiciones de los millones de ucranios que previsiblemente intentarán ponerse a salvo en Europa de los bombardeos de Putin.
Y durante la semana entraban en vigor una batería de sanciones que han dado en toda la línea de flotación a la economía rusa, hasta el punto de que el expresidente ruso y actual vicepresidente del comité de seguridad nacional, Dmitri Medvedev, ha recomendado a Occidente que “no olvide que las guerras comerciales a menudo acaban en guerras reales”.
La unidad europea parecía imposible hace solo unas semanas cuando la mayoría de los socios de la Unión se mantenían en estado de negación sobre el riesgo de una invasión rusa en Ucrania. Algunos por su alta dependencia energética, como Alemania. Otros, como el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, por sus estrechos lazos políticos y económicos con el Kremlin. Y el resto porque prefería confiar en una solución negociada con Putin o porque desconfiaban de los servicios de espionaje de EE UU, que de manera repetida anunciaban un ataque ruso inminente.
El giro de los europeos comenzó a fraguarse el viernes 11 de febrero, cuando EE UU compartió con los aliados información confidencial muy precisa sobre la posible ofensiva e incluso puso fecha a su comienzo: 16 de febrero. La UE y, sobre todo, la OTAN pasaron a un estado de alerta constante. “La consigna fue estar todo el fin de semana pendientes del móvil sin perderlo de vista ni un minuto”, apunta una fuente aliada. “Y no desplazarse de Bruselas más allá de una distancia que permitiera llegar a la sede de la OTAN en menos de dos horas”, añade la misma fuente.
La tensión se mascaba esos días en los pasillos de las instituciones internacionales en la capital europea. Y el rostro de los dirigentes de la UE o de la OTAN que comparecieron en público con frecuencia mostraba a las claras que todos ellos se sentían ante uno de los episodios más trascendentales de toda su carrera.
El primer desafío del Kremlin llega solo 24 horas después de que terminasen en Pekín los Juegos Olímpicos de Invierno. Algunos analistas creen que Putin está dispuesto a usar armas nucleares de corto alcance en la guerra de Ucrania, pero no se atrevió a amargarle la cita olímpica al presidente chino, Xi Jinping, uno de los poquísimos apoyos internacionales que le queda.
Al día siguiente, los ministros de Exteriores, bajo presidencia de Borrell, aprueban en París una primera ronda de sanciones financieras y anuncian la preparación de otra. “Demasiado blandas todavía para un momento tan grave”, juzga una fuente involucrada en la negociación.
Los mortíferos bombardeos de Putin logran que de la noche a la mañana los 27 socios de la Unión cierren filas como pocas veces a lo largo de su historia. Pero el camino no fue sencillo. La cumbre europea del día de la guerra todavía arroja un consenso frágil sobre el castigo a Putin.
El presidente del Consejo, Charles Michel, redobla la presión invitando a participar en la cumbre, por vía remota, a Volodímir Zelenski. El presidente ucranio implora ayuda y emociona a los líderes europeos con su advertencia de que puede ser la última vez que le vean con vida. Reclama armas y drásticas sanciones, como la expulsión de los bancos rusos del sistema de transmisión de pagos Swift, la imprescindible cañería electrónica del sistema financiero mundial. Pero Zelenski sale de la cita frustrado y furioso. “Nos han dejado solos para defender Ucrania, los grandes poderes del mundo observan desde lejos”, acusará al día siguiente.
El final de la cumbre, en la madrugada del sábado, deja agotadas a las delegaciones de los Veintisiete, reconoce una fuente europea implicada en la organización del encuentro. Diplomáticos y funcionarios llevan semanas en tensión, ultimando los detalles de la reacción a los posibles movimientos de Putin y pugnando por mantener una unidad que el Kremlin busca romper una y otra vez con aparentes gestos de distensión, ofertas de negociación y continuas campañas de desinformación. En los últimos siete días, además, se han preparado tres cumbres (dos europeas y otra de la UE con África), dos consejos de ministros de Exteriores y decenas de reuniones técnicas.
Bruselas acepta conceder una pausa y aplazar al domingo (27 de febrero) los siguientes consejos de ministros extraordinarios, de Exteriores e Interior en concreto. “Veinticuatro horas para asimilar todo lo ocurrido y pensar en lo que viene”, apunta una fuente diplomática. Pero la maquinaria no se detiene. Ese mismo sábado Michel telefonea a Zelenski y le promete la preparación de una nueva batería de sanciones. Y una promesa histórica: la UE financiará en parte el envío de armamento para ayudar al presidente ucranio a defender su país.
La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, con el alto representante de Política Exterior de la UE, Josep Borrell, el 27 de febrero en Bruselas. Foto: STEPHANIE LECOCQ / POOL
Borrell se pone de inmediato manos a la obra para asestar el golpe de las nuevas sanciones antes de la apertura de los mercados del lunes. Y el español intenta lo que parece imposible: el apoyo de los 27 socios, incluidos países tradicionalmente antimilitaristas como Irlanda o Austria, al envío de armamento pagado en parte con dinero europeo.
El alto representante de Exteriores dispone de apenas 24 horas para lograr la unanimidad. Borrell se pega al teléfono para sumar una capital tras otra al consenso. “O, en los casos más reticentes, que acepten una abstención constructiva”, detalla una fuente europea. Es decir, que no ejerzan el temido veto.
A media tarde el acuerdo sobre sanciones y armamento parece inalcanzable. “Todavía había reticencias de algunos a las sanciones, parece increíble”, suspira una fuente diplomática. Pero en esos momentos, las televisiones de todo el mundo retransmitían la brutal destrucción causada por Putin en Ucrania, unas escenas no vistas en Europa desde la implosión de Yugoslavia.
Fuentes comunitarias reconocen que la indignación de la opinión pública europea “jugó a favor de mover la posición de los países reacios a un castigo masivo”. Y la presencia de Zelenski en Kiev, a pesar de que la propaganda rusa difunde su supuesta huida de la capital, sirve también de catalizador para lograr la unanimidad en el consejo de la UE. La mañana del domingo se roza ya el pacto, que irá mucho más lejos de lo esperado.
“El discurso de [Olaf] Scholz ante el Bundestag también contribuyó a decantar las posiciones”, apunta una fuente presente en las negociaciones en alusión a la intervención del canciller alemán ante el Parlamento de su país en la mañana del domingo. Scholz anuncia un presupuesto de 100.000 millones de euros para llevar a cabo el mayor rearme de Alemania desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Vídeo: Reuters
Berlín rompe con siete décadas de arrepentimiento pacifista por los horrores del nazismo. Y la defensa europea, siempre en vuelo bajo con Francia como único motor podría contar pronto con un segundo y potente impulsor. “Para Alemania esta guerra sí que ha sido un antes y un después”, señala una fuente de la OTAN. “Ha pasado de enviar 3.000 cascos a Ucrania a anunciar un fondo de 100.000 millones para llevar a cabo el mayor rearme del ejército alemán desde 1945″, añade la misma fuente.
El tridente de Zelenski, Scholz y opinión pública derriba las últimas resistencias y abre un torrente de decisiones históricas cuyo alcance todavía está por determinar. En la tarde del domingo pasado, Von der Leyen y Borrell anuncian una tras otra medidas consideradas impensables solo unos días antes: 450 millones de euros para subvencionar el envío de armamento a Ucrania, corte de Swift a algunos bancos rusos, congelación de una buena parte de las reservas del Banco de Rusia, prohibición de las emisiones de los canales rusos de televisión RT y Sputnik.
La sensación de tarea cumplida cunde en Bruselas. “En solo 24 horas cayeron varios tabúes”, se felicita un alto cargo comunitario. Los diplomáticos nacionales, a menudo reticentes con la labor de sus colegas comunitarios, no ahorran elogios hacia las huestes de Michel, Von der Leyen y Borrell. “Han trabajado día y noche durante semanas para sacar adelantes unos acuerdos que no parecían al alcance de la UE”, reconoce una fuente diplomática.
Todas las fuentes coinciden en que la semana pasada supuso para la UE un salto en política exterior comparable al que la respuesta a la pandemia provocó en política fiscal. Pero en este caso no habrá foto de celebración, como el famoso codazo covidiano entre Michel y Von der Leyen que remató el pacto sobre el fondo de recuperación en julio de 2020. A nadie se le escapa que, en este caso, el salto se hace espoleado por una guerra más propia de otros tiempos y por la mayor amenaza de guerra nuclear que ha afrontado el Viejo Continente desde la invención de la bomba increíble, como llamó Pedro Salinas al arma definitiva. “¡Y todos, ahora, todos, qué naufragio total, en este escombro!”, escribía el poeta en 1949 en Cero, sus compungidos versos ante el riesgo de una destrucción deliberada del planeta.
Estado en el que quedaron algunas habitaciones del centro de desintoxicación ilegal de Guayaquil tras el incendio.Acess Ecuador
El último día de carnaval llegó la tragedia. Siete jóvenes que trataban de superar su adicción a las drogas en una clínica clandestina de Ecuador murieron en un incendio. Estaban encerrados en un presunto centro de desintoxicación que operaba sin permisos en una vivienda del suburbio de Guayaquil. En la calle Q y la 17 comenzó el fuego el martes a última hora de la tarde que terminó con la vida de siete internos que tenían de 18 a 25 años. No pudieron escapar de las llamas ni ser rescatados. La clínica ya ha sido clausurada.
Los vecinos trataron de apagar el fuego con el agua de las piscinas inflables que proliferan en las aceras de los barrios más populosos durante los cuatro días de carnaval. Aunque algunos de los pacientes de la clínica ilegal pudieron ser evacuados a tiempo -cinco heridos fueron ingresados en el hospital-, los cuerpos de los siete fallecidos permanecían este miércoles en la morgue, primer día lectivo tras el puente, en espera de que sus familiares los identificaran.
Una fundación con el membrete Súmate a la Vida funcionaba como pantalla del centro de desintoxicación que hoy colecciona sellos de clausura del Cuerpo de Bomberos y del Municipio de Guayaquil después del incendio. Antes del suceso y del cierre, había cerca de 30 internos a los que se les prohibía salir para que superaran sus adicciones al alcohol y las drogas. Uno de los fallecidos se había recluido voluntariamente, aunque a este tipo de clínicas clandestinas suelen acudir familiares desesperados que dejan aislados a sus parientes hasta que pasen el síndrome de abstinencia, pese al “peligro latente” que, según los bomberos, representan estos centros sin control.
No se ha oficializado ninguna versión sobre cómo comenzó el fuego, pero los equipos de Emergencias lo achacan a que uno de los mismos internos en tratamiento provocó el incendio con un colchón precisamente para forzar su escapatoria. “Encontramos que en un ala izquierda no hay salida de escape, es donde se han ubicado las personas quemadas”, dijo el responsable de la agencia pública que controla este tipo de clínicas al diario local El Universo. Según Guillermo del Pozo, director de procesos sancionatorios de la zona de Guayaquil, la clínica incumplía las normas sanitarias, no manejaba apropiadamente los desechos y no estaba registrada ni en el Ministerio de Inclusión Social ni en la Agencia de Aseguramiento de la Calidad de los Servicios de Salud y Medicina Prepagada.
Esta entidad supervisa que ese tipo de espacios tengan los permisos y atiendan a personas con adicciones con las instalaciones, el personal y las políticas adecuadas. Según el reporte de la agencia, en la clínica guayaquileña había seis habitaciones en la planta baja del establecimiento. “Todas con ventanales con rejas y la cerradura de las puertas por fuera”, describe el informe. Apunta, incluso, a hacinamiento. Los dueños de la vivienda o los responsables de la fundación se dieron a la fuga y no han aparecido hasta ahora.
Cada dormitorio, de tamaño reducido, tenía varios colchones y literas que terminaron quemados y con restos de hollín. Había además, de acuerdo al parte, una especie de sala de castigos de un metro cuadrado con puerta de acero donde dejaban a los internos encerrados por tiempo indefinido. Pese a la clausura del centro, Del Pozo reprocha que la ciudadanía no denuncie estos establecimientos que abren una y otra vez en otros puntos de la ciudad cada vez que son desmantelados. El año pasado, hubo una veintena de intervenciones de cierre y, en diciembre, otra persona con problemas de adicción apareció muerta en otro centro irregular de Guayaquil. En 2019, también en una clínica del suburbio guayaquileño, murieron en un incendio 18 personas que estaban en tratamiento por adicciones. “No permitiremos que esto continúe”, prometió el gobernador de la provincia de entonces: “Vamos a regular o clausurar”.
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Su abogado aseguró que «está encerrado de forma injusta» y acusa a la Fiscalía de ocultar pruebas del caso.
Noticias Bogotá.
Este sonado caso es sin duda uno de los hechos más indignantes y que causó consternación durante el pasado mes de octubre del 2020 en la ciudad de Bogotá. La víctima fue una joven identificada como Ángela del Pilar Ferro, quien terminó siendo brutalmente atacada con una hacha por su novio Miguel Camilo Parra.
La mujer de 30 años recibió siete heridas en su cráneo, dos de ellas, de manera contundente con la herramienta de filo metálico.
Como se recordará, el hombre fue capturado días después y enviado a la cárcel, sin embargo hace poco se conocieron algunas declaraciones de su abogado que ha dejado a muchos asombrados.
Podría quedar libre en los próximos días
Su apoderado y defensor es el abogado César Londoño, quien le confirmó en las últimas horas a EL TIEMPO que Miguel «quedaría en libertad en los próximos días«.
El hombre contó al medio capitalino que su defendido que se encuentra detenido desde el pasado 29 de octubre del año 2020 en la cárcel Distrital, “está encerrado de forma injusta«.
Dijo en la entrevista publicada recientemente que «hay suficientes pruebas de que la Fiscalía ocultó evidencias, renunció a la historia clínica, renunció a los primeros respondientes, hubo muchas contradicciones”.
Londoño agregó que todo lo que manifestó relacionado con la libertad de su defendido sería una realidad en las próximas audiencias.
El abogado habría confirmado la noticia desde San Andrés
El portal de noticias The Archipielago Press también habría confirmado con el abogado de Miguel los detalles de la que sería su posible salida de la cárcel Distrital.
Aseguran que el defensor recibió la notificación de libertad cuando se encontraba a bordo de un avión que de San Andrés se dirigía a la ciudad de Bogotá.
César Londoño, abogado.
«Un juez de control de garantías de Bogotá accedió a la solicitud de la defensa de Parra Niño debido a que transcurrieron más de 150 días desde el juicio sin que se haya dado lectura de fallo», publicó el portal.
Ángela sobrevivió y su hijo se salvó «porque eran amigos»
Fue capturado cuando estaba escondido en un monte en Fusagasugá.
La Fiscalía en su momento le imputó: “Violencia intrafamiliar y tentativa de homicidio”. Tendría antecedentes de agresiones a otras exparejas.
‘Problema de ira’
Ella, la víctima, decidió hablar días después del ataque con Caracol Radio en el programa ‘Hoy por Hoy’.
Ángela dijo que no sabía qué decir sobre lo que pasó, solo recordaba que el día que la atacó estaban discutiendo, recuerda vagamente a su hijo atendiéndola y luego ya, en el hospital.
Ese día, ella estaba empacando porque se iban a separar.
Miguel Camilo Parra, coleccionaba hachas.
Dijo que él, a pesar de «tomarse todo a pecho», había aceptado la separación «amistosa».
Sin embargo: «Él ya había sido agresivo, me había tirado de la cama; había intentado morderme, pero al mismo tiempo era detallista y cambiaba. Era como si fuera dos personas diferentes».
Cuando Parra atacó a Ángela, el hijo de ella, estaba allí mismo en la casa.
Hoy le duele pensar que pudo matar al niño también, y cree que no lo hizo, «porque eran amigos, se la llevaban muy bien».
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Y fue el menor quien al ver a su madre herida, sangrando y casi muriendo, intentó brindarle primeros auxilios y llamó a la policía.
Había tranquilidad tras la captura
Luego de ser capturado, ella y su familia manifestaron sentirse más tranquilos y trataba de reponerse de esa pesadilla.
Sin embargo, ello podría cambiar si Miguel quedase en libertad, como afirma su abogado.
El accidente se registra a esta hora en el Km 17, vía al mar, frente a un conocido restaurante. No hay paso en este momento por la vía.
El accidente se registra a esta hora en el Km 17, vía al mar en Cali, frente a un conocido restaurante. No hay paso en este momento por esa carretera.
Noticias Cali.
A las 4:10 de la tarde aún siguen en las labores de atención al siniestro registrado este domingo en la vía al mar entre Cali y Buenaventura, kilómetro 17.
Se confirman cuatro vehículos involucrados por parte de la Secretaría de Movilidad de Cali.
El rescate de una persona atrapada en el vehículo tipo van que chocó con otros tres particulares, se complicó, pero bomberos de Cali llegaron hasta el sitio, para quitar las latas y poder sacar al conductor.
Dos personas ya fueron trasladas a centros médicos en Cali.
Labores de rescate del conductor de la van atrapado. Foto: @MovilidadCali
Una camioneta particular, una van, un camión tipo turbo y un carro terminaron estrellados en plena vía al mar este domingo en la tarde, el resultado es de siete personas lesionadas. Hasta las 4:16 no se había confirmado ningún deceso.
Se desconoce hasta ahora las causas, no descartan posible exceso de velocidad para intentar adelantar e invasión del carril contrario, pero no hay claridad con cuál vehículo se pudo cometer la imprudencia.
El camión tipo turbo.
La van, el conductor quedó atrapado.
Los domingos es un día de tráfico pesado por la vía al mar en Cali.
Miles de vehículos pasan por esta carretera para viajar entre Cali, Buenaventura, Dagua.
Este debe ser un plan que se ajuste a las realidades de la ciudad también, que puedan cumplirse las metas de construcción y ejecución de programas.
La Alcaldía Distrital, la Universidad del Norte, la firma internacional BIG, la gobernación del Atlántico y representantes de la ciudadanía harán parte del proyecto ‘Ciudad Soñada 2100’ en Barranquilla.
Noticias Barranquilla.
Después de meses de trabajo el alcalde Jaime Pumarejo presentó 7 proyectos emblemáticos que harán parte de la propuesta de ‘Ciudad Soñada Barranquilla 2100’.
Para este proyecto, se cuenta con la participación de Bjarke Ingels Group (BIG), la Universidad del Norte, Universidad de New York, ICLEI – Gobiernos Locales por la Sostenibilidad (expertos en sostenibilidad y resiliencia) entre otras, «creando una unión colectiva».
«Es una invitación a pensar y construir el futuro de Barranquilla, el cual inició en el año 2019 con la creación de un plan llamado ‘Gran Barranquilla 2050′», indicó Pumarejo.
El mandatario de la capital del Atlántico, dijo que este debe ser un plan que se ajuste a las realidades de la ciudad también, que puedan cumplirse las metas de construcción y ejecución de programas.
Lo antes mencionado va dirigido hacía un crecimiento del área metropolitana.
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El alcalde destacó que este es el proyecto de ciudad «más completo que hay en Colombia, uno de los más completos de Latinoamérica».
El proyecto
Dentro del proyecto están 3 estrategias que son ‘Restaurar, Conectar y Crecer’ que crean una visión colectiva entre las compañías para incentivar la generación de ideas.
Sin duda es un proyecto que va a largo plazo, lleno de ideas y liderados por distintas compañías inteligentes.
“Al final lo que pretendemos es generar una ciudad distinta, que hemos denominado el Sueño Suramericano, que le podamos decir al resto del mundo que Barranquilla es igual o más apetecible de lo que nos acostumbramos a ver en el hemisferio norte», indicó.
«Aquí tendremos una Biodiverciudad, una calidad de vida a precios competitivos, un entorno que nos permite crecer y no desconectarnos de lo que es la calidez humana y, además, que aquí también llegará la inversión y la capacidad de crecimiento” Dijo el alcalde.
Esta ciudad soñada contempla:
Viviendas
Mitigación de riesgo en urbanismos
Ciudad ecológica (como en otras ciudades del mundo) e inteligente
Aprovechamiento de recursos naturales
Crear desarrollos urbanísticos y destinos turísticos; con espacios verdes, por ejemplo.
Infraestuctura vial
Economía
Seguridad ciudadana y más
Así fue la presentación del proyecto:
El alcalde Pumajero invitó a unirse al plan ‘Ciudad Soñada Barranquilla 2100’.
Al menos siete casas terminaron incineradas, camas, ropa y otros enseres consumidos por las llamas en el oriente de Cali.
Al menos siete casas terminaron incineradas, camas, ropa y otros enseres consumidos por las llamas en el oriente de Cali.
Noticias Cali.
Del incendio registrado en el barrio Mojica, en una zona de invasión en el oriente de Cali, los bomberos reportaron esta noche que la emergencia fue controlada, sin heridos ni fallecidos pero con siete casas en perdida total.
Ocurrió en el barrio Mojica, en la zona de desarrollo subnormal o incompleto.
A las 5:45 de la tarde recibieron la llamada de auxilio y acudieron con varias máquinas y más de ocho bomberos a la zona.
Las viviendas sin embargo, eran de zinc, madera, plástico y con los demás materiales inflamables, las llamas se propagaron en segundos.
El incendio empezó en una de las viviendas de construcción liviana, por causas que aún no están claras, y prontó alcanzó varias casas más.
No quedaron camas, televisores ni otros elementos que había en algunas de las viviendas.
La gente alcanzó a correr, y aunque muchos intentaron apagar las llamas con baldes de agua, fue insuficiente. Bomberos controlaron la emergencia y evitar que más casas resultaran afectadas.
En 2021 bomberos atendieron más de 60 incendios estructurales, varios de ellos de gravedad en viviendas y negocios.
#TuRegión
#Granizada en Ipiales. La Panamericana y otras calles parecían las alguna ciudad europea y aunque para muchos es un paisaje «hermoso», otros piensan en los efectos que trae este fenómeno para cultivos en la zona. ⚠️👉🏼 https://t.co/3eqOpZIhD8pic.twitter.com/RgHloZumdR
La mujer compartió el vídeo en redes sociales, el dueño del perro Dico, murió sin poder encontrarlo y sus hijos, no dudaron en ir al reencuentro apenas supieron que apareció.
Noticias Internacionales.
Dico estuvo siete años extraviado de su casa, su familia pegó carteles, pidió ayuda en redes sociales, buscó en la ciudad, pueblos cercanos pero no pudieron hallarlo; su dueño, falleció esperándolo, y ahora, ha vuelto y todo por causa de una mujer amante de los animales que se lo encontró en una carretera y rastreó el chip que portaba.
«Veníamos mi Antonio (pareja) y yo por la carretera y lo hemos encontrado», dijo ‘La Pepa Tenorio’, como se hace llamar en redes.
Dico tenía microchip
La mujer, que es amante de los animales y antes ha rescatado otros perros, portaba en su vehículo un lector de chips, cuando se lo pasó a Dico, lo detectó.
Cuando lo encontró en una carretera de Granada, España, no dudó en recogerlo.
De inmediato se comunicó con una las veterinarias con las que apoya para los rescate y empezaron a rastrear la información en el chip: era Dico, tenía poco más de 8 años de edad y llevaba 7 reportado como extraviado.
Pepa Tenorio y Antonio, con Dico cuando esperaban a su familia.
Llamaron y por fortuna el número no había sido cambiado, era el de su casa donde lo habían llevado de apenas unos días de nacido.
«El muchacho me ha llamado, llorando, que era su perro, que llevaban siete años buscándolo. Que su padre murió buscando a su perro», dijo la mujer en medio de la emoción.
En medio de lágrimas y una gran sonrisa, le dijo: «¡Dico vamos a tu casa!».
«Por cosas como estas, ponedle los chips a los perros», pidió.
El primer contacto con su familia, siete años después de extraviarse.
Lo que siguió fue mas emocionante aún, el perro ya -tal vez por la vejez- o su delgadez y grado de desnutrición o lo que habrá pasado en las calles; bajó con cuidado del carro, mientras su familia lo esperaba. Lo abrazaron, le dieron besos y hubo lágrimas.
Dico se dejó apapachar, querer. Aunque no tenía la energía de cachorro, tampoco se alejó de quienes lo abrazaban y la hablaban.
Ya en manos de su familia, a su rescatista le han enviado las fotos de los paseos, y le han contado cómo avanza el proceso.
«Dico ha pasado por el veterinario», ahora esperan resultados de los exámenes «para que sepamos su estado actual, las heridas de fuera se curan mejor o peor, las del alma son más difíciles, pero él ya sabe quién es su familia y ellos se van a encargar de que olvide éstos últimos 6 años», escribió ella.
Pepa Tenorio lloró al ver el reencuentro.
«Mucha gente comenta que es viejito y que no se le ve mal, aclaro, es joven, tiene 8 años sólo, pero el lamentable estado en el que ha aparecido lo hace parecer mayor», coontó.
Lamentó el estado de desnutrición del perro.
«Todo lo que se ve es pelo, él está muy muy delgado, en los huesos y tiene heridas x todo el cuerpo, así que bien no ha estado…pero bueno, lo dicho, él como veis ya atiende a la voz de su familia y sabe que está a salvo»
Ha pedido no ser indiferentes con los animales en las calles, «no sabemos su pasado, no sabemos si detrás hay una historia y una familia que lo buscan, y si no la hay, seguro se puede encontrar algo para ayudarle».